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Ataques a la izquierda, el protocolo de las residencias y rebajas fiscales: el último pleno de la legislatura condensa la gestión de Ayuso

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, durante la última sesión plenaria en la Asamblea de Madrid.

Fátima Caballero

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La legislatura en la Asamblea de Madrid termina igual que empezó: con ataques de Isabel Díaz Ayuso a la izquierda, poco hablar de Madrid y una rebaja de impuestos (frustrada). Este jueves, además, el protocolo que evitó el traslado de los ancianos a las residencias durante lo peor de la pandemia también centra la sesión de control. A la vez que Ayuso responde a la oposición con la displicencia habitual, el consejero de Políticas Sociales del Gobierno regional en la anterior legislatura, Alberto Reyero, declara como testigo en un juzgado de instrucción de Madrid que investiga las más de 7.000 muertes de mayores en las residencias de Madrid durante los peores meses de la crisis sanitaria. Para él, Ayuso también tiene unas palabras y le desea su imputación.

“Espero que el señor que me menciona salga hoy imputado de sus declaraciones”, dice Ayuso durante la respuesta a la portavoz de Más Madrid, Mónica García. García había previamente empezado recordando a la presidenta que aunque negó que existieran dichos protocolos, este jueves tanto Reyero como el firmante de los mismos, Carlos Mur, alto cargo de la Consejería de Sanidad en marzo de 2020, declaran en los juzgados.

“En octubre del año pasado, usted dijo aquí que ni existieron ni se aplicaron los protocolos de la vergüenza. Hoy, el señor Mur, director general de su Gobierno, y el señor Reyero, comparecen en los tribunales obligados a decir toda la verdad, y antes de que la dejen a usted en evidencia, le ofrezco la última oportunidad para decir la verdad, reconocer que 7.291 mayores murieron de forma indigna, y pedir perdón”, le lanza García.

Unas palabras que encienden a Ayuso contra la líder de la oposición con la que mantiene una pésima relación personal. “Todo lo que ha hecho contra mí todo este tiempo ha sido un rotundo fracaso, como el que le espera en dos meses: sus denuncias de las residencias han sido un rotundo fracaso, dicho por todos los tribunales; o sus denuncias contra mí, todas han sido un completo fracaso y sobre ellas ha construido un relato durante dos años que ha sido otro fracaso”, le responde Ayuso. “Tiene que ir a la anécdota, al dolor e intentar hacer siempre sangre allá donde pueda”, añade la presidenta regional.

A pocos kilómetros de la Cámara de Vallecas, Reyero llega a Plaza de Castilla, donde declara en el juzgado de instrucción número 9 de Madrid. Antes de entrar a declarar, el exconsejero que dimitió por denunciar esos protocolos defiende que las personas que ocupaban las residencias “quedaron abandonadas a su suerte” durante la primera ola de la pandemia de Covid-19 por culpa de los mismos. El exdirigente de Ciudadanos subraya además que esos protocolos de derivación fueron “de exclusión” y en virtud de ellos “se excluía a las personas en función de su situación de dependencia o discapacidad”. Luego ratifica ante el juez que los rechazó por escrito en cuanto tuvo conocimiento de los mismos en marzo de 2020.

Una frustrada rebaja de impuestos

Durante el Pleno de este jueves Ayuso se irá con un fracaso debajo del brazo. Su idea para ir “contra” el impuesto a las grandes fortunas del Gobierno decae por el voto contrario de Vox. Un incentivo fiscal para atraer inversión extranjera basada en subvencionar con una deducción del 20% en el IRPF del tramo autonómico que la formación de extrema derecha dice que no puede apoyar porque discrimina al resto de madrileños.

El 'no' de la extrema derecha a la medida que Ayuso vende para atraer inversión extranjera enciende a la presidenta regional que estalla contra los hasta ahora socios de legislatura. “Está claro que a partir de hoy es bueno que cada uno siga su camino”, le dice Ayuso a la portavoz de Vox, Rocío Monasterio. “Yo tengo el máximo respeto por su formación política. Siempre defendí su presencia en las instituciones. Pero la deriva que ha tomado su partido no me va a arrastrar con ella. Es muy difícil entenderse con ustedes, prácticamente es imposible, porque no entienden que la vida son matices, son contrastes, distintos puntos de vista”, continúa la presidenta madrileña.

Monasterio toma la palabra para lamentar que lleguen al final de la legislatura “en un clima” de no entendimiento. “Hemos aprobado 20 leyes que han traído ustedes a esta Cámara. Ustedes han votado con la izquierda en contra de 34 iniciativas que ha traído este grupo. Nosotros hemos votado en contra de solo siete, con la de esta tarde serán ocho”, continúa. Y concluye: “Vamos a votar en contra de la ley de privilegios para los que vienen de fuera, para los extranjeros, frente a los que están aquí”.

Ayuso y Monasterio tratan de escenificar la ruptura de las formaciones que están condenadas a entenderse el 29 de mayo –el día después de las elecciones– si la primera no logra mayoría absoluta, algo que las encuestas reflejan. La campaña está a punto de arrancar y cada partido trata de buscar su hueco. También Vox en una región donde Ayuso le habla a los suyos. Por eso Monasterio anuncia después que una rebaja de impuestos similar, pero para todos los madrileños, va a estar en el centro de su campaña.

Ataques a la izquierda

El último pleno de la legislatura también sirve para hacer balance. “7.300 personas murieron en las residencias durante el covid. Hay 30.000 jóvenes sin plaza de FP. La región de España donde crece más el número de parados. Cero viviendas entregadas de las 25.000 prometidas. Eso sí, becas para ricos y autopromoción. Ese es su legado”, hace el suyo propio el líder del PSOE en Madrid, Juan Lobato, sobre la gestión de la presidenta regional.

Lobato añade: “Este es su legado. Corta en soluciones, en gestión y larga en numeritos, ocurrencias y parches. Va mal y tarde... entiendo que pueda estar cabreada porque tiene que cambiar su agenda. Su objetivo en cuatro años ha sido su estrategia electoral personal y no hay victoria electoral que merezca ni traicionar tus principios ni faltar el respeto y a la inteligencia a los madrileños”.

Ayuso aprovecha entonces para recordar el caso abierto contra la alcaldesa de Móstoles. A su juicio, Lobato no se presenta “limpio” a estas elecciones. “Va a tener muy difícil el voto si, además, sigue defendiendo a Sánchez, quien ataca la libertad y la prosperidad en Madrid”. Antes, la presidenta madrileña se despacha en ataques contra la portavoz de Unidas Podemos, Alejandra Jacinto. “Un país donde la gente es feliz no vota a Podemos”, le dice Ayuso a Jacinto. “Podemos nació en Venezuela y murió en Galapagar”, concluye.

Alrededor de las 11 horas, ocurre un espejismo. La diputada del PP Paloma Adrados reaparece en el hemiciclo de la Cámara regional tras haber sufrido un ictus en noviembre. Su presencia provoca la ovación de todos los diputados de la la Asamblea de Madrid que la reciben en pie y con un sonoro aplauso. Un pequeño momento de unidad en el último Pleno de la legislatura en Madrid.

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