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Los Gobiernos central y vasco ultiman un nuevo “órgano bilateral” para que Euskadi coparticipe en la gestión aeroportuaria

Iker Rioja Andueza

Vitoria —
2 de febrero de 2026 21:27 h

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Los Gobiernos central y vasco ultiman la creación de un “órgano bilateral” compuesto por un número igual de representantes de ambas partes para canalizar la voluntad del Ejecutivo vasco de coparticipar en la gestión de los tres aeropuertos de Aena en la comunidad autónoma, Loiu, Foronda y Hondarribia. Fuentes del Estado explican que avanzan “muy bien” las conversaciones para llegar a un acuerdo antes de Semana Santa, como comprometieron la pasada semana en una reunión el presidente, Pedro Sánchez, y el lehendakari, Imanol Pradales.

Esa nueva entidad, que no sería en ningún caso una filial de Aena, superaría las atribuciones del actual “comité de coordinación” creado en tiempos de Mariano Rajoy. Ese órgano nació en 2014 con un representante del Gobierno central, tres de Aena, dos del Gobierno vasco, tres de Eudel, uno de las Cámaras de Comercio y otro “de las organizaciones económicas y sociales representativas”.

En lo que se piensa es en una mesa que asesoraría en materia de inversiones, rutas o intermodalidad, según las fuentes consultadas. Las tres terminales seguirían siendo gestionadas por Aena y no se saldrían de la red de aeropuertos estatales. La Constitución marca que la gestión de las infraestructuras de “interés general” es competencia exclusiva del Estado. A la vez, el Estatuto abre la puerta a que el Gobierno autonómico pueda tener funciones también en materia aeroportuaria si el Ejecutivo central no se reserva su gestión directa.

Existe un precedente, en Catalunya, donde se creó un operador autonómico, Aeroports de Catalunya, que gestiona los aeródromos que no son de interés general. Aena retiene allí la titularidad de las instalaciones más importantes, incluido el Josep Tarradellas El Prat de Barcelona. El modelo en el que se trabaja no sería un espejo del catalán. En el caso vasco, Loiu -una referencia en pasajeros en el norte peninsular-, Foronda -cuarto aeropuerto en carga de España- y Hondarribia seguirían siendo de “interés general” y parte de la red de Aena.

El Gobierno vasco, eso sí, podría “coparticipar” en la toma de decisiones en un nuevo organismo “bilateral” en el que tendrá igual número de representantes que el Estado. Las instituciones vascas, y no solamente las autonómicas, ya ponen recursos públicos para la captación de rutas a través de las sociedades de promoción, Via en Álava, Bilbao Air en Bizkaia y Ortzibia en Gipuzkoa.

Sánchez y Pradales acordaron en el verano de 2025 crear un grupo de trabajo 'ad hoc' que encontrara una fórmula “negocial” para canalizar los deseos exhibidos particularmente por el PNV de ganar en atribuciones en este asunto. Aunque es paralelo a otras transferencias pendientes del Estatuto de 1979, esto no es puridad un asunto estatutario. Los nacionalistas plantearon de inicio la posibilidad de que Aena creara una filial para los aeropuertos vascos y que ahí entraran las instituciones locales. Esa opción pronto se descartó, incluso con avisos de los accionistas privados del operador estatal, que tienen un 49% del capital.

Ese foro para hallar una fórmula “negocial” se constituyó en otoño y se dio cuatro meses para resolver el asunto. El plazo se ha superado ya pero, a todas luces, las conversaciones van por buen camino. En La Moncloa, el lehendakari Pradales fijó la Semana Santa como referencia para cerrar acuerdos en variadas materias, entre las que incluyó los aeropuertos. Comandan las negociaciones José Antonio Santano por parte del Estado y María Ubarretxena por parte del Gobierno vasco.

Por otro lado, la regulación constitucional y estatutaria de la gestión de los puertos marítimos es idéntica: sólo los de “interés general” son del Estado. Por ello, en 1982 Euskadi recibió la transferencia y gestiona todos los demás. Desde 2000 existe, además, la sociedad pública EKP. Adicionalmente, el Estado ha accedido a que el Gobierno vasco nombre a los presidentes de las respectivas autoridades portuarias, que suelen ser cargos del PNV. En estas negociaciones políticas, los nacionalistas han demandado también más atribuciones portuarias y planteado retirar la etiqueta de “interés general” a Pasaia para poderlo asumir desde el Gobierno vasco.

El asunto ha levantado polvareda por el rechazo frontal del PSE-EE, que estima que sería un movimiento “mortal” para el puerto de referencia de Gipuzkoa. El PNV sostiene que puede llevarlo al “top ten” con gestión más cercana, mientras los socialistas aseguran que bajarlo “a regional” no lo hará mejor y que hay tráficos y puestos de trabajo en juego. El Estado quiere retener ese puerto. Las fuentes consultadas remarcan que es la salida natural al mar de otras comunidades y que tiene tráfico internacional que justifican el “interés general”.

Sea como fuere, el asunto sigue generando titulares políticos. La presidenta del PNV de Gipuzkoa, María Eugenia Arrizabalaga, ha considerado “españolista” la postura del PSE-EE. El consejero vasco Denis Itxaso, exdelegado del Gobierno central, ha respondido a Arrizabalaga en X. “Que la reacción del PNV a la posición de los socialistas vascos de preservar a Pasaia como parte de la red prioritaria de puertos del Estado, sea tachar a Eneko Andueza de españolista, nos da la medida de la pulsión ideológica que hay detrás de la desclasificación del puerto. No es gestión; no es autogobierno. Es nacionalismo en crudo”, ha apuntado.