Cinco claves sobre la crisis del PSOE
1. Hay que remontarse 78 años y un día para encontrar un resultado electoral más desastroso para el PSOE que el 20-N. Fue en la II República, el 19 de noviembre de 1933: cuando la CEDA ganó las elecciones y Largo Caballero se quedó con la mitad de los escaños que el partido había logrado en 1931.
2. En los últimos seis meses, desde que Rubalcaba fue proclamado candidato sin primarias, el derrumbe socialista ha ido a peor. En las elecciones de mayo, el PSOE se dejó siete puntos y un millón y medio de votos respecto a las anteriores municipales. En las de noviembre, ha perdido quince puntos y 4,3 millones de votos respecto a las anteriores generales.
3. Todos los partidos que gobiernan están pagando la crisis en las urnas, pero no todos se desangran por igual. En Reino Unido, Gordon Brown se quedó a siete puntos de David Cameron, abandonado por el 10% del voto que tuvo en 2005 Tony Blair. En la intervenida Portugal, José Sócrates salió derrotado por diez puntos, con un 25% menos de votos. Rubalcaba ha perdido por 16 puntos y le ha dado la espalda el 38% de los votantes que tuvo Zapatero en 2008.
4. Otra anomalía española: a pesar del hundimiento socialista, el PP sólo ha logrado medio millón de votos más que en 2008, cuando perdió. Rajoy apenas ha sido capaz de ilusionar más allá su parroquia habitual. Pero esto también demuestra que el PSOE se ha despeñado incluso frente a un candidato con poco carisma y escaso tirón.
5. Tras esta derrota histórica, la mayoría de los dirigentes socialistas ha elogiado una campaña “extraordinaria”, un programa electoral “sólido y de futuro” y un candidato “ejemplar” que es “lo mejor de lo mejor”. ¿Alguna autocrítica? La culpa es de “la crisis” y de “algunos errores de gestión y de comunicación”, según dijo Zapatero este sábado, en Ferraz. ¿Sólo eso y nada más?