El casero de Paquita no es ningún futbolista o los problemas de la hipervigilancia a los famosos
Resulta difícil esquivar el Mundial y toda su onda expansiva de ruido tóxico en redes que acaba por distorsionar esos 90 minutos de entretenimiento y, para muchos, horas de alegría que en principio eran.
Este ruido ha alcanzado también a la vivienda, porque un diputado de Sumar, Alberto Ibáñez, ha señalado a Ferran Torres por “especular” con la vivienda porque tiene una promotora inmobiliaria. La actividad inmobiliaria incluye más negocios que los de la vivienda, puesto que también los comercios, las oficinas o las naves industriales forman parte de este negocio. Y no queda claro que Ferran especule con pisos.
A mí tampoco me gustó que Ferran Torres llevara una gorra trumpista y una pulsera de la Guardia Civil, pero ha sido por esto seguramente por lo que Ibáñez ha escogido a Ferran como blanco de sus ataques, porque sabía que su público de izquierdas ya estaba sumando antipatía hacia él.
Y cuando digo “escogido” lo digo porque, tal y como indica Forbes en un artículo, no solo Ferran, sino que también David Raya, Pedro Porro, Martín Zubimendi, Pedri e incluso Borja Iglesias tienen negocios inmobiliarios. También Rosalía tiene empresas inmobiliarias y muchos más millonarios porque es una inversión segura y rentable. A veces, también inhumana. Pero era mucho más fácil atacar al que ya estaba siendo atacado por la izquierda.
La vigilancia a la vida de los famosos, sobre todo cuando se trata de delitos o acoso, es un rol importante de los medios de comunicación que con las redes ha adquirido mayor dimensión.
El futbol es política y en principio está bien apuntar a sus simbolismos, pero llega un punto en que empieza parecer nocivo, sobre todo porque se nos ha olvidado que el Mundial se jugaba en los Estados Unidos de Trump al calor de una FIFA que de limpia tiene poquito.
Al final, la hipervigilancia arrolladora que se lleva toda la atención sobre si este es de izquierdas o de derechas, si aquella hizo o no tal comentario, es totalmente tóxica. Tóxica para quien sufre el linchamiento, que seguramente reflexionaría más si le llegan uno o dos textos o reels que si de repente ve las redes inundadas de críticas que luego se mezclan con odio, insultos, etc.
Y tóxica sobre todo para una audiencia que, montada en la ola de la viralidad, deja de ver muchas otras cosas que suceden a su alrededor.
Como por ejemplo el desahucio por ahora aplazado de Paquita, una mujer de 82 años y con párkinson, para poner pisos turísticos en la casa donde vive desde hace 28 años. Su casero es una empresa desconocida y española, Tolesanta, y no un gran fondo inversor internacional ni un futbolista.
Hace un tiempo, un conocido mío resumió con contundencia el motivo por el que lleva un buen tren de vida. “Porque puedo”, dijo.
Ese es exactamente el mismo motivo por el que algunos futbolistas, cantantes, grandes fondos de inversión, mi prima segunda o los caseros de Paquita especulan con vivienda. Porque pueden.
Y pueden porque hay unos gobiernos, municipales, autonómicos y estatales, que lo permiten. ¿Sabéis qué partido también está en el Gobierno? Sumar.
Pocas horas después de que el diputado de Sumar apuntara a Ferran, el mismo partido sacaba pecho de haber conseguido colar la prórroga extraordinaria de los alquileres en el nuevo decreto de vivienda.
Lo que no contaban es que minutos después, en ráfaga, PNV, Junts e incluso Podemos se iban a oponer a ese decreto. En el caso de Junts, se oponía por motivos que ya se veían venir y que parecía que esta vez se iban a evitar: el Gobierno no incluyó sus demandas fiscales ni sus planes antiokupación. En lo que respecta a las medidas fiscales, hay dos de ellas, para desgravar el alquiler a inquilinos y a hipotecados (se podría precisar que fuesen para primera vivienda) que no son tan descabelladas.
Pero el Gobierno, que arrastra desde enero de este año su promesa de regular los alquileres de habitaciones y de temporada (entonces Sánchez prometió que lo harían “en las próximas semanas”), ha preferido presentar, de nuevo, un borrador que no convence a quienes tienen que votar para aprobarlo en el Congreso.
El decreto por lo demás contiene medidas positivas que ayudarán a mejorar la situación actual de la vivienda, tal vez no a corto plazo, pero que no acabarán con la especulación. Y Sumar no debe olvidar que, aunque suele remar en defensa de los inquilinos y de los más desfavorecidos (como ha hecho con las prórrogas) y aunque su poder en la coalición es limitada, al formar parte del Gobierno tiene bastante más responsabilidad que Ferran Torres en la crisis que vivimos. Y eso sin entrar en el error estratégico que es aprovechar la ola de atención para atacar a quienes millones de personas consideran un héroe. Al menos, por unos días.
El dato
1.130
Son las licitaciones de obra pública desiertas en 2026 por la subida de costes provocada por la guerra en Oriente Medio y los precios que ofrece la administración, que las constructoras consideran insuficiente, según un informe de la Confederación Nacional de Constructores.
Poder privado
De los creadores de living, coliving, flex living, senior living y otros tantos anglicismos que sirven para encarecer la vivienda, llega también brand residences. Se trata de residencias de lujo asociadas a marcas hoteleras y Madrid es la líder de atractivo en este sector en el mundo según el índice Barnes. Lo es gracias a su “seguridad jurídica, conectividad global y excepcional estilo de vida”, dice el índice, que apunta a Salamanca, Chamberí, Chamartín y Retiro como los barrios preferidos. En 2025, se invirtieron 3.460 millones en 32 proyectos de este tipo.
Lo que viene a significar es que mientras madres solteras que cuidan a abuelos se ven incapaces de pagar una vivienda y acaban viviendo en una habitación, que arquitectos y abogados de más de 40 comparten piso y mientras se desahucian a abuelos y familias, Madrid sigue teniendo suelo para construir edificios de lujo donde poder vivir como en un hotel pero durante más tiempo.
El lector denuncia (o consulta)
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Me despido ya con ganas de vacaciones, supongo que como todos los que no habéis hecho todavía. Que tengáis un buen mes de agosto, consigáis desconectar, no os queméis al sol y no arriesguéis a menearos mucho en las horas de más calor.
Sobre este blog
La pregunta “¿dónde vives?”, que antes servía para llenar silencios o ubicar a una persona, es hoy un interrogante afilado sobre tu situación económica y tu salud mental. Germán Aranda repasa cada jueves las principales noticias y debates sobre la crisis de la vivienda.
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