Languidece la concentración de Neptuno contra la investidura
La concentración de Neptuno languidece. Los manifestantes han perdido fuelle a medida que se alargaba la jornada a pesar de los intentos del grupo de Revuelta que laza lemas periódicamente. Cuando su megáfono no se activa, la concentración es más bien silenciosa: se oye sobre todo murmullos. Revuelta, vinculados a Vox, aprovecha estos silencios para descalificar por igual al PSOE y el PP.
“No pongas cara de pena que hay que comer”, dice uno de los concentrados cuando pide ir recogiendo su pancarta. Y una transeúnte les jalea: “os han llamado terroristas en el Congreso”. “Bueno, vamos a picar algo”, le responde con la pancarta y enrollada bajo el brazo.
Por Raúl Rejón