México: un país que se disuelve en ácido

Fotograma de un videoclip de Christian Omar Palma Gutiérrez, conocido como QBA

Mientras vivíamos una de esas semanas de intenso debate público sobre quién podría ser el próximo Presidente de México, la realidad nos ha dado una bofetada. La muerte, la crueldad y la descomposición social se mostraron, descarnadas y cínicas, cuando se supo que los tres estudiantes desaparecidos desde el 19 de marzo pasado fueron asesinados por el cartel Jalisco Nueva Generación y sus cuerpos disueltos en ácido clorhídrico.

Los tres estudiantes de cine, Salomón Aceves Gastélum, Jesús Daniel Díaz García y Marco García Ávalos, fueron levantados mientras filmaban para una tarea en casa de la tía de uno de ellos. La finca en la que se encontraban, alguna vez fue parte de una red de tráfico ilegal de personas manejada por el cartel conocido como Nueva Plaza, antagónico al Cartel Jalisco Nueva Generación.

Ambos se pelean el territorio, la plaza, y los tres muchachos quedaron atrapados en esa disputa por el delito imperdonable de vivir su vida, de perseguir su sueño de hacer cine. “Estuvieron en el momento equivocado en el sitio equivocado”, ha dicho la fiscalía de Jalisco. Esta postura oficial aceleró el pulso de las redes sociales. La ola de protestas hizo que el propio gobernador de Jalisco, Aristóteles Sandoval, saliera ante los medios de comunicación a decir que lo dicho por su propio Gobierno fue una estupidez.

¿Qué hicieron los candidatos a la Presidencia de México, incluida la independiente Margarita Zavala? ¿Cómo lo tomaron? Todos, mandaron sus condolencias a las familias desgarradas, hechas trizas por esta noticia, a través de tuiter. Nada más.

Hasta ahí llegó su preocupación sobre otro de los graves problemas que ha carcomido a México, especialmente, durante los últimos 11 años. El reporte oficial más reciente reveló que el número de desaparecidos llegó a 32 mil 277 de los cuales 73.7% son hombres y 26.3% mujeres.

Un tuit y luego a otra cosa. Apenas echaron una mirada a lo acontecido. El candidato de la izquierda, Andrés Manuel López Obrador, está defendiéndose de los ataques provenientes de sus adversarios, sobre todo de Ricardo Anaya, el candidato del frente conformado por la derecha y la centro izquierda (PAN-PRD) así como del aspirante oficialista, José Antonio Meade (PRI-PVEM).

Las madres y los padres de esos muchachos recibieron de quien será su próximo Presidente, sin importar la ideología o los partidos, unos cuantos caracteres enviados por redes sociales. Quizá ellos no estén esperando el abrazo reconfortante de un político para aliviar su tragedia. Quizá también la mayor parte de los mexicanos tampoco esperaban mucho más de ellos, sobre todo porque ahora mismo corren como galgos sedientos hacia la residencia oficial de Los Pinos.

De los sótanos de estas despiadadas ejecuciones, ha emergido algo mucho más inquietante: el rapero Christian Omar Palma Gutiérrez, conocido como QBA, confesó haber disuelto en ácido clorhídrico los cuerpos de los tres estudiantes.

Este joven recibía órdenes del Cartel de Jalisco Nueva Generación, en este momento, la organización de narcotraficantes más poderosa del país. Cada semana le pagaban 3 mil pesos (unos 130 euros) para que desbaratara en ácido restos humanos.

QBA, ahora está confeso y tras las rejas, pero llegó a tener 122 mil suscriptores en Youtbe, algunos de sus videos contabilizan más de 1 millón de visitantes y, en su página de Facebook, lo seguían poco más de 95 mil personas.

En una de sus canciones llamada “Descansen Paz”, aparece arrastrando un cuerpo hacia un oscura habitación. Su víctima tiene una capucha, está ensangrentado con las manos y los pies atados. No hay testigos. Solo quien lleva la cámara al hombro y quizá alguna otra persona que ilumina la dantesca escena. QBA se mueve, de un lado a otro, mientras canta:

(…) Estoy lleno de pensamientos raros, música buena, buenos business es el clavo.

Pa qué disparo, si conmigo los deshago. Mi lírica es el extra, si cuesta pues lo pago.

No les temo, no me espanto, cuántos me tiraron, cuántos me han mordido la mano.

Cuántos son los que vinieron, cuántos se van con cuentos malos.

Pa qué disparos, baje su arma.

Cuando venga a mi casa, mejor vemos qué hacemos.

Datos los tengo; sí quiere billetes cáigale, si quiere fama échele huevos, y ahí sí zúmbele.

Porque en mi caso, si pisa mal, yo sí me lo zumbo. Le juro por mis hijos que así yo me lo zumbo.

Mientras tanto, cántele bonito o cierre el hocico. Haga la serie o el ridículo.

Culo no soy, por cantar estas mamadas, mejor cambio de planes; mejor, puto, saque su arma (…)

Al final, QBA rocía con algo inflamable a su víctima y le prende fuego. Este video fue publicado en septiembre del 2016, es decir, alrededor de un año y seis meses antes de que desaparecieran los tres estudiantes de cine en Guadalajara.

Hay otros videos en los cuales este rapero aparece en su barrio, en Guadalajara, exhibiendo armas, disparando al aire. Sus amigos lo festejan, aplauden, cantan con él. Hay imágenes en donde asaltan, golpean gente.

La propuesta del candidato de la izquierda Andrés Manuel López Obrador gira en torno a dar trabajo y oportunidades para estudiar a estos jóvenes para acabar con la delincuencia. Pero, también habrá que reconocerlo, eso sería a mediano y largo plazo. La pregunta entonces sería ¿Y mientras tanto qué hacemos?

La guerra del ex Presidente Felipe Calderón contra los cárteles de las drogas en México dejó miles de muertos y un país ensangrentado. Nada remedió. Su esposa, ahora candidata independiente pretende fortalecer a las policías y aumentar los cuerpos de inteligencia entre los uniformados. En su discurso habla de valores morales pero la realidad en las calles, como sucedió en Guadalajara, está muy lejos de nuestras colonias de clases medias y altas en las zonas de mayor plusvalía en la Ciudad de México. Por ejemplo, QBA cantaba esto:

Quieren que a mi gente los marranos los encierren.

Se la pelaron los azules (los policías)

No hay miedo. Miedo ni al chamuco.

Mucho menos a esos perros.

Ya se la saben, de dónde sale la crema.

Nada. Mafia veintiuno. La Perra.

El rapero, en sus canciones, constantemente dijo que no tuvo más alternativa que vivir como pudo en las calles y que, con el tiempo, se fueron dando las cosas hasta convertirse en lo que ya sabemos ahora. El candidato oficialista, José Antonio Meade ha dicho que mantendrá a las Fuerzas Armadas en las calles para combatir a la delincuencia y también ha insistido en que habrá más programas sociales. Pero esto suena a melodía conocida.

El abanderado de la derecha y la centro izquierda (PAN-PRD) ha dicho que desplegará todo un proyecto para reformar el sistema penal, la impartición de justicia, las vigilancias en las calles. Sus propuestas saben rancias.

QBA sabía que algo pasaría con él y, no precisamente, sería un empleo formal y el apoyo de programas sociales. “Si mañana no estoy” se llama la canción en que pide perdón a sus padres y a sus hijos.

Esto no hago por fama, les canto lo que siento.

Y siento que mi vida se acaba

Por eso mismo decidí darles las gracias

Pedir perdón antes de que lleguen las balas

Quizá mañana no esté aquí con ustedes, son 1 millón de cosas y no alcanzan los papeles para expresar lo que siento.

Quiero decirles que llegó la hora de irme

Papá, Mamá, perdónenme, no puede escapar de la oscuridad

El video fue subido a internet el 26 de mayo del 2017 ¿Cuánto más habrá pasado que no sabemos? ¿A cuántos les hizo lo mismo? Los candidatos presidenciales siguen con sus campañas, en este país que se disuelve en ácido.

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Publicado el
30 de abril de 2018 - 20:43 h

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