Bernie Sanders y 30 congresistas exigen a la Administración Trump el fin de las injerencias en las presidenciales de Brasil
El fin de las injerencias en el proceso electoral brasileño. Es lo que exigen el senador independiente por Vermont, Bernie Sanders, y otros 30 congresistas demócratas en una carta dirigida al secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, entre ellos Delia Ramírez (Illinois), Alexandria Ocasio-Cortez (Nueva York), Greg Casar (Texas) y Joaquín Castro (Texas), entre otros.
En la carta, los representantes expresan su “profunda preocupación ante el esfuerzo coordinado de la Administración por amenazar nuestra alianza estratégica con Brasil y socavar a la segunda democracia más grande del hemisferio occidental de cara a las próximas elecciones presidenciales de octubre de 2026”.
Los congresistas denuncian que “funcionarios estadounidenses han llevado a cabo una campaña sostenida de injerencia y desestabilización en Brasil. Esta ofensiva se intensificó drásticamente en el verano de 2025, cuando la Administración desplegó una batería de aranceles y sanciones selectivas con el fin de influir en el fallo de la Corte Suprema de Brasil respecto al juicio contra el expresidente Jair Bolsonaro, acusado de intentar fomentar un golpe militar para mantenerse en el poder”.
“Las acciones de la Administración Trump constituyeron una vulneración extraordinaria de la soberanía nacional de Brasil y un intento flagrante de presionar a las autoridades brasileñas en relación con un proceso judicial”, dicen los representantes en la carta, impulsada por la demócrata de Illinois Delia Ramírez.
Varias organizaciones han respaldado la carta, entre ellas la Oficina de Washington para Brasil (WBO), la Oficina de Washington para América Latina (WOLA) y CEPR (Center for Economic and Policy Research).
“Las acciones más recientes de la Administración apuntan a un intento de interferir en las elecciones generales de Brasil de octubre, y potencialmente socavarlas”, dice la carta: “La reciente reunión en el Despacho Oval entre el senador y candidato presidencial Flávio Bolsonaro y el presidente Trump, celebrada mientras el primero intentaba contener las repercusiones de un escándalo político interno, puso de manifiesto la disposición de la Administración a intervenir directamente como actor central en el proceso electoral, en claro detrimento de los intereses de Estados Unidos”.
Los representantes también denuncian el proceso de designar a dos bandas brasileñas como organizaciones terroristas extranjeras (FTO, por sus siglas en inglés): “Las autoridades brasileñas, que han propuesto reiteradamente ampliar la cooperación entre Estados Unidos y Brasil contra el crimen organizado transnacional, han expresado su preocupación de que esta designación pueda invocarse como justificación para acciones extraterritoriales contra instituciones brasileñas, incluidas medidas financieras punitivas, como aranceles o sanciones.8 Dados los reiterados ataques militares de la Administración Trump en la región, justificados en parte por supuestas amenazas de FTO a la seguridad estadounidense, la designación también ha alimentado el temor a una posible intervención militar de Estados Unidos”.
“Además”, dicen los legisladores, “nos alarman las informaciones de los medios de comunicación sobre el intento de visita oficial a Brasil de dos funcionarios del Departamento de Estado de EEUU, la subsecretaria de Estado para Democracia, Derechos Humanos y Trabajo, Riley M. Barnes, y el subsecretario adjunto de Estado de la Oficina de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo, Samuel Samson. Según las noticias, la delegación estadounidense tenía previsto visitar la capital brasileña y poner en duda la integridad del sistema de votación del país, considerado por muchos expertos como uno de los más fiables del mundo”.
En conjunto, “las acciones de la Administración constituyen ataques reiterados contra un aliado clave y suscitan preocupación ante la posibilidad de que Estados Unidos lleve a cabo formas aún mayores de injerencia y desestabilización en la segunda democracia más grande del hemisferio occidental en las próximas semanas y meses”.
“En lugar de ayudar a defender la democracia brasileña, Estados Unidos está actuando como un agente de injerencia y desestabilización, ejerciendo presión diplomática, económica y política de maneras que amenazan con debilitar las instituciones democráticas del país, socavar la confianza en el proceso electoral brasileño y causar un mayor deterioro en nuestra relación con un aliado estratégico y socio comercial de Estados Unidos”, dice la carta.
A la luz de estas acciones de la Administración Trump, los legisladores cuestionan a Rubio: “¿Se comprometerá la Administración a respetar el proceso electoral de Brasil, considerado ampliamente como uno de los más seguros y fiables del mundo? ¿Se comprometerá la Administración a reconocer el resultado certificado de las elecciones democráticas de Brasil de 2026 y a mantener relaciones diplomáticas normales con cualquier candidato que sea legítimamente elegido por el electorado brasileño?”
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