El censo de SEO/BirdLife detecta el mayor número de especies de aves acuáticas en Extremadura, pero alerta de su declive
La Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife) ha alertado del declive de las aves acuáticas invernantes en Extremadura, especialmente en el grupo de los gansos y anátidas, tras analizar 414 humedales de relevancia en la comunidad autónoma, donde se han observado hasta 77 especies, el número más alto de la serie histórica.
Según ha informado la organización en una nota de prensa, el estudio se llevó a cabo durante el pasado mes de enero en el marco del censo internacional coordinado por Wetlands International, que se desarrolla anualmente desde 1967 en más de 100 países y que se realiza de forma regular en Extremadura desde 2021.
En esta edición han participado más de 66 personas, entre ellas personal de la Universidad de Extremadura y entidades como ADENEX, que han muestreado 414 humedales mediante recuentos directos por especies, utilizando material óptico y múltiples puntos de observación.
Los datos de 2026 reflejan la mayor riqueza de especies registrada hasta la fecha, con 77 aves acuáticas distintas. Sin embargo, el número total de individuos se sitúa en 122.295 ejemplares, lo que supone un incremento de 1.810 aves respecto a 2025, pero una caída significativa frente a 2024, cuando se contabilizaron 153.156.
Desde SEO/BirdLife subrayan que estas fluctuaciones interanuales evidencian la necesidad de mantener un seguimiento continuado para poder establecer tendencias fiables. En este sentido, advierten de que el actual escenario de cambio climático está reduciendo la llegada de aves al sur de Europa y alterando sus rutas migratorias y áreas tradicionales de invernada.
Entre los casos más preocupantes destaca el del ánsar común, cuya población ha pasado de 23.175 ejemplares en 2013 a solo 1.171 en 2026. Esta evolución refleja, según la organización, un declive fuerte y estadísticamente significativo, con una caída media anual del 11,4 %, lo que apunta a un deterioro del estado poblacional de la especie.
La comparación con el periodo 2012-2014 muestra una pérdida de 65.000 aves en los humedales extremeños, con especial impacto en los patos, de los que han dejado de contabilizarse más de 50.000 ejemplares. Algunas especies, como la cerceta común o el ánade friso, han perdido más del 50 % de sus efectivos invernantes.
Este descenso también afecta a otras aves como la focha común, que ha pasado de 5.467 ejemplares en el periodo 2012-2014 a 3.186 en 2026.
Frente a esta tendencia, se detecta el aumento de especies como el morito común o la espátula común, tradicionalmente estivales y ahora presentes también en invierno, con 2.339 y 210 ejemplares respectivamente. No obstante, el crecimiento más acusado corresponde a una especie exótica invasora, el ganso del Nilo, presente ya en 129 humedales de la región.
Entre ellos se encuentran espacios protegidos como el Complejo Lagunar de La Albuera y el Embalse de Orellana, ambos incluidos en la lista de humedales de importancia internacional de la Convención de Ramsar.
Estos enclaves presentan, además, altos niveles de contaminación, según un estudio reciente del proyecto LIBERA, con concentraciones superiores a los 5.000 ng/L en La Albuera y por encima de los 1.000 ng/L en Orellana.
La organización advierte de que la elevada concentración espacial de estas especies en determinados entornos incrementa su vulnerabilidad ante alteraciones como la contaminación, los cambios hidrológicos, las transformaciones agrícolas o los efectos del cambio climático.
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