Un votante del 1-O, sobre la pareja de Mossos de su centro: “Dijeron que mandarían refuerzos pero no llegaron, ni de Mossos ni de Policía ni de Guardia Civil”
La última sesión del juicio del procés de la semana tendrá como protagonistas más votantes del 1-O en colegios donde no intervino la Policía Nacional y la Guardia Civil. Los primeros testigos reivindican la votación a preguntas de las acusaciones. “Nos autoorganizamos para poder votar”, dice Núria Riera, que participó del 1-O en Vic. Lo cuenta Oriol Solé.
Uno de ellos, Antoni Altaió, que votó en Caldes de Montbui, también define la jornada como un acto de desobediencia civil no violenta. “Teníamos ganas de manifestar nuestra discrepancia con las decisiones judiciales [que suspendieron la votación] y entendíamos que obstaculizando de manera pacífica la intervención de los Mossos y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado estábamos ejerciendo una opción individual de desobediencia que es legítima”, proclama.
Sobre el papel de la pareja de Mossos, Altaió explica que interlocutó con ellos a lo largo de la jornada. “Dijeron que mandarían refuerzos pero no llegaron, ni de Mossos ni de Policía ni de Guardia Civil”, asegura. Otro votante de Caldes, Joan Manuel Andreu, explica que la pareja de Mossos que se presentó en el colegio “ni intentaron entrar ante el gran número de personas” concentradas.