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El transporte escolar afronta otra incertidumbre más: 25 rutas siguen desiertas y 265 salen ahora a concurso

Varios estudiantes haciendo cola para acceder al autobús escolar ATEDIBUS -
7 de septiembre de 2026 12:45 h

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El caos del transporte escolar en Extremadura está lejos de haber terminado. 25 rutas continúan sin adjudicatario después de la última ronda puesta en marcha por la Junta, mientras el sector afronta ahora una nueva fase decisiva: 265 rutas salen a concurso y las empresas tienen hasta el 9 de septiembre, a las 23.59 horas, para presentar la documentación.

La cifra procede de la última actualización del proceso. De las 27 rutas que se habían vuelto a sacar para intentar cubrirlas, únicamente cuatro han encontrado transportista, por lo que 23 continúan desiertas. Posteriormente se incorporaron otras cinco rutas, de las que tres han sido adjudicadas y dos han quedado nuevamente sin cubrir. En total, 25 rutas siguen pendientes.

Pero el escenario puede experimentar nuevos cambios en los próximos días. Las 265 rutas que no habían salido a concurso, se licitan ahora y tendrán que recibir ofertas de las empresas antes de que finalice el plazo establecido, y en el sector se da por hecho que no todas las rutas necesariamente resultarán atractivas para los transportistas.

El motivo está, en algunos casos, en la diferencia entre las cantidades que se están pagando mediante los contratos de emergencia y los precios máximos establecidos ahora en las licitaciones.

La pregunta es ¿para qué presentarse si el contrato de emergencia paga más?

Un transportista consultado explica que existe una situación paradójica. Según su testimonio, una ruta de microbús que mediante un contrato de emergencia puede alcanzar los 49.000 euros por curso escolar sale ahora a concurso con un importe máximo de 41.700 euros.

La diferencia puede hacer que algunos operadores se planteen no presentarse al concurso. La estrategia, según explica este transportista, sería asumir el riesgo de no concurrir y esperar a que la ruta vuelva a quedar desierta para continuar prestando el servicio mediante una adjudicación de emergencia en unas condiciones económicas más favorables: “Si tengo suerte y nadie la concursa, me sigo quedando en emergencia”, explica.

Pero se trata de una estrategia con un riesgo evidente: si otra empresa presenta una oferta y consigue la ruta por el procedimiento ordinario, el actual operador puede perderla. “Es un arma de doble filo”, resume el transportista.

El mismo problema se estaría produciendo en otras rutas. Como ejemplo, cita un itinerario para un vehículo de nueve plazas con capacidad para dos sillas de ruedas que actualmente se estaría prestando por unos 45.500 euros, mientras que el precio máximo fijado para el concurso sería de 41.700 euros.

Un sistema que sigue generando críticas

La nueva convocatoria se produce después de un proceso especialmente accidentado. Una parte de las rutas que se han conseguido cubrir durante estas semanas no habían salido a una licitación pública abierta en las mismas condiciones para todas las empresas. La Junta ha recurrido también a fórmulas de adjudicación directa o procedimientos de emergencia para intentar garantizar itinerarios que habían quedado desiertos.

Este sistema está siendo cuestionado por profesionales del sector, que denuncian que la forma de ofrecer las rutas puede favorecer la concentración en determinadas empresas y generar situaciones de facto de monopolio.

El procedimiento también añade incertidumbre sobre la duración de algunas de las soluciones adoptadas. Los contratos de emergencia tienen una naturaleza temporal y la sucesión de adjudicaciones, renuncias y nuevas convocatorias hace que empresas y familias no siempre tengan claro cuánto tiempo se mantendrá una determinada solución.

Ahora, además, se abre el concurso de las 265 rutas. Y habrá que esperar al cierre del plazo, el 9 de septiembre a las 23.59 horas, para conocer cuántas reciben ofertas y cuántas pueden volver a quedar desiertas. El resultado puede alterar nuevamente el mapa del transporte escolar extremeño apenas unos días antes del inicio del curso. Porque el problema ya no es únicamente cuántas rutas quedan sin cubrir. También está en juego si las condiciones económicas de las nuevas licitaciones son suficientemente atractivas para que las empresas quieran concurrir, qué ocurrirá con las que no reciban ofertas y cuánto tiempo podrán mantenerse las soluciones de emergencia.

Mientras tanto, 25 rutas siguen sin adjudicatario y otras 265 afrontan ahora una nueva prueba de fuego.

El curso escolar, que comienza en tres días, continúa con el transporte pendiente de otra ronda de adjudicaciones y con un sector que cuestiona tanto el procedimiento como las condiciones económicas de una contratación que, lejos de estabilizarse, sigue acumulando incertidumbres.

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