Nunca eclipsa a gusto de todos
Parte de la España con menos afluencia turística está encantada con el eclipse. Durante un par de días se llenarán alojamientos rurales, hostales, albergues, hoteles, bares, restaurantes, tiendas, … Dos días después, volverán a la normalidad del abandono institucional y urbano respecto al medio rural. Los espacios naturales también se llenarán de personas que viajan a base de emisiones de CO2, de todo tipo de residuos plásticos a base de emisiones de CO2, basura que quedará en la tierra para empeorar el estado de nuestros suelos y montes. Durante dos días cada espacio se convertirá en un pequeño vertedero que, agotada la fiesta, algún voluntario limpiará por conciencia, o no. Y es que, como siempre, nunca eclipsa a gusto de todos.
Hace más de un siglo que no se ve por estos lares un eclipse total. Es todo un acontecimiento, una efeméride, a recordar 'ad aeternum' en cada 'post' de cada cuenta de cada red social a base de emisiones de CO2 con mensajes ayudados quizás por la IA a base también de emisiones de CO2, multiplicadas casi por veinte. Y claro, ¿cómo no celebrar de manera masiva tamaña efeméride? Hay que estar, no porque te interese la astronomía, hay que estar para que los demás sepan que has estado allí, presente, en esta efeméride que dura un par de minutos como mucho y que conlleva unos costos económicos y ecológicos mucho más altos de lo que nos gusta aceptar.
Personalmente, a la hora del eclipse estaré descansando los ojos, sentado, sin gafas, escuchando música quizás, en pelotas quizás, limonada en mano. Y es que estoy saturado de eclipses. Pensarán ustedes que mi nombre es Matusalén y que llevo siglos moviéndome de aquí para allá, omnipresente, persiguiendo eclipses solares. Pero no. Los eclipses que veo son de otra índole y, además, son diarios. Nadie paga cantidades bárbaras de dinero ni se mueve cientos de kilómetros por verlos.
Veo cómo el crecimiento del PIB eclipsa el empobrecimiento de la ciudadanía.
Veo cómo la economía del turismo eclipsa la pobreza de los medios de prevención/extinción de incendios.
Veo cómo la desinformación y las mentiras eclipsan la información veraz y útil.
Veo cómo las ideologías eclipsan el conocimiento.
Veo cómo la privatización de lo público en beneficio de unos pocos eclipsa las oportunidades de desarrollo de la mayoría.
Veo cómo la herencia católica represiva eclipsa el progreso.
Veo cómo patrias y banderas eclipsan la cultura y la diversidad.
Veo cómo las guerras eclipsan las posibilidades de las generaciones venideras.
Veo cómo el capitalismo neoliberal eclipsa todo lo que tenga que ver con el sustento de la vida misma.
Veo cómo la polución y el humo de los incendios podrían eclipsar el eclipse.
—Veo veo.
—¿Qué ves?
—Nada. Se ha eclipsado todo.
Sobre este blog
Viento del Norte es el contenedor de opinión de elDiario.es/Euskadi. En este espacio caben las opiniones y noticias de todos los ángulos y prismas de una sociedad compleja e interesante. Opinión, bien diferenciada de la información, para conocer las claves de un presente que está en continuo cambio.
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