Francia ya había sufrido otros ataques con vehículos
No es la primera vez que Francia sufre un ataque en el que el método empleado es un atropello indiscriminado. El de Niza, sin embargo, es de lejos el más mortífero.
El 21 de diciembre de 2014, un individuo arrolló y dejó heridas a 13 personas en Dijon (Francia). Las autoridades descartaron que se tratase de un acto terrorista. El agresor tenía un “largo historial de dolencias mentales”.
Al día siguiente, una persona resultó muerta y otras nueve heridas en un mercado navideño de Nantes, atropellados por una furgoneta. Las primeras informaciones apuntaron que el hombre había irrumpido al grito de “Alá es el más grande”, pero el Gobierno no tardó en desmentirlo a través de la fiscal de la República de Francesa, Brigitte Lamy.