El acuerdo de Gobierno apoya una reglas fiscales flexibles en la UE que permitan “ambiciosas” inversiones sociales, verdes y digitales
El acuerdo para un nuevo Gobierno de coalición recoge el apoyo a unas nuevas reglas fiscales de la Unión Europea (UE) flexibles que “permitan conjugar la estabilidad presupuestaria a lo largo del ciclo y la sostenibilidad de las cuentas públicas con el crecimiento económico, la creación de empleo y una ambiciosa agenda de inversiones sociales, verdes y digitales”.
Esta postura está en línea con la propuesta que está encima de la mesa de las negociaciones de los socios europeos. Un nuevo marco que mantendrá los objetivos de un endeudamiento por debajo del 60% del PIB y de un déficit inferior al 3%, pero que se conformaría con que estas metas se busquen a medio plazo bajo límites al aumento del gasto público para cada país de la UE.
Según esta propuesta de reglas fiscales, que se activarán en 2024 tras ser suspendidas en 2020 por la pandemia, actualmente España cumpliría, ya que las expectativas tanto del Gobierno de coalición en funciones como de las instituciones internacionales apuntan a que el déficit (el desequilibrio entre gastos e ingresos públicos) se quedará por debajo del 3% del PIB en 2024, tras dispararse por la COVID y mantenerse elevado por el impacto de la guerra en Ucrania.
El déficit se cubre con deuda. Pero gracias al crecimiento económico, que el FMI prevé del 2,5% en 2023 y del 1,7% en 2024 a pesar de la persistencia de la inflación, el propio organismo confía en que nuestro país rebajará el endeudamiento por debajo del 110% del PIB (Producto interior bruto) ya este año.
En 2024, el FMI ve la deuda pública algo por debajo del 105% PIB, después de haber superado el 120% en 2020 por la pandemia.
Informa Daniel Yebra