La luz de Sorolla llega a la T4: un nuevo espacio para empezar a viajar antes de despegar
Hay espacios en los que el ruido del aeropuerto queda atrás y la espera se convierte en parte del viaje. La luz, el silencio, el aroma y la posibilidad de sentarse sin prisa dibujan otra forma de vivir esos minutos antes de embarcar. Esa es la experiencia que Iberia propone con la nueva Emerald Lounge Sorolla, un espacio de 800 metros cuadrados y capacidad para 128 clientes que acaba de abrir sus puertas en la Terminal 4 del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas.
La sala está dirigida a los clientes Platino, Platino Prime, Infinita, Infinita Prime y Singular que viajan en vuelos de corto y medio radio. El servicio personalizado es uno de sus principales elementos diferenciales, con un equipo específico encargado de recibir y acompañar a los pasajeros durante su estancia. “La calificación de la sala tiene los puntajes en todo nivel: la gastronomía, la comunidad, el servicio. Porque esta sala tiene un servicio personalizado en el que tú necesitas sentirte querido desde que entras hasta que sales”, explica Beatriz Guillén, directora de Clientes de Iberia.
Hacer de la espera una experiencia
La gastronomía ocupa buena parte de la propuesta. El menú cambia a lo largo del día e incorpora productos y recetas reconocibles de la cocina española, desde pan con tomate, tapas y productos ibéricos hasta platos de inspiración mediterránea. La repostería recupera elaboraciones tradicionales como la crema catalana, la tarta de almendras o el arroz con leche. En la barra 360º, un barman prepara cócteles durante toda la jornada y ofrece vinos, champán y destilados, mientras un barista se encarga de las distintas elaboraciones de café.
El descanso es otro de los ejes de la sala. Hay cabinas privadas tipo suite, duchas y amenities, además de una iluminación y una acústica diseñadas para reducir el ruido habitual del aeropuerto.
El diseño lleva la firma de Patricia Urquiola, Premio Nacional de Diseño 2025, con un mobiliario 100 % español que combina sofisticación y calidez. Como hilo conductor, el nombre de Joaquín Sorolla evoca la luz, el Mediterráneo y una manera luminosa de entender España.
Con esta apertura, Iberia amplía su propuesta premium en tierra y convierte uno de los momentos más rutinarios del viaje —la espera antes de embarcar— en un espacio donde gastronomía, diseño y servicio adquieren protagonismo.