Empate que aleja al BM Logroño del subcampeonato

Empate que aleja al BM Logroño del subcampeonato

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El subcampeonato se esfuma. La sensación es que el BM Logroño la tuvo en sus manos, que pudo hacer algo más en ese tramo final del partido en el que Mario López firmó el empate a 23 tras una transición rápida. La espectacular dinámica de los riojanos en la segunda vuelta no va a tener recompensa a modo de regresar a la Liga de Campeones porque lo que tenía que recuperar el bloque de Jota González era mucho, aunque casi se da. Había que ganar en León y opciones hubo. Pese al 12-7 nada más comenzar el segundo tiempo, el cuadro franjivino, sin Krupa (vio la roja), supo darle la vuelta a un choque en el que Cadarso, Montoro y Muñoz le dieron otro aire al juego ofensivo que permitió estar cerca de poder aspirar a la segunda posición. Lástima que se quedara ahí y que el choque ante Benidorm, además de despedir a varios jugadores y técnico, no sirva para dejar a los logroñeses por detrás del Barcelona.

El BM Logroño no encontró el ritmo requerido durante la primera media hora. Es como si estuviera gripado. El ir por detrás en el marcador, evidentemente, no ayudó. Las defensas, apoyadas por los buenos porcentajes en la portería, marcaban la pauta. Pese al 0-1 de Kukic, los riojanos no estuvieron finos en el lanzamiento. Tampoco le dejó un Ademar León que sabía que tenía que apretar en su pista para sacar del partido a su oponente. De esta forma, los goles eran caros de ver.

Al menos, el vigor defensivo también era mantenido por los chicos de Jota González, donde Garabaya y Miguel Sánchez-Migallón volvía a ponerse el buzo de trabajo. Pese a su buena labor, el problema estaba en el ataque. Ademar comenzó apostando por Juanín para coger una renta de dos goles, 3-1, a los 7 minutos. Pese a que Garciandia y Chiuffa respondían, los leoneses, tras el siete metros de Matías se iban 6-3 a los 17 minutos.

El técnico pucelano usó la cartulina verde y pareció que se incrementó el ritmo anotador, aunque en ambos conjuntos. Fueron una sucesión de ataques productivos hasta que volvió la calma. Sin embargo, Piñeiro, tras dos tantos seguidos, encendía las alarmas con el 8-4. Aparecía Ángel Fernández para hacer creer a los suyos.

Máximo cuando Aginagalde volvió a pararle un penalti a Juanín como ya hiciera el sábado anterior en las semifinales de la Copa del Rey. Con 9-6 en el electrónico, hubiera sido un mazazo para los franjivinos que contestaron con un gol del extremo cántabro para dejar un 9-7 que pudo modificarse antes del ecuador de no mediar Biosca que le sacó un 7 metros a Muñoz.

El segundo tiempo empezó con malas noticias. Roja a Krupa por contacto sobre Fernández y parcial de 3-0 que dejaba a los riojanos en el alambre con el 12-7 tras menos de 4 minutos tras la reanudación. Sin embargo, el BM Logroño no se descompuso para, en un suspiro, volverse a meter en la pelea por el encuentro con el 13-12 merced a los goles de una segunda unidad novedosa y muy productiva formada por Cadarso, Montoro y Muñoz. Entre los tres hicieron los primeros doce goles del segundo tiempo para conducir a los suyos al empate a 15 en el minuto 42.

Costoya ponía orden en Ademar León, que parecía incontrolable para los riojanos. Dio igual porque con 15 minutos por delante, el BM Logroño había hecho lo difícil, darle la voltereta, 16-17. A partir de ese instante era importante mantener la calma y no acelerarse para evitar errores que echaran al traste el trabajo realizado. El equilibrio fue constante: gol arriba de los visitantes, empate e incluso victoria parcial para los locales, 20-19, con 8 minutos por jugarse.

La emoción subió en enteros a medida que el cronómetro iba llegando a la conclusión. Varios ataques perdidos de los franjivinos, dos personalizados en Cadarso (pasos y área) impedían la progresión de los logroñeses pese al buen tino de Del Arco y Montoro que dejaban a los suyos por delante 22-23. Un ataque. Ahí se jugaba el Ademar León sus opciones del subcampeonato. Costoya perdía el balón y el cuadro visitante montaba la contra, pero Cadarso no remató la faena. Vino entonces la opción de contragolpe y Mario López superó a Aginagalde. Aún tendría una última bola el equipo frnajivino, pero el lanzamiento postrero de Montoro se marchó alto para sellar un empate agridulce que, salvo sorpresa, deja al BM Logroño como cuarto en Asobal. Una pena porque rozó con las manos el haber ganado en León y poder soñar con la segunda posición.

FICHA TÉCNICA

Abanca Ademar León: Cupara (p), Juanín (3), Simonet (1), Matías (2), Pesic, Costoya (8) y Mario López (3), siete inicial, Piñeiro (2), Vejin, Carou, Acacio, Jaime Fernández (1), Gonzalo Pérez (1), Rodrigo Pérez (1), David Fernández (1) y Biosca (p).

BM Logroño: Krupa (p), Chiuffa (1), Garciandia (1), Kukic (1), Garabaya, Miguel Sánchez-Migallón y Ángel Fernández (4), siete inicial, Paredes, Kusan, Del Arco (4), Aginagalde (p), Muñoz (5, 2p), Montoro (5) y Cadarso (2).

Parciales cada 5 minutos: 1-1, 3-2, 5-3, 8-5, 9-6, 9-7 (descanso), 12-8, 14-13, 16-17, 18-19 y 23-23 (final).

Árbitros: Sergio Rodríguez Estévez y Andrés Rosendo López. Mostraron la cartulina roja al franjivino Krupa (min. 31). Excluyeron al local Piñeiro (min. 20) y al visitante Miguel Sánchez-Migallón (min. 45).

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