Un agosto propicio al desenfoque político
Luis Díez
LOS LAMENTABLES.–Los lamentadores del supuesto pago del rescate a los activistas de Al Qaeda para que liberasen a Adrián Vilalta y Gonzalo Pascual ¿hubiera preferido que los asesinaran para lamentar con mayor fundamento?
LA INFLEXIBILIDAD.–¿Los lamentadores de hogaño serán de la misma cuerda de acero inoxidable que prefiere la muerte a la flexibilidad? No es necesario recordar las gestiones del ex jefe de Gobierno, Aznar, en el caso de Miguel Ángel Blanco para contestar.
LA DESMEMORIA.–El mismo líder político que como vicepresidente del Gobierno envió las tropas españolas a la guerra contra los talibanes en Afganistán y ha apoyado reiteradamente su permanencia, acaba de descubrir diez años después que aquello es una guerra. Eso es liderazgo, Mariano.