Los acusados de las 'black' se reencuentran al inicio del juicio entre risas, apretones de mano y buen rollo
Como un grupo de entrañables compañeros de trabajo que llevan tiempo sin verse. Así han estado durante casi una hora y media los 65 acusados en el juicio de las tarjetas black en el hall de la Audiencia Nacional de San Fernando de Henares. La dilación en acreditar los letrados de los 65 acusados ha demorado el arranque del jucio de las tarjetas black en casi una hora, lo que ha dado tiempo suficiente a los acusados a charlar animadamente a la puerta de la Sala. Risas, apretones de mano, palmadas en el hombro. Los acusados de las black estaban tranquilos y risueños en la antesala del juicio en el que se enfrentan a penas de cárcel por apropiación indebida.
“Estoy muy tranquilo”, reconocía un histórico líder sindical a este medio. “No he hecho nada malo”, asentía un alto dirigente patronal. La prensa fue pronto desalojada del hall, pero pudo seguir indiscretamente el baile de relaciones a través de los ojos de buey de las puertas de seguridad. En el aislamiento de la sala los acusados se abstraían de los insultos que un grupo de preferentistas les habían dedicado fuera. La localización de este tribunal (en un polígono industrial entre San Fernando de Henares y Torrejón de Ardoz y reservado a macroprocesos) hizo que apenas una docena de afectados por las preferentes se concentraran en la puerta desde primera hora de la mañana.