Rajoy planea tres vías de escape para intentar salir limpio de su declaración por la Gürtel
Los abogados del Partido Popular han ido desbrozando las líneas que seguirá el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en su declaración de este miércoles como testigo en la Audiencia Nacional por el caso Gürtel. En el partido han trazado fronteras temporales, estatutarias, competenciales y partidistas para que los supuestos delitos de los que se acusa al partido, a varios de sus cargos y a un grupo de empresarios no lleguen a manchar al presidente del Gobierno.
Rajoy tienen que declarar como testigo ya que fue vicesecretario general del PP desde 1989 y secretario general del partido entre el 4 de septiembre de 2003 y el 2 de octubre de 2004, aunque fue un paso prácticamente instrumental por este cargo organizativo. El expresidente del Gobierno y del partido José María Aznar ya lo había colocado como el sucesor en la presidencia de la formación conservadora con aquel “Mariano, te ha tocado” en una llamada telefónica en agosto de 2003. El 2 de octubre de 2004, en el XV Congreso Nacional del partido es ratificado como presidente.
El Partido Popular se sienta en la sala de vistas como responsable civil a título lucrativo, por haberse beneficiado presuntamente de 245.000 euros de amaños entre algunos de sus dirigentes locales y las empresas del líder de la trama Gürtel, Francisco Correa. Rajoy tiene que aclarar cómo ese dinero entró en las campañas del PP en Pozuelo y Majadahonda de forma irregular en las elecciones de 2003.