El Museo Helga de Alvear celebra su quinto aniversario en plena proyección internacional
El Museo Helga de Alvear de Cáceres celebra su quinto aniversario convertido en uno de los referentes del arte contemporáneo en España y con una creciente proyección europea. La efeméride llega además en un momento simbólico ya que es el primer aniversario que se conmemora tras el fallecimiento en febrero de 2024 de la coleccionista y galerista alemana Helga de Alvear, figura clave del arte contemporáneo internacional y responsable de que una de las colecciones privadas más importantes de Europa encontrara su hogar en Cáceres. Sin duda, la suya fue una figura que marcó durante décadas la profesionalización del mercado del arte en España.
El museo cumple los cinco en un momento de madurez institucional y de fuerte carga simbólica. Cinco años después de la inauguración de su ampliación arquitectónica, la institución se ha consolidado como una de las infraestructuras culturales más relevantes de la península ibérica.
En este lustro, lo que nació como colección privada se ha transformado en un organismo público dinámico que ha desafiado la tradicional división entre centro y periferia. Desde Cáceres, el museo ha tejido conexiones orgánicas con Madrid, Lisboa y distintos circuitos europeos, situando a Extremadura en el mapa internacional del arte contemporáneo.
“El balance es muy positivo”, afirma su directora, Sandra Guimarães. “El Museo ha conseguido posicionarse en el contexto artístico internacional gracias a un ambicioso programa de exposiciones temporales, una programación diversa para todos los públicos y sobre todo sin haber perdido de vista nuestra visión compartida con Helga. Seguimos y seguiremos trabajando con fuerza, resiliencia, confianza y esperanza para cumplir su sueño: transformar la vida de las personas a través del arte”.
La muerte de la coleccionista no ha alterado el rumbo. “Todo lo que hacemos en el Museo desde su fallecimiento es un homenaje a su figura, y seguirá siendo así. Su legado nos inspira y nos invita a celebrar muchos futuros posibles. Su pasión por el arte estaba incrustada en sus palabras, gestos, actos y presencia, y sigue viva en cada obra de su colección, en cada espacio de su museo”.
De Alemania a Cáceres, una biografía decisiva para el arte español
Helga Müller Schätzel, nacida en 1936 en Kirn, Alemania, creció en el seno de una familia industrial vinculada al grupo RKW. Llegó a España en su juventud para aprender castellano y aquí conoció al arquitecto Jaime de Alvear, con quien se casó y cuyo apellido acompañaría después a su proyecto cultural.
Su entrada en el mundo del arte se produjo en 1967, cuando comenzó a colaborar con la galerista Juana Mordó. Aquella relación resultó decisiva. Tras la muerte de Mordó, Helga continuó su labor galerística y en 1995 abrió su propia galería en la calle Doctor Fourquet de Madrid, que pronto se convirtió en un espacio de referencia para el arte contemporáneo internacional.
Definida por ella misma como una “viciosa del arte”, construyó una colección que supera las tres mil piezas, con nombres que van de Goya y Picasso a Kandinsky, Ai Weiwei u Olafur Eliasson. La decisión de instalarla en Extremadura fue un gesto de descentralización cultural sin precedentes en España.
Arquitectura contemporánea en diálogo con la ciudad histórica
La ampliación inaugurada en 2021, diseñada por Tuñón Arquitectos y liderada por Emilio Tuñón, supuso una transformación urbana además de museística. Con una inversión cercana a los diez millones de euros financiados de forma compartida por la coleccionista y la Junta de Extremadura, el edificio dialoga con la Casa Grande histórica y con la ciudad monumental de Cáceres.
El volumen de hormigón blanco crea un juego de luces y sombras que conversa con la piedra de la ciudad. La arquitectura habilita un paso público que conecta zonas antes desconectadas, diluyendo la frontera entre museo y calle. Los espacios interiores funcionan como contenedores neutros capaces de acoger instalaciones de gran escala como Descending Light de Ai Weiwei. El proyecto ha recibido reconocimientos internacionales y ha situado al museo en la conversación arquitectónica global.
Un museo crítico y relacional
Guimarães asumió la dirección en 2023 con una trayectoria internacional que incluye el Museo Serralves de Oporto y Bombas Gens en Valencia. Desde su llegada, el foco se ha desplazado hacia la mediación, la experiencia y la construcción de comunidad.
“Queremos seguir replanteándonos el papel del museo del siglo XXI como una institución crítica que se transforma, al tiempo que desarrolla una comunidad de relaciones”, explica. “Desde Cáceres hacia el mundo, y del mundo hacia Cáceres y Extremadura, porque en el arte no existen fronteras”.
El crecimiento sostenido de visitantes, que supera los doscientos mil anuales, confirma la consolidación del modelo. La programación combina grandes exposiciones internacionales con actividades participativas que incluyen talleres, sesiones musicales y programas específicos para colectivos vulnerables.
Thomas Hirschhorn y la reivindicación de lo local
La celebración del quinto aniversario se articula en torno a un proyecto integral del artista suizo Thomas Hirschhorn. Todos los años el museo invita a un creador a concebir un programa especial y suele salir fuera de sus muros. Ya ocurrió con Carlos Bunga y su procesión artística y con Ryan Gander y su proyecto de arte público en la ciudad.
Este año el alcance es mayor. “Este año vamos aún más lejos, para llegar a Madrid y Lisboa con el primer proyecto de arte público de Thomas Hirschhorn en España y Portugal, conectando Cáceres con las capitales de la península gracias a ‘POP-UP-MARILYN’”, señala Guimarães. El título elegido por el artista, “5 AÑOS MUSEO HELGA DE ALVEAR, CÁCERES = ¡SI PUEDES HACERLO AQUÍ PUEDES HACERLO EN CUALQUIER LUGAR!”, se inspira en la canción sobre Nueva York popularizada por Frank Sinatra y reivindica la capacidad de una ciudad periférica para situarse en el centro del debate cultural.
El proyecto incluye el traslado temporal de una obra original de Andy Warhol a espacios de tránsito ferroviario como Atocha en Madrid y Oriente en Lisboa, rompiendo la solemnidad del cubo blanco museístico y confrontando al espectador cotidiano con la historia del arte.
La exposición de Hirschhorn “MY ATLAS # OUR ATLAS”, producida en Cáceres, viajará además al Museum im Bellpark en Suiza. La muestra dedicada a Susan Hiller ya recaló en Culturgest en Lisboa. Estas itinerancias forman parte de una estrategia de proyección europea que amplía la visibilidad del museo y por tanto la de la ciudad extremeña.
Nuevas lecturas de la colección
Durante el aniversario se presenta un nuevo capítulo de “¿Puede el archipiélago entrar en el Museo?”, con obras nunca antes expuestas y nuevas piezas en vídeo. Artistas como Tracey Moffatt, Isaac Julien, Barthélémy Toguo, Lothar Baumgarten o Adriana Varejão permiten abordar cuestiones como migración y colonialismo desde múltiples geografías.
Comunidad, cultura joven y participación
La participación activa del público y de los artistas locales es el verdadero termómetro del éxito del museo. Guimarães explica que esta apertura se manifiesta “de muchas formas” y que, gracias a la diversidad del programa, “todo el mundo es bienvenido”. Un ejemplo vibrante de esta filosofía ocurrió este mismo sábado, cuando nada menos que cuatro DJs extremeños pusieron música en directo en las salas, rompiendo el silencio tradicional de los museos para convertir el arte en una experiencia compartida y sonora.
Pero la inclusión en el Helga de Alvear va mucho más allá del ocio. La directora destaca la implicación de la comunidad migrante a través del programa “Un Museo Abierto Al Mundo”, que este fin de semana ha ofrecido una degustación de comidas internacionales, convirtiendo los jardines en un espacio de intercambio cultural a través de la gastronomía.
Además, el museo siempre busca que el visitante deje de ser un sujeto pasivo para convertirse en creador. Para ello, tanto pequeños como mayores participan en los talleres 'Power-Tools', donde el artista Thomas Hirschhorn propone un ejercicio de empoderamiento creativo. En palabras de Guimarães, Hirschhorn nos invita a “ejercer nuestro poder con las herramientas que hay a disposición de todos dentro del propio museo”. Es una llamada a la acción ciudadana a través de la estética, una invitación abierta con la que, según concluye la directora, esperan a todos los extremeños “con los brazos abiertos”.
Igualdad y programación futura
En un contexto de debate sobre la desigualdad en las artes visuales, el museo ha reforzado su compromiso con la perspectiva de género. “Este año, por ejemplo, en nuestras dos grandes exposiciones las protagonistas serán mujeres”, subraya Guimarães.
En 2026 se presentará una gran muestra de Patricia Gómez y María Jesús González y la colectiva 'Dreamwork. Ancestors Echo in the House of Tomorrow', comisariada por Omar Kholeif, con artistas como Simone Fattal, Louise Bourgeois, Etel Adnan, Huguette Caland o Luísa Coreia Pereira. Además, el programa 'Nosotroxs' integra de forma transversal las perspectivas de género en la mediación cultural.
Cinco años después de su ampliación, Cáceres ha demostrado, con su Museo Helga de Alvear, que es posible construir una institución de excelencia internacional lejos de los grandes ejes tradicionales. La ausencia física de su fundadora no ha debilitado el proyecto, lo ha consolidado. El museo se presenta hoy como un espacio donde el arte no es únicamente contemplación sino herramienta crítica, experiencias compartidas y motor de transformación vital, tal y como deseaba Helga, y como resume su directora, el propósito originario sigue intacto: transformar la vida de las personas a través de la democratización de la cultura y el arte. Algo asi, como cultura accesible para todas las personas, todo el tiempo, en todos los lugares.
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