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Cinco preguntas y respuestas sobre lo que aclara el sumario judicial de los CDR y las dudas que mantiene abiertas

Imagen de la humareda de humo que salió del "laboratorio" en la casa de Alexis Codina en Sant Fost de Campcsentelles (Barcelona).

Pedro Águeda / Oriol Solé Altimira

El Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional instruye las Diligencias Previas 99/2018, una causa judicial sobre la actividad de los Comités de Defensa de la República (CDR) de la que apenas hay información porque sobre su pieza principal pesa el secreto del sumario. El pasado viernes, el juez Manuel García Castellón levantó el secreto de la pieza número dos de la causa, la parte de la investigación que afecta a los denominados Equipos de Respuesta Táctica (ERT). Las noticias publicadas en las últimas horas se basan en la documentación incluida en esta parte del sumario.

Con la pieza 2 todavía secreta, la Guardia Civil detuvo el pasado 24 de septiembre a nueve personas. Dos quedaron en libertad a las pocas horas, a la espera de que el juez las llamara a declarar en calidad de investigadas. Las otras siete permanecieron arrestadas hasta que fueron puestas a disposición judicial dos días después. A petición de la Fiscalía, García Castellón dictó prisión provisional contra estos siete acusados de terrorismo, tenencia de explosivos y tentativa de estragos terroristas.

El secreto del sumario que pesaba entonces sobre la pieza impedía conocer qué indicios estaban en poder del juez para adoptar la medida cautelar más grave recogida en la Ley de Enjuiciamiento Criminal, el ingreso en prisión. El levantamiento del secreto es adoptado por los jueces cuando la medida ya no es necesaria para garantizar el fin de la instrucción y se adopta cuanto antes para garantizar el derecho a la defensa, especialmente en los casos en que hay personas privadas de libertad.

El levantamiento del secreto sobre la pieza 2 de las Diligencias Previas 99/2018 también sirve para resolver algunas dudas que se plantearon sobre la investigación a los detenidos, aunque otros de esos interrogantes permanecen abiertos tras su lectura. En ello pesa que la investigación sigue abierta y que las respuestas pueden estar en las otras dos piezas de la causa que siguen bajo secreto. A la pieza principal sobre los CDR y la número 2 acerca de los Equipos de Respuesta Táctica, se suma una tercera, según fuentes jurídicas, que indaga en lo que el sumario denomina “CNI catalán” y que también permanece secreta. La investigación abierta a Tsunami Democràtic constituye unas diligencias previas distintas de las 99/18.

1. ¿Habían fabricado explosivos?

1. ¿Habían fabricado explosivos?Las sustancias incautadas a los detenidos suponían la piedra de toque de la operación antiterrorista. Sin material para atentar, todos los indicios de que los detenidos planeaban hacerlo se devaluarían. Algunas informaciones el mismo día de la operación apuntaban a que se había encontrado Goma 2 y otras rebajaban los hallazgos a “material pirotécnico”. El sumario detalla las compras realizadas por los detenidos, las mezclas y pruebas que realizaron con las sustancias, así como las anotaciones manuscritas recuperadas de la basura y las búsquedas que hacían en Internet sobre la elaboración de explosivos. El sumario también recoge el acta de la confesión de Jordi Ros ante la Guardia Civil, primero, y la declaración en vídeo ante el juez, realizada después.

Son los planes para la compra de “200 kilos de parafina” y las grabaciones a Jordi Ros adquiriendo “precursores de explosivos restringidos, tal y como establece la Ley 8/2017”, algunos de los indicios que llevan al teniente coronel del Servicio de Información en Catalunya a solicitar al juez que abra una pieza separada para investigar a los nueve imputados, que se le renovara la autorización para los pinchazos y se dictaran otras para colocar sistemas de grabación de vídeo y audio dentro de sus vehículos, según un informe remitido al juzgado con fecha 3 de septiembre de 2019.

El informe incluye una extensa lista de llamadas y movimientos de los detenidos para adquirir las sustancias. Entre ellas, el 17 de julio Ros telefonea a establecimientos en búsqueda de “vidrio térmico para material de laboratorio”. Cinco días después se interesa por la adquisición de “20 bolas de rodamientos tamaño canica y virutas de hierro”. En esa misma jornada realiza seis llamadas para comprar jabón líquido. El 25 de julio comenta a Joan Urrea que busca 25 litros de ácido nítrico y otros 25 de ácido sulfúrico y éste le autoriza para que compre con el NIF de su empresa porque son productos que no se venden a particulares. La Guardia Civil logra fotografiar al día siguiente a Ros entrando en el establecimiento donde adquiere el citado material.

El 21 de agosto, los agentes que realizan la vigilancia de Ros rescatan de los contenedores ubicados frente a su domicilio en Sabadell trozos de aluminio, restos de pilas, de filtro de papel para café y guantes con restos de óxido. El material adquirido y la basura rescatada contienen los elementos necesarios para la electrólisis y confección de la termita, según el análisis de los artificieros de la Guardia Civil.

Entre la basura también aparece un trozo de papel con la siguiente anotación manuscrita: “Cloratita: 80% KCIO3, 10% S, 10% Sucre”. Coincide con el compuesto de la cloratita, una mezcla 80/10/10 de clorato potásico, azufre y azúcar. Los investigadores creen, sin embargo, que a diferencia de lo ocurrido con la termita, los investigados fracasaron en el intento de fabricar este potente explosivo, utilizado por organizaciones terroristas del pasado como ETA. También se incautaron en los registros anotaciones sobre Goma 2 y C-4, un potente explosivo militar, pero no hay ninguna prueba de que se probara su confección.

El 22 de agosto, Ros llama a una droguería de Badalona para interesarse por la compra de ácido nítrico al 65% y nitrato de potasio al 99,8%. Se identifica como “docente” y el responsable de la tienda le expone que el material está reservado a profesionales del sector que puedan acreditarlo. Vuelve a ser filmado al día siguiente yendo a recoger las sustancias. El 24 de agosto, Jordi Ros llega a casa de Alexis Codina en Sant Fost de Campsentelles a las 23:09, después de apagar su teléfono como medida de seguridad. Los agentes antiterroristas fotografían “destellos y gran humareda” que sale del patio durante el tiempo que permanece allí, hasta las 3:37 horas del día siguiente.

Todas estas evidencias aparecen en el tomo número 1 del sumario. Si se salta hasta el 4, abierto después de las detenciones, aparecen las pruebas recogidas en los registros, que confirman las sospechas de los agentes, así como la declaración en sede policial del propio Ros. El registro del “laboratorio”, como los investigados llamaban a la zona de la casa de Codina donde hacían las pruebas, confirma todas las evidencias recogidas en la basura y añade otras, hasta completar una lista de 26 elementos.

“El informe preliminar elaborado por los técnicos del TEDAX ha determinado que la termita estaba lista par ser utilizada ya que se encontraba sintetizada y dispuesta en una caja de plástico con cerillas alrededor para ser iniciada”, dice el atestado. “Además, los recipientes/moldes permiten suponer que estaban destinados a confinar termita y aumentar su poder explosivo. También en este laboratorio se han encontrado todos los elementos necesarios para la fabricación de amonal y anfo”, añaden.

En el Iphone 6S de Alexis Codina, los agentes encontraron un manual descargado de Internet sobre la fabricación y uso de la termita. Ese terminal, incorporado a la causa, guardaba “vídeos de prácticas de lanzaderas de cohetes de extracción de polvo de aluminio y fotografías de torres de alta tensión que se han podido ubicar cerca de Mollet del Vallès”. En una cámara de vídeo se encuentra una tarjeta de memoria con un vídeo de siete segundos eliminado y recuperado por los técnicos forenses en el que se han filmado unas baterías de alimentación y un cubo que parece contener aluminio. “Por lo que se ve en la imagen está realizando un proceso de electrólisis”, dice el atestado.

El registro del “laboratorio”, como llamaban a la casa de Codina donde hacían las pruebas, confirma todas las evidencias recogidas en la basura y añade otras, hasta completar una lista de 26 elementos. En su declaración de una hora ante el juez, filmada en vídeo, Jordi Ros reconoce la compra de material, la fabricación de termita y los planes para realizar sabotajes. El investigado dice que nunca pretendió atentar contra nadie.

2. ¿Estaban decididos los objetivos?

2. ¿Estaban decididos los objetivos?

Una vez acreditadas las prácticas con explosivos, restaba conocer si eran simples pruebas o iban a ser utilizados contra objetivos concretos. El sumario no incluye vigilancias exhaustivas de alguno de esos posibles objetivos o conversaciones y/o documentación que permita deducir que ya habían elegido alguno de ellos para atentar. Sin embargo, los detenidos guardaban fotografías que habían realizado a dependencias policiales y la localización de torres de alta tensión, entre otros.

Jordi Ros confesó a la Guardia Civil que él pensaba participar en un sabotaje que distrajera la atención de la policía para una segunda acción, la principal, de la que dijo desconocer detalles. En su teléfono móvil guardaba fotografías de la sede de la Comandancia de la Guardia Civil en Barcelona. A través de un sistema de grabación oculto en un bolígrafo había filmado una comisaría de los Mossos d’Esquadra, recoge el atestado.

Ros inspeccionó una torre de alta tensión el 21 de septiembre. En un audio intervenido, el investigado conversa con su pareja. Hablan de que “hay que derribar torres clave para producir un efecto dominó”. Ante la Guardia Civil confesó este hecho, pero añadió que había descartado un atentado de este tipo porque no la consideraba viable. Añadió que no se lo había comunicado a otros dos miembros de los ERT porque no le dio tiempo antes de ser detenido.

A Alexis Codina se le incautaron impresiones de mapas en gran formato con nudos de comunicación, carreteras y autopistas próximas a Mollet del Vallès y Santa Perpètua de Mogoda, en la provincia de Barcelona. También había una impresión de la imagen obtenida de Google Maps con la ubicación del cuartel de la Guardia Civil en Canovelles (Barcelona). Codina guardaba en el Iphone 6S fotos de torres de alta tensión próximas a su domicilio. También se le encontró una tarjeta de memoria con fotos de instalaciones de paneles solares en Sant Fost de Campsentelles tomadas por un dron. El investigado archivaba fotos de la empresa ferroviaria Alstom, en Santa Perpètua, cuya ubicación coincide con uno de los planos incautados.

En abril de 2019, Jordi Ros consultó a través de su teléfono la dirección de dos acuartelamientos de la Guardia Civil, uno situado en Travessera de Gràcia y otro en la Avenida de Madrid en el que únicamente existen viviendas para miembros del Cuerpo.

3. ¿Qué relevancia tienen Torra y Puigdemont?

3. ¿Qué relevancia tienen Torra y Puigdemont?Las alusiones al president de la Generalitat, Quim Torra; a su antecesor, Carles Puigdemont; y a una hermana del expresident también forman parte del sumario del caso. Respecto al president y el asalto al Parlament, las referencias las hace Ferran Jolis de forma indirecta, a partir de lo que le ha comentado otro detenido, que no recuerda si es 'Txevi' Buigas o Xavier Duch. “Me dijeron –dice sobre el 'día D' para entrar y ”resistir“ en la Cámara– que venía de Presidencia y que Quim Torra se quedara dentro”.

A diferencia de Jolis, los otros dos detenidos que sabrían del aval de Torra al plan no contestaron a las preguntas del fiscal. En respuesta a su defensa se limitaron a desmarcarse de cualquier acción terrorista o violenta. En una conversación interceptada entre Buigas y Jolis el 8 de octubre de 2018, éste último asegura que está trabajando para “blindar y asegurar” las comunicaciones entre los asaltantes del Parlament y Torra, al que se refiere con el nombre en clave de Gandalf. “Tengo que hacer una reunión con Gandalf”, dice en la misma charla. En el resto de conversaciones obrantes en el sumario no consta que dicho encuentro se llegara a producir.

Con quién sí se reunió directamente Jolis, según él mismo explica a Buigas, es con la hermana de Carles Puigdemont. Según contó al juez, conoció a Montserrat Puigdemont en verano, en una cena de solidaridad con los presos en Santa Perpètua de Mogoda. Luego la hermana del expresident lo llamó para solicitarle una comunicación segura. A finales de septiembre, según consta en las intervenciones telefónicas, Jolis contó a otra interlocutora, Mireia –quien ante el juez identifica como su novia–, que mantuvo una reunión de media hora con la hermana del expresident para “montar un dispositivo con una preparación de una semana, una reunión móvil, con avanzadillas, coches por detrás con vigilancia y con emisoras”.

En ese encuentro, que los autos de prisión sitúan en el 15 de septiembre de 2018, Jolis también alardeó ante su novia de que pasó a la hermana del expresident “material súper confidencial”, y que desde entonces ella “solo tiene que llamar o mandar un SIGNAL diciéndole 'ya está'” para que el informático “se lo mande todo”. El objetivo del encuentro, según Jolis, era “blindar las comunicaciones” entre los hermanos “y también con Gandalf”, en referencia a Torra. El pasado mes de septiembre, tras conocerse este encuentro por los autos de prisión, una de las hermanas de Puigdemont se desvinculó por completo de la reunión. Se trata de Anna Puigdemont, a la que algunos medios vincularon erróneamente con las alusiones del sumario, en lugar de aludir a Montserrat Puigdemont.

Tanto la defensa de los encarcelados como el president han restado credibilidad este jueves al sumario del caso. El portavoz de Alerta Solidària, la organización que defiende a cinco de los siete encarcelados, Xavier Pellicer, ha enmarcado las vinculaciones entre Torra y los CDR en “un relato político para criminalizar el independentismo”. Asimismo, ha denunciado que antes de ser trasladados a la Audiencia Nacional los dos encarcelados que confesaron sufrieron “coacciones y amenazas directas” de la Guardia Civil, si bien en su declaración tanto Ferran Jolis como Jordi Ros agradecieron el trato dispensado por los agentes.

El resto de menciones a otros actores independentistas son más bien críticas. Así, mientras habla del plan para tomar el Parlament, Jolis critica a Òmnium porque “va a la suya” y “sabotean” a los CDR; a ERC le afea “haber traicionado” a los independentistas; mientras que del PDeCAT dice que “el único que sirve es el Torra que está por lo que está...”. De la ANC, el único punto positivo que ve es que su nueva presidenta, Elisenda Paluzie, va “en la buena dirección”. De forma diferente se expresa en otra conversación con Eduardo Garzón, otro de los encarcelados. “No nos podemos fiar” de ANC y Òmnium, afirma, al tiempo que critica que organicen las 'marchas por la libertad'.

4. ¿Y el “CNI catalán” del que hablan los encarcelados?

4. ¿Y el “CNI catalán” del que hablan los encarcelados?

Los investigadores concluyen que el plan para asaltar el Parlament fue encargado a los investigados por un grupo “secreto” denominado 'CNI catalán'. Las pesquisas sobre este grupo permanecen bajo secreto de sumario en una pieza separada. En la parte del sumario que se ha levantado el secreto, Ferran Jolis, el informático del grupo, sí menciona a este CNI en una de las conversaciones telefónicas interceptadas por los investigadores durante varios meses.

Jolis explica el 11 de octubre de 2018 a su interlocutora que está preparando “un tema de seguridad en comunicaciones para defender el Parlament” durante el asalto a la Cámara catalana. Asimismo, explica que otro de los encarcelados, 'Txevi' Buigas, bromeó sobre quién era este CNI. “¿CNI catalán, ¿esos no son los de Twitter?”, dice Jolis que le comentó Buigas, en referencia a una cuenta satírica de la red social. “No, no se ve que son más serios. Es más serio de lo que parece ese CNI”, agrega Jolis.

Tres días antes se produce la conversación entre Jolis y Buigas, en la que el segundo trasladó al primero que “un grupo secreto, denominado 'CNI catalán', se había puesto en contacto con él para que aportase la infraestructura logística necesaria con el objeto de acometer una acción en la que pretenden ocupar el Parlament de Catalunya, y defenderlo posteriormente”.

Buigas le cuenta a Jolis que uno de los “trabajos” de este CNI es “aportar gente”. “Ellos –continúa en referencia al CNI– como no saben cómo preparar todo esto lo que sí que hacen es aportar pasta y aportar gente. Hablamos de 10, 20, 30.000 personas y nos dijeron 'vale, de eso nos encargamos nosotros'. Ya nos están haciendo una barricada muy buena”. Según Buigas, como el CNI no sabe cómo organizar el asalto el Parlament, “harán lo que digamos nosotros”. En la misma conversación, Jolis pide a Buigas reunirse con el 'CNI catalán' para trazar el plan “operativo” del asalto, del que luego se desmarcó en su comparecencia ante el juez. En ninguna de las menciones a este particular CNI los investigados dicen que se trate de un organismo de la Generalitat.

5. ¿Qué tienen que ver los CDR en todo esto?

5. ¿Qué tienen que ver los CDR en todo esto?El secreto que pesa sobre la pieza principal de la causa impide saber aún qué investigación desarrolla sobre los CDR la Audiencia Nacional. Sin embargo, el arranque de sumario sobre los Equipos de Respuesta Táctica confirma que la investigación sobre éstos parte de la que con anterioridad se abrió a los CDR, la principal de la causa.

En el informe de la Guardia Civil solicitando la apertura de una pieza separada sobre los ERT aparecen afirmaciones que aluden a la investigación principal sobre los CDR:

“Fruto de las investigaciones incursas en las presentes diligencias previas se ha podido constatar la existencia de una estrategia secesionista global organizada y multidisciplinar, alimentada por la acción de diversas organizaciones, una de las cuales, encargada de capitalizar la lucha callejera, se correspondería con los Comités de Defensa de la República (CDR)”

“Los CDR se han conformado como una organización criminal, cumpliendo escrupulosamente todos los elementos requeridos para ostentar tal consideración”. “En síntesis se podría decir que los CDR han evolucionado hasta el estadio de máxima clandestinidad, donde los miembros que permanecen son los más comprometidos con la causa”

“Se han dotado de avanzadas medidas de seguridad, principalmente en sus comunicaciones, debido a que las acciones llevadas a cabo han ido aumentando paulatinamente de intensidad, conscientes de la naturaleza ilícita de las mismas y de la responsabilidad penal que éstas pudieran acarrear”

“Por lo que respecta a su estructura organizativa, los CDR terminaron desplegando una red de comisiones locales por todo el territorio, coordinadas a su vez por comisiones territoriales y estas, a su vez, por comisiones nacionales que lideraban la unidad de acción y la gestión centralizada de áreas especializadas. Asimismo también existe un Equipo de Respuesta Táctica encargado de llevar a cabo las acciones más sensibles, siguiendo la línea estratégica de los CDR, que requieren un plus de compromiso y profesionalidad en su ejecución”

“Es en dicho contexto, esta unidad detectó a ciertos componentes que, aprovechándose de los contactos propiciados en el seno de la militancia de los CDR, se constituyeron en una célula que levase la intensidad y la naturaleza de las acciones llevadas a cabo, a un nivel superior”

En contraposición con la vinculación que se establece en este informe entre los CDR y el ERT desarticulado, uno de los detenidos, Xavier Buigas, dice: “Estamos hartos de esa gente, esto no lo sabe ni nuestra territorial, ni nacional porque no queremos que se sepa”. En otra conversación intervenida, Guillem Duch afirma: “Si el Gobierno no está por la labor, crearán el caos única y exclusivamente y entonces que pete por donde quiere”.

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