Las incidencias de BiciMad se han triplicado desde la llegada de Almeida

Los datos constatan que BiciMad funciona peor, aunque sigue expandiéndose y aumenta su demanda. El nivel de incidencias comunicadas por los usuarios del servicio de bicicletas públicas de Madrid (averías en los anclajes, ruedas pinchadas o fallos en las pantallas) se ha triplicado desde que la corporación de PP y Ciudadanos llegó al Palacio de Cibeles en junio de 2019. Entonces, el Ayuntamiento registraba 139 avisos por cada 10.000 trayectos. La cifra ha crecido hasta los 414 en octubre de 2020, según los datos ofrecidos por el área de Medio Ambiente y Movilidad a Más Madrid en respuesta a una petición de información. La contestación data del 28 de octubre, de manera que no se incluyen en ella los meses de noviembre y diciembre.

La evolución de las incidencias se mide en una tasa para que sea posible comparar entre sí los meses si la demanda fluctúa. Los números oficiales reflejan un punto de inflexión en los avisos en mayo de 2020, después del cierre completo del servicio como consecuencia del estallido de la pandemia. Hasta entonces, la tasa de había mantenido estable pero en primavera comienza a empeorar de manera sostenida: 269 incidencias en mayo, 321 en junio, 349 en julio, 410 en agosto y 456 en septiembre, cuando se registra el pico máximo. Los datos de octubre no están completos.

Más Madrid denuncia que esta situación coincide con el despliegue del servicio BiciMad Go, un free floating promovido por la Empresa Municipal de Transportes, que se nutre de bicicletas en reserva y de personal de BiciMad. El grupo municipal considera que el trasvase es “irregular” y presenta este jueves una demanda en los juzgados de lo contencioso-administrativo ante, dicen, una “pérdida de calidad y riesgo para la sostenibilidad” para el servicio público tradicional. “El Gobierno de Almeida no duda en usar los recursos humanos y materiales de BiciMad y eso se está notando en el servicio. Si seguimos en esta línea, BiciMad se va a hundir”, señala la concejala Esther Gómez.

En el área de Medio Ambiente y Movilidad admiten que detectaron “una subida importante de incidencias tras la reapertura” de BiciMad que, justifican, fue “en paralelo al fuerte incremento de usuarios, de 62.500 a 78.000 abonados anuales, y al crecimiento de la utilización del sistema”. “Actualmente las incidencias, tras estabilizarse, están en fase de descenso”, asegura una portavoz del departamento que dirige Borja Carabante a elDiario.es.

BiciMad Go se diferencia de BiciMad en varias cosas, pese a que funciona con el mismo tipo de bicicletas: no tiene base fija, es diez veces más caro y no está sujeto a las limitaciones de expansión que sí tiene BiciMad por contrato (y que solo pueden desaparecer si el servicio se remunicipaliza por completo). Forma parte del plan del Consistorio, hasta ahora no muy exitoso, para fomentar la bicicleta a través de la oferta privada: cuenta con una autorización municipal que le ha permitido desplegar 254 bicicletas dentro de la M-30 y otras 200 fuera de la almendra central. Es la única marca que presta el servicio al otro lado del río.

La respuesta del Ayuntamiento a Más Madrid también refleja el crecimiento sostenido de las estaciones de BiciMad. El número de anclajes se ha incrementado de 4.196 en junio de 2019 a 5.100 en septiembre de 2020 gracias a los planes de ampliación impulsados primero por Manuela Carmena y después por José Luis Martínez-Almeida.

Sin embargo, esa curva ascendente no se replica en las bicicletas disponibles. Cuando se retoma el servicio tras el parón por el coronavirus, el número de unidades operativas está en su punto álgido pero empieza a caer hasta llegar al mes de septiembre con solo 2.138 bicicletas de media en el servicio, un 14% menos que en mayo.

Entonces, la demanda de usuarios superaba en un 10% al mismo mes de 2019 pero la cifra de unidades funcionando fue la más baja desde diciembre, pese a que a lo largo de 2020 el Ayuntamiento ha ido inaugurando nuevas estaciones. Hay 28 puntos nuevos de anclaje, 15 puestos en marcha esta misma semana en Puente de Vallecas, Carabanchel, Ciudad Lineal, Arganzuela y Tetuán. El objetivo es que haya 2.960 bicicletas disponibles a final de año y 50 estaciones más.

El sindicato mayoritario en la EMT, Plataforma Sindical, denunció en octubre que los operarios no daban abasto para reparar las bicicletas a través de unas fotografías de al menos 600 acumuladas en una de las cocheras de la EMT a la espera de pasar por el taller. La plantilla está mermada porque siete personas han abandonado este servicio por un ascenso y deben asumir un mayor número de bicicletas por la suma de la cuota de BiciMad Go y la expansión ordinaria de BiciMad.

Las cifras ofrecidas por el Gobierno municipal reflejan, por último, una caída del porcentaje que ingresa la EMT por el cumplimiento de los indicadores del contrato que mantiene con BonoPark. En el tercer trimestre baja hasta el 64,91% frente al 75% y al 82% de los periodos anteriores. Entre esos indicadores, que miden la calidad del servicio, está precisamente la tasa de incidentes o la presencia de bicicletas en el sistema. El Ayuntamiento justifica que “el cumplimiento en el mismo trimestre” de 2019 era “similar” por la “fuerte estacionalidad del servicio”.