La iniciativa que busca una lista conjunta de la izquierda para el Senado: “Todo el mundo gana”
La posibilidad de presentar candidaturas conjuntas al Senado ha vuelto al debate político de cara a las próximas elecciones generales del próximo 29 de noviembre. Una iniciativa reclama extender la coordinación entre las fuerzas progresistas a las candidaturas para el Senado mientras, por el momento, la izquierda confederal no ha llegado a un acuerdo para el Congreso. Podemos y el Frente Amplio —la nueva coalición de Movimiento Sumar, IU, Comuns y Más Madrid— deberán decidir en los próximos 10 días si van juntos o separados a las elecciones.
Bajo el nombre “Senadoras y Senadores por la democracia”, sociólogos, profesores, economistas, representantes de la izquierda y otros profesionales de la sociedad civil han impulsado una propuesta para que el PSOE y fuerzas situadas a su izquierda compartan candidatos para aumentar su representación en las circunscripciones al Senado. Su objetivo, según declaran, es concentrar el voto progresista y tratar de impedir que el Partido Popular mantenga su mayoría absoluta en la Cámara Alta.
La propuesta proviene de un grupo que sostiene que la fragmentación de las fuerzas progresistas se traduce en una representación menor en el Senado por las listas abiertas, que benefician al partido más votado (en las últimas elecciones, el Partido Popular), y busca responder a una particularidad del sistema electoral: que una fuerza política pueda obtener una representación parlamentaria superior a su porcentaje de votos, mientras que otras pueden quedarse sin escaños pese a tener un respaldo electoral significativo. En el Senado se escogen cuatro senadores por provincia, tres por islas mayores (Gran Canaria, Mallorca y Tenerife), uno por islas menores, dos para Ceuta y Melilla. De esta forma, el partido más votado en las provincias suele llevarse tres senadores y la segunda formación consigue el cuarto asiento. El resto de los apoyos no se traducen en ninguna representación.
Desde su manifiesto, el grupo defiende que “el Senado se ha estado utilizando de forma filibustera por el PP para tratar de impedir y obstaculizar la gobernabilidad del país durante esta legislatura” y destaca que el sistema de elección de senadoras y senadores “supone un precio desorbitado para la lista que obtiene la mayoría relativa de los votos en cada circunscripción y una penalización extrema para el resto de candidaturas”. El rodillo de la mayoría absoluta del partido de Alberto Núñez Feijóo en el Senado le ha permitido, por ejemplo, bloquear la renovación del Tribunal Constitucional.
Sus impulsores pretenden que los partidos negocien una fórmula específica para las candidaturas al Senado antes de las elecciones. “Es un escenario en el que todo el mundo gana”, sostiene el economista Bruno Estrada, uno de los responsables de la propuesta, que asegura que el PSOE podría aumentar su representación y que otras fuerzas que actualmente no cuentan con senadores podrían obtenerlos.
Según Estrada, la iniciativa lleva acumulando apoyos desde primavera y ya cuenta con 5.000 adhesiones. “Cada vez hay más, por lo que el escenario es esperanzador”, señala Estrada.
Sin embargo, no se trata, al menos por ahora, de una coalición formal, sino que el objetivo de sus promotores es presionar a los partidos para que negocien una fórmula específica para el Senado. La iniciativa será presentada el próximo 6 de octubre en un acto en el Ateneo de Madrid, donde sus impulsores darán a conocer la iniciativa y reclamarán a las formaciones políticas que abran una negociación sobre una candidatura de la izquierda que sea conjunta.
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