Adiorik ez, lehendakari
La muerte del lehendakari Garaikoetxea, para quienes le hemos tratado desde hace muchos años, para quienes hemos recorrido junto a él un camino en favor de nuestro país, nos impacta de lleno y el rastro que nos deja continuará interpelándonos.
Fue por 1975, cuando conocí a Carlos Garaikoetxea. En la calle Ramón María Lili de Donostia, donde el PNV, en la clandestinidad, tenía un pequeño local donde nos reuníamos.
A partir de ahí, nuestra relación ha sido intensa y su despedida hoy resulta dura de asumir para quienes hemos valorado siempre su lealtad, su amistad y su compromiso con su Pueblo.
Esta parte de Euskal Herria debe a su primer lehendakari el haber sido el primer constructor del andamiaje institucional. A partir de él, la aprobación del Estatuto, la recuperación del Concierto económico, la reconstrucción de nuestra industria, la recuperación de nuestra identidad como pueblo fueron gracias a su esfuerzo y determinación.
Garaikoetxea nos acompañará siempre en lo personal, en el tiempo compartido en la política, en la amistad y en todo lo vivido.
Hay un apartado que quiero también recordar. Desde la red ciudadana Sare, siempre que le pedimos su colaboración, estuvo dispuesto a trasladar su apoyo a los derechos de los presos y presas vascos. Lo hacía desde el respeto rotundo al dolor de las víctimas de las violencias, pero, también, desde la necesidad de continuar avanzando en la convivencia en esta Euskal Herria por la que él tanto trabajó y a la que tanto quiso.
Hoy no quiero que sea un día de despedida. Para mí, es un día de memoria viva; de reconocimiento sincero; de gratitud profunda.
Mila esker, lehendakari ta adiskide.
Sobre este blog
Viento del Norte es el contenedor de opinión de elDiario.es/Euskadi. En este espacio caben las opiniones y noticias de todos los ángulos y prismas de una sociedad compleja e interesante. Opinión, bien diferenciada de la información, para conocer las claves de un presente que está en continuo cambio.
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