Una decena de guardias civiles relatan insultos y lanzamientos de objetos en colegios durante el 1-O
Descanso en el juicio del procés hasta las 12:30 horas. Durante la mañana han pasado por el banquillo de testigos una decena de agentes de la Guardia Civil que participaron en las actuaciones en colegios durante el 1-O, en 2017, en Tarragona y Girona. Los guardias han relatado episodios de insultos, gritos de proclamas (“fuera fuerzas de ocupación”, “piolines”, o “no pasarán”) de “fora” y el lanzamiento de escupitajos y piedras.
La lesión más grave la sufrió un agente en Mont-Roig del Camp (Tarragona), que ha relatado que una patada le provocó una contusión en un dedo de la mano por la que tuvo que ser operado. “Pasé 152 días de baja”, ha asegurado. Otros han planteado lesiones más leves.
Los agentes han coincidido en señalar que sabían que habría mossos desplegados pero que “no estaban informados de cuántos”. Uno de ellos ha explicado que las “órdenes eran claras” y que el objetivo era crear dispositivos, recoger material y marcharse “sin detenerse”.