Sánchez e Iglesias certifican el fracaso de la negociación en un duelo en el que fingen tenderse mutuamente la mano
Mezclen dos fuertes personalidades, una larga historia de desencuentros, una retahíla de descalificaciones mutuas, una buena dosis de desconfianza y dos estrategias antagónicas. El resultado es el fracaso. Estaba anunciado. Esto es lo de siempre, que diría Sacristán: “La vieja inquina entre comunistas y socialistas. Las derechas se entienden, las izquierdas se matan”. No llegaron a tanto, pero el primer duelo parlamentario, tras la ruptura de las negociaciones entre PSOE y Unidas Podemos para la investidura, dejó bastantes pistas de que no hay un solo resquicio por el que colar un acuerdo. También de que Pedro Sánchez y Pablo Iglesias se toleran pero ya ni se entienden ni se soportan.
Así arranca la crónica de Esther Palomera, que puedes leer aquí.