<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Cultura]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Cultura]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/cultura/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué pasaría si ya no pudieras ser gay: la película que imagina una pandemia de heterosexualidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/pasaria-si-no-pudieras-gay-pelicula-imagina-pandemia-heterosexualidad_1_13479947.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/65c5098f-69d1-4afb-b374-9eeaee0912c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué pasaría si ya no pudieras ser gay: la película que imagina una pandemia de heterosexualidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El guionista Simon Balteaux presenta 'Jim Queen', una cinta dirigida por Nicolas Athané y Marco Nguyen que pone el foco en una enfermedad ficticia que convierte a los hombres gays en heterosexuales</p><p class="subtitle">Cómo The Sun se convirtió en el periódico más vendido a golpe de sexo y morbo, y destrozó el periodismo para siempre</p></div><p class="article-text">
        Empieza con la p&eacute;rdida paulatina de abdominales y contin&uacute;a por el repentino inter&eacute;s por el f&uacute;tbol, el p&eacute;simo gusto para vestir y las ganas irrefrenables de emparejarse para tener hijos. Son los s&iacute;ntomas de la heterosis, una extra&ntilde;a enfermedad que convierte a los hombres gays en heterosexuales... y que forma la premisa de <em>Jim Queen</em>, una pel&iacute;cula de animaci&oacute;n para adultos que se proyect&oacute; en el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/javis-ganan-premio-mejor-direccion-festival-cannes-bola-negra_1_13245519.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Festival de Cannes</a> fuera de concurso y que llega ahora a los cines de Espa&ntilde;a. La cinta narra la historia de Jim Parfait, un musculoso influencer gay que, tras contagiarse y perder su popularidad, se al&iacute;a con Lucien, un chico t&iacute;mido que no se atreve a salir del armario, para buscar una cura.
    </p><p class="article-text">
        El filme propone una s&aacute;tira que se r&iacute;e de los clich&eacute;s internos del colectivo y denuncia la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/owen-jones-primer-ataque-homofobo-extrema-derecha_1_9086664.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">homofobia que todav&iacute;a pervive</a> en la sociedad. Lo hace recurriendo a parodias de canciones de Disney en cuartos repletos de dildos y arneses, gags sobre la obsesi&oacute;n con los orgasmos prost&aacute;ticos, la temida <em>gaystapo</em>, el postureo de gimnasio y los eternos debates entre activos y pasivos. Sin embargo, abordar una epidemia en tono de comedia dentro de la comunidad LGBT conllevaba el riesgo de rozar la frivolidad, sobre todo por la consideraci&oacute;n que merece la memoria hist&oacute;rica de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/espana-punto-hablar-sida-memoria-artistica-vih-pregunta-si-momento-ahora_1_13210890.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">crisis tan dolorosas como la del VIH</a>.
    </p><p class="article-text">
        Los guionistas pasaron meses calibrando cada broma para asegurarse de que la pel&iacute;cula fuera respetuosa sin perder frescura. &ldquo;Es muy dif&iacute;cil&rdquo;, admite Simon Balteaux a elDiario.es sobre el proceso de escritura. &ldquo;Hemos dedicado mucho tiempo a probar los chistes porque la idea principal era que no quer&iacute;amos ser crueles, quer&iacute;amos ser considerados y divertidos a la vez. De quien primero me burl&eacute; fue de m&iacute; mismo, as&iacute; que intentamos buscar ese tipo de humor que compartes con tus amigos &iacute;ntimos en una cena. Quer&iacute;amos pasarlo bien juntos y bromear todos a la vez, sin herir a nadie&rdquo;, subraya el creador, enfatizando que por ello trataron de tener &ldquo;mucho cuidado&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf7eed70-8a44-4a4a-b61c-1b3fd571f910_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf7eed70-8a44-4a4a-b61c-1b3fd571f910_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf7eed70-8a44-4a4a-b61c-1b3fd571f910_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf7eed70-8a44-4a4a-b61c-1b3fd571f910_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf7eed70-8a44-4a4a-b61c-1b3fd571f910_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf7eed70-8a44-4a4a-b61c-1b3fd571f910_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cf7eed70-8a44-4a4a-b61c-1b3fd571f910_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fotograma de ‘Jim Queen’."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fotograma de ‘Jim Queen’.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        No obstante, la pel&iacute;cula apunta directamente a la hipocres&iacute;a pol&iacute;tica y el avance de los <a href="https://www.eldiario.es/cultura/discurso-odio-caballo-troya-codigo-penal_1_10263307.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">discursos reaccionarios</a>. Aunque el proyecto naci&oacute; hace ocho a&ntilde;os como una comedia desenfadada en un clima de optimismo social, la realidad termin&oacute; contagiando el tono de la historia. &ldquo;Cuando empezamos a escribir est&aacute;bamos viviendo una &eacute;poca dorada en Francia y parec&iacute;a que las cosas avanzaban con el matrimonio igualitario&rdquo;, cuenta Balteaux. &ldquo;Ahora notamos que el viento est&aacute; cambiando y que estamos retrocediendo. Vemos leyes terribles en pa&iacute;ses como Senegal, donde meten a los gays en la c&aacute;rcel, o c&oacute;mo se mueven las cosas en Hungr&iacute;a, Rusia o Estados Unidos. La pel&iacute;cula se volvi&oacute; pol&iacute;tica porque el mundo real est&aacute; cambiando y da miedo&rdquo;, comenta.
    </p><p class="article-text">
        Balteaux denuncia, adem&aacute;s, c&oacute;mo ciertos gobernantes utilizan a las minor&iacute;as como chivo expiatorio para desviar la atenci&oacute;n de sus propias deficiencias de gesti&oacute;n. &ldquo;No tengo ni idea de por qu&eacute; este discurso de odio sigue teniendo eco, pero creo que es una t&eacute;cnica pol&iacute;tica&rdquo;, critica el guionista frente al avance de la polarizaci&oacute;n, agregando que &ldquo;a veces resulta m&aacute;s f&aacute;cil luchar por normas absurdas, como debatir sobre no compartir el mismo ba&ntilde;o, en lugar de centrarse en la econom&iacute;a o en los problemas reales de la gente&rdquo;. &ldquo;Se financia algo absurdo para no tener que trabajar en los proyectos verdaderamente importantes; sigo sin entender por qu&eacute; la sexualidad, el g&eacute;nero y los cuerpos tienen que seguir siendo un problema para tantos pol&iacute;ticos&rdquo;, resalta.
    </p><p class="article-text">
        La b&uacute;squeda de una catarsis colectiva a trav&eacute;s de la risa hunde sus ra&iacute;ces en la juventud de los propios cineastas. Balteaux y el director Marco Nguyen concibieron la idea a partir de sus vivencias compartidas durante la infancia. &ldquo;La pregunta principal era: &iquest;qu&eacute; pasar&iacute;a si ya no pudi&eacute;ramos ser gays?&rdquo;, explica el guionista. &ldquo;Marco y yo nacimos en los 80 y quedamos completamente traumatizados por dos cosas. La primera fue, por supuesto, la pandemia del VIH. Y la segunda es que nacimos y crecimos en peque&ntilde;os pueblos, por lo que, durante toda nuestra vida, nos han hecho sentir como si fu&eacute;ramos una especie de monstruos por ser gays&rdquo;, relata. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/197f5c6a-44ac-4e5a-a3fb-b0594fdd968c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/197f5c6a-44ac-4e5a-a3fb-b0594fdd968c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/197f5c6a-44ac-4e5a-a3fb-b0594fdd968c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/197f5c6a-44ac-4e5a-a3fb-b0594fdd968c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/197f5c6a-44ac-4e5a-a3fb-b0594fdd968c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/197f5c6a-44ac-4e5a-a3fb-b0594fdd968c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/197f5c6a-44ac-4e5a-a3fb-b0594fdd968c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Lucien, un escuálido joven &#039;twink&#039;."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Lucien, un escuálido joven &#039;twink&#039;.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Ese sentimiento de aislamiento queda plasmado en el personaje de Lucien, quien todav&iacute;a no es capaz de contar a nadie su orientaci&oacute;n sexual. Aunque las leyes hayan avanzado en Europa a lo largo de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, Balteaux tiene claro que salir del armario contin&uacute;a trat&aacute;ndose de un proceso lleno de barreras emocionales para muchas personas. &ldquo;Sigue siendo dif&iacute;cil hoy en d&iacute;a, por desgracia&rdquo;, lamenta. &ldquo;Me llev&oacute; unos 20 a&ntilde;os aceptar c&oacute;mo era y tuve que mudarme a Par&iacute;s para lograrlo. Durante la crisis de la COVID-19 me fui a vivir a un pueblecito durante un tiempo y me di cuenta de que, si no vives en una gran ciudad, sigue siendo igual de dif&iacute;cil&rdquo;, detalla a este peri&oacute;dico.
    </p><p class="article-text">
        En el extremo contrario se encuentra Jim, quien en el largometraje tiene una fijaci&oacute;n con levantar pesas, lucir b&iacute;ceps y mantener una imagen impecable frente al espejo. Balteaux vuelca en el personaje sus propias contradicciones cotidianas en torno al <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/mariana-enriquez-sociedad-encontro-esperanza-milei-terrorifico-quiere-decir-estaban-desesperados_1_11442612.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">culto al f&iacute;sico</a>. &ldquo;La cr&iacute;tica que puedo hacerme a m&iacute; mismo es que estoy completamente obsesionado con mi cuerpo; voy al gimnasio todos los d&iacute;as y s&eacute; que no es saludable&rdquo;, confiesa. &ldquo;Hoy en d&iacute;a, especialmente en la cultura gay, existe una obsesi&oacute;n por la perfecci&oacute;n, los m&uacute;sculos y el masculinismo. Esta pel&iacute;cula era una forma de decirle a la comunidad: 'Vale, &iquest;podemos relajarnos un poco, ser m&aacute;s amables y dejar de ser tan duros con nosotros mismos y con los dem&aacute;s?'&rdquo;, reflexiona.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos hemos convertido en un producto&rdquo;, apunta Simon Balteaux cuando piensa en c&oacute;mo plataformas como Instagram condicionan la autoestima. En la pel&iacute;cula, en cuanto Jim pierde sus abdominales a causa de la heterosis, sus seguidores se esfuman. No obstante, el guionista destaca que la tiran&iacute;a de la imagen en internet no se diferencia mucho de las din&aacute;micas que se sufren a diario en las aplicaciones de citas. &ldquo;Ya no estoy en Grindr porque es demasiado duro; tengo la sensaci&oacute;n de ser un yogur y de tener que darme consejos y decir: 'Vale, soy supersaludable, de sabor a fresa y lleno de prote&iacute;nas&rdquo;, dice. &ldquo;Es un gran problema porque, en el fondo, te est&aacute;s vendiendo a ti mismo como una mercanc&iacute;a&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/44b12dfc-9468-4a2a-86d8-7c2015662089_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/44b12dfc-9468-4a2a-86d8-7c2015662089_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/44b12dfc-9468-4a2a-86d8-7c2015662089_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/44b12dfc-9468-4a2a-86d8-7c2015662089_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/44b12dfc-9468-4a2a-86d8-7c2015662089_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/44b12dfc-9468-4a2a-86d8-7c2015662089_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/44b12dfc-9468-4a2a-86d8-7c2015662089_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una comedia negra que critica los estereotipos masculinos."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una comedia negra que critica los estereotipos masculinos.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Al contraer la heterosis, Jim comienza a interesarse de forma compulsiva por el f&uacute;tbol y adopta los modales m&aacute;s toscos de la masculinidad tradicional, un recurso que el filme aprovecha para ridiculizar los estereotipos y las presiones por encajar en un molde viril. &ldquo;Fue muy interesante re&iacute;rse de ello porque a m&iacute; mismo me cost&oacute; mucho construir mi masculinidad&rdquo;, indica el guionista. Este reconoce que hace un par de a&ntilde;os estaba obsesionado con parecer masculino: &ldquo;Esta pel&iacute;cula me ayud&oacute; mucho a que por fin me diera igual todo: a veces puedo ser muy masculino y otras veces descarado y eso est&aacute; bien. Hay muchos tipos diferentes de masculinidad y todos molan, solo s&eacute; t&uacute; mismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa necesidad de catalogar a las personas tambi&eacute;n se traslada a las discotecas del filme, donde desfilan desde <em>bears </em>&mdash;hombres corpuletos con abundante vello corporal y facial&mdash; y <em>twinks </em>&mdash;hombres delgados con aspecto juvenil y sin demasiado vello corporal<em>&mdash; </em>hasta devotos del cuero. Aunque las etiquetas han servido tradicionalmente para crear espacios seguros, los creadores se&ntilde;alan las barreras que a veces provocan. &ldquo;Hay una escena de fiesta donde aparece una drag queen para recordar con iron&iacute;a: 'No, no, aunque esto es la comunidad LGBT, aqu&iacute; solo importa la G de gays'&rdquo;, explica Balteaux, que argumenta que uno de los objetivos de <em>Jim Queen</em> era inquirir &ldquo;si pod&iacute;amos ser un poco m&aacute;s comprensivos los unos con los otros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ante el actual clima de regresi&oacute;n, Simon Balteaux advierte de que ninguna conquista social est&aacute; garantizada y reivindica la urgencia de arropar a las identidades menos visibles del colectivo queer. &ldquo;Todav&iacute;a tenemos que tener mucho cuidado con el hecho de mantener nuestros derechos y la libertad de ser quienes somos&rdquo;, subraya el guionista. &ldquo;El mercado y el cine han convertido a los hombres gays en un producto m&aacute;s visible, pero mi idea es usar ese foco para dar luz a las otras letras. En <em>Jim Queen</em> nos centramos en un grupo espec&iacute;fico por razones de presupuesto, pero me encantar&iacute;a hacer una segunda parte o una serie para hablar m&aacute;s de las mujeres lesbianas y de las personas trans&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/pasaria-si-no-pudieras-gay-pelicula-imagina-pandemia-heterosexualidad_1_13479947.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Sep 2026 19:46:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/65c5098f-69d1-4afb-b374-9eeaee0912c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="7501937" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/65c5098f-69d1-4afb-b374-9eeaee0912c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="7501937" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Qué pasaría si ya no pudieras ser gay: la película que imagina una pandemia de heterosexualidad]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/65c5098f-69d1-4afb-b374-9eeaee0912c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cineastas,Cine,Películas,Estrenos de cine,Cine de animación,LGTBI,Cultura,Homosexualidad,Heteropatriarcado]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las bambalinas de la gira de reencuentro de Oasis con la que Liam y Noel Gallagher dejaron su ira atrás]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/bambalinas-gira-reencuentro-oasis-liam-noel-gallagher-dejaron-ira_1_13489866.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6fd531d1-4390-4fce-98f3-b2c8161be791_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150525.jpg" width="5958" height="3352" alt="Las bambalinas de la gira de reencuentro de Oasis con la que Liam y Noel Gallagher dejaron su ira atrás"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El documental 'Don't look back in anger' se lleva todos los flashes del festival de Venecia por la presencia en el certamen de los hermanos, que cuentan en el filme su reencuentro durante el tour</p><p class="subtitle">Todo sobre el Festival de Venecia - John Malkovich, un asesino de la CIA que apunta al Oscar: “Dudo de que vivamos en una democracia”
</p></div><p class="article-text">
        El 28 de agosto de 2009, los asistentes al concierto de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/vuelve-oasis-batalla-personal-cultural-lucrativa-reino-unido_1_12416751.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Oasis</a> en Par&iacute;s fueron avisados por megafon&iacute;a de que, tras una discusi&oacute;n entre <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/mirando-furia-30-anos-odio-amor-noel-liam-gallagher-oasis_1_11611519.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Noel y Liam Gallagher,</a> el evento se cancelaba. Era la en&eacute;sima bronca entre los hermanos, la gente estaba acostumbrada a sus idas y venidas, pero aquella vez, parec&iacute;a la definitiva. Desde entonces, nunca se hab&iacute;an juntado de nuevo. No hab&iacute;a ning&uacute;n s&iacute;ntoma de acercamiento entre ellos, pero en 2023 los rumores empezaron a sonar. 
    </p><p class="article-text">
        D&iacute;as antes de la final de la Champions League que enfrentaba al Manchester City &mdash;el equipo de los Gallagher&mdash; contra el Inter de Mil&aacute;n, Liam dej&oacute; un tuit en el que dec&iacute;a lo siguiente: &ldquo;Si el Manchester City gana la Champions League, voy a llamar a mi hermano y reunir a la maldita banda&rdquo;. El City gan&oacute; la Champions, y nadie sabe si fue ese triple lanzado al aire el que hizo que levantara el tel&eacute;fono o no, pero un a&ntilde;o despu&eacute;s, y 15 a&ntilde;os tras aquella cancelaci&oacute;n, Oasis anunci&oacute; que se juntaba de nuevo <a href="https://www.eldiario.es/cultura/oasis-extiende-leyenda-e-inicia-gira-mundial-concierto-supersonico-cardiff_1_12440678.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para una gira hist&oacute;rica.</a>
    </p><p class="article-text">
        Las bambalinas <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/oasis-adjudica-gira-fenomeno-fan-verano-si-fuera-partido-mundial_1_12487176.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de aquel tour,</a> que ahora se rumorea con que seguir&aacute; el a&ntilde;o que viene con m&aacute;s citas en Reino Unido y, supuestamente, en Madrid y Barcelona, tambi&eacute;n se rodaron para un documental que se ha presentado en el festival de Venecia, donde adem&aacute;s los Gallagher, aunque no han atendido a la prensa, s&iacute; han posado en el photocall y la alfombra roja. <em>Oasis: Don&rsquo;t look back in anger</em> es el t&iacute;tulo del filme, que adem&aacute;s llega a las salas el pr&oacute;ximo 11 de septiembre para contentar a los fans.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-IHW31LHwC-0-3487', 'youtube', 'IHW31LHwC-0', document.getElementById('yt-IHW31LHwC-0-3487'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-IHW31LHwC-0-3487 src="https://www.youtube.com/embed/IHW31LHwC-0?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        La propuesta del creador y productor Steven Knight &mdash;responsable de series como <em>Peaky Blinders</em> y guionista del pr&oacute;ximo <em>James Bond</em>&mdash; responde al t&iacute;tulo del filme, que no es m&aacute;s que el de una de las canciones m&aacute;s m&iacute;ticas del grupo. <em>Don&rsquo;t look back in anger,</em> o 'No mires atr&aacute;s con ira', es el mensaje que traslada el filme. Los hermanos han superado sus diferencias, y al final ese mensaje se eleva como met&aacute;fora de la importancia de la empat&iacute;a en un mundo dividido y cabreado.
    </p><p class="article-text">
        Si Liam y Noel han podido reconciliarse todos podemos, parece decir un filme que sigue a los hermanos desde los ensayos del tour, cuando Noel todav&iacute;a duda de que eso vaya a llegar a buen puerto. 15 a&ntilde;os sin hablarse son muchos, y Noel sigue siendo Noel, un terremoto volc&aacute;nico tan carism&aacute;tico como impredecible. Para esos ensayos se usaron 12 c&aacute;maras que se escondieron para ver c&oacute;mo se desarrollaban esos momentos. Los primeros compases son tensos. No se tocan. No se miran.
    </p><p class="article-text">
        Todo cambia cuando llega la gira, cuando ven a la gente rendida a sus canciones y a sus himnos. Ah&iacute; empieza esa reconciliaci&oacute;n. Es Noel quien lleva la voz cantante del documental, quien muestra su sorpresa cuando en el primer concierto, tras no haberse casi dirigido la palabra, su hermano le agarr&oacute; de la mano y la levant&oacute; delante de todos como si fuera el ganador de un combate de boxeo. Confiesa que durante cuarenta minutos no dio pie con bola, pero que, sin embargo, Liam se comi&oacute; el escenario. Le vio salir con sus maracas, colocarse su m&iacute;tica pandereta como si fuera el halo de un santo y cantar como si el tiempo no hubiera pasado. Es cierto. Escuchar la voz de Liam es una m&aacute;quina del tiempo a los mejores momentos de Oasis.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/04346c8c-d670-4a1d-9c76-23323aa8aff8_16-9-aspect-ratio_50p_1150526.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/04346c8c-d670-4a1d-9c76-23323aa8aff8_16-9-aspect-ratio_50p_1150526.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/04346c8c-d670-4a1d-9c76-23323aa8aff8_16-9-aspect-ratio_75p_1150526.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/04346c8c-d670-4a1d-9c76-23323aa8aff8_16-9-aspect-ratio_75p_1150526.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/04346c8c-d670-4a1d-9c76-23323aa8aff8_16-9-aspect-ratio_default_1150526.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/04346c8c-d670-4a1d-9c76-23323aa8aff8_16-9-aspect-ratio_default_1150526.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/04346c8c-d670-4a1d-9c76-23323aa8aff8_16-9-aspect-ratio_default_1150526.jpg"
                    alt="Liam y Noel Gallagher en un vaporetto llegando al Festival de Venecia"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Liam y Noel Gallagher en un vaporetto llegando al Festival de Venecia                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Ah&iacute; radica uno de los elementos m&aacute;s bellos del filme, el reconocimiento de ambos al talento del otro. S&iacute;, las canciones las escrib&iacute;a Noel Gallaguer. Sin &eacute;l no habr&iacute;a<em> Wonderwall </em>ni <em>Don&rsquo;t look back in anger</em>, y hasta Liam lo reconoce en el documental. Pero sin la personalidad a contracorriente, revolucionaria y provocadora de Liam no se hubieran convertido en aquella banda que golpe&oacute; el panorama musical en los 90, a la que compararon por &eacute;xito con los Beatles, y que adem&aacute;s pusieron el foco en la clase obrera de la que hab&iacute;an salido.
    </p><p class="article-text">
        No se olvidan de esa clase obrera, la mencionan varias veces en el filme. A los que no se pueden permitir pagar una entrada en M&aacute;nchester y les escuchan desde una colina les dedican una canci&oacute;n, y dejan claro que no saben lo que son, pero s&iacute; lo que no son. &ldquo;No somos de derechas&rdquo;, dice Noel Gallagher en la entrevista conjunta con la que el documental entra en su &uacute;ltimo y conmovedor tercio, en el que cuentan que sus hijos apenas se conoc&iacute;an y que ahora salen de fiesta juntos y son amigos porque ellos tambi&eacute;n se han reencontrado. &ldquo;Esta gira ha cambiado la narrativa sobre nosotros&rdquo;. Una narrativa que se centraba en el caos, y que ahora vuelve a la gloria. 
    </p><p class="article-text">
        Esa reconciliaci&oacute;n se va forjando concierto a concierto, donde los directores Dylan Southern y Will Lovelace colocaron 18 c&aacute;maras entre bambalinas y p&uacute;blico para captar cada gesto, cada detalle. Para dominarlas, cuatro directores de fotograf&iacute;a diferentes que captaran la luz de lugares como Cardiff, M&aacute;nchester, Londres, Buenos Aires o S&atilde;o Paulo.
    </p><h2 class="article-text">Una pol&eacute;mica superada</h2><p class="article-text">
        Aunque los Gallagher no estuvieron en la rueda de prensa, Steven Knight y los directores explicaron las decisiones creativas y narrativas en torno al filme, como por ejemplo el porqu&eacute; no se centra en lo que ocurri&oacute; en aquella noche del 28 de agosto de 2009. &ldquo;No miramos a lo que pas&oacute;. Algunos lo saben, otros no&hellip; pero esta pel&iacute;cula es sobre lo que pasa ahora. Y la intenci&oacute;n es, en esta &eacute;poca de redes sociales y anonimato, hablar de personas que se reconcilian y se perdonan. Es una pel&iacute;cula sobre el ahora y el futuro&rdquo;, dijo Knight que adem&aacute;s dej&oacute; claro que lo que sali&oacute; al grabarles &ldquo;es mejor que cualquier ficci&oacute;n posible&rdquo;. &ldquo;Adem&aacute;s, nadie puede interpretar a Liam Gallagher&hellip; excepto Liam Gallagher&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute; jocoso Dylan Southern.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ce18c5e-1f67-483e-9ca9-099a9d2263c9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ce18c5e-1f67-483e-9ca9-099a9d2263c9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ce18c5e-1f67-483e-9ca9-099a9d2263c9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ce18c5e-1f67-483e-9ca9-099a9d2263c9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ce18c5e-1f67-483e-9ca9-099a9d2263c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ce18c5e-1f67-483e-9ca9-099a9d2263c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3ce18c5e-1f67-483e-9ca9-099a9d2263c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Liam Gallagher (L), el director del festival de Venecia, Alberto Barbera, y Noel Gallagher"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Liam Gallagher (L), el director del festival de Venecia, Alberto Barbera, y Noel Gallagher                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Para Dylan Southern y Will Lovelace era fundamental desaparecer durante los ensayos. Por eso escondieron esas 12 c&aacute;maras. Ah&iacute; vieron los primeros compases y din&aacute;micas de ambos hermanos tras tantos a&ntilde;os separados. Y apenas hubo relaci&oacute;n. Sin embargo, &ldquo;al ver c&oacute;mo reaccionaba la gente a sus canciones en el tour, eso les afect&oacute; a ellos&rdquo;. Al final, captaron &ldquo;c&oacute;mo se reconcilian en el escenario delante de todo el mundo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una reconciliaci&oacute;n que se materializa en esa entrevista conjunta donde hablan de nostalgia, de c&oacute;mo han cambiado el relato sobre Oasis, sobre los a&ntilde;os 90, las fiestas de entonces y las de ahora, sus ansiedades y miedos, y de que ahora se mandan v&iacute;deos por WhatsApp y hablan m&aacute;s de la vida y del mundo que cuando estaban en la cresta de la fama. Todo eso entre las 179 veces que entre ambos dicen la palabra &lsquo;cunt&rsquo; [co&ntilde;o, en ingl&eacute;s, aunque vulgarmente se utiliza como &ldquo;imb&eacute;cil&rdquo; o &ldquo;cabr&oacute;n&rdquo;], una cifra dada por los directores entre risas y tras la que dan su opini&oacute;n sobre si hay reuni&oacute;n de los Gallagher para rato o se enfadar&aacute;n de nuevo: &ldquo;No parece que vaya a ocurrir, se llevan muy bien&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/bambalinas-gira-reencuentro-oasis-liam-noel-gallagher-dejaron-ira_1_13489866.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Sep 2026 19:46:47 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6fd531d1-4390-4fce-98f3-b2c8161be791_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150525.jpg" length="5390962" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6fd531d1-4390-4fce-98f3-b2c8161be791_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150525.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5390962" width="5958" height="3352"/>
      <media:title><![CDATA[Las bambalinas de la gira de reencuentro de Oasis con la que Liam y Noel Gallagher dejaron su ira atrás]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6fd531d1-4390-4fce-98f3-b2c8161be791_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150525.jpg" width="5958" height="3352"/>
      <media:keywords><![CDATA[Mostra de Venecia,Oasis,Cine documental,Películas,Música,Conciertos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Santiago Alba Rico: "Israel es la supervivencia de la peor Europa en Oriente Medio”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/santiago-alba-rico-israel-supervivencia-peor-europa-oriente-medio-cat_128_13480501.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f0d42e06-8b4b-4004-bbe2-537788f21549_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Santiago Alba Rico: &quot;Israel es la supervivencia de la peor Europa en Oriente Medio”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El filósofo publica 'Gaza y el destino del mundo', un ensayo en el que reflexiona sobre el punto de no retorno que implica el genocidio y lo que revela de nosotros como sociedad </p><p class="subtitle">El último Rincón de pensar - Bernat Castany, filósofo: “El humor rompe cualquier jerarquía y nos iguala a todos”</p></div><p class="article-text">
        En un pa&iacute;s que no va sobrado de pensadores, Santiago Alba Rico (Madrid, 1960) se ha convertido en un referente para la izquierda, y ojal&aacute; no solo para ella. Su voz t&iacute;mida, casi susurrante, se abre paso en art&iacute;culos y libros que ayudan a combatir el griter&iacute;o de parlamentos y tertulias. Su &uacute;ltimo ensayo, <a href="https://arpaeditores.com/collections/santiago-alba-rico" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Gaza y el destino del mundo</em></a> (Arpa), nos sit&uacute;a ante un espejo inc&oacute;modo, el de la doble moral de Occidente. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Israel es obra del antisemitismo europeo y en ese sentido, no deber&iacute;a haber existido. La fundaci&oacute;n de Israel es injusta en todos los sentidos&rdquo;, denuncia Alba Rico. Considera que la soluci&oacute;n de los dos estados ya no es posible. Defiende que los propios israel&iacute;es, junto con los europeos, son los que tienen que <em>des-sionizar </em>Israel. &ldquo;Entonces podr&aacute;n plantearse cosas como las que dec&iacute;a Martin Buber: un estado binacional o un solo estado democr&aacute;tico en el que sea posible establecer unas reglas de juego compartidas&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Mientras, el fil&oacute;sofo se niega a caer en el pesimismo. No porque falten motivos sino porque si los palestinos resisten, pese a todo, a no tener nada, hay que aguantar y seguir denunciando el genocidio del que son v&iacute;ctimas. Alba Rico nos obliga a pensar sobre ese mundo que Gaza ha marcado como punto de no retorno civilizatorio y, tambi&eacute;n con las im&aacute;genes de Ceuta en la retina, lanza esta advertencia: &ldquo;Estamos en un momento de la historia en el que uno puede creerse bueno mientras participa en un linchamiento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El arranque del libro es sorprendente porque se retrotrae a dos aspectos de la infancia: la diurna, que, por resumirlo, ser&iacute;a m&aacute;s la del juego, y la nocturna, que podr&iacute;a ser m&aacute;s la del miedo. Y a partir de ah&iacute; las vincula a algunas din&aacute;micas del poder. &iquest;C&oacute;mo se le ocurri&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una analog&iacute;a que est&aacute; presente en mi cabeza desde hace ya alg&uacute;n tiempo. Como lector de Freud creo que era casi inevitable plantearlo as&iacute;. Pero quiz&aacute; tambi&eacute;n tiene que ver con la percepci&oacute;n de los &uacute;ltimos a&ntilde;os, en un contexto de descomposici&oacute;n de las democracias y de expansi&oacute;n del autoritarismo. El proyecto de la Ilustraci&oacute;n ha fracasado claramente. 
    </p><p class="article-text">
        Kant dec&iacute;a que la Ilustraci&oacute;n era la humanidad que alcanza la mayor&iacute;a de edad. Durante dos siglos hemos cre&iacute;do, a ratos, que hab&iacute;a sido as&iacute;, pero en los &uacute;ltimos a&ntilde;os vemos que no. Nunca hemos llegado a ser mayores de edad del todo. Seguimos como en un patio de colegio en el que los m&aacute;s fuertes, los que menos se atienen a los principios pactados por todos, son los que finalmente se apoderan de territorios, de las vidas de los dem&aacute;s y deciden, en definitiva, qui&eacute;n merece vivir y qui&eacute;n no.
    </p><p class="article-text">
        Eso que yo llamo la infancia diurna, que es la del juego, en un momento determinado se convierte en hipocres&iacute;a. Hemos seguido jugando a los valores morales, a la democracia, a la divisi&oacute;n de poderes. Lo que ha ocurrido es que se ha venido abajo ese aparato l&uacute;dico, m&aacute;s o menos pactado, en el que todos, hip&oacute;critamente, nos gui&aacute;bamos por ciertos principios en los que quiz&aacute; no cre&iacute;amos, pero que nos defend&iacute;an del ni&ntilde;o nocturno. Y ese ni&ntilde;o nocturno se ha apoderado del patio del colegio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En ese patio incluso los juegos infantiles tienen reglas. Trasladado al comportamiento de dirigentes como Trump y Netanyahu, &iquest;el resumen ser&iacute;a que ellos no respetan ninguna regla?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Exactamente. Es una idea que recojo de Chesterton, de ese libro maravilloso que es <a href="https://www.acantilado.es/catalogo/ortodoxia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Ortodoxia</em></a>, en el que explica la obsesi&oacute;n que tienen los ni&ntilde;os por las reglas. Pueden inventar las reglas, pero lo importante es seguirlas. Recuerdo en el libro una frase de un libreto de Wagner, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=m519wr7i9QM" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Los maestros cantores de N&uacute;remberg</em></a>, en la que dice: &ldquo;Cread vuestras propias reglas, pero seguidlas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Hay algo siempre tranquilizador en las reglas. Incluso, si se quiere, en las mafias que tienen, o han tenido durante alg&uacute;n tiempo, reglas internas que hab&iacute;a que respetar. Y los ni&ntilde;os est&aacute;n obsesionados con ellas: quieren a toda costa que se cumplan.
    </p><p class="article-text">
        Ese ni&ntilde;o diurno que juega con reglas inventadas, pero en todo caso r&iacute;gidas y de obligado cumplimiento, se convierte en un hip&oacute;crita civilizado, dir&iacute;a Freud. En<em> </em><a href="https://archive.org/details/8.-freud-el-malestar-de-la-cultura" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>El malestar en la cultura</em></a>, la civilizaci&oacute;n sirve fundamentalmente para reprimir al ni&ntilde;o nocturno. Y ese ni&ntilde;o nocturno ha quedado liberado, desencadenado. No cumplir las reglas tiene en estos momentos muchas ventajas en t&eacute;rminos de poder, de ganancia, de beneficio capitalista, de beneficio imperialista y de protecci&oacute;n de los propios intereses.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En uno de los cap&iacute;tulos se hace una pregunta: &iquest;qu&eacute; es Gaza? Y una de las conclusiones destacables ser&iacute;a que es mucho m&aacute;s que un territorio f&iacute;sico con una historia milenaria. </strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. A mi juicio, Gaza no es solo un territorio, como han se&ntilde;alado autores como <a href="https://www.eldiario.es/internacional/pankaj-mishra-escritor-israel-ultima-esperanza-supremacismo-blanco_128_12616415.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pankaj Mishra</a>. Es un cambio de paradigma, un concepto, un objeto mental.
    </p><p class="article-text">
        En alg&uacute;n momento lo comparo con otros conceptos que ha habido a lo largo de la historia, sobre todo del siglo XX. Hablo de Verd&uacute;n, que nadie sabe d&oacute;nde est&aacute;, pero que es un paradigma de guerra que, de alguna manera, establece tambi&eacute;n un parteaguas en la historia del siglo XX. Las trincheras de Verd&uacute;n fundan el siglo XX. Y luego tenemos claramente dos conceptos que originalmente son territorios: Auschwitz e Hiroshima. Auschwitz, el de la liquidaci&oacute;n horizontal del otro; Hiroshima, el de la liquidaci&oacute;n vertical del otro.
    </p><p class="article-text">
        Gaza es otro nuevo concepto en el que se combina lo horizontal de Auschwitz y lo vertical de Hiroshima. Al mismo tiempo, se introduce una novedad tecnol&oacute;gica que convierte &mdash;o ha convertido&mdash; Gaza en un laboratorio de una nueva forma de hacer la guerra; por ejemplo, mediante el uso de la inteligencia artificial.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Gaza no es solo un territorio. Es un cambio de paradigma, un concepto, un objeto mental</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Hay semejanzas y, como se&ntilde;ala, tambi&eacute;n alguna diferencia. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay una cosa que rompe con el modelo del siglo XX. Auschwitz, despu&eacute;s de todo, fue ocultado. Los nazis intentaron ocultarlo, no se jactaron de Auschwitz. La decisi&oacute;n relativa a lo que llamaban, eufem&iacute;stica y terriblemente, la &ldquo;soluci&oacute;n final&rdquo; se tom&oacute; en una reuni&oacute;n secreta. Todo ocurr&iacute;a en la niebla, en la oscuridad. En Gaza, ha sido exactamente lo contrario: lo hemos vivido en tiempo real, a la vista de todos. Digo en alg&uacute;n momento, con mucha amargura, que si Hitler hubiera introducido c&aacute;maras de televisi&oacute;n en las c&aacute;maras de gas quiz&aacute; habr&iacute;a podido ir m&aacute;s lejos de lo que lleg&oacute;, que fue realmente bastante lejos.
    </p><p class="article-text">
        No podemos mirarlo todo sin contaminarnos; no podemos permitirnos mirarlo todo sin que sufra tambi&eacute;n nuestra alma, nuestra integridad moral. Hemos visto demasiadas cosas. Las hemos visto en tiempo real, minuto a minuto, sin poder cambiar lo que estaba ocurriendo. Esto es un batacazo civilizacional y moral sin precedentes por una sencilla raz&oacute;n: ya no ocultamos los cr&iacute;menes; incluso nos enorgullecemos de ellos.
    </p><p class="article-text">
        Hay un 90% de la poblaci&oacute;n mundial que est&aacute; absolutamente en contra del genocidio en Gaza y que, sin embargo, totalmente impotente, ha tenido que contemplar im&aacute;genes que han da&ntilde;ado moralmente a la humanidad. Lo han hecho de una manera que no voy a llamar irreparable, pero s&iacute; con efectos muy duros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dice que un 90% de la poblaci&oacute;n mundial pero al final parece que ese 10% restante de la poblaci&oacute;n es el que acaba decidiendo qu&eacute; pasa en Gaza.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues s&iacute;. El libro tambi&eacute;n es un acta de acusaci&oacute;n a Estados Unidos y a la Uni&oacute;n Europea. Esto es algo que podemos constatar en otros campos, no solamente en Gaza. Lo dec&iacute;a <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Gaetano_Mosca" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Gaetano Mosca</a>, fil&oacute;sofo y te&oacute;rico del derecho en la Italia prefascista: una minor&iacute;a organizada siempre es m&aacute;s poderosa que una mayor&iacute;a desorganizada.
    </p><p class="article-text">
        Obviamente, esas minor&iacute;as que acaban apoyando un genocidio tienen m&aacute;s medios, m&aacute;s dinero y m&aacute;s recursos. Tambi&eacute;n m&aacute;s recursos de propaganda. No solo se han apoderado de las armas y de la violencia, sino tambi&eacute;n de las palabras. En esas condiciones, una mayor&iacute;a desorganizada puede hacer muy poco, salvo sufrir desde lejos el veneno moral de esas im&aacute;genes terribles en las que hemos visto a ni&ntilde;os muertos, enterrados bajo los escombros, disparados por francotiradores o asesinados en sus camas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay un momento en el que habla de la doble moral occidental. Ahora mencionaba a Estados Unidos y a la Uni&oacute;n Europea. &iquest;Un ejemplo es c&oacute;mo se condena la violencia palestina, pero se tolera la de Israel? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando se hacen condenas son puramente formales o ret&oacute;ricas y no van acompa&ntilde;adas de medidas que, sin embargo, s&iacute; se han tomado en otros lugares. Se han tomado medidas contra Rusia, muy leg&iacute;timamente, frente a una invasi&oacute;n y una ocupaci&oacute;n que hay que condenar sin ambages. Pero eso no se hace con Israel.
    </p><p class="article-text">
        En el libro intento explicar que no se hace porque Israel forma parte de la peor historia de Europa, la que una y otra vez se ha impuesto, salvo en este breve par&eacute;ntesis posterior a la Segunda Guerra Mundial. Israel es lo que queda de la Europa anterior a la Segunda Guerra Mundial. Y, como superviviente de lo que era aquella Europa, puede hacer retroceder a Europa. Lo estamos viendo con la islamofobia, el racismo y la ultraderecha creciente en Europa.
    </p><p class="article-text">
        Todo eso tiene mucho que ver con Israel, como el propio Netanyahu reconoce y consagra estableciendo relaciones privilegiadas con partidos de la ultraderecha europea, que son los mismos partidos que antes de la Segunda Guerra Mundial persegu&iacute;an a los jud&iacute;os. De manera que s&iacute;: Israel es la supervivencia de la peor Europa en Oriente Medio y, desde all&iacute;, puede conducirnos a los europeos de nuevo a lo peor de nuestra historia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay un momento en el que es especialmente contundente y dice que Israel no deber&iacute;a haber existido nunca y que no fue, como a veces se ha explicado, la presencia minoritaria y leg&iacute;tima de inmigrantes de religi&oacute;n jud&iacute;a en Palestina, en 1881 o 1906, la que reclamaba su existencia. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Israel es obra del antisemitismo europeo y en ese sentido, no deber&iacute;a haber existido. La fundaci&oacute;n de Israel es injusta en todos los sentidos. Es fruto, en efecto, de un proyecto nacionalista excluyente que surge a finales del siglo XIX, cuando aparecen los nacionalismos, especialmente en Europa, y posteriormente en un contexto de imperialismo colonial. Es, por lo tanto, como dec&iacute;a Theodor Herzl, una avanzadilla de Europa en Oriente Medio y un parapeto frente a los b&aacute;rbaros colonizados.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, que su existencia no fuera justa no quiere decir que debamos perseguir ahora la destrucci&oacute;n de Israel. No. Israel existe y no se puede neutralizar una injusticia con otra injusticia 80 a&ntilde;os despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, tenemos una sola herramienta, una herramienta que va a dejar siempre insatisfechos a los justicieros de uno y otro lado, pero que es la &uacute;nica que tenemos: el derecho internacional.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero, cuando habla del derecho internacional, en el libro lo presenta como un d&eacute;bil cascar&oacute;n en el que apenas se han contenido las ambiciones de las grandes potencias. Tal como est&aacute; concebido ahora, &iquest;nos sirve?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tal y como est&aacute;, no nos sirve. Desde el mismo momento en que toda una serie de ni&ntilde;os nocturnos han declarado no vinculante ese derecho, de alguna manera se vuelve nulo o in&uacute;til. Tambi&eacute;n es consecuencia de c&oacute;mo se construye ese derecho a partir de la Segunda Guerra Mundial. Pensemos, por ejemplo, en las Naciones Unidas.
    </p><p class="article-text">
        Hay mucha gente que lleva mucho tiempo pidiendo una reforma de las Naciones Unidas. No puede ser que los vencedores de la Segunda Guerra Mundial sigan teniendo derecho de veto despu&eacute;s de un largo proceso de descolonizaci&oacute;n, con un protagonismo creciente de otros pa&iacute;ses y de potencias al menos medias. Hay que reformar las Naciones Unidas. Es un buen momento para, al menos, plantear esa reforma. No para ejecutarla, porque para eso necesitamos m&aacute;s fuerza y m&aacute;s poder del que tenemos las mayor&iacute;as desorganizadas, pero s&iacute; para plantearla.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No podemos permitirnos el pesimismo mientras los palestinos sigan resistiendo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Una cuesti&oacute;n sobre la que tambi&eacute;n reflexiona en el libro es la identificaci&oacute;n entre el Estado de Israel y el pueblo jud&iacute;o. &iquest;Es un error que se ha cometido tanto desde la derecha como desde la izquierda?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que s&iacute;. Esto es fruto tambi&eacute;n de esa culpa hist&oacute;rica resultado del Holocausto. Como cuentan muy bien Pankaj Mishra y Finkelstein, esto es relativamente reciente: empieza a ocurrir en los a&ntilde;os sesenta.
    </p><p class="article-text">
        Hasta finales de los a&ntilde;os sesenta, hasta la Guerra de los Seis D&iacute;as, no se establece una identificaci&oacute;n entre el Estado de Israel y el Holocausto. De hecho, Israel no era un estado victimista. Hab&iacute;a una especie de huida: el sionismo intentaba huir precisamente de esa identificaci&oacute;n que establece el imaginario europeo entre el jud&iacute;o y la v&iacute;ctima. El sionismo reclamaba su derecho a la violencia, a no ser la v&iacute;ctima.
    </p><p class="article-text">
        Pero, a partir de finales de los a&ntilde;os sesenta, s&iacute; se establece esa identificaci&oacute;n y el Estado de Israel comienza a extraer legitimidad de la invocaci&oacute;n permanente del Holocausto y de la identificaci&oacute;n entre el Estado de Israel y el pueblo jud&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos a <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Peter_Beinart" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Peter Beinart</a> o a <a href="https://viruseditorial.net/autores/marc-h-ellis/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Marc H. Ellis</a>, toda una serie de jud&iacute;os que de ninguna manera est&aacute;n dispuestos a aceptar que Israel mate ni&ntilde;os en su nombre. Hay que recordar constantemente esas voces jud&iacute;as y tratar de disolver esa identificaci&oacute;n entre el Estado de Israel y el llamado pueblo jud&iacute;o que busca el sionismo para legitimar sus cr&iacute;menes.
    </p><p class="article-text">
        No hay un pueblo jud&iacute;o; hay una religi&oacute;n jud&iacute;a, hay una cultura jud&iacute;a. Y lo que no se puede hacer, desde luego, es identificar a Israel con el pueblo jud&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque la identificaci&oacute;n entre el pueblo jud&iacute;o e Israel, all&iacute; donde Israel es una empresa colonial que comete un genocidio, hace algo que, por lo dem&aacute;s, desea el sionismo: promover el antisemitismo.
    </p><p class="article-text">
        Y la mejor manera de combatir el antisemitismo es romper esa identificaci&oacute;n entre el Estado de Israel y el pueblo jud&iacute;o. El pueblo jud&iacute;o, la cultura jud&iacute;a, la religi&oacute;n jud&iacute;a, no son culpables de los cr&iacute;menes de Israel.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se podr&iacute;a </strong><em><strong>des-sionizar </strong></em><strong>Israel?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Va a ser dif&iacute;cil porque nace con el sionismo. La fundaci&oacute;n de Israel es indisociable de ese proyecto, que desde el principio es excluyente y supremacista. Pero creo que es la &uacute;nica soluci&oacute;n. Ahora mismo vemos muy lejos cualquier soluci&oacute;n. La de los dos Estados es imposible. Hay que tener en cuenta que, en realidad, esto es lo que desde el principio se pretendi&oacute;: hacer imposible la existencia de un Estado palestino.
    </p><p class="article-text">
        Me irrita much&iacute;simo que se hable constantemente del derecho a la existencia de Israel cuando el &uacute;nico derecho a la existencia que est&aacute; siendo cuestionado constantemente, incluso desde Europa y desde Estados Unidos, es el derecho a la existencia de Palestina.
    </p><p class="article-text">
        Con la particularidad de que Israel y sus gobernantes, desde Ben-Guri&oacute;n, no han dejado de expresar clar&iacute;simamente su negativa a aceptar la existencia de un Estado palestino. Netanyahu no ha dejado de repetirlo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. En el propio programa fundacional del Likud est&aacute; escrito que el territorio de Israel va desde el r&iacute;o hasta el mar. Se reprocha constantemente a los palestinos que utilicen ese lema cuando est&aacute; incluido en el programa fundacional del Likud.
    </p><p class="article-text">
        No hay ninguna disposici&oacute;n por parte de Israel a aceptar la existencia de un Estado palestino. Por eso es necesario des-sionizarlo, y la &uacute;nica manera de hacerlo es que quienes han apoyado desde fuera a Israel dejen de apoyarlo.
    </p><p class="article-text">
        Si Israel es un proyecto europeo, para que deje de ser un proyecto colonial, un proyecto genocida, es Europa la que tiene que dejar de apoyar a Israel.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No hay ninguna disposición por parte de Israel a aceptar la existencia de un Estado palestino. Por eso es necesario des-sionizarlo, y la única manera de hacerlo es que quienes han apoyado desde fuera a Israel dejen de apoyarlo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que veremos el fin de la ocupaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Personalmente, no lo s&eacute;. Conf&iacute;o en que mis hijos lo vean. Para eso es muy necesario que muchos m&aacute;s israel&iacute;es, y no solo jud&iacute;os, se den cuenta de que la propia existencia de Israel, como se&ntilde;alan <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ilan-pappe-si-ue-impusiera-israel-mitad-sanciones-impone-rusia-salvaria-miles-palestinos_1_13249506.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ilan Papp&eacute;</a> o <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Gideon_Levy" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Gideon Levy</a>, est&aacute; en peligro. Lo est&aacute; porque es completamente inviable el proyecto sionista de un Israel excluyente en permanente guerra civil. Y son los propios israel&iacute;es, junto con los europeos, los que tienen que desionizar Israel.
    </p><p class="article-text">
        Entonces podr&aacute;n plantearse cosas como las que dec&iacute;a Martin Buber: un estado binacional o un solo estado democr&aacute;tico en el que sea posible establecer unas reglas de juego compartidas.
    </p><p class="article-text">
        Hoy eso es totalmente inviable, pero no porque no pueda existir Ham&aacute;s, sino porque existe un Estado de Israel gobernado, adem&aacute;s, por partidos ultrarreligiosos que de ninguna manera pueden aceptar que exista un Estado palestino, ni siquiera que existan los palestinos.
    </p><p class="article-text">
        No hay un reconocimiento de la existencia de los palestinos. No los llaman palestinos: los llaman &aacute;rabes, precisamente para no tener que reconocer que existe un pueblo palestino.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro se&ntilde;ala que Gaza marca el inicio de un nuevo mundo. &iquest;Pronostica que ese mundo todav&iacute;a ser&aacute; peor?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &Uacute;ltimamente, me resisto a dejarme llevar por el fatalismo o por el pesimismo. Creo que hay algo tambi&eacute;n muy pol&iacute;tico en esto: la decisi&oacute;n pol&iacute;tica que podemos tomar es precisamente la de no dejarnos arrastrar por ellos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo dejarse llevar por el fatalismo desde Europa cuando los palestinos est&aacute;n todos los d&iacute;as levantando escuelas en una jaima entre los escombros de Gaza; cuando est&aacute;n una y otra vez cambiando los pa&ntilde;ales a sus ni&ntilde;os, reconstruyendo sus casas, cuidando el olivo que les han quemado?
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; creo es que se avecinan tiempos a&uacute;n peores, porque ese <em>modelo Gaza</em> es un modelo que estamos viendo en todas partes. Israel lo aplica en L&iacute;bano, Estados Unidos e Israel lo aplican en Ir&aacute;n, Rusia lo aplica en Ucrania, y estamos viviendo un proceso de desdemocratizaci&oacute;n mundial que no augura precisamente la reconstrucci&oacute;n de un derecho internacional m&aacute;s vigoroso y con mayor capacidad de protecci&oacute;n, sino lo contrario.
    </p><p class="article-text">
        No podemos permitirnos el pesimismo mientras los palestinos sigan resistiendo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hablando de c&oacute;mo ser&aacute; ese nuevo mundo y viendo lo que ha pasado en Ceuta, tampoco parece haber demasiados motivos para el optimismo. &iquest;Cu&aacute;l es su an&aacute;lisis de lo que est&aacute; pasando?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que m&aacute;s me preocupa, dejando de lado los an&aacute;lisis geopol&iacute;ticos &mdash;que ya se han hecho, y muy buenos y muy finos; desde luego tambi&eacute;n en vuestro peri&oacute;dico&mdash;, es algo en lo que insisto en el libro. De pronto, estos d&iacute;as nos estamos encontrando con gente que se cree buena mientras impide que la Cruz Roja entregue pan y agua a los inmigrantes, los expulsa de los lugares donde los ha instalado precariamente el Gobierno o quema sus pertenencias.
    </p><p class="article-text">
        Eso me preocupa mucho, porque estamos en un momento de la historia en el que uno puede creerse bueno mientras participa en un linchamiento. Es un poco lo que ocurre en Gaza. Hemos visto a ciudadanos israel&iacute;es que suben a la colina en Sderot para ver arder Gaza mientras toman una suculenta merienda o que impiden que se hagan entregas de ayuda humanitaria. C&oacute;mo se han tenido que quebrar los v&iacute;nculos con algo que antes llam&aacute;bamos &eacute;tica o moral universal para que puedas creerte bueno mientras est&aacute;s participando en un linchamiento.
    </p><p class="article-text">
        Ese nuevo marco moral, o amoral, est&eacute; siendo alimentado por partidos pol&iacute;ticos que aspiran a gobernar, incluso a derrocar a un gobierno leg&iacute;timo por cualquier v&iacute;a, ampar&aacute;ndose en el ni&ntilde;o nocturno, en el ni&ntilde;o nocturno que todos llevamos dentro. Que nos creamos buenos ciudadanos o buenas personas mientras excluimos al otro, perseguimos al otro o matamos al otro es lo que m&aacute;s me preocupa en estos momentos.
    </p><p class="article-text">
        Y en lo de Ceuta ya lo vemos: a trav&eacute;s de Ceuta, este nuevo modelo, este <em>modelo Gaza</em>, est&aacute; tambi&eacute;n desliz&aacute;ndose muy deprisa en Espa&ntilde;a, que hasta ahora era un poco una isla que se manten&iacute;a protegida del fascismo. Creo que a trav&eacute;s de Ceuta el fascismo desembarca definitivamente en Espa&ntilde;a.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A través de Ceuta el fascismo desembarca definitivamente en España</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Es la deshumanizaci&oacute;n del migrante. Llega un momento en el que mucha gente ya no ve a personas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No. Y te crees bueno por no ver a una persona, a un ni&ntilde;o o a un joven que ha huido de su pa&iacute;s. Eso es lo tremendo. Hay que tener much&iacute;simo cuidado. Por eso en mi libro tambi&eacute;n hay una advertencia contra los justicieros, contra la idea misma de justicia, porque a trav&eacute;s de la idea de justicia se cuela mucho m&aacute;s f&aacute;cilmente el mal que a trav&eacute;s de la idea de derecho. No queramos ser justicieros.
    </p><p class="article-text">
        No podemos pedir a todo el mundo que se sienta conmovido por la existencia del otro, por el dolor del otro. No se lo podemos pedir a nadie. Pero precisamente por eso es muy importante conservar a ese ni&ntilde;o diurno que, hip&oacute;critamente, recordaba ciertos valores, ciertos principios, ciertas reglas comunes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Neus Tomàs]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/santiago-alba-rico-israel-supervivencia-peor-europa-oriente-medio-cat_128_13480501.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Sep 2026 19:46:46 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f0d42e06-8b4b-4004-bbe2-537788f21549_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="406600" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f0d42e06-8b4b-4004-bbe2-537788f21549_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="406600" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Santiago Alba Rico: "Israel es la supervivencia de la peor Europa en Oriente Medio”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f0d42e06-8b4b-4004-bbe2-537788f21549_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Gaza,Palestina,Israel,Europa,Derecho Internacional,Santiago Alba Rico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las abogadas de las denunciantes de Julio Iglesias: "Ellas han pedido medidas de protección porque temen las represalias"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/abogadas-denunciantes-julio-iglesias-han-pedido-medidas-proteccion-temen-represalias_128_13488363.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3bb4710f-06a3-41e9-b84b-65f014a9ed1d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x674y282.jpg" width="1200" height="675" alt="Las abogadas de las denunciantes de Julio Iglesias: &quot;Ellas han pedido medidas de protección porque temen las represalias&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras el archivo de la Fiscalía, que no entró al fondo del asunto y consideró que España no es competente para investigar estos hechos, las extrabajadoras inician ahora una nueva vía en la Audiencia Nacional para buscar justicia: "Ni en República Dominicana ni en Bahamas existen las condiciones mínimas de seguridad"</p><p class="subtitle">Las extrabajadoras que denunciaron a Julio Iglesias presentan una querella contra él en la Audiencia Nacional
</p></div><p class="article-text">
        El pasado jueves, la organizaci&oacute;n internacional Women's Link, en representaci&oacute;n de las extrabajadoras de Julio Iglesias Laura y Rebeca, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/extrabajadoras-denunciaron-julio-iglesias-presentan-querella-audiencia-nacional_1_13487332.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">present&oacute; una querella</a> contra el cantante en la Audiencia Nacional por delitos laborales y sexuales. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/fiscalia-audiencia-nacional-archiva-investigacion-abierta-julio-iglesias-falta-competencia_1_12931535.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tras el archivo</a> de la Fiscal&iacute;a en enero, que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/mujeres-denuncian-espana-julio-iglesias-agresion-sexual-trata-seres-humanos_1_12902790.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no entr&oacute; al fondo del asunto</a> y consider&oacute; que Espa&ntilde;a no es competente para investigar estos hechos, las extrabajadoras inician ahora una nueva v&iacute;a para buscar justicia. 
    </p><p class="article-text">
        La directora ejectiva de Women's Link, Jovana R&iacute;os, y la abogada Clara Serra Bai, explican en qu&eacute; consiste esta nueva acci&oacute;n judicial.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; Women's Link, en representaci&oacute;n de Laura y Rebeca, presenta ahora esta querella?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Rebeca y Laura solicitan a la justicia espa&ntilde;ola y concretamente a la Secci&oacute;n de Instrucci&oacute;n del Tribunal Central de Instancia de la Audiencia Nacional que investigue y enjuicie hechos que describen en su querella y que habr&iacute;an ocurrido en 2021 en residencias del cantante espa&ntilde;ol Julio Iglesias, ubicadas en las Bahamas y en la Rep&uacute;blica Dominicana. Ellas est&aacute;n presentando esta querella ahora porque <a href="https://www.eldiario.es/cultura/fiscalia-audiencia-nacional-archiva-investigacion-abierta-julio-iglesias-falta-competencia_1_12931535.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el decreto de la Fiscal&iacute;a que archiv&oacute; su denuncia inicial</a> solo estableci&oacute; que la investigaci&oacute;n no proceder&iacute;a. Sin embargo, ese mismo decreto tambi&eacute;n establece que esa decisi&oacute;n no tiene efectos de cosa juzgada, que en t&eacute;rminos legales significa que no se han juzgado los hechos por un tribunal o tomado una decisi&oacute;n final, ni se ha resuelto sobre el fondo del asunto. Adem&aacute;s, el decreto tambi&eacute;n menciona que Rebeca y Laura podr&aacute;n reproducir su denuncia ante los &oacute;rganos judiciales que correspondan. Eso es lo que ellas han elegido hacer ahora.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay alguna diferencia entre la querella que presentan ahora y la denuncia de enero ante la Fiscal&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esta acci&oacute;n legal es distinta a la presentada el 5 de enero de 2026 ante la Fiscal&iacute;a de la Audiencia Nacional. En esa ocasi&oacute;n, Rebeca y Laura solicitaban que fuera el Ministerio Fiscal espa&ntilde;ol el que iniciara una investigaci&oacute;n de los hechos denunciados. Lo que se present&oacute; el jueves es una acci&oacute;n legal liderada por ellas, donde participar&aacute;n activamente del procedimiento (podr&aacute;n pedir diligencias, intervenir) pero tambi&eacute;n les permitir&aacute; acceder a medidas de protecci&oacute;n espec&iacute;ficas mientras son acompa&ntilde;adas en su b&uacute;squeda de justicia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es el contenido de esta querella?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La querella sostiene que el querellado habr&iacute;a aprovechado la situaci&oacute;n de vulnerabilidad de ambas mujeres para captarlas, trasladarlas y alojarlas bajo un clima de intimidaci&oacute;n constante, con el prop&oacute;sito de imponerles condiciones laborales forzadas y degradantes, as&iacute; como someterlas a acoso y agresiones sexuales continuas. Los hechos descritos por las querellantes podr&iacute;an constituir delitos de trata de seres humanos con fines de imposici&oacute;n de trabajo forzado y servidumbre; delitos contra la libertad y la indemnidad sexual; lesiones; trato degradante; y delitos contra los derechos de las trabajadoras por la imposici&oacute;n de condiciones laborales abusivas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Esta acción legal es distinta a la presentada el 5 de enero de 2026 ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional. en la que Rebeca y Laura solicitaban que el Ministerio Fiscal español iniciara una investigación. Esta es una acción legal liderada por ellas, donde participarán activamente del procedimiento</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los hechos denunciados tambi&eacute;n podr&iacute;an constituir vulneraciones de derechos humanos recogidas en tratados internacionales ratificados por Espa&ntilde;a tales como el Convenio Europeo de Derechos Humanos (CEDH), el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Pol&iacute;ticos (PIDCP), el Convenio para la Eliminaci&oacute;n de Todas las Formas de Discriminaci&oacute;n contra la Mujer (CEDAW), el Protocolo de Palermo, el Convenio de Varsovia de lucha contra la trata de personas, as&iacute; como el Convenio 169 de la Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo y su Resoluci&oacute;n 201.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; incluyen ahora el delito de trato degradante que no estaba presente en la denuncia de enero?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin perjuicio de cualquier otra calificaci&oacute;n jur&iacute;dica que pudiera corresponder a juicio del &oacute;rgano de instrucci&oacute;n, los testimonios de Rebeca y Laura incluidos en la querella describen humillaciones reiteradas y actuaciones vejatorias, abusando de una situaci&oacute;n de superioridad y menoscabando la integridad moral, que podr&iacute;an ser encuadrables en el delito de trato degradante previsto en el art&iacute;culo 173.1 del C&oacute;digo Penal.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; se opt&oacute; entonces por esa v&iacute;a, la de acudir a la Fiscal&iacute;a, y no por esta que toman ustedes ahora, presentar directamente la querella?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Son v&iacute;as legales distintas. En un inicio se esperaba que fuese el Ministerio Fiscal espa&ntilde;ol quien iniciara la investigaci&oacute;n por los hechos denunciados por Rebeca y Laura. Rebeca y Laura son quienes tienen la autonom&iacute;a para decidir c&oacute;mo y en qu&eacute; t&eacute;rminos avanzar en su b&uacute;squeda de justicia, y esta nueva v&iacute;a responde a esa decisi&oacute;n. Al principio, Rebeca y Laura vieron en el Ministerio Fiscal espa&ntilde;ol la posibilidad de que actuaran como intermediarios en su b&uacute;squeda de justicia. Con la nueva querella, ante la Secci&oacute;n de Instrucci&oacute;n del Tribunal Central de Instancia, Rebeca y Laura liderar&aacute;n el proceso y participar&aacute;n activamente en &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es la diferencia entre una v&iacute;a y otra?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A nivel t&eacute;cnico, la querella requiere una mayor precisi&oacute;n t&eacute;cnico-jur&iacute;dica, con una exposici&oacute;n de los hechos mucho m&aacute;s concreta y detallada. Adem&aacute;s, exige representaci&oacute;n legal y, por regla general, la intervenci&oacute;n de abogado/a y procurador/a. Sin embargo, la diferencia fundamental entre denuncia y querella radica en qui&eacute;n ejercita la acci&oacute;n y qu&eacute; posici&oacute;n ocupa dentro del procedimiento: mientras que la denuncia consiste principalmente en poner unos hechos presuntamente delictivos en conocimiento de la autoridad, la querella supone el ejercicio formal de la acci&oacute;n penal y permite al querellante intervenir como parte en el procedimiento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Piden medidas de protecci&oacute;n para Laura y Rebeca, &iquest;por qu&eacute; y cu&aacute;les podr&iacute;an ser esas medidas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Rebeca y Laura nos han expresado que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/julio-iglesias-desacreditar-acusaciones-senalar-mujeres-supuestas-denunciantes-protegidas-fiscalia_1_12927403.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">temen por represalias</a>. Por tanto, hemos solicitado de forma urgente medidas de protecci&oacute;n para salvaguardar su identidad e integridad, especialmente porque las desigualdades de poder entre el querellado y las querellantes son un factor que debe ser tenido en cuenta por las instituciones. Cuando existen diferencias significativas de influencia, recursos o exposici&oacute;n p&uacute;blica, los mecanismos de protecci&oacute;n adquieren una importancia a&uacute;n mayor para garantizar un acceso efectivo a la justicia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hemos solicitado de forma urgente medidas de protección para salvaguardar su identidad e integridad, especialmente porque las desigualdades de poder entre el querellado y las querellantes son un factor que debe ser tenido en cuenta por las instituciones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Concretamente, hemos solicitado la anonimizaci&oacute;n de datos personales que permitan su identificaci&oacute;n directa o indirecta, tanto de ellas como de sus familiares y de los testigos; as&iacute; como que se proh&iacute;ba al querellado aproximarse a las querellantes en el lugar donde residan, trabajen o frecuenten. Tambi&eacute;n la prohibici&oacute;n de comunicarse con ellas por cualquier medio, ya sea telef&oacute;nico, correo electr&oacute;nico, redes sociales, etc.; todo ello tanto de manera directa como a trav&eacute;s de terceras personas.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/fiscalia-archivo-investigacion-julio-iglesias-responder-tres-peticiones-clave-denunciantes_1_12932155.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>La Fiscal&iacute;a archiv&oacute; el caso</strong></a><strong> porque entend&iacute;a que Espa&ntilde;a no tiene competencia para investigarlo, &iquest;est&aacute;n convencidas de que Espa&ntilde;a puede juzgar este caso? &iquest;Por qu&eacute;? &iquest;Por qu&eacute; Espa&ntilde;a debe investigar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Women's Link y personas juristas y acad&eacute;micas de gran prestigio en Espa&ntilde;a sostenemos que los tribunales espa&ntilde;oles s&iacute; tienen jurisdicci&oacute;n y competencia para actuar en este caso, por tres razones principalmente: en virtud de la nacionalidad del querellado (principio de personalidad activa), por la naturaleza de los delitos (principio de jurisdicci&oacute;n universal) y por estar incluidos ellos en tratados internacionales ratificados por Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        La legislaci&oacute;n espa&ntilde;ola plantea el principio de territorialidad &ndash;previsto en el art&iacute;culo 23.1 de la Ley Org&aacute;nica del Poder Judicial (LOPJ)&ndash; como criterio para determinar la jurisdicci&oacute;n, pero coexiste con otros principios que permiten investigar y perseguir presuntos delitos cometidos fuera del territorio nacional siempre que se den una serie de circunstancias que entendemos concurren, todas ellas, en el presente caso.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ni en República Dominicana ni en Bahamas existen las condiciones mínimas para garantizar a las denunciantes seguridad, protección efectiva e investigación diligente conforme a los estándares internacionales de derechos humanos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En primer lugar, Espa&ntilde;a puede ejercer jurisdicci&oacute;n por la nacionalidad espa&ntilde;ola del presunto autor, siempre que se cumplan requisitos como que la v&iacute;ctima presente querella, que no haya sido investigado o juzgado el mismo hecho en otro pa&iacute;s y que exista la doble incriminaci&oacute;n, es decir, que los mismos hechos est&eacute;n tambi&eacute;n tipificados en los pa&iacute;ses donde ocurrieron.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, Espa&ntilde;a puede conocer de determinados delitos que, por su gravedad y naturaleza, est&aacute;n previstos en convenios internacionales, como los relativos a la violencia contra las mujeres y la violencia dom&eacute;stica o la trata. Finalmente, en virtud del derecho internacional vinculante para Espa&ntilde;a (art. 23.4.p de la LOPJ) tambi&eacute;n existe jurisdicci&oacute;n espa&ntilde;ola cuando los hechos pueden constituir vulneraciones de derechos humanos previstas en tratados internacionales ratificados por el Estado espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; no han acudido a Rep&uacute;blica Dominicana o Bahamas, lugares donde ocurrieron los hechos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Principalmente, sostenemos que esta acci&oacute;n puede y debe investigarse y enjuiciarse en Espa&ntilde;a. En segundo lugar, tras nuestros an&aacute;lisis y experiencia y teniendo en cuenta las voluntades de Rebeca y Laura, hemos concluido que en ninguno de los dos pa&iacute;ses existen las condiciones m&iacute;nimas para garantizar a las denunciantes seguridad, protecci&oacute;n efectiva e investigaci&oacute;n diligente conforme a los est&aacute;ndares internacionales de derechos humanos. Por eso no se present&oacute; la denuncia en esos foros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es posible judicialmente que, aunque la Fiscal&iacute;a ya sentara su criterio, un juez de la Audiencia Nacional considere que s&iacute; puede juzgarse?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, legalmente un tribunal puede determinar que el caso s&iacute; puede juzgarse en Espa&ntilde;a. Es justo el &oacute;rgano judicial el competente para decidir sobre la jurisdicci&oacute;n y competencia, no el Ministerio Fiscal. La potestad jurisdiccional corresponde en exclusiva a los Tribunales en virtud del art&iacute;culo 117.3 de la Constituci&oacute;n espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Con qu&eacute; apoyos cuentan?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Rebeca y Laura cuentan con el apoyo de una gran cantidad de personas juristas y acad&eacute;micas de gran prestigio, as&iacute; como de muchas organizaciones de derechos humanos tanto en Espa&ntilde;a como en Am&eacute;rica Latina y el Caribe, que han expresado su solidaridad con su proceso legal y de b&uacute;squeda de justicia. Ellas tambi&eacute;n han recibido much&iacute;simo apoyo social para que los hechos que alegan sean investigados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; es importante este caso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La querella interpuesta por Rebeca y Laura podr&iacute;a mirarse dentro de un panorama m&aacute;s amplio en cuanto a lo que podr&iacute;an estar enfrentando miles de trabajadoras remuneradas del hogar en Am&eacute;rica Latina y el Caribe y en Europa: un sector profundamente feminizado, racializado y precarizado, donde las relaciones de poder pueden facilitar distintas formas de violencia y explotaci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La querella interpuesta por Rebeca y Laura podría mirarse dentro de lo que podrían estar enfrentando miles de trabajadoras remuneradas del hogar en América Latina y el Caribe y Europa: un sector profundamente feminizado, racializado y precarizado, donde las relaciones de poder pueden facilitar distintas formas de violencia y explotación</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Lo que Rebeca y Laura denuncian importa tanto por ellas como por todas las trabajadoras que podr&iacute;an enfrentar violencias. Su querella invita a reflexionar sobre cu&aacute;les son las condiciones necesarias para que todas las trabajadoras remuneradas del hogar puedan realizar su trabajo con dignidad, libres de violencias, y con la garant&iacute;a plena de sus derechos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Julio Iglesias ha amenazado con denunciar a Rebeca y Laura y a Women&rsquo;s LInk por denuncia falsa, &iquest;han recibido alguna notificaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Women&rsquo;s Link no ha recibido ninguna notificaci&oacute;n legal con acusaciones sobre una denuncia falsa. El acompa&ntilde;amiento legal que estamos dando a las querellantes responde al leg&iacute;timo derecho de toda persona a ser representada legalmente y acceder a la justicia. Entendemos que las demandas contra el inter&eacute;s p&uacute;blico (los llamandos SLAPPs) representan un riesgo que se monitorea constantemente.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las distintas posiciones sobre el caso, creemos que el punto central es que la querella de Rebeca y Laura, que alega hechos tan graves, merece una investigaci&oacute;n por parte de las autoridades competentes, y que quienes denuncian deben poder hacerlo con garant&iacute;as de protecci&oacute;n y seguridad. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/abogadas-denunciantes-julio-iglesias-han-pedido-medidas-proteccion-temen-represalias_128_13488363.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Sep 2026 19:46:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3bb4710f-06a3-41e9-b84b-65f014a9ed1d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x674y282.jpg" length="80330" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3bb4710f-06a3-41e9-b84b-65f014a9ed1d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x674y282.jpg" type="image/jpeg" fileSize="80330" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las abogadas de las denunciantes de Julio Iglesias: "Ellas han pedido medidas de protección porque temen las represalias"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3bb4710f-06a3-41e9-b84b-65f014a9ed1d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x674y282.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Julio Iglesias,Empleo doméstico,Justicia,Tribunales,Audiencia Nacional,Abusos sexuales,Agresiones sexuales,Violencia machista]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El derrumbe del Palacio de los Hurtado: esplendor y caída de un edificio gótico abandonado a su suerte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/derrumbe-palacio-hurtado-esplendor-caida-edificio-gotico-abandonado-suerte_1_13487047.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/64c1b152-2b49-4dff-9af2-faeca1fb1bdc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El derrumbe del Palacio de los Hurtado: esplendor y caída de un edificio gótico abandonado a su suerte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Ayuntamiento de Almazán (Soria) teme nuevos derrumbes y espera que el colapso permita plantear la compra del inmueble para garantizar su uso y conservación</p><p class="subtitle">De las ruinas a la riqueza: cómo la restauración del patrimonio impulsa la economía
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;En 1949, cuando se cerr&oacute; el casino, bajaron el piano de cola descolg&aacute;ndolo con poleas por el balc&oacute;n&rdquo;. El cronista oficial, Jos&eacute; &Aacute;ngel M&aacute;rquez, rememora una de las an&eacute;cdotas m&aacute;s populares en Almaz&aacute;n acerca del Palacio de los Hurtado de Mendoza, piedra angular del paisaje urbano de esta villa soriana (5.693 habitantes), <a href="https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/provincias/soria/derrumba-parte-castillo-siglo-xv-almazan-soria_1_13479919.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que el martes por la ma&ntilde;ana se despert&oacute; con el derrumbe de dos plantas y parte de la fachada posterior del edificio hist&oacute;rico</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Su antiguo uso como casino &mdash;en la &eacute;poca, era uno de los tres que hab&iacute;a en el municipio&mdash;supuso uno de los escasos momentos en que los vecinos pudieron acceder al interior y disfrutar de algunas de sus estancias. Los propietarios de este conjunto g&oacute;tico del siglo XV &mdash;que se ampli&oacute; en el XVI en estilo renacentista&mdash; han mantenido cerrado al p&uacute;blico cualquier tipo de acceso en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Una circunstancia contraria a su declaraci&oacute;n de bien de inter&eacute;s cultural (BIC) en 1991, una protecci&oacute;n que obliga a los due&ntilde;os a mostrarlo de forma regular. Ese hermetismo no ha mermado ni un &aacute;pice la devoci&oacute;n por &ldquo;el palacio&rdquo;, como lo conocen los habitantes de Almaz&aacute;n. &ldquo;El derrumbe ha sido una tragedia&rdquo;, reconoce M&aacute;rquez, resumiendo la reacci&oacute;n de sus convecinos a lo ocurrido.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El deber de mantenimiento es de la propiedad&rdquo;, afirma Jes&uacute;s Mar&iacute;a Cedazo. El alcalde de Almaz&aacute;n apunta a uno de los principales responsables del colapso. Aunque no el &uacute;nico. &ldquo;Tendr&iacute;amos que hablar tambi&eacute;n de lo poco &aacute;giles que son las administraciones a la hora de exigir a los propietarios que cumplan con sus obligaciones&rdquo;, a&ntilde;ade. Ni a los due&ntilde;os ni a la Junta de Castilla y Le&oacute;n &mdash;que tiene las competencias de Patrimonio&mdash; les ha pillado el suceso del pasado martes por sorpresa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c4ec4de-75b9-4099-99fa-8bacabb7ba98_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c4ec4de-75b9-4099-99fa-8bacabb7ba98_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c4ec4de-75b9-4099-99fa-8bacabb7ba98_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c4ec4de-75b9-4099-99fa-8bacabb7ba98_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c4ec4de-75b9-4099-99fa-8bacabb7ba98_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c4ec4de-75b9-4099-99fa-8bacabb7ba98_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8c4ec4de-75b9-4099-99fa-8bacabb7ba98_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Autoridades ante el Palacio de los Hurtado de Mendoza en Almazán (Soria) tras el derrumbe"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Autoridades ante el Palacio de los Hurtado de Mendoza en Almazán (Soria) tras el derrumbe                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Ya en 2024, la Junta instal&oacute; un soporte provisional que fren&oacute; los visibles problemas de estabilidad del edificio, despu&eacute;s de que el Ayuntamiento alertara con insistencia de un riesgo inminente de desplome. &ldquo;En estos dos a&ntilde;os, se ha instado a la propiedad a que presentara la documentaci&oacute;n de un plan de refuerzo y reconstrucci&oacute;n de esa fachada, pero no se ha hecho&rdquo;, revela Cedazo. Ahora, el estado del inmueble sigue preocupando. &ldquo;No hace falta ser muy entendido para ver que hay peligro en parte del tejado, en una de las arcadas y en el punto opuesto de la galer&iacute;a que ha ca&iacute;do&rdquo;, reconoce el regidor, despu&eacute;s de mantener una primera reuni&oacute;n con los t&eacute;cnicos de Patrimonio para evaluar los da&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Entre los vecinos cunde la desaz&oacute;n. &ldquo;El palacio es el mejor edificio civil de Almaz&aacute;n&rdquo;, valora el cronista Jos&eacute; &Aacute;ngel M&aacute;rquez. &ldquo;Est&aacute; cargado de historia&rdquo;, a&ntilde;ade. No solo porque fue construido por los Hurtado de Mendoza, una poderosa familia nobiliaria que ostent&oacute; el se&ntilde;or&iacute;o de Almaz&aacute;n desde finales del siglo XIV hasta principios del XIX. Uno de los hitos m&aacute;s llamativos fueron las visitas de los Reyes Cat&oacute;licos, que residieron en el palacio durante meses.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b04cc502-1829-462d-a903-a30617e2bca2_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b04cc502-1829-462d-a903-a30617e2bca2_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b04cc502-1829-462d-a903-a30617e2bca2_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b04cc502-1829-462d-a903-a30617e2bca2_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b04cc502-1829-462d-a903-a30617e2bca2_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b04cc502-1829-462d-a903-a30617e2bca2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b04cc502-1829-462d-a903-a30617e2bca2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Torre y galería del palacio de los Hurtado de Mendoza, antes del derrumbe"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Torre y galería del palacio de los Hurtado de Mendoza, antes del derrumbe                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        M&aacute;rquez se&ntilde;ala adem&aacute;s que Juan, el pr&iacute;ncipe heredero, tuvo corte propia en la residencia de los Hurtado. &ldquo;La reina quer&iacute;a que su hijo aprendiese tareas de gobierno y qu&eacute; mejor que practic&aacute;ndolas&rdquo;, precisa. El evidente peso hist&oacute;rico del lugar no ensombrece su valor art&iacute;stico. &ldquo;Lo m&aacute;s importante es la galer&iacute;a, del &uacute;ltimo g&oacute;tico y con once arcos rebajados, con pilares fasciculados (formados por columnillas), t&iacute;picos de finales del siglo XV&rdquo;, describe el erudito. Cinco de esos arcos se han venido al suelo. Tambi&eacute;n ha sufrido da&ntilde;os serios otro de los elementos de mayor categor&iacute;a: el artesonado policromado que cubre la zona afectada. El interior del palacio ha quedado ahora completamente expuesto, con los escombros acumulados en la v&iacute;a inferior.
    </p><h2 class="article-text">La vista de Almaz&aacute;n, distorsionada</h2><p class="article-text">
        Y todav&iacute;a hay un aspecto m&aacute;s que explica las espectaculares im&aacute;genes &mdash;por lo dram&aacute;tico&mdash; del derrumbe: la propia arquitectura. &ldquo;Es un edificio muy bueno, con una fachada potente a la Plaza Mayor y, sobre todo, con esa galer&iacute;a volada por fuera de la muralla que mira al r&iacute;o&rdquo;. El arquitecto Fernando Cobos sabe de lo que habla. Su estudio realiz&oacute; el plan director de las murallas de Almaz&aacute;n, con actuaciones que han recuperado los &uacute;ltimos restos del antiguo recinto fortificado sobre el que se asienta el palacio, obras que han merecido reconocimientos internacionales. 
    </p><p class="article-text">
        Cobos destaca tambi&eacute;n la categor&iacute;a de la fachada renacentista, incorporada durante la ampliaci&oacute;n de las dependencias en el siglo XVI, y atribuye autor&iacute;a y m&eacute;rito a Bartolom&eacute; Carlone, arquitecto vinculado a la construcci&oacute;n del monasterio de El Escorial. A su juicio, lo ocurrido es &ldquo;una pena&rdquo; porque distorsiona &ldquo;una de las im&aacute;genes importantes de Almaz&aacute;n&rdquo;. Se refiere a la vista cl&aacute;sica que se obtiene desde el r&iacute;o Duero del palacio y la singular iglesia rom&aacute;nica de San Miguel, justo al lado. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0c9280ec-6fb3-40cc-81d8-9f972da0d8f7_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0c9280ec-6fb3-40cc-81d8-9f972da0d8f7_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0c9280ec-6fb3-40cc-81d8-9f972da0d8f7_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0c9280ec-6fb3-40cc-81d8-9f972da0d8f7_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0c9280ec-6fb3-40cc-81d8-9f972da0d8f7_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0c9280ec-6fb3-40cc-81d8-9f972da0d8f7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0c9280ec-6fb3-40cc-81d8-9f972da0d8f7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Recuperación de la Puerta del Mercado, una de las actuaciones llevadas a cabo por el estudio de Fernando Cobos en Almazán"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Recuperación de la Puerta del Mercado, una de las actuaciones llevadas a cabo por el estudio de Fernando Cobos en Almazán                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Cuesti&oacute;n distinta es qu&eacute; papel puede (o debe) desempe&ntilde;ar hoy un inmueble de hace quinientos a&ntilde;os. Sobre todo, si se tienen en cuenta sus dimensiones que, en el caso del palacio de los Hurtado de Mendoza, el cronista Jos&eacute; &Aacute;ngel M&aacute;rquez calcula en cinco mil metros cuadrados. &ldquo;Es una aut&eacute;ntica barbaridad&rdquo;, juzga Fernando Cobos, quien se muestra categ&oacute;rico sobre la situaci&oacute;n: &ldquo;Mantener un edificio que no usas y que no genera ning&uacute;n aprovechamiento es una ruina&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay m&aacute;s. La dificultad se agrava cuando la propiedad pasa de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n, y las distintas ramificaciones familiares heredan sus partes. El n&uacute;mero de propietarios, entonces, va creciendo con el tiempo. &ldquo;La herencia se puede dividir, pero el edificio es &uacute;nico&rdquo;, precisa el arquitecto. &ldquo;Si lo partes en trozos, lo est&aacute;s destrozando&rdquo;, apuntilla. En el caso de Almaz&aacute;n, el edificio g&oacute;tico original &mdash;el que ha sufrido el derrumbe&mdash; est&aacute; en manos de tres familias diferentes. Una circunstancia que tampoco facilita la inversi&oacute;n y la conservaci&oacute;n del inmueble. El otro problema es permanecer cerrado. &ldquo;La zona que se ha hundido lleva veinte o treinta a&ntilde;os sin usarse&rdquo;, informa M&aacute;rquez. En cambio, la familia propietaria de la parte renacentista la mantiene en uso y perfecto estado de revista, seg&uacute;n el cronista.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El edificio gótico original, el que ha sufrido el derrumbe, está en manos de tres familias diferentes. En cambio, la familia propietaria de la parte renacentista la mantiene en uso y perfecto estado de revista</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Es aqu&iacute; cuando emerge la figura del Ayuntamiento de Almaz&aacute;n. Al fin y al cabo, puede que el colapso sirva para desbloquear una situaci&oacute;n enquistada. &ldquo;Espero que este suceso lamentable sea el principio de algo que deber&iacute;a haber pasado hace a&ntilde;os&rdquo;, reflexiona Jes&uacute;s Mar&iacute;a Cedazo. El alcalde se refiere a la posibilidad de que el municipio adquiera el inmueble afectado, algo que alguna de las familias con las que ha hablado Cedazo ver&iacute;a ahora con buenos ojos. La operaci&oacute;n, junto con la necesaria restauraci&oacute;n, tendr&iacute;a un coste millonario, y precisar&iacute;a del apoyo de otras administraciones.
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;qu&eacute; har&iacute;a la villa con &eacute;l? &ldquo;Tiene que haber un uso mixto&rdquo;, sostiene el regidor: espacios p&uacute;blicos junto a servicios o negocios de car&aacute;cter privado. &ldquo;El palacio debe ser un catalizador de la hosteler&iacute;a y la restauraci&oacute;n de la comarca y de la provincia&rdquo;, plantea Cedazo, quien reconoce que ya ha tenido &ldquo;conversaciones con responsables del Gobierno de Espa&ntilde;a para que apoyen un proyecto que no puede perderse&rdquo;. La idea de transformar la residencia de los Hurtado de Mendoza en parador de turismo, por ejemplo, no es ninguna novedad. Entretanto, las instituciones instar&aacute;n a la propiedad a valorar si pueden presentar un plan viable de conservaci&oacute;n, mientras se estudia c&oacute;mo reconstruir las estancias afectadas por el derrumbe. 
    </p><h2 class="article-text">La integridad del edificio, una prioridad</h2><p class="article-text">
        En el caso de optar por la transformaci&oacute;n en hotel, el arquitecto Fernando Cobos sit&uacute;a la conservaci&oacute;n del palacio como prioridad fundamental. &ldquo;He visto rehabilitaciones de palacios maravillosas, que generan hoteles preciosos, pero tambi&eacute;n he visto otras horribles, que trocean las galer&iacute;as para sacar habitaciones&rdquo;, reconoce el especialista. Para evitar ese resultado no deseado, la soluci&oacute;n debe arrancar en &ldquo;un buen proyecto con soluciones razonables que permitan mantenerlo&rdquo;, seg&uacute;n Cobos. La conversi&oacute;n en alojamiento estar&iacute;a entre ellas. Al fin y al cabo, los palacios &mdash;a diferencia de los castillos&mdash; ya fueron lugares residenciales, como los monasterios.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay iglesias románicas que se están cayendo, palacios que se vienen al suelo… y aquí no pasa nada

</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José Ángel Márquez</span>
                                        <span>—</span> Cronista oficial de Almazán
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque la situaci&oacute;n de Almaz&aacute;n no es nueva ni &uacute;nica. El arquitecto Fernando Cobos ha encontrado en Castilla y Le&oacute;n numerosos casos similares, con &ldquo;palacios que sobreviven de mala manera&rdquo;. El fen&oacute;meno de la despoblaci&oacute;n, unido a la falta de dinamismo econ&oacute;mico de estas zonas, pone contra las cuerdas el futuro de muchos de ellos: &ldquo;Hay palacios incre&iacute;bles en pueblos que tienen ocho habitantes&rdquo;. Conocedor y consciente del problema, el cronista Jos&eacute; &Aacute;ngel M&aacute;rquez apunta a las pol&iacute;ticas y los pol&iacute;ticos como responsables, con una visi&oacute;n no del todo optimista. &ldquo;Hay iglesias rom&aacute;nicas que se est&aacute;n cayendo, palacios que se vienen al suelo&hellip; y aqu&iacute; no pasa nada&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/derrumbe-palacio-hurtado-esplendor-caida-edificio-gotico-abandonado-suerte_1_13487047.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Sep 2026 20:45:37 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/64c1b152-2b49-4dff-9af2-faeca1fb1bdc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="493228" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/64c1b152-2b49-4dff-9af2-faeca1fb1bdc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="493228" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El derrumbe del Palacio de los Hurtado: esplendor y caída de un edificio gótico abandonado a su suerte]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/64c1b152-2b49-4dff-9af2-faeca1fb1bdc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Patrimonio,Patrimonio Histórico,Soria,Arquitectura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[John Malkovich, un asesino de la CIA que apunta al Oscar: "Dudo de que vivamos en una democracia"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/john-malkovich-asesino-cia-apunta-oscar-dudo-vivamos-democracia_1_13488064.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6c881243-67ea-4fef-be21-f18cf559d352_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="John Malkovich, un asesino de la CIA que apunta al Oscar: &quot;Dudo de que vivamos en una democracia&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El actor recibe los elogios de la crítica por su interpretación en 'Wild Horse Nine', de Martin McDonagh, que se ha presentado en el Festival de Venecia</p><p class="subtitle">Martin McDonagh hiela la sonrisa con 'Wild Horse Nine', una brillante sátira sobre el golpe de Estado contra Salvador Allende
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/john-malkovich-asesino-prostitutas-placer-efimero-madrid_129_9239734.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">John Malkovich</a> es uno de esos actores a los que su rostro, alejado del canon de belleza hollywoodiense, siempre ha colocado en papeles de &lsquo;raro&rsquo;. Hac&iacute;a tiempo que le tocaba ese personaje que le volviera a colocar en el centro. Uno que despertara a la gente del letargo y viera que es algo m&aacute;s que un int&eacute;rprete condenado a secundarios excesivos y exc&eacute;ntricos.<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/anuncios-manifiesto-prejuicios-norteamerica-profunda_1_2938371.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> La varita m&aacute;gica la ten&iacute;a Martin McDonagh</a>, experto en coger a actores como Malkovich y darles el personaje que se merecen. 
    </p><p class="article-text">
        El director de <em>Tres anuncios en las afueras </em>(que vali&oacute; el Oscar a Frances McDormand y Sam Rockwell) y <em>Almas en pena de Inisherin</em> (que granje&oacute; sendas nominaciones para Colin Farrell y Brendan Gleeson) es de esos cineastas que escriben caramelos a los actores. A Malkovich le ha dado uno de los mejores personajes de su carrera, el de<em> Wild Horse Nine</em>. Malkovich borda ese agente de la CIA destinado en Chile para preparar el golpe de Estado contra Salvador Allende y que pierde la memoria mientras decide escribir, valga la redundancia, sus memorias contando todas las barbaridades cometidas sirviendo a su pa&iacute;s, y ah&iacute; entra desde el magnicidio a varios golpes de Estado en pa&iacute;ses como Guatemala o el Congo.
    </p><p class="article-text">
        Tras el pase de prensa en el Festival de Venecia la cr&iacute;tica lo tuvo claro, a John Malkovich le van a llover los premios por el filme, y ya en la rueda de prensa se le pregunt&oacute; por ello. &ldquo;Tengo una carrera muy larga y tengo pel&iacute;culas espectaculares con directores, guionistas y actores incre&iacute;bles. Nunca siento que compita con nadie, porque amo lo que hacen, para m&iacute; es algo muy bonito que digan esas cosas, pero lo m&aacute;s bonito es que haya atenci&oacute;n sobre esta pel&iacute;cula que tiene varias interpretaciones incre&iacute;bles y est&aacute; genial escrita y dirigida. Eso es lo m&aacute;s importante&rdquo;, dijo.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k2Kuqj6M8LzT7JJscmq" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        McDonagh llevaba varios proyectos intentando trabajar con &eacute;l, pero por culpa de compromisos con otras pel&iacute;culas no hab&iacute;an podido hasta ahora, y la elecci&oacute;n fue &ldquo;muy f&aacute;cil&rdquo;. &ldquo;Era un guion hermoso y esta vez no hab&iacute;a nada que lo impidiera. Me gusta que los dos protagonistas son dos idiotas que son tan ignorantes que dicen en alto que son de la CIA y van a desestabilizar la democracia de Chile y mandar al pa&iacute;s al garete. Aunque, a veces, leyendo la historia, parece que algo as&iacute; est&aacute; cerca de lo que ocurri&oacute; en realidad&rdquo;, dijo de su elecci&oacute;n del papel.
    </p><p class="article-text">
        Poco antes, Malkovich, junto a su compa&ntilde;ero de reparto, Sam Rockwell, atend&iacute;a a elDiario.es en un hotel junto a la Plaza de San Marcos de Venecia. Rockwell cont&oacute; lo m&aacute;s importante y por lo que repiten todos con Martin McDonagh: &ldquo;Es un guionista realmente bueno, pero no es un cretino, lo cual ayuda. Es un hombre emp&aacute;tico, amable, tiene modales y habilidades sociales, lo cual a veces, sorprendentemente, puede ser raro&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para tener una memoria social, una memoria nacional, hay que tener un cierto grado de aprendizaje, haber absorbido algo, y eso no veo que pase a menudo. No importa de donde vengas, hay mucho olvido</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">John Malkovich</span>
                                        <span>—</span> Actor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En<em> Wild Horse Nine </em>se tiende el hilo para que el espectador una que lo ocurrido en aquellas d&eacute;cadas, desde el asesinato de Kennedy en 1963 a los diferentes golpes de estado contra gobiernos latinoamericanos de izquierdas, tiene sus consecuencias en la actualidad. Algo que dej&oacute; claro Martin McDonagh en la rueda de prensa, y que hace pensar a Malkovich si lo que tenemos ahora es, realmente, eso que llamamos democracia. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No estoy del todo convencido de que vivamos en una democracia, pero si es as&iacute;&hellip; buena suerte con ello porque, &iquest;qu&eacute; es una democracia?, &iquest;de qui&eacute;n es?, &iquest;c&oacute;mo se decide? Hoy me he preguntado varias veces, &iquest;en qu&eacute; pa&iacute;s los ciudadanos creen lo que dice su Gobierno? No estoy seguro. Esto se ha repetido una y otra vez en el tiempo, lo que pas&oacute; en noviembre de 1963, en Chile del 73&hellip; est&aacute; sucediendo todo el tiempo&rdquo;, asegura.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4dba60b5-1466-4adc-a616-e7fdeb74cfce_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4dba60b5-1466-4adc-a616-e7fdeb74cfce_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4dba60b5-1466-4adc-a616-e7fdeb74cfce_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4dba60b5-1466-4adc-a616-e7fdeb74cfce_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4dba60b5-1466-4adc-a616-e7fdeb74cfce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4dba60b5-1466-4adc-a616-e7fdeb74cfce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4dba60b5-1466-4adc-a616-e7fdeb74cfce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fotograma de &#039;Wild Horse Nine&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fotograma de &#039;Wild Horse Nine&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        McDonagh establece una met&aacute;fora entre la memoria que pierde su protagonista y la memoria perdida de forma colectiva que hace que olvidemos sucesos como el golpe de Estado de Chile y nos condene a repetir los mismos errores. Para Malkovich esa idea es &ldquo;la esencia de la pel&iacute;cula&rdquo; y recuerda que el otro d&iacute;a vio en televisi&oacute;n a j&oacute;venes universitarios que, ya no es que supieran lo que ocurri&oacute; en Chile en 1973, es que no sab&iacute;an &ldquo;lo que pas&oacute; en Nueva York el 11 de septiembre de 2001&rdquo;. &ldquo;No sab&iacute;an nada, ni qui&eacute;n lo hizo, ni c&oacute;mo se respondi&oacute;&hellip; para tener una memoria social, una memoria nacional, hay que tener un cierto grado de aprendizaje, haber absorbido algo, y eso no veo que pase a menudo. No importa de donde vengas, hay mucho olvido&rdquo;, dice con cierto pesimismo.
    </p><p class="article-text">
        Para el actor de<em> Las amistades peligrosas</em> es importante que pel&iacute;culas como<em> Wild Horse Nine </em>vengan a festivales internacionales. Lo dice en un a&ntilde;o en donde Hollywood ha frenado su presencia en Cannes o Venecia. Para el actor, &ldquo;el cine es algo mundial, y hay un p&uacute;blico en todas partes que quiere ver algo interesante, algo que los conmueva, los divierta, los emocione&rdquo;, y pone un ejemplo: &ldquo;Si alguien ve <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/dictadura-brasilena-convierte-impresionante-thriller-setentero-ganas-oscar-agente-secreto_1_13007360.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El agente secreto </em></a>fuera de Brasil, puede que no les guste, y lo entiendo, pero la pel&iacute;cula les est&aacute; diciendo algo, y antes hab&iacute;a muchas pel&iacute;culas estadounidenses, en los 70, que hac&iacute;an eso, y cada vez hay menos cine estadounidense que lo haga y eso es desgarrador, pero tambi&eacute;n es un error incre&iacute;ble. Venir a un lugar como Venecia o San Sebasti&aacute;n o El Cairo o Cannes o donde sea te conecta con un p&uacute;blico de todo el mundo. Y es un mundo muy grande&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/john-malkovich-asesino-cia-apunta-oscar-dudo-vivamos-democracia_1_13488064.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Sep 2026 20:45:34 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6c881243-67ea-4fef-be21-f18cf559d352_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="996947" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6c881243-67ea-4fef-be21-f18cf559d352_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="996947" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[John Malkovich, un asesino de la CIA que apunta al Oscar: "Dudo de que vivamos en una democracia"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6c881243-67ea-4fef-be21-f18cf559d352_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Mostra de Venecia,Entrevistas,Actores,Premios Oscar,Cine,Películas,Chile]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lucía Martínez Garay, catedrática de Derecho Penal: "Los jueces pueden admitir la querella contra Julio Iglesias porque sí son competentes"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/lucia-martinez-garay-catedratica-derecho-penal-jueces-admitir-querella-julio-iglesias-si-son-competentes_1_13484908.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8f179048-e024-412c-83a9-c71154a8558f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1055y232.jpg" width="1200" height="675" alt="Lucía Martínez Garay, catedrática de Derecho Penal: &quot;Los jueces pueden admitir la querella contra Julio Iglesias porque sí son competentes&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta jurista de la Universitat de València analiza la nueva acción judicial de las extrabajadoras del cantante Rebeca y Laura, y piensa que debería ser admitida a trámite porque España cumple con todos los requisitos para tener jurisdicción en la investigación de estos hechos</p><p class="subtitle">Las extrabajadoras que denunciaron a Julio Iglesias presentan una querella contra él en la Audiencia Nacional</p></div><p class="article-text">
        Las extrabajadoras de Julio Iglesias Rebeca y Laura (nombres ficticios) que denunciaron al cantante ante la Fiscal&iacute;a por delitos sexuales y laborales, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/extrabajadoras-denunciaron-julio-iglesias-presentan-querella-audiencia-nacional_1_13487332.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han presentado personalmente una querella</a> ante la Audiencia Nacional por los mismos delitos, despu&eacute;s de que la Fiscal&iacute;a decidiera en enero no investigar por entender que Espa&ntilde;a no ten&iacute;a jurisdicci&oacute;n para hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Las abogadas que las representan, de la organizaci&oacute;n Women's Link, no lo ven de la misma manera y han optado por buscar una v&iacute;a directa de acceso a la justicia. La catedr&aacute;tica de Derecho Penal de la Universitat de Val&egrave;ncia Luc&iacute;a Mart&iacute;nez Garay fue una de las juristas que <a href="https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/espana-si-competente-juzgar-hechos-acusa-julio-iglesias_129_12973400.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s claramente se posicionaron en su momento</a> &ldquo;en contra&rdquo; de esa decisi&oacute;n, porque &ldquo;los tribunales espa&ntilde;oles s&iacute; son competentes para conocer de estas acusaciones&rdquo;. Ahora ser&aacute; un juzgado de la Audiencia Nacional quien decida sobre la admisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Al </strong><a href="https://www.eldiario.es/cultura/fiscalia-audiencia-nacional-archiva-investigacion-abierta-julio-iglesias-falta-competencia_1_12931535.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>cerrarse la v&iacute;a de la denuncia</strong></a><strong> ante la Fiscal&iacute;a, Rebeca y Laura toman la determinaci&oacute;n de seguir buscando justicia. &iquest;Con este paso, qu&eacute; cambia para ellas desde el punto de vista jur&iacute;dico? &iquest;Por qu&eacute; creen que al interponer personalmente una querella s&iacute; puede ser admitida?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es que a ellas no les ha dicho que no un juez. La Audiencia Nacional ni siquiera ha podido llegar a pronunciarse sobre este caso porque nadie le ha presentado la querella que es necesaria para que se inicie un procedimiento. No sabemos la opini&oacute;n de los jueces sobre esto, solo sabemos lo que opina la Fiscal&iacute;a. Al presentar la querella, ellas cumplen con el &uacute;ltimo requisito que les faltaba, seg&uacute;n indica la Ley Org&aacute;nica del Poder Judicial, en su art&iacute;culo 23.2. Se pod&iacute;an querellar ellas o el Ministerio Fiscal. El fiscal dijo que no, pues bien, ahora van ellas. La Audiencia Nacional todav&iacute;a no ha dicho si es competente o no, y no pod&iacute;a decirlo si nadie le presentaba una querella. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Deber&iacute;a la Audiencia Nacional admitir esta querella?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que los jueces pueden admitirla porque son competentes para conocer de este asunto. Obviamente, adem&aacute;s de tener competencia, para admitir una demanda hace falta que los jueces consideren que hay indicios racionales de criminalidad en los hechos. Yo no conozco el caso m&aacute;s que por las <a href="https://www.eldiario.es/julio-iglesias/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicaciones period&iacute;sticas</a>, pero a priori parecen hechos graves y relatados con apariencia de verosimilitud y seriedad. La Fiscal&iacute;a no ha dicho lo contrario porque en ning&uacute;n momento ha entrado en el fondo del asunto; se ha limitado a la cuesti&oacute;n meramente formal de la competencia. Si el juez le quita la raz&oacute;n a la Fiscal&iacute;a y dice que s&iacute;, que son competentes, lo normal ser&iacute;a que la Fiscal&iacute;a se sume al carro de la querella y reme a favor, que ellas no se queden tan solas. Es decir, ante unos hechos tan graves, y suponiendo que quedara despejada la cuesti&oacute;n de la competencia, pienso que la obligaci&oacute;n de la Fiscal&iacute;a es promover que se investiguen, por supuesto sin prejuzgar que tras esa investigaci&oacute;n se consiga o no suficiente material probatorio como para condenar, que eso ahora es imposible de saber, y a Iglesias le asiste la presunci&oacute;n de inocencia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si el juez le quita la razón a la Fiscalía y dice que sí, que son competentes, lo normal sería que la Fiscalía se sume al carro de la querella y reme a favor, que ellas no se queden tan solas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Puede la Fiscal&iacute;a cambiar su criterio ahora respecto a lo que dijo en enero?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, desde luego. Adem&aacute;s, la propia naturaleza de la fase de instrucci&oacute;n, que es averiguar las circunstancias del delito, puede hacer que salgan a la luz datos o informaciones que justifiquen un cambio de criterio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Piensa que la Fiscal&iacute;a se equivoc&oacute; al archivar en enero la denuncia contra Julio Iglesias?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que s&iacute; se equivoc&oacute;. Creo que la ley dice una cosa y la interpretaci&oacute;n que hizo la Fiscal&iacute;a en ese decreto no la comparto, creo que no est&aacute; bien fundamentada. Y no soy la &uacute;nica que lo piensa, compa&ntilde;eros como Mercedes Garc&iacute;a Ar&aacute;n, profesora de Derecho Penal de la Universidad Aut&oacute;noma de Barcelona o Juan Antonio Lascura&iacute;n de la Universidad Aut&oacute;noma de Madrid opinan igual. En Derecho muchas veces las cosas son discutibles, pero en este caso concreto hay una base clara para que los tribunales espa&ntilde;oles sean competentes para iniciar un procedimiento. A lo mejor, una vez iniciado, acaba en una absoluci&oacute;n o en un archivo, no lo s&eacute;, pero que hay competencia para poder iniciarlo, yo lo veo claro.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo creo que la Fiscalía se equivocó. La ley dice una cosa y la interpretación que hizo la Fiscalía en ese decreto no la comparto, creo que no está bien fundamentada</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; Espa&ntilde;a s&iacute; tiene jurisdicci&oacute;n para investigar esta denuncia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La regla general es que los tribunales espa&ntilde;oles sean competentes para juzgar los delitos que se cometen en el territorio espa&ntilde;ol. Ahora bien, hay un par de reglas adicionales que permiten a los tribunales espa&ntilde;oles juzgar hechos cometidos fuera de Espa&ntilde;a. La Ley Org&aacute;nica del Poder Judicial recoge tres supuestos excepcionales, y en el caso de Julio Iglesias resultan aplicables dos. Uno es el principio de personalidad activa: Espa&ntilde;a es competente para juzgar hechos cometidos fuera del territorio espa&ntilde;ol por ciudadanos espa&ntilde;oles. No cualquier hecho, sino uno que sea considerado delito por las leyes espa&ntilde;olas y tambi&eacute;n por las leyes del pa&iacute;s donde ese hecho se haya cometido. Y siempre que el delincuente no haya sido ya absuelto, indultado o penado en otro pa&iacute;s. En este caso, a mi juicio, los tres requisitos se cumplen. Adem&aacute;s, el propio perjudicado por el delito o el Ministerio Fiscal tiene que interponer una querella ante la Audiencia Nacional, no basta con una denuncia.
    </p><p class="article-text">
        La querella la pod&iacute;an haber presentado las propias mujeres, pero me parece comprensible que valoraran en aquel momento que no quer&iacute;an asumir el coste personal y econ&oacute;mico de hacerlo. Ahora bien, lo raro es que cuando t&uacute; cuentas esto a la Fiscal&iacute;a, que tambi&eacute;n puede presentar esa querella, decida no hacerlo. &iquest;Por qu&eacute;? Porque crey&oacute; o argument&oacute; que los tribunales espa&ntilde;oles no eran competentes. Pero lo &uacute;nico que faltaba para que lo fu&eacute;ramos era precisamente que la propia Fiscal&iacute;a presentara la querella.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d6075d7-7851-4998-86dd-c2c1349ef6a4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d6075d7-7851-4998-86dd-c2c1349ef6a4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d6075d7-7851-4998-86dd-c2c1349ef6a4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d6075d7-7851-4998-86dd-c2c1349ef6a4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d6075d7-7851-4998-86dd-c2c1349ef6a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d6075d7-7851-4998-86dd-c2c1349ef6a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7d6075d7-7851-4998-86dd-c2c1349ef6a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Lucía Martínez Garay, retratada en Valencia tras la entrevista"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Lucía Martínez Garay, retratada en Valencia tras la entrevista                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>En cambio, la Fiscal&iacute;a argument&oacute; que aun siendo Julio Iglesias un ciudadano de nacionalidad espa&ntilde;ola, no ten&iacute;a los suficientes v&iacute;nculos con Espa&ntilde;a, y eso que &eacute;l tiene propiedades, tiene negocios y sol&iacute;a veranear aqu&iacute;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        A mi juicio, requerir eso es completamente innecesario. La ley no pide que tengas v&iacute;nculos con Espa&ntilde;a, salvo obviamente, el v&iacute;nculo esencial que es que tu nacionalidad sea espa&ntilde;ola. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para juzgar cr&iacute;menes cometidos en el extranjero, adem&aacute;s del supuesto de la personalidad activa, est&aacute; el de la justicia universal. &iquest;Es necesario cumplir con los requisitos de ambas v&iacute;as?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Basta con que se cumpla una de las dos. Si se dan las dos, mayor motivo hay para ser considerado competente. La regulaci&oacute;n de la justicia universal desde el a&ntilde;o 2014, cuando sufri&oacute; una reforma muy importante, es complicada, farragosa y ha quedado bastante desnaturalizada respecto a lo que era la idea inicial. Ahora se aplica a un listado de delitos entre los que est&aacute;n el de trata de seres humanos y los que regula el Convenio de Estambul para la lucha contra todas las formas de violencia contra la mujer, por lo que en las acusaciones contra Julio Iglesias s&iacute; es aplicable el principio de justicia universal. 
    </p><p class="article-text">
        Pero adem&aacute;s hay otros requisitos. La ley tambi&eacute;n exige que el procedimiento se dirija contra un espa&ntilde;ol o contra un extranjero que reside habitualmente en Espa&ntilde;a o que se hubiera cometido contra una v&iacute;ctima que en el momento de los hechos tuviera nacionalidad espa&ntilde;ola o residencia aqu&iacute;. Est&aacute; redactado de manera alternativa: una cosa o la otra. Cuando la Fiscal&iacute;a argumenta por qu&eacute; no era competente, da la sensaci&oacute;n de que lo interpreta de manera copulativa, como si se requiriera una cosa y la otra.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, tambi&eacute;n es necesario en este principio de justicia universal que no se haya iniciado un procedimiento ya por estos mismos hechos en otro tribunal. La ley no exige como requisito que ning&uacute;n otro Estado sea competente, lo que exige es que se est&eacute; ya juzgando el hecho en alg&uacute;n otro Estado, y eso no est&aacute; pasando. Por lo tanto, Espa&ntilde;a s&iacute; que tiene competencia para juzgarlo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En las clases de Derecho Penal enseñamos el principio de justicia universal todos los años y decimos lo contrario de lo que se ha estado interpretando en este caso. Hay muchas cosas en Derecho que son interpretables u oscuras, pero aquí, lo mires por donde lo mires, no se acaba de ver dónde estaba el problema</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Esta reticencia a investigar, qu&eacute; dice sobre nosotros, qu&eacute; mensaje manda nuestra justicia? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que no es un buen mensaje. En las clases de Derecho Penal todos los a&ntilde;os ense&ntilde;amos el principio de justicia universal y decimos lo contrario de lo que se ha estado interpretando en este caso. Hay muchas cosas en Derecho que son interpretables u oscuras, pero aqu&iacute;, la verdad, es uno de esos casos donde lo mires por donde lo mires, no se acaba de ver d&oacute;nde estaba el problema.
    </p><p class="article-text">
        Es verdad que ejercer tu jurisdicci&oacute;n sobre delitos cometidos en otros Estados a veces le genera a Espa&ntilde;a conflictos de pol&iacute;tica internacional, tiene un coste diplom&aacute;tico, por eso se reform&oacute; la ley en 2014. Lo llamativo de este caso es que Bahamas o Rep&uacute;blica Dominicana, salvo error por mi parte, no parece que hayan estado ejerciendo este tipo de presi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Mi opini&oacute;n personal es que lo que se est&aacute; teniendo en cuenta es la relevancia del acusado, porque si no es dif&iacute;cil entender la resistencia a juzgar esto. Basta ver cu&aacute;l ha sido la reacci&oacute;n una vez que la Fiscal&iacute;a ha decidido que no segu&iacute;a adelante: <a href="https://www.eldiario.es/politica/julio-iglesias-demanda-eldiario-acusaciones-falsas-denuncia-mujeres-agresiones-sexuales_1_13034611.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">demanda contra el peri&oacute;dico</a>, <a href="https://www.eldiario.es/politica/julio-iglesias-demanda-yolanda-diaz-comentarios-denuncia-extrabajadoras_1_13016333.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">querella contra la vicepresidenta del Gobierno</a>&hellip; Tambi&eacute;n puede haber otra raz&oacute;n y es que este es un caso complicado porque es dif&iacute;cil saber en qu&eacute; quedar&iacute;a un juicio con tantas conexiones internacionales, con tanta desigualdad entre las partes y en un tema que ya sabemos lo dif&iacute;cil que es por la prueba y por la perspectiva de g&eacute;nero en este tipo de delitos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Cabrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/lucia-martinez-garay-catedratica-derecho-penal-jueces-admitir-querella-julio-iglesias-si-son-competentes_1_13484908.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Sep 2026 20:45:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8f179048-e024-412c-83a9-c71154a8558f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1055y232.jpg" length="990867" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8f179048-e024-412c-83a9-c71154a8558f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1055y232.jpg" type="image/jpeg" fileSize="990867" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Lucía Martínez Garay, catedrática de Derecho Penal: "Los jueces pueden admitir la querella contra Julio Iglesias porque sí son competentes"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8f179048-e024-412c-83a9-c71154a8558f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1055y232.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Julio Iglesias,Audiencia Nacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los libros tienen dos precios: el de venta al público y el de las opiniones molestas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros-precios-venta-publico-opiniones-molestas_129_13486930.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/043dbf82-f5da-442d-945c-ec9249f5871b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1303y548.jpg" width="1200" height="675" alt="Los libros tienen dos precios: el de venta al público y el de las opiniones molestas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las memorias en forma de diario de la que fue cantante de Dover, Cristina Llanos, han sorprendido no solo por lo que cuenta sobre sí misma, sino por la descarga de bilis en temas como la defensa de Israel o contra la ley trans</p><p class="subtitle">Este texto forma parte del boletín de Cultura, suscríbete para recibirlo junto a la agenda cultural todos los viernes</p></div><p class="article-text">
        La mesa de la secci&oacute;n de Cultura est&aacute; llena de libros nuevos (han llegado 25 en una semana). Entre ellos, est&aacute;n <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/cristina-llanos-rompe-silencio-memorias-cargadas-bilis-criticas-ley-trans-defensas-israel_1_13483849.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las memorias de la que fue cantante de Dover</a>. Mucha gente pregunta c&oacute;mo elegimos los temas de los que hablamos. Es una mezcla de ruta e intuici&oacute;n. Es decir: vamos hacia un lado en concreto y decidimos ir parando aqu&iacute; o all&aacute;, seg&uacute;n nos asaltan las ganas en el camino.
    </p><p class="article-text">
        Rutas (o destinos) habr&aacute; miles, pero la nuestra es: hablemos de aquello que nos es cercano y &uacute;til para entender qui&eacute;nes somos en nuestra contradicci&oacute;n, en nuestra belleza, en nuestra sorpresa. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando se anunci&oacute; un libro de memorias de Cristina Llanos nos interes&oacute; porque pod&iacute;a dar respuesta a una pregunta en el aire: &iquest;qu&eacute; pas&oacute; con la cantante de uno de los grupos de mayor &eacute;xito de los dos miles? Y tambi&eacute;n: &iquest;por qu&eacute; desapareci&oacute;?, &iquest;qu&eacute; le ha movido en su interior para escribir un libro? 
    </p><p class="article-text">
        Aunque recibamos 25 libros a la semana, cada uno de esos tomitos nos parece algo muy serio. Un libro es algo importante a lo que hay que tener un respeto. Requiere un esfuerzo intelectual, por un lado, y por otro es un producto de la industria cultural que concentra el trabajo de mucha gente. Tiene un valor y un coste.
    </p><p class="article-text">
        A principios de semana, el cartero trajo <em>La noche cay&oacute; y ya nadie pudo salvarme</em> &mdash;que es un t&iacute;tulo bonito, <a href="https://www.editorialperiferica.com/libros/en-grand-central-station-me-sente-y-llore/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">como de novela de Elizabeth Smart</a>&mdash; y le dimos prioridad. Pero al abrir sus p&aacute;ginas, la verdad es que no he dado cr&eacute;dito a lo que he visto en ellas.
    </p><p class="article-text">
        En realidad no son unas memorias sino m&aacute;s bien uno de esos diarios que se escriben vomitando por las noches toda la rabia y la bilis y las babas y los co&aacute;gulos de sangre que una tiene que sacar del cuerpo de alguna manera, de vez en cuando, para ser un adulto funcional. Pero, &iquest;es eso un libro?
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/85100df1-beeb-4fb2-b61b-1b499553c9ad_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/85100df1-beeb-4fb2-b61b-1b499553c9ad_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/85100df1-beeb-4fb2-b61b-1b499553c9ad_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/85100df1-beeb-4fb2-b61b-1b499553c9ad_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/85100df1-beeb-4fb2-b61b-1b499553c9ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/85100df1-beeb-4fb2-b61b-1b499553c9ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/85100df1-beeb-4fb2-b61b-1b499553c9ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La voz solista y guitarra de Dover, Cristina Llanos"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La voz solista y guitarra de Dover, Cristina Llanos                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Igual depende de la calidad, o de la audacia, literaria. Cristina Llanos escribe con el insulto en la boca como si fuera Bukowski en sus escritos de un viejo indecente y va apostillando par&eacute;ntesis en los que admite ser &ldquo;mala&rdquo;, y darle igual. Pero si Bukowski hizo gracia alg&uacute;n d&iacute;a (hoy, no estoy segura), me cuesta encontrar alg&uacute;n inter&eacute;s literario o narrativo en estas p&aacute;ginas que parecen transcribir el pensamiento literal, un flujo de conciencia. Una Virginia Woolf muy macarra, quiz&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        He visto much&iacute;simos comentarios en redes sociales plagados de decepci&oacute;n ante la opini&oacute;n de Cristina Llanos contra la ley trans y a favor de Israel. Sobre este &uacute;ltimo tema. Llanos escribe sin tener en cuenta y sin nombrar en absoluto la masacre sobre el pueblo palestino; la autora teme que haya una &ldquo;oleada de antisemitismo&rdquo; que ser&aacute; &ldquo;traidora&rdquo; y &ldquo;cobarde&rdquo;. Con un &ldquo;ya est&aacute; bien cacho cabrones&rdquo; Llanos quiere detener las cr&iacute;ticas hacia los sionistas.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que a muchos les gustar&iacute;a que sus &iacute;dolos, en general, pensaran igual que ellos. Yo lo que espero de mis &iacute;dolos es que sean inteligentes y sepan argumentar sus posiciones. No las compartir&eacute;, pero les entender&eacute;. Por lo que he podido picotear de este libro, a Llanos no le importa lo que piensen de ella (&ldquo;al que le aburra que cierre el libro y lo tire por la ventana. Me trae al fresco&rdquo;, dice), pero tampoco hace un gran esfuerzo intelectual por hacerse entender: m&aacute;s que estructurar el pensamiento, lo escupe. Y adem&aacute;s, advierte de que no tiene miedo a las repercusiones ni de lo que se piense sobre ella.
    </p><p class="article-text">
        Las palabras pesan, importan. Y vaya si tienen repercusiones. Esta misma semana <a href="https://www.eldiario.es/cultura/disenador-john-galliano-renuncia-homenaje-met-presion-politicos-donantes-judios_1_13477501.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hemos visto a John Galliano renunciar a la exposici&oacute;n</a> que Anna Wintour le estaba preparando en el MET: a pesar de todos los esfuerzos diplom&aacute;ticos con la comunidad jud&iacute;a, sigue pendiendo sobre &eacute;l un castigo por sus vergonzosas declaraciones hace 15 a&ntilde;os en estado de embriaguez. Y tambi&eacute;n ha protagonizado Mark Ruffalo un titular esta semana, el que anunciaba<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/basta-180-artistas-judios-firman-carta-apoyo-mark-ruffalo_1_13481204.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una carta de apoyo de 180 artistas jud&iacute;os</a> despu&eacute;s de que Paramount lo haya acusado de antisemitismo tras su cr&iacute;tica a la pol&eacute;mica fusi&oacute;n con Warner.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, esto es muy loco. Las cr&iacute;ticas a la llamada WarnerMount <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/actores-britanicos-benedict-cumberbatch-benedict-wong-alertan-desastre-suponer-fusion-paramount-warner_1_13408718.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vienen de muchos lados</a> y con muchos argumentos. Se temen p&eacute;rdidas laborales y, de alguna forma, una estrechez en la visi&oacute;n del mundo que nos proporcionan las pel&iacute;culas. Ruffalo fue m&aacute;s all&aacute; y acus&oacute; a la familia Ellison de ser c&oacute;mplices del genocidio contra los palestinos. De los Ellison podr&iacute;amos decir que son los nuevos <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/the-sun-convirtio-periodico-vendido-golpe-sexo-morbo-destrozo-periodismo_129_13481944.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Murdoch</a>. Forman parte de la lista de las personas m&aacute;s ricas del mundo y est&aacute;n creando un imperio audiovisual y tecnol&oacute;gico. El patriarca, Larry Ellison, cofund&oacute; la compa&ntilde;&iacute;a de software Oracle. Su hijo David Ellison es due&ntilde;o de Skydance, compa&ntilde;&iacute;a que adquiri&oacute; Paramount el a&ntilde;o pasado, lo cual ha puesto bajo su control la poderosa cadena de televisi&oacute;n CBS, y tambi&eacute;n Nickelodeon, MTV, Showtime o Channel 5 en Reino Unido, as&iacute; como las plataformas de <em>streaming </em>Pluto TV y Paramount+. Ruffalo ha pedido a los l&iacute;deres mundiales <a href="https://www.eldiario.es/internacional/mark-ruffalo-clama-lideres-mundiales-gaza-muera-hambre-acto-criminal-israel-haced_1_12555743.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que &ldquo;hagan algo&rdquo; </a>para parar la ofensiva de Israel sobre Gaza. Y eso en Hollywood tiene un precio, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/susan-sarandon-hablar-favor-gaza-hecho-no-pueda-rodar-pelicula-eeuu_1_13027480.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que se lo pregunten a Susan Sarandon</a>.
    </p><p class="article-text">
        Los manifiestos se construyen con palabras. Y as&iacute; tambi&eacute;n los juramentos, las oraciones, las declaraciones y las leyes. Palabras de m&aacute;s, de menos o mal escogidas pueden tener repercusiones megat&oacute;micas. La poes&iacute;a parece liviana, pero su exactitud sostiene el peso de una apisonadora.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que por eso te dejo con tres versos arrancados a uno de esos 25 libros que nos han enviado amablemente desde las editoriales. Se trata de <em>Nunca muere,</em> de Miriam Reyes (La Bella Varsovia):
    </p><p class="article-text">
        AFUERA EL MUNDO SE CUBRE DE VERG&Uuml;ENZA
    </p><p class="article-text">
        y escombros
    </p><p class="article-text">
        no por primera vez
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Cabrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros-precios-venta-publico-opiniones-molestas_129_13486930.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Sep 2026 15:27:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/043dbf82-f5da-442d-945c-ec9249f5871b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1303y548.jpg" length="1585423" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/043dbf82-f5da-442d-945c-ec9249f5871b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1303y548.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1585423" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los libros tienen dos precios: el de venta al público y el de las opiniones molestas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/043dbf82-f5da-442d-945c-ec9249f5871b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1303y548.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Libros,Israel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las extrabajadoras que denunciaron a Julio Iglesias presentan una querella contra él en la Audiencia Nacional]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/extrabajadoras-denunciaron-julio-iglesias-presentan-querella-audiencia-nacional_1_13487332.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/721608f9-fa0e-4313-953a-1f0f3fee6bdf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x901y274.jpg" width="1200" height="675" alt="Las extrabajadoras que denunciaron a Julio Iglesias presentan una querella contra él en la Audiencia Nacional"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La querella de Rebeca y Laura, que trabajaron en las mansiones de Iglesias en República Dominicana y Bahamas en 2021 le acusa de varios delitos: trata de seres humanos con fines de imposición de trabajo forzado y servidumbre, delitos contra la libertad sexual y contra los derechos de los trabajadores, lesiones y trato vejatorio</p><p class="subtitle">Investigación - Extrabajadoras de las mansiones de Julio Iglesias acusan al cantante de agresiones sexuales
</p><p class="subtitle">Dos mujeres denuncian a Julio Iglesias ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional por agresión sexual y trata de personas
</p></div><p class="article-text">
        Las dos extrabajadoras de Julio Iglesias que el pasado enero denunciaron al cantante ante la Fiscal&iacute;a por delitos laborales y sexuales han presentado este jueves una querella contra &eacute;l en un juzgado de la Audiencia Nacional, seg&uacute;n ha <a href="https://womenslinkworldwide.org/es/rebeca-y-laura-presentan-una-querella-en-espana-y-continuan-su-busqueda-de-justicia-frente-a-julio-iglesias/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anunciado en un comunicado Women&rsquo;s Link</a>, la organizaci&oacute;n que las representa. La querella de Rebeca y Laura (nombres ficticios para proteger su identidad), que trabajaron en las mansiones de Iglesias en Rep&uacute;blica Dominicana y Bahamas en 2021, le acusa de varios delitos: trata de seres humanos con fines de imposici&oacute;n de trabajo forzado y servidumbre, varios delitos contra la libertad sexual y contra los derechos de los trabajadores por la imposici&oacute;n de condiciones abusivas, lesiones y trato vejatorio. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Seg&uacute;n sus testimonios, el querellado habr&iacute;a aprovechado su posici&oacute;n de poder y su situaci&oacute;n de vulnerabilidad para captarlas, trasladarlas y alojarlas en sus propiedades, en un clima de intimidaci&oacute;n constante. De acuerdo con la querella interpuesta, Rebeca y Laura describieron que Iglesias las habr&iacute;a sometido a situaciones de acoso y agresiones sexuales continuas y les habr&iacute;a impuesto condiciones laborales forzadas y degradantes&rdquo;, dice la organizaci&oacute;n en el comunicado. 
    </p><p class="article-text">
        Rebeca y Laura han solicitado acceder a medidas de protecci&oacute;n espec&iacute;ficas &ldquo;mientras son acompa&ntilde;adas en su b&uacute;squeda de justicia&rdquo;. &ldquo;Ahora, un tribunal especializado ser&aacute; el encargado de revisar la informaci&oacute;n puesta en su conocimiento para determinar si inicia una investigaci&oacute;n, respetando todas las garant&iacute;as legales para acceder a la justicia, a la reparaci&oacute;n y a la no repetici&oacute;n, seg&uacute;n corresponda&rdquo;, prosigue Women's Link.
    </p><p class="article-text">
        En enero de 2026, Laura y Rebeca interpusieron <a href="https://www.eldiario.es/cultura/mujeres-denuncian-espana-julio-iglesias-agresion-sexual-trata-seres-humanos_1_12902790.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una denuncia ante la Fiscal&iacute;a de la Audiencia Nacional</a>, la cual fue archivada diez d&iacute;as despu&eacute;s de anunciar la apertura de diligencias y sin entrar al fondo del asunto. El Ministerio P&uacute;blico concluy&oacute; que no pod&iacute;a seguir adelante con el proceso <a href="https://www.eldiario.es/cultura/fiscalia-audiencia-nacional-archiva-investigacion-abierta-julio-iglesias-falta-competencia_1_12931535.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por la &ldquo;falta de competencia&rdquo;</a> de los tribunales espa&ntilde;oles para juzgar los hechos, una decisi&oacute;n que <a href="https://elpais.com/opinion/2026-03-17/caso-julio-iglesias-no-es-acaso-espanol-el-espanol-mas-universal.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">fue discutida</a> por <a href="https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/espana-si-competente-juzgar-hechos-acusa-julio-iglesias_129_12973400.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">expertos juristas</a>. Sin embargo, esa decisi&oacute;n no se extiende autom&aacute;ticamente a un procedimiento judicial, puesto que el caso nunca lleg&oacute; a estar en un juzgado: ahora ser&aacute; el juez al que se le asigne la querella el que decida si Espa&ntilde;a tiene competencia para investigarlo o no. 
    </p><p class="article-text">
        La querella que ha presentado Women's Link ante la Secci&oacute;n de Instrucci&oacute;n del Tribunal Central de Instancia (Audiencia Nacional) incluye el mismo relato de hechos y la misma calificaci&oacute;n de delitos que ya se presentaba en la denuncia ante la Fiscal&iacute;a, aunque con un a&ntilde;adido: un delito de trato degradante. El texto recoge tambi&eacute;n una amplia recopilaci&oacute;n de jurisprudencia para reforzar la tesis de que la justicia espa&ntilde;ola s&iacute; es competente para indagar estos hechos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Rebeca y Laura esperan que se adopte una interpretaci&oacute;n amplia, comprometida con la protecci&oacute;n de sus derechos, en l&iacute;nea con la opini&oacute;n de personas juristas y acad&eacute;micas de reconocido prestigio que <a href="https://elpais.com/opinion/2026-03-17/caso-julio-iglesias-no-es-acaso-espanol-el-espanol-mas-universal.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">confirman</a> la jurisdicci&oacute;n de los tribunales espa&ntilde;oles&rdquo;, asegura la organizaci&oacute;n en su comunicado.
    </p><p class="article-text">
        Como parte de una investigaci&oacute;n period&iacute;stica publicada en enero por elDiario.es y Univision Noticias, estas dos mujeres aseguraron que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/extrabajadoras-mansiones-julio-iglesias-acusan-cantante-agresiones-sexuales_1_12902425.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Iglesias las agredi&oacute; sexualmente</a> en un ambiente de control e intimidaci&oacute;n continuo mientras trabajaron para el cantante en 2021 en r&eacute;gimen interno en sus mansiones de Rep&uacute;blica Dominicana y Bahamas. Las extrabajadoras contaban que el cantante las presionaba para mantener encuentros sexuales y describen penetraciones, tocamientos, bofetadas y vejaciones f&iacute;sicas y verbales. Seg&uacute;n sus relatos, recib&iacute;an insultos y humillaciones durante su jornada laboral.
    </p><h2 class="article-text">La decisi&oacute;n de la Fiscal&iacute;a</h2><p class="article-text">
        La Fiscal&iacute;a decidi&oacute; no investigar los hechos denunciados al entender que los tribunales espa&ntilde;oles carecen de jurisdicci&oacute;n porque ocurrieron exclusivamente en el extranjero y no se daban los &ldquo;v&iacute;nculos&rdquo; que exige la ley para que la Justicia espa&ntilde;ola pueda intervenir, a pesar de que Julio Iglesias tiene nacionalidad espa&ntilde;ola. La decisi&oacute;n fue discutida por juristas y catedr&aacute;ticos, que entend&iacute;an que Espa&ntilde;a s&iacute; tiene competencia para investigarlo. 
    </p><p class="article-text">
        Women&rsquo;s Link sostiene que los tribunales espa&ntilde;oles tienen jurisdicci&oacute;n y competencia para actuar en este caso bajo el amparo del art&iacute;culo 23 de la Ley Org&aacute;nica del Poder Judicial, el cual permite investigar y perseguir delitos cometidos fuera del territorio nacional cuando existen v&iacute;nculos relevantes con Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Las abogadas se apoyan, adem&aacute;s, en tratados internacionales de derechos humanos ratificados por Espa&ntilde;a. Estos ser&iacute;an el Convenio Europeo de Derechos Humanos, la Convenci&oacute;n contra la Esclavitud, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Pol&iacute;ticos, el Protocolo para prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas, especialmente mujeres y ni&ntilde;os, el Convenio del Consejo de Europa sobre la Lucha contra la Trata de Seres Humanos, la Convenci&oacute;n contra la Tortura, la Convenci&oacute;n sobre la Eliminaci&oacute;n de todas las formas de discriminaci&oacute;n contra la Mujer, el Convenio del Consejo de Europa sobre prevenci&oacute;n y lucha contra la violencia contra la mujer y la violencia dom&eacute;stica (Convenio de Estambul), el Pacto Internacional de Derechos Econ&oacute;micos, Sociales y Culturales, la Carta Social Europea, el Convenio 169 de la OIT y su Resoluci&oacute;n 201.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n de la Fiscal&iacute;a se produjo sin atender tres diligencias clave solicitadas por Women's Link Worldwide, la organizaci&oacute;n que asesora legalmente a las denunciantes. Seg&uacute;n fuentes del caso, las abogadas hab&iacute;an hecho llegar a la Fiscal&iacute;a tres escritos. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/julio-iglesias-desacreditar-acusaciones-senalar-mujeres-supuestas-denunciantes-protegidas-fiscalia_1_12927403.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En uno ped&iacute;an medidas contra la difusi&oacute;n de informaci&oacute;n por parte del cantante de quien &eacute;l identificaba como las denunciantes</a>. En el segundo aportaban m&aacute;s evidencia para reforzar la idea de que pod&iacute;a aplicarse la jurisdicci&oacute;n espa&ntilde;ola. En un tercero ped&iacute;an que se tuvieran en cuenta nuevas informaciones que vinculaban la causa con Espa&ntilde;a. Ninguno de los tres obtuvo respuesta. 
    </p><p class="article-text">
        En un primer momento, las abogadas de Laura y Rebeca optaron por denunciar ante la Fiscal&iacute;a para no asumir en solitario la presentaci&oacute;n de una querella. Despu&eacute;s del archivo de la Fiscal&iacute;a, presentan ahora personalmente esa querella ante la Audiencia Nacional.
    </p><h2 class="article-text">El asunto de la jurisdicci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La catedr&aacute;tica de Derecho Penal en la Universitat de Valencia Luc&iacute;a Mart&iacute;nez Garay aseguraba tras conocer la decisi&oacute;n de la Fiscal&iacute;a que los tribunales espa&ntilde;oles &ldquo;s&iacute; son competentes&rdquo;. As&iacute; lo establece, dice Garay, el principio de personalidad activo recogido en el art&iacute;culo 23.2 de la Ley Org&aacute;nica del Poder Judicial. Este precepto dispone que &ldquo;conocer&aacute; la jurisdicci&oacute;n espa&ntilde;ola de los delitos que hayan sido cometidos fuera del territorio nacional, siempre que los criminales responsables fueren espa&ntilde;oles&rdquo; (&hellip;) y que concurran ciertos requisitos: que el hecho sea punible en  el lugar de ejecuci&oacute;n, que el agraviado o el Ministerio Fiscal interpongan querella ante los tribunales espa&ntilde;oles y que el delincuente no haya sido absuelto, indultado o penado en el extranjero. 
    </p><p class="article-text">
        Garay se&ntilde;alaba que Iglesias es espa&ntilde;ol, que los hechos son tambi&eacute;n punibles en Rep&uacute;blica Dominicana y Bahamas &ndash;donde se produjeron&ndash; y que el cantante no ha sido juzgado ni, por tanto, condenado, absuelto o indultado. 
    </p><p class="article-text">
        El catedr&aacute;tico de Derecho Penal de la Univesidad Aut&oacute;noma de Madrid Juan Antonio Lascura&iacute;n tambi&eacute;n defend&iacute;a en un art&iacute;culo en El Pa&iacute;s que Espa&ntilde;a tiene jurisdicci&oacute;n para investigar las acusaciones contra el cantante. Si bien los jueces penales, explica, no se ocupan de instruir todos los casos con independencia de d&oacute;nde se hayan cometido y qui&eacute;n sea el autor, el art&iacute;culo 23 de la Ley Org&aacute;nica del Poder Judicial s&iacute; se compromete a juzgar los delitos cometidos por espa&ntilde;oles en el extranjero &ldquo;si la conducta es tambi&eacute;n delictiva all&iacute; donde se produjo y no ha sido a&uacute;n juzgada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde el a&ntilde;o 2014, prosigue, el principio de justicia internacional exige &ldquo;una determinada conexi&oacute;n con Espa&ntilde;a&rdquo; para que nuestro pa&iacute;s pueda conocer esos hechos. &ldquo;&iquest;No es acaso espa&ntilde;ol &ndash;&lsquo;el m&aacute;s universal&rsquo;, dice el t&oacute;pico&ndash; y no son acaso la agresi&oacute;n sexual y la trata de personas que se le atribuyen delitos en la Rep&uacute;blica Dominicana, sin que el imputado haya sido ya &lsquo;absuelto, indultado o penado en el extranjero?&rdquo;, se pregunta Lascura&iacute;n, que asegura que la Fiscal&iacute;a llam&oacute; &ldquo;interpretaci&oacute;n restrictiva de la ley a  lo que no es sino su desobediencia&rdquo; y se apoy&oacute; en precedentes en los que s&iacute; era evidente que faltaban requisitos para poder juzgar los hechos en Espa&ntilde;a.
    </p><h2 class="article-text">La investigaci&oacute;n period&iacute;stica</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/tres-anos-investigacion-julio-iglesias_1_13397295.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Durante tres a&ntilde;os de investigaci&oacute;n period&iacute;stica,</a> elDiario.es y Univision Noticias contactaron con 15 extrabajadores de Julio Iglesias, incluyendo personal dom&eacute;stico y otros profesionales especializados que trabajaron en distintos periodos, entre finales de los a&ntilde;os 90 y 2023, en las casas del cantante en Rep&uacute;blica Dominicana, Bahamas y Espa&ntilde;a. En estas entrevistas se describieron las condiciones laborales en las residencias, y hablaron de aislamiento, conflictos, trato degradante, salarios insuficientes y un clima de tensi&oacute;n ambiental generado por el car&aacute;cter irascible de Iglesias.
    </p><p class="article-text">
        Al menos en dos de estas entrevistas afloraron otros relatos en los que las extrabajadoras describ&iacute;an situaciones de acoso y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/rebeca-extrabajadora-julio-iglesias-sentia-empujada-hacerlo-opcion-decir-no_1_12902630.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">agresiones sexuales</a>. Los testimonios de estas dos mujeres fueron consistentes y estables a lo largo del tiempo, y la investigaci&oacute;n period&iacute;stica los contrast&oacute; con abundantes pruebas documentales, como fotograf&iacute;as, registros de llamadas, mensajes de WhatsApp, visados, informes m&eacute;dicos y otros documentos.
    </p><p class="article-text">
        Los hechos que relatan Rebeca y Laura tuvieron lugar en las residencias de Julio Iglesias con el conocimiento de las mujeres encargadas de la gesti&oacute;n del hogar y la contrataci&oacute;n del personal, seg&uacute;n afirman estas dos extrabajadoras. Una encargada gestion&oacute; tambi&eacute;n la realizaci&oacute;n de reconocimientos m&eacute;dicos a las trabajadoras del servicio dom&eacute;stico, que inclu&iacute;an <a href="https://www.eldiario.es/cultura/ecografias-pruebas-vih-clamidia-julio-iglesias-imponia-empleadas-tuvieron-acceso-resultados_1_12904850.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ex&aacute;menes ginecol&oacute;gicos y pruebas de enfermedades de transmisi&oacute;n sexual </a>y embarazos. Esta encargada no contest&oacute; a las preguntas que le realiz&oacute; este medio.
    </p><p class="article-text">
        Periodistas de elDiario.es y Univision Noticias se pusieron en contacto en repetidas ocasiones y por diferentes v&iacute;as con Julio Iglesias y con su abogado, sin obtener respuesta a las preguntas que estos medios le hicieron llegar por email, mensajes telef&oacute;nicos y cartas entregadas en sus residencias. En un <a href="https://www.eldiario.es/cultura/julio-iglesias-rompe-silencio-niega-comunicado-acusaciones-agresion-sexual-extrabajadoras_1_12911717.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comunicado p&uacute;blico posterio</a>r a la publicaci&oacute;n de la primera de las informaciones, el cantante ha negado &ldquo;haber abusado, coaccionado o faltado el respeto a ninguna mujer&rdquo; y dijo que las acusaciones eran &ldquo;absolutamente falsas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el mes de febrero, Rebeca denunci&oacute; a la polic&iacute;a del pa&iacute;s en el que reside que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/detective-privado-espanol-seguimiento-denunciantes-julio-iglesias_1_13019945.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha estado vigilada por un detective espa&ntilde;ol </a>tras la presentaci&oacute;n de su denuncia ante la Fiscal&iacute;a y la publicaci&oacute;n de los reportajes. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar, Elena Cabrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/extrabajadoras-denunciaron-julio-iglesias-presentan-querella-audiencia-nacional_1_13487332.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Sep 2026 12:55:53 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/721608f9-fa0e-4313-953a-1f0f3fee6bdf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x901y274.jpg" length="115296" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/721608f9-fa0e-4313-953a-1f0f3fee6bdf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x901y274.jpg" type="image/jpeg" fileSize="115296" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las extrabajadoras que denunciaron a Julio Iglesias presentan una querella contra él en la Audiencia Nacional]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/721608f9-fa0e-4313-953a-1f0f3fee6bdf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x901y274.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Julio Iglesias,Querella,Agresiones sexuales,Audiencia Nacional,Tribunales,Bahamas,República Dominicana,Abusos sexuales,Violencia machista]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué hacer el primer finde de septiembre: planes, películas, conciertos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cultura/primer-finde-septiembre-planes-peliculas-conciertos_132_13486772.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ec14069c-c183-4096-b76e-4aaab97f4016_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150456.jpg" width="1164" height="655" alt="Qué hacer el primer finde de septiembre: planes, películas, conciertos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde una feria de cultura japonesa hasta uno de los mejores discos publicados este año, hay numerosas propuestas culturales para amenizar el fin de las vacaciones</p><p class="subtitle">Recíbelo por mail - Esta agenda cultural forma parte del boletín de cultura, suscríbete aquí para recibirlo íntegro, primero ¡y gratis!</p></div><p class="article-text">
        Llega el primer fin de semana de septiembre y te dejamos una selecci&oacute;n de planes para que se te haga m&aacute;s amena la vuelta a la rutina, desde libros y canciones hasta conciertos, exposiciones o pel&iacute;culas de estreno.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Brett' en Madrid. </strong>Es dif&iacute;cil que exista un fot&oacute;grafo que haya tomado m&aacute;s fotos del cantante de Suede, Brett Anderson, en Espa&ntilde;a que el fot&oacute;grafo &Oacute;scar L. Tejeda, especializado en fotograf&iacute;a de conciertos y que le ha disparado desde 1997 hasta hoy. Para celebrar este idilio, Tejeda ha inaugurado una exposici&oacute;n en las paredes del bar madrile&ntilde;o Fotomat&oacute;n, inaugurada ayer 3 de septiembre y que podr&aacute; visitarse durante unas cuantas semanas. Brett de rodillas, Brett abrazado por el p&uacute;blico, Brett entre sombras, Brett espasm&oacute;dico, Brett <em>So Young,</em> Brett <em>Lazy,</em> Brett absolutamente entregado. &iquest;Cu&aacute;l es tu Brett favorito? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>C&oacute;mic en Pamplona. </strong>Ana Miralles (con la exposici&oacute;n de originales Eva/Ava) y Paco Alc&aacute;zar son dos de los invitados al Sal&oacute;n del C&oacute;mic de Navarra, del 4 al 27 de septiembre.
    </p><p class="article-text">
        <strong>CometCon en Gij&oacute;n.</strong> Evento de ocio joven y alternativo que re&uacute;ne a algunos creadores de contenido como El Quinto Emperador (principal creador de contenido de One Piece de habla hispana), el actor de doblaje Jon Samaniego (Monkey D. Luffy en el live action de One Piece, Ekko en Arcane, Colin Bridgerton en Los Bridgerton, Aerion Targaryen en El Caballero de los Siete Reinos, o Coriolanus Snow en Los Juegos del Hambre), y locutor desde hace 15 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Extreme Barcelona.</strong> Del 4 al 6 de septiembre, el Parc del F&ograve;rum reunir&aacute; a destacados nombres de la escena internacional de atletas de BMX como Kenneth Tencio, Arseny Lubishkin, Jude Jones, Gustavo Batista, Kieran Reilly y Natalya Diehm, adem&aacute;s del rider de Streetboard Sergi Nicol&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Humor en Luco de Jiloca (Teruel).</strong> Enluquecidos es un festival de llenar&aacute; de risas la localidad turolense del 4 al 6 de septiembre. Entre los invitados, los actores de doblaje de Los Simpson, Rafa Maza y Clara Ingold.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/71494544-f9cb-4c0f-9a4d-0c102fc6b614_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/71494544-f9cb-4c0f-9a4d-0c102fc6b614_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/71494544-f9cb-4c0f-9a4d-0c102fc6b614_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/71494544-f9cb-4c0f-9a4d-0c102fc6b614_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/71494544-f9cb-4c0f-9a4d-0c102fc6b614_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/71494544-f9cb-4c0f-9a4d-0c102fc6b614_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/71494544-f9cb-4c0f-9a4d-0c102fc6b614_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Exposición de fotos de Brett Anderson de Óscar L. Tejeda en Fotomatón (Madrid)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Exposición de fotos de Brett Anderson de Óscar L. Tejeda en Fotomatón (Madrid)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Cultura japonesa en Reus</strong>. Hikari, la feria de cultura japonesa se celebra el s&aacute;bado 5 de septiembre. Hay demostraci&oacute;n de shod&#333;, baile inaugural Bon Odori, taller participativo de Bon Odori y taller de caligraf&iacute;a sobre farolillo tradicional.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tenerife Phe Festival. </strong>Fat Dog, Getdown Services, VVV [Trippin&rsquo; You], Phil Hartnoll (Orbital) o Alexis Taylor (Hot Chip) forman el cartel de este festival de m&uacute;sica electr&oacute;nica que se celebra en Puerto de la Cruz el 4 y el 5 de septiembre.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Homenaje al Lyceum Club Femenino en Soria.</strong> Gracias al Instituto de la Mujer, llega a Soria esta exposici&oacute;n titulada <em>Ellas nos hicieron modernas, </em>dedicada a la instituci&oacute;n del Lyceum Club, asociaci&oacute;n de intelectuales espa&ntilde;olas fundada por Mar&iacute;a de Maeztu en Madrid en 1926. La muestra reconoce, con 24 paneles, la memoria democr&aacute;tica e hist&oacute;rica haciendo genealog&iacute;a feminista de la generaci&oacute;n del 26. <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=24fb9d5892&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La exposici&oacute;n de se complementa con este p&oacute;dcast de 10 episodios.</a> Despu&eacute;s, la muestra seguir&aacute; itinerando por Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Teatro en Madrid.</strong> El invencible verano de Liliana es un mon&oacute;logo basado en el libro de Cristina Rivera Garza que narra la historia de la hermana de la autora, asesinada en 1990 a manos de su expareja, quien a d&iacute;a de hoy no ha sido atrapado. La prestigiosa actriz mexicana Cecilia Su&aacute;rez lo interpreta, bajo la direcci&oacute;n de Juan Carlos Fisher (<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=42d311dc75&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Prima facie</em></a>) se ha estrenado el 3 y aguantar&aacute; hasta al 13 de septiembre en el Centro de Cultura Contempor&aacute;nea Conde Duque.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ciencia ciudadana en Sierra Nevada.</strong> La Universidad de Granada organiza del 4 al 6 de septiembre las <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=4b8d884fc6&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Jornadas Lagunas de Sierra Nevada</em></a><em>,</em> que reunir&aacute;n a investigadores, voluntarios y Agentes de Medio Ambiente para estudiar m&aacute;s de 40 lagunas glaciares. La programaci&oacute;n incorpora dos propuestas art&iacute;sticas: la presentaci&oacute;n del nuevo libro de fotograf&iacute;a de Andr&eacute;s Ure&ntilde;a, <em>Sierra Nevada. Ecos del paisaje, </em>y la Acci&oacute;n Sonora de Ilaria Degradi, Music for Territories&ndash;Paisajes sonoros y m&uacute;sica electr&oacute;nica experimental (<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=e5bf8155df&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 5 de septiembre a las 22h en Hoya de la Mora</a>, entrada gratuita).
    </p><h2 class="article-text">Tres libros, por Laura G. Higueras</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c0ac964c-acd0-49f5-83b2-4ab4bb1b2f8f_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>'La noche en el coraz&oacute;n', de Nathacha Appanah (trad. Elia Maqueda, AdN).</strong> Inspirada por el feminicidio de Chahinez Daoud, a la que su marido quem&oacute; viva en la calle despu&eacute;s de que ella le hubiera denunciado varias veces por m&uacute;ltiples episodios de violencia de g&eacute;nero; la obra lleva a la autora a explorar su propio pasado (una prima que fue asesinada en circunstancias similares) y la violencia que ella misma sufri&oacute;. Finalista del premio Goncourt, rescata del silencio a las mujeres que la violencia quiso borrar.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/dc4adbf6-8a08-43b5-96b6-fcdc90fc01c0_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>'Los a&ntilde;os secos', de Raquel Zas (Temas de hoy). </strong>Vamos con una novela debut que explora el duelo tras una ruptura, la autoestima y las exigencias que pesan sobre las mujeres que sienten que tienen esa presi&oacute;n por &ldquo;tenerlo todo&rdquo;. Lo hace a trav&eacute;s de la historia de Clara, una joven que regresa al pueblo de sus padres dejando atr&aacute;s la vida que hab&iacute;a construido con su expareja. Entre trabajos provisionales, rutinas familiares y amistades que sobreviven al paso del tiempo, empezar&aacute; a revisar su relaci&oacute;n con el deseo, desde los primeros contactos al miedo a ser tocada.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/1a2dcb35-b903-4bf1-bb61-d5a12d12ffea_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>'Mi vida en la carretera', de Gloria Steinem (trad. Regina L&oacute;pez Mu&ntilde;oz, Alpha Decay). </strong>Este jueves recib&iacute;amos la triste noticia de <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=eebeee2b2a&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la muerte de Gloria Steinem</a>. Qu&eacute; mejor manera de rendirle homenaje que precisamente ley&eacute;ndola (o regal&aacute;ndole alguno de sus libros a quien conozcas que a&uacute;n no lo haya hecho). Mi vida en la carretera es una apuesta segur&iacute;sima. En ella relata c&oacute;mo fueron creciendo tanto ella misma como el movimiento revolucionario por la igualdad, desde su primera experiencia de activismo en India a su trabajo como periodista en los sesenta, del torbellino de las campa&ntilde;as electorales a la fundaci&oacute;n de la revista Ms.
    </p><h2 class="article-text">Tres canciones, por Francisco G&aacute;miz</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f2b4fa5-fe10-4ffd-8da9-f40be8dabe86_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f2b4fa5-fe10-4ffd-8da9-f40be8dabe86_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f2b4fa5-fe10-4ffd-8da9-f40be8dabe86_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f2b4fa5-fe10-4ffd-8da9-f40be8dabe86_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f2b4fa5-fe10-4ffd-8da9-f40be8dabe86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f2b4fa5-fe10-4ffd-8da9-f40be8dabe86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2f2b4fa5-fe10-4ffd-8da9-f40be8dabe86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La cantante británica Paris Paloma"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La cantante británica Paris Paloma                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Este viernes se publica<em> The Fatal Flaw,</em> el nuevo disco de la promesa brit&aacute;nica Paris Paloma. Y ojo, porque una de las canciones que te recomiendo, y que ya est&aacute; <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=4b0e36ec57&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en nuestra playlist</strong></a>, es necesario acompa&ntilde;arla de otros de sus temas. <em>Good Girl </em>y <em>Good Boy</em> son dos caras de la misma moneda, poniendo el foco en los hombres que pisotean a las mujeres para alcanzar sus objetivos y que, por lo tanto, perpet&uacute;an sistemas que a la larga acaban perjudic&aacute;ndoles tambi&eacute;n a ellos. Ambas canciones juegan con la idea de los modelos a seguir y las expectativas de ser quien se espera que seamos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Good Girl' de Paris Paloma</strong>. La cantautora da un golpe sobre la mesa con este alegato feminista contra la tiran&iacute;a est&eacute;tica impuesta a los cuerpos femeninos. &ldquo;Y puedes gritarme todo lo que quieras que el mayor romance es conmigo misma&rdquo;, afirma la artista a lo largo del tema, desafiando las exigencias de sumisi&oacute;n y control sobre el f&iacute;sico que la sociedad patriarcal dicta a las mujeres. Lo hace entre guitarras ac&uacute;sticas de corte folk que van sumando intensidad percusiva y dram&aacute;tica a la canci&oacute;n.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe style="border: 0; width: 100%; height: 120px;" src="https://bandcamp.com/EmbeddedPlayer/album=1177145880/size=large/bgcol=ffffff/linkcol=0687f5/tracklist=false/artwork=small/track=3890949542/transparent=true/" seamless><a href="https://parispaloma.bandcamp.com/album/the-fatal-flaw">The Fatal Flaw de Paris Paloma</a></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>'I Can't Wait' de Phoebe Bridgers.</strong> Durante mis vacaciones, Phoebe Bridgers ha publicado uno de los mejores &aacute;lbumes del a&ntilde;o, <em>Lost Weekend</em>. La compositora californiana presenta un proyecto complet&iacute;simo, con letras fin&iacute;simas y producciones espl&eacute;ndidas, muy a lo Sufjan Stevens. Hasta m&aacute;s de diez ingenieros de sonido participan en cada una de las canciones. Entre las m&aacute;s potentes, este tema en el que comparte armon&iacute;as vocales con Cameron Winter. &ldquo;Cari&ntilde;o, si me dejas, &iquest;puedes llevarme contigo?&rdquo;, suplica la artista al inicio de una pista que explora el anhelo obsesivo y la dificultad de sobrellevar v&iacute;nculos rotos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe style="border: 0; width: 100%; height: 120px;" src="https://bandcamp.com/EmbeddedPlayer/album=3408974612/size=large/bgcol=ffffff/linkcol=0687f5/tracklist=false/artwork=small/track=1602567007/transparent=true/" seamless><a href="https://phoebebridgers.bandcamp.com/album/lost-weekend">Lost Weekend de Phoebe Bridgers</a></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>'Hipster Runoff' de Lex Walton.</strong> &ldquo;Wall Street fue ocupada, a Kony le hicieron lo de 2012 / &iquest;Qu&eacute; hemos conseguido con todo esto? / La polic&iacute;a est&aacute; matando a madres en sus coches&rdquo;. As&iacute; de tajante se muestra Walton en esta pieza de rock producida por Dan Boeckner. &ldquo;Te desprecio a ti y a todo lo que representas&rdquo;, clama con rabia el artista a lo largo del tema, cargando contra la apat&iacute;a generacional, el activismo de fachada y el conformismo pol&iacute;tico. La canci&oacute;n toma el nombre del ic&oacute;nico blog de la era indie para enfrentarse al cinismo actual.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe style="border: 0; width: 100%; height: 120px;" src="https://bandcamp.com/EmbeddedPlayer/album=2069592212/size=large/bgcol=ffffff/linkcol=0687f5/tracklist=false/artwork=small/transparent=true/" seamless><a href="https://youthagainstsatan.bandcamp.com/album/ultimate-love-forever">ULTIMATE LOVE FOREVER de Lex Walton</a></iframe>
    </figure><h2 class="article-text">Tres pel&iacute;culas, por Javier Zurro</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/557fec49-50ea-439a-93ac-76d274396074_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/557fec49-50ea-439a-93ac-76d274396074_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/557fec49-50ea-439a-93ac-76d274396074_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/557fec49-50ea-439a-93ac-76d274396074_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/557fec49-50ea-439a-93ac-76d274396074_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/557fec49-50ea-439a-93ac-76d274396074_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/557fec49-50ea-439a-93ac-76d274396074_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&#039;Jim Queen&#039;, dirigida por Marco Nguyen y Nicolas Athane"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &#039;Jim Queen&#039;, dirigida por Marco Nguyen y Nicolas Athane                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>'Jim Queen'.</strong> Cine de animaci&oacute;n para adultos y divertid&iacute;simo. Solo la idea de esta pel&iacute;cula es hilarante, un virus que vuelve heteros a los gays... una excusa para hacer una comedia que cuestiona los clich&eacute;s del colectivo LGTB, pero sobre todo la homofobia que todav&iacute;a hay en la sociedad. La muestra de que los dibujos no son para ni&ntilde;os, sino para cualquier historia que quiera explorar sus posibilidades expresivas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>'El olor a leche quemada'.</strong> Hay una nueva generaci&oacute;n de directoras alemanas que est&aacute; ofreciendo una mirada diferente al cine que, habitualmente llega de all&iacute;. El a&ntilde;o pasado fue Masha Shilinski con <em>El sonido de la ca&iacute;da. </em>Pero ojito con Justine Bauer, que tiene solo 36 a&ntilde;os y ha dirigido esta pel&iacute;cula tan especial que se aleja de los clich&eacute;s del<em> coming of age</em> y las pel&iacute;culas rurales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Cronos'.</strong> La apuesta taquillera de la semana llega de la mano del cine espa&ntilde;ol. Fernando Gonz&aacute;lez Molina dirige este thriller sobre la investigaci&oacute;n policial para detener a los terroristas tras el atentado de las Ramblas en Barcelona. Cine adulto, de buena factura, con un reparto brillante (<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=9bcc33aea5&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Enric Auquer</a> est&aacute; en un momento dulce) y hecho con inteligencia para demostrar el gran momento de la industria.
    </p><h2 class="article-text">Tres art&iacute;culos por si te los perdiste esta semana</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f8d3eb1-2820-4472-80d0-91234f7a9b31_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f8d3eb1-2820-4472-80d0-91234f7a9b31_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f8d3eb1-2820-4472-80d0-91234f7a9b31_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f8d3eb1-2820-4472-80d0-91234f7a9b31_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f8d3eb1-2820-4472-80d0-91234f7a9b31_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f8d3eb1-2820-4472-80d0-91234f7a9b31_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3f8d3eb1-2820-4472-80d0-91234f7a9b31_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>M&aacute;s de 80 festivales cancelados. </strong><a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=cb58cae8fd&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Este es el balance</a>, al menos hasta ahora, de encuentros musicales de todo tama&ntilde;o y g&eacute;nero que se hab&iacute;an anunciado pero no se han celebrado: por causas econ&oacute;micas o ambientales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Zurro en Venecia. </strong>Ha comenzado el gran festival italiano y no te pierdas la extensa cobertura desde all&iacute;: empezamos con <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=4382ab1715&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">George Clooney</a>, seguimos con <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=622539d06c&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Danny Boyle</a> y con <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=8fce840176&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Martin McDonagh</a>. <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=1931cfa30c&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">S&iacute;guelo aqu&iacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nerea. </strong>Te damos dos cosas, lo dif&iacute;cil es elegir qu&eacute; va primero: una maravillosa <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=c850859628&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista </a>con v&iacute;deo (y texto) con Nerea P&eacute;rez de las Heras o un cap&iacute;tulo entero de su nuevo libro <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=c0d050ea9a&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Fantasma</em></a>, sobre la p&eacute;rdida de su pierna.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cultura/primer-finde-septiembre-planes-peliculas-conciertos_132_13486772.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Sep 2026 09:02:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ec14069c-c183-4096-b76e-4aaab97f4016_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150456.jpg" length="226565" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ec14069c-c183-4096-b76e-4aaab97f4016_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150456.jpg" type="image/jpeg" fileSize="226565" width="1164" height="655"/>
      <media:title><![CDATA[Qué hacer el primer finde de septiembre: planes, películas, conciertos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ec14069c-c183-4096-b76e-4aaab97f4016_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150456.jpg" width="1164" height="655"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Agenda cultural,Libros,Literatura,Canciones,Música,Películas,Cine,Planes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Dulce sabor a muerte’, una flamante prueba de que la IA es patética (y de que a veces el gore no es tan divertido)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/dulce-sabor-muerte-flamante-prueba-ia-patetica-veces-gore-no-divertido_129_13485523.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f297659b-499c-4648-b184-0ce6d7008483_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150425.jpg" width="1500" height="844" alt="‘Dulce sabor a muerte’, una flamante prueba de que la IA es patética (y de que a veces el gore no es tan divertido)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Eli Roth, uno de los peores directores jamás salidos de EEUU, irrita y aburre con una película de terror sangriento donde se ha empleado IA generativa de forma notable</p><p class="subtitle">Festival de Venecia - George Clooney critica la IA: “No me gustaría estar en un anuncio de tampones 20 años después de muerto”</p></div><p class="article-text">
        Su regulaci&oacute;n ya estaba presente entre las reclamaciones de int&eacute;rpretes y guionistas durante la huelga de 2023, y un par de a&ntilde;os despu&eacute;s la Academia decidi&oacute; pasar a exigir que se informara de su utilizaci&oacute;n a la hora de seleccionar las pel&iacute;culas <em>oscarizables</em>. Aun as&iacute;, es f&aacute;cil proponer que no ha sido hasta este a&ntilde;o, 2026, que la Inteligencia Artificial generativa ha empezado a estar a la orden del d&iacute;a en Hollywood. Coincidiendo con lo que <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ultimos-dias-inteligencia-artificial_129_13416145.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ya hay quien declara</a> el pinchazo de la burbuja, e invadiendo la actualidad medi&aacute;tica a base de grandes anuncios y breves controversias.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que, al margen de cierta patente que un tipo tan emprendedor como Ben Affleck <a href="https://www.theguardian.com/technology/2026/mar/06/ben-affleck-sells-ai-postproduction-startup-interpositive-to-netflix" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha logrado endilgarle a Netflix</a> &mdash;en paralelo a que la plataforma <a href="https://variety.com/2026/biz/news/about-300-netflix-programs-used-ai-this-year-q2-earnings-1236812914/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">admita haber usado esta tecnolog&iacute;a con profusi&oacute;n</a> durante los &uacute;ltimos meses&mdash;, y pasando por encima de <a href="https://www.eldiario.es/spin/sindicato-directores-carga-scorsese-apoyo-ia-traicion-cine-pm_1_13297378.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la decepci&oacute;n</a> que Scorsese ha hecho cundir entre la cinefilia por su empe&ntilde;o en agilizar los <em>storyboards</em>, nos topamos con que la incorporaci&oacute;n de la IA al tejido industrial se traduce en dos tipos de actitud. Por un lado, la arrogante o mesi&aacute;nica, la que se empe&ntilde;a en vendernos su car&aacute;cter revolucionario. Es la de Darren Aronofsky con <a href="https://www.eldiario.es/vertele/series/darren-aronofsky-trailer-primera-serie-creada-ia-avance-sin-alma-criticas_1_12950856.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cierta miniserie espantosa</a> centrada en la independencia de EEUU, o Doug Liman con <a href="https://www.20minutos.es/cinemania/noticias/inteligencia-artificial-bitcoin-hollywood-gal-gadot-casey-affleck_6958954_0.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una pel&iacute;cula titulada </a><a href="https://www.20minutos.es/cinemania/noticias/inteligencia-artificial-bitcoin-hollywood-gal-gadot-casey-affleck_6958954_0.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Bitcoin</em></a> (&iexcl;) que asegura haberse ahorrado millones en localizaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Ambas han hecho un uso prominente de la tecnolog&iacute;a y deben presumir de ello, pues en ello les va el dinero y la inversi&oacute;n. Es la actitud contraria a la que nos interesa ahora: la del disimulo. La que se ajusta al <a href="https://www.google.com/search?sca_esv=7b34f06376cb9c45&amp;sxsrf=APpeQnvT_Xzttq5IsRjXE_OZdmgPnqzGuQ:1788273287565&amp;udm=2&amp;fbs=ABfTbFUDadgeu2mn4mYJ8iEZ1GUDd8ABuXxNzQEi57SWOuuPdcURz3vM2j0dknRjZr5tESjVX0ozDC_MzSS9AaRCiJHvwFCq7nl2MSfdY_L_tMXzjoIIcbybKOlu-XayKFxGR6X0lAGjGDXYdDECAOKfzth6px14z9X7t2lGsHnuNFW7eWrCNaU1rZRmMEhfcDbJ_txaiP-z&amp;q=meme+profe+no+lo+hicimos&amp;sa=X&amp;sqi=2&amp;ved=2ahUKEwjT7sOQzc2WAxXMQkEAHbDWKWoQtKgLegQIFhAB&amp;biw=1163&amp;bih=501&amp;dpr=1.65#sv=CAMSURoyKhBlLVVSZHdaNll4dGk4d2JNMg5VUmR3WjZZeHRpOHdiTToOS0FlVzRXT2RXeC1IWk0gBCoXCgFzEhBlLVVSZHdaNll4dGk4d2JNGAEwARgHILvG8YsCSggQARgBIAEoAQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">meme aquel de &ldquo;profe no lo hicimos&rdquo;</a> y que en cuanto es descubierta se granjea cr&iacute;ticas en redes tan hostiles como mordaces y despectivas. Porque c&oacute;mo vamos a respetar que <a href="https://www.espinof.com/directores-y-guionistas/supergirl-ha-utilizado-ia-aparentemente-para-crear-sus-disenos-creo-que-especialmente-doloroso-porque-hay-miles-comics-dc-que-basarse" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tanto </a><a href="https://www.espinof.com/directores-y-guionistas/supergirl-ha-utilizado-ia-aparentemente-para-crear-sus-disenos-creo-que-especialmente-doloroso-porque-hay-miles-comics-dc-que-basarse" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Supergirl</em></a> como <a href="https://www.20minutos.es/cinemania/noticias/spider-man-brand-new-day-ia-polemica-fans_7028046_0.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Spider-Man: Brand New Day</em></a>, con tal cantidad de material gr&aacute;fico a sus espaldas, recurran a la IA para sus dise&ntilde;os. C&oacute;mo nos va a respetar nadie, deben ser conscientes algunos de estos espabilados cineastas, si la gente llega a descubrir lo cutres que somos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5dd833c6-7d3c-4623-baa3-cce1fd70b75e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5dd833c6-7d3c-4623-baa3-cce1fd70b75e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5dd833c6-7d3c-4623-baa3-cce1fd70b75e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5dd833c6-7d3c-4623-baa3-cce1fd70b75e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5dd833c6-7d3c-4623-baa3-cce1fd70b75e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5dd833c6-7d3c-4623-baa3-cce1fd70b75e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5dd833c6-7d3c-4623-baa3-cce1fd70b75e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Eli Roth durante la promoción de &#039;Dulce sabor a muerte&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Eli Roth durante la promoción de &#039;Dulce sabor a muerte&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Es un poco m&aacute;s grave cuando hablamos de <em>blockbusters</em> con tantos recursos como dispone el cine superheroico, pero el sentimiento de verg&uuml;enza es equivalente y es el que mueve a los realizadores a fingir hasta el final. Hasta que alguien les acorrala, y <a href="https://www.avclub.com/stop-that-train-director-admits-ai-usage" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el director Adam Shankman</a> confiesa que hubo un poco de IA en los efectos visuales de <em>Stop! That! Train!</em> (comedia de acci&oacute;n encabezada por RuPaul a&uacute;n in&eacute;dita en Espa&ntilde;a) d&iacute;as antes de que Eli Roth haga lo propio con <em>Dulce sabor a muerte</em>.
    </p><p class="article-text">
        El caso de <em>Dulce sabor a muerte</em>, que ha llegado finalmente a nuestro pa&iacute;s tras su estreno estadounidense a principios de agosto, resulta sugerente en especial. Porque su argumento permite proclamar risue&ntilde;amente que a Roth <a href="https://www.avclub.com/stop-that-train-director-admits-ai-usage" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;le han pillado con el carrito del helado&rdquo;</a>, y sobre todo porque el perfil de este director, la forma en que ha empleado la dichosa tecnolog&iacute;a para este film, ilustra a la perfecci&oacute;n cu&aacute;l es la ideolog&iacute;a, as&iacute; como secreta, que encubre tanta fruici&oacute;n por la IA.
    </p><h2 class="article-text">El verdadero cerebro de la Inteligencia Artificial</h2><p class="article-text">
        Clement Tyler Obropta, <a href="https://www.filminquiry.com/film-critics-ai/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">v&iacute;a </a><a href="https://www.filminquiry.com/film-critics-ai/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Film Inquiry</em></a>, se ha mostrado duro contra <em>Dulce sabor a muerte</em> al punto de llamar al boicot. &ldquo;No pagu&eacute;is por pel&iacute;culas o series que usen IA generativa. No las critiqu&eacute;is. Y, si sois editores, no solicit&eacute;is ni publiqu&eacute;is cr&iacute;ticas de estos proyectos&rdquo;. Es un llamamiento plenamente leg&iacute;timo y merecedor de nuestro apoyo, pero por ahora, en lo relativo a <em>Dulce sabor a muerte</em>, ser&iacute;a una pena privarse de analizar sus particularidades. Porque el director Eli Roth dijo inicialmente que no hab&iacute;an usado IA en absoluto. Incluso presumi&oacute; de haber dibujado y animado &eacute;l mismo la pieza en blanco y negro que enloquece a los cr&iacute;os de la pel&iacute;cula.
    </p><p class="article-text">
        <em>Dulce sabor a muerte</em> cuenta b&aacute;sicamente c&oacute;mo un siniestro heladero (Ari Millen, visto en <em>Orphan Black</em>) llega a un pueblo de lo m&aacute;s tranquilo donde, una vez los ni&ntilde;os comen los productos que trae este visitante, se desata la masacre. Los ni&ntilde;os se vuelven contra los adultos para asesinarlos a lo bestia, estilo Chicho Ib&aacute;&ntilde;ez Serrador, luego de que la citada pieza de dibujos animados (inspirados en los a&ntilde;os 20, entre Disney y Fleischer Studios) termine de activar en sus cabezas la sed de sangre. Roth asegur&oacute;, entonces, que &eacute;l se hab&iacute;a encargado de la animaci&oacute;n y de buena parte de los dise&ntilde;os, que en el film aparecen tanto en movimiento como adornando el carrito de los helados del villano.
    </p><p class="article-text">
        Lo que pas&oacute; despu&eacute;s es que la gente empez&oacute; a ver la pel&iacute;cula, se fij&oacute; en la presencia en los cr&eacute;ditos de una conocida empresa de IA (DarkHalf) y la m&aacute;scara cay&oacute;. Roth tuvo que confesar que s&iacute;, que hab&iacute;an recurrido a ella &mdash;&ldquo;Me expres&eacute; mal. Tuve la oportunidad de unir tecnolog&iacute;a y creatividad para llevar a cabo mi visi&oacute;n de la pel&iacute;cula&rdquo;, <a href="https://www.polygon.com/eli-roth-ice-cream-man-generative-ai-confirmed/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dijo textualmente</a>&mdash;, sin dar m&aacute;s detalles. Aunque no es que sea necesario. Los rastros de la IA generativa y sus inercias son bien visibles en <em>Dulce sabor a muerte</em>, en materia de duplicado autom&aacute;tico de elementos y un movimiento rob&oacute;tico que nada tiene que ver con el modelo <em>rubber hose</em> (&ldquo;manguera de goma&rdquo;, como se la conoc&iacute;a por los brazos bamboleantes de los personajes) que tanto se estilaba en la animaci&oacute;n primitiva estadounidense.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6526331-2ca4-421b-b5f4-51a1fd59fc70_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6526331-2ca4-421b-b5f4-51a1fd59fc70_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6526331-2ca4-421b-b5f4-51a1fd59fc70_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6526331-2ca4-421b-b5f4-51a1fd59fc70_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6526331-2ca4-421b-b5f4-51a1fd59fc70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6526331-2ca4-421b-b5f4-51a1fd59fc70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a6526331-2ca4-421b-b5f4-51a1fd59fc70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fotograma de &#039;Dulce sabor a muerte&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fotograma de &#039;Dulce sabor a muerte&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se percibe en los dise&ntilde;os como tal, gen&eacute;ricos por fuerza y apegados rutinariamente a esta escuela. Es la iconograf&iacute;a que acompa&ntilde;a al heladero y Roth podr&iacute;a justificarlo si se le hubiera ocurrido: &iquest;no encaja esta est&eacute;tica moribunda con un psic&oacute;pata as&iacute;, no podr&iacute;a ser esta reinterpretaci&oacute;n de motivos adorables algo remitente a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/five-nights-at-freddy-s-2-simpatica-secuela-pule-fallos-original-seguir-fascinando-generacion-z_129_12821760.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los animatr&oacute;nics de </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/five-nights-at-freddy-s-2-simpatica-secuela-pule-fallos-original-seguir-fascinando-generacion-z_129_12821760.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Five Nights at Freddy&rsquo;s</em></a>? Pues podr&iacute;a ser, claro. Podr&iacute;a tratarse de un uso intencionado, estilo lo que un director tan intelectual como Radu Jude hizo para re&iacute;rse de la tecnolog&iacute;a <a href="https://www.youtube.com/watch?v=ucHSSdyXqno" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(sin demasiada gracia, todo hay que decirlo)</a> en su reciente versi&oacute;n de <em>Dr&aacute;cula</em>. Pero hablamos de Roth. Adem&aacute;s de una pel&iacute;cula barat&iacute;sima, auspiciada por un sello que &eacute;l mismo mont&oacute; el a&ntilde;o pasado (The Horror Section) y, por tanto, beneficiada de una opacidad en su desarrollo muy &uacute;til para no llamar la atenci&oacute;n antes de tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Unir esta coyuntura al clima general que la IA ha implantado en Hollywood &mdash;llamando la atenci&oacute;n de cualquier ignorante avaricioso o cu&ntilde;ado protot&iacute;pico con algo de poder&mdash;, bastar&iacute;a para aclarar el enclave de <em>Dulce sabor a muerte</em>. Y, sin embargo, merece la pena ahondar un poco m&aacute;s en su director. &iquest;Qui&eacute;n es Eli Roth? Antes de nada, es un sionista entusiasta que desde los atentados del 7 de octubre ha defendido cada decisi&oacute;n del Estado de Israel y deseado que Greta Thunberg sea <a href="https://theplaylist.net/thanksgiving-director-eli-roth-says-humanitarian-peace-activist-greta-thunberg-needs-to-be-eaten-by-cannibals-20250611/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;devorada por can&iacute;bales&rdquo;</a>. Tambi&eacute;n es uno de los m&aacute;ximos promotores del <em>torture porn</em> en EEUU, ese terror fundamentado en el <em>gore</em> y el sadismo que representar&iacute;a <em>Hostel</em> en su m&aacute;ximo esplendor.
    </p><p class="article-text">
        Roth se hizo un nombre durante el estallido de este movimiento a poca distancia del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/posesion-infernal-llamas-entrega-salvaje-saga-desafio-tolerancia-violencia-desagradable_129_13383060.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nuevo Extremismo Franc&eacute;s</a>, a mediados de los 2000. Ha pasado su tiempo desde entonces y se nota en el escas&iacute;simo impacto con el que <em>Dulce sabor a muerte</em> encadena atrocidades y mutilaciones de los ni&ntilde;os contra sus padres. El tono, desde luego, apunta a una comedia negra que elude una aut&eacute;ntica empat&iacute;a, y no obstante tambi&eacute;n desde este &aacute;ngulo todo parece trasnochado: por comparar con un fen&oacute;meno similar <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/terrifier-3-fenomeno-cultural-e-hiperviolento-capaz-temblar-joker_129_11777193.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las pel&iacute;culas de </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/terrifier-3-fenomeno-cultural-e-hiperviolento-capaz-temblar-joker_129_11777193.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Terrifier</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/terrifier-3-fenomeno-cultural-e-hiperviolento-capaz-temblar-joker_129_11777193.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> son mucho m&aacute;s ingeniosas</a> y, sobre todo y en lo que ser&iacute;a la clave, traslucen una dignidad artesanal que en <em>Dulce sabor a muerte</em> ni est&aacute; ni se la espera. Una falta de talento que, por otra parte, es extrapolable a la totalidad de la filmograf&iacute;a de Roth.
    </p><p class="article-text">
        Por decirlo sin tapujos, Roth siempre ha sido un realizador de lo m&aacute;s incompetente. En el sentido m&aacute;s riguroso de la expresi&oacute;n, el que impele a una puesta en escena con unas m&iacute;nimas nociones formales. Lo sufr&iacute;amos cuando debutaba con <em>Cabin Fever</em> en 2002 y pod&iacute;amos achacarlo a la inexperiencia o el bajo presupuesto, pero una vez se suceden los a&ntilde;os y las pel&iacute;culas espantosas&hellip; ha de tratarse de una militante ineptitud. Que tambi&eacute;n estaba cuando la explosi&oacute;n del <em>torture porn</em>, solo que aqu&iacute; m&aacute;s que la negligencia a la hora de narrar en im&aacute;genes molestaba la mezquindad.
    </p><h2 class="article-text">Una pel&iacute;cula sin mensaje</h2><p class="article-text">
        La cinta muestra la capacidad de despojar al <em>gore</em> de todo lo que pueda tener de gracioso, en funci&oacute;n a un alarde de misantrop&iacute;a y gruesas notas reaccionarias &mdash;sobre todo entre <em>Hostel</em> y <em>Green Inferno</em>, miserable cr&iacute;tica a la supuesta doble moral de los discursos ecologistas sazonada con un rampante racismo&mdash;, que con el tiempo se han ido moderando para constituir simplemente entretenimientos pobres e inofensivos. Caso de <em>Black Friday</em>, con su facilona cr&iacute;tica al consumismo, o del que puede ser <a href="https://www.vulture.com/article/borderlands-review-a-total-catastrophe.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uno de los peores </a><a href="https://www.vulture.com/article/borderlands-review-a-total-catastrophe.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>blockbusters</em></a><a href="https://www.vulture.com/article/borderlands-review-a-total-catastrophe.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de los &uacute;ltimos a&ntilde;os</a>, <em>Borderlands</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Tal es el individuo que firma <em>Dulce sabor a muerte</em>. Tal es su falta de talento, que va desde una chocante incapacidad a la hora de describir el espacio de acci&oacute;n &mdash;la lamentable secuencia inicial&mdash;, hasta una planificaci&oacute;n pesadillesca de los di&aacute;logos a costa de una falta de ritmo y escritura que agrava las carencias descritas. Si bien cabe celebrar de <em>Dulce sabor a muerte</em> que por una vez no pretenda subrayar ning&uacute;n mensaje &mdash;decant&aacute;ndose por un desenlace sombr&iacute;o que podr&iacute;a haber encajado mejor si no culminara semejante chapuza&mdash;, volvemos a lidiar con una ortop&eacute;dica banalidad donde da igual que se quiera jugar mal&eacute;volamente con los imaginarios infantiles: la ejecuci&oacute;n es tan penosa que no hay forma de que el juego prospere. La complicidad tiende a cero.
    </p><p class="article-text">
        Y finalmente, una vez nos recuperamos y apartamos los restos de carro&ntilde;a de nuestros ojos, se abre paso una idea feliz. Esta apunta a que, si quienes sacan m&aacute;s provecho de la IA &mdash;quienes m&aacute;s necesitan recurrir a esta tecnolog&iacute;a contaminante dise&ntilde;ada para estimular la pereza y amodorrar la creatividad&mdash; son tipos tan mediocres como Eli Roth, la dignidad y el orgullo siguen de nuestro lado. Lo &uacute;nico que merece este percal es todo nuestro desprecio. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/dulce-sabor-muerte-flamante-prueba-ia-patetica-veces-gore-no-divertido_129_13485523.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Sep 2026 20:08:40 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f297659b-499c-4648-b184-0ce6d7008483_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150425.jpg" length="119484" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f297659b-499c-4648-b184-0ce6d7008483_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150425.jpg" type="image/jpeg" fileSize="119484" width="1500" height="844"/>
      <media:title><![CDATA[‘Dulce sabor a muerte’, una flamante prueba de que la IA es patética (y de que a veces el gore no es tan divertido)]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f297659b-499c-4648-b184-0ce6d7008483_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150425.jpg" width="1500" height="844"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Películas,Crítica,Cineastas,Cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Martin McDonagh hiela la sonrisa con 'Wild Horse Nine', una brillante sátira sobre el golpe de Estado contra Salvador Allende]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/martin-mcdonagh-hiela-sonrisa-wild-horse-nine-brillante-satira-golpe-salvador-allende_129_13484934.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/77c34fb2-1d94-49ed-8927-dd74f9a4bf40_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150408.jpg" width="5984" height="3366" alt="Martin McDonagh hiela la sonrisa con &#039;Wild Horse Nine&#039;, una brillante sátira sobre el golpe de Estado contra Salvador Allende"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director de 'Tres anuncios en las afueras' firma su mejor película en una defensa de la memoria que presenta a dos agentes de la CIA en el Chile de 1973</p><p class="subtitle">Cómo The Sun se convirtió en el periódico más vendido a golpe de sexo y morbo, y destrozó el periodismo para siempre
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Buena suerte con la democracia y todo eso&rdquo;. La frase, lapidaria, premonitoria y tan divertida como terror&iacute;fica, la dice en un momento de <em>Wild Horse Nine</em> el personaje que interpreta <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/john-malkovich-asesino-prostitutas-placer-efimero-madrid_129_9239734.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">John Malkovich</a>. &Eacute;l es un agente de la CIA destinado a<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/critica-conde-pinochet-vampiro-pablo-larrain-sigue-aterrorizando-chile-sacude-venecia-gracias_129_10477911.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Chile para preparar el golpe de Estado contra Allende</a> en 1973. Pero la memoria se le desvanece, y pide como &uacute;ltimo deseo acudir junto a su compa&ntilde;ero, Sam Rockwell, a ver las estatuas de Rapa Nui. All&iacute;, para luchar contra esos recuerdos que se pierden, decide tambi&eacute;n hacer unas memorias irreverentes y sorprendentes.
    </p><p class="article-text">
        La frase, llena de mala leche e iron&iacute;a, se la dice a dos activistas chilenas que est&aacute;n ilusionadas con su nuevo presidente, Salvador Allende. Malkovich sabe lo que va a pasar, y les suelta ese dardo envenenado. El dardo lo lanza al espectador tambi&eacute;n su director, Martin McDonagh, que ha logrado con <em>Wild Horse Nine</em> su mejor pel&iacute;cula y ha helado la sonrisa de la cr&iacute;tica en Venecia con una comedia negra que hace re&iacute;r de pena. Porque lo que se ve es tan hilarante como real. De aquellos polvos, estos lodos. Y de aquellos a&ntilde;os de golpes de Estado apoyados o dados por EEUU a cualquier Gobierno de izquierdas en Am&eacute;rica Latina, estas consecuencias de l&iacute;deres populistas, de fascistas aupados al poder que niegan la memoria hist&oacute;rica, que acusan al feminismo y que seguramente digan que ya no se puede hacer chistes de nada.
    </p><p class="article-text">
        McDonagh ha creado una brillant&iacute;sima s&aacute;tira sobre la memoria. La memoria que pierde su protagonista, y la memoria colectiva. La memoria hist&oacute;rica que hay que recordar para que no ocurra lo mismo. La met&aacute;fora es bella, pero en este caso es tambi&eacute;n muy divertida ante la incontinencia y las formas de esa dupla de agentes de la CIA que podr&iacute;an ser unos Mortadelo y Filem&oacute;n yanquis y con los que el cineasta hace tambi&eacute;n una parodia del cine de esp&iacute;as de los 70.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-zsbdEFivPgo-1748', 'youtube', 'zsbdEFivPgo', document.getElementById('yt-zsbdEFivPgo-1748'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-zsbdEFivPgo-1748 src="https://www.youtube.com/embed/zsbdEFivPgo?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        A Martin McDonagh ya se sabe que le encanta ese estilo ir&oacute;nico, pero su problema es que normalmente se gusta demasiado. Se sabe el ni&ntilde;o m&aacute;s listo de la clase, y hace decir a sus personajes frases imposibles y pomposas que epatan al p&uacute;blico y la cr&iacute;tica y que suelen revertir en elogios a sus libretos (aqu&iacute; en Venecia tiene dos premios al Mejor guion). Le pasaba en <em>Tres anuncios en las afueras</em> y en <em>Almas en pena en Inisherin.</em> Aqu&iacute;, sin embargo, consigue el equilibrio entre su propio estilo y el que ped&iacute;a su personaje. S&iacute;, est&aacute; esa iron&iacute;a presente en cada plano, pero sus frases no se comen su historia.
    </p><p class="article-text">
        <em>Wild Horse Nine </em>es una comedia divertida que habla de Chile, pero tambi&eacute;n de EEUU y de c&oacute;mo el asesinato de Kennedy acaba con muchas esperanzas. Habla de c&oacute;mo todo aquello remodel&oacute; lo que entendemos por democracia, y habla de esos &lsquo;funcionarios&rsquo; que siguen &oacute;rdenes sin importarles nada. Les da igual que gane Nixon, que se asesinen a inocentes en un pa&iacute;s a miles de kil&oacute;metros de distancia y que se imponga a dictadores a base de golpes de Estado. Ellos cumplen &oacute;rdenes. La banalidad del mal, abordada desde el humor y la s&aacute;tira, una propuesta arriesgada pero que de forma milagrosa siempre aterriza bien. 
    </p><p class="article-text">
        Lo hace porque tiene clar&iacute;simo su punto de vista moral. Aunque los agentes de la CIA sean sus protagonistas no les da las coartadas morales que McDonagh suele dar a sus &lsquo;malos&rsquo; (como pasaba con el personaje de Sam Rockwell en <em>Tres anuncios en las afueras).</em> Aqu&iacute; son dos mindundis, y esa memoria en descomposici&oacute;n hace que uno de ellos empiece a plantearse todo lo que ha hecho, y es ah&iacute;, desde el arrepentimiento y la sinceridad cuando llega la empat&iacute;a hacia &eacute;l. El bistur&iacute; sat&iacute;rico de McDonagh alcanza su cima en un cl&iacute;max violento, casi de justicia po&eacute;tica y con un mon&oacute;logo para el recuerdo de Malkovich sobre c&oacute;mo evitar el pr&oacute;ximo golpe de Estado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4dba60b5-1466-4adc-a616-e7fdeb74cfce_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4dba60b5-1466-4adc-a616-e7fdeb74cfce_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4dba60b5-1466-4adc-a616-e7fdeb74cfce_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4dba60b5-1466-4adc-a616-e7fdeb74cfce_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4dba60b5-1466-4adc-a616-e7fdeb74cfce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4dba60b5-1466-4adc-a616-e7fdeb74cfce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4dba60b5-1466-4adc-a616-e7fdeb74cfce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fotograma de &#039;Wild Horse Nine&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fotograma de &#039;Wild Horse Nine&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Malkovich ofrece una interpretaci&oacute;n para el recuerdo. Consigue caminar por la fin&iacute;sima l&iacute;nea entre la sobreactuaci&oacute;n y el no llegar a un tono endiablado. Lo clava. Est&aacute; magn&eacute;tico y uno no puede quitar la mirada de su personaje, que pasa de la ternura a lo repugnante en una sola frase y que probablemente le vaya a granjear bastantes premios en los pr&oacute;ximos meses. A su lado, un Sam Rockwell que repite con McDonagh y que nunca falla y un volc&aacute;nico y divertid&iacute;simo Steve Buscemi. Todo en su sitio para que <em>Wild Horse Nine</em> sea una de las pel&iacute;culas de la temporada. 
    </p><p class="article-text">
        McDonagh defendi&oacute; en la rueda de prensa este paso adelante en su cine donde ha entrado en algo que le interesa desde hace tiempo, &ldquo;lo que la CIA ha hecho en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, las cosas horribles que hizo&rdquo;. En la pel&iacute;cula hablan de Guatemala, Congo o Bah&iacute;a de Cochinos como ejemplos de los golpes de Estado donde EEUU particip&oacute;. &ldquo;Se ha hablado mucho de la KGB y lo que hizo, pero creo que no hemos cuestionado las actividades de la CIA tanto como deb&iacute;amos, y ese fue uno de los puntos de inicio para hacer esta pel&iacute;cula&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; sobre un filme que &ldquo;pas&oacute; de ser una comedia a algo m&aacute;s profundo, oscuro y triste&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El cineasta y dramaturgo tambi&eacute;n respondi&oacute; cuando el equipo fue preguntado si lo que muestra <em>Wild Horse Nine</em> tiene ecos en la operaci&oacute;n de EEUU en Venezuela. &ldquo;No parece que ya hagan las cosas ni de forma encubierta, al menos en los 70 la inteligencia lo intentaba mantener en secreto&rdquo;, comenz&oacute; diciendo para subrayar que, aunque su pel&iacute;cula &ldquo;habla del Chile del 73, sus tent&aacute;culos y conexiones hacen que se lea como una pel&iacute;cula que habla del momento actual&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/martin-mcdonagh-hiela-sonrisa-wild-horse-nine-brillante-satira-golpe-salvador-allende_129_13484934.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Sep 2026 20:08:37 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/77c34fb2-1d94-49ed-8927-dd74f9a4bf40_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150408.jpg" length="6442974" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/77c34fb2-1d94-49ed-8927-dd74f9a4bf40_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150408.jpg" type="image/jpeg" fileSize="6442974" width="5984" height="3366"/>
      <media:title><![CDATA[Martin McDonagh hiela la sonrisa con 'Wild Horse Nine', una brillante sátira sobre el golpe de Estado contra Salvador Allende]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/77c34fb2-1d94-49ed-8927-dd74f9a4bf40_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150408.jpg" width="5984" height="3366"/>
      <media:keywords><![CDATA[Mostra de Venecia,Chile,Salvador Allende,Augusto Pinochet,CIA,Comedia,Críticas de cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cristina Llanos rompe su silencio en unas memorias cargadas de bilis, críticas a la ley trans y defensas de Israel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/cristina-llanos-rompe-silencio-memorias-cargadas-bilis-criticas-ley-trans-defensas-israel_1_13483849.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/da659caa-95f3-4ed5-bd69-bb6867e0a30b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150382.jpg" width="3086" height="1736" alt="Cristina Llanos rompe su silencio en unas memorias cargadas de bilis, críticas a la ley trans y defensas de Israel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cantante de Dover vuelca en 'La noche cayó y ya nadie pudo salvarme' el infierno con el que convivió durante el éxito de la banda, pero también antes y después, con dardos a Íñigo Errejón y crudos relatos sobre su anorexia, depresión y fibromialgia</p><p class="subtitle">Nerea Pérez de las Heras: “Las discapacitadas no peleamos con la silla de ruedas sino con las escaleras y la burocracia”
</p></div><p class="article-text">
        Depresi&oacute;n, agresi&oacute;n sexual, intento de suicidio, anorexia, colon irritable, <a href="https://www.eldiario.es/era/fibromialgia-dolor-inexplicable-afecta-4-2-mujeres-espanolas_1_9775854.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fibromialgia</a> y much&iacute;sima, much&iacute;sima rabia, son las protagonistas que vertebran <em>La noche cay&oacute; y ya nadie pudo salvarme</em> (La Esfera de los Libros), las pol&eacute;micas memorias de Cristina Llanos Fayos, en las que la que fue cantante de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/dover-habria-tenido-banda-hermanas-llanos-invitaron-generacion-revolucion-feminista-rock_1_12011332.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dover</a> ha volcado &ndash;o m&aacute;s bien vomitado&ndash; el infierno con el que convivi&oacute; mientras la banda triunfaba encima de los escenarios. Aunque tambi&eacute;n antes, y despu&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Un libro recibido con sorpresa por llegar tras diez a&ntilde;os de silencio de la artista desde que se disolviera el grupo en 2015, y sobre todo por sus controvertidas opiniones sobre Israel y la ley trans. Tambi&eacute;n arremete contra quien no le gustan <a href="https://www.eldiario.es/era/beatles-soft-boys-ficcion-reproduce-canon-belleza_1_12256397.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Beatles</a>, el &ldquo;puto viento&rdquo; de Madrid, Freud e <a href="https://www.eldiario.es/politica/juez-archiva-querella-inigo-errejon-elisa-mouliaa-calumnias_1_13469462.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Iacute;&ntilde;igo Errej&oacute;n</a>. Todo en un tono cabread&iacute;simo, con frases cortas, a veces formadas por una sola palabra, cargadas como una metralleta de bilis sin ning&uacute;n tipo de seguro. Insulta con y sin iron&iacute;a, maldice, amenaza.
    </p><p class="article-text">
        El primer sujeto contra el que arremete en el texto es su psiquiatra, al que asegura que no soporta y que tiene cara de &ldquo;man&iacute;aco escapado de un psiqui&aacute;trico&rdquo;, de &ldquo;s&aacute;dico&rdquo;, &ldquo;animal&rdquo;, &ldquo;salvaje&rdquo; y &ldquo;asesino&rdquo;; aunque asegura que le &ldquo;da igual&rdquo;: &ldquo;Lo que haga o deje de hacer ese se&ntilde;or en sus ratos libres me la suda hasta el infinito&rdquo;. Las memorias, articuladas como un diario, con cap&iacute;tulos dedicados a distintas jornadas que empiezan y tambi&eacute;n terminan en el mes de noviembre de 2023, transitando distintas jornadas y meses entre medias, sin especificar el a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Concluyen con la reacci&oacute;n de Cristina Llanos a la muerte de su hermano Mariano, de quien relata que &ldquo;fumaba base de coca&iacute;na desde hac&iacute;a veintitantos a&ntilde;os&rdquo;, cuando trabajaba junto a ella y su hermana <a href="https://www.eldiario.es/la-rioja/logrono/amparo-llanos-dover-hacemos-lo-que-nos-pide-el-cuerpo_1_11018822.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Amparo Llanos</a> (cofundadora de Dover) conduciendo la furgoneta y gestionando el merchandising de la banda. Termin&oacute; viviendo en la Ca&ntilde;ada Real y fue la Polic&iacute;a Nacional quien por v&iacute;a telef&oacute;nica le comunic&oacute; la noticia de su fallecimiento.
    </p><h2 class="article-text">La &ldquo;deuda&rdquo; con el pueblo jud&iacute;o</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los apuntes biogr&aacute;ficos, la m&uacute;sico vierte igualmente opiniones con enojo como el cap&iacute;tulo ubicado en la noche de un domingo 5 de marzo (no menciona el a&ntilde;o, pero podr&iacute;a suponerse que de 2023), en el que comienza hablando de la cantidad de tiempo que pierde al d&iacute;a y termina reivindicando que &ldquo;la humanidad le debe al pueblo jud&iacute;o el Estado de Israel&rdquo;. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/af33227a-c440-4458-afd9-a0270232caab_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Me parece que se acerca una oleada de antisemitismo. Y bien gorda esta vez. Traidora. Cobarde, como todas las ocurridas a lo largo de la historia. Repugnante, en una palabra&rdquo;, se&ntilde;ala Cristina Llanos. La artista asegura que &ldquo;desde la destrucci&oacute;n del Segundo Templo no se les ha parado de perseguir. Di&aacute;spora que te crio, un siglo detr&aacute;s del otro. Ya est&aacute; bien cacho cabrones&rdquo;, dice. &ldquo;YA EST&Aacute; BIEN&rdquo;, apostilla en may&uacute;sculas. La artista revela que ella no quiere &ldquo;eso&rdquo; sobre su conciencia y plantea que &ldquo;ojal&aacute; est&eacute; equivocada&rdquo; y &ldquo;sea exageraci&oacute;n&rdquo;, cosa que al mismo tiempo duda, &ldquo;desgraciadamente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cristina Llanos Fayos no hab&iacute;a compartido su opini&oacute;n sobre Israel hasta ahora. Su p&uacute;blico no sab&iacute;a que la int&eacute;rprete de <em>Devil Came To Me, Serenade</em> y <em>Let Me Out</em> tem&iacute;a las &ldquo;oleadas de antisemitismo&rdquo; a las que hace referencia en su volumen. Unas memorias que llegan a las librer&iacute;as de la mano de La Esfera de los Libros, editorial que ha publicado biograf&iacute;as de otras figuras como Mar Flores, Cayetano Mart&iacute;nez de Irujo, Isabel Pantoja, Carmen Lomana y Lydia Lozano.
    </p><h2 class="article-text">De la 'ley trans fluida' a &Iacute;&ntilde;igo Errej&oacute;n</h2><p class="article-text">
        A ra&iacute;z de recordar uno de los m&uacute;ltiples paseos que da con su hermana Amparo, Ampi, a quien dedica el libro, que funciona a su vez como una carta de amor a ella, Cristina Llanos acaba reivindicando a las mujeres que &ldquo;dieron gran parte de su tiempo, murieron, fueron perseguidas o/y torturadas&rdquo; por luchar por los derechos de las mujeres, desde Kate Millet a Emeline Pankhurst, pasando por Britney Spears, Emilia Pardo Baz&aacute;n, Mahsa Amini, Nevenka Fern&aacute;ndez y Emily Davinson. 
    </p><p class="article-text">
        Insiste en que alude a los derechos de &ldquo;todas las mujeres&rdquo;. &ldquo;Mujeres machistas incluidas. S&iacute;, los m&iacute;os, los tuyos, los de ella, los de aquella, la otra, la de m&aacute;s all&aacute;. Al final son todos lo mismo. Derechos humanos. No me hartar&eacute; de repetirlo. Al que le aburra que cierre el libro y lo tire por la ventana. Me trae al fresco&rdquo;, arremete.
    </p><p class="article-text">
        Cristina hace referencia a Malcom X cuando hablaba del 'demonio blanco', para explicar que ella identifica al &ldquo;demonio con pene, del color que sea, tanto &eacute;l como su pene&rdquo;; e insiste en identificar esta como su batalla. La artista explica que esta su lucha, ir&aacute; siempre por encima de cualquier otra, sobre las que antes de especificarlas, avisa: &ldquo;Oy, oy, oy, qu&eacute; mala soy&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Es entonces cuando enumera &ldquo;la reivindicaci&oacute;n de la ayuda para los pobrecitos ni&ntilde;os de &Aacute;frica y otros tantos lugares dejados de la mano divina, la oposici&oacute;n a las guerras de aqu&iacute; o all&aacute;, la colaboraci&oacute;n con las plataformas secuestradas por cualquier desastre y, por supuesto, los anhelos 'femeninos' de algunos hombres, algunos, llamados de g&eacute;nero fluido, que mezclan a lo tonto churras con merinas, tan temidos hoy en d&iacute;a, inquisidores de primer orden, aprovechando la m&iacute;nima cr&iacute;tica a la 'ley trans/fluida' para intentar quemarte en la hoguera&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La cantante aclara que no quiere &ldquo;caer en generalizaciones&rdquo; y que es consciente de que &ldquo;no todos&rdquo; son as&iacute;, y que se refiere a la ley entre comillas porque &ldquo;una ley que protege a unos y desprotege a otras no es una ley, es un desprop&oacute;sito&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2585af75-1361-4e9b-a251-dbf4f327d5fe_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2585af75-1361-4e9b-a251-dbf4f327d5fe_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2585af75-1361-4e9b-a251-dbf4f327d5fe_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2585af75-1361-4e9b-a251-dbf4f327d5fe_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2585af75-1361-4e9b-a251-dbf4f327d5fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2585af75-1361-4e9b-a251-dbf4f327d5fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2585af75-1361-4e9b-a251-dbf4f327d5fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Imagen de archivo de Dover, en una imagen de archivo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Imagen de archivo de Dover, en una imagen de archivo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La autora lamenta que, &ldquo;ocurra lo que ocurra&rdquo; alrededor, las mujeres se enfrentan &ldquo;simult&aacute;neamente a la opresi&oacute;n y la violencia sexual, que nunca descansan&rdquo;. Para sostener como argumento menciona los informes anuales de la ONU al respecto, en los que &ldquo;el demonio con pene est&aacute; siempre a la que salta&rdquo;. Habla de las violaciones por conflicto b&eacute;lico o cat&aacute;strofe natural como el Katrina, pero tambi&eacute;n de Espa&ntilde;a. En concreto sobre el &ldquo;cacareado movimiento&rdquo; del 15M. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que joderse, hubo intentos de agresi&oacute;n y agresiones totales, seg&uacute;n denunciaron varias mujeres de las que estaban all&iacute;, como ellos, para protestar p&uacute;blicamente contra los gobiernos. Hubo agresiones todas las noches de acampada, repito, con el cabronazo 'aliade' de Errej&oacute;n entre sus filas&rdquo;, a&ntilde;ade sobre el <a href="https://www.eldiario.es/politica/juez-archiva-querella-inigo-errejon-elisa-mouliaa-calumnias_1_13469462.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">exportavoz de Sumar</a>, sobre el que posteriormente indica que no pretende &ldquo;dar a entender que cometi&oacute; ning&uacute;n delito&rdquo; durante el 15M. S&iacute; que se&ntilde;ala que &ldquo;ahora todos sabemos c&oacute;mo se las gasta en las distancias cortas, admitido por &eacute;l mismo en televisi&oacute;n tras ser denunciado p&uacute;blicamente&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo misma conmigo misma, en mi cabeza, puedo sacar las conclusiones que me d&eacute; la gana. Siempre he cre&iacute;do mucho en el humo y el fuego. Para m&iacute;, los hombres que cruzan la raya en lo m&aacute;s m&iacute;nimo, por ejemplo, miradas cerdas y agresivas, est&aacute;n en el mismo saco que los que te violan, torturan y matan. Son puntos distintos de la misma l&iacute;nea. Me importa una mierda c&oacute;mo y cuanto quiera la ley diferenciarlos&rdquo;, concluye. 
    </p><p class="article-text">
        La cantante contin&uacute;a sus memorias, cada vez m&aacute;s semejantes a un sumidero de enfados, dolor y rencor, con la angustia que le genera que se le apilen los platos sin fregar, la fobia que tiene al ginec&oacute;logo y la nostalgia por el &ldquo;verdadero&rdquo; febrero de Madrid, &ldquo;el de las novelas de Gald&oacute;s, el republicano, el de las pel&iacute;culas de la guerra y la posguerra&rdquo;. Cristina Llanos Fayos escribe que dej&oacute; de comer durante diez a&ntilde;os, de los treinta a los cuarenta: &ldquo;La anorexia es un aspirador de vidas. Te la roba, y sin pedir permiso, encima&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El final se lo dedica a su hermano fallecido, a quien transmite que le quiere y pide perd&oacute;n. &ldquo;Si me perdonaste, gracias con toda el alma. Si no te dio tiempo, por favor, perd&oacute;name ahora. Si no puedes, no te preocupes, no pasa nada, lo entiendo&rdquo;, son sus &uacute;ltimas palabras. Un testimonio sobre el que no vamos a poder preguntar, ya que la editorial comunica que la autora no va a conceder entrevistas. Cristina Llanos Fayos ha roto su silencio diez a&ntilde;os despu&eacute;s, en la manera que ha sabido y podido, con unas duras memorias escritas con tinta ba&ntilde;ada en hiel, y afilados dardos repartidos por diversas dianas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/cristina-llanos-rompe-silencio-memorias-cargadas-bilis-criticas-ley-trans-defensas-israel_1_13483849.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Sep 2026 14:22:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/da659caa-95f3-4ed5-bd69-bb6867e0a30b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150382.jpg" length="327695" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/da659caa-95f3-4ed5-bd69-bb6867e0a30b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150382.jpg" type="image/jpeg" fileSize="327695" width="3086" height="1736"/>
      <media:title><![CDATA[Cristina Llanos rompe su silencio en unas memorias cargadas de bilis, críticas a la ley trans y defensas de Israel]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/da659caa-95f3-4ed5-bd69-bb6867e0a30b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150382.jpg" width="3086" height="1736"/>
      <media:keywords><![CDATA[Música,Biografías,Literatura,Feminismo,Israel,Ley trans,Íñigo Errejón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un músico de la banda Camilo Séptimo, asesinado junto a su familia en México]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musico-banda-camilo-septimo-asesinado-familia-centro-mexico_1_13483629.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a5474517-7996-46ac-8164-ffaa83c0cfed_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150404.jpg" width="543" height="305" alt="Un músico de la banda Camilo Séptimo, asesinado junto a su familia en México"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dos sospechosos, uno de ellos socio del músico, han sido detenidos, mientras las autoridades investigan si todo empezó con un posible robo </p><p class="subtitle">Muere Cassandra Wilson, la cantante que fusionó el jazz con mil géneros</p></div><p class="article-text">
        El teclista de la banda mexicana de synthpop e indierock Camilo S&eacute;ptimo, Jonathan Mel&eacute;ndez (conocido como Honas), ha sido asesinado, junto a su esposa embarazada, su hija de tres a&ntilde;os y la empleada del hogar, en su casa de Atizap&aacute;n de Zaragoza (M&eacute;xico).  
    </p><p class="article-text">
        Las autoridades mexicanas detuvieron este mi&eacute;rcoles a dos hombres por ser los presuntos responsables del homicidio m&uacute;ltiple. Los cuerpos fueron hallados al interior de su residencia en los primeros minutos del mi&eacute;rcoles, despu&eacute;s de que vecinos de la torre residencial alertaran a la polic&iacute;a municipal tras escuchar disparos y gritos en el interior del departamento. Seg&uacute;n la informaci&oacute;n difundida por las autoridades, el suceso habr&iacute;a ocurrido entre las 17:30 y las 19:40 horas del martes, mientras que los primeros agentes llegaron al inmueble alrededor de las 23:50 horas.
    </p><p class="article-text">
        Al ingresar en la vivienda, los agentes localizaron sin vida a Mel&eacute;ndez, de 38 a&ntilde;os; a su esposa embarazada Ana Paola, de 35 a&ntilde;os; a la hija de ambos, de tres a&ntilde;os, y a la empleada del hogar, de 21 a&ntilde;os. Seg&uacute;n informaci&oacute;n publicada por medios mexicanos, Mel&eacute;ndez, su esposa y la ni&ntilde;a recibieron disparos en la cabeza, mientras que la trabajadora del hogar presentaba una herida de bala en la espalda. La mascota de la familia tambi&eacute;n fue encontrada sin vida.
    </p><p class="article-text">
        En el lugar de los hechos, los servicios de emergencia localizaron adem&aacute;s al otro hijo de la pareja, un menor de seis a&ntilde;os, que fue encontrado tras el ataque, se encontraba dentro del domicilio sin signos aparentes de violencia f&iacute;sica. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.instagram.com/p/DcziWbeFWaB/?img_index=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La banda ha publicado en sus redes sociales</a> una despedida, en la que &ldquo;con profundo dolor&rdquo; despiden a su &ldquo;querido hermano&rdquo;. &ldquo;Vivir&aacute;n por siempre en nuestros corazones&rdquo;, a&ntilde;aden, despidiendo tambi&eacute;n a su familia asesinada. &ldquo;Honas, celebramos tu m&uacute;sica, tu vida y tu luz&rdquo;, terminan en el comunicado.
    </p><p class="article-text">
        Artistas mexicanos como Enjambre, Caifanes, Motel, Ximena Sarin&#771;ana o Silvana Estrada se han sumado a las condolencias.
    </p><h2 class="article-text">Detenciones</h2><p class="article-text">
        Las detenciones de Diego Sebasti&aacute;n &ldquo;N&rdquo;, identificado como socio de Mel&eacute;ndez y se&ntilde;alado por las autoridades como presunto autor del crimen, y de Gerardo &ldquo;N&rdquo; se ejecutaron tras un operativo coordinado entre la Fiscal&iacute;a General de Justicia del Estado de M&eacute;xico (FGJEM), la Secretar&iacute;a de Seguridad y Protecci&oacute;n Ciudadana (SSPC) y la polic&iacute;a de la Ciudad de M&eacute;xico. El secretario de Seguridad y Protecci&oacute;n Ciudadana, Omar Garc&iacute;a Harfuch, afirm&oacute; que la coordinaci&oacute;n entre las distintas instituciones permiti&oacute; localizar y detener a ambos sospechosos en menos de 12 horas.
    </p><p class="article-text">
        Fuentes federales confirmaron a EFE que la principal l&iacute;nea de investigaci&oacute;n apunta a un robo que termin&oacute; en una masacre, facilitado por la relaci&oacute;n comercial que un&iacute;a a las partes; Diego Sebasti&aacute;n &ldquo;N&rdquo;, identificado como socio de la v&iacute;ctima de iniciales J.S.M.O., habr&iacute;a aprovechado la confianza mutua para acceder al domicilio con el consentimiento de la familia antes de perpetrar el ataque.
    </p><p class="article-text">
        Las autoridades investigan tambi&eacute;n la relaci&oacute;n entre los dos detenidos y su posible participaci&oacute;n en los hechos. La Fiscal&iacute;a de M&eacute;xico identifica a Diego Sebasti&aacute;n &ldquo;N&rdquo; como el presunto autor material, mientras que por el momento no se ha precisado p&uacute;blicamente qu&eacute; papel habr&iacute;a desempe&ntilde;ado Gerardo &ldquo;N&rdquo; en el homicidio m&uacute;ltiple.
    </p><p class="article-text">
        Jonathan Mel&eacute;ndez era teclista, productor y fundador de Camilo S&eacute;ptimo, una de las bandas mexicanas de indie rock m&aacute;s conocidas en el pa&iacute;s. El m&uacute;sico y su familia resid&iacute;an en un apartamento en Grand Viure, en la zona de Bosque Esmeralda, en Atizap&aacute;n de Zaragoza, al noroeste de Ciudad de M&eacute;xico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE / elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musico-banda-camilo-septimo-asesinado-familia-centro-mexico_1_13483629.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Sep 2026 10:55:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a5474517-7996-46ac-8164-ffaa83c0cfed_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150404.jpg" length="56531" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a5474517-7996-46ac-8164-ffaa83c0cfed_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150404.jpg" type="image/jpeg" fileSize="56531" width="543" height="305"/>
      <media:title><![CDATA[Un músico de la banda Camilo Séptimo, asesinado junto a su familia en México]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a5474517-7996-46ac-8164-ffaa83c0cfed_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150404.jpg" width="543" height="305"/>
      <media:keywords><![CDATA[Música,México,Rock,Asesinatos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘La bola negra’, ‘El ser querido’ y ‘Los domingos’, finalistas para representar a España en los Oscar 2027]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/bola-negra-querido-domingos-tres-finalistas-representar-espana-oscar_1_13483931.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0c6d9223-d2c7-4509-bb4a-59c182190d33_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150394.jpg" width="3543" height="1993" alt="‘La bola negra’, ‘El ser querido’ y ‘Los domingos’, finalistas para representar a España en los Oscar 2027"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Academia de Cine se ha decantado por las películas de los Javis, Rodrigo Sorogoyen y Alauda Ruiz de Azúa; la cinta que luchará por acudir a Los Ángeles será anunciada el 16 de septiembre</p><p class="subtitle">Entrevista - Javier Bardem: “En los jóvenes hay un renacer de una masculinidad peligrosa”</p></div><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/cultura/fernando-mendez-leite-reelegido-presidente-academia-cine_1_13320628.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Academia de Cine</a> ha anunciado las tres cintas finalistas que luchar&aacute;n por representar a Espa&ntilde;a en los Premios Oscar 2027 en la categor&iacute;a que honra a la mejor pel&iacute;cula internacional. <em>La bola negra</em> de los Javis, <em>El ser querido</em> de Rodrigo Sorogoyen y <em>Los domingos</em> de Alauda Ruiz de Az&uacute;a son los tres t&iacute;tulos seleccionados por la instituci&oacute;n. Ahora, ser&aacute;n sus miembros quienes decidan la pel&iacute;cula que finalmente competir&aacute; por la nominaci&oacute;n a la estatuilla. La elecci&oacute;n final ser&aacute; anunciada el 16 de septiembre.
    </p><p class="article-text">
        El largometraje resultante tomar&aacute; el relevo a <em>Sirat </em>de Oliver Laxe, la cinta por la que apost&oacute; la Academia de Cine para representar a Espa&ntilde;a en los Oscar de 2026, que, al contrario que la anterior <em>Segundo premio</em> de Isaki Lacuesta y Pol Rodr&iacute;guez, s&iacute; logr&oacute; hacerse con la nominaci&oacute;n. Laxe incluso <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/sirat-oliver-laxe-logra-nominaciones-oscar-mejor-pelicula-internacional-mejor-sonido_1_12927581.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">opt&oacute; a dos galardones</a>: mejor pel&iacute;cula internacional y mejor sonido. En esta ocasi&oacute;n, Espa&ntilde;a llega de hacer un buen papel en el Festival de Cannes, donde tanto <em>La bola negra</em> como <em>El ser querido</em> compitieron en la Secci&oacute;n Oficial, siendo la primera galardonada con el premio a la mejor direcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>La bola negra</em>, el filme de Javier Calvo y Javier Ambrossi, es una de las grandes apuestas de Netflix para los pr&oacute;ximos Oscar. En Cannes tuvo una buen&iacute;sima acogida por parte de la cr&iacute;tica y, desde entonces, la plataforma de <em>streaming </em>ha preparado una gran campa&ntilde;a para la cinta en la temporada de premios. Tanto es as&iacute; que tendr&aacute; el periodo de tiempo <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/javis-bola-negra-record-47-dias-estreno-exclusivo-cines-pasar-netflix-eeuu_1_13428297.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s largo en la cartelera</a> de Estados Unidos antes de su estreno en Netflix. Asimismo, su canci&oacute;n <em>La nieve</em>, compuesta por Guitarricadelafuente y Ra&uuml;l Refree, ha sido presentada para <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/cancion-guitarricadelafuente-bola-negra-javis-busca-nominacion-oscar_1_13442050.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recibir una nominaci&oacute;n</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2eda1769-ca2f-4f48-8520-e41547cecc70_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x697y213.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2eda1769-ca2f-4f48-8520-e41547cecc70_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x697y213.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2eda1769-ca2f-4f48-8520-e41547cecc70_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x697y213.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2eda1769-ca2f-4f48-8520-e41547cecc70_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x697y213.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2eda1769-ca2f-4f48-8520-e41547cecc70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x697y213.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2eda1769-ca2f-4f48-8520-e41547cecc70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x697y213.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2eda1769-ca2f-4f48-8520-e41547cecc70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x697y213.jpg"
                    alt="Isabel Peña y Rodrigo Sorogoyen en el rodaje de &#039;El ser querido&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Isabel Peña y Rodrigo Sorogoyen en el rodaje de &#039;El ser querido&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em>La bola negra</em> narra las vidas interconectadas de tres hombres en tres &eacute;pocas distintas. Tres existencias &iacute;ntimamente ligadas por la sexualidad y el deseo, el dolor y la herencia; y una de las &uacute;ltimas obras, inacabada, de <a href="https://www.eldiario.es/politica/garcia-lorca-ventana-lectura-escritura-prision-libro-libertad_1_12358243.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Federico Garc&iacute;a Lorca</a>. Ha sido escrita por los Javis junto con Alberto Conejero, y est&aacute; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/guitarricadelafuente-cantante-constantemente-cool_128_12299089.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">protagonizada por Guitarricadelafuente</a>, en su debut como actor, as&iacute; como por Pen&eacute;lope Cruz, Glenn Close, Miguel Bernardeau, Carlos Gonz&aacute;lez, Milo Quifes, Lola Due&ntilde;as y Julio Torres. Se estrenar&aacute; en cines en Espa&ntilde;a el pr&oacute;ximo 25 de septiembre.
    </p><p class="article-text">
        Javier Ambrossi ha agradecido por la preselecci&oacute;n de <em>La bola negra</em> y ha afirmado que se &ldquo;dejar&iacute;an la piel&rdquo; por representar al pa&iacute;s en los Oscar. &ldquo;M&aacute;s all&aacute; de lo que pase, que ser&iacute;a precioso, hay planes de que la pel&iacute;cula llegue a la mayor cantidad de gente posible&rdquo;, ha comentado. Asimismo, tambi&eacute;n se ha acordado de <em>Amarga Navidad</em>, el que era otro de los t&iacute;tulos favoritos: &ldquo;Quiero felicitar a Almod&oacute;var porque, aunque no est&aacute; entre las tres pelis, ha hecho un pelicul&oacute;n y se va a quedar con nosotros much&iacute;simo tiempo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Javier Calvo ha apuntado que la cinta est&aacute; trascendiendo fronteras. &ldquo;Algo que cre&iacute;amos que era muy espa&ntilde;ol, muy de nuestra cultura, aqu&iacute; en Estados Unidos emociona de una manera que me sorprende. Les interesa nuestra historia, les interesa Federico, y salen muy tocados de los visionados. Gente a la que admiramos much&iacute;simo se nos est&aacute; acercando, as&iacute; que es un momento incre&iacute;ble&rdquo;, ha destacado. Adem&aacute;s, ha confesado que &ldquo;el premio a mejores directores en Cannes fueron unas palabras de aliento&rdquo;: &ldquo;Fue una voz que nos dijo que &eacute;ramos unos grandes directores. Hemos aprendido haciendo, rodando, y <em>La bola negra</em> ha sido el rodaje m&aacute;s intenso que hemos vivido todos los que hemos participado en &eacute;l&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un &ldquo;momento muy bonito&rdquo; para los cineastas</h2><p class="article-text">
        Rodrigo Sorogoyen presenta en <em>El ser querido</em> un reencuentro, mostrando a un director de cine que quiere redimir sus pecados reencontr&aacute;ndose con la hija a la que abandon&oacute;. Se trata de un <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/rodrigo-sorogoyen-e-isabel-pena-querido-sido-guion-dificil-hemos-escrito_1_13476514.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">filme sobre la culpa</a>, pero sobre todo sobre c&oacute;mo se construye la memoria y el relato. Los recuerdos de ese padre, cuyo papel defiende Javier Bardem, y su hija, a la que interpreta Victoria Luengo, son radicalmente diferentes y ninguno pretende dar su brazo a torcer. El largometraje ha tenido un excelente &eacute;xito en taquilla, superando el debut de <em>As bestas </em>y salvando el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/tadeo-jones-sorogoyen-salvan-verano-cine-espanol-arrasan-taquilla_1_13476050.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">verano de la taquilla espa&ntilde;ola</a>.
    </p><p class="article-text">
        Sorogoyen ha reaccionado a la noticia afirmando que est&aacute; en un &ldquo;momento muy bonito&rdquo;: &ldquo;En el equipo comentamos mucho que est&aacute; yendo todo muy bien. Las taquillas y las cr&iacute;ticas van muy bien. Al p&uacute;blico le est&aacute; llegando mucho la pel&iacute;cula y sonre&iacute;mos como tontos&rdquo;. El cineasta ha declarado que el hecho de que <em>El ser querido</em> sea una de las tres pel&iacute;culas que puede representar a Espa&ntilde;a en los Oscar &ldquo;es la guinda, una alegr&iacute;a m&aacute;s&rdquo;. &ldquo;Estamos muy contentos, sobre todo por la taquilla, que est&aacute; siendo sorpresiva. Normalmente siempre pienso que no vamos a hacer taquilla, as&iacute; que estoy contento de haberme equivocado&rdquo;, ha a&ntilde;adido.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a enfrentarse a <em>Los domingos</em> y <em>La bola negra</em>, Isabel Pe&ntilde;a, guionista de la pel&iacute;cula, ha comentado que lo encara &ldquo;con much&iacute;simo orgullo de pertenecer a esta generaci&oacute;n de cineastas&rdquo;. &ldquo;Estamos en un momento buen&iacute;simo y somos gente que, aunque se nos puede considerar j&oacute;venes, todas las personas de todos estos equipos llevamos much&iacute;simo tiempo currando y nos lo hemos ganado. Quiero felicitar tambi&eacute;n a los Javis y al equipo de <em>Los domingos</em>&rdquo;, ha alegado.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, Alauda Ruiz de Az&uacute;a se hizo con una de las pel&iacute;culas m&aacute;s aclamadas del a&ntilde;o pasado con<em> Los domingos</em>. Arrasando tanto <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/domingos-alauda-ruiz-azua-arrasa-feroz-perfila-gran-favorita-goya_129_12933389.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en los Feroz</a> como en los Goya, la pel&iacute;cula gira en torno a un <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/harias-si-hija-metiera-monja-alauda-ruiz-azua-dinamita-lazos-familiares-domingos_1_12622628.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dif&iacute;cil dilema</a>: &iquest;qu&eacute; har&iacute;as si tu hija se metiera a monja? La decisi&oacute;n de una joven menor, que deber&iacute;a elegir carrera para ir a la universidad y elige un convento de clausura, enfrenta las posiciones de su padre, que deja que haga lo que quiera, y la de su t&iacute;a, interpretada por Patricia L&oacute;pez Arnaiz, que se da contra la pared constantemente en su intento de convencerles de que esa decisi&oacute;n no es libre, sino un proceso de gota china hecho durante a&ntilde;os en un colegio religioso. 
    </p><p class="article-text">
        La directora ha indicado que <em>Los domingos</em> ha sido una pel&iacute;cula &ldquo;muy especial&rdquo;. &ldquo;Lo hemos vivido con mucha emoci&oacute;n y estamos muy agradecidos a todos los compa&ntilde;eros de la Academia que nos han arropado y abrazado&rdquo;, ha agregado Ruiz de Az&uacute;a. En cuanto a la segunda vida internacional que pueda tener la cinta, se muestra optimista: &ldquo;Todav&iacute;a no se ha estrenado en Estados Unidos, pero recuerdo que en el Festival de San Sebasti&aacute;n, donde ganamos la Concha de Oro, hubo mucha gente de todo el mundo e intuimos que atravesaba a la gente de distintas maneras. A veces, lo que hay dentro es mucho m&aacute;s profundo y sigue generando conversaci&oacute;n entre personas de muchas culturas distintas&rdquo;. &ldquo;El dilema sobre lo religioso y la tolerancia est&aacute; presente internacionalmente&rdquo;, ha sentenciado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/bola-negra-querido-domingos-tres-finalistas-representar-espana-oscar_1_13483931.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Sep 2026 08:39:08 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0c6d9223-d2c7-4509-bb4a-59c182190d33_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150394.jpg" length="573728" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0c6d9223-d2c7-4509-bb4a-59c182190d33_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150394.jpg" type="image/jpeg" fileSize="573728" width="3543" height="1993"/>
      <media:title><![CDATA[‘La bola negra’, ‘El ser querido’ y ‘Los domingos’, finalistas para representar a España en los Oscar 2027]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0c6d9223-d2c7-4509-bb4a-59c182190d33_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150394.jpg" width="3543" height="1993"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Cine,Premios Oscar,Películas,Academia de Cine,Javier Bardem,Los Javis,Javier Ambrossi,Javier Calvo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Muere Cassandra Wilson, la cantante que fusionó el jazz con mil géneros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/muere-cassandra-wilson-cantante-fusiono-jazz-mil-generos_1_13483779.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8b6732a9-add9-4d32-b82c-13ebdf14e879_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1277y354.jpg" width="1200" height="675" alt="Muere Cassandra Wilson, la cantante que fusionó el jazz con mil géneros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La artista ha fallecido a los 70 años de edad en su natal Jackson, Misisipi</p><p class="subtitle">Los jamaicanos que peleaban por la propiedad del reguetón pierden la batalla legal contra Bad Bunny o Karol G
</p></div><p class="article-text">
        La cantante y compositora de jazz Cassandra Wilson, famosa por revolucionar el jazz fusionando el blues, el folk, el country y el pop, falleci&oacute; a los 70 a&ntilde;os de edad en su natal Jackson, Misisipi (EEUU).
    </p><p class="article-text">
        El forense del condado de Hinds, Jeramiah Howard, inform&oacute; a la cadena de televisi&oacute;n WLBT de Mississippi que Wilson falleci&oacute; el martes por la ma&ntilde;ana, pero no aport&oacute; detalles del deceso.
    </p><p class="article-text">
        Famosa por su profunda voz de contralto, Wilson se convirti&oacute; en una de las cantantes de jazz m&aacute;s importantes de los a&ntilde;os 80 y 90, gracias a &aacute;lbumes como <em>Point of View</em> (1986), <em>Blue Skies</em> (1988) y, sobre todo, <em>New Moon Daughter</em> (1995), que gan&oacute; el Grammy a Mejor Interpretaci&oacute;n Vocal de Jazz.
    </p><p class="article-text">
        En 2009 gan&oacute; otro Grammy m&aacute;s gracias a <em>Loverly,</em> con el que regres&oacute; al jazz tradicional a trav&eacute;s de una reinterpretaci&oacute;n de est&aacute;ndares cl&aacute;sicos del jazz y el blues.
    </p><p class="article-text">
        Proveniente de una familia musical, su padre, Herman Fowlkes Jr., era contrabajista y guitarrista de jazz, adem&aacute;s de maestro de m&uacute;sica, y fue una figura clave en la escena de jazz y rhythm and blues de Jackson, donde lleg&oacute; a grabar junto al m&uacute;sico de blues Sonny Boy Williamson.
    </p><p class="article-text">
        De ni&ntilde;a comenz&oacute; a tocar el piano y la guitarra, posteriormente inici&oacute; su carrera profesional como cantante de folk a mediados de los a&ntilde;os 70, actuando en clubes cerca de Millsaps College, antes de involucrarse con el rock y el rhythm and blues.
    </p><p class="article-text">
        En 1982 se mud&oacute; a Nueva York, donde se uni&oacute; al colectivo M-Base, liderado por el saxofonista Steve Coleman, y grab&oacute; varios &aacute;lbumes junto a &eacute;l a mediados de los a&ntilde;os 80. Wilson adem&aacute;s fue telonera de Miles Davis y realiz&oacute; giras con Wynton Marsalis.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/muere-cassandra-wilson-cantante-fusiono-jazz-mil-generos_1_13483779.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Sep 2026 07:37:53 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8b6732a9-add9-4d32-b82c-13ebdf14e879_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1277y354.jpg" length="363215" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8b6732a9-add9-4d32-b82c-13ebdf14e879_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1277y354.jpg" type="image/jpeg" fileSize="363215" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Muere Cassandra Wilson, la cantante que fusionó el jazz con mil géneros]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8b6732a9-add9-4d32-b82c-13ebdf14e879_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1277y354.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Jazz,Obituario]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo The Sun se convirtió en el periódico más vendido a golpe de sexo y morbo, y destrozó el periodismo para siempre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/the-sun-convirtio-periodico-vendido-golpe-sexo-morbo-destrozo-periodismo_129_13481944.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/06c02f60-2f95-4f02-aabe-93958520e26a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x538y323.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo The Sun se convirtió en el periódico más vendido a golpe de sexo y morbo, y destrozó el periodismo para siempre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Danny Boyle inaugura el Festival de Venecia con una efectista mirada al punto de inflexión del periodismo: la unión de Rupert Murdoch y Larry Lamb</p><p class="subtitle">George Clooney critica la IA desde Venecia: “No me gustaría estar en un anuncio de tampones 20 años después de muerto”
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Cinco cosas que no sab&iacute;as <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/t2-trainspotting-hace-veinte-anos_1_3562232.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sobre </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/t2-trainspotting-hace-veinte-anos_1_3562232.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Trainspotting,</em></a> &iexcl;la cuarta te sorprender&aacute;!&rdquo;. Encontrarse un titular as&iacute; es, ahora mismo, lo m&aacute;s habitual. Tambi&eacute;n ver en muchos peri&oacute;dicos c&oacute;mo el sexo, la sangre, lo rocambolesco y los sucesos escabrosos se venden a gran tama&ntilde;o. El sensacionalismo lleg&oacute; para quedarse y ahora no est&aacute; solo instalado en los medios escritos. Ahora hay muchas ventanas nuevas para contar historias que quiz&aacute; no sean verdad, pero venden. La pregunta es, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/mario-vargas-llosa-genio-literario_1_12221342.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como dir&iacute;a Mario Vargas Llosa</a> en <em>Conversaci&oacute;n en la Catedral</em>, &iquest;en qu&eacute; momento se jodi&oacute; el Per&uacute;?, o en este caso, en qu&eacute; momento el periodismo inici&oacute; una bajada a los infiernos en pos de vender m&aacute;s ejemplares y, posteriormente, lograr m&aacute;s clics. 
    </p><p class="article-text">
        Para responder a esa pregunta, el cineasta Danny Boyle, autor de t&iacute;tulos fundamentales del cine moderno como<em> Trainspotting,</em> adapta la obra de teatro <em>Ink, </em>de James Graham, en una pel&iacute;cula que ha inaugurado el Festival de Venecia y que sit&uacute;a el punto de inflexi&oacute;n en 1969, cuando<a href="https://www.eldiario.es/opinion/rupert-murdoch-peste-vino-sol_129_12840956.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Rupert Murdoch </a>compra el peri&oacute;dico brit&aacute;nico The Sun y le da su direcci&oacute;n al ambicioso Larry Lamb. A golpe de talonario fich&oacute; un plantel que llegaba de los tabloides de la competencia y que ya bordeaban el temido sensacionalismo. As&iacute; construye un peri&oacute;dico (y la primera piedra de un gran imperio) cuya misi&oacute;n, a priori imposible, era convertirse en el medio m&aacute;s vendido del mundo, superando al Daily Mirror.
    </p><p class="article-text">
        Para ello deciden que eso de las cinco W est&aacute; bien, pero que lo m&aacute;s importante es contarle a la gente normal, de la calle, las cosas que les interesan. En una de las mejores escenas de la versi&oacute;n de Boyle, el equipo cuenta qu&eacute; hacen ellos en su tiempo libre: beber, follar, ver f&uacute;tbol&hellip; pues eso es lo que le dar&aacute;n a los lectores. En vez de hacer que la gente se interese por lo que ellos deciden que es importante (la pol&iacute;tica internacional, el problema de la vivienda...), invertir&aacute;n el orden para hacer que los hobbies se conviertan en historias. Escudados en un falso mantra de darle el poder a la gente convirtieron las noticias en un pozo donde cambiaron las reglas para siempre.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/497b1884-ca10-4cd4-a415-7350f48d478a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/497b1884-ca10-4cd4-a415-7350f48d478a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/497b1884-ca10-4cd4-a415-7350f48d478a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/497b1884-ca10-4cd4-a415-7350f48d478a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/497b1884-ca10-4cd4-a415-7350f48d478a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/497b1884-ca10-4cd4-a415-7350f48d478a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/497b1884-ca10-4cd4-a415-7350f48d478a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Guy Pearce, Claire Foy, Jack O&#039;Connell y Danny Boyle en Venecia"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Guy Pearce, Claire Foy, Jack O&#039;Connell y Danny Boyle en Venecia                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Lo hicieron a golpe de sexo &mdash;nunca antes se hab&iacute;an mostrado mujeres desnudas en un peri&oacute;dico&mdash;, hor&oacute;scopo y mucho suceso. La sangre y la muerte venden. A cambio, tambi&eacute;n vendieron sus principios: acabaron con la uni&oacute;n sindical que proteg&iacute;a a los trabajadores de la imprenta y apoyaron un Gobierno de los conservadores que acab&oacute; con la victoria de Margaret Thatcher. Al final, The Sun fue un caballo de Troya que hizo que la clase obrera terminara respaldando a pol&iacute;ticos que legislaban en contra de sus propios intereses. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Ink </em>se hab&iacute;a vendido como un <em>biopic </em>de Rupert Murdoch, y sin embargo Murdoch &mdash;al que da vida Guy Pearce&mdash; acaba siendo un secundario que cede el protagonismo, y hasta la culpa, a Larry Lamb &mdash;un excesivo Jack O&rsquo;Connell&mdash;, el periodista con complejo de clase obsesionado con ganar y que cruz&oacute; todas las l&iacute;neas rojas posibles, hasta dar informaci&oacute;n sensible del secuestro de la mujer de un compa&ntilde;ero del peri&oacute;dico o mostrar un desnudo frontal &mdash;algo hasta entonces prohibido&mdash; y sacar a las esposas de los futbolistas para alentar el cotilleo. 
    </p><p class="article-text">
        El problema es que para denunciar el sensacionalismo, para criticar c&oacute;mo todo se ha convertido en historias de consumo r&aacute;pido, sin poso y que solo buscan el efecto inmediato, se ha elegido al director m&aacute;s efectista y, llev&aacute;ndolo al l&iacute;mite, sensacionalista posible. Danny Boyle tira de todo su arsenal de recursos: montaje fren&eacute;tico, banda sonora a todo trapo, fundidos, im&aacute;genes distorsionadas, cartelas&hellip; para contar lo que critica.<em> Ink </em>es una pel&iacute;cula contradictoria, que abusa de fuegos artificiales para contar algo que merec&iacute;a m&aacute;s calma y m&aacute;s rigor. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-BROAzK8oP9U-9467', 'youtube', 'BROAzK8oP9U', document.getElementById('yt-BROAzK8oP9U-9467'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-BROAzK8oP9U-9467 src="https://www.youtube.com/embed/BROAzK8oP9U?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Porque Graham &mdash;que escribe el guion adaptando su propia obra&mdash; y Boyle aciertan en el diagn&oacute;stico, pero fallan en las formas y en dejar escapar con vida a sus protagonistas, a los que otorgan coartadas morales todo el tiempo. Especialmente a ese Murdoch que acab&oacute; haciendo lo mismo en Fox, destrozando el panorama medi&aacute;tico mundial, y al que solo se le presenta como un empresario que no ve con buenos ojos lo que hace Lamb, pero que calla ante el aumento de peri&oacute;dicos vendidos. 
    </p><p class="article-text">
        Solo les sale el colmillo en una &uacute;ltima escena en la que tiende un puente con el presente y donde vemos el eco de todo aquello: influencers, redes sociales, Elon Musk, Mark Zuckerberg, Donald Trump y un ecosistema donde la verdad ya no importa nada.
    </p><h2 class="article-text">La pel&iacute;cula que nadie quer&iacute;a hacer</h2><p class="article-text">
        En la rueda de prensa del filme, Danny Boyle cont&oacute; que nadie quer&iacute;a producir la pel&iacute;cula, y que fueron Canal + y StudioCanal quienes decidieron apostar por una historia que, &ldquo;aunque est&eacute; ambientada en 1969, la intenci&oacute;n era que se sintiera actual y tratara sobre el mundo moderno&rdquo;. Adem&aacute;s, agradecieron a Alberto Barbera que tambi&eacute;n se arriesgara a inaugurar el certamen con la pel&iacute;cula de Boyle.
    </p><p class="article-text">
        El director subray&oacute; algo que se ve en el filme, y es que no ha querido &ldquo;convertir en monstruo&rdquo; a Murdoch, e incluso reconoci&oacute; que en aquel momento su llegada &ldquo;representaba un soplo de aire fresco en una sociedad brit&aacute;nica muy r&iacute;gida&rdquo;. &ldquo;Todo comienza con algo divertido y diferente, algo que desaf&iacute;a un orden establecido... Por eso para nosotros era importante que el p&uacute;blico se sintiera c&oacute;mplice&rdquo;, subray&oacute; sobre su estilo visual que entronca con la monta&ntilde;a rusa que supon&iacute;a leer The Sun. Pese a ello, defendi&oacute; el periodismo como &ldquo;uno de los grandes pilares de cualquier civilizaci&oacute;n&rdquo;, y a los periodistas que dentro de la profesi&oacute;n &ldquo;se enfrentan al poder y dicen la verdad, personas realmente importantes para la sociedad&rdquo;, afirm&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Jack O'Connell elev&oacute; la culpa de su personaje y dej&oacute; claro que &eacute;l era solo una parte m&aacute;s de un engranaje y de una sociedad donde primaba &ldquo;el consumismo y el capitalismo&rdquo; y se daban &ldquo;unas condiciones que Larry explota para su propio beneficio y su propio prop&oacute;sito&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/the-sun-convirtio-periodico-vendido-golpe-sexo-morbo-destrozo-periodismo_129_13481944.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Sep 2026 20:23:34 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/06c02f60-2f95-4f02-aabe-93958520e26a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x538y323.jpg" length="90354" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/06c02f60-2f95-4f02-aabe-93958520e26a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x538y323.jpg" type="image/jpeg" fileSize="90354" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cómo The Sun se convirtió en el periódico más vendido a golpe de sexo y morbo, y destrozó el periodismo para siempre]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/06c02f60-2f95-4f02-aabe-93958520e26a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x538y323.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Mostra de Venecia,Festivales de cine,Periodismo,Medios de comunicación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nerea Pérez de las Heras: "Las discapacitadas no peleamos con la silla de ruedas sino con las escaleras y la burocracia"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/nerea-perez-heras-discapacitadas-no-peleamos-silla-ruedas-escaleras-burocracia_1_13482846.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5b7ebdc4-3e8f-4ca3-bd66-6c244c9e832f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150359.jpg" width="4982" height="2802" alt="Nerea Pérez de las Heras: &quot;Las discapacitadas no peleamos con la silla de ruedas sino con las escaleras y la burocracia&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La periodista habla en 'Fantasma' sobre el accidente por el que perdió parte de una pierna en 2023: "La sanidad privada no es lo mismo que la pública, pero de pago. No mezclemos derechos con negocios"</p><p class="subtitle">Adelanto editorial - 'El amor': cómo relata Nerea Pérez de las Heras en 'Fantasma' el accidente que le cambió el cuerpo y la vida
</p></div><p class="article-text">
        En el verano de 2023, <a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/nerea-perez-de-las-heras-premios-idolo-influencers-potente-discurso-cientos-pensad-publicitar-marcas-sostienen-genocidio_1_12839971.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nerea P&eacute;rez de las Heras</a> sufri&oacute; un <a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/comica-nerea-perez-heras-sufre-amputacion-parte-pierna-accidente-maritimo_1_10470606.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">accidente</a> en el mar. &ldquo;Mi pierna derecha se me adelant&oacute; en la muerte. La h&eacute;lice de un barco nos separ&oacute;&rdquo;, explica la periodista en<em> </em><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/amor-relata-nerea-perez-heras-fantasma-accidente-le-cambio-cuerpo-vida_129_13476983.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Fantasma</em></a> (Alfaguara), el libro en el que ha convertido la experiencia por la que termin&oacute; perdiendo parte de su pierna derecha en un alegato en favor de la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/cuesta-trasplante-corazon-atender-bebes-neonatos-no-hubiera-podido-afrontarlo_1_13233655.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sanidad p&uacute;blica</a> y una reivindicaci&oacute;n del coste de los cuidados, la hostilidad de las ciudades para las personas con discapacidad y el cuerpo humano. 
    </p><p class="article-text">
        Tras largos periodos en el hospital, cirug&iacute;as, rehabilitaci&oacute;n, tr&aacute;mites, muchos tr&aacute;mites, paciencia, sost&eacute;n en su familia, pareja y amigas; y persistente resistencia, ahora camina con una pr&oacute;tesis, sigue viviendo en un quinto piso sin ascensor y ha aprendido a dejarse en paz. No hay ni un &aacute;pice de autoayuda edulcorada en sus p&aacute;ginas, pero s&iacute; crudeza, vulnerabilidad, rabia y profundo agradecimiento, tambi&eacute;n a s&iacute; misma, por haber sido &ldquo;una bestia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Fantasma</strong></em><strong> es en parte un ejercicio de memoria sobre su accidente y todo lo que vino despu&eacute;s, &iquest;c&oacute;mo le ha sentado escribirlo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ha sido un trabajo muy dif&iacute;cil, largo y sacrificado, que he tenido que compaginar con otros trabajos porque soy aut&oacute;noma. El libro no es nada terap&eacute;utico, mi primera ambici&oacute;n es que funcionara literariamente, que fuera narrativamente redondo y para eso he tenido que purgar mucho de la propia experiencia. Ha habido que volver a momentos que fueron muy dif&iacute;ciles, pero no pod&iacute;a haber 250 p&aacute;ginas de revoltura, porque eso es inaguantable. Y adem&aacute;s no era lo que yo buscaba, quer&iacute;a contar otras historias, ramificar mi experiencia personal.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Habr&iacute;a que replantear c&oacute;mo podr&iacute;an ser los hospitales m&aacute;s habitables y amables?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando me sacaron de la Unidad de Reanimaci&oacute;n y me dijeron que la habitaci&oacute;n que se hab&iacute;a quedado libre era de una sola cama, me sent&iacute; como en el Ritz. Lujo absoluto. Mi mujer podr&iacute;a dormir en la butaca los d&iacute;as que fuera necesario, &iacute;bamos a tener intimidad. Mis padres han sido dependientes durante muchos a&ntilde;os, en los que junto a mis hermanos he sido acompa&ntilde;ante, pasando noches encajonadas. Y s&iacute;, est&aacute; la falta de intimidad, pero tambi&eacute;n el logro civilizatorio de que casi todo el mundo, porque hay gente que tambi&eacute;n est&aacute; excluida de la sanidad p&uacute;blica, tenga acceso a ella.
    </p><p class="article-text">
        La experiencia en el Hospital de Mallorca fue perfecta, dentro del horror. Me sent&iacute; muy cuidada y muy afortunada de la chiripa y la loter&iacute;a de haber nacido en el pa&iacute;s en el que nacido. A veces se nos olvida la suerte que tenemos y lo azaroso que es que hayas nacido en un lugar con estado de bienestar y no en otro. Si le dedic&aacute;ramos un poquito de reflexi&oacute;n, mirar&iacute;amos de otra manera a la gente que no vive en democracia ni estado de bienestar, que no sabe lo que es la sanidad p&uacute;blica, y que viene a nuestro pa&iacute;s.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k64t089xf20jFFJoKAa" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Reaccionamos suficiente a que la sanidad sea cada vez m&aacute;s un negocio y est&eacute; cada vez m&aacute;s privatizada?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es que adem&aacute;s, no solamente eso, hay como una creencia absurda de que la sanidad privada es lo mismo que la p&uacute;blica, pero de pago. Y no. Una es un derecho y atiende a cualquiera, sea su condici&oacute;n rentable o no; y la otra es un servicio, una empresa a la que t&uacute; puedes acudir, en la que eres un cliente. Si no eres rentable, te expulsar&aacute;n o el tratamiento no ser&aacute; el adecuado. Es algo opcional, a lo que yo he recurrido, pero no mezclemos derechos y negocios, porque no son lo mismo.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k55jkmWaAC2Q8pJoKJ0" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        <strong>En el t&iacute;tulo del libro hace referencia a la sensaci&oacute;n de miembro fantasma que sinti&oacute; con su pie despu&eacute;s de que se lo cortaran.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La pregunta que m&aacute;s se repite, incluso desde los sanitarios, es si sigues sintiendo el miembro amputado. Las experiencias de las personas amputadas con los miembros perdidos, que parecen un poco del m&aacute;s all&aacute;, son una reacci&oacute;n del sistema nervioso que mantiene un mapa del cuerpo completo y busca el miembro perdido con una sobrerreacci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La palabra fantasma es perfecta para describir lo que te pasa en el cuerpo cuando tienes una p&eacute;rdida, igual que las mujeres con c&aacute;ncer de mama a la que les amputan el pecho. Es una manera muy po&eacute;tica de entendernos a nosotras mismas rodeadas de muchas ausencias, de versiones anteriores, de juventud, de ese padre que se muri&oacute;, de esa pareja que se fue. Todos esos fantasmas nos acompa&ntilde;an todo el rato.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La sanidad privada no es lo mismo que la pública, pero de pago. No mezclemos derechos con negocios</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Nerea Pérez de las Heras</span>
                                        <span>—</span> Periodista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En el libro relata su tediosa experiencia en el Tribunal de la Discapacidad, &iquest;qu&eacute; papel ha jugado la burocracia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ha sido lo peor. Entiendo que hay una parte que es necesaria, pero de verdad, como ciudadana, ya no solamente en un proceso m&eacute;dico, siempre siento que es un foso de cocodrilos entre la persona y los derechos. Tienes que atravesar este horror de tr&aacute;mites, papeleos y cartas incomprensibles para llegar a algo que se supon&iacute;a que tu abuela consigui&oacute; con una huelga. &iquest;Por qu&eacute;? No lo entiendo. Es horrible.
    </p><p class="article-text">
        Nada me ha hecho sentir peor ni m&aacute;s insignificante ni m&aacute;s maltratada ni m&aacute;s llena de rabia que los tr&aacute;mites burocr&aacute;ticos en este proceso. Me ha parecido lo peor, estando en la situaci&oacute;n m&aacute;s privilegiada posible, que es tener dos colegas abogadas y que me traduzcan las cosas, tener dominio del espa&ntilde;ol y tener recursos econ&oacute;micos para subsistir el tiempo desde que emprendes un tr&aacute;mite hasta que se resuelve. Todo el rato ten&iacute;a en la cabeza a la gente que no tiene todos estos medios. No puede ser tan dif&iacute;cil.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k6XdndnpxdatGaJoLgC" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        <strong>El libro es tambi&eacute;n una carta de amor a la amistad y al propio amor.</strong>
    </p><p class="article-text">
        He tenido una red de apoyo de amistades, de pareja y de familia muy grande y muy s&oacute;lida. He hablado mucho de ello. Desde el activismo anticapacitista se me ha llamado la atenci&oacute;n y con much&iacute;sima raz&oacute;n. Me dec&iacute;an que est&aacute; genial que t&uacute; tengas tus colegas, pero no puede ser que nuestra calidad de vida dependa de si tienes una red, que tambi&eacute;n es un poco neoliberal. Si te lo has currado, has tenido suerte y tienes una red que te pueda apoyar, tendr&aacute;s una buena vida. Y si no, te jodes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Est&aacute; muy reducido el imaginario de las personas discapacitadas? Cuenta que una se&ntilde;ora se sorprendi&oacute; al descubrir la suya porque era &ldquo;muy mona&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo afecta a la concepci&oacute;n de la belleza?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ese d&iacute;a iba muy arreglada, no se me ve&iacute;a la pr&oacute;tesis y cuando la se&ntilde;ora me vio en el asiento reservado, me pregunt&oacute;. La entiendo un poco y le estar&eacute; eternamente agradecida porque si no me lo hubiera dicho, a lo mejor no habr&iacute;a recurrido a art&iacute;culos acad&eacute;micos o libros como <em>El cuerpo deseado</em> de Andrea G. Santesmases, no habr&iacute;a elevado esta situaci&oacute;n a un pensamiento cr&iacute;tico para explicarla. 
    </p><p class="article-text">
        Aprend&iacute; que la discapacidad te expulsa de los roles masculinos y femeninos tradicionales. En los dos hay que hacer el 'teatrillo' del g&eacute;nero, y si eres discapacitado no puedes porque en el caso de las mujeres, ese cuidado, fertilidad o belleza no son posibles con una pierna ortop&eacute;dica. Y en el de los hombres, la fuerza, el papel de defensor y proveedor. La discapacidad te expulsa. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0e1420f8-fa85-4ab6-bbbe-46ef380fa772_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0e1420f8-fa85-4ab6-bbbe-46ef380fa772_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0e1420f8-fa85-4ab6-bbbe-46ef380fa772_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0e1420f8-fa85-4ab6-bbbe-46ef380fa772_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0e1420f8-fa85-4ab6-bbbe-46ef380fa772_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0e1420f8-fa85-4ab6-bbbe-46ef380fa772_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0e1420f8-fa85-4ab6-bbbe-46ef380fa772_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Nerea López de las Heras, en la redacción de elDiario.es"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Nerea López de las Heras, en la redacción de elDiario.es                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Le gener&oacute; conflicto pensar que la pierna ortop&eacute;dica afectar&iacute;a a su belleza?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es que yo me he visto mon&iacute;sima desde el principio [r&iacute;e]. No he tenido ninguna crisis de este tipo, porque ya el feminismo me hab&iacute;a pertrechado. Me he dado cuenta de que el feminismo no solamente era el torre&oacute;n, el sitio elevado desde el que ve&iacute;a todo, sino que tambi&eacute;n me coloc&oacute; unas protecciones. Te acolcha. Si esto me llega a pasar sin conciencia feminista, no s&eacute; qu&eacute; habr&iacute;a sido de m&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Me vi rara, y bien, igual que me veo bien pasados los cuarenta, porque digo bueno, es un cuerpo razonablemente sano y funcional, que me permite hacer cosas divertidas, bailar m&aacute;s o menos, salir con mis colegas. El criterio de la jerarqu&iacute;a de cu&aacute;les son las cosas importantes ya lo llevaba colocad&iacute;simo. Adem&aacute;s, soy lesbiana y al menos a las <em>queer </em>con las que trato, nos encanta un parche en un ojo, un sonotone, una cicatriz rara. A&ntilde;ade valor al show.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/28706b3f-c285-4b52-8975-b79a5d794188_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo ha llevado la condescendencia en el trato desde el accidente? Adem&aacute;s del lenguaje b&eacute;lico con el que suele asociarse a las enfermedades, aplaudiendo las peleas diarias y alabando la actitud 'campeonizadora'. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Me enfada un mont&oacute;n el discurso de superaci&oacute;n. All&aacute; cada cual si le funciona de manera personal, pero es un discurso de pelea y batalla individual, y eso no me interesa nada. Tambi&eacute;n el de tener que tener una actitud positiva, que obviamente la tengo, pero es que no sirve para nada. Stella Young, una activista usuaria de silla de ruedas, dice que genial la actitud positiva, pero que por mucho que le sonr&iacute;a a una escalera no se va a convertir en rampa. Creo que a la gente le resulta muy f&aacute;cil, muy alentador y muy inspirador fijarse en la actitud de las personas discapacitadas a la hora de enfrentarse a su d&iacute;a a d&iacute;a, pero el foco deber&iacute;a estar en todo lo que hace la vida de las personas discapacitadas dif&iacute;cil. 
    </p><p class="article-text">
        No mires a la silla de ruedas, mira al bordillo. No mires al bast&oacute;n, mira al asiento reservado. No individualices el problema y pongas todo el peso de la buena vida en la capacidad de resiliencia, palabra que odio, porque es resistencia. La resistencia de, una por una, las personas discapacitadas. Mira a tu ciudad. Mira los programas electorales a ver cu&aacute;ntas propuestas hay para hacer una ciudad m&aacute;s accesible. Son pocas. El foco se tiene que desviar de la silla de ruedas a la escalera y fijarse en el ascensor y en la burocracia, porque es eso lo que nos hace pelear. No es nuestra resistencia, &iquest;resistencia contra qu&eacute;? F&iacute;jate.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k7L9F2EA3k3HmmJoKAi" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        <strong>Se reserva el &uacute;ltimo agradecimiento del libro a s&iacute; misma, &ldquo;que ha sido una bestia, la verdad&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estar a gusto con una est&aacute; bonito tambi&eacute;n. Lo que m&aacute;s hago &uacute;ltimamente y que he aprendido despu&eacute;s de la experiencia, es a dejarme un poco m&aacute;s en paz. El autocuidado que tanto se predica en redes para m&iacute; no es una cosa activa, es dejarme en paz. Dejarme la cabeza tranquila y permitirme estar hecha una baba en el sof&aacute; porque soy muy vaga. 
    </p><p class="article-text">
        Mi esencia espiritual animal es estar tirada en la orilla del mar con una novelita debajo de la sombrilla. Ah&iacute; es cuando digo esta soy yo, para esto he nacido. As&iacute; que s&iacute;, gracias a m&iacute; que soy una bestia en algunas cosas, pero que tambi&eacute;n he sabido dejarme tranquila y dejarme descansar.
    </p><h2 class="article-text">V&iacute;deo de la entrevista completa</h2><p class="article-text">
        <strong>V&iacute;deo: </strong><a href="https://www.eldiario.es/autores/lourdes-jimenez/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Lourdes Jim&eacute;nez</strong></a><strong>, </strong><a href="https://www.eldiario.es/autores/adrian-torrano/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Adri&aacute;n Torrano</strong></a>
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k2HTeBvu4I2DXNJoKAe" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/nerea-perez-heras-discapacitadas-no-peleamos-silla-ruedas-escaleras-burocracia_1_13482846.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Sep 2026 20:23:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5b7ebdc4-3e8f-4ca3-bd66-6c244c9e832f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150359.jpg" length="13103623" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5b7ebdc4-3e8f-4ca3-bd66-6c244c9e832f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150359.jpg" type="image/jpeg" fileSize="13103623" width="4982" height="2802"/>
      <media:title><![CDATA[Nerea Pérez de las Heras: "Las discapacitadas no peleamos con la silla de ruedas sino con las escaleras y la burocracia"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5b7ebdc4-3e8f-4ca3-bd66-6c244c9e832f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150359.jpg" width="4982" height="2802"/>
      <media:keywords><![CDATA[Sanidad,Ensayos,Feminismo,Discapacidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Maggie Gyllenhaal, presidenta del jurado de la Mostra: "Es mucho más difícil para las directoras conseguir financiación"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/maggie-gyllenhaal-presidenta-jurado-mostra-dificil-directoras-financiacion_1_13483132.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/67abde82-524a-4ecd-9de8-1d5d1d258fad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1216y386.jpg" width="1200" height="675" alt="Maggie Gyllenhaal, presidenta del jurado de la Mostra: &quot;Es mucho más difícil para las directoras conseguir financiación&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La también actriz y cineasta planteó en el Festival de Cine de Venecia: "¿cómo es posible que estemos aquí hablando de cine ahora mismo, cuando el mundo se encuentra en estado de emergencia?"</p><p class="subtitle">George Clooney critica la IA desde Venecia: “No me gustaría estar en un anuncio de tampones 20 años después de muerto”
</p></div><p class="article-text">
        La cineasta estadounidense Maggie Gyllenhaal, presidenta este a&ntilde;o del jurado del Festival de Venecia, reconoci&oacute; este mi&eacute;rcoles en una rueda de prensa que existe &ldquo;un problema sist&eacute;mico&rdquo; en el mundo del cine que perjudica a las directoras.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Dir&iacute;a que existe un problema sist&eacute;mico. Evidentemente, creo que es mucho m&aacute;s dif&iacute;cil para las mujeres conseguir financiaci&oacute;n para sus pel&iacute;culas&rdquo;, reflexion&oacute; la directora al ser preguntada por este tema en la rueda de prensa de apertura de la Mostra veneciana.
    </p><p class="article-text">
        El festival, que arranca hoy su edici&oacute;n 83, ha recibido algunas cr&iacute;ticas este a&ntilde;o por la poca presencia de mujeres directoras en su competici&oacute;n por el Le&oacute;n de Oro. De las 21 pel&iacute;culas a concurso, solo dos llevan la firma de mujeres: 'Woman unknown', de la danesa May el-Toukhy, y 'Naza', de la israel&iacute; Rachel Szor y su compatriota Yuval Abraham.
    </p><p class="article-text">
        Gyllenhall plante&oacute; la posibilidad de que &ldquo;los temas sobre los que las mujeres quieren hacer pel&iacute;culas, al haber tenido una experiencia diferente en el mundo, no siempre son vistos como 'alta cultura'&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n decide qu&eacute; es bueno? &iquest;Qui&eacute;n decide qu&eacute; es valioso?&rdquo;, inquiri&oacute;, reivindicando a las &ldquo;muchas&rdquo; mujeres que s&iacute; participar&aacute;n en distintos jurados y secciones de la Mostra.
    </p><p class="article-text">
        La cineasta tambi&eacute;n sopes&oacute; el hecho de que &ldquo;ha pasado muy poco tiempo desde que las mujeres han tenido la oportunidad de hacer pel&iacute;culas&rdquo; y, por ello, &ldquo;todav&iacute;a queda camino por recorrer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Llevar&aacute; alg&uacute;n tiempo acostumbrarse al hecho de que, creo, muchas mujeres hacen pel&iacute;culas de una manera bastante diferente a como las hacen los hombres&rdquo;, zanj&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, durante la rueda de prensa tambi&eacute;n sali&oacute; a colaci&oacute;n la gran cabida que el festival ha dado este a&ntilde;o al cine pol&iacute;tico y a pel&iacute;culas sobre guerras, crisis o tensiones sociales.
    </p><p class="article-text">
        Su director, Alberto Barbera, asegur&oacute; que no existen &ldquo;temas que se rechacen&rdquo; a la hora de seleccionar las pel&iacute;culas a concurso o los estrenos, ni tampoco vetos a directores o pa&iacute;ses. &ldquo;El &uacute;nico requisito es la calidad, la complejidad de una obra&rdquo;, agreg&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora tenemos muchas pel&iacute;culas que hablan de actualidad, quiz&aacute; porque la mayor&iacute;a de directores tiene una sensibilidad especial y no quieren refugiarse en mundos de fantas&iacute;a, prefiriendo afrontar cuestiones dram&aacute;ticas en un momento particularmente dif&iacute;ciles&rdquo;, sostuvo.
    </p><p class="article-text">
        Gyllenhaal prometi&oacute; hablar sobre esta cuesti&oacute;n durante la gala de apertura de esta noche pero lanz&oacute; una pregunta ret&oacute;rica a la prensa: &ldquo;&iquest;c&oacute;mo es posible que estemos aqu&iacute; hablando de cine ahora mismo, cuando el mundo se encuentra en estado de emergencia?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para ella, la respuesta &ldquo;tiene que ver con la empat&iacute;a&rdquo; porque, aleg&oacute;, &ldquo;el cine ofrece una oportunidad para encontrarla&rdquo;, al asistir a historias rodadas y contadas por otras personas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No creo que haya ning&uacute;n tema ni ning&uacute;n cineasta que no deba ser escuchado. Creo que podemos desafiarnos a nosotros mismos para escuchar historias sobre las personas m&aacute;s corruptas, m&aacute;s perversas, porque eso nos brinda la oportunidad de encontrar empat&iacute;a hacia esas personas e incluso de observar las formas en las que nosotros mismos podemos llevar dentro un peque&ntilde;o lado malo&rdquo;, defendi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Junto a Gyllenhaal, en el jurado de la competici&oacute;n oficial de Venecia est&aacute;n las directoras y guionistas Kaouther Ben Hania (T&uacute;nez) y Shahrbanoo Sadat (Afganist&aacute;n); el compositor brit&aacute;nico Daniel Blumberg; los realizadores Xavier Giannoli (Francia) y Johnnie To (Hong Kong) y el profesor italiano de cine Francesco Casetti.
    </p><p class="article-text">
        La 83.&ordf; edici&oacute;n del Festival de Venecia arranc&oacute; este mi&eacute;rcoles y transcurrir&aacute; a lo largo de los pr&oacute;ximos once d&iacute;as, hasta que el 12 de septiembre anuncie la pel&iacute;cula ganadora de su Le&oacute;n de Oro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/maggie-gyllenhaal-presidenta-jurado-mostra-dificil-directoras-financiacion_1_13483132.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Sep 2026 16:27:40 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/67abde82-524a-4ecd-9de8-1d5d1d258fad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1216y386.jpg" length="648446" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/67abde82-524a-4ecd-9de8-1d5d1d258fad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1216y386.jpg" type="image/jpeg" fileSize="648446" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Maggie Gyllenhaal, presidenta del jurado de la Mostra: "Es mucho más difícil para las directoras conseguir financiación"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/67abde82-524a-4ecd-9de8-1d5d1d258fad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1216y386.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Cine,Cineastas,Mostra de Venecia,Festivales de cine,Películas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las mejores películas del siglo XXI, elegidas por 56 directores del cine español]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/mejores-peliculas-siglo-xxi-elegidas-56-directores-cine-espanol_1_12858149.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/59e6da10-8e7e-4cd3-9236-e28ab926ec80_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las mejores películas del siglo XXI, elegidas por 56 directores del cine español"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pedro Almodóvar, Alejandro Amenábar, Oliver Laxe, Carla Simón, Alauda Ruiz de Azúa, Javier Calvo, Javier Ambrossi, Isabel Coixet... Todos ellos eligen para elDiario.es lo mejor de los últimos 25 años</p><p class="subtitle">Lo mejor del siglo - Los mejores libros del siglo XXI, elegidos por 21 librerías españolas
</p><p class="subtitle">Consulta las listas de las mejores películas del siglo XXI de cada director</p></div><p class="article-text">
        56 directores del cine espa&ntilde;ol han elegido las mejores pel&iacute;culas del siglo XXI. Preguntados por elDiario.es, nombres como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/pedro-almodovar-barbaridad-decir-artistas-no-deben-posicionarse-politicamente_1_11740871.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pedro Almod&oacute;var, </a>Carla Sim&oacute;n, Isabel Coixet, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/oliver-laxe-apunta-oscar-sirat-froto-manos-pensando-siguiente-pelicula-veo-peligroso-liar_1_12850246.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">OIiver Laxe </a>o Alejandro Amen&aacute;bar entre otros muchos, han hecho una lista libre en donde eleg&iacute;an aquellas pel&iacute;culas que m&aacute;s les hab&iacute;an marcado de estos &uacute;ltimos 25 a&ntilde;os, incluyendo tambi&eacute;n ese a&ntilde;o 2000 que sirve de frontera para separar el nuevo milenio del viejo.
    </p><p class="article-text">
        Una lista que aunque est&eacute; dominada por alguna pel&iacute;cula de EEUU contrasta con la que hace seis meses ofrec&iacute;a el New York Times, en la que el cine anglosaj&oacute;n colonizaba todo. Nuestros directores ponen en valor otras cinematograf&iacute;as y otros directores. As&iacute;, cineastas como<a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/lucrecia-martel-cineasta-gente-abraza-verdades-eternas-facil-enganar_1_12797717.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Lucrecia Martel</a> o B&eacute;la Tarr aparecen en el top, mientras que no estaban en el del medio de EEUU.
    </p><p class="article-text">
        Hay figuras que aparecen varias veces, entre ellos Pedro Almod&oacute;var, el &uacute;nico director espa&ntilde;ol en este top 25 que tambi&eacute;n deja unos datos interesantes sobre la forma de votar. Por ejemplo, las pel&iacute;culas m&aacute;s votadas suelen ser de los primeros a&ntilde;os del siglo, como si el paso del tiempo legitimara a las obras maestras. Tambi&eacute;n queda claro que la llegada de directoras, y el que ellas voten, hace que aparezcan en las listas directoras como Alice Rohrwacher o <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/celine-sciamma-directora-da-vuelta-erotismo-cine-mirar-integridad-revolucionario_1_10073756.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">C&eacute;line Sciamma</a>. Son las mujeres las que ensalzan a otras directoras, mientras que los hombres suelen acordarse de otros directores. Este es el top de las 25 mejores pel&iacute;culas del siglo XXI (al final de la lista podr&aacute;s consultar el top de los 56 directores consultados) 
    </p><h2 class="article-text">25. 'La cinta blanca' (Michael Haneke, 2009)</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/267e3542-9f8f-4643-9ca8-6d5d7c1c1e64_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/267e3542-9f8f-4643-9ca8-6d5d7c1c1e64_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/267e3542-9f8f-4643-9ca8-6d5d7c1c1e64_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/267e3542-9f8f-4643-9ca8-6d5d7c1c1e64_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/267e3542-9f8f-4643-9ca8-6d5d7c1c1e64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/267e3542-9f8f-4643-9ca8-6d5d7c1c1e64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/267e3542-9f8f-4643-9ca8-6d5d7c1c1e64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La cinta blanca"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La cinta blanca                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Primera pel&iacute;cula de Michael Haneke que aparece en el top. <em>La cinta blanca</em> y gan&oacute; la Palma de Oro y opt&oacute; al Oscar a la Mejor pel&iacute;cula internacional. Un retrato despiadado de la Alemania de entreguerras en un peque&ntilde;o pueblo que sirve para explicar los inicios del nazismo y de lo que vendr&iacute;a despu&eacute;s. Aterradora y con un blanco y negro helador.
    </p><h2 class="article-text">24. 'Armon&iacute;as de Werckmeister' (B&eacute;la Tarr, 2000)</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/216eb82c-aca4-41d3-8432-e5479c14881f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/216eb82c-aca4-41d3-8432-e5479c14881f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/216eb82c-aca4-41d3-8432-e5479c14881f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/216eb82c-aca4-41d3-8432-e5479c14881f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/216eb82c-aca4-41d3-8432-e5479c14881f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/216eb82c-aca4-41d3-8432-e5479c14881f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/216eb82c-aca4-41d3-8432-e5479c14881f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Armonías de Werckmeister"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Armonías de Werckmeister                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Otro director con dos pel&iacute;culas entre las mejores del siglo es B&eacute;la Tarr, aut&eacute;ntico pope del cine de autor m&aacute;s arriesgado que con <em>Armon&iacute;as de Werckmeister </em>utiliza la excusa de una ballena que llega a un pueblo para hablar de la manipulaci&oacute;n, el miedo al diferente y el racismo. Tarr consigue una pel&iacute;cula de una belleza pl&aacute;stica apabullante, pero con un mensaje que sigue siendo actual 25 a&ntilde;os despu&eacute;s.
    </p><h2 class="article-text">23. 'El hilo invisible' (Paul Thomas Anderson, 2017)</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8681c539-0ea0-43cb-bace-ab0d2051fc64_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8681c539-0ea0-43cb-bace-ab0d2051fc64_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8681c539-0ea0-43cb-bace-ab0d2051fc64_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8681c539-0ea0-43cb-bace-ab0d2051fc64_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8681c539-0ea0-43cb-bace-ab0d2051fc64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8681c539-0ea0-43cb-bace-ab0d2051fc64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8681c539-0ea0-43cb-bace-ab0d2051fc64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El hilo invisible"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El hilo invisible                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Uno de los maestros del cine reciente de EEUU, Paul Thomas Anderson, consigue entrar con este filme que, dijeron, se basaba levemente en Balenciaga, pero que entre puntada y puntada convierte en una radiograf&iacute;a de las relaciones t&oacute;xicas con un Daniel Day-Lewis demostrando por qu&eacute; es uno de los mejores actores de la historia.
    </p><h2 class="article-text">22. '4 meses, 3 semanas, 2 d&iacute;as' (Cristian Mungiu, 2007)</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ee4bed9d-f1f9-4f36-b01e-0a5fdc4514b5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ee4bed9d-f1f9-4f36-b01e-0a5fdc4514b5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ee4bed9d-f1f9-4f36-b01e-0a5fdc4514b5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ee4bed9d-f1f9-4f36-b01e-0a5fdc4514b5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ee4bed9d-f1f9-4f36-b01e-0a5fdc4514b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ee4bed9d-f1f9-4f36-b01e-0a5fdc4514b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ee4bed9d-f1f9-4f36-b01e-0a5fdc4514b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="4 meses, 3 semanas y 2 días"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                4 meses, 3 semanas y 2 días                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El director rumano Cristian Mungiu sorprendi&oacute; a todos en Cannes con este retrato del aborto clandestino en la Ruman&iacute;a de Ceaucescu. Una pel&iacute;cula austera, rigurosa y heladora que tiene en el inolvidable rostro de Anamaria Marinca una de sus mejores bazas.
    </p><h2 class="article-text">21. 'Yi Yi' (Edward Yang, 2000)</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/874780f0-72ea-4c20-8576-ecd79efedcac_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/874780f0-72ea-4c20-8576-ecd79efedcac_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/874780f0-72ea-4c20-8576-ecd79efedcac_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/874780f0-72ea-4c20-8576-ecd79efedcac_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/874780f0-72ea-4c20-8576-ecd79efedcac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/874780f0-72ea-4c20-8576-ecd79efedcac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/874780f0-72ea-4c20-8576-ecd79efedcac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Yi Yi"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Yi Yi                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Edward Yang revolucion&oacute; el cine taiwan&eacute;s y conquist&oacute; a todo el mundo con esta hermosa, delicada e &iacute;ntima mirada a una familia de clase media de Taipei. La pel&iacute;cula conquista con sus planos largos y cuidados, y la delicadeza con la que habla de la familia como met&aacute;fora perfecta para hablar de una sociedad en cambio.
    </p><h2 class="article-text">20. 'El caballo de Tur&iacute;n' (B&eacute;la Tarr, 2011)</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/67e18458-732c-4ea8-8aee-ba1557e4809d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/67e18458-732c-4ea8-8aee-ba1557e4809d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/67e18458-732c-4ea8-8aee-ba1557e4809d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/67e18458-732c-4ea8-8aee-ba1557e4809d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/67e18458-732c-4ea8-8aee-ba1557e4809d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/67e18458-732c-4ea8-8aee-ba1557e4809d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/67e18458-732c-4ea8-8aee-ba1557e4809d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El caballo de Turin"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El caballo de Turin                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Segunda pel&iacute;cula de B&eacute;la Tarr. Su obra maestra de despedida, con la que se retir&oacute; del largometraje y donde lleva hasta las &uacute;ltimas consecuencias su estilo insobornable de planos largos en blanco y negro y de un estilo casi pict&oacute;rico. Su primera escena, un largu&iacute;simo plano secuencia con el viento azotando el carruaje y la m&uacute;sica atronando pone los pelos de punta.
    </p><h2 class="article-text">19. 'Las maravillas' (Alice Rohrwacher, 2014)</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fe1747fa-26c4-4311-b823-b9c53072f2a3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fe1747fa-26c4-4311-b823-b9c53072f2a3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fe1747fa-26c4-4311-b823-b9c53072f2a3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fe1747fa-26c4-4311-b823-b9c53072f2a3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fe1747fa-26c4-4311-b823-b9c53072f2a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fe1747fa-26c4-4311-b823-b9c53072f2a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/fe1747fa-26c4-4311-b823-b9c53072f2a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Las maravillas"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Las maravillas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Primera mujer que aparece en la lista. Alice Rohrwacher es una de las figuras m&aacute;s refrescantes del cine europeo reciente, y aunque su estilo se haya consagrado despu&eacute;s, fue esta joya la que le puso en el punto de mira de toda la cinefilia. Una pel&iacute;cula que ya sienta las bases de ese sello que la entronca con un neorrealismo m&aacute;gico que bebe del<em> Milargo en Mil&aacute;n </em>de Vittorio Da Sica. Aqu&iacute; es capaz de retratar con belleza y dignidad al campo, a la vez que criticar un mundo capitalista y el sensacionalismo de los reality shows televisivos.
    </p><h2 class="article-text">18. 'Volver' (Pedro Almod&oacute;var, 2006)&nbsp;</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/66bdd59f-f258-442f-afe5-ceae397d2ef5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/66bdd59f-f258-442f-afe5-ceae397d2ef5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/66bdd59f-f258-442f-afe5-ceae397d2ef5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/66bdd59f-f258-442f-afe5-ceae397d2ef5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/66bdd59f-f258-442f-afe5-ceae397d2ef5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/66bdd59f-f258-442f-afe5-ceae397d2ef5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/66bdd59f-f258-442f-afe5-ceae397d2ef5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Volver"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Volver                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Primera pel&iacute;cula de Pedro Almod&oacute;var, &uacute;nico cineasta espa&ntilde;ol que entra en el top 25, y lo hace de manera doble. <em>Volver</em> es una de sus pel&iacute;culas m&aacute;s populares, con esa mezcla de humor cotidiano, melodrama desaforado y hasta un toque fant&aacute;stico en ese regreso al pueblo tan emocionante. Gan&oacute; el premio al mejor guion en Cannes y para todas sus actrices. La Raimunda de Pen&eacute;lope Cruz es uno de los grandes personajes de la historia del cine y su frase final, &ldquo;No me digas eso, Raimunda, que me pongo a llorar. Y los fantasmas no lloran&rdquo;, antes de que suenen los acordes de Alberto Iglesias, que es historia del cine espa&ntilde;ol.
    </p><h2 class="article-text">17. 'T&iacute;o Boonmee recuerda sus vidas pasadas' (Apichatpong Weerasethakul, 2010)</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f88d8468-6bed-4cbf-972c-ec39caaca2bf_16-9-aspect-ratio_50p_1132941.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f88d8468-6bed-4cbf-972c-ec39caaca2bf_16-9-aspect-ratio_50p_1132941.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f88d8468-6bed-4cbf-972c-ec39caaca2bf_16-9-aspect-ratio_75p_1132941.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f88d8468-6bed-4cbf-972c-ec39caaca2bf_16-9-aspect-ratio_75p_1132941.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f88d8468-6bed-4cbf-972c-ec39caaca2bf_16-9-aspect-ratio_default_1132941.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f88d8468-6bed-4cbf-972c-ec39caaca2bf_16-9-aspect-ratio_default_1132941.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f88d8468-6bed-4cbf-972c-ec39caaca2bf_16-9-aspect-ratio_default_1132941.jpg"
                    alt="Tío Boonmee recuerda sus vidas pasadas"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Tío Boonmee recuerda sus vidas pasadas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La Palma de Oro m&aacute;s radical en a&ntilde;os (con un jurado en donde estaba V&iacute;ctor Erice) fue la confirmaci&oacute;n del director tailand&eacute;s Apichatpong Weerasethakul, que usa el g&eacute;nero fant&aacute;stico para realizar una reflexi&oacute;n hipn&oacute;tica y personal&iacute;sima sobre la memoria &iacute;ntima y la de todo su pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">16. 'Petite Maman' (C&eacute;line Sciamma, 2021)</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/952e12c9-185e-49e9-8d75-faa6f254cb82_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/952e12c9-185e-49e9-8d75-faa6f254cb82_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/952e12c9-185e-49e9-8d75-faa6f254cb82_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/952e12c9-185e-49e9-8d75-faa6f254cb82_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/952e12c9-185e-49e9-8d75-faa6f254cb82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/952e12c9-185e-49e9-8d75-faa6f254cb82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/952e12c9-185e-49e9-8d75-faa6f254cb82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Petite Maman"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Petite Maman                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La llegada de C&eacute;line Sciamma al cine ha sido una revoluci&oacute;n. Es una de las directoras que m&aacute;s ha influido en todas las mujeres de la industria, que citan su capacidad para romper la mirada masculina y acabar con los g&eacute;neros que normalmente han estado colonizados por los hombres. Aqu&iacute; realiza esa operaci&oacute;n con la ciencia ficci&oacute;n, en donde sustituye la tecnolog&iacute;a para ofrecer un viaje en el tiempo que sirve para hablar de la maternidad de la forma m&aacute;s sencilla y hermosa. Sin artificios.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">15. 'La zona de inter&eacute;s' (Jonathan Glazer, 2023)&nbsp;</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd284c31-460a-4a81-9808-5fc622f2acd9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd284c31-460a-4a81-9808-5fc622f2acd9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd284c31-460a-4a81-9808-5fc622f2acd9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd284c31-460a-4a81-9808-5fc622f2acd9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd284c31-460a-4a81-9808-5fc622f2acd9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd284c31-460a-4a81-9808-5fc622f2acd9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/dd284c31-460a-4a81-9808-5fc622f2acd9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La zona de interés"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La zona de interés                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula m&aacute;s reciente del ranking. Solo dos a&ntilde;os ha necesitado Jonathan Glazer para convencer de que su mirada al Holocausto es una de las m&aacute;s brillantes que ha ofrecido el cine. Con su excelso trabajo de multic&aacute;mara y un uso magistral del sonido consigue mostrar la asquerosa cotidianeidad de las familias nazis para que veamos que no eran el vecino de al lado, sino que &eacute;ramos nosotros mismos. Ni un muerto, ni una escena truculenta, solo la sensaci&oacute;n de que uno puede oler el humo del campo de concentraci&oacute;n.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">14. 'Olv&iacute;date de m&iacute;' (Michel Gondry, 2004)</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/78a8a2cc-7cac-4bf3-b9cc-e3e471eb2401_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/78a8a2cc-7cac-4bf3-b9cc-e3e471eb2401_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/78a8a2cc-7cac-4bf3-b9cc-e3e471eb2401_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/78a8a2cc-7cac-4bf3-b9cc-e3e471eb2401_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/78a8a2cc-7cac-4bf3-b9cc-e3e471eb2401_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/78a8a2cc-7cac-4bf3-b9cc-e3e471eb2401_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/78a8a2cc-7cac-4bf3-b9cc-e3e471eb2401_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Olvídate de mí"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Olvídate de mí                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Michel Gondry consigui&oacute; plasmar en im&aacute;genes de forma sobresaliente el complej&iacute;simo guion de Charlie Kaufman, uno de los m&aacute;s brillantes del siglo XXI. &iquest;Borrar&iacute;as los recuerdos de la persona que has amado una vez romp&eacute;is? Bajo esa premisa construyen una reflexi&oacute;n sobre el amor y los recuerdos que emociona hasta la l&aacute;grima sin recurrir a lugares comunes ni excesos dram&aacute;ticos.
    </p><h2 class="article-text">13. 'Un profeta' (Jacques Audiard, 2009)</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e55fd02-e4f5-475d-ad0f-43a4562e20be_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e55fd02-e4f5-475d-ad0f-43a4562e20be_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e55fd02-e4f5-475d-ad0f-43a4562e20be_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e55fd02-e4f5-475d-ad0f-43a4562e20be_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e55fd02-e4f5-475d-ad0f-43a4562e20be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e55fd02-e4f5-475d-ad0f-43a4562e20be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2e55fd02-e4f5-475d-ad0f-43a4562e20be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un profeta"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un profeta                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Jacques Audiard sorprendi&oacute; con este vibrante y afilado drama carcelario que se ha acabado convirtiendo en uno de los m&aacute;s influyentes del cine de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas gracias a su pulso y su capacidad de generar tensi&oacute;n, a la vez que siendo tremendamente personal. Su adaptaci&oacute;n en formato serie llegar&aacute; en 2026.
    </p><h2 class="article-text">12. 'El viaje de Chihiro' (Hayao Miyazaki, 2001)&nbsp;</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce7db54b-f6f3-4952-883b-2abb01b00d66_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce7db54b-f6f3-4952-883b-2abb01b00d66_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce7db54b-f6f3-4952-883b-2abb01b00d66_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce7db54b-f6f3-4952-883b-2abb01b00d66_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce7db54b-f6f3-4952-883b-2abb01b00d66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce7db54b-f6f3-4952-883b-2abb01b00d66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ce7db54b-f6f3-4952-883b-2abb01b00d66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El viaje de Chihiro"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El viaje de Chihiro                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La &uacute;nica pel&iacute;cula de animaci&oacute;n de la lista no es de Disney, ni de Pixar, sino del maestro japon&eacute;s Hayao Miyazaki, que consigui&oacute; con esta pel&iacute;cula una obra maestra del cine animado. Original, tremendamente imaginativa y brillante adem&aacute;s de hermosa. Una mirada a la infancia a trav&eacute;s del imaginario fant&aacute;stico tan propio del realizador japon&eacute;s.
    </p><h2 class="article-text">11. 'Toni Erdmann' (Maren Ade, 2016)</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/351ea992-0b3b-463e-baba-01fdc2d7a9ed_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/351ea992-0b3b-463e-baba-01fdc2d7a9ed_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/351ea992-0b3b-463e-baba-01fdc2d7a9ed_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/351ea992-0b3b-463e-baba-01fdc2d7a9ed_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/351ea992-0b3b-463e-baba-01fdc2d7a9ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/351ea992-0b3b-463e-baba-01fdc2d7a9ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/351ea992-0b3b-463e-baba-01fdc2d7a9ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Toni Erdmann"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Toni Erdmann                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Una de las sorpresas del top es la presencia de la pel&iacute;cula de la directora Maren Ade, una de las comedias m&aacute;s peculiares y con coraz&oacute;n del cine reciente. All&iacute;, mucho antes de que triunfara con <em>Anatom&iacute;a de una ca&iacute;da</em> y <em>La zona de inter&eacute;s</em>, ya nos regalaba una interpretaci&oacute;n maravillosa Sandra Huller como esa protagonista que aprende a disfrutar de la vida gracias a la irrupci&oacute;n de un peculiar padre con quien tiene una relaci&oacute;n compleja. Una comedia tan tierna como diferente y arriesgada.
    </p><h2 class="article-text">10. 'Retrato de una mujer en llamas' (C&eacute;line Sciamma, 2019)</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88cb2222-ce5a-441a-899c-257126457efa_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88cb2222-ce5a-441a-899c-257126457efa_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88cb2222-ce5a-441a-899c-257126457efa_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88cb2222-ce5a-441a-899c-257126457efa_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88cb2222-ce5a-441a-899c-257126457efa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88cb2222-ce5a-441a-899c-257126457efa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/88cb2222-ce5a-441a-899c-257126457efa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Retrato de una mujer en llamas"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Retrato de una mujer en llamas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Segunda pel&iacute;cula de la directora francesa y la que realmente la convierte en referente claro para toda una generaci&oacute;n de cineastas. Sciamma destroza las normas de los dramas rom&aacute;nticos hist&oacute;ricos con esta historia de amor entre dos mujeres que demuestra que la er&oacute;tica de una imagen est&aacute; en el consentimiento y en c&oacute;mo retrates el cuerpo de tus personajes. Una lecci&oacute;n de puesta en escena &eacute;tica y po&eacute;tica.
    </p><h2 class="article-text">9. 'Under the Skin' (Jonathan Glazer, 2013)</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bdefcb32-bebd-426c-8e08-7190887804b5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bdefcb32-bebd-426c-8e08-7190887804b5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bdefcb32-bebd-426c-8e08-7190887804b5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bdefcb32-bebd-426c-8e08-7190887804b5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bdefcb32-bebd-426c-8e08-7190887804b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bdefcb32-bebd-426c-8e08-7190887804b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bdefcb32-bebd-426c-8e08-7190887804b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Under the skin"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Under the skin                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Y otro director que cuela dos pel&iacute;culas en el top 25 de las mejores del siglo. Jonathan Glazer dej&oacute; a todos con la cabeza del rev&eacute;s con una pel&iacute;cula con la que se jug&oacute; su carrera (estuvo mucho tiempo sin estrenarse en Espa&ntilde;a). Una ciencia ficci&oacute;n que ofrece im&aacute;genes sorprendentes y desaf&iacute;a las normas del g&eacute;nero para hablar del machismo y la violencia contra las mujeres con una Scarlett Johansson en su papel m&aacute;s arriesgado.
    </p><h2 class="article-text">8. 'Hable con ella' (Pedro Almod&oacute;var, 2003)&nbsp;</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b38dbb83-9d37-48b7-9ac0-83117ac563b3_16-9-aspect-ratio_50p_1132942.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b38dbb83-9d37-48b7-9ac0-83117ac563b3_16-9-aspect-ratio_50p_1132942.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b38dbb83-9d37-48b7-9ac0-83117ac563b3_16-9-aspect-ratio_75p_1132942.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b38dbb83-9d37-48b7-9ac0-83117ac563b3_16-9-aspect-ratio_75p_1132942.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b38dbb83-9d37-48b7-9ac0-83117ac563b3_16-9-aspect-ratio_default_1132942.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b38dbb83-9d37-48b7-9ac0-83117ac563b3_16-9-aspect-ratio_default_1132942.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b38dbb83-9d37-48b7-9ac0-83117ac563b3_16-9-aspect-ratio_default_1132942.jpg"
                    alt="Hable con ella"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Hable con ella                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Pedro Almod&oacute;var no es solo el &uacute;nico director espa&ntilde;ol en la lista, sino que tiene dos pel&iacute;culas suyas en ella. Dentro del top ten consigue estar con<em> Hable con ella</em>, con la que logr&oacute; un hito para el cine espa&ntilde;ol, siendo el primer director en lograr el Oscar al Mejor guion original con esta hermosa historia sobre hombres que lloran, enfermeros que confunden sus sentimientos, toreras que sufren y todo con escenas para el recuerdo como un baile de Pina Bausch, el<em> Cucurrucuc&uacute; Paloma</em> de Caetano Veloso o ese <em>Amante Menguante </em>que ya es historia del cine.
    </p><h2 class="article-text">7. 'Amor' (Michael Haneke, 2012)&nbsp;</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cc198774-d9ea-49de-8d4f-c73bda0455d0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cc198774-d9ea-49de-8d4f-c73bda0455d0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cc198774-d9ea-49de-8d4f-c73bda0455d0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cc198774-d9ea-49de-8d4f-c73bda0455d0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cc198774-d9ea-49de-8d4f-c73bda0455d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cc198774-d9ea-49de-8d4f-c73bda0455d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cc198774-d9ea-49de-8d4f-c73bda0455d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Amour"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Amour                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Segunda pel&iacute;cula del director austriaco y la m&aacute;s hermosa que haya rodado (eso dentro de su habitual estilo). La historia de un matrimonio que se enfrenta a la enfermedad de ella es un bistur&iacute; en las relaciones, la enfermedad y la muerte que se plantea si el acto m&aacute;s cruel puede ser la muestra de amor m&aacute;s extrema. Emanuelle Riva y Jean-Luis Trintignant ofrecen dos interpretaciones para el recuerdo.
    </p><h2 class="article-text">6. 'Los espigadores y la espigadora' (Agn&egrave;s Varda, 2000)</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/732c4115-bb9e-404e-9da0-1d0012fb043f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/732c4115-bb9e-404e-9da0-1d0012fb043f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/732c4115-bb9e-404e-9da0-1d0012fb043f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/732c4115-bb9e-404e-9da0-1d0012fb043f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/732c4115-bb9e-404e-9da0-1d0012fb043f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/732c4115-bb9e-404e-9da0-1d0012fb043f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/732c4115-bb9e-404e-9da0-1d0012fb043f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los espigadores y la espigadora"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los espigadores y la espigadora                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Pionera y referente. La gran reivindicaci&oacute;n de la &uacute;nica mujer de la Nouvelle Vague lleg&oacute; tarde, pero la convirti&oacute; en todo un icono para la modernidad y el feminismo. Varda revolucion&oacute; la ficci&oacute;n, pero tambi&eacute;n la no ficci&oacute;n con pel&iacute;culas como <em>Los espigadores y la espigadora</em>, que consegu&iacute;a mirar a los ojos y dignificar a los trabajadores y comparaba a aquellos que recog&iacute;an las espigas en el campo con los migrantes que viv&iacute;an en las calles y a los que la derecha se&ntilde;ala como el enemigo. Podr&iacute;a haber sido rodada ayer, porque mantiene intacta su fuerza y actualidad.
    </p><h2 class="article-text">5. 'Nader y Simin, una separaci&oacute;n' (Asghar Farhadi, 2011)</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/071a044d-38cf-4869-80ea-f5d10046a957_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/071a044d-38cf-4869-80ea-f5d10046a957_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/071a044d-38cf-4869-80ea-f5d10046a957_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/071a044d-38cf-4869-80ea-f5d10046a957_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/071a044d-38cf-4869-80ea-f5d10046a957_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/071a044d-38cf-4869-80ea-f5d10046a957_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/071a044d-38cf-4869-80ea-f5d10046a957_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Nader y Simín, una separación"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Nader y Simín, una separación                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula con la que muchos directores conocieron a uno de los cineastas iran&iacute;es m&aacute;s importantes del cine reciente. Farhadi construy&oacute; un tenso thriller dram&aacute;tico sobre un proceso de divorcio con el que mostraba las sombras de su pa&iacute;s en una pel&iacute;cula donde todo funciona como un reloj, donde cada di&aacute;logo y cada encuadre son tan s&oacute;lidos que cuesta creer que todo encaje tan bien.
    </p><h2 class="article-text">4. 'La pianista' (Michael Haneke, 2001)</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5d15fec2-3c2e-422b-87fc-6e28114a6ccd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5d15fec2-3c2e-422b-87fc-6e28114a6ccd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5d15fec2-3c2e-422b-87fc-6e28114a6ccd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5d15fec2-3c2e-422b-87fc-6e28114a6ccd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5d15fec2-3c2e-422b-87fc-6e28114a6ccd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5d15fec2-3c2e-422b-87fc-6e28114a6ccd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5d15fec2-3c2e-422b-87fc-6e28114a6ccd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La pianista"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La pianista                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Sin duda Michael Haneke es el director m&aacute;s influyente de estos &uacute;ltimos 25 a&ntilde;os para los directores espa&ntilde;oles. Es el &uacute;nico que consigue meter tres pel&iacute;culas en el top, y roza el podio con su pel&iacute;cula m&aacute;s popular, ese retrato brutal y despiadado que habla del deseo femenino desde lugares donde el cine pocas veces se hab&iacute;a adentrado. Sus im&aacute;genes se clavan como astillas en el imaginario y uno nunca podr&aacute; olvidar la interpretaci&oacute;n de Isabelle Huppert, actriz suicida como pocas, y la &uacute;nica que podr&iacute;a llevar a buen puerto un personaje tan antip&aacute;tico como real.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">3. 'La Ci&eacute;naga' (Lucrecia Martel, 2001)</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a2facd7-c7ab-45f0-bfd8-cb1dd0930883_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a2facd7-c7ab-45f0-bfd8-cb1dd0930883_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a2facd7-c7ab-45f0-bfd8-cb1dd0930883_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a2facd7-c7ab-45f0-bfd8-cb1dd0930883_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a2facd7-c7ab-45f0-bfd8-cb1dd0930883_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a2facd7-c7ab-45f0-bfd8-cb1dd0930883_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3a2facd7-c7ab-45f0-bfd8-cb1dd0930883_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La ciénaga"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La ciénaga                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La llegada de las nuevas directoras al cine ha hecho que se reivindique la figura de una cineasta fundamental de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas como lo es la argentina Lucrecia Martel. Han sido las mujeres las que la han aupado a este tercer puesto y las que la definen como la maestra de todas ellas. Martel debut&oacute; en el largometraje con este devastador retrato de la clase burguesa argentina en una pel&iacute;cula audaz, original y que parece que cada fotograma sude y desprenda esa decadencia que la directora consigue imprimir con cada sonido y fotograma.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">2. 'Deseando amar' (Wong Kar-Wai, 2000)</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/90cbfa0b-0ece-4056-815c-7c83b7154fe8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/90cbfa0b-0ece-4056-815c-7c83b7154fe8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/90cbfa0b-0ece-4056-815c-7c83b7154fe8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/90cbfa0b-0ece-4056-815c-7c83b7154fe8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/90cbfa0b-0ece-4056-815c-7c83b7154fe8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/90cbfa0b-0ece-4056-815c-7c83b7154fe8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/90cbfa0b-0ece-4056-815c-7c83b7154fe8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Deseando amar / In the mood for love"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Deseando amar / In the mood for love                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Pocos directores tan influyentes y tan imitados como Wong Kar-Wai, que logr&oacute; con <em>Deseando amar</em> su obra maestra. Una de las pel&iacute;culas m&aacute;s bellas del cine reciente. Cada fotograma es una obra de arte donde fotograf&iacute;a, m&uacute;sica y puesta en escena se dan la mano para provocar un s&iacute;ndrome de Stendhal constante. Una de las historias de amor m&aacute;s tristes y emocionantes del cine al ritmo de Siboney. Tony Leung y Maggie Cheung hicieron que sinti&eacute;ramos en nuestras carnes su amor imposible.
    </p><h2 class="article-text">1. 'Mulholland Drive' (David Lynch, 2001)</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7ba56512-5d93-4829-9294-b2b10b9d3531_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7ba56512-5d93-4829-9294-b2b10b9d3531_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7ba56512-5d93-4829-9294-b2b10b9d3531_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7ba56512-5d93-4829-9294-b2b10b9d3531_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7ba56512-5d93-4829-9294-b2b10b9d3531_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7ba56512-5d93-4829-9294-b2b10b9d3531_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7ba56512-5d93-4829-9294-b2b10b9d3531_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mullholland Drive"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mullholland Drive                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El a&ntilde;o comenz&oacute; con el fallecimiento de David Lynch, y culmina con una de sus obras maestras como la mejor pel&iacute;cula del siglo XXI. Su <em>Mulholland Drive</em> condensa lo mejor de su cine, esa capacidad de hacernos creer que estamos dentro de un sue&ntilde;o, o de una pesadilla. Esta historia comenz&oacute; como un argumento para una serie y termin&oacute; siendo una de las miradas m&aacute;s despiadadas a la industria del cine, a la vez que una historia de amor m&aacute;s all&aacute; de la vida. Recuerden: No hay banda. No hay orquesta. Todo est&aacute; grabado&hellip; Silencio.
    </p><p class="article-text">
        <span id="votaciones"></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/mejores-peliculas-siglo-xxi-elegidas-56-directores-cine-espanol_1_12858149.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Dec 2025 19:19:21 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/59e6da10-8e7e-4cd3-9236-e28ab926ec80_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1111376" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/59e6da10-8e7e-4cd3-9236-e28ab926ec80_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1111376" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las mejores películas del siglo XXI, elegidas por 56 directores del cine español]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/59e6da10-8e7e-4cd3-9236-e28ab926ec80_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Películas,Cineastas,Cine,Pedro Almodóvar,David Lynch]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los mejores libros del siglo XXI, elegidos por 21 librerías españolas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/mejores-libros-siglo-xxi-elegidos-21-librerias-espanolas_1_12849535.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a7ca23b5-e11b-49bc-947c-1937f7c50157_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los mejores libros del siglo XXI, elegidos por 21 librerías españolas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
Preguntamos a libreros repartidos por todo el país para elegir los 25 títulos más destacados de lo que llevamos de siglo, publicados entre el 2000 y el 2025 que está a punto de acabar</p><p class="subtitle">Lo mejor del siglo  - Los mejores discos del siglo XXI, elegidos por 91 expertos musicales
</p><p class="subtitle">Las votaciones, librería a librería, de los mejores libros del siglo XXI</p></div><p class="article-text">
        Quedan apenas cinco d&iacute;as para despedir 2025 y, como cada a&ntilde;o, toca hacer recuento. Pero en este caso, tras haber presentado nuestras propuestas para regalar, tanto en novela (<a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/100-libros-imprescindibles-encontrar-regalo-perfecto_1_12834971.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nacional</a> e <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/10-mejores-novelas-espanolas-debut-2025_1_12849559.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">internacional</a>) <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/poesia/20-libros-poesia-regalar_1_12834558.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">poes&iacute;a</a>, <a href="https://librotea.eldiario.es/estanterias/los-mejores-libros-de-relatos-de-2025" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relatos</a>, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/10-mejores-comics-2025_1_12849753.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c&oacute;mics</a> y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/10-mejores-novelas-espanolas-debut-2025_1_12849559.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">debuts espa&ntilde;oles</a>; toca ir m&aacute;s all&aacute; y proponer los 25 libros m&aacute;s importantes del primer cuarto del siglo XXI.
    </p><p class="article-text">
        Para ello, hemos preguntado a 21 librer&iacute;as repartidas por todo el pa&iacute;s cu&aacute;les eran sus <a href="https://www.eldiario.es/cultura/votaciones-librerias-25-libros-mas-importantes-siglo-xxi_1_12863759.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tops 10</a>. El &uacute;nico requisito era que las obras hubieran sido publicadas en Espa&ntilde;a despu&eacute;s del 1 de enero del 2000 &ndash;aunque el siglo comenz&oacute; en realidad el 1 de enero de 2001&ndash;, sin importar la lengua, el pa&iacute;s de procedencia de su autor, ni el g&eacute;nero. 
    </p><p class="article-text">
        Del cruce de sus propuestas, entre las que se repitieron t&iacute;tulos, bebe el Top 25 final. En caso de empate, la prioridad han sido el&nbsp;peso literario y cr&iacute;tico&nbsp;(premios, principales cr&iacute;ticas, etc.) sobre el &eacute;xito puramente comercial reciente a la hora de establecer el orden. Fuera, aunque formaron parte de las selecciones iniciales de alguna librer&iacute;a, se han quedado ejemplares excelentes como&nbsp;<em>Libre</em>&nbsp;de Lea Ypi,&nbsp;<em>Patria</em>&nbsp;de Fernando Aramburu o&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/poeta-chileno-lecturas-disfrutar-agosto-presion-novedad_1_8196534.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Poeta Chileno</em></a>&nbsp;de Alejandro Zambra. 
    </p><h2 class="article-text">25. 'Tengo miedo torero', de Pedro Lemebel (2001, Las Afueras, Anagrama)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ea149c1a-318c-4a1e-b685-5f5779d1622f_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        En este libro se cuenta una historia de amor en el Santiago del 86, el a&ntilde;o del atentado a Pinochet. Un muchacho del Frente Patri&oacute;tico Manuel Rodr&iacute;guez, que va a participar en la acci&oacute;n, vive una relaci&oacute;n sentimental con un hombre gay que lo apoya. Finalmente, tanto el atentado como la relaci&oacute;n entre ambos fracasa. El escenario que describe la novela es exactamente el del a&ntilde;o que pudo ser decisivo para Chile, pero no lo fue. <em>Tengo miedo torero</em> relata las protestas, los neum&aacute;ticos humeando en las calles de la capital, los apagones, los boleros, las rancheras y las baladas de la &eacute;poca. Vali&eacute;ndose de una prosa brillante y colorida, entremezclando acontecimientos &iacute;ntimos y colectivos, Pedro Lemebel reconstruye al ritmo de canciones pasadas de moda la realidad amarga y s&oacute;rdida de la dictadura chilena. Todo un aporte a la memoria hist&oacute;rica de un pa&iacute;s que se debate entre el olvido y la reparaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">24. 'La muerte del padre', de Karl Ove Knausg&aring;rd (2012, Anagrama, trad. Kirsti Baggethun y Lorenzo Asunci&oacute;n)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/66f56fd8-cc9c-47af-b11d-6131dd58fc9b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <em>La muerte del padre</em> es la primera novela de las seis que conforman la serie <em>Mi lucha </em>y que pueden ser le&iacute;das de forma independiente o como partes de un ambicioso proyecto autobiogr&aacute;fico. <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/cultura/karl-ove-knausgaard-escritura-constante-sentimiento-fracaso_1_10160653.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Karl Ove Knausg&aring;rd</a> relata en &eacute;l cuatro d&eacute;cadas de historia personal en Escandinavia, entre su Noruega natal y Suecia, donde reside desde que sali&oacute; de la Universidad de Bergen. Pero m&aacute;s all&aacute; del inter&eacute;s que pueda tener una vida en concreto, el secreto de <em>Mi lucha</em> para constituirse en gran obra literaria reside en la minuciosidad con la que Knausg&aring;rd describe hasta el m&aacute;s nimio detalle sin perder por ello la hilatura y la tensi&oacute;n de la narraci&oacute;n. Son estas cualidades las que han hecho que en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n se haya denominado a Karl Ove Knausg&aring;rd como el Marcel Proust escandinavo. 
    </p><h2 class="article-text">23. 'La fiesta del Chivo', de Mario Vargas Llosa (2000, Alfaguara)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/29ddda25-23a4-41ea-9005-60ea5684a0d3_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <em>La fiesta del Chivo</em>, el relato novelado de los &uacute;ltimos d&iacute;as del dictador Rafael Le&oacute;nidas Trujillo Molina, que gobern&oacute; la Rep&uacute;blica Dominicana con mano de hierro durante m&aacute;s de 30 a&ntilde;os (1930-1961), estableciendo una de las tiran&iacute;as m&aacute;s sangrientas de Am&eacute;rica Latina hasta su ajusticiamiento; es sin duda la &uacute;ltima obra maestra de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/mario-vargas-llosa-genio-literario_1_12221342.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mario Vargas Llosa</a>. A la altura de <em>La guerra del fin del mundo</em> y<em> Conversaci&oacute;n en la Catedral</em>, sus otros dos hitos literarios. Tras muchos a&ntilde;os de literatura anodina, divertimentos m&aacute;s bien, el Nobel hispano-peruano se reivindic&oacute; con <em>La fiesta del Chivo</em> como uno de los gigantes de la narrativa del siglo XX, y fue esta obra la que finalmente decidi&oacute; al jurado a concederle el Premio Nobel de Literatura en 2010. Tal vez, si no hubiesen pasado 25 turbulentos a&ntilde;os desde que se inici&oacute; el nuevo siglo, y se public&oacute; la novela, esta estar&iacute;a m&aacute;s alta en la consideraci&oacute;n de este ranking. 
    </p><h2 class="article-text">22. 'El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes', de Tatiana &#538;&icirc;buleac (2017, Impedimenta, trad. Marian Ochoa de Eribe)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/cb9c1a53-fc27-4172-8ab8-4b0132f764bb_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Aleksy a&uacute;n recuerda el &uacute;ltimo verano que pas&oacute; con su madre. Han transcurrido muchos a&ntilde;os desde entonces, pero, cuando su psiquiatra le recomienda revivir esa &eacute;poca como posible remedio al bloqueo art&iacute;stico que est&aacute; sufriendo como pintor, Aleksy no tarda en sumergirse en su memoria y vuelve a verse sacudido por las emociones que lo asediaron cuando llegaron a aquel pueblecito vacacional franc&eacute;s: el rencor, la tristeza, la rabia. &iquest;C&oacute;mo superar la desaparici&oacute;n de su hermana? &iquest;C&oacute;mo perdonar a la madre que lo rechaza y que se est&aacute; consumiendo en la enfermedad? Plena de emoci&oacute;n y crudeza, Tatiana &#354;&icirc;buleac muestra una intens&iacute;sima fuerza narrativa en este brutal testimonio que conjuga el resentimiento, la impotencia y la fragilidad de las relaciones maternofiliales.
    </p><h2 class="article-text">21. 'Nada se opone a la noche', de Delphine de Vigan (2011, Anagrama, trad. de Juan Carlos Dur&aacute;n)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/7065669d-2688-4e70-a608-c62a733b5790_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de encontrar a Lucile, su madre, muerta en misteriosas circunstancias, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/delphine-vigan-no-dar-gracias-agradecer-implica-reconocer-deuda_1_7266139.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Delphine de Vigan</a> se convierte en una met&oacute;dica investigadora dispuesta a reconstruir la vida de la desaparecida. Los cientos de fotograf&iacute;as tomadas durante a&ntilde;os, la cr&oacute;nica de George, abuelo de Delphine, registrada en cintas de casete, las vacaciones de la familia filmadas en superocho, o las conversaciones mantenidas por la escritora con sus hermanos, son los materiales de los que se nutre la memoria de los Poirier.&nbsp;Para la autora, que se convierte a trav&eacute;s de la <em>Nada se opone a la noche</em> en cronista de la Francia de las d&eacute;cadas de los 50 y los 60, recuperar la novela familiar es su manera de superar el duelo por la muerte de la progenitora.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">20. 'Pers&eacute;polis', de Marjane Satrapi (2000, Reservoir Books, trad. Carlos Mayor Ortega / Norma, trad. Albert Agut)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/0caae28b-7ea2-4323-833a-886e96d45c00_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La valios&iacute;sima novela gr&aacute;fica de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/ilustradora-cineasta-marjane-satrapi-premio-princesa-asturias-comunicacion-humanidades-2024_1_11330543.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marjane Satrapi</a> consigui&oacute; que se hablara de la Revoluci&oacute;n iran&iacute; a trav&eacute;s de los ojos de una ni&ntilde;a. No recrea el contexto que motiv&oacute; el levantamiento del pueblo, sino que utiliza su vida cotidiana para reflejar los cambios que estaba viviendo el pa&iacute;s. La historia comienza en 1980, el a&ntilde;o en el que la autora vio que no pod&iacute;a ir al colegio sin llevar velo. Una de las an&eacute;cdotas personales que la artista incorpor&oacute; en su obra, que precisamente por ese componente autobiogr&aacute;fico, consigue calar m&aacute;s. Tambi&eacute;n por sus vi&ntilde;etas en blanco y negro, que juegan con el simbolismo entre la luz y la oscuridad, la salvaci&oacute;n y el horror.
    </p><h2 class="article-text">19. 'El d&iacute;a del Watusi', de Francisco Casavella (2002, Anagrama)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d0d55c47-ce9c-4ad7-9237-bbd03f599a44_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Publicada inicialmente en Ediciones B, esta din&aacute;mica novela de truhanes que sufren los avatares de la Barcelona tardofranquista, especialmente en el barrio del Raval, no tuvo la suerte que merec&iacute;a en funci&oacute;n de su calidad literaria, que es notable. Como toda la obra de <a href="https://www.eldiario.es/la-rioja/muere-francisco-casavella-ultimo-premio-nadal_1_11023337.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Francisco Casavella</a>, un escritor que, por otro lado, no contribuy&oacute; con su car&aacute;cter autodestructivo a su justa reivindicaci&oacute;n, <em>El d&iacute;a del Watusi</em> ha necesitado varias d&eacute;cadas de reflexi&oacute;n para ser valorada como merece: una gran historia de un tiempo al que durante mucho tiempo se ha preferido dar la espalda en nombre de las grandezas de la Barcelona postol&iacute;mpica. La <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/premios-max-2025-anuncian-finalistas-eric-auquer-favoritos-mejor-actor_1_12259748.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">representaci&oacute;n teatral de la obra</a>, que ya lleva muchos meses en cartel y ha recogido numerosos premios, es la mejor prueba de que se trata de una de las grandes novelas de principios del siglo XXI.
    </p><h2 class="article-text">18. 'Temporada de huracanes', de Fernanda Melchor (2017, Random House)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c798e769-85c4-4413-8f5b-e24c581c4e04_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La escritora <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/jovenes-escritoras-latinoamericanas-rechazan-nuevo-boom_1_8530109.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fernanda Melchor</a> public&oacute; en 2017 <em>Temporada de huracanes</em>, una obra en la que a trav&eacute;s de la investigaci&oacute;n de un asesinato en un pueblo ficticio llamado La Matosa, analiza el machismo y el clasismo de la sociedad mexicana. A partir de este hallazgo, los personajes involucrados en el crimen van desgranando su historia mientras la trama sumerge al lector en la vida de La Matosa, una localidad acosada por la miseria y el abandono, y donde convergen el erotismo m&aacute;s oscuro y las s&oacute;rdidas relaciones de poder. El libro fue en su d&iacute;a un gran &eacute;xito comercial y cr&iacute;tico que consolid&oacute; a Melchor como una de las escritoras latinoamericanas m&aacute;s destacadas de su generaci&oacute;n. Entre los reconocimientos que recibi&oacute; se cuentan el Premio Internacional de Literatura, adem&aacute;s de la nominaci&oacute;n para el prestigioso Premio Man Booker International. 
    </p><h2 class="article-text">17. 'La carretera', de Cormac McCarthy (2006, Random House, trad. Luis Murillo Fort)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/8b1d1976-40a3-4ea0-9df1-c136a1f3c5eb_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Una vez m&aacute;s con toda la carga intelectual puesta en la violencia y la destrucci&oacute;n, pero tambi&eacute;n en la supervivencia, el fallecido <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/cormac-mccarthy_1_10294429.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cormac McCarthy</a> logr&oacute; impactar a sus lectores tras <span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>No es pa&iacute;s para viejos</em></span>&nbsp;y la trilog&iacute;a de la frontera, compuesta por las obras <span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Todos los hermosos caballos</em></span>,&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>En la frontera</em></span>&nbsp;y&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Ciudades de la llanura. </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">En esta ocasi&oacute;n, con </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>La carretera</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, McCarthy conduce a un mundo postapocal&iacute;ptico en el que</span> un padre y su hijo recorren parajes que fueron destruidos a&ntilde;os atr&aacute;s durante un&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;">cataclismo </span>no especificado que aniquil&oacute; toda la&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;">civilizaci&oacute;n</span>. <em>La carretera</em> fue galardonada con el&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;">Premio Pulitzer</span>&nbsp;de 2007 en la categor&iacute;a de&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;">ficci&oacute;n</span> y el&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;">James Tait Black Memorial Prize</span>&nbsp;en 2006.&nbsp;La novela fue llevada al cine en 2009 bajo la direcci&oacute;n de John Hillcoat y protagonizada por Viggo Mortensen y Kodi Smit-McPhee.
    </p><h2 class="article-text">16. 'Jo confesso' ('Yo confieso'), de Jaume Cabr&eacute; (2011, Destino, trad. Concepci&oacute; Carde&ntilde;oso Saenz de Miera / Proa)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/7eea16d6-b9cc-42cf-ae92-a29e5ccde5cd_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Jo confesso</em> /<em> Yo confieso</em>, constituy&oacute; todo un hito en la literatura catalana en el momento de su aparici&oacute;n, momento en el que el sector daba cierta sensaci&oacute;n de agotamiento que posteriormente el tiempo ha demostrado falsa. La novela recibi&oacute; el premio Crexells y el premio Ciutat de Barcelona 2013 a la proyecci&oacute;n internacional de la ciudad. Tambi&eacute;n ha sido distinguida como mejor novela extranjera en Francia, Suecia y Grecia en el momento de su publicaci&oacute;n. Con ella y a lo largo de m&aacute;s de mil p&aacute;ginas, <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/jaume-cabre-europa-cuestion-hierve_1_5567564.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jaume Cabr&eacute;</a>, que ya hab&iacute;a demostrado en otras obras su consistencia como novelista, contaba un conjunto de historias, repartidas a lo largo de varios siglos pero centradas esencialmente en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas del siglo XX. Las mismas impresionan por el nivel de detalle del sentimiento humano, por el amor por la m&uacute;sica cl&aacute;sica y por el tratamiento de la culpa por el pasado como motor de la narraci&oacute;n.  
    </p><h2 class="article-text">15. 'Solenoide', de Mircea C&#259;rt&#259;rescu (2015, Impedimenta, trad- de Marian Ochoa de Eribe)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/dce1a1a1-9a82-4ece-bf32-1ae2d9c28366_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Solenoide</em> no es una novela cualquiera, sino la sublimaci&oacute;n de un genio literario dispuesto a revolucionar la literatura europea como ya lo hiciera en el pasado Roberto Bola&ntilde;o con la latinoamericana mediante sus <em>Detectives salvajes</em>, o Georges Perec con <em>La vida, instrucciones de uso</em>. Por no citar al argentino Roberto Arlt y <em>Los siete locos</em>. La trama consiste en el largo diario de un escritor frustrado que desgrana su infancia y su adolescencia en los arrabales de una ciudad comunista, devastada, gris y fr&iacute;a &#8213;una Bucarest alucinada, dotada de una melancol&iacute;a abrumadora&#8213; mientras compra una casa antigua con forma de barco, construida por el inventor de un solenoide, que alberga una extra&ntilde;a maquinaria: un sill&oacute;n de dentista dotado de un tablero de mandos. De esta forma, <em>Solenoide</em> se convierte en el eje gravitacional del resto de las ficciones de <a href="https://www.eldiario.es/murcia/cultura/mircea-cartarescu-cartagena_1_12640541.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mircea C&#259;rt&#259;rescu</a>, un autor que se ha convertido poco a poco en una figura de culto en toda Europa.
    </p><h2 class="article-text">14. 'Los girasoles ciegos', de Alberto M&eacute;ndez (2004, Anagrama)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/b9cd397a-6ad6-4cfe-8401-34fa23fd3b51_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Ganador del Premio Nacional de Literatura 2005 &ndash;que cont&oacute; con una segunda vida con su versi&oacute;n cinematogr&aacute;fica de 2008 dirigida por Jos&eacute; Luis Cuerda protagonizada por Javier C&aacute;mara, Maribel Verd&uacute; y Ra&uacute;l Ar&eacute;valo&ndash;, <em>Los girasoles ciegos</em> es un libro de relatos sobre la posguerra. Alberto M&eacute;ndez rescat&oacute; en &eacute;l las historias reales de amigos, de familiares desaparecidos y, en definitiva, ausencias irreparables. Cuatro historias de tiempos en los que primaba el silencio y el miedo a que alguien supiera qu&eacute; sab&iacute;as. Sus protagonistas son un capit&aacute;n del ej&eacute;rcito de Franco que, el mismo d&iacute;a de la Victoria, renuncia a ganar la guerra; un ni&ntilde;o poeta que huye asustado de su compa&ntilde;era ni&ntilde;a embarazada; un preso en la c&aacute;rcel de Porlier que se niega a vivir en la impostura para que el verdugo pueda ser calificado de verdugo; y un di&aacute;cono protest&oacute;n que enmascara su lascivia tras el fascismo apost&oacute;lico que reclama la sangre purificadora del vencido. Un ejercicio de memoria que estremece por su crudeza y verdad.
    </p><h2 class="article-text">13. 'Sapiens: De animales a dioses', de Yuval Noah Harari (2011, Debate, trad. Joandom&egrave;nec Ros i Aragon&egrave;s)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/56b8c36e-7a96-4a2f-9734-f3ebd1810972_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Con <em>Sapiens: De animales a dioses</em>, el historiador israel&iacute; <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/yuval-noah-harari-hay-potencial-totalitario-inteligencia-artificial-visto_1_11666055.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Yuval Noah Harari</a> logr&oacute; trenzar en 2011 un atrevido y absorbente relato, o si se quiere reinterpretaci&oacute;n, de la historia de la humanidad. Desde la aparici&oacute;n de los primeros hom&iacute;nidos hasta el siglo XXI. No es este un libro rigurosamente acad&eacute;mico ni de un antrop&oacute;logo experto, como han venido a se&ntilde;alar desde diversas personalidades, sino m&aacute;s bien un ensayo apasionado y lleno de osad&iacute;a para reinterpretar los grandes momentos de la humanidad en clave del tiempo actual. As&iacute; Harari, con sus conocimientos, unidos a sus dotes de escritor, atribuye el &eacute;xito del ser humano en el mundo a su capacidad de colaboraci&oacute;n a gran escala en base muchas veces a creencias que resultan ser ficciones, como la religi&oacute;n, la existencia de naciones, el dinero o los derechos humanos. A partir de esta premisa, Harari desarrolla numerosas propuestas capaces de agitar los cimientos intelectuales de la lectora o lector m&aacute;s abierto y flexible.
    </p><h2 class="article-text">12. 'La sociedad del cansancio', de Byung-Chul Han (2010, Herder, trad. Comit&eacute; Herder Editorial)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/554c1df0-c2fc-4eed-bd95-75e69ed8edd9_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El fil&oacute;sofo surcoreano, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/filosofo-origen-surcoreano-byung-chul-han-premio-princesa-asturias-comunicacion-humanidades-2025_1_12277303.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Princesa de Asturias de Comunicaci&oacute;n y Humanidades 2025</a>, reflexiona en este ensayo sobre el cambio de paradigma que detecta que se ha producido en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas en las sociedades occidentales avanzadas, en cuanto a que la anterior, marcada por la disciplina, imperativos y opiniones externas; se ha transformado en una sociedad del rendimiento, en la que los individuos se afanan por explotarse a s&iacute; mismos. Seg&uacute;n su teor&iacute;a, si antiguamente el quebrantamiento de una norma acarreaba el castigo, el incumplimiento del anhelo provoca frustraci&oacute;n. Byung-Chul Han reflexiona sobre la que define como sociedad del cansancio en la que vivimos, donde no podemos pararnos a pensar y nos autoexplotamos en pos de la productividad.
    </p><h2 class="article-text">11. 'La mala costumbre', de Alana S. Portero (2023, Seix Barral)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/f15e0e14-9a3d-4676-a1ae-b1280c565928_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La mirada de la escritora a la ni&ntilde;ez y juventud trans en el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/angel-caido-fragmento-esperada-novela-alana-portero_1_10153467.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Madrid de los ochenta y noventa</a> ya se gan&oacute; ser uno de los libros m&aacute;s destacados de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/libros-comics-2023-no-hay-leer_1_10785216.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2023</a>, y finalmente tambi&eacute;n de este primer cuarto de siglo; por la crudeza, desgarro y singularidad con la que logra que su lectura sacuda y conmocione. Narrada en primera persona, la primera novela de la autora de <em>La habitaci&oacute;n de las ahogadas</em>, recorre la adolescencia de una ni&ntilde;a atrapada en un cuerpo que no sabe habitar, que intenta comprenderse a s&iacute; misma y al mundo en el que vive, donde cada paso que da viene acompa&ntilde;ado de violencia. La propia escritora describi&oacute; as&iacute; su volumen en esta <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/calles-alana-s-portero_1_10364004.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista</a> que le hizo mi compa&ntilde;era Elena Cabrera: &ldquo;Habla sobre estrechar lazos y perderlos. Tambi&eacute;n sobre c&oacute;mo somos un poco torpes a veces para estrechar lazos por mucho que queramos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">10. 'La sombra del viento', de Carlos Ruiz Zaf&oacute;n (2001, Planeta)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/641699bc-19d1-4ed3-8769-8329233d290d_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Hay una generaci&oacute;n para la que <em>Marina</em> y <em>El pr&iacute;ncipe de la niebla</em> fueron dos de las novelas con las que, si bien seguramente ya estuvieran enamorados de la lectura, terminaran por consolidarla. Y precisamente por ese apego generado hacia las dos obras de <a href="https://www.eldiario.es/viajes/sombra-viento-propia-ruta-recorren-amantes-carlos-ruiz-zafon-pm_1_12141621.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carlos Ruiz Zaf&oacute;n</a>, decidieron continuar sumergi&eacute;ndose en sus historias a trav&eacute;s de<em> La sombra del viento</em>, el primero de los libros de la saga del <em>Cementerio de los libros olvidados</em>, seguramente uno de los vol&uacute;menes m&aacute;s superventas de esta lista, con m&aacute;s de veinticinco millones de ejemplares vendidos en m&aacute;s de 30 pa&iacute;ses. Daniel Sempere es el protagonista de esta obra ambientada en la <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/politica/pisarello-lanza-candidatura-alcaldia-barcelona-comuns-quiero-primer-alcalde-origen-migrante_1_12861007.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Barcelona</a> de 1945, que llega junto a su padre al citado Cementerio de los libros olvidados, donde se dejar&aacute; atrapar por un texto escrito por el misterioso autor Juli&aacute;n Carax. A medida que le va conociendo, descubre que todos sus libros han sido quemados por uno de los personajes del libro. Conocer la verdad se convierte en su objetivo.
    </p><h2 class="article-text">9. 'Soldados de Salamina', de Javier Cercas (2001, Tusquets)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/42849f3f-8140-491f-925e-5c1d9f4431cb_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        A caballo entre los apuntes autobiogr&aacute;ficos sobre la dura adaptaci&oacute;n que tuvo <a href="https://www.eldiario.es/cultura/javier-cercas-escribir-libro-papa-francisco-he-vuelto-ateo-anticlerical-cat_128_12181437.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Javier Cercas</a> en el retorno a Girona tras una temporada en la bullente Barcelona, y la evocaci&oacute;n de la memoria de unos hechos que, por m&aacute;s lejanos que resultaran en el tiempo, hab&iacute;an ocurrido en el mismo lugar que el escritor catal&aacute;n habitaba entonces; <em>Soldados de Salamina</em> es sin duda una gran novela sobre la guerra civil desde una perspectiva de cerca de tres d&eacute;cadas de democracia plena. A trav&eacute;s de una emotiva investigaci&oacute;n period&iacute;stica, Cercas establece en la novela un puente memor&iacute;stico entre los a&ntilde;os finales del siglo XX y la contienda espa&ntilde;ola, tiempo en el que el l&iacute;der falangista Rafael S&aacute;nchez Mazas se escondi&oacute; en un bosque entre las comarcas de la Garrotxa y el Pla de l'Estany, en el que sobrevivi&oacute; gracias a la solidaridad desinteresada de sus habitantes, personas en sus ant&iacute;podas ideol&oacute;gicas. 
    </p><h2 class="article-text">8. 'Crematorio', de Rafael Chirbes (2007, Anagrama)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/8d01706a-aa59-46a8-90e6-31d2647be873_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Con <em>Crematorio</em>, el excepcional narrador que era <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/diez-anos-chirbes-cronista-corrupcion_1_12536047.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rafael Chirbes</a> ejecut&oacute; su mayor venganza sobre el monstruo que le rodeaba y que estaba devorando su para&iacute;so personal de infancia: el litoral mediterr&aacute;neo valenciano y alicantino, donde naci&oacute; el escritor y al que regres&oacute; en sus &uacute;ltimos a&ntilde;os. <em>Crematorio</em> es un &ldquo;yo acuso&rdquo; en toda regla, un se&ntilde;alamiento de aquellos constructores y especuladores inmobiliarios que hab&iacute;an construido un castillo financiero de naipes a la sombra de los gobiernos locales del PP, no siempre con m&eacute;todos legales y m&aacute;s de una vez con algunos abiertamente ilegales. Castillos cuyos naipes precisamente comenzaron a volar por los aires en el mismo a&ntilde;o en que aparec&iacute;a la novela, cuando la llamada &ldquo;crisis de las subprime&rdquo; estall&oacute; en todo el mundo, con especial impacto en Espa&ntilde;a. A trav&eacute;s de la vida oscura, vac&iacute;a y desencantada del arquitecto Rub&eacute;n Bertomeu, Chirbes elabora un perfil &eacute;tico de aquella clase social de reyes del pelotazo inmobiliario, que es la misma a la que pertenecieron Benavent, el Bigotes, Alfonso Rus y otros personajes de la &ldquo;era Camps&rdquo; en el gobierno valenciano. 
    </p><h2 class="article-text">7. 'La pen&iacute;nsula de las casas vac&iacute;as', de David Ucl&eacute;s (2024, Siruela)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/084b3a94-101b-4d6e-a2b3-ea64e9e8bfe2_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Con valent&iacute;a y ausencia de complejos, el escritor <a href="https://www.eldiario.es/la-rioja/david-ucles-memoria-fundamental-no-tropezar-nuevo_1_12415970.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">David Ucl&eacute;s</a> se destapa como una de las revelaciones del pasado a&ntilde;o con <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/heridas-arena-lluvia-agua-caliente-mitad-batalla-guerra-civil-escribe-forma-surrealista_1_11246411.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La pen&iacute;nsula de las casas vac&iacute;as</em></a><em>.</em> Una obra que podr&iacute;a pensarse a priori como el en&eacute;simo regreso a la guerra civil espa&ntilde;ola, pero que se demuestra un potente ejercicio de sensibilidad y humanismo para narrar, en clave de realismo m&aacute;gico, los acontecimientos, y tambi&eacute;n las profundas heridas, que la contienda fratricida provoc&oacute; en nuestro pa&iacute;s. De ella ha dicho el historiador Ian Gibson: &ldquo;Ninguna novela contempor&aacute;nea me ha conmovido. Estoy asombrado y agradecido&rdquo;. Por su parte, el director del Instituto Cervantes, el poeta Luis Garc&iacute;a Montero, la ha definido como una novela que &ldquo;nos hace comprender la vida humana que late bajo los n&uacute;meros, los datos y las fechas&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">6. 'El olvido que seremos', de H&eacute;ctor Abad Faciolince (2006, Alfaguara)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/775765fb-d4d6-48dd-97b0-40200df8c604_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El 25 de agosto de 1987 H&eacute;ctor Abad G&oacute;mez, m&eacute;dico y activista en pro de los derechos humanos, fue asesinado en Medell&iacute;n por los paramilitares. <em>El olvido que seremos</em>&nbsp;es su biograf&iacute;a novelada &ndash;y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/olvido-seremos-pelicula-trueba-celebra-legado-activista-colombiano-hector-abad_1_7883545.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">llevada al cine por Fernando Trueba</a>&ndash; escrita por su propio hijo, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/hector-abad-faciolince-olvido-seremos_128_7900426.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">H&eacute;ctor Abad Faciolince</a>. Un relato desgarrador y emocionante sobre la familia, que refleja, al tiempo, el infierno de la violencia que ha golpeado Colombia en los &uacute;ltimos cincuenta a&ntilde;os. Javier Cercas ha dicho de la obra que &ldquo;es libro tremendo y necesario, de un coraje y una honestidad arrasadores del que, por momentos, me he preguntado c&oacute;mo ha tenido la valent&iacute;a de escribirlo&rdquo;. Por su parte, para el fil&oacute;sofo Fernando Savater, &ldquo;no solo es una necesaria lecci&oacute;n sobre temas como la educaci&oacute;n c&iacute;vica y la relaci&oacute;n entre memoria personal y memoria hist&oacute;rica, sino tambi&eacute;n un insustituible testimonio de lucha por la democracia, la raz&oacute;n ilustrada y la tolerancia&rdquo;. La novela result&oacute; ganadora en su momento del Premio WOLA-Duke en Derechos Humanos en Estados Unidos y del Pr&eacute;mio Cria&ccedil;ao Liter&aacute;ria Casa da America Latina de Portugal.
    </p><h2 class="article-text">5. '2666', de Roberto Bola&ntilde;o (2004, Anagrama)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/cf8aba9b-4ae7-477b-8bb2-7cad17e1bd8d_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Quien en su momento leyera <em>Los detectives salvajes,</em> seguramente pensar&iacute;a con total seguridad que dif&iacute;cilmente Roberto Bola&ntilde;o podr&iacute;a superar la marca de calidad alcanzada con esta novela, una nueva vuelta de tuerca a la narrativa latinoamericana, tal vez la mayor desde el boom de los setenta. Pero Bola&ntilde;o, consciente de que se enfrentaba a su obra p&oacute;stuma, ya seriamente aquejado de su grave enfermedad hep&aacute;tica, logr&oacute; un nuevo r&eacute;cord latinoamericano de calidad literaria con su maravillosa y complej&iacute;sima <em>2666</em>, una novela que tiene como trasfondo e hilo conductor los feminicidios acaecidos en Ciudad Ju&aacute;rez durante d&eacute;cadas y que apenas fueron investigados. En el a&ntilde;o 2004 la obra obtuvo el premio Ciudad de Barcelona y, al a&ntilde;o siguiente, fue ganadora casi por unanimidad del Premio Salamb&oacute;. El 12 de marzo de 2008 gan&oacute; el <em>National Book Critics Circle Award</em>, el mayor galard&oacute;n de los cr&iacute;ticos estadounidenses. 
    </p><h2 class="article-text">4. 'Nuestra parte de noche', de Mariana Enr&iacute;quez (2019, Anagrama)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/aa38e28b-8025-4c25-861d-abbb893f6a50_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Un padre y un hijo atraviesan Argentina por carretera, desde Buenos Aires hacia las cataratas de Iguaz&uacute;, en la frontera norte con Brasil. Son los a&ntilde;os de la junta militar, hay controles de soldados armados y tensi&oacute;n en el ambiente. El hijo se llama Gaspar y el padre trata de protegerlo del destino que le ha sido asignado. La madre muri&oacute; en circunstancias poco claras, en un accidente que acaso no lo fue. Con estos mimbres, podr&iacute;a parecer que estamos ante una m&aacute;s de las novelas que hacen memoria de los a&ntilde;os m&aacute;s oscuros de la dictadura argentina de los 70. Pero nada m&aacute;s lejos de la realidad, ya que <em>Nuestra parte de noche </em>se revela como una obra alucinada y fant&aacute;stica que muestra monstruos aterradores, rituales con sacrificios humanos y andanzas en el Londres psicod&eacute;lico de los a&ntilde;os sesenta. Con ella <a href="https://www.eldiario.es/cultura/mariana-enriquez-estudiantes-periodismo-deprimen-no-clicks-no-hay-nada-decirles_1_9674677.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mariana Enriquez</a> se consagr&oacute; como una de las voces m&aacute;s vigorosas de la literatura latinoamericana.
    </p><h2 class="article-text">3. 'Hamnet', de Maggie O'Farrell (2020, Libros del Asteroide)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/f4b83988-aae9-4081-b102-642ecbe47da9_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Leer a Maggie O'Farrell requiere tiempo, requiere pausa, requiere estar dispuesto, concentrarse y dejarse embelesar y romper el coraz&oacute;n. La autora demanda en su lectura, pero porque siempre devuelve, much&iacute;simo m&aacute;s. Es inteligente, es generosa, es punzante, es sincera. No siempre se es consciente de todo lo que se mueve por dentro al leerla, pero da igual, porque para cuando quieres darte cuenta, ya te ha atrapado, ya ha dejado un poso en ti para siempre, un regalo. Aqu&iacute; lo hace partiendo de la historia familiar de Shakeaspeare, recreando el suceso que inspir&oacute; una de las obras m&aacute;s famosas de todos los tiempos &ndash;y cuya adaptaci&oacute;n, <a href="https://www.eldiario.es/spin/historia-real-detras-hamnet-nueva-pelicula-paul-mescal-le-paso-hijo-shakespeare-pm_1_12811424.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Hamnet</em></a>, llegar&aacute; a los cines el pr&oacute;ximo mes de enero&ndash;. Dolor, p&eacute;rdida y afecto se combinan en esta novela que se centra en la joven Agnes que, tras ser la comidilla de su pueblo, conoce a un joven preceptor de lat&iacute;n y pronto deciden unirse para formar una familia. Su matrimonio se ve puesto a prueba, primero por sus parientes, y despu&eacute;s por una inesperada desgracia.
    </p><h2 class="article-text">2. 'Canto jo i la muntanya balla' ('Canto yo y la monta&ntilde;a baila'), de Irene Sol&agrave; (2019, Anagrama, trad. Concha Carde&ntilde;oso S&aacute;enz de Miera)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/b7d2a5a6-395c-4896-a49b-cbf362ab4a1d_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Si podemos hablar del &ldquo;fen&oacute;meno Irene Vallejo&rdquo;, no menos merece esta calificaci&oacute;n el espectacular impacto de cr&iacute;tica y p&uacute;blico de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/secreto-canto-montana-baila-exito-literario-teatral_1_7357174.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Canto jo i la muntanya balla (Canto yo y la monta&ntilde;a baila)</em></a>, la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/irene-sola-lugar-vivir-aventuras-novela-quedamos-casa-mujeres-esconden-esperan_1_10569547.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">segunda novela de la catalana Irene Sol&agrave;</a>, que publicada originalmente por Anagrama en catal&aacute;n &ndash;en 2021 fue la novela m&aacute;s pedida en la red de bibliotecas de&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;">Barcelona</span>&ndash;, inmediatamente fue traducida al castellano para abarcar a los miles de lectores que quedaron heridos por esta maravillosa y oscura historia de brujas, guerra civil, mitolog&iacute;a pirenaica y buenas dosis de realismo m&aacute;gico. Todo ello aderezado con un estilo l&iacute;rico magistral, y lleno de misterio y reivindicaci&oacute;n de lo femenino, que ha llevado a la novela a ser traducida a una veintena de idiomas con una enorme acogida. No en vano en 2022 el diario brit&aacute;nico&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;">The Guardian</span>&nbsp;eligi&oacute; la novela como una de las mejores obras de ficci&oacute;n del a&ntilde;o. 
    </p><h2 class="article-text">1. 'El infinito en un junco', de Irene Vallejo (2019, Siruela)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/1e7f6aa1-ffa1-445c-a358-4add99792c93_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Aunque est&eacute; considerado eminentemente como un ensayo, que lo es, hablar de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/fenomeno-ventas-infinito-junco-ensayo-exito-publicarse_1_6443861.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El infinito en un junco</em></a><em> </em>es hacerlo de una gran aventura que atraviesa los siglos y, en cierta, forma explica la historia de la humanidad en Occidente y Oriente Medio, al menos desde que el papel es papel e incluso antes: cuando era papiro, pergamino de piel de becerro e incluso superficie &aacute;rida de roca. Porque esta obra magna, monumental en sus dimensiones, pero tambi&eacute;n en su &eacute;xito al lograr enganchar a quien lo lea hasta el final, recorre la historia de la escritura y la bibliograf&iacute;a a trav&eacute;s de su soporte f&iacute;sico, al menos hasta la aparici&oacute;n del libro electr&oacute;nico. Pero lejos de ser un mero tr&aacute;nsito cronol&oacute;gico, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/irene-vallejo-humanidades-lujo-ricos-luego-democratizaron-ahora-atacan-inutiles_1_12227541.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Irene Vallejo</a> logra con su libro llevar a los lectores hacia las &eacute;pocas fascinantes y remotas de la dinast&iacute;a ptolemaica, para luego dar el salto a la ciudad de P&eacute;rgamo, en Asia Menor, y de ah&iacute; todos aquellos lugares donde el libro fue evolucionando hasta el d&iacute;a de hoy. Y lo hace en todo momento, adem&aacute;s, con un sibilino prop&oacute;sito: reivindicar el papel fundamental en las mujeres en la historia de los libros que, seg&uacute;n la autora, ha sido intencionadamente borrado. 
    </p><h2 class="article-text"><a href="https://www.eldiario.es/cultura/votaciones-librerias-25-libros-mas-importantes-siglo-xxi_1_12863759.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">Consulta las votaciones, librer&iacute;a a librer&iacute;a</a></h2>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras, Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/mejores-libros-siglo-xxi-elegidos-21-librerias-espanolas_1_12849535.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Dec 2025 20:14:48 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a7ca23b5-e11b-49bc-947c-1937f7c50157_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1025449" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a7ca23b5-e11b-49bc-947c-1937f7c50157_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1025449" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los mejores libros del siglo XXI, elegidos por 21 librerías españolas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a7ca23b5-e11b-49bc-947c-1937f7c50157_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Novela,Ensayos,Poesía,Editoriales,Librerías]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los mejores discos del siglo XXI, elegidos por 91 expertos musicales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/mejores-discos-siglo-xxi-expertos-musicales_1_12844681.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ed833129-b796-4d0b-b52b-9e653b76c819_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los mejores discos del siglo XXI, elegidos por 91 expertos musicales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un jurado compuesto por críticos de música del país selecciona los 25 álbumes más destacados del primer cuarto de siglo, publicados entre el 2000 y el 2025</p><p class="subtitle">Los 10 mejores discos de 2025</p><p class="subtitle">Las votaciones, experto a experto, de los mejores discos del siglo XXI</p></div><p class="article-text">
        La m&uacute;sica tiene el poder de interpelarnos a cada uno de nosotros y recordarnos d&oacute;nde est&aacute;bamos en un momento determinado. Es por ello que, cada vez que pasa cierto tiempo, es un acto necesario mirar atr&aacute;s y descubrirnos a trav&eacute;s del arte. Lo hemos hecho recientemente con este 2025 que ya termina, repasando algunas de las <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/10-mejores-discos-2025_1_12848759.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">obras clave que definir&aacute;n esta &eacute;poca</a> cuando nos acerquemos a ella desde el futuro, pero ahora retrocedemos todav&iacute;a m&aacute;s y viajamos por los 25 discos imprescindibles del primer cuarto del siglo XXI. Entre sus autores, artistas que siguen revolucionando el &aacute;mbito nacional e internacional.
    </p><p class="article-text">
        Pese a que el nuevo siglo empez&oacute; en el 2001, para esta clasificaci&oacute;n se ha optado por incluir tambi&eacute;n el a&ntilde;o 2000, puesto que no hacerlo desvirtuar&iacute;a lo que la gente entiende por d&eacute;cadas. Es por ello que el disco <em>Kid A</em> de Radiohead se considera una obra de los 2000, mientras que otro como <em>Folklore</em> de Taylor Swift se considera uno de los primeros grandes lanzamientos de la d&eacute;cada del 2020. Para la selecci&oacute;n de los mejores discos del siglo se ha contado, adem&aacute;s, con la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/votaciones-expertos-mejores-discos-siglo-xxi_1_12831555.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">participaci&oacute;n de 91 expertos</a> del panorama musical nacional, incluyendo desde redactores de medios especializados hasta locutores de cadenas de radio.
    </p><p class="article-text">
        Cada uno de los participantes ha seleccionado diez &aacute;lbumes sin clasificarlos entre s&iacute;. El sistema de votaci&oacute;n se ha basado principalmente en el consenso, premiando as&iacute; a los discos que han logrado poner de acuerdo a un mayor n&uacute;mero de cr&iacute;ticos. En caso de empate de votos, se ha tenido en cuenta el peso global del artista y la suma total de menciones de toda su discograf&iacute;a. No obstante, para favorecer la diversidad, si dos discos han tenido el mismo n&uacute;mero de votos, pero uno de los dos artistas ya hab&iacute;a aparecido antes en la lista, se ha puesto por encima el disco del otro artista.
    </p><h2 class="article-text"><strong>25. Sufjan Stevens: &lsquo;Illinois&rsquo; (2005)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/4546b353-b558-4859-911f-023923f0fd55_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Illinois </em>es una de las joyas del pop indie. Supuestamente la segunda entrega de un proyecto para hacer un disco sobre cada uno de los 50 estados de Estados Unidos (que nunca acab&oacute; d&aacute;ndose), <em>Illinois </em>es uno de los grandes discos del siglo: utiliza coros, orquestas, banjos y electr&oacute;nica para narrar historias que mezclan hechos hist&oacute;ricos reales y figuras locales (como el asesino John Wayne Gacy o el poeta Carl Sandburg). Tras el lanzamiento de <em>Greetings from Michigan</em> (2003), Stevens explora la fe, la identidad nacional y el dolor a trav&eacute;s de un &aacute;lbum de tem&aacute;tica geogr&aacute;fica.
    </p><h2 class="article-text"><strong>24. PJ Harvey: &lsquo;Stories from the City, Stories from the Sea&rsquo; (2000)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d5073c6b-16fa-4f9d-b0a9-0ca8ec43c715_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Si los discos anteriores de PJ Harvey pueden considerarse oscuros y rurales, <em>Stories from the City, Stories from the Sea</em> es brillante y urbano. Inspirado por una estancia de seis meses en Nueva York, la artista captura la energ&iacute;a de la gran ciudad, el amor y el deseo con un sonido de rock directo y pulido. Se trata de su obra m&aacute;s accesible y mel&oacute;dica, destacando el d&uacute;o con Thom Yorke en <em>This Mess We're In</em>. Fue el &aacute;lbum que consolid&oacute; a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/pj-harvey-artista-veces-trae-amor-madrid-embruja-botanico_129_11433424.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Harvey como una figura imprescindible</a> del rock brit&aacute;nico.
    </p><h2 class="article-text"><strong>23. Adele: &lsquo;21&rsquo; (2011)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/51ac9ea8-3ef3-4167-b651-6fa3e4659140_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El disco de ruptura por excelencia de este siglo. Adele logr&oacute; unir a amantes de diversos g&eacute;neros como el pop o el soul en un trabajo que cuenta con toques country. Aun as&iacute;, el verdadero motor de <em>21</em>, as&iacute; como la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/adele-despide-escenarios-fecha-vuelta-sido-maravilloso-extranare-terriblemente_1_11850737.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">clave del &eacute;xito de Adele</a>, reside en su impresionante interpretaci&oacute;n vocal. <em>Rolling in the Deep</em> y <em>Someone Like You </em>volvieron a otorgar relevancia a las baladas, afianz&aacute;ndolas como unas de las m&aacute;s importantes de los &uacute;ltimos tiempos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>22. Green Day: &lsquo;American Idiot&rsquo; (2004)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/a110ef42-10d5-4327-8fbd-eec594a2481c_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Rescatando su carrera del estancamiento, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/green-day-confirman-pasado-olvidado_1_1138953.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Green Day apost&oacute; todo a una &oacute;pera punk</a> conceptual inspirada en <em>Jesus Christ Superstar</em> y <em>The Wall</em>. El &aacute;lbum canaliz&oacute; la frustraci&oacute;n y el miedo de la sociedad estadounidense bajo la administraci&oacute;n de Bush y la guerra de Irak. A trav&eacute;s del personaje de 'Jesus of Suburbia', Billie Joe Armstrong narra una historia de alienaci&oacute;n juvenil, drogas y desilusi&oacute;n pol&iacute;tica. Musicalmente ambicioso, incluye temas de hasta 9 minutos y baladas ac&uacute;sticas, demostrando que el punk pod&iacute;a evolucionar hacia estructuras m&aacute;s complejas o incluso teatrales sin perder su fuerza reivindicativa y caracter&iacute;stica.
    </p><h2 class="article-text"><strong>21. Madonna: &lsquo;Confessions on a Dance Floor&rsquo; (2005)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/924e24dc-1f87-47b6-9275-1e27252209ce_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Tras el fracaso cr&iacute;tico del pol&iacute;tico <em>American Life</em> (2003), <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/razones-madonna-lleva-anos-reina_1_2044751.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Madonna decidi&oacute; volver</a> a lo que mejor sab&iacute;a hacer: hacernos bailar. Producido por Stuart Price, <em>Confessions on a Dance Floor</em> est&aacute; mezclado como una sesi&oacute;n continua de DJ, dise&ntilde;ado para mantener la energ&iacute;a en la pista de principio a fin. Es un tributo elegante a la m&uacute;sica disco de los 70 y al electropop de los 80, sostenido, sobre todo, por el masivo &eacute;xito de <em>Hung Up</em>, en el que samplea a ABBA. Madonna demostr&oacute; con su noveno disco que la m&uacute;sica de baile tambi&eacute;n pod&iacute;a ser sofisticada y adulta.
    </p><h2 class="article-text"><strong>20. Wilco: &lsquo;Yankee Hotel Foxtrot&rsquo; (2002)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/496c16e1-d5ab-4de2-84a8-8f8dcf4f2057_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La discogr&aacute;fica de Wilco rechaz&oacute; <em>Yankee Hotel Foxtrot</em> por considerarlo no comercial, lo que motiv&oacute; a la banda a publicarlo de forma gratuita en su web. Tal fue el &eacute;xito que consigui&oacute; el &aacute;lbum que oblig&oacute; a otra discogr&aacute;fica a comprarlo. El disco encapsula una transformaci&oacute;n del country-rock. Las letras, escritas antes del 11S, resultaron prof&eacute;ticas (&ldquo;Los edificios altos tiemblan. Se escapan voces cantando tristes, tristes canciones&rdquo;), haciendo que el &aacute;lbum se convirtiera en la banda sonora involuntaria de unos Estados Unidos traumatizados y confundidos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>19. La Oreja de Van Gogh: &lsquo;Lo que te cont&eacute; mientras te hac&iacute;as la dormida&rsquo; (2003)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/3d6868a0-70c2-4593-a268-7acb806c5fc0_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Lo que te cont&eacute; mientras te hac&iacute;as la dormida </em>representa la cumbre comercial del pop espa&ntilde;ol de principios de milenio. Es la obra definitiva de la etapa de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/oreja-gogh-anuncia-regreso-amaia-montero-salida-pablo-benegas_1_12680233.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Oreja de Van Gogh con Amaia Montero</a>, donde la banda donostiarra refuerza sus sonidos de pop-rock para triunfar con canciones como <em>Rosas </em>o <em>Puedes contar conmigo</em>, que trascendieron el estatus de hit y con el paso del tiempo han demostrado su atemporalidad tanto en el pa&iacute;s como en Latinoam&eacute;rica. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>18. Taylor Swift: &lsquo;Folklore&rsquo; (2020)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/307b5c39-f541-4a70-bb0f-d743dafa4c37_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Publicado por sorpresa durante el confinamiento por COVID-19, <em>folklore </em>marc&oacute; un <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/taylor-swift-duena-musica-artista-logra-derechos-discos_1_12344944.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">giro de 180 grados en la carrera de Taylor Swift</a>. Alejada de los estadios y de la purpurina de su anterior trabajo, <em>Lover </em>(2019), la artista colabor&oacute; con Aaron Dessner de The National para crear un disco melanc&oacute;lico de indie-folk. Por primera vez, Swift dej&oacute; de lado la autobiograf&iacute;a que hab&iacute;a caracterizado sus anteriores &aacute;lbumes para escribir desde la perspectiva de personajes ficticios, creando un tri&aacute;ngulo amoroso adolescente a trav&eacute;s de las brillantes canciones <em>Cardigan</em>, <em>August </em>y <em>Betty</em>. Fue el disco que le otorg&oacute; credibilidad ante la cr&iacute;tica alternativa y demostr&oacute; su versatilidad como compositora m&aacute;s all&aacute; del pop de radio y el country.
    </p><h2 class="article-text"><strong>17. Lana Del Rey: &lsquo;Norman Fucking Rockwell!&rsquo; (2019)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/af7a1c31-0c40-420a-9262-59efa81c2f01_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de nunca haber sido tomada demasiado en serio por la cr&iacute;tica, Lana Del Rey se gan&oacute; el perd&oacute;n de la cr&iacute;tica con <em>Norman Fucking Rockwell!</em>. El disco, que relata la decadencia americana y pone el foco en el romance, es uno de los mejores trabajos de quien es considerada <a href="https://www.eldiario.es/cultura/lana-rey-lanza-sorpresa-henry-come-on-primer-sencillo-nuevo-album_1_12215240.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de las artistas que m&aacute;s ha inspirado el pop</a> de la &uacute;ltima d&eacute;cada. Producido principalmente por Jack Antonoff, el &aacute;lbum se centra en pianos y guitarras suaves para dar lugar a una atm&oacute;sfera ac&uacute;stica. Sus letras abordan la masculinidad t&oacute;xica y la p&eacute;rdida de la inocencia, ambientando la obra en una California que arde tanto literal como metaf&oacute;ricamente.
    </p><h2 class="article-text"><strong>16. Frank Ocean: &lsquo;Blonde&rsquo; (2016)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d504cc33-d9a8-4811-8b09-c7430246e768_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El segundo &aacute;lbum de estudio de Frank Ocean, <em>Blonde</em>, en ejercicio de vanguardia minimalista que redefini&oacute; el R&amp;B. Publicado de forma independiente un d&iacute;a despu&eacute;s de su &aacute;lbum visual <em>Endless </em>(para liberarse de su contrato discogr&aacute;fico), se trata de un disco que utiliza guitarras procesadas y teclados ambientales para hablar sobre la dualidad, la memoria, la bisexualidad y la nostalgia de la juventud. Es un &aacute;lbum que exige paciencia, lleno de cambios de estructura y colaboraciones sutiles como la de Beyonc&eacute;, Jonny Greenwood o Andr&eacute; 3000.
    </p><h2 class="article-text"><strong>15. Arcade Fire: &lsquo;Funeral&rsquo; (2004)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/9d08c577-2dd9-476e-90d3-af2a845b14cc_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/arcade-fire-daft-punk-sinonimo_1_3238135.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">debut de Arcade Fire</a> estuvo marcado por la tragedia. Durante la grabaci&oacute;n de <em>Funeral</em>, varios miembros de la banda perdieron a familiares cercanos, lo que impregn&oacute; el disco de una tem&aacute;tica sobre la muerte, el duelo y la necesidad de v&iacute;nculos emocionales con otras personas. La banda rechaz&oacute; el cinismo del indie de la &eacute;poca para abrazar instrumentos poco convencionales como acordeones, violines y zanfonas. Entre sus temas destaca <em>Wake Up</em>, que dio inicio al indie m&aacute;s exitoso de los 2000.
    </p><h2 class="article-text"><strong>14. Rosal&iacute;a: &lsquo;Lux&rsquo; (2025)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/9cdb38ad-8320-488f-80f1-ec6f9666001d_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Rosal&iacute;a ha logrado con <em>Lux </em>en el panorama nacional algo que solo Taylor Swift consigue con todos sus discos en el &aacute;mbito internacional: convertir el lanzamiento de su nuevo &aacute;lbum en todo un evento. Desde que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/rosalia-anuncia-nuevo-disco-lux-publicara-7-noviembre_1_12700047.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">presentara su &uacute;ltimo proyecto en Callao de Madrid</a> hasta que sali&oacute; al mercado en su totalidad dos semanas despu&eacute;s, Rosal&iacute;a acapar&oacute; todas las conversaciones con un trabajo que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/pobre-casta-obediente-rosalia-quita-habito-mainstream-lux_129_12743887.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recorre la m&iacute;stica femenina y la espiritualidad</a>. Distanci&aacute;ndose por completo del instrumental de <em>Motomami </em>(2022), y optando en ocasiones por rememorar<em> El Mal Querer </em>(2018), la int&eacute;rprete catalana apuesta por un sonido orquestal que, con tan solo varios meses desde su lanzamiento, es considerado de lo mejor del siglo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>13. Kendrick Lamar: &lsquo;To Pimp a Butterfly&rsquo; (2015)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/57ebacaa-dbd1-4bcb-8052-3a99b34066fc_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <em>To Pimp a Butterfly</em> es una enciclopedia s&oacute;nica de la m&uacute;sica negra americana. Kendrick Lamar se alej&oacute; del sonido comercial para rendir homenaje al jazz, el funk o el soul, colaborando con m&uacute;sicos como Thundercat y Kamasi Washington. El &aacute;lbum supone una reflexi&oacute;n profunda sobre la responsabilidad de la fama, la depresi&oacute;n y el racismo institucional en Estados Unidos. El viaje del artista a Sud&aacute;frica inspir&oacute; gran parte de la tem&aacute;tica, conectando la lucha afroamericana con sus ra&iacute;ces. El tema <em>Alright </em>se convirti&oacute; en una de las canciones de las protestas contra la brutalidad policial, otorgando al disco una relevancia social durante el movimiento <em>Black Lives Matter</em>.
    </p><h2 class="article-text"><strong>12. Bj&ouml;rk: &lsquo;Vespertine&rsquo; (2001)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/955e68d4-979a-4b7f-a950-06a9859836a2_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Tras la grandilocuencia de <em>Homogenic </em>(1997), <a href="https://www.eldiario.es/cultura/bjork-cuenta-experiencia-sexual-sumarse_1_3137299.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bj&ouml;rk se repleg&oacute; hacia el interior del hogar</a> para crear una obra maestra de la intimidad. <em>Vespertine </em>es un disco invernal y fr&aacute;gil, construido a base de micro-beats creados con sonidos dom&eacute;sticos (barajas de cartas, pisadas en la nieve) gracias a la colaboraci&oacute;n con el d&uacute;o Matmos. A esto se suman arreglos de arpa, cajas de m&uacute;sica y coros angelicales. Tem&aacute;ticamente, el &aacute;lbum narra el florecimiento de un nuevo amor y el despertar sexual y espiritual, logrando transmitir una sensaci&oacute;n f&iacute;sica de calidez y refugio. Es la cumbre de la electr&oacute;nica emocional.
    </p><h2 class="article-text"><strong>11. Arctic Monkeys: &lsquo;AM&rsquo; (2013)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/77940867-551d-46d6-83a9-f53663f6a7f2_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Con <em>AM</em>, los de Sheffield lograron lo que pocas bandas brit&aacute;nicas consiguen: conquistar Am&eacute;rica sin renunciar a su identidad. Alex Turner combin&oacute; los riffs pesados del rock des&eacute;rtico, una influencia directa de su amistad con Josh Homme de Queens of the Stone Age, con la r&iacute;tmica y el groove del hip-hop y el R&amp;B contempor&aacute;neo. El resultado fue un sonido nocturno, sexy y engominado, perfecto para la radio pero con credibilidad dentro de la escena rock. Canciones como<em> Do I Wanna Know?</em> o la adaptaci&oacute;n del poema <em>I Wanna Be Yours</em> de John Cooper Clarke mostraron a un Turner en la cima de su capacidad l&iacute;rica e incluso perform&aacute;tica.
    </p><h2 class="article-text"><strong>10. Taylor Swift: &lsquo;1989&rsquo; (2014)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/f496d4c9-2214-417e-a700-ffb4170d60ed_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Este cl&aacute;sico encapsula el momento exacto en el que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/musica-country-no-conservadores-suena-genero-reta-trump-domina-planeta_1_12405034.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Taylor Swift abandona sus ra&iacute;ces country</a> para reclamar el trono del pop mundial. Titulado con su a&ntilde;o de nacimiento, <em>1989 </em>se inspira en el synth-pop de finales de los 80, buscando una sonoridad brillante, pulida y sint&eacute;tica. De la mano de los productores Max Martin y Shellback, y con las primeras andaduras de Jack Antonoff en la producci&oacute;n, Swift construy&oacute; una fortaleza de estribillos matem&aacute;ticamente perfectos. El &aacute;lbum destaca tambi&eacute;n por su inteligencia l&iacute;rica: en temas como <em>Blank Space</em>, Swift satiriza la imagen mis&oacute;gina de &ldquo;devoradora de hombres&rdquo; que la prensa hab&iacute;a construido sobre ella, tomando el control de su propia narrativa. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>9. The Strokes: &lsquo;Is This It&rsquo; (2001)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/aca01fbe-c9c5-4393-9ac1-3e445436f203_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Publicado poco antes del 11S, lo que oblig&oacute; a retirar el tema <em>New York City Cops</em> de la edici&oacute;n americana, este disco supuso un reinicio para el rock. En una &eacute;poca dominada por el metal agresivo y el pop, The Strokes ofreci&oacute; media hora de elegancia, guitarras entrelazadas y voces filtradas que evocaban a The Velvet Underground. La producci&oacute;n de Gordon Raphael captur&oacute; la esencia de una banda tocando en un s&oacute;tano sucio pero vistiendo ropa cara.<em> Is This It </em>no solo salv&oacute; el rock de guitarras, sino que defini&oacute; la est&eacute;tica hipster de la d&eacute;cada y abri&oacute; la puerta a cientos de bandas posteriores como Arctic Monkeys, The Killers o Franz Ferdinand.
    </p><h2 class="article-text"><strong>8. Kanye West: &lsquo;My Beautiful Dark Twisted Fantasy&rsquo; (2010)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/6de2bac3-bbfa-455d-84e7-2cfeeb03a6d4_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Encerrado en Haw&aacute;i, Kanye West organiz&oacute; un campamento de rap con los mejores productores y artistas del mundo para crear una obra maximalista y barroca sobre los excesos de la fama, el ego y el sue&ntilde;o americano. La producci&oacute;n de <em>My Beautiful Dark Twisted Fantasy</em> es lujosa y est&aacute; cargada de capas orquestales, coros y <em>samples </em>progresivos. En la lista de canciones figuran t&iacute;tulos como <em>Runaway</em>, que muestran a un artista diseccionando sus propios defectos con una ambici&oacute;n s&oacute;nica que ha sido dif&iacute;cil volver a ver en el g&eacute;nero.
    </p><h2 class="article-text"><strong>7. David Bowie: &lsquo;Blackstar&rsquo; (2016)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d94e9fe8-2596-4e84-9641-e977ff1b7967_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Grabado en secreto mientras <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/david-bowie-documental_1_1386804.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bowie luchaba contra un c&aacute;ncer terminal</a> que ocult&oacute; al p&uacute;blico, <em>Blackstar </em>es un disco denso, enigm&aacute;tico y conmovedor que aborda la mortalidad y la espiritualidad. Bowie reclut&oacute; al cuarteto de jazz vanguardista de Donny McCaslin para crear una atm&oacute;sfera opresiva y experimental que lo alejara m&aacute;s del rock. El artista falleci&oacute; apenas dos d&iacute;as despu&eacute;s del lanzamiento, lo que muchos hicieron ver el disco como un regalo de despedida. <em>Lazarus</em>, una de las canciones de este trabajo, hicieron de la escucha del disco una experiencia casi religiosa sobre c&oacute;mo afrontar el final de la vida a trav&eacute;s del arte.
    </p><h2 class="article-text"><strong>6. Beyonc&eacute;: &lsquo;Lemonade&rsquo; (2016)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/a3ceab04-b378-431a-b42b-34085d367290_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la m&uacute;sica, <em>Lemonade</em> es una obra cultural y pol&iacute;tica. Beyonc&eacute; utiliz&oacute; la infidelidad de su marido Jay-Z como hilo conductor para explorar el trauma generacional, la resiliencia y la complejidad de la mujer negra en Estados Unidos. El disco recorre las etapas del duelo, desde la intuici&oacute;n, la negaci&oacute;n, la ira y la apat&iacute;a hasta el vac&iacute;o la esperanza y redenci&oacute;n. Adem&aacute;s, salta sin complejos entre g&eacute;neros, apostando por el rock en <em>Don't Hurt Yourself</em>, por el country en <em>Daddy Lessons</em>, o por el R&amp;B y el gospel. El disco captura el momento en el que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/beyonce-triunfa-grammy-disco-country-reivindica-artistas-negros_1_12014231.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Beyonc&eacute; se centr&oacute; en la creaci&oacute;n de una obra compleja</a>, culminando con <em>Formation </em>un himno sobre la identidad racial y el orgullo sure&ntilde;o.
    </p><h2 class="article-text"><strong>5. C. Tangana: &lsquo;El Madrile&ntilde;o&rsquo; (2021)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/07fd97e3-581c-4d84-a257-3d0b596f9f5f_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Ant&oacute;n &Aacute;lvarez, la persona que aguarda bajo el nombre art&iacute;stico C. Tangana, redefini&oacute; la identidad del pop espa&ntilde;ol moderno al mirar hacia el pasado y hacia Latinoam&eacute;rica. <em>El Madrile&ntilde;o</em> es un proyecto que tiende puentes entre la tradici&oacute;n (copla, pasodoble, rumba) y la modernidad urbana. La lista de colaboradores va desde Toquinho, Eliades Ochoa, Jos&eacute; Feliciano o Andr&eacute;s Calamaro hasta figuras actuales como Omar Apollo. El disco huye del <em>trap</em> que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/c-tangana-no-formacion-sentimos-no-merecemos-cima_1_10848804.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hizo famoso a C. Tangana</a> para buscar un sonido m&aacute;s atemporal, logrando que canciones como <em>T&uacute; me dejaste de querer</em> se convirtieran instant&aacute;neamente en himnos intergeneracionales que suenan tanto en discotecas como en verbenas de pueblo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>4. Rosal&iacute;a: &lsquo;Motomami&rsquo; (2022)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ea3f24a5-dd36-432f-b3af-8035c7d9cf4c_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Si <em>El Mal Querer</em> (2018) se bas&oacute; en la estructura y la contenci&oacute;n, <em>Motomami</em> represent&oacute; el caos y la libertad absoluta. Rosal&iacute;a rompi&oacute; con las expectativas de quienes esperaban que continuara con el sonido flamenco para entregar un <a href="https://www.eldiario.es/cultura/rosalia-motomami-cancion-baile-llanto_1_8840068.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trabajo musicalmente agresivo y tambi&eacute;n minimalista</a>. El disco oscila entre el reguet&oacute;n experimental, el jazz, la balada al piano y la electr&oacute;nica industrial. Las letras, por su parte, abordan la fama, el aislamiento (fue grabado en parte durante la pandemia en Estados Unidos) y la transformaci&oacute;n personal. Aunque temas como <em>Saoko </em>o <em>Hentai </em>generaron polarizaci&oacute;n inicial, acabaron consolidando a Rosal&iacute;a como una artista capaz de reformular cualquier g&eacute;nero.
    </p><h2 class="article-text"><strong>3. Radiohead: &lsquo;Kid A&rsquo; (2000)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/f4383cb1-68b0-4a9f-aa7e-bd4beee76701_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El mayor suicidio comercial de Radiohead se ha acabado convirtiendo en una de las obras musicales m&aacute;s importantes de la historia reciente. Abandonando el rock alternativo que tanto &eacute;xito le hab&iacute;a dado y dando un cambio radical hacia los sonidos electr&oacute;nicos, el grupo liderado por Thom Yorke huy&oacute; de estribillos convencionales en <em>Kid A</em> para capturar la ansiedad ante la llegada del nuevo milenio y la tendencia tecnol&oacute;gica cada vez m&aacute;s fuerte. Ninguna canci&oacute;n se envi&oacute; a la radio, por lo que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/metodo-radiohead-evitar-bots-hagan-negocio-reventa-entradas-conciertos_1_12589299.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Radiohead rompi&oacute; las normas de la industria</a> al centrarse en la promoci&oacute;n en internet, pero temas como <em>Everything in Its Right Place</em> o <em>How to Disappear Completely</em> han llegado a ser cl&aacute;sicos en su discograf&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text"><strong>2. Amy Winehouse: &lsquo;Back to Black&rsquo; (2006)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c09accb2-f4ba-4bd9-8737-7bdfb0194d68_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El segundo y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/adicciones-mataron-amy-winehouse_1_10396685.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&uacute;ltimo &aacute;lbum de estudio de Amy Winehouse</a> fue la obra maestra que defini&oacute; el sonido retro-soul del siglo XXI. La artista brit&aacute;nica se alej&oacute; del jazz de su debut, <em>Frank </em>(2003), para abrazar el sonido de los grupos femeninos de los a&ntilde;os 60 como The Shangri-Las. El &aacute;lbum destaca por su crudeza autobiogr&aacute;fica: la cantante narra una tormentosa relaci&oacute;n y su descenso a los infiernos del alcohol y la depresi&oacute;n. Su legado abri&oacute; la puerta a artistas como Adele o Lana Del Rey, y canciones como <em>Rehab </em>se han convertido en himnos que inspiraron a las futuras generaciones.
    </p><h2 class="article-text"><strong>1. Rosal&iacute;a: &lsquo;El Mal Querer&rsquo; (2018)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/2a3ff56c-a6e6-4f6f-82c5-07fd2271de81_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Por muchos discos que publique Rosal&iacute;a, <em>El Mal Querer</em> siempre ser&aacute; el &aacute;lbum al que regresemos para contar c&oacute;mo esta artista catalana consigui&oacute; alzarse como una de las figuras clave de la m&uacute;sica de este siglo. Su segundo trabajo discogr&aacute;fico no solo cambi&oacute; las reglas del juego en la industria nacional, sino que la hizo reconocida en todo el mundo. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/rosalia-ambicion-trascender_1_1855478.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El disco es una obra conceptual</a> basada en la novela del siglo XIII <em>Flamenca </em>y, cap&iacute;tulo por cap&iacute;tulo, disecciona una relaci&oacute;n t&oacute;xica, desde el enamoramiento (<em>Malamente - Augurio</em>) hasta la liberaci&oacute;n (<em>A ning&uacute;n hombre - Poder</em>). Musicalmente, junto al productor El Guincho, la int&eacute;rprete mezcl&oacute; la ra&iacute;z flamenca y la vanguardia electr&oacute;nica urbana para crear un nuevo lenguaje sonoro sin apenas instrumentos mel&oacute;dicos tradicionales.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/votaciones-expertos-mejores-discos-siglo-xxi_1_12831555.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Consulta las votaciones, experto a experto</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/mejores-discos-siglo-xxi-expertos-musicales_1_12844681.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Dec 2025 20:26:48 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ed833129-b796-4d0b-b52b-9e653b76c819_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1063408" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ed833129-b796-4d0b-b52b-9e653b76c819_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1063408" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los mejores discos del siglo XXI, elegidos por 91 expertos musicales]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ed833129-b796-4d0b-b52b-9e653b76c819_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Pop,Rock,Música,Artistas,Canciones,Industria musical,Taylor Swift,Rosalía,C. Tangana,Beyoncé,Kanye West]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Elaine Vilar Madruga, escritora: "La rabia viene de escribir con las vísceras y de contar cosas incómodas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/elaine-vilar-madruga-escritora-rabia-viene-escribir-visceras-contar-cosas-incomodas_1_13478828.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/11e00f3a-c2f7-48ff-b0da-d2e789e79eb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x308y194.jpg" width="1200" height="675" alt="Elaine Vilar Madruga, escritora: &quot;La rabia viene de escribir con las vísceras y de contar cosas incómodas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora cubana desarticula el poder y la moralidad lingüística a través de los mitos en 'La piel hembra', un templo narrativo construido de realismo mágico y 'body horror' sobre la memoria de los vencidos</p><p class="subtitle">'El amor': cómo relata Nerea Pérez de las Heras en 'Fantasma' el accidente que le cambió el cuerpo y la vida
</p></div><p class="article-text">
        En tres actos, como en una obra de teatro, se reproduce en el imaginario de aquel que lee esta novela el eco lejano de una inconexa saga de familias. Inconexa porque muchos de sus cerca de 35 personajes no tienen parentescos reales. Otros, sin embargo, s&iacute;. Y all&iacute;, en el umbral, en el &ldquo;Llano&rdquo; y en la &ldquo;Monta&ntilde;a&rdquo;, conviven linajes familiares rotos, soledades y comunidades elegidas que se forman en los m&aacute;rgenes para poder sobrevivir.
    </p><p class="article-text">
        Contada con la cadencia de una oralidad sin filtros, una est&eacute;tica llamativa gracias a la portada del artista canadiense Ryan Heshka y la breve frase de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/no-necesitamos-viajar-marte-diez-lecciones-jose-saramago-humanidad-futuro_1_12522868.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Saramago</a> entre las primeras p&aacute;ginas: &ldquo;Desde la aurora del mundo, siempre los incendios atrajeron a los hombres&rdquo;, es el primer contacto con la tormenta literaria que desata la autora cubana <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/elaine-vilar-momentos-auge-literario-son-pequenas-ventanitas-logran-asomarse_1_7910431.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Elaine Vilar Madruga</a> en su &uacute;ltima novela <em>La piel hembra</em>. 
    </p><p class="article-text">
        La trama nace de un milagro salvaje que fractura el ecosistema natural de los habitantes del valle: una noche de calor asfixiante en la que una &ldquo;calentura&rdquo; incontrolable empuja a las mujeres monta&ntilde;a arriba, para regresar al amanecer desnudas, cubiertas de polvo dorado y embarazadas bajo la convicci&oacute;n de que parir&aacute;n al nuevo mes&iacute;as. De esa paranoia colectiva no nace un salvador patriarcal, sino una mes&iacute;as concebida mientras la comunidad se desploma en un claustro de fanatismo, violencia y control sobre la maternidad y los cuerpos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/879a7049-4cef-4dbf-a470-0d145fe3c5ad_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Frente al asedio de un general cruel que desata la guerra en el territorio y la ceguera de las promesas de fe, la novela sigue la resistencia disidente de una joven nacida al margen del supuesto milagro. Y en este punto, la b&uacute;squeda ciega de la salvaci&oacute;n ser&aacute; un opio destructivo y el cuerpo femenino se convertir&aacute; en el territorio definitivo de la contienda.
    </p><p class="article-text">
        Esta novela de casi 700 p&aacute;ginas pertenece al segundo grupo de dos categor&iacute;as no oficiales e inventadas: los libros que se leen con los ojos y los que se leen con el cuerpo. Esta se consolida como una obra fundamental para comprender la narrativa hispanoamericana contempor&aacute;nea: heterog&eacute;nea en etiquetas y sin la p&aacute;tina de lo pol&iacute;ticamente correcto.
    </p><h2 class="article-text">Un estilo &ldquo;bastardo&rdquo; y &ldquo;mestizo&rdquo; </h2><p class="article-text">
        Antes de deshacer el entramado que, a la vez, devora y mantiene vivos a los personajes de <em>La piel hembra</em>, es imprescindible destacar el instrumento con el que Elaine Vilar Madruga levanta su universo: la palabra. 
    </p><p class="article-text">
        En un escenario literario a menudo dominado por la contenci&oacute;n l&eacute;xica y las exigencias del c&aacute;lculo editorial, la autora concibe la escritura como un &ldquo;acto de insumisi&oacute;n&rdquo;. El idioma en esta novela funciona como un dispositivo que choca frontalmente contra las convicciones del lector sobre su lectura y de esta manera lo reta a entender un contexto que puede no serle propio.
    </p><p class="article-text">
        En lugar de obedecer las divisiones del l&eacute;xico entre lo culto y lo vulgar, la escritora abraza la impureza como un valor est&eacute;tico que cobra sentido al entender las ra&iacute;ces geopol&iacute;ticas e insulares que conforman su universo. Para la escritora habanera, cualquier intento de encorsetar la literatura dentro de fronteras fijas supone mutilar su potencia expresiva y reivindicativa: &ldquo;Mi estilo es bastante bastardo y mestizo, en el sentido que proviene del ser que soy&rdquo;, explica Elaine Vilar en una entrevista concedida a este medio. &ldquo;Un estilo isle&ntilde;o que es la influencia de muchas costas, de muchos mares, de muchos pedazos de terru&ntilde;o... Yo soy de las que creo que en estos tiempos definir es limitar&rdquo;. De esa mezcla caribe&ntilde;a nace una forma &uacute;nica de narrar a plena libertad el g&oacute;tico, el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/casqueria-ultraviolencia-monstruos-grotescos-disparate-carteles-ghana-llenaba-salas-cine_1_13455732.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>body horror</em></a> y la espiritualidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me interesa mostrar la poesía en lo que históricamente fue considerado desecho. Por eso hablo tanto de lo orgánico, de los genitales, de lo que tiene que ver con el cuerpo humano</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Elaine Vilar Madruga</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esa intencionada forma de la autora por no limitar el lenguaje hace relucir otros tab&uacute;es que condicionan la representaci&oacute;n de lo cotidiano en la literatura. La novela rescata la jerga de la calle, exhubera la crudeza de la anatom&iacute;a humana, de lo org&aacute;nico, para demostrar que la belleza se encuentra en ambos lados del ant&oacute;nimo: &ldquo;Te dicen que esta palabra es la contraria de esta otra: luz y sombra, sagrado y profano, arriba y abajo. Y cuando creces te das cuenta de que la antonimia es una mentira del lenguaje&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que la escritora rescate la belleza en lo que podr&iacute;a ser asqueroso, terrible y feo: &ldquo;Me interesa mostrar la poes&iacute;a en lo que hist&oacute;ricamente fue considerado desecho. Por eso hablo tanto de lo org&aacute;nico, de los genitales, de lo que tiene que ver con el cuerpo humano... Eso que nos ense&ntilde;aron a temer y a no nombrar&rdquo;. Al reivindicar el valor de los cuerpos vivos, la autora desaf&iacute;a el pudor de los desnudos y sit&uacute;a la corporalidad, sobre todo femenina, en el centro de la escena.
    </p><h2 class="article-text">La realidad al rev&eacute;s o del reverso</h2><p class="article-text">
        Esta extensa red tem&aacute;tica que reluce en <em>La piel hembra:</em> la devastaci&oacute;n del territorio, la maternidad como condena y trinchera, el desencanto pol&iacute;tico y la memoria de los cuerpos se entrelazan siguiendo la estela de sus anteriores obras &ndash;como <em>La tiran&iacute;a de las moscas</em> o <em>El cielo de la selva&ndash;</em>, la autora vuelve a colocar el foco en la impugnaci&oacute;n de la autocracia y de &ldquo;esos mach&oacute;cratas generales con sus boticas de charol que est&aacute;n subidos encima de una monta&ntilde;a o dentro de sus b&uacute;nkeres y no se mojan las botas en el fango&rdquo;. A trav&eacute;s de la peripecia de sus personajes en un espacio convulso, la obra cuestiona las jerarqu&iacute;as de poder y retrata las cicatrices que deja la violencia en una comunidad.
    </p><p class="article-text">
        La autora no narra un mapa estrictamente ficticio en <em>La piel hembra</em>, aunque parezca que s&iacute;, narra una met&aacute;fora que dialoga directamente con el escenario pol&iacute;tico actual. El auge de los fascismos, un sistema dominado por el cinismo y el populismo medi&aacute;tico. Y, frente a las figuras de los l&iacute;deres que acaban reducidos a la caricatura del espect&aacute;culo, Vilar Madruga disecciona el peligro de los &ldquo;mesianismos modernos&rdquo; construidos para el consumo masivo: &ldquo;Pasa que los dictadores del presente son dictadores muy carnavalescos, &iquest;no? son personajes as&iacute; como poco de m&aacute;scaras de carnaval, con salidas muy absurdas&rdquo;, y relaciona estos actores pol&iacute;ticos que viven en el presente con los personajes de sus novelas y concluye: &ldquo;&iquest;En qu&eacute; punto de la historia el absurdo se convirti&oacute; en realidad? Porque hasta donde yo sab&iacute;a el absurdo era un g&eacute;nero casi que fant&aacute;stico&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La novela expone c&oacute;mo este teatro que protagonizan los poderes utiliza el lenguaje y la postura para enmascarar la decadencia de los dominadores y las aut&eacute;nticas consecuencias que arrasan a los cuerpos dominados, no solo porque est&eacute;n sometidos, que tambi&eacute;n, sino por resistir y seguir adelante con la voluntad de S&iacute;sifo arrastrando una roca.
    </p><h2 class="article-text">La memoria de las fosas en los huesos perdidos </h2><p class="article-text">
        Frente a las cr&oacute;nicas oficiales escritas por las c&uacute;pulas del poder, la trama se detiene en las vidas cotidianas de quienes sufren las consecuencias de la guerra sin haber firmado sus decretos. &ldquo;Al margen de todo esto, que parecen ser los temas grandilocuentemente narrados en la novela, est&aacute;n los personajes peque&ntilde;itos que intentan sobrevivir al caos [...] La gente que al cabo de todo resulta que casi siempre son los vencidos. Porque las historias se cuentan siempre desde la perspectiva de los vencedores; las historias de los vencidos no son las contadas&rdquo;, reflexiona la autora.
    </p><p class="article-text">
        Esa fijaci&oacute;n por la derrota frente a la historia factual da pie a figuras memorables en la novela como el coro de &ldquo;las huesudas&rdquo;, la autora cuenta en la entrevista que sus personajes favoritos son &ldquo;un grupo de mujeres arrastradas por el conflicto que siguen la estela de los ej&eacute;rcitos&rdquo; o el personaje de San Huesero, cuya persistencia por seguir adelante sintetiza la columna vertebral de la obra. San Huesero recorre la tierra desenterrando y catalogando restos de huesos para devolverlos a sus familias, encarnando una terquedad por un motivo ajeno que acaba dominando su vida de una forma tr&aacute;gica: &ldquo;A m&iacute; me gustan mucho los personajes que est&aacute;n vencidos de antemano, que t&uacute; como lector puedes ver que su prop&oacute;sito no los llevar&aacute; a ning&uacute;n sitio, pero hay un grado de heroicidad importante en los personajes vencidos y tercos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El inventario de nombres y rasgos &oacute;seos que realiza este personaje conecta la ficci&oacute;n con las heridas abiertas de la memoria hist&oacute;rica contempor&aacute;nea. &ldquo;Esa persona mencionada que est&aacute; convertida en hueso podr&iacute;a haber sido tu abuelo, tu abuela o una mujer en Latinoam&eacute;rica, en M&eacute;xico, en Colombia o en cualquier pa&iacute;s del mundo en este momento desaparecida. Son las ni&ntilde;as arrojadas a los m&aacute;rgenes de la carretera, tanta gente en este mundo cuyo hueso todav&iacute;a no aparece&rdquo;, apunta Vilar Madruga demenuzando uno de los or&iacute;genes de la rabia en sus historias. 
    </p><h2 class="article-text">Encontrar la belleza en la rabia  </h2><p class="article-text">
        La disecci&oacute;n del autoritarismo en <em>La piel hembra</em> nace de la posici&oacute;n visceral desde la que escribe Elaine Vilar porque su inter&eacute;s narrativo siempre ir&aacute; &ldquo;del lado de las v&iacute;ctimas, fundamentalmente mujeres y ni&ntilde;os&rdquo;, canalizando una indignaci&oacute;n directa contra el abanico de figuras opresoras que vertebran el conflicto dentro de la novela y fuera de ella: &ldquo;Desde los mach&oacute;cratas o los mach&oacute;logos que creen llevar la rienda del pueblo hasta los mach&oacute;cratas generales que est&aacute;n en el llano quemando la tierra, violando mujeres, matando ni&ntilde;os y desplazando gente&rdquo;. Dentro de todos esos, los &ldquo;mach&oacute;cratas generales&rdquo; que vienen desde un mundo del privilegio son &ldquo;como los que m&aacute;s me incomodan&rdquo;, explica la autora.
    </p><p class="article-text">
        De esta manera, Elaine se&ntilde;ala la impunidad y la desconexi&oacute;n emocional con la que se ejerce el dominio sobre los despose&iacute;dos, denunciando la postura de quienes dirigen la barbarie sin padecerla: &ldquo;Yo creo que hay mucha rabia de mi parte hacia esa gente dictatorial que mira  mira el destrozo que ha hecho de forma s&eacute;ptica&rdquo;. Esa mirada fr&iacute;a frente a la devastaci&oacute;n ajena provocada por una figura de autoridad y seguridad social se convierte as&iacute; en el principal combustible pol&iacute;tico de sus historias.
    </p><p class="article-text">
        Para la autora, la rabia acaba siendo el motor &eacute;tico que sostiene toda la arquitectura de su unvierso estil&iacute;stico y formal: &ldquo;Yo no escribo con el cerebro, yo escribo con las tripas. La rabia viene de ese aspecto biol&oacute;gico, de escribir con las v&iacute;sceras y de contar cosas inc&oacute;modas&rdquo;, porque cuando cuentas realidades sobre las existencias perif&eacute;ricas est&aacute;s haciendo un &ldquo;llamado a la justicia&rdquo;. &iquest;Y si son esa furia y esa belleza sobre las que escribe Elaine Villar Madruga las que transforman el duelo en resistencia, las que convierten la memoria arrebatada en el relato central de la historia?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Benavent]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/elaine-vilar-madruga-escritora-rabia-viene-escribir-visceras-contar-cosas-incomodas_1_13478828.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Sep 2026 19:22:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/11e00f3a-c2f7-48ff-b0da-d2e789e79eb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x308y194.jpg" length="43970" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/11e00f3a-c2f7-48ff-b0da-d2e789e79eb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x308y194.jpg" type="image/jpeg" fileSize="43970" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Elaine Vilar Madruga, escritora: "La rabia viene de escribir con las vísceras y de contar cosas incómodas"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/11e00f3a-c2f7-48ff-b0da-d2e789e79eb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x308y194.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cuba,Libros,Narrativa,Escritores,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Está basado el nuevo libro de Rachel Cusk en Natalie Portman?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/basado-nuevo-libro-rachel-cusk-natalie-portman_1_13464270.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0fa3ef14-c871-4945-a167-51795b45ec89_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149757.jpg" width="1428" height="803" alt="¿Está basado el nuevo libro de Rachel Cusk en Natalie Portman?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La publicación de 'La vida de M', la nueva novela de la autora canadiense, aún sin traducir al castellano, ha sido recibida por la prensa y los primeros lectores con la pregunta del titular</p><p class="subtitle">La ganadora más joven del Booker que pasó 20 años sin querer publicar está de regreso
</p></div><p class="article-text">
        M. es una c&eacute;lebre actriz de cine. Estrella desde la infancia, ahora rostro de una importante marca de moda, ha sido famosa toda su vida. Que su carrera se parezca mucho a la de Natalie Portman ha sido aprovechado con regocijo por la prensa, algo que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/rachel-cusk-pregunta-origen-creadoras-desfile-mujeres-deban-volverse-violentas_1_12148835.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rachel Cusk</a> seguramente anticip&oacute;: en la novela, las escenas de sexo de la primera pel&iacute;cula de M se cortan por insistencia de su madre, como sucedi&oacute; con el debut de Portman en 1994, <em>El profesional (L&eacute;on)</em>, mientras que su pel&iacute;cula de bailarina es f&aacute;cilmente reconocible como <em>Cisne negro</em>. M es tambi&eacute;n, en palabras del narrador sin nombre ni g&eacute;nero de <em>La vida de M,</em> &ldquo;un buen deportista&rdquo;. Cuando el narrador sugiere escribir la autobiograf&iacute;a de M, a ella le gusta la idea. &ldquo;&iquest;Te la inventar&iacute;as?&rdquo;, pregunta. 
    </p><p class="article-text">
        La autobiograf&iacute;a de una celebridad rara vez es obra de la propia celebridad. Sin embargo, cualquier insinuaci&oacute;n de que el narrador act&uacute;e como una especie de escritor fantasma para M se descarta en pocas p&aacute;ginas. Ambos se encuentran para tomar un caf&eacute; en un hotel de lujo y, despu&eacute;s de que la pareja del narrador enferma repentina y gravemente, para almorzar en un restaurante. El almuerzo resulta insatisfactorio, un intento de intimidad que el narrador reconoce posteriormente como un error. Aunque M est&aacute; decidida a vivir una vida lo m&aacute;s normal posible (&ldquo;su tarea personal es volverse real, o mejor dicho, adquirir cierta realidad&rdquo;), el narrador es inc&oacute;modamente consciente de su propia falsedad con M: &ldquo;Era como si yo estuviera actuando, mientras que M parec&iacute;a aut&eacute;ntica y real. Era como si ella fuera la &uacute;nica lo suficientemente buena actuando como para alcanzar la realidad&rdquo;. Despu&eacute;s de eso, los dos no se vuelven a ver &ldquo;durante mucho tiempo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y, sin embargo, surge un libro sobre M, o al menos parcialmente sobre ella. Episodios de la vida de M se intercalan con observaciones de las propias experiencias del narrador. Las secciones dedicadas a M son precisas y espec&iacute;ficas: una clase de actuaci&oacute;n impartida por un renombrado director de teatro, un encuentro dif&iacute;cil con un ex controlador, unas vacaciones en una villa impecablemente decorada en Grecia. La impresi&oacute;n es la de fragmentos de una pel&iacute;cula, un efecto acentuado por las meticulosas descripciones de los lugares que preceden a cada escena, como las acotaciones de un guion, detallando desde el mobiliario y la distribuci&oacute;n hasta la textura espec&iacute;fica del suelo de madera artificial en una suite de hotel de cinco estrellas. En un mundo donde todos act&uacute;an, parece decir Cusk, la apariencia de las cosas es la &uacute;nica certeza que tenemos.
    </p><p class="article-text">
        En esta era de saturaci&oacute;n de redes sociales, la intersecci&oacute;n entre apariencia y autenticidad ha sido analizada exhaustivamente. Las reflexiones de Cusk no son sorprendentemente novedosas. Su fuerza reside en la autoridad de su prosa aguda y concisa, en la brillante precisi&oacute;n de sus frases. Escribe con n&iacute;tida agudeza sobre la existencia sin fricciones (y por lo tanto extra&ntilde;amente inerte) de la celebridad, el efecto corrosivo de la fama en las relaciones familiares, la mezcla de pureza ferviente y cinismo aplastante que delimita a una persona forjada en los campos de fuerza del poder y la simulaci&oacute;n. En sus mejores momentos, y hay muchos aqu&iacute;, las ideas de Cusk impactan como golpes o secretos inc&oacute;modos susurrados al o&iacute;do: es un shock darnos cuenta de que tambi&eacute;n son nuestros secretos.
    </p><p class="article-text">
        <em>La vida de M,</em> al igual que la novela anterior de Cusk, <em>Desfile</em>, surgi&oacute; de un art&iacute;culo publicado en The New Yorker, en este caso un poderoso relato corto titulado <em>Project</em>. Aunque la historia se desarrolla casi por completo en los primeros cap&iacute;tulos, la mayor amplitud de la novela le brinda a Cusk el espacio necesario para explorar a M con mayor profundidad. Si bien en 2018 declar&oacute; que ya no cre&iacute;a que existiera &ldquo;el concepto de personaje&rdquo;, su obra, despojada de las convenciones habituales de personaje y trama, logra un mayor impacto cuando se arraiga en lo particular: una puesta de sol ardiente reflejada en la pantalla apagada de un televisor, una sala de museo meticulosamente decorada para dar la impresi&oacute;n de un espacio habitado, un fan &ldquo;indiferente&rdquo; que se acerca a M para tomarse un selfie &ldquo;como si M fuera un monumento tur&iacute;stico&rdquo;. Las escenas m&aacute;s cautivadoras de M, como las que se le narran a Faye en la aclamada trilog&iacute;a <em>Outline</em> de Cusk, rebosan de detalles.
    </p><p class="article-text">
        Faye era una ausencia deliberada, un veh&iacute;culo para las historias de otros. El narrador de <em>La vida de M</em> es m&aacute;s bien un reflejo, su imagen de la fama de M forma parte de la ilusi&oacute;n tanto como la propia fama. Lo que comienza con un narrador en primera persona del singular se transforma r&aacute;pidamente en un plural &ldquo;nosotros&rdquo;, que a veces parece representar al narrador y a su pareja, a veces un &ldquo;nosotros&rdquo; m&aacute;s p&uacute;blico, a la vez contrapunto y voraz motor de la fama. Quiz&aacute;s Cusk pretende cooptar al lector, hacernos c&oacute;mplices. Quiz&aacute;s busca desestabilizarnos. Lo cierto es que la prosa en estas secciones posee un absolutismo epigram&aacute;tico que, si bien ocasionalmente es brillante (&ldquo;Ya no vemos, como cuando &eacute;ramos j&oacute;venes, la noche como un reino misterioso en el que podr&iacute;amos encontrar nuestro destino&rdquo;), resulta con frecuencia desconcertantemente espec&iacute;fico. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo es que &ldquo;nosotros&rdquo; visitamos el apartamento de una vidente con &ldquo;el pelo despeinado&rdquo; o recordamos que &ldquo;nuestra relaci&oacute;n m&aacute;s larga fue con alguien que ahora nos asusta&rdquo;? No siempre queda claro qu&eacute; aportan estas partes al conjunto. Los chistes, un placer innegablemente oscuro en la obra de Cusk, escasean desafortunadamente. <em>La vida de M,</em> impulsada por una inteligencia formidable y escrita con una habilidad t&eacute;cnica excepcional, en sus mejores momentos deja al lector at&oacute;nito, pero la impresi&oacute;n que deja es de distanciamiento, incluso de desd&eacute;n. Es un libro digno de admiraci&oacute;n, pero no de amor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clare Clarke]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/basado-nuevo-libro-rachel-cusk-natalie-portman_1_13464270.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Aug 2026 07:59:07 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0fa3ef14-c871-4945-a167-51795b45ec89_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149757.jpg" length="171144" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0fa3ef14-c871-4945-a167-51795b45ec89_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149757.jpg" type="image/jpeg" fileSize="171144" width="1428" height="803"/>
      <media:title><![CDATA[¿Está basado el nuevo libro de Rachel Cusk en Natalie Portman?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0fa3ef14-c871-4945-a167-51795b45ec89_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149757.jpg" width="1428" height="803"/>
      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Cine,Actrices]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué todos tus amigos están leyendo 'Las gratitudes' cinco años después de su publicación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/amigos-leyendo-gratitudes-cinco-anos-despues-publicacion_1_13463408.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e707e894-43ce-4b09-a561-d2dced7d4d26_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x935y140.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué todos tus amigos están leyendo &#039;Las gratitudes&#039; cinco años después de su publicación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Parece una novedad editorial, pero no lo es: la conmovedora novela de Delphine de Vigan es de lo más leído este verano, tras la adaptación teatral y el efecto boca oreja</p><p class="subtitle">‘Incierta gloria’, la memoria de los antihéroes de la Guerra Civil
</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Las librer&iacute;as espa&ntilde;olas lo venden sin parar. Si te metes en Instagram o TikTok y sigues cuentas que promocionan libros, te aparecer&aacute; constantemente alternado entre</span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em> </em></span><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/lana-corujo-escritora-logrado-hacerse-viral-estrategia-marketing-brutal_1_12950421.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Han cantando bingo</em></span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;"> (Reservoir Books 2025), </span><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/lucia-solla-sobral-fic-precariedad-lleva-no-relacion-no_1_13338982.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Comer&aacute;s flores</em></span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em> </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">(Libros del Asteroide, 2025) u </span><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/marta-jimenez-serrano-escritora-abuelas-vivieron-vida-casa-30-anos-habia-mudado-once-veces_1_12937063.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Ox&iacute;geno </em></span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;">(Alfaguara, 2026), que son algunos de los t&iacute;tulos que m&aacute;s se repiten en el mercado literario patrio en Internet.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Si lo quieres pedir por ebiblio &mdash;un servicio que hace posible el pr&eacute;stamo de contenidos digitales a todos los usuarios con carn&eacute; de las bibliotecas p&uacute;blicas&mdash;, dependiendo de la comunidad aut&oacute;noma en la que te encuentres, la lista de espera para acceder a un ejemplar de los disponibles suma varios meses. En Madrid, en concreto, en el momento en el que se escriben estas l&iacute;neas, la cola llega hasta noviembre.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">El libro es </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Las gratitudes</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> de Delphine de Vigan, que fue publicado en Francia en 2019 y en Espa&ntilde;a en 2021 por la editorial Anagrama, que ha publicado el pasado junio</span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em> Los figurantes, </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">su debut teatral. Un libro que no ha dejado de leerse de manera constante desde su publicaci&oacute;n y que en el &uacute;ltimo a&ntilde;o se ha convertido en uno de los protagonistas de la conversaci&oacute;n cultural en Espa&ntilde;a, por encima de casi todas las novedades. Hoy, es una de las presencias m&aacute;s habituales en los clubes de lectura de todo el pa&iacute;s. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Las gratitudes </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">narra la relaci&oacute;n entre </span>dos adultos j&oacute;venes (<span class="highlight" style="--color:transparent;">Marie y Jer&ocirc;me) y Michka, una mujer anciana a punto de morir que est&aacute; perdiendo las palabras. Porque Michka sufre de afasia, un trastorno neurol&oacute;gico que afecta a la capacidad de procesar y expresar el lenguaje. Una enfermedad que marca el inicio de su declive y que la llevar&aacute; a internarse en una residencia de mayores.</span>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/3f43c064-dd38-41d6-9980-63cf19a17018_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Esta novela corta (176 p&aacute;ginas) bucea en la relaci&oacute;n entre los tres protagonistas: &eacute;l, el logopeda de ella en el centro; Marie, la vecina convertida en hija adoptiva, y la memoria de la vida y los deseos de la mujer que un d&iacute;a fue la anciana que se apaga. Narrada de forma coral, De Vigan aborda en su trabajo tres miradas distintas sobre la muerte, </span><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/monstruos-romanticos-rosario-villajos-afloran-nueva-obra-duelo-amor_1_13094801.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">el duelo</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;"> y el agradecimiento hacia aquellos que un d&iacute;a fueron importantes en la vida de una. </span>
    </p><h2 class="article-text">Se ha vendido &ldquo;una barbaridad&rdquo;</h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Hemos vendido una barbaridad de ejemplares en la &uacute;ltima Feria del Libro&rdquo;, comenta Pablo Cerezo, cara visible de la librer&iacute;a P&eacute;rgamo en Madrid, quien se&ntilde;ala que un fen&oacute;meno como el de </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Las gratitudes</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> es sintom&aacute;tico de lo que est&aacute; sucediendo con el mercado del libro en general. Para Cerezo, adem&aacute;s, este libro se encuadra dentro de aquellos que llevan mucho tiempo vendi&eacute;ndose de forma estable con picos al alza en fechas se&ntilde;aladas. O cuando se vuelven, de pronto, virales. Igualmente, el &eacute;xito de un libro como este responde, </span>para &eacute;l,<span class="highlight" style="--color:transparent;"> a dos factores: el tema, por un lado, y que pertenezca a la categor&iacute;a de &ldquo;lo que nos emociona&rdquo; en general. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Funciona porque tem&aacute;ticamente nos conmueve y es un tipo de libro que entra en esa literatura que podr&iacute;amos llamar de identificaci&oacute;n&rdquo;, explica para se&ntilde;alar que, en TikTok, hay en alza una tendencia en la que se busca y promociona literatura con la que los lectores se reconozcan con los personajes y sus historias. &ldquo;Para cierto tipo de lector hay cierto tipo de literatura, y hay muchos influencers que hacen un contenido en el que dicen si eres tal, te gustar&aacute; cual; cuando la literatura, en teor&iacute;a, era un gran campo abierto&rdquo;, critica el librero quien, en cuanto a su consideraci&oacute;n personal, opina que </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Las gratitudes </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">es una novela menor y recomienda, en contraposici&oacute;n, </span><em>Misericordia</em>, de <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/lidia-jorge-ve-literatura-arte-formador-hay-fake-news-gente-no-lee_1_10349168.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">L&iacute;dia Jorge</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;">, que toca los mismos temas. </span>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En la Feria del Libro trabajamos mucho nuestra mesa y tratamos de pillar cosas de fondo y literatura algo distinta a los cuatro o cinco libros que salen en todas partes, pero todo el mundo te acaba pidiendo los mismos libros</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pablo Cerezo</span>
                                        <span>—</span> Libro en Pérgamo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;&Uacute;ltimamente tendemos a valorar el arte en tanto en cuanto nos conmueve y, por el camino, se pierden otros criterios&rdquo;, insiste el librero, que tiene clar&iacute;simo que las redes condicionan lo que se ve y lo que queda sepultado. &ldquo;Nosotros en la Feria del Libro trabajamos mucho nuestra mesa y tratamos de pillar cosas de fondo y literatura algo distinta a los cuatro o cinco libros que salen en todas partes; literatura que pueda diferenciarnos, pero todo el mundo te acaba pidiendo los mismos libros&rdquo;, a&ntilde;ade para se&ntilde;alar, por otro lado, que la presencia en redes se ha vuelto una parte fundamental de su trabajo como librero. </span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;">L&aacute;grima f&aacute;cil</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;He visto muchos v&iacute;deos de gente llorando hablando de este libro. Y no hay mejor publicidad que grabarse a moco tendido&rdquo;, sentencia Carmen Burn&eacute;, periodista cultural y divulgadora de literatura y videojuegos en su perfil de Instagram, donde cuenta con m&aacute;s 50.000 seguidores. Para ella, De Vigan, a quien considera muy buena escritora, es sin duda uno de los grandes fen&oacute;menos de </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>bookstagram </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">del a&ntilde;o, los contenidos de recomendaci&oacute;n lectora que aparecen con ese </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>tag</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> en la red social.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Yo no me lo le&iacute; hasta que vi la obra en la adaptaci&oacute;n esc&eacute;nica que se ha hecho este a&ntilde;o en el teatro de la Abad&iacute;a de Madrid&rdquo;, relata para se&ntilde;alar que llor&oacute; a mares en la butaca y decidi&oacute; leer el libro, aunque este le pareci&oacute; &ldquo;un tanto planito&rdquo;. &ldquo;No cumpli&oacute; con las expectativas que yo ten&iacute;a&rdquo;, explica. Sin embargo, para ella, ese impulso que la conmovi&oacute; en el teatro es el que le ha dado la viralidad al libro, porque es algo que conecta con el gran p&uacute;blico. &ldquo;Todo el mundo quiere entender por qu&eacute; el tema llega tanto, y eso es justamente lo que a veces contamina la propia percepci&oacute;n de un producto&rdquo;, contin&uacute;a para apuntar que ella cree que nos falta aprender a desligar lo popular de la idea de lo bueno o extraordinario. Que a veces se dan de la mano, pero no siempre.</span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3278339f-2594-4ee8-837e-052affb9f459_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3278339f-2594-4ee8-837e-052affb9f459_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3278339f-2594-4ee8-837e-052affb9f459_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3278339f-2594-4ee8-837e-052affb9f459_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3278339f-2594-4ee8-837e-052affb9f459_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3278339f-2594-4ee8-837e-052affb9f459_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3278339f-2594-4ee8-837e-052affb9f459_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El elenco de &#039;Las gratitudes&#039; en el Teatro de la Abadía"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El elenco de &#039;Las gratitudes&#039; en el Teatro de la Abadía                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Hay muchas razones por las que obras que ya existen, o que llevaban tiempo en el mercado, cobran una nueva relevancia&rdquo;, indica por su parte Lidia Cuadrado, fil&oacute;loga y profesora Titular Laboral en el &aacute;rea de Estudios Ingleses (Departamento de Filolog&iacute;a Espa&ntilde;ola, Moderna y Cl&aacute;sica) en la Universitat de les Illes Balears, quien se&ntilde;ala que en el caso de </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Las gratitudes </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">la cuesti&oacute;n atiende, entre otras, a que las condiciones sociales y culturales de un momento (el mundo postpandemia, en este caso) favorecen una mayor afinidad con ciertos temas. </span><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/fenomeno-viral-vida-novelon-fragilidad-masculina-triunfa-nuevas-generaciones_1_11616418.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">Un fen&oacute;meno similar al ocurrido con Tan poca vida.</span></a>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Tampoco hay que olvidar que en las cuestiones del ser humano siempre hay que contar con el azar&rdquo;, apunta la fil&oacute;loga, quien se&ntilde;ala que cuando obras como la de De Vigan encuentran nuevos lectores ocurre lo que sucede siempre que alguien se expone a una obra de arte. &ldquo;Es un proceso de descubrimiento individual y colectivo que implica a todos los actores: el lector y la obra, los autores de la obra, la sociedad del autor y la del lector, que se cocrean con cada lectura&rdquo;. Y en un mundo tan hiperconectado el fen&oacute;meno tiene una gran capacidad de absorci&oacute;n. &ldquo;Es f&aacute;cil maravillarse cuando mucha gente a la vez redescubre un texto, pero lo maravilloso del arte est&aacute; pasando tambi&eacute;n a nivel colectivo a cada rato en aulas, clubes de lectura, bibliotecas, y por supuesto en redes&rdquo;, agrega Cuadrado.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Pero esto tampoco es nuevo. &ldquo;Ya ocurri&oacute; en su momento con el fen&oacute;meno de Laura Gallego en la literatura juvenil&rdquo;, explica Gemma Lluch, catedr&aacute;tica de la Universitat de Val&egrave;ncia e investigadora del grupo ERI-Lectura. Su trayectoria se centra en c&oacute;mo leemos, c&oacute;mo se construye el canon literario y, especialmente en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, en la lectura y la recomendaci&oacute;n de libros en entornos digitales. &ldquo;Todo comienza con los blogs y lo que vivimos hoy es una evoluci&oacute;n de lo que fue primero el espacio que abri&oacute; Gallego, donde los adolescentes pod&iacute;an comunicarse de manera muy libre&rdquo;, insiste Lluc, que se&ntilde;ala despu&eacute;s la aparici&oacute;n de YouTube, luego Instagram y finalmente TikTok.</span>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Puedes modificar los hábitos y la elección de quien ya lee, quien no lee no va a hacerlo por mucho que enseñes un libro en &#039;reels&#039;</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gemma Lluch</span>
                                        <span>—</span> Catedrática de la Universitat de València
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Es un fen&oacute;meno que viene de largo recorrido y que siempre ha funcionado muy bien en internet, porque genera una conversaci&oacute;n de t&uacute; a t&uacute;&rdquo;, explica Lluch para matizar que por mucho que se vea un libro en </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>reels</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> de redes sociales, el impacto real sucede en la comunidad lectora ya existente. &ldquo;Puedes modificar los h&aacute;bitos y la elecci&oacute;n de quien ya lee, quien no lee no va a hacerlo por mucho que se lo ense&ntilde;es&rdquo;, opina la acad&eacute;mica, coautora del ensayo </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Los libros que leemos, &iquest;Qui&eacute;n, d&oacute;nde y c&oacute;mo se decide? La construcci&oacute;n del canon no acad&eacute;mico</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> (Tirant humanitats, 2024).</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">No obstante, para Lluch la comunidad digital es la que m&aacute;s funciona para ver el &eacute;xito de un libro entre el gran p&uacute;blico. Aunque con matices, porque faltan datos: los de las editoriales. &ldquo;Igual que se hace con los productos que venden los </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>influencers</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, cremas o lo que sea, que ah&iacute; s&iacute; que hay datos de venta. Pues con los libros nos falta eso, el estudio de mercado de las editoriales, pero es muy dif&iacute;cil que los grandes grupos compartan datos de venta, son muy opacos&rdquo;, se lamenta. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Pero, &iquest;cu&aacute;ndo nos damos cuenta de que un libro se ha convertido en un fen&oacute;meno? Para Andrea Mart&iacute;nez, autora del ensayo </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>An&oacute;nimo es nombre de mujer </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">(Bruguera, 2026) y divulgadora literaria en Instagram en su cuenta Literatura o barbarie (donde acumula m&aacute;s de 200.000 seguidores), el momento clave sucede cuando un libro salta de los creadores de contenido &ldquo;especializados&rdquo; a los  </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>influencers </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">en general.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Es lo que ha pasado concretamente con </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Las gratitudes&rdquo;,</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> explica, &ldquo;de pronto ves a cuentas que no suelen tratar temas literarios hablando de estos libros&rdquo;, contin&uacute;a para marcar el asunto como &ldquo;una urgencia capitalista que est&aacute; vendiendo el mismo libro constantemente&rdquo; y eso hace que &ldquo;la gente quiera formar parte de la misma conversaci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;El capitalismo nos ha individualizado y homogeneizado al mismo tiempo&rdquo;, sentencia para agregar que, hace unos a&ntilde;os, pas&oacute; lo mismo con </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>El secreto, </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">de Donna Tartt, que se public&oacute; en 1992 y vivi&oacute; &ldquo;un repunte muy fuerte&rdquo;. &ldquo;Y esto le abri&oacute; las puertas a otro nuevo fen&oacute;meno: las historias de </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>dark academia,</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> que se han vendido como churros&rdquo;, opina. </span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;">Las razones de los lectores</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Gemma (42 a&ntilde;os) ya conoc&iacute;a a De Vigan antes de que </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Las gratitudes</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> &ldquo;se pusiera de moda&rdquo;. &ldquo;Delphine es un nombre conocido para el lector aficionado, yo me le&iacute; hace a&ntilde;os </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Nada se opone a la noche </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">y me encant&oacute;. Era un nombre que ya estaba ah&iacute;&rdquo;, comenta para se&ntilde;alar que s&iacute;, que </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Las gratitudes </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">ha sido una de las lecturas de su club de este a&ntilde;o, formado por gente que superaba los 40, y no hizo falta explicarle a nadie qu&eacute; libro era.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Bel&eacute;n (34) se lo compr&oacute; el a&ntilde;o pasado porque lo vio destacado en una librer&iacute;a. &ldquo;Fue despu&eacute;s de compr&aacute;rmelo y le&eacute;rmelo cuando vi que era viral&rdquo;, se&ntilde;ala para decir que lo compr&oacute; porque quer&iacute;a darle una nueva oportunidad a la autora, a quien ya hab&iacute;a le&iacute;do, pero que a&uacute;n no le hab&iacute;a convencido del todo. &ldquo;Me parece que trata temas muy universales aunque lo haga describiendo una enfermedad como la afasia&rdquo;, comenta la lectora.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Marcos (26) s&iacute; que se anim&oacute; a leerlo principalmente por redes sociales. &ldquo;Ya lo conoc&iacute;a, pero no me llamaba mucho la atenci&oacute;n. Fue el ver a gente </span>leerlo <span class="highlight" style="--color:transparent;">cuyo criterio me interesa lo que me pic&oacute; el gusanillo&rdquo;, admite para se&ntilde;alar que &ldquo;es una novela muy bonita&rdquo; narrada de una manera que &ldquo;explica muy bien lo que es la vida en s&iacute; misma&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Marta (35) lleg&oacute; a la autora porque, como a muchos, el algoritmo de sus redes sociales se la estaba lanzando constantemente. &ldquo;Me gust&oacute;, aunque menos que otros suyos que ya hab&iacute;a le&iacute;do&rdquo;, apunta para se&ntilde;alar que, en su opini&oacute;n, &ldquo;hay un delirio colectivo con algunos libros y es probable que este sea uno de ellos&rdquo;. &ldquo;Hay una clara tendencia a elevar ciertos libros; mucha recomendaci&oacute;n y poca cr&iacute;tica en redes, pero igual que esto ocurre, la viralidad para un buen libro es un regalo para el autor y para los lectores&rdquo;, zanja la lectora.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Nuño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/amigos-leyendo-gratitudes-cinco-anos-despues-publicacion_1_13463408.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Aug 2026 20:17:22 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e707e894-43ce-4b09-a561-d2dced7d4d26_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x935y140.jpg" length="478827" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e707e894-43ce-4b09-a561-d2dced7d4d26_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x935y140.jpg" type="image/jpeg" fileSize="478827" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Por qué todos tus amigos están leyendo 'Las gratitudes' cinco años después de su publicación]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e707e894-43ce-4b09-a561-d2dced7d4d26_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x935y140.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Industria cultural,Teatro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Incierta gloria’, la memoria de los antihéroes de la Guerra Civil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/incierta-gloria-memoria-antiheroes-guerra-civil_1_13454238.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5aab4fd6-6068-449c-83c2-4346c97e132b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x484y305.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Incierta gloria’, la memoria de los antihéroes de la Guerra Civil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una nueva traducción al castellano a cargo de Gonzalo Torné hace retornar esta gran obra de la literatura catalana al presente de la memoria histórica firmada por Joan Sales</p><p class="subtitle">El director de periódico y ministro socialista capturado por la Gestapo que pidió que su fusilamiento no produjera “rencor”
</p></div><p class="article-text">
        Hay libros que llevan en s&iacute; mismos algo m&aacute;s que literatura, libros que sin querer se han convertido en testimonios de su tiempo y de c&oacute;mo el relato oficial de cada &eacute;poca puede influir, no solo en la acogida, sino en la g&eacute;nesis misma de una creaci&oacute;n literaria. <em>Incierta gloria</em>, que Joan Sales (Barcelona, 1912 - 1983) hab&iacute;a comenzado a escribir en 1948, a&uacute;n exiliado en M&eacute;xico, vio la luz por primera vez en 1956, aunque continu&oacute; revis&aacute;ndola y ampli&aacute;ndola durante a&ntilde;os, hasta que en 1971 se public&oacute; su edici&oacute;n definitiva. El texto no ha variado desde entonces; lo que s&iacute; lo ha hecho, y por fortuna, es su consideraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En los albores de este siglo, Joan Sales era conocido por haber sido el editor de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/espejo-roto-regreso-obra-maestra-merce-rodoreda-escribio-exilio_1_12761585.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Merc&egrave; Rodoreda</a> en Club Editor, la editorial que fund&oacute; en 1959 junto a Xavier Benguerel. Con ella mantuvo, adem&aacute;s, <a href="https://clubeditor.cat/llibres/cartes-completes-1960-1983/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una importante correspondencia</a> durante m&aacute;s de veinte a&ntilde;os, que comenz&oacute; con la escritora todav&iacute;a exiliada. M&aacute;s all&aacute; de este papel, sin embargo, poco se sab&iacute;a entonces de la narrativa del propio Joan Sales, o, m&aacute;s bien, poco hab&iacute;a calado; la obra, al fin y al cabo, siempre estuvo ah&iacute;, tan solo faltaba ponerla en el centro.
    </p><p class="article-text">
        Y algo ocurri&oacute;: por un lado, Club Editor, capitaneado ahora por Maria Bohigas, nieta de Sales, volvi&oacute; a editar <em>Incierta gloria</em> en 2012, coincidiendo con el centenario del autor, junto con <em>El vent de la nit</em>, una especie de continuaci&oacute;n, con el prop&oacute;sito de acercarla a una nueva generaci&oacute;n de lectores; por otro, en 2017 el director <a href="https://www.eldiario.es/cultura/entrevista-agusti-villaronga-vientre-mar-filmin_1_8477679.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Agust&iacute; Villaronga</a>, que en 2010 hab&iacute;a adaptado con &eacute;xito <em>Pa negre</em> (2003), la novela hom&oacute;nima de Emili Teixidor, la llev&oacute; a la gran pantalla. La pel&iacute;cula despert&oacute; el inter&eacute;s por el libro y el p&uacute;blico encontr&oacute; una edici&oacute;n a la altura.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, ning&uacute;n lector con unos m&iacute;nimos rudimentos de literatura catalana se atreve a dudar de su relevancia, que la propia Rodoreda pon&iacute;a en relaci&oacute;n, por la riqueza de su estilo y por su radiograf&iacute;a de los a&ntilde;os de la guerra y la posguerra, con su propia obra. Con todo, y a pesar de que tambi&eacute;n se edit&oacute; en castellano, fuera del &aacute;mbito catal&aacute;n sigue siendo un libro desconocido para mucha gente. Ahora Anagrama, que el a&ntilde;o pasado ya apost&oacute; por otro ilustre de la literatura catalana, <a href="https://www.eldiario.es/aragon/cultura/jesus-moncada-escritor-inmortalizo-mequinenza_1_2519563.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jes&uacute;s Moncada,</a> la recupera con una nueva traducci&oacute;n y posfacio de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/gonzalo-torne-suma-debate-cultura-cancelacion-delirio-equipare-censura_1_9819145.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gonzalo Torn&eacute;</a>, setenta a&ntilde;os despu&eacute;s de que la primera versi&oacute;n llegara a las librer&iacute;as.
    </p><h2 class="article-text">Vencidos en el frente, vencidos en la retaguardia</h2><p class="article-text">
        Se han escrito muchas novelas sobre los derrotados en la Guerra Civil, pero no tantas que, dentro de los vencidos, cuestionen tambi&eacute;n algunas creencias del propio bando. En su juventud, Joan Sales fue encarcelado tres meses por oponerse a la dictadura de Primo de Rivera; y durante la Rep&uacute;blica se afili&oacute; al Partit Comunista Catal&agrave;. Sin embargo, al igual que les ocurri&oacute; a muchos intelectuales alrededor del globo, con el tiempo acab&oacute; decepcionado por la deriva del marxismo y su compromiso pol&iacute;tico se centr&oacute;, por encima de todo, en el catalanismo. Esa mirada cr&iacute;tica subyace tras la novela, que, sin entonar discursos panfletarios, deja entrever su verdad a trav&eacute;s de la vida del elenco.
    </p><p class="article-text">
        <em>Incierta gloria</em> se divide en tres partes que casi funcionan como libros independientes, en forma, tiempo y punto de vista, unidos por la relaci&oacute;n entre los personajes, y, para ser m&aacute;s exactos, por gravitar en torno al protagonista indirecto, Juli Soler&agrave;s, un joven reclutado en el frente republicano que sobresale por sus ideales elevados, su cinismo y su vasta cultura human&iacute;stica. Es una suerte de antih&eacute;roe emparentado con los grandes personajes de Dostoievski (autor venerado por Joan Sales, a quien lleg&oacute; incluso a traducir del franc&eacute;s), que tiene la particularidad de mostrarse solo a trav&eacute;s de los ojos de los dem&aacute;s personajes, al lector nunca en primera persona.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d0739389-6f9b-412a-9adb-72b2cdbfd374_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d0739389-6f9b-412a-9adb-72b2cdbfd374_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d0739389-6f9b-412a-9adb-72b2cdbfd374_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d0739389-6f9b-412a-9adb-72b2cdbfd374_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d0739389-6f9b-412a-9adb-72b2cdbfd374_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d0739389-6f9b-412a-9adb-72b2cdbfd374_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d0739389-6f9b-412a-9adb-72b2cdbfd374_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El escritor Joan Sales"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El escritor Joan Sales                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las dos primeras partes tienen un registro epistolar: la primera se sit&uacute;a en el frente de Arag&oacute;n en 1937 y quien escribe es Llu&iacute;s de Broc&agrave;, un joven soldado que en sus cartas se dirige a su hermano religioso, Ramon. Llu&iacute;s, de familia burguesa y compa&ntilde;ero del mencionado Juli Soler&agrave;s, es un personaje lleno de claroscuros, que simpatiza con el anarquismo y durante su paso por el campo de batalla se siente atra&iacute;do por una mujer, una viuda de pasado turbio, madre de dos hijos. En la segunda parte, toma el relevo Trini, la esposa de Llu&iacute;s, que escribe desde Barcelona: sus misivas revelan la guerra desde el punto de vista de la poblaci&oacute;n civil, en la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, la tercera parte cambia de tono y adopta una primera persona introspectiva: la voz de Cruells, un joven seminarista que fue compa&ntilde;ero de Llu&iacute;s y Juli en el frente. Ha pasado el tiempo, por lo que su narraci&oacute;n gira alrededor de los primeros a&ntilde;os de la posguerra, lo que entra&ntilde;a una profunda meditaci&oacute;n existencial, con esa conciencia del ser humano ca&iacute;do, pero sobre todo de la p&eacute;rdida de algo m&aacute;s: la juventud, los ideales, el proyecto com&uacute;n al que aferrarse. No es balad&iacute; que se trate de un personaje religioso: el propio Joan Sales reconoc&iacute;a el catolicismo como una parte importante de su identidad (y esto, aunque desde el laicismo contempor&aacute;neo pueda suscitar suspicacias, no reduce en modo alguno las cualidades extraordinarias de su obra).
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/8eff8500-7326-423f-85ac-54f2cf3e591f_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        En <em>El vent de la nit</em> (1981), que en las &uacute;ltimas ediciones se ha publicado por separado, pero puede leerse como una cuarta parte, reencontramos a Cruells, unos a&ntilde;os despu&eacute;s, con la posguerra m&aacute;s avanzada, convertido en un hombre maduro que en su discurso reflexiona sobre la memoria, ahora que ve la guerra desde la distancia, y deja entrever muchos de los abusos del franquismo, de la censura a los condenados a muerte. Es una novela bastante diferente a <em>Incierta gloria</em>, que para algunos lectores no est&aacute; a la altura, pero que demuestra, en cualquier caso, c&oacute;mo el autor no quiso limitarse a escribir una gran novela, sino que, en su literatura, hab&iacute;a algo m&aacute;s: la convicci&oacute;n de ser un testigo de la historia del siglo XX; de expresar, con los recursos literarios, la verdad &iacute;ntima de los derrotados como &eacute;l, unos acontecimientos &ndash;o m&aacute;s bien un aliento, una atm&oacute;sfera&ndash;, que no deb&iacute;an borrarse, no deb&iacute;an olvidarse.
    </p><h2 class="article-text">Guerra, sentimientos, intelecto, espiritualidad</h2><p class="article-text">
        Un punto sobresaliente de la narraci&oacute;n de Joan Sales es la naturalidad con la que navega entre la dimensi&oacute;n intelectual del estudiante o el sacerdote, que se prodigan en alusiones eruditas de tipo literario y filos&oacute;fico, y la cualidad &ldquo;mundana&rdquo; inherente a la existencia, m&aacute;s si cabe en tiempos de guerra, que sacan a cada uno de su reducto particular. En el parlamento de los personajes se mezclan la verborrea coloquial &ndash;el autor tiene o&iacute;do para captar las voces de la calle, con sus giros genuinos&ndash; con los principios del idealismo y la b&uacute;squeda espiritual. En un mismo bando caben todo tipo de hombres, remando juntos por una causa com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Es interesante detenerse asimismo en el tratamiento del amor y el rol de los personajes femeninos. En una novela sobre un conflicto b&eacute;lico, m&aacute;s a&uacute;n si se sit&uacute;a (en parte) en el mismo frente de batalla, es poco habitual dar cabida a las mujeres, que viven la guerra desde otro lugar. Aqu&iacute; es relevante no solo la presencia de Trini &ndash;su parte es espl&eacute;ndida, lo mismo que su evoluci&oacute;n como personaje, que va descubri&eacute;ndose al lector&ndash;, sino el papel de la viuda, esa mujer en quien se intuye algo sucio, algo oscuro, pero por quien el narrador de la primera parte no puede evitar sentir fascinaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a0635ef4-f873-4dcb-b31b-1e00e353e0ab_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a0635ef4-f873-4dcb-b31b-1e00e353e0ab_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a0635ef4-f873-4dcb-b31b-1e00e353e0ab_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a0635ef4-f873-4dcb-b31b-1e00e353e0ab_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a0635ef4-f873-4dcb-b31b-1e00e353e0ab_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a0635ef4-f873-4dcb-b31b-1e00e353e0ab_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a0635ef4-f873-4dcb-b31b-1e00e353e0ab_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Oriol Pla y Agustí Villaronga durante el rodaje de &#039;Incierta gloria&#039; en Belchite, en 2016"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Oriol Pla y Agustí Villaronga durante el rodaje de &#039;Incierta gloria&#039; en Belchite, en 2016                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Todos los personajes est&aacute;n hechos de claroscuros, con m&aacute;s zonas de sombra a medida que avanza la narraci&oacute;n y se ven envueltos en situaciones que los ponen a prueba, que los sumen en la violencia, el miedo, la culpa o la desesperaci&oacute;n. No era la intenci&oacute;n del autor crear &iacute;dolos ni h&eacute;roes; lo que hay aqu&iacute; son hombres y mujeres heridos, complejos, que viven situaciones l&iacute;mite en las que act&uacute;an en contra de sus propios principios. Todos se enfrentan tarde o temprano a alg&uacute;n dilema &eacute;tico que los cambia de manera irreversible, y sus relaciones con los dem&aacute;s est&aacute;n bajo la sospecha de la traici&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Historia de una novela, historia de un pa&iacute;s</h2><p class="article-text">
        Los libros cuentan una historia a trav&eacute;s de sus p&aacute;ginas, pero a veces ellos mismos son en s&iacute; mismos, casi sin pretenderlo una lecci&oacute;n de Historia, con may&uacute;scula. El caso de <em>Incierta gloria</em> es un paradigma del impacto de la dictadura en la producci&oacute;n literaria, en el circuito cultural en general; y tambi&eacute;n, por qu&eacute; no, una demostraci&oacute;n pr&aacute;ctica de aquel viejo dicho de hacer de la necesidad virtud. 
    </p><p class="article-text">
        En aquella temprana versi&oacute;n de 1956 &ndash;entonces solo contaba con la primera parte, con la que hab&iacute;a ganado el Premi Joanot Martorell de 1955&ndash;, el manuscrito no super&oacute; la censura, como era de esperar. El autor hizo sus reclamaciones, pero, aunque al final autorizaron la publicaci&oacute;n, tuvo que resignarse a someter el texto original a la poda. Sigui&oacute; escribiendo, eso s&iacute;, ampliando esa primera parte con vistas a una futura nueva edici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La oportunidad de publicar sin recortes le lleg&oacute;, como a muchos compatriotas, en el extranjero. En concreto, fue la traducci&oacute;n al franc&eacute;s de la versi&oacute;n m&aacute;s reciente hasta la fecha, en 1962, que recibi&oacute; buenas cr&iacute;ticas. M&aacute;s adelante, en 1968, la present&oacute; a un premio de la editorial Planeta, destinado a obras escritas en catal&aacute;n que todav&iacute;a no se hab&iacute;an traducido al castellano. La edici&oacute;n que result&oacute; era distinta a la anterior, ya que por aquel entonces la censura se hab&iacute;a relajado mucho. Pudo publicar la obra en catal&aacute;n y en castellano en 1970; y un a&ntilde;o despu&eacute;s, en 1971, sali&oacute; ya con unos &uacute;ltimos retoques que la daban, esta vez s&iacute;, por concluida.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/bddf3e98-52bb-4347-8a17-2920bc4af585_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Una d&eacute;cada m&aacute;s tarde, se public&oacute; una edici&oacute;n que incorporaba una cuarta parte, <em>El viento de la noche</em>. Sin embargo, el autor consideraba este libro como una novela al margen, pese a compartir personajes, de modo que en las &uacute;ltimas reediciones, ya en el siglo XXI, se ha editado aparte. Hoy, a Joan Sales se le reconoce como el autor de estas dos novelas, adem&aacute;s de la poes&iacute;a, las cartas y su crucial labor como editor.
    </p><p class="article-text">
        Al seguir el hilo que va de la primera a la &uacute;ltima edici&oacute;n se puede comprobar c&oacute;mo se fue dejando atr&aacute;s la censura: el autor no solo a&ntilde;ad&iacute;a cap&iacute;tulos nuevos, sino que volv&iacute;a sobre los anteriores, porque a medida que pasaba el tiempo se permit&iacute;a decir m&aacute;s cosas. Por otra parte, el papel de las traducciones result&oacute; crucial para estimular la carrera de los escritores silenciados por el franquismo; y estas obras, a su vez, contaron al mundo la realidad de lo que ocurr&iacute;a bajo la dictadura (tras su buena acogida en Francia, de hecho, el r&eacute;gimen de Franco retir&oacute; el pasaporte a Joan Sales).
    </p><p class="article-text">
        La recepci&oacute;n cr&iacute;tica tambi&eacute;n ha tenido sus vaivenes; <em>Incierta gloria</em> no ha sido siempre reverenciada como una de las grandes obras de la literatura catalana del siglo XX, ni como una de las mejores novelas que se han escrito como la Guerra Civil espa&ntilde;ola. En un principio, provoc&oacute; reacciones de todo tipo, algo que el autor asociaba al hecho de que generaba incomodidad hasta en los de su propio lado, al poner bajo la lupa esos viejos valores del anarquismo y el comunismo.
    </p><p class="article-text">
        Joan Sales no se casaba con nadie, literariamente hablando, y para gozar del favor de la cr&iacute;tica a veces es necesario saber hacer amigos. Sin embargo, esta independencia suele ser un rasgo de la buena literatura, y el tiempo siempre sopla a su favor. Ya nadie duda de la haza&ntilde;a que es <em>Incierta gloria</em>, un novel&oacute;n que, como Shakespeare (del que toma el t&iacute;tulo:<em> &ldquo;The uncertain glory of an April day&hellip;&rdquo;, </em>de <em>Los dos hidalgos de Verona</em>, 1623), tiene en sus p&aacute;ginas lo profundo y lo terrenal, la carcajada y lo existencial, porque en su guerra caben todas las guerras y, en sus personajes, toda la humanidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/incierta-gloria-memoria-antiheroes-guerra-civil_1_13454238.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Aug 2026 19:39:57 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5aab4fd6-6068-449c-83c2-4346c97e132b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x484y305.jpg" length="126367" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5aab4fd6-6068-449c-83c2-4346c97e132b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x484y305.jpg" type="image/jpeg" fileSize="126367" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[‘Incierta gloria’, la memoria de los antihéroes de la Guerra Civil]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5aab4fd6-6068-449c-83c2-4346c97e132b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x484y305.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Guerra Civil Española,Literatura,Catalunya]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[George Clooney critica la IA desde Venecia: “No me gustaría estar en un anuncio de tampones 20 años después de muerto”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/george-clooney-critica-ia-venecia-no-gustaria-anuncio-tampones-20-anos-despues-muerto_1_13482634.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dbf3ff5f-7ab3-4e94-8acb-65a21bd6a1bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1060y261.jpg" width="1200" height="675" alt="George Clooney critica la IA desde Venecia: “No me gustaría estar en un anuncio de tampones 20 años después de muerto”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El actor ha atendido a la prensa con motivo del León de Oro honorífico por toda su carrera que le entregará Laura Dern en el marco de la Mostra de cine</p><p class="subtitle">“¡Ya basta!”: más de 180 artistas judíos firman una carta de apoyo a Mark Ruffalo por cuestionar la fusión de Warner y Paramount
</p></div><p class="article-text">
        Si hay una imagen que represente casi a la perfecci&oacute;n lo que representa en Festival de Venecia<a href="https://www.eldiario.es/cultura/clooney-responde-trump-volveremos-grande-america-noviembre_1_12880920.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> es la de George Clooney</a> llegando al lido en un vaporetto. Una estrella de Hollywood, llena de glamour, llega a trav&eacute;s del canal a la isla. Con sus gafas de sol, su carisma inigualable, saludando a la gente&hellip; Eso es lo que la Mostra quiere, el equilibrio entre estrellas, Hollywood y cine de autor. Y Clooney ha logrado ejemplificar eso, y por ello siempre ha tenido en el Festival de Venecia el mejor escaparate.
    </p><p class="article-text">
        Fue aqu&iacute; donde present&oacute; Buenas noches y buena suerte, el filme que demostr&oacute; que no solo era un rostro magn&eacute;tico, sino tambi&eacute;n un gran director. Gan&oacute; el Mejor guion, y desde entonces este ha sido el sitio donde los filmes que ha dirigido se presentan en sociedad. Tambi&eacute;n aquellas pel&iacute;culas que protagoniza. Hasta un filme tan formulaico como <em>Wolfs,</em> protagonizado junto a su amigo Brad Pitt, se present&oacute; aqu&iacute; fuera de concurso, y el a&ntilde;o pasado roz&oacute; el premio de interpretaci&oacute;n por <em>Jay Kelly,</em> homenaje a su figura que le escribi&oacute; Noah Baumbach.
    </p><p class="article-text">
        Ahora es la propia Mostra quien le homenajea con su Le&oacute;n de Oro honor&iacute;fico por toda su carrera. Y tiene sentido. La relaci&oacute;n ha sido beneficiosa para ambos, y pocos cineastas de Hollywood en estos momentos no tienen miedo a sentarse en una rueda de prensa llena de periodistas en un momento en el que el mundo se tambalea. 
    </p><p class="article-text">
        Si el a&ntilde;o pasado dej&oacute; a todos con la miel en los labios, ya que tuvo que cancelar por un problema de est&oacute;mago, esta vez no fall&oacute; y mostr&oacute; que &eacute;l es de los que habla. En menos de una hora puso a todos a sus pies derrochando carisma, pero moj&aacute;ndose y hablando de Trump, de pol&iacute;tica, de la fusi&oacute;n de Paramount-Warner, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/basta-180-artistas-judios-firman-carta-apoyo-mark-ruffalo_1_13481204.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de Mark Ruffalo.</a>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bea104aa-3a53-4ee7-a5ff-fd09e83a951e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x798y555.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bea104aa-3a53-4ee7-a5ff-fd09e83a951e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x798y555.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bea104aa-3a53-4ee7-a5ff-fd09e83a951e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x798y555.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bea104aa-3a53-4ee7-a5ff-fd09e83a951e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x798y555.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bea104aa-3a53-4ee7-a5ff-fd09e83a951e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x798y555.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bea104aa-3a53-4ee7-a5ff-fd09e83a951e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x798y555.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bea104aa-3a53-4ee7-a5ff-fd09e83a951e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x798y555.jpg"
                    alt="El actor estadounidense George Clooney posa con una fotografía de sí mismo que recibió de los fotógrafos acreditados del festival durante una sesión fotográfica previa a la ceremonia de inauguración del Festival Internacional de Cine de Venecia, en Venecia, Italia, el 02 de septiembre de 2026. Clooney recibirá el León de Oro a la Trayectoria en la 83ª Mostra de Venecia que se celebra del 02 al 12 de septiembre de 2026. (Cine, Cine, Italia, Venecia) EFE/EPA/FABIO FRUSTACI"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El actor estadounidense George Clooney posa con una fotografía de sí mismo que recibió de los fotógrafos acreditados del festival durante una sesión fotográfica previa a la ceremonia de inauguración del Festival Internacional de Cine de Venecia, en Venecia, Italia, el 02 de septiembre de 2026. Clooney recibirá el León de Oro a la Trayectoria en la 83ª Mostra de Venecia que se celebra del 02 al 12 de septiembre de 2026. (Cine, Cine, Italia, Venecia) EFE/EPA/FABIO FRUSTACI                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Hasta de la inteligencia artificial habl&oacute;, de la que brome&oacute; y dej&oacute; una de sus perlas: &ldquo;No me gustar&iacute;a estar en un anuncio de tampones 20 a&ntilde;os despu&eacute;s de muerto. Los deep fakes son un problema. He visto v&iacute;deos m&iacute;os que no son m&iacute;os, pero donde hablo de pel&iacute;culas y digo cosas que nunca dije y eso me hace replantearme qu&eacute; pasa cuando un gobierno no demasiado listo ve un video falso diciendo que Putin ha lanzado su primer ataque nuclear&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por ello defendi&oacute; la necesidad del buen periodismo, aunque ahora su estado de salud &ldquo;est&eacute; en duda&rdquo;. &ldquo;Las personas m&aacute;s ricas del mundo en este momento son propietarias de The Washington Post, y Twitter. Eso es motivo de preocupaci&oacute;n, pero todav&iacute;a hay mucho espacio para un buen periodismo, y yo soy hijo de periodista. Mi esposa es hija de un periodista y no sentimos m&aacute;s que admiraci&oacute;n y apoyo por el periodismo. De hecho, nuestra fundaci&oacute;n se dedica a sacar de la c&aacute;rcel a los periodistas que se han opuesto a los reg&iacute;menes&rdquo;, explicaba Clooney en la rueda de prensa.
    </p><p class="article-text">
        Confes&oacute; que sigue siendo &ldquo;optimista&rdquo;, aunque no le den motivos para ello. &ldquo;Es cierto que vivimos una situaci&oacute;n poco afortunada, pero superaremos todo esto&rdquo;, apunt&oacute; y se acord&oacute; de c&oacute;mo EEUU vivi&oacute; una &eacute;poca oscura tras el asesinato de Kennedy. Un tiempo que le recuerda al actual. Por eso defini&oacute; su pa&iacute;s en el momento actual como una &ldquo;caquistocracia&rdquo;, o lo que es lo mismo, un sistema donde &ldquo;los menos capaces son los que gobiernan, hombres que han hecho de la crueldad un divertimento&rdquo;. Y por si parec&iacute;a que el dardo era solo para Trump, al que cit&oacute; con nombres y apellidos fue al secretario de Estado de Guerra, Pete Hegseth. &ldquo;Pero estoy convencido de que superaremos esto y emergeremos mejor&rdquo;, zanj&oacute; y se&ntilde;al&oacute; la importancia de las midterms del a&ntilde;o que viene.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las personas más ricas del mundo en este momento son propietarias de The Washington Post, y Twitter. Eso es motivo de preocupación, pero todavía hay espacio para un buen periodismo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">George Clooney</span>
                                        <span>—</span> Actor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Otro de los asuntos candentes de la pol&iacute;tica de EEUU, y que afecta a Hollywood directamente es la fusi&oacute;n de Warner y Paramount, cuyo presidente ha acusado al actor Mark Ruffalo de antisemitismo por sus declaraciones criticando la operaci&oacute;n econ&oacute;mica y el genocidio en Gaza. Clooney defendi&oacute; al actor diciendo que apoya su &ldquo;capacidad de expresarse libremente&rdquo;, y cuestion&oacute; la fusi&oacute;n. &ldquo;Siempre me preocupa cuando las grandes empresas se fusionan, porque normalmente eso significa que mucha gente pierde sus puestos de trabajo. Esa es la verdad. Pero ya veremos. Estamos atravesando una revoluci&oacute;n en nuestra industria&rdquo;, puntualiz&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        A sus 65 a&ntilde;os empieza a notar que &ldquo;todo lo que tiene que ver con la vejez lleva a la melancol&iacute;a&rdquo;. &ldquo;Generalmente, nos fijamos en las cosas malas, pero la vida es bella y tenemos la obligaci&oacute;n de festejar las cosas bellas que nos presenta la vida&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute; volviendo a su optimismo contagioso y tras subrayar la importancia de Venecia en su vida profesional y personal.
    </p><p class="article-text">
        Una vida profesional que, desde hace a&ntilde;os se limita a la interpretaci&oacute;n y ya no a la direcci&oacute;n, algo que tambi&eacute;n quiso explicar:  &ldquo;Tengo dos hijos, una mujer a la que amo y no me planteo ning&uacute;n proyecto como director por la sencilla raz&oacute;n de que quiero pasar m&aacute;s tiempo con ellos. Puede tomarme unos meses como actor, pero dirigir ocupa un a&ntilde;o entero como m&iacute;nimo. Mi prioridad ahora mismo es otra&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/george-clooney-critica-ia-venecia-no-gustaria-anuncio-tampones-20-anos-despues-muerto_1_13482634.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Sep 2026 13:25:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/dbf3ff5f-7ab3-4e94-8acb-65a21bd6a1bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1060y261.jpg" length="723558" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/dbf3ff5f-7ab3-4e94-8acb-65a21bd6a1bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1060y261.jpg" type="image/jpeg" fileSize="723558" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[George Clooney critica la IA desde Venecia: “No me gustaría estar en un anuncio de tampones 20 años después de muerto”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/dbf3ff5f-7ab3-4e94-8acb-65a21bd6a1bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1060y261.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[George Clooney,Mostra de Venecia,Festivales de cine,Donald Trump,Actores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["¡Ya basta!": más de 180 artistas judíos firman una carta de apoyo a Mark Ruffalo por cuestionar la fusión de Warner y Paramount]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/basta-180-artistas-judios-firman-carta-apoyo-mark-ruffalo_1_13481204.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/da61fd1c-4cbd-4ccc-82d6-1f504b85b5f7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150296.jpg" width="8192" height="4608" alt="&quot;¡Ya basta!&quot;: más de 180 artistas judíos firman una carta de apoyo a Mark Ruffalo por cuestionar la fusión de Warner y Paramount"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El actor obtiene el respaldo de figuras de Hollywood como Joaquin Phoenix o Hannah Einbinder después de que Paramount lo haya acusado de antisemitismo tras su crítica a la polémica fusión con Warner</p><p class="subtitle">George Clooney critica la IA desde Venecia: “No me gustaría estar en un anuncio de tampones 20 años después de muerto”</p></div><p class="article-text">
        M&aacute;s de 180 figuras de la industria, entre actores, directores y celebridades jud&iacute;as, <a href="https://cryptpad.fr/doc/#/2/doc/view/4v08tCbehirZUBWvA3lfqI1n8oE7OC+47XW8Hy9hUyc/embed/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han firmado una carta</a> en defensa del actor estadounidense Mark Ruffalo, tras las acusaciones de antisemitismo de Paramount, despu&eacute;s de que el int&eacute;rprete criticara la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/actores-britanicos-benedict-cumberbatch-benedict-wong-alertan-desastre-suponer-fusion-paramount-warner_1_13408718.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pol&eacute;mica fusi&oacute;n</a> con Warner Bros. Discovery. &ldquo;Calificar a Mark Ruffalo de antisemita por cuestionar una fusi&oacute;n corporativa masiva no solo es absurdo, sino que es una forma peligrosa de silenciar la cr&iacute;tica leg&iacute;tima&rdquo;, reza la carta, a la que ha tenido acceso este martes la revista <em>Variety</em>. 
    </p><p class="article-text">
        En el documento, titulado &ldquo;&iexcl;Ya basta!&rdquo;, Ruffalo ha obtenido el respaldo de figuras de peso de Hollywood como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/joaqui-phoenix-nuevo-joker_1_2031864.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Joaquin Phoenix</a>, Todd Haynes o la actriz Hannah Einbinder (<em>Hacks</em>), una de las voces m&aacute;s cr&iacute;ticas de la industria en posicionarse contra la intervenci&oacute;n de Israel sobre el territorio palestino. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Basta ya de instrumentalizar de forma falsa y peligrosa las acusaciones de antisemitismo contra quienes tienen el valor de se&ntilde;alar lo obvio: que el ataque contra el pueblo palestino y el ataque contra nuestras libertades en casa est&aacute;n profundamente interconectados, y que no hay nada de antisemita en reconocer ese hecho&rdquo;, agrega el escrito.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/043dbf82-f5da-442d-945c-ec9249f5871b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x1303y548.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/043dbf82-f5da-442d-945c-ec9249f5871b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x1303y548.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/043dbf82-f5da-442d-945c-ec9249f5871b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x1303y548.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/043dbf82-f5da-442d-945c-ec9249f5871b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x1303y548.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/043dbf82-f5da-442d-945c-ec9249f5871b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1303y548.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/043dbf82-f5da-442d-945c-ec9249f5871b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1303y548.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/043dbf82-f5da-442d-945c-ec9249f5871b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1303y548.jpg"
                    alt="Mark Ruffalo posa con su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mark Ruffalo posa con su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El documento tambi&eacute;n critica la transacci&oacute;n entre Paramount y Warner, que va m&aacute;s all&aacute; de &ldquo;una simple combinaci&oacute;n de dos enormes multinacionales&rdquo;: &ldquo;S&iacute;, destruir&aacute; miles y miles de puestos de trabajo. S&iacute;, consolidar&aacute; a&uacute;n m&aacute;s el control olig&aacute;rquico de nuestros medios de comunicaci&oacute;n. S&iacute;, ahogar&aacute; la competencia y la creatividad en la producci&oacute;n y distribuci&oacute;n de cine y televisi&oacute;n&rdquo;, indicaron los firmantes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El camino de la IA hacia WarnerMount (acr&oacute;nimo de Warner y Paramount) pasa por Gaza, y Ellison (familia propietaria del conglomerado de medios) nos ha dejado claro en repetidas ocasiones el mundo orwelliano que nos tiene reservado mientras consolida el control sobre lo que vemos y c&oacute;mo lo vemos, sabiendo que mientras miramos, &eacute;l y su corrupta camarilla siempre nos estar&aacute;n vigilando&rdquo;, sentencia la carta.
    </p><p class="article-text">
        La controversia entre Ruffalo y el conglomerado de medios comenz&oacute; cuando el actor critic&oacute; p&uacute;blicamente la macrofusi&oacute;n propuesta entre Paramount y Warner, una <a href="https://www.eldiario.es/economia/paramount-pide-1-900-millones-demandantes-han-frenado-fusion-warner-bros_1_13452788.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">operaci&oacute;n colosal</a> valorada en unos 111.000 millones de d&oacute;lares, pero tambi&eacute;n acus&oacute; a la familia Ellison de ser c&oacute;mplices del &ldquo;genocidio&rdquo; contra los palestinos. En respuesta, un portavoz de Paramount acus&oacute; a Ruffalo de recurrir a &ldquo;t&oacute;picos antisemitas&rdquo; con el pretexto de resolver una disputa comercial.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/basta-180-artistas-judios-firman-carta-apoyo-mark-ruffalo_1_13481204.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Sep 2026 08:04:24 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/da61fd1c-4cbd-4ccc-82d6-1f504b85b5f7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150296.jpg" length="7486635" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/da61fd1c-4cbd-4ccc-82d6-1f504b85b5f7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150296.jpg" type="image/jpeg" fileSize="7486635" width="8192" height="4608"/>
      <media:title><![CDATA["¡Ya basta!": más de 180 artistas judíos firman una carta de apoyo a Mark Ruffalo por cuestionar la fusión de Warner y Paramount]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/da61fd1c-4cbd-4ccc-82d6-1f504b85b5f7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150296.jpg" width="8192" height="4608"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Cineastas,Antisemitismo,Cine,Actores,Actrices]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rodrigo Sorogoyen e Isabel Peña, sobre ‘El ser querido’: “Ha sido el guion más difícil que hemos escrito”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/rodrigo-sorogoyen-e-isabel-pena-querido-sido-guion-dificil-hemos-escrito_1_13476514.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2eda1769-ca2f-4f48-8520-e41547cecc70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x697y213.jpg" width="1200" height="675" alt="Rodrigo Sorogoyen e Isabel Peña, sobre ‘El ser querido’: “Ha sido el guion más difícil que hemos escrito”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los creadores del guion del filme protagonizado por Javier Bardem y Victoria Luengo cuentan las claves de su proceso creativo en este clip en exclusiva </p><p class="subtitle">Javier Bardem: “En los jóvenes hay un renacer de una masculinidad peligrosa”
</p></div><p class="article-text">
        Tras un &eacute;xito <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/as-bestas-thriller-rural-coccion-lenta-sorogoyen-entrega-mejor-pelicula_129_9700052.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/as-bestas-thriller-rural-coccion-lenta-sorogoyen-entrega-mejor-pelicula_129_9700052.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>As bestas,</em></a> el t&aacute;ndem creativo formado por Rodrigo Sorogoyen e Isabel Pe&ntilde;a, guionistas de todos los filmes del director, se plante&oacute; qu&eacute; ser&iacute;a lo siguiente. Lo f&aacute;cil, casi lo l&oacute;gico, hubiera sido que apostaran por continuar con lo que les hab&iacute;a dado el &eacute;xito y el reconocimiento, ese thriller tenso como un cuchillo que hab&iacute;an ido perfeccionando hasta perfeccionarlo en la serie <em>Antidisturbios </em>y el filme con el que lograron 9 premios Goyas, entre ellos el de Mejor pel&iacute;cula, direcci&oacute;n y guion.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, sintieron la necesidad de huir de lo f&aacute;cil, y eso significaba huir del thriller. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/descomunales-javier-bardem-victoria-luengo-llevan-sorogoyen-madurez-director-querido_129_13466509.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El resultado es</a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/descomunales-javier-bardem-victoria-luengo-llevan-sorogoyen-madurez-director-querido_129_13466509.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> El ser querido</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/descomunales-javier-bardem-victoria-luengo-llevan-sorogoyen-madurez-director-querido_129_13466509.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">,</a> su nueva pel&iacute;cula que se ha estrenado con &eacute;xito en la taquilla y donde Javier Bardem interpreta a un director que contrata a su hija, a la que hace m&aacute;s de diez a&ntilde;os que no ve, para protagonizar su nuevo filme.
    </p><p class="article-text">
        Lo complicado del reto lo confiesan Sorogoyen y Pe&ntilde;a en este clip detr&aacute;s de las c&aacute;maras que <a href="http://elDiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> ofrece en exclusiva y en el que dan las claves del que tienen claro que ha sido el guion m&aacute;s complicado que han hecho. &ldquo;Ha sido el m&aacute;s dif&iacute;cil que hemos escrito, nos hemos desesperado&rdquo;, dice Sorogoyen ante su compa&ntilde;era que asiente sabiendo que tiene raz&oacute;n. El resultado, su &ldquo;pel&iacute;cula m&aacute;s arriesgada&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/83ddd7e7-fdf1-4cd9-98e3-47e4d9e99c06_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/83ddd7e7-fdf1-4cd9-98e3-47e4d9e99c06_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/83ddd7e7-fdf1-4cd9-98e3-47e4d9e99c06_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/83ddd7e7-fdf1-4cd9-98e3-47e4d9e99c06_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/83ddd7e7-fdf1-4cd9-98e3-47e4d9e99c06_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/83ddd7e7-fdf1-4cd9-98e3-47e4d9e99c06_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/83ddd7e7-fdf1-4cd9-98e3-47e4d9e99c06_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Javier Bardem y Sorogoyen en el rodaje de &#039;El ser querido&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Javier Bardem y Sorogoyen en el rodaje de &#039;El ser querido&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La idea era &ldquo;huir del thriller, que no hiciera falta un mecanismo&rdquo;. En definitiva, &ldquo;ser m&aacute;s libres&rdquo;, como explica Isabel Pe&ntilde;a, que hace memoria y dice que siempre hablan de cosas que les importan, pero que les eran ajenas, aqu&iacute; eso ha cambiado. &ldquo;Dijimos, vamos a hablar de lo que somos, y la documentaci&oacute;n ha sido casi m&aacute;s compartir an&eacute;cdotas&rdquo;, dice sobre ese rodaje donde las cosas se van tensando hasta llegar a uno de los puntos &aacute;lgidos del filme, la comentada escena de &lsquo;la caballa&rsquo;, que Sorogoyen cree que aunque muchos lo piensen, no es el cl&iacute;max del filme, que &eacute;l identifica en la &iacute;ntima conversaci&oacute;n en la tienda de campa&ntilde;a al final.
    </p><p class="article-text">
        Un guion con dos protagonistas absolutos y a los que quer&iacute;an dar el mismo peso, algo que dificultaba el trabajo. &ldquo;Ten&iacute;amos una v&iacute;ctima e igual de presente a alguien que le ha hecho da&ntilde;o. A alguien que, en trazo gordo, despreciamos, pero es interesante ponernos en esa piel, y equilibrar personajes con muchas aristas. Ella no es solo una v&iacute;ctima, es poderosa, desafiante, y &eacute;l tambi&eacute;n tiene culpa y dudas&rdquo;, dice el director de sus dos protagonistas que interpretan Javier Bardem y Victoria Luengo. Por ello trabajaron en una pizarra en la que cada personaje se escrib&iacute;a con un color, las escenas de ambos juntos con otro diferente, y las que eran del rodaje de la pel&iacute;cula ficticia que llevan a cabo en un cuarto color. Su obsesi&oacute;n es que hubiera un &ldquo;equilibro de colores&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8113b370-5deb-4f70-8d62-8460a2e421bd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8113b370-5deb-4f70-8d62-8460a2e421bd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8113b370-5deb-4f70-8d62-8460a2e421bd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8113b370-5deb-4f70-8d62-8460a2e421bd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8113b370-5deb-4f70-8d62-8460a2e421bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8113b370-5deb-4f70-8d62-8460a2e421bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8113b370-5deb-4f70-8d62-8460a2e421bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Victoria Luengo en el rodaje de &#039;El ser querido&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Victoria Luengo en el rodaje de &#039;El ser querido&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A pesar de separarse del thriller, hay algo que mantienen, y es la tensi&oacute;n, que en <em>El ser querido</em> est&aacute; siempre presente. Para Isabel Pe&ntilde;a eso nace de que en las relaciones entre las personas hay &ldquo;violencia, fricci&oacute;n&rdquo; y m&aacute;s en este caso en el que esos personajes conviven en un rodaje, una situaci&oacute;n que, ya de por s&iacute;, no es relajada. As&iacute; que quer&iacute;an &ldquo;llegar a la tensi&oacute;n desde otros lugares&rdquo; diferentes a los que lo hab&iacute;an hecho en otros trabajos. 
    </p><p class="article-text">
        Confiesan que en el guion hab&iacute;a una escena que les cost&oacute; mucho quitar, una tormenta de arena que el personaje de Bardem ten&iacute;a que rodar y con la que contaban &ldquo;el sadismo del director en pos de conseguir una escena, porque hab&iacute;a un accidente de un especialista&rdquo;. Eso les dio muchos quebraderos de cabeza pensando c&oacute;mo iban a rodarlo hablando con especialistas&hellip; finalmente decidieron quitarla y ahorrar &ldquo;dinero energ&iacute;a y tiempo&rdquo;. Ahora, se alegran: &ldquo;Quitarla dio mucho v&eacute;rtigo y luego se encajaron las piezas, fue una maldici&oacute;n y una bendici&oacute;n&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/rodrigo-sorogoyen-e-isabel-pena-querido-sido-guion-dificil-hemos-escrito_1_13476514.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 31 Aug 2026 14:01:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2eda1769-ca2f-4f48-8520-e41547cecc70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x697y213.jpg" length="9244352" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2eda1769-ca2f-4f48-8520-e41547cecc70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x697y213.jpg" type="image/jpeg" fileSize="9244352" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Rodrigo Sorogoyen e Isabel Peña, sobre ‘El ser querido’: “Ha sido el guion más difícil que hemos escrito”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2eda1769-ca2f-4f48-8520-e41547cecc70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x697y213.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cine español,Estrenos de cine,Javier Bardem,Rodrigo Sorogoyen]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los jamaicanos que peleaban por la propiedad del reguetón pierden la batalla legal contra Bad Bunny o Karol G]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/jamaicanos-peleaban-propiedad-intelectual-regueton-pierden-batalla-legal-bad-bunny-karol-g_1_13481612.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/223addf8-0633-4e33-9c83-9835a4c19ccf_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150329.jpg" width="3019" height="1698" alt="El cantante puertorriqueño Bad Bunny"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pese a que el dúo de productores Steely & Clevie reclamaba poseer los derechos de autor del característico ritmo del género, un juez ha desestimado una demanda que afectaba a más de 150 artistas</p><p class="subtitle">Del riesgo económico a las lluvias torrenciales o las olas de calor: más de 80 festivales de música cancelados este año</p></div><p class="article-text">
        La industria del reguet&oacute;n ha vencido: despu&eacute;s de que el d&uacute;o de productores jamaicanos Steely &amp; Clevie demandara a m&aacute;s de 150 artistas del g&eacute;nero alegando que pose&iacute;a los derechos del famoso ritmo <em>dembow </em>(la base del reguet&oacute;n), un juez ha <a href="https://www.billboard.com/pro/bad-bunny-wins-court-ruling-reggaeton-lawsuit/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desestimado la demanda</a> para dar la raz&oacute;n a artistas entre los que se incluyen Bad Bunny, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/karol-g-actuara-barcelona-sevilla-madrid-2027_1_13160995.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Karol G</a>, Pitbull, Drake, Daddy Yankee y Luis Fonsi, seg&uacute;n se ha hecho eco <em>Billboard</em>. El juez apunta que el supuesto ritmo patentado de Steely &amp; Clevie no aparece en su totalidad en ninguna de las tres canciones de su propiedad.
    </p><p class="article-text">
        Pese a que Steely &amp; Clevie reclamaba al principio que el caracter&iacute;stico comp&aacute;s que suena de fondo en los temas latinos hab&iacute;a sido robado de una sola canci&oacute;n de 1989, <em>Fish Market</em>, el juez ha declarado que el reciente argumento de los abogados de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/negocio-guardacolas-conciertos-bad-bunny-jovenes-pegan-madrugon-diez-euros-hora_1_13273238.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bad Bunny</a> lo hab&iacute;a llevado a reconsiderar su fallo. El puertorrique&ntilde;o se&ntilde;alaba que los demandantes hab&iacute;an armado un monopolio temporal juntando elementos de esa canci&oacute;n con otras dos: <em>Dem Bow</em> y <em>Pounder</em>.
    </p><p class="article-text">
        Estas tres canciones son importantes porque, a medida que avanzaba el caso legal, los abogados de Steely &amp; Clevie ampliaron su reclamo de derechos de autor e incluyeron los temas <em>Dem Bow</em> y <em>Pounder</em>. Argumentaban que, como estas dos canciones derivaban originalmente de su canci&oacute;n <em>Fish Market</em>, cualquier artista de reguet&oacute;n que haya copiado o sampleado fragmentos de cualquiera de esos tres temas en realidad estaba infringiendo la propiedad intelectual de Steely &amp; Clevie.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/65412bf5-074e-4856-be5d-cbf7945a28c0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/65412bf5-074e-4856-be5d-cbf7945a28c0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/65412bf5-074e-4856-be5d-cbf7945a28c0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/65412bf5-074e-4856-be5d-cbf7945a28c0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/65412bf5-074e-4856-be5d-cbf7945a28c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/65412bf5-074e-4856-be5d-cbf7945a28c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/65412bf5-074e-4856-be5d-cbf7945a28c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La cantante colombiana Karol G"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La cantante colombiana Karol G                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        No obstante, el juez ha escrito que, &ldquo;tras un examen m&aacute;s detenido del expediente, el tribunal concluye que los demandantes no han identificado claramente qu&eacute; obra protegida por derechos de autor contiene la selecci&oacute;n y disposici&oacute;n supuestamente protegibles que pretenden hacer valer&rdquo;. Asimismo, ha agregado que la ley de derechos de autor de Estados Unidos no otorga protecci&oacute;n a una &ldquo;amalgama abstracta de elementos extra&iacute;dos de m&uacute;ltiples obras existentes de forma independiente&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El juez ha explicado que los elementos deben existir en una sola canci&oacute;n y no pueden ser simplemente una &ldquo;colecci&oacute;n de similitudes reunidas con fines litigiosos&rdquo;. &ldquo;Dado que los demandantes no han identificado una sola obra protegida por derechos de autor que contenga la supuesta selecci&oacute;n y disposici&oacute;n protegibles, no pueden, legalmente, proceder con la teor&iacute;a actualmente alegada&rdquo;, ha afirmado el juez, que en julio pretend&iacute;a que el caso se solucionara por parte de un jurado, lo que lo habr&iacute;a alargado.
    </p><p class="article-text">
        En declaraciones a <em>Billboard</em>, el abogado de Bad Bunny, Kenneth D. Freundlich, ha elogiado al juez por emitir un fallo que &ldquo;vio este caso tal y como era&rdquo;: &ldquo;No se pueden registrar los derechos de autor de un ritmo mediante ingenier&iacute;a inversa a partir de tres canciones diferentes una vez que el litigio est&aacute; en los tribunales. Los derechos de autor protegen la creaci&oacute;n original del artista, no un montaje elaborado durante el proceso judicial. Eso es lo que el tribunal rechaz&oacute; hoy&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La resoluci&oacute;n del juez es un gran triunfo para Bad Bunny y el resto de los cantantes acusados, ya que cierra la mayor parte del caso. Aunque todav&iacute;a hay demandas pendientes por canciones que presuntamente usaron fragmentos directos de las grabaciones de Steely &amp; Clevie, estos reclamos son m&iacute;nimos en comparaci&oacute;n con el conflicto sobre la autor&iacute;a de la composici&oacute;n musical que fue archivado este martes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/jamaicanos-peleaban-propiedad-intelectual-regueton-pierden-batalla-legal-bad-bunny-karol-g_1_13481612.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Sep 2026 10:22:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/223addf8-0633-4e33-9c83-9835a4c19ccf_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150329.jpg" length="2582442" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/223addf8-0633-4e33-9c83-9835a4c19ccf_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150329.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2582442" width="3019" height="1698"/>
      <media:title><![CDATA[Los jamaicanos que peleaban por la propiedad del reguetón pierden la batalla legal contra Bad Bunny o Karol G]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/223addf8-0633-4e33-9c83-9835a4c19ccf_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150329.jpg" width="3019" height="1698"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Reggae,Bad Bunny,Canciones,Música,Industria musical]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del riesgo económico a las lluvias torrenciales o las olas de calor: más de 80 festivales de música cancelados este año]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/riesgo-economico-lluvias-torrenciales-olas-calor-80-festivales-musica-cancelados-ano_1_13480266.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3f8d3eb1-2820-4472-80d0-91234f7a9b31_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Del riesgo económico a las lluvias torrenciales o las olas de calor: más de 80 festivales de música cancelados este año"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Al menos una treintena de eventos no se han realizado porque la venta de entradas no despegaba</p><p class="subtitle">Diecisiete años de luto es suficiente: los amigos convencen a Poison Ivy de dar a los Cramps el lugar que merecen
</p></div><p class="article-text">
        La temporada festivalera de 2026 pasar&aacute; a la historia como una de las m&aacute;s inquietantes. Tras varias d&eacute;cadas de bonanza y crecimiento, incluso despu&eacute;s de la pandemia, este a&ntilde;o se han cancelado m&aacute;s de ochenta festivales de todos los tama&ntilde;os, a lo largo y ancho de la geograf&iacute;a y estilos muy diversos, seg&uacute;n los datos recogidos por elDiario.es a partir de los comunicados publicados por los promotores.
    </p><p class="article-text">
        Al menos una treintena se han rendido porque abrir puertas supon&iacute;a asumir un alto riesgo econ&oacute;mico; principalmente, porque la venta de entradas no despegaba. Otros tantos aducen falta de apoyo institucional e incluso tensiones con los ayuntamientos. Y m&aacute;s de una decena se han suspendido parcial o totalmente debido a lluvias torrenciales, violentas rachas de viento, riesgo de incendios u olas de calor.
    </p><p class="article-text">
        La cancelaci&oacute;n m&aacute;s sonada de 2026 ha sido la que implic&oacute; las <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/reggaeton-beach-festival-cancela-siete-festivales-falta-viabilidad_1_13313832.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">siete ediciones del Reggaeton Beach Festival.</a> La comunidad aut&oacute;noma m&aacute;s destacada por el n&uacute;mero de cancelaciones es Galicia, con una decena: a The Wild Fest, Arbo Rock, Surfing the L&eacute;rez, L&rsquo;Arena Experience, Hercules Brass, el Diversxs vinculado al D&iacute;a del Orgullo, la Xornada Cultural Mar de Galicia, el RBF de Nigr&aacute;n y O Gozo Fest, que cancel&oacute; parte de la programaci&oacute;n debido a una tormenta, cabe a&ntilde;adir Surfing The L&eacute;rez y Son Da Industria, que ya han anunciado que no se celebrar&aacute;n en 2027. El primero resalta que no se retira por falta de apoyo de su p&uacute;blico, sino porque el sector es cada vez m&aacute;s competitivo y eso obliga a asumir una din&aacute;mica de crecimiento infinito con la que no comulgan. El segundo, porque no recibi&oacute; el permiso del Ayuntamiento hasta un d&iacute;a antes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6c8b4cec-390a-488f-a886-57d307570b8b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6c8b4cec-390a-488f-a886-57d307570b8b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6c8b4cec-390a-488f-a886-57d307570b8b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6c8b4cec-390a-488f-a886-57d307570b8b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6c8b4cec-390a-488f-a886-57d307570b8b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6c8b4cec-390a-488f-a886-57d307570b8b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6c8b4cec-390a-488f-a886-57d307570b8b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Reggaeton Beach Festival en la Virgen del Mar, en 2025"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Reggaeton Beach Festival en la Virgen del Mar, en 2025                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El aumento de los costes de producci&oacute;n y, sobre todo, el de los cach&eacute;s de los artistas determinan el presupuesto de los festivales. El primero depende de la coyuntura econ&oacute;mica, pero el segundo lo marcan las agencias a partir de la demanda que prev&eacute;n. Algunos analistas se&ntilde;alan que esa inflaci&oacute;n de cach&eacute;s, especialmente acentuada tras la pandemia, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/subida-desorbitada-caches-impide-pequeno-festival-exito-seguir-adelante_1_10200116.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es una de las claves que est&aacute; tensando el sector</a>. La incertidumbre que supone no saber hasta &uacute;ltima hora si recibir&aacute;s la autorizaci&oacute;n es otro problema muy arraigado en el circuito espa&ntilde;ol. La Asociaci&oacute;n de Promotores Musicales (APM) ha denunciado en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n esa casu&iacute;stica administrativa como una pesadilla para el gremio festivalero estatal.
    </p><h2 class="article-text">Una debacle muy repartida</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/festivales-no-les-salen-cuentas-veintena-han-sido-cancelados-ano-problemas-viabilidad_1_13298013.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La cascada de suspensiones anunciada en junio</a> ha seguido durante julio y agosto: Cala Pop, Monasterio Festival, Eztanda, Jordi&rsquo;s Fest, Oshun Festival, Pura EsHencia, Ra&iacute;ces Sonoras, Puntal Sound, Santuario Fest, Time Warp Madrid, Vital Fest&hellip; Y, como suele decirse respecto al Gordo de Navidad, la loter&iacute;a de cancelaciones ha quedado bastante repartida. Ocho en la Comunidad de Madrid y Andaluc&iacute;a, siete en Castilla y Le&oacute;n, cinco en Castilla La Mancha, Arag&oacute;n y Canarias, cuatro en Euskadi y Baleares, tres en La Rioja y Asturias, dos en la Comunidad de Murcia, Cantabria y Extremadura&hellip; Han ca&iacute;do festivales en Cervera de Pisuerga y Almadrones, en Villamediana de Iregua y P&aacute;ramo de Sil, en Santa &Uacute;rsula y Santa Cruz de Zarza. De heavy metal y reggae, de breakbeats y brass bands, de punk-rock y power pop, de chirigotas y electrolatino, de surf y psytrance, de reggaeton y folk, de electr&oacute;nica oscura y pop radioformulable.
    </p><p class="article-text">
        Catalunya y la Comunitat Valenciana, dos de las zonas m&aacute;s surtidas de festivales, suman diez y nueve cancelaciones. En Barcelona, un festival de salsa que iba a celebrar su primera edici&oacute;n en el Parc del F&oacute;rum, el Sals&oacute;n, muri&oacute; antes de nacer al no encontrar cabeza de cartel. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/festival-ombra-musica-electronica-cancela-edicion-ano_1_13317183.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Ombra barcelon&eacute;s cancel&oacute;</a> la edici&oacute;n de diciembre, pero asegura que volver&aacute; en 2027. El White Summer de la Costa Brava se tom&oacute; una pausa estrat&eacute;gica en 2025, pero en 2026 no ha dado se&ntilde;ales de vida. En la Comunitat Valenciana, <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/cancelado-festival-les-arts-valencia-incumplir-limites-ruido-fijo-sentencia-judicial_1_13281401.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la ca&iacute;da del Festival de les Arts</a>, el Big Sound Festival de Torrevieja, el Blackworks Open Air, el Electrolatino Benidorm, el Reggaeton Beach Festival de Alicante y el Surf O Rama ha hecho saltar varias alarmas. Pareciera que la tierra de festivales ya no es tan f&eacute;rtil.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/913f2eac-d17d-4abf-8e68-15f57bb85e50_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/913f2eac-d17d-4abf-8e68-15f57bb85e50_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/913f2eac-d17d-4abf-8e68-15f57bb85e50_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/913f2eac-d17d-4abf-8e68-15f57bb85e50_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/913f2eac-d17d-4abf-8e68-15f57bb85e50_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/913f2eac-d17d-4abf-8e68-15f57bb85e50_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/913f2eac-d17d-4abf-8e68-15f57bb85e50_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vista del escenario principal del Festival de les Arts de València"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vista del escenario principal del Festival de les Arts de València                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El ranking de eufemismos m&aacute;s usados para cancelar festivales lo lidera &ldquo;motivos totalmente ajenos a nuestra voluntad&rdquo;, seguido de cerca por &ldquo;incidencias de &uacute;ltima hora&rdquo; y &ldquo;causas externas&rdquo;. En algunos momentos del verano ha parecido que los festivales se copiaban los comunicados entre s&iacute;, pues ha sido f&aacute;cil detectar en varios de ellos la siguiente filigrana literaria: &ldquo;No queremos celebrar una edici&oacute;n que no cumpla los est&aacute;ndares de calidad que os merec&eacute;is&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El premio a la transparencia es para el Kalikenyo Rock de Juneda, no solo reconoci&oacute; cancelar por escasa venta de entradas, sino que concret&oacute; la cifra: 241.  Y el premio a la deportividad, para el Cala Pop de Fuengirola. En diciembre advirtieron no saber &ldquo;si los vientos soplar&aacute;n o no a favor de una nueva edici&oacute;n&rdquo; y pusieron a la venta un lote de abanicos. El viento no sopl&oacute; a favor y finalmente cancelaron. Varias ca&iacute;das de eventos musicales se concentran en Vigo, donde la comunidad cultural est&aacute; en pie de guerra contra el consistorio. Entre los motivos de cancelaci&oacute;n m&aacute;s inusuales, el primer d&iacute;a del Tenerife Music Festival, debido a la visita del Papa, y los dos &uacute;ltimos del Barullo Fest (Logro&ntilde;o), porque muri&oacute; un exalcalde.
    </p><h2 class="article-text">Tormentas, incendios, olas de calor&hellip; y el eclipse</h2><p class="article-text">
        La crisis clim&aacute;tica tambi&eacute;n empieza a afectar el calendario festivalero espa&ntilde;ol. En junio hubo que suspender uno en una sala de conciertos de Bilbao por la ola de calor. Lo ins&oacute;lito, m&aacute;s all&aacute; de la combinaci&oacute;n de estas tres variables (Bilbao, junio y calor) es que aquella matinal rockera se llamaba Here Comes The Sun Fest. El riesgo de incendio ha forzado a suspender jornadas o festivales enteros en Lleida, &Aacute;vila y C&aacute;ceres; alguno se reprogram&oacute;. Rachas de 80 y hasta 120 kil&oacute;metros hora se llevaron por delante ediciones en Ja&eacute;n, Menorca, Lanzarote y Zaragoza. En el ciclo Puente Sonoro de la capital aragonesa, una integrante del d&uacute;o Lady Banana sufri&oacute; un accidente en la prueba de sonido a causa del viento.
    </p><p class="article-text">
        Lo que anta&ntilde;o eran casos muy excepcionales hoy ya son situaciones que hay que prever. En los Conciertos de Viveros de Valencia este verano han sufrido de todo: reventones t&eacute;rmicos, olas de calor... y escasa venta de entradas. Tambi&eacute;n en Europa ha habido m&aacute;s situaciones de emergencia clim&aacute;tica de lo habitual. En Italia, las rachas de viento derribaron el escenario del festival Alien Sound. El festival h&uacute;ngaro de m&uacute;sica electr&oacute;nica Ozora se cancel&oacute; tras la muerte de dos personas. Una de ellas sufri&oacute; un infarto, posiblemente debido a las altas temperaturas, en unos d&iacute;as en que el pa&iacute;s sufr&iacute;a una severa ola de calor. Y en Inglaterra, el festival de m&uacute;sica cristiana Big Church Fest se cancel&oacute; tras la ca&iacute;da de una estructura que hiri&oacute; a siete espectadores, uno de los cuales falleci&oacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3e2d141-4fcd-4281-b090-cdbb4a628a45_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3e2d141-4fcd-4281-b090-cdbb4a628a45_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3e2d141-4fcd-4281-b090-cdbb4a628a45_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3e2d141-4fcd-4281-b090-cdbb4a628a45_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3e2d141-4fcd-4281-b090-cdbb4a628a45_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3e2d141-4fcd-4281-b090-cdbb4a628a45_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d3e2d141-4fcd-4281-b090-cdbb4a628a45_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Edición de 2023 del Boombastic en el concejo asturiano de Llanera"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Edición de 2023 del Boombastic en el concejo asturiano de Llanera                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Por si fuera poco con el millar de festivales que se celebran anualmente en Espa&ntilde;a, en 2026 ha habido una hornada adicional de eventos vinculados al eclipse de sol del 12 de agosto. Algunos empezaron a planearse a&ntilde;os atr&aacute;s sabiendo que Espa&ntilde;a era el &uacute;nico pa&iacute;s europeo donde el eclipse ser&iacute;a total. Y, entre estos, varios eran de <em>psytrance</em>, un subg&eacute;nero de la m&uacute;sica electr&oacute;nica especialmente popular entre el p&uacute;blico israel&iacute;. La presencia de discjockeys y asistentes de Israel, algunos de los cuales son soldados, puso en alerta a colectivos de defensa de la poblaci&oacute;n palestina. El festival Sigizia iba a celebrarse en La Sotonera (Huesca), <a href="https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/cultura/leon-destino-final-polemico-festival-electronica-relacionado-eclipse-no-autorizado-segovia-soria_1_13428515.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Astral Plane</a> estaba programado en La Pinilla (Segovia) y el Iberia Eclipse ubic&oacute; en Vinuesa (Soria). Uno tras otro, los tres acabaron cancel&aacute;ndose.
    </p><h2 class="article-text">Pinchazo o reajuste en el sector</h2><p class="article-text">
        Todav&iacute;a faltan cuatro meses para que acabe el a&ntilde;o, de modo que la lista de festivales cancelados podr&iacute;a rozar el centenar. La pregunta <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/100-festivales-musica-cancelados-pinchado-burbuja_1_11485304.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vuelve a estar sobre la mesa</a>: &iquest;est&aacute; pinchando la burbuja festivalera? Todo indica que el sector se est&aacute; reajustando. La entrada de fondos inversores ha fortalecido a unos y debilitado a otros. Los festivales con una identidad consolidada no tienen problemas para llenar sus aforos, pero los que dependen de un cabeza de cartel vendedor deben arriesgar cada a&ntilde;o m&aacute;s dinero sin saber si lo recuperar&aacute;n. (Algunos aficionados al g&eacute;nero aseguran que el verdugo del Reggaeton Beach Festival fue Bad Bunny y sus doce conciertos en Espa&ntilde;a). Pero incluso en un contexto econ&oacute;mico convulso hay quien se lanza a organizar festivales como si esto fuera coser, cantar y facturar. Entre los m&aacute;s de ochenta festivales cancelados en 2026, tres naufragaron en la primera edici&oacute;n. Quiz&aacute; no sab&iacute;an donde se met&iacute;an. 
    </p><p class="article-text">
        Es pronto para asegurar que esta tendencia vaya a seguir llev&aacute;ndose festivales por delante en a&ntilde;os venideros, pero <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/mobofest-festival-amor-arte-opuesto-masificacion-turistica-interior-mallorca-modelo-oasis-cultural_1_11580988.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mobo Fest</a> (Mallorca), Boombastic (Asturias), Sun And Thunder (M&aacute;laga) y Son Da Industria (Vigo) ya han anunciado que no se celebrar&aacute;n en 2027. Otros, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/dansaneu-festival-modelico-cuerda-floja-fundidos-no_1_13395952.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como Dans&agrave;neu (Lleida), est&aacute;n en la cuerda floja</a>. Saber si la gente se est&aacute; cansando de ir a festivales es imposible, a menos que se contabilice la asistencia a absolutamente todos y se analice si baja el total de p&uacute;blico o si solo se redistribuye. Pero las cifras de asistencia que aportan los festivales no est&aacute;n auditadas, por lo que es dif&iacute;cil de calcular.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, afirmar que en 2026 se habr&aacute;n cancelado en Espa&ntilde;a un 10% de los festivales que se celebran al a&ntilde;o (cien de mil) implicar&iacute;a asumir que todos los que se han suspendido esta temporada aparec&iacute;an en ese listado. Y como ese censo, sistematizado y actualizado, no existe, no se puede arrojar un balance tan preciso. Como mucho, se puede constatar que el desmedido crecimiento del n&uacute;mero los festivales de m&uacute;sica en Espa&ntilde;a ya no es tal crecimiento porque se ha frenado, pero que sigue desmedido porque nadie lo est&aacute; midiendo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nando Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/riesgo-economico-lluvias-torrenciales-olas-calor-80-festivales-musica-cancelados-ano_1_13480266.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Sep 2026 19:22:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3f8d3eb1-2820-4472-80d0-91234f7a9b31_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="794327" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3f8d3eb1-2820-4472-80d0-91234f7a9b31_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="794327" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Del riesgo económico a las lluvias torrenciales o las olas de calor: más de 80 festivales de música cancelados este año]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3f8d3eb1-2820-4472-80d0-91234f7a9b31_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Festivales,Festivales de música,Industria cultural,Industria musical,Conciertos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Duran Duran regresa a Madrid 21 años después para un solo concierto en España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/duran-duran-regresa-madrid-21-anos-despues-concierto-espana_1_13480020.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f6a0699e-ffcf-485f-9c78-912e1e7a75a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x919y299.jpg" width="1200" height="675" alt="Duran Duran regresa a Madrid 21 años después para un solo concierto en España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El grupo británico actuará el 6 de noviembre en el Palacio de los Deportes - Movistar Arena</p><p class="subtitle">Kiki Morente, Lagartija Nick y 'Omega' en el Generalife: la muerte como victoria
</p></div><p class="article-text">
        Duran Duran, uno de los grandes grupos del movimiento brit&aacute;nico new romantic, actuar&aacute; en el Movistar Arena - Palacio de los Deportes de Madrid el 6 de noviembre de este a&ntilde;o. Ser&aacute; un &uacute;nico concierto en Espa&ntilde;a, dentro de su gira Free to Love Tour.
    </p><p class="article-text">
        El cuarteto, integrado por sus miembros originales &mdash;Simon Le Bon (voz), Nick Rhodes (teclados), John Taylor (bajo) y Roger Taylor (bater&iacute;a)&mdash; presentar&aacute; su nueva canci&oacute;n,<em> Free to Love</em> coescrita y producida por su colaborador habitual Nile Rodgers.
    </p><p class="article-text">
        Las entradas saldr&aacute;n a la venta a las 12:00 (CET) del jueves 3 de septiembre a trav&eacute;s de la plataforma oficial de <a href="https://www.movistararena.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">venta de entradas del recinto</a>. Adem&aacute;s, habr&aacute; una preventa exclusiva para los miembros de la comunidad VIP de Duran Duran, que tendr&aacute;n acceso anticipado a las entradas a partir de las 10.00 horas del d&iacute;a 3.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/16822fc9-e84d-4408-8407-70083c33c16f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/16822fc9-e84d-4408-8407-70083c33c16f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/16822fc9-e84d-4408-8407-70083c33c16f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/16822fc9-e84d-4408-8407-70083c33c16f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/16822fc9-e84d-4408-8407-70083c33c16f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/16822fc9-e84d-4408-8407-70083c33c16f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/16822fc9-e84d-4408-8407-70083c33c16f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Duran Duran en concierto en Londres"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Duran Duran en concierto en Londres                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Esta <a href="https://duranduran.com/members/join/?_s2member_vars=sys..level..0..page..45860..L21lbWJlcnMv&amp;_s2member_sig=1788272237-1ffc6cee3a6ff6dced3dfe1d75437264" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comunidad de fans</a> es de pago y tiene dos tarifas: 40 d&oacute;lares (35 euros) al a&ntilde;o o 105 d&oacute;lares (90 euros) con merchandising.
    </p><p class="article-text">
        Esta gira llega cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s del anuncio <a href="https://www.eldiario.es/cultura/andy-taylor-guitarrista-duran-duran-padece-cancer-prostata_1_9691324.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por parte del guitarrista Andy Taylor</a>, que no girar&aacute; con la banda y que revelaba un c&aacute;ncer prost&aacute;tico en estado avanzado, diagnosticado en 2017.
    </p><p class="article-text">
        El grupo tocar&aacute; una selecci&oacute;n de temas de su &uacute;ltimo &aacute;lbum de estudio, <em>Danse Macabre,</em> adem&aacute;s de grandes &eacute;xitos como <em>Ordinary World, Girls on Film </em>o<em> Hungry Like the Wolf.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/duran-duran-regresa-madrid-21-anos-despues-concierto-espana_1_13480020.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Sep 2026 15:29:15 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f6a0699e-ffcf-485f-9c78-912e1e7a75a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x919y299.jpg" length="973625" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f6a0699e-ffcf-485f-9c78-912e1e7a75a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x919y299.jpg" type="image/jpeg" fileSize="973625" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Duran Duran regresa a Madrid 21 años después para un solo concierto en España]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f6a0699e-ffcf-485f-9c78-912e1e7a75a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x919y299.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Conciertos,Reino Unido]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ya hay un culpable del asesinato de Tupac Shakur: Duane 'Keffe D' Davis, por orquestar el tiroteo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/hay-culpable-asesinato-tupac-shakur-duane-keffe-d-davis-orquestar-tiroteo_1_13478342.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/def5c568-3f91-4627-9734-a167a8463263_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x808y307.jpg" width="1200" height="675" alt="Ya hay un culpable del asesinato de Tupac Shakur: Duane &#039;Keffe D&#039; Davis, por orquestar el tiroteo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El que fuera líder de una pandilla ha sido condenado por un jurado popular de asesinato en primer grado, el juicio ha quedado visto a la espera de la sentencia que aplicará la pena definitiva</p><p class="subtitle">Diecisiete años de luto es suficiente: los amigos convencen a Poison Ivy de dar a los Cramps el lugar que merecen
</p></div><p class="article-text">
        Un jurado popular de Las Vegas declar&oacute; este lunes <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/justicia-busca-esclarecer-asesinato-rapero-tupac-shakur-30-anos_1_13453037.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">culpable a Duane 'Keffe D' Davis </a>de asesinato en primer grado por orquestar el tiroteo desde un veh&iacute;culo que acab&oacute; con la vida del rapero Tupac Shakur en 1996.
    </p><p class="article-text">
        El proceso judicial queda visto para sentencia a la espera de que un juez aplique la pena definitiva a la &uacute;nica persona acusada en relaci&oacute;n a uno de los asesinatos m&aacute;s infames de la cultura del hip-hop en Estados Unidos. Davis permanecer&aacute; arrestado sin derecho a fianza hasta el 13 de octubre, fecha en la que la justicia del estado de Nevada dictar&aacute; su sentencia, que lo enfrenta a una pena m&aacute;xima de cadena perpetua.
    </p><p class="article-text">
        La familia del legendario rapero se mostr&oacute; visiblemente emocionada tras escuchar el veredicto del jurado, mientras el acusado se mantuvo impasible. El jurado inici&oacute; este lunes las deliberaciones del caso tras escuchar, durante nueve d&iacute;as de audiencias, el testimonio de cerca de 30 testigos convocados por ambas partes para determinar la causa.
    </p><p class="article-text">
        Davis, de 63 a&ntilde;os, enfrentaba un &uacute;nico cargo de asesinato con arma mortal, agravado por la intenci&oacute;n de promover, fomentar o ayudar a una organizaci&oacute;n criminal, y es la &uacute;nica persona que ha sido enjuiciada por la muerte del rapero.
    </p><p class="article-text">
        El fiscal Binu Palal sostuvo ante el jurado que Davis, en complicidad con su sobrino Orlando Anderson y otros miembros de su grupo, persigui&oacute; a Shakur por motivos de venganza tras el altercado que el joven protagoniz&oacute; con el rapero y su entorno en el hotel MGM Grand de Las Vegas.
    </p><p class="article-text">
        Los alegatos de la fiscal&iacute;a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arrestado-vegas-sospechoso-asesinato-icono-hiphop-tupac-shakur_1_10557775.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se sostuvieron en las memorias de Davis</a>, tituladas <em>Compton Street Legend,</em> en las que detall&oacute; c&oacute;mo organiz&oacute; el ataque y consigui&oacute; el arma homicida utilizada en el tiroteo que termin&oacute; con la vida del ic&oacute;nico rapero en septiembre de 1996.
    </p><p class="article-text">
        La defensa, por su parte, encabezada por el abogado Michael Sanft, busc&oacute; desacreditar esas mismas declaraciones, argumentando que Davis ha ofrecido versiones contradictorias del tiroteo y que gran parte de su relato se basa en hechos ficticios.
    </p><p class="article-text">
        La muerte de Tupac Shakur, ocurrida el 13 de septiembre de 1996, cuando apenas ten&iacute;a 25 a&ntilde;os y se encontraba en la c&uacute;spide de su carrera musical, dej&oacute; un profundo vac&iacute;o en la industria musical y d&eacute;cadas de especulaciones sobre qui&eacute;nes fueron los verdaderos responsables de su asesinato.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/hay-culpable-asesinato-tupac-shakur-duane-keffe-d-davis-orquestar-tiroteo_1_13478342.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Sep 2026 05:47:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/def5c568-3f91-4627-9734-a167a8463263_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x808y307.jpg" length="6050487" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/def5c568-3f91-4627-9734-a167a8463263_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x808y307.jpg" type="image/jpeg" fileSize="6050487" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ya hay un culpable del asesinato de Tupac Shakur: Duane 'Keffe D' Davis, por orquestar el tiroteo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/def5c568-3f91-4627-9734-a167a8463263_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x808y307.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Rap,Hip Hop,Tribunales,Juicios,Asesinatos,Asesinos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Natalia Huarte: "A las actrices jóvenes se nos va a quitar el síndrome de impostoras ya"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/natalia-huarte-actrices-jovenes-quitar-sindrome-impostoras_1_13414066.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b0801b92-7b64-4442-96fb-e3c8fe280e6b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1499y364.jpg" width="1200" height="675" alt="Natalia Huarte: &quot;A las actrices jóvenes se nos va a quitar el síndrome de impostoras ya&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La actriz navarra, que vive un momento de madurez conquistada, triunfa en el Festival de Olite con un monólogo de Alberto Conejero sobre Leonora Carrington</p><p class="subtitle">Muere el actor Manolo Solo a los 62 años, ganador del Goya por 'Tarde para la ira'
</p></div><p class="article-text">
        Natalia Huarte es de Pamplona. Se fue muy pronto a Madrid a estudiar teatro. De eso hace 16 a&ntilde;os. Ahora, con 36, est&aacute; en plenitud. Bajo las murallas del castillo de Olite (Navarra) demostr&oacute; el momento de libertad y sabidur&iacute;a esc&eacute;nica que ha conquistado. Lo hizo con su nueva obra, <em>Leonora</em>, un mon&oacute;logo escrito y dirigido por <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/alberto-conejero-sorprende-profundo-retrato-generacional-mujer-tres-noches-itaca_129_12979210.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alberto Conejero</a> sobre la pintora inglesa Leonora Carrington. Una hora de despliegue actoral, de dominio esc&eacute;nico, de cuerpo y palabra que el p&uacute;blico del festival agradeci&oacute; a quien ya es su actriz preferida. 
    </p><p class="article-text">
        Huarte est&aacute; contenta, se le nota en los ojos, en la mirada. La actriz que lo hizo todo en teatro lleva dos a&ntilde;os m&aacute;s quieta, comenzando carrera en cine, afianzando su presencia en las series <em>(Legado, Innato, Querer)</em> y apostando por este proyecto que ha levantado junto a Conejero. La actriz joven que era todo talento y t&eacute;cnica, perfecta en el decir, recta en el estar, ha ido asalvaj&aacute;ndose, chupando de cada director y cada proyecto, dej&aacute;ndose, permiti&eacute;ndose.
    </p><p class="article-text">
        Leonora Carrington fue una inglesa de buena familia, de padre autoritario, rebelde desde peque&ntilde;a, que conoci&oacute; la Francia intelectual de los a&ntilde;os treinta, que mantuvo un romance con Max Ernst, que huy&oacute; a Espa&ntilde;a y fue v&iacute;ctima de una violaci&oacute;n grupal por unos oficiales requet&eacute;s, que escap&oacute; de este pa&iacute;s y se afinc&oacute; en un M&eacute;xico fruct&iacute;fero donde su arte, alucinado, surreal y enigm&aacute;tico, floreci&oacute; como nunca. Esta obra sobre ella abrir&aacute; en septiembre la temporada de Teatro de la Abad&iacute;a de Madrid. Despu&eacute;s le seguir&aacute; una larga gira por Espa&ntilde;a. De aqu&iacute; a mayo del a&ntilde;o que viene ya tiene cerradas veinte plazas, Londres entre ellas. Antes, este mismo primero de agosto, la obra aterriza en Palma de Mallorca, con una versi&oacute;n <em>site-specific</em> para el museo Cran Prunera. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo naci&oacute; </strong><em><strong>Leonora?</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Alberto Conejero me llam&oacute; para una lectura dramatizada del texto. No nos conoc&iacute;amos, y en esos cuatro d&iacute;as de ensayo pas&oacute; algo, nos enamoramos un poco. Y luego, cuando Alberto decidi&oacute; dirigirlo, me llam&oacute;. Es un proyecto que ahora va muy bien, hay funciones, la gente la aprecia, pero al principio era todo un poco kamikaze. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y ese flechazo con Conejero?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Son cosas que pasan en la vida, te encuentras con alguien en un determinado momento y conectas. Funcion&oacute; porque nos empezamos a re&iacute;r mucho. De Alberto ten&iacute;a una imagen de hombre serio que sabe mucho. Yo iba un poco cagada, pero ya el primer d&iacute;a vi que ten&iacute;a el mismo humor que yo. Nos pusimos a proponer, cada uno desde su bagaje. Lo que ha sido precioso es la mirada horizontal que ha tenido todo el rato como director. Hay un momento en tu vida que te apetece eso: encontrarte con alguien que va a sacar de ti muchas cosas, pero que te va a dejar hacer.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7ea9dc66-7324-416c-9268-53963c9ab35a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7ea9dc66-7324-416c-9268-53963c9ab35a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7ea9dc66-7324-416c-9268-53963c9ab35a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7ea9dc66-7324-416c-9268-53963c9ab35a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7ea9dc66-7324-416c-9268-53963c9ab35a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7ea9dc66-7324-416c-9268-53963c9ab35a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7ea9dc66-7324-416c-9268-53963c9ab35a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Natalia Huarte durante la representación de &#039;Leonora&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Natalia Huarte durante la representación de &#039;Leonora&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Leonora Carrington es un personajazo con una fuerza sobrehumana, &iquest;c&oacute;mo ha sido la relaci&oacute;n con ella?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al principio del proyecto le pregunt&eacute; a Alberto si deb&iacute;a investigar sobre ella. Decidimos que no, incluso su libro <em>Memorias de abajo</em> lo he le&iacute;do a posteriori, un libro terrible, con mucho dolor. Sin embargo, yo me centr&eacute; en el texto de Alberto, que no est&aacute; tan ah&iacute;, que es m&aacute;s luminoso. Trabaj&eacute; lo que me pasaba a m&iacute; con el texto, m&aacute;s que con la figura de Leonora. Decid&iacute; llevar mi ropa en escena, Conejero decidi&oacute; quitar toda escenograf&iacute;a, no hacer proyecciones de sus cuadros. Las im&aacute;genes ya est&aacute;n en el texto. No quisimos imitarla o llevar su imagen a escena, sino, como dice el texto, pintar un lienzo cada noche con la palabra y el cuerpo. Esa idea, quiero creer, le gustar&iacute;a a Leonora.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Trabajé lo que me pasaba a mí con el texto, más que con la figura de Leonora Carrington. Decidí llevar mi ropa en escena. Conejero decidió quitar toda escenografía y no hacer proyecciones de sus cuadros</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Han pasado muchas cosas desde que, reci&eacute;n salida de la escuela, ingres&oacute; en la compa&ntilde;&iacute;a joven de la Compa&ntilde;&iacute;a Nacional de Teatro Cl&aacute;sico (CNTC) en 2013. Despu&eacute;s de una larga estancia en la compa&ntilde;&iacute;a, trabaj&oacute; con Alfredo Sanzol y, tras la pandemia, la locura. Directores muy diferentes no dejaron de llamarla. Le planteo un juego: hablemos de su evoluci&oacute;n a trav&eacute;s de los montajes que ha realizado. De la &eacute;poca en la CNTC, &iquest;con qu&eacute; obra, por las razones que sea, se queda? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Con <em>El perro del hortelano</em> dirigido por Helena Pimenta, sin duda. Ah&iacute; not&eacute; que algo cambiaba en mi forma de hacer. Interpretaba a Marcela, un personaje m&aacute;s grande que adem&aacute;s hac&iacute;a con la compa&ntilde;&iacute;a principal de la CNTC, con un reparto de gente mayor que yo, con mucha m&aacute;s experiencia. Los protagonistas eran <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/marta-poveda-lluis-homar-deberia-dimitir-director-compania-nacional-teatro-clasico_1_11518017.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marta Poveda</a> y Ra&uacute;l Castej&oacute;n. Me acuerdo que dije: &ldquo;Aqu&iacute; tienes que ser valiente o, si no, desapareces&rdquo;. Yo siempre hab&iacute;a sido muy obediente. Yo me atrev&iacute; y Pimenta me lo permiti&oacute;. Hab&iacute;a d&iacute;as que me dec&iacute;a &ldquo;&iquest;pero qu&eacute; haces?&rdquo;, y yo le respond&iacute;a, &ldquo;cosas&rdquo; [r&iacute;e]. Luego volv&iacute; a ser obediente, dio un paso para atr&aacute;s&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; pas&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Llevaba muchos a&ntilde;os en la compa&ntilde;&iacute;a. Ten&iacute;a ganas de salir, de probar otras cosas, enfrentarme a llamar a puertas, a hacer pruebas, a crecer&hellip; Y justo en Olite me apunt&eacute; a un taller con Alfredo Sanzol y Andr&eacute;s Lima. Conoc&iacute; a Sanzol, trabaj&eacute; mucho las improvisaciones, habl&eacute; en escena incluso con acento navarro, fue superintenso. Y justo despu&eacute;s me llam&oacute; para montar <em>La valent&iacute;a.</em> Me cagu&eacute;, me asust&eacute;. Le dec&iacute;a a Sanzol que yo no pod&iacute;a, que no sab&iacute;a hacerlo. Ve&iacute;a el reparto con Natalia Huarte, con Inma Cuevas, con Francesco Carril&hellip; Y me volv&iacute; obediente de nuevo. Francesco me impon&iacute;a mucho, por ejemplo, me daba miedo tenerle al lado. No me cre&iacute;a capaz de ser graciosa. S&iacute;, me cagu&eacute;. Tengo que reconocerlo. Fue un montaje que sent&iacute; que me hac&iacute;a peque&ntilde;a. Pero Alfredo, que es maravilloso, me dec&iacute;a que no y luego me llam&oacute; para <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/teatro-publico-milagros-sigue-adelante-gracias-funcionarios_1_8297538.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El bar que se trag&oacute; a todos los espa&ntilde;oles</em></a><em>.</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7c7e352b-3756-4392-9ef4-55ac6d3c6780_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7c7e352b-3756-4392-9ef4-55ac6d3c6780_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7c7e352b-3756-4392-9ef4-55ac6d3c6780_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7c7e352b-3756-4392-9ef4-55ac6d3c6780_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7c7e352b-3756-4392-9ef4-55ac6d3c6780_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7c7e352b-3756-4392-9ef4-55ac6d3c6780_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7c7e352b-3756-4392-9ef4-55ac6d3c6780_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Natalia Huarte en el Festival de Teatro de Olite"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Natalia Huarte en el Festival de Teatro de Olite                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>&iquest;El bar que se trag&oacute; a todos los espa&ntilde;oles</strong></em><strong> es el montaje que destacar&iacute;a de su siguiente etapa, tras la CNTC y antes de la pandemia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin duda. Fue un montaje muy especial, la hac&iacute;amos todav&iacute;a con restricciones. No hab&iacute;a cervezas ni conversaciones con el p&uacute;blico. No sab&iacute;amos nada de lo que pasaba. &Iacute;bamos al teatro, la hac&iacute;amos y nos ten&iacute;amos que volver a casa corriendo. Fue m&aacute;s tarde que fuimos viendo lo que hab&iacute;a supuesto en el p&uacute;blico. La gente estaba con ganas de ir al teatro y la obra creo que daba ganas de vivir&hellip; Creo que le vino muy bien, parad&oacute;jicamente, ese comienzo de casa-funci&oacute;n-casa. Los actores hicimos un grupo muy fuerte, concentrado todo en el trabajo. Fue hermoso. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tras este montaje comienzan tres a&ntilde;os de frenes&iacute; absoluto, de un montaje tras otro con directores tan buenos como distintos: I&ntilde;aki Rekarte, Josep Mar&iacute;a Flotats, </strong><a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/nuevo-orlando-barroco-queer-recuerda-vigencia-obra-virginia-woolf_1_12262408.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Marta Pazos</strong></a><strong>, </strong><a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/lucia-carballal-confirma-creadoras-relevantes-teatro-espanol_129_12080004.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Lucia Carballal</strong></a><strong>, </strong><a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/luisa-carnes-escritora-obrera-republicana-teatro-descubrio-tea-rooms-regresa-natacha_1_12060118.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Laila Ripoll</strong></a><strong> y Luz Arcas con quien le dieron el Premio Max a la mejor interpretaci&oacute;n femenina por </strong><a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/insoportable-actualidad-sarah-kane-obra-psicosis-4-48_1_10281946.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Psicosis 4:48</strong></em></a><em><strong>.</strong></em><strong> Me imagino que imposible elegir uno, pero &iquest;qu&eacute; momento personal elige?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es verdad que es dif&iacute;cil, fue una &eacute;poca que pude llevar a cabo porque estaba muy centrada, era un montaje tras otro, me llamaban y me quer&iacute;an, no sab&iacute;a bien por qu&eacute;, no s&eacute; qu&eacute; ve&iacute;an, pero me mont&eacute; en la ola. Tengo una conversaci&oacute;n muy guardada con Luc&iacute;a Carballal en la segunda semana de ensayos de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/lucia-carballal-desvela-esconden-showrunners-series-television_129_9956162.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los p&aacute;lidos</em></a>. Luc&iacute;a me sent&oacute; en una cafeter&iacute;a y me dijo: &ldquo;Me encanta todo. Te he llamado porque quiero trabajar contigo, pero s&eacute; que hay un lugar m&aacute;s, hay algo m&aacute;s&rdquo;. No fue muy espec&iacute;fica, pero a la vez s&iacute;. Ella sab&iacute;a que la iba a entender y se atrevi&oacute;, porque podr&iacute;a no haber tenido esa conversaci&oacute;n conmigo. Y me dijo: &ldquo;Atr&eacute;vete a ese sitio. Vamos a hacerlo juntas. No se trata del resultado, no s&eacute; a d&oacute;nde va y no empieza hoy ni acaba ma&ntilde;ana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo es ese lugar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Un lugar donde sabes menos, m&aacute;s inc&oacute;modo de habitar. Y dije, &ldquo;qu&eacute; cabrona, ese viaje lo voy a hacer contigo&rdquo;. Luc&iacute;a abri&oacute; una puerta muy importante para m&iacute;, no siempre lo hago, a veces vuelvo a lo que ya s&eacute;, a sitios m&aacute;s conocidos, pero cuando me atrevo a recordar aquella conversaci&oacute;n me aventuro a ir a ese sitio donde s&eacute; que se me puede ir la funci&oacute;n a la mierda o puede brillar. Y a veces se va un poco a la mierda y otras veces brilla. Pero Luc&iacute;a fue la que me llev&oacute; ah&iacute;. Y para m&iacute; ese momento es vital, cambi&oacute; mucho mi forma de trabajar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c4732538-0c4f-44d6-9126-0133e6949dc4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c4732538-0c4f-44d6-9126-0133e6949dc4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c4732538-0c4f-44d6-9126-0133e6949dc4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c4732538-0c4f-44d6-9126-0133e6949dc4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c4732538-0c4f-44d6-9126-0133e6949dc4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c4732538-0c4f-44d6-9126-0133e6949dc4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c4732538-0c4f-44d6-9126-0133e6949dc4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Natalia Huarte durante el monólogo &#039;Leonora&#039; de Alberto Conejero"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Natalia Huarte durante el monólogo &#039;Leonora&#039; de Alberto Conejero                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Esa lucha entre la obediencia y el rebelarse, entre el control y el dejarse ir est&aacute; muy presente en su evoluci&oacute;n, &iquest;no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay gente que empieza desde un sitio m&aacute;s ca&oacute;tico e intuitivo, y luego con los a&ntilde;os va apareciendo la parte m&aacute;s t&eacute;cnica y eso ayuda a ordenar. Mi camino creo que es justo lo contrario: sentir que tengo que llegar a la perfecci&oacute;n, que tengo que hacerlo bien. Desde peque&ntilde;a, con mi uniforme en el colegio de monjas de Pamplona, con mi pelito y buenas notas. El asunto es que no s&eacute; para qui&eacute;n ten&iacute;a que hacerlo todo bien, qui&eacute;n me estaba mirando todo el rato juzg&aacute;ndome. Esa es la pregunta que tengo ahora, pero &ldquo;&iquest;para qui&eacute;n quer&iacute;as hacerlo bien?&rdquo;. Ahora estoy en un momento de mandarlo a tomar por culo y poder equivocarse, de no tener palabras para todo, de perderse. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tras esos tres a&ntilde;os de frenes&iacute; par&oacute; un poco, &iquest;fue voluntario?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, lo fue. La acumulaci&oacute;n produce cansancio, no pod&iacute;a seguir con ese ritmo. Habl&eacute; con mi manager y decidimos parar. Tambi&eacute;n me apetec&iacute;a hacer m&aacute;s audiovisual, ya hac&iacute;a series (<em>Amar es para siempre</em>, <em>Innato</em> o <em>Por cien millones</em>), pero quer&iacute;a hacer m&aacute;s cine. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No sé para quién tenía que hacerlo todo bien, quién me estaba mirando todo el rato juzgándome. Ahora estoy en un momento de mandarlo a tomar por culo y poder equivocarse, de no tener palabras para todo, de perderse</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Ahora va a estrenar </strong><em><strong>P&aacute;jaro que agoniza</strong></em><strong> de Diego Llorente e inicia el rodaje de </strong><em><strong>Perseidas </strong></em><strong>con Ignacio Lasierra. En teatro, de repente, o poco a poco, se fue revelando la gran luz y fuerza, la mezcla de t&eacute;cnica y fragilidad, que tiene como actriz. &iquest;Est&aacute; por llegar que eso pase en el celuloide?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute;. Pero estoy comenzando, aprendiendo lo que es un rodaje. En el cine no tienes el mismo control de lo que haces que en teatro. En cine haces una escena que no sabes c&oacute;mo se registra, con qu&eacute; plano, c&oacute;mo se montar&aacute; luego. Haces una escena y te olvidas, nunca m&aacute;s la volver&aacute;s a hacer. Y al d&iacute;a siguiente llega otra. Es muy distinto. Estoy aprendiendo. Ahora me apetece comenzar a desobedecer frente a la c&aacute;mara, atreverme a aparecer&hellip; Pero para eso hay que trabajar y aprender. Cuando veo a Vicky Luengo o a Susana Abaitua, flipo con c&oacute;mo se atreven, aprendo mucho. Tengo referentes de mi generaci&oacute;n y eso es muy grande. Creo que estamos ante un gran momento de actrices. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El tema de la obediencia que comenta, &iquest;tiene que ver un poco con el s&iacute;ndrome del impostor? &iquest;Cree que es algo m&aacute;s habitual para las mujeres que para los hombres?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, creo que nos ha ocurrido m&aacute;s. Pero ego&iacute;stamente no me lo quiero contar as&iacute;. Yo soy una persona que a veces me hablo mal. Y no quiero hacerlo m&aacute;s. Si los hombres llevan a&ntilde;os sin ning&uacute;n problema yo tambi&eacute;n lo voy a aprender y no estar siempre afirmando que no soy impostora, que no le estoy quitando un lugar a nadie. Esa sensaci&oacute;n de ser obediente porque alguien me va a decir que lo hago mal, que no vales, es una mirada dura y bastante masculina. Estamos en un momento, y por eso hablo de referentes de mi generaci&oacute;n, donde s&iacute; podemos conquistar el espacio que nos toca. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;A qu&eacute; se refiere?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ya no solo hablo de los trabajos de Luengo, Abaitua, St&eacute;phanie Magnin o Loreto Maule&oacute;n, que me encantan, sino del paso que han dado al frente. Me encanta verlas en entrevistas, me flipa c&oacute;mo van a los sitios, desde d&oacute;nde hablan, desde d&oacute;nde reflexionan sobre la amistad entre nosotras, de d&oacute;nde nos colocamos cada vez que vemos a una colega subir un escal&oacute;n m&aacute;s que t&uacute;. Nos estamos atreviendo a hablar desde nuestro propio lenguaje y eso es honesto y valiente. Para m&iacute;, ese lenguaje es nuevo y lo estamos haciendo entre todas. Creo que se nos va a quitar el s&iacute;ndrome de impostoras ya.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y ahora, despu&eacute;s de </strong><em><strong>Leonora</strong></em><strong>, &iquest;tiene ya un nuevo proyecto en teatro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hasta el verano que viene estar&eacute; centrada en esta obra y entre medias har&eacute; los rodajes. Quer&iacute;a comprometerme con este proyecto independiente, hacer posible que tenga gira y no dejarme llevar por este tiempo de tanta incertidumbre, tanta prisa y tanto miedo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Caruana Húder]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/natalia-huarte-actrices-jovenes-quitar-sindrome-impostoras_1_13414066.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Jul 2026 20:27:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b0801b92-7b64-4442-96fb-e3c8fe280e6b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1499y364.jpg" length="13309620" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b0801b92-7b64-4442-96fb-e3c8fe280e6b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1499y364.jpg" type="image/jpeg" fileSize="13309620" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Natalia Huarte: "A las actrices jóvenes se nos va a quitar el síndrome de impostoras ya"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b0801b92-7b64-4442-96fb-e3c8fe280e6b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1499y364.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Artes escénicas,Cine,Actores,Actrices,Entrevistas,Navarra,Pamplona,Festivales de teatro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Testimonios en primera persona para cuestionar cómo el estigma de la enfermedad golpea sin piedad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/testimonios-primera-persona-cuestionar-estigma-enfermedad-golpea-piedad_1_13395557.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/76b3fcca-9a85-4160-bbdc-66adaad13798_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x860y670.jpg" width="1200" height="675" alt="Testimonios en primera persona para cuestionar cómo el estigma de la enfermedad golpea sin piedad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una obra de teatro, dirigida por Zaida Alonso, se sirve del relato real de una paciente oncológica, un enfermo de una enfermedad rara y de un portador de VIH indetectable para cuestionar el concepto de normalidad
</p><p class="subtitle">Rakel Camacho dirige una revisión de Cervantes del Juan Mayorga más político en ‘Palabra de perro’
</p></div><p class="article-text">
        Hay muchas definiciones <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/carla-simon-cierra-romeria-trilogia-familia-hablar-80-sida-memoria-historica_1_11638682.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de estigma</a>. Se podr&iacute;an buscar todas ellas en el diccionario de la RAE, aunque ninguna recoge el verdadero, doloroso y personal&iacute;simo significado que golpea a todos aquellos estigmatizados. Zaida Alonso, Javier Zarapico, Fernando Merc&egrave; y J&uacute;lia Sol&eacute; parten de sus diagn&oacute;sticos m&eacute;dicos, si es que existen, para desnudarse en el escenario. Sus palabras retumban acompasadas de la m&uacute;sica estridente que emana de los dedos de Jes&uacute;s Irimia, se revuelven sobre la sala y dejan el justo y necesario aire y espacio para que de ellas brote la gran duda: &iquest;qu&eacute; es <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/insoportable-normalidad-palabra-david-foster-wallace_1_10670620.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ser normal</a>?
    </p><p class="article-text">
        <em>El hambre imposible </em>es el nombre de esta dramaturgia dirigida por la misma Alonso, autora del trabajo de fin de grado del que parte la obra. El concepto sobre el que eligi&oacute; trabajar en el segundo curso de la carrera de direcci&oacute;n de escena fue el estigma: &ldquo;Siempre hab&iacute;a pensado crear algo as&iacute; como paciente oncol&oacute;gica, pero nunca hab&iacute;a tenido el valor suficiente&rdquo;, confiesa. La funci&oacute;n, que volver&aacute; en septiembre al Teatro del Barrio en Madrid, se vehicula en torno a una primera persona que se convierte para la mayor&iacute;a de sus int&eacute;rpretes en sin&oacute;nimo de una gran salida del armario ante el p&uacute;blico, conocidos y seres queridos.
    </p><p class="article-text">
        Alonso ha superado tres c&aacute;nceres. &ldquo;Parece que es algo naturalizado, pero no lo sientes as&iacute; cuando lo vives en primera persona&rdquo;, concede la actriz. Tanto ella como sus compa&ntilde;eros concuerdan en se&ntilde;alar que el estigma aparece en los detalles m&aacute;s nimios. &ldquo;Es impactante ver a una mujer calva por la quimio, pero esas miradas te recuerdan todo el rato que te puedes morir&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        La dramaturga defiende una mirada anticapitalista para encontrar una respuesta a esta realidad: &ldquo;El c&aacute;ncer te baja a tierra. Todos vamos a morir, pero en cierto modo esta sociedad consumista donde solo servimos para producir nos hace estar alienadas y olvidarnos de ello&rdquo;. El estigma est&aacute; ah&iacute;. No digas en una entrevista de trabajo que tienes c&aacute;ncer. No digas que llevas peluca en un casting. No lo digas, aun sabiendo que lo que no se dice no existe.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3617470a-7dec-44e6-bb08-1962d05f1216_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3617470a-7dec-44e6-bb08-1962d05f1216_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3617470a-7dec-44e6-bb08-1962d05f1216_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3617470a-7dec-44e6-bb08-1962d05f1216_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3617470a-7dec-44e6-bb08-1962d05f1216_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3617470a-7dec-44e6-bb08-1962d05f1216_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3617470a-7dec-44e6-bb08-1962d05f1216_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los protagonistas de &#039;El hambre imposible&#039; en el Teatro del Barrio"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los protagonistas de &#039;El hambre imposible&#039; en el Teatro del Barrio                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Estigma cuenta con siete acepciones en el diccionario de la RAE, las &uacute;ltimas circunscritas al campo de la bot&aacute;nica, la medicina y la zoolog&iacute;a. En <em>El hambre imposible</em> hay muchas m&aacute;s, y mucho m&aacute;s reales: estigma es sentirte se&ntilde;alada, estigma es no poder tener hijos, estigma es arte, estigma es una cicatriz, estigma es hablar sola por la calle, estigma es un hospital, estigma es un t&iacute;o en la c&aacute;rcel, estigma es tropezar, estigma es el margen, estigma es hacerse ilusiones, estigma es que no haya cura, estigma es que me mires raro, estigma es la l&iacute;nea 1 de metro, estigma es que me empieza a dar ya por puto culo que me rechaces.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Cuando la normalidad no existe</strong></h2><p class="article-text">
        Javier Zarapico vive desde hace m&aacute;s de 20 a&ntilde;os con una enfermedad muy rara de la que no existe ni siquiera nombre. Este actor y profesor de adaptaci&oacute;n de textos dram&aacute;ticos en la Universidad Internacional de La Rioja recibe al p&uacute;blico sentado en su silla de ruedas, mirada al frente, impasible. &ldquo;A m&iacute; los m&eacute;dicos solo me miran, observan c&oacute;mo evoluciona la enfermedad, pero no buscan un tratamiento porque no existe&rdquo;, comenta el tambi&eacute;n doctor en Artes Esc&eacute;nicas. 
    </p><p class="article-text">
        Para este actor, incluido en cuatro estudios gen&eacute;ticos de los que duda que den resultados, la normalidad no existe desde hace mucho tiempo. &ldquo;Yo me defino como anormal porque es la etiqueta que me pone la sociedad, que es quien estima que se debe vivir bajo unos par&aacute;metros. Esto es duro, muy duro&rdquo;, relata. La aparici&oacute;n de esta enfermedad que le hace perder la sensibilidad en algunas partes de su cuerpo hizo que se tuviera que apartar del teatro profesional. &ldquo;Yo ahora soy un lastre, salgo caro. Las compa&ntilde;&iacute;as prefieren coger a una persona que no vaya en silla de ruedas y ponerle en una que gente como yo, aunque podamos aportar muchas m&aacute;s vivencias y trasfondo&rdquo;, denuncia.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La ignorancia del estigma</strong></h2><p class="article-text">
        Fernando Merc&egrave; es otro de los nombres propios que se desnudan metaf&oacute;rica y literalmente en escena. El estigma que pesa sobre &eacute;l es mucho m&aacute;s invisible, pero duerme en su cabeza y lo despiertan personas cuya boca grita ignorancia. Sufre VIH indetectable. Es decir, bajo tratamiento el virus no se transmite se tenga la relaci&oacute;n sexual que se tenga y tampoco se transfiere a la potencial descendencia. &ldquo;Solo aparece cuando yo lo digo&rdquo;, subraya. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo me defino como anormal porque es la etiqueta que me pone la sociedad, que es quien estima que se debe vivir bajo unos parámetros. Esto es duro, muy duro</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Javier Zarapico</span>
                                        <span>—</span> Actor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y lo dice. Y le insultan por ello. Le llaman sidoso, y bloquean su perfil en las aplicaciones de citas. &ldquo;&iquest;El Fer de hace un rato no es el Fer de ahora?&rdquo;, pregunta sobre las tablas a un imaginario amante que le llama ego&iacute;sta y le rechaza por no haber contado antes que ten&iacute;a VIH. En su cuerpo anida algo que ni tiene consecuencias para &eacute;l ni para los dem&aacute;s. La mente, sin embargo, alberga las mayores traiciones a uno mismo. &ldquo;Aun sabiendo que se pod&iacute;a tratar y llegar a hacer tu vida con normalidad, lo primero que piensas es que te puedes morir y todo se hace un mundo&rdquo;, profundiza. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Qu&eacute; es ser normal</strong></h2><p class="article-text">
        Alonso decidi&oacute; escribir un &lsquo;Manual de instrucciones para ser normal&rsquo;, un elemento que aparece varias veces durante el relato teatral como asidero para que el p&uacute;blico tuviera donde agarrarse dentro de la tragedia y as&iacute; poder liberar alguna carcajada. Cuestionarse qu&eacute; es lo normativo fue un proceso arduo que el elenco todav&iacute;a mantiene abierto. &ldquo;Evidentemente, yo no soy normal, y creo que nadie lo somos. Es un constructo social en el que intentamos encajar&rdquo;, sostiene la directora, quien reflexiona sobre la idea de triunfo y &eacute;xito inculcada en esta sociedad: &ldquo;Hay que cumplir con ciertos c&aacute;nones impuestos. Ser verdaderamente antisistema en esta sociedad es pr&aacute;cticamente imposible&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; comienza el Manual: &ldquo;Nace en una familia de clase media normal, preferiblemente burguesa tirando a <em>high class</em>; en un cuerpo normal, preferiblemente cis hetero y susceptible de ser esculpido en un gimnasio anodino llegada la edad pertinente; con una raza normal, preferiblemente blanca, y unas inquietudes normales&rdquo;. As&iacute; contin&uacute;a: &ldquo;Una persona normal jam&aacute;s llora a deshora, roba en el supermercado o sale en pijama a la calle. Una persona normal jam&aacute;s tiene la cuenta a cero, un ataque de p&aacute;nico o una enfermedad de transmisi&oacute;n sexual. Una persona normal no sufre, no bebe, no come, no duerme, no folla, no r&iacute;e, no grita, no ama, no piensa, no caga ni la caga m&aacute;s de lo conveniente&rdquo;. Y as&iacute; termina: Recuerda: ser normal no es una opci&oacute;n, es una obligaci&oacute;n. La obligaci&oacute;n de vivir la vida que no elegiste&ldquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El hambre imposible de ser normal</strong></h2><p class="article-text">
        Sobre la normatividad tambi&eacute;n ha pensado Merc&egrave;: &ldquo;Esto del VIH te convierte en una persona que puede parecer normal&rdquo;, asegura a elDiario.es tras representar la obra. El propio guion lo recoge al principio, durante la presentaci&oacute;n de personajes. &ldquo;Fernando, la persona aparentemente m&aacute;s normal&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/569eab6d-c249-4c34-ae4e-1d8e0d28549c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/569eab6d-c249-4c34-ae4e-1d8e0d28549c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/569eab6d-c249-4c34-ae4e-1d8e0d28549c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/569eab6d-c249-4c34-ae4e-1d8e0d28549c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/569eab6d-c249-4c34-ae4e-1d8e0d28549c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/569eab6d-c249-4c34-ae4e-1d8e0d28549c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/569eab6d-c249-4c34-ae4e-1d8e0d28549c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un momento de la representación de &#039;El hambre imposible&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un momento de la representación de &#039;El hambre imposible&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Merc&egrave; es el elegido para pronunciar la oraci&oacute;n de la que emana el t&iacute;tulo de la pieza teatral: &ldquo;Yo crec&iacute; con el hambre imposible de ser normal, rechazando mi propio semen y mi propio cuerpo&rdquo;. Y en esa hambre imposible se dan la mano muchas otras cosas que le conforman como persona. Como si de una lucha contra el mundo de ah&iacute; afuera se tratara, el actor ha tratado de no quedarse &uacute;nicamente en la etiqueta impuesta durante el desarrollo de este trabajo esc&eacute;nico. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Uno es mucho m&aacute;s cosas que alguien con VIH. A m&iacute; me daba p&aacute;nico que me quedara como Fernando el que tiene VIH y no como ese Fernando que ha hecho el Don Juan Tenorio, ha actuado en el Festival de Almagro y ha trabajado con el Teatro Espa&ntilde;ol en La Abad&iacute;a&rdquo;, ilustra este int&eacute;rprete gallego de ascendencia catalana. Zarapico, por su parte, completa el testimonio con estas palabras que marcan la bajada del tel&oacute;n: &ldquo;Yo volver&iacute;a a nacer aunque sea un anormal. Porque donde t&uacute; ves un error, yo veo una se&ntilde;al. Porque quiz&aacute;s la trascendencia no est&aacute; en la perfecci&oacute;n, sino en aceptar la marca&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>El hambre es imposible</em> se estren&oacute; en el Festival Meet You de Valladolid. La obra ya ha girado por Barcelona, Zamora y Valladolid, y lo har&aacute; pr&oacute;ximamente en Alcal&aacute; de Henares por el D&iacute;a Internacional del VIH. Tambi&eacute;n repetir&aacute; pases en el Teatro del Barrio en septiembre. A partir del pr&oacute;ximo enero, es posible que la creaci&oacute;n de Alonso gire por diferentes provincias de Espa&ntilde;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/testimonios-primera-persona-cuestionar-estigma-enfermedad-golpea-piedad_1_13395557.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jul 2026 20:24:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/76b3fcca-9a85-4160-bbdc-66adaad13798_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x860y670.jpg" length="58100" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/76b3fcca-9a85-4160-bbdc-66adaad13798_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x860y670.jpg" type="image/jpeg" fileSize="58100" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Testimonios en primera persona para cuestionar cómo el estigma de la enfermedad golpea sin piedad]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/76b3fcca-9a85-4160-bbdc-66adaad13798_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x860y670.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Teatro,VIH,Cáncer,Enfermedades raras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rakel Camacho dirige una revisión de Cervantes del Juan Mayorga más político en ‘Palabra de perro’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/rakel-camacho-dirige-revision-cervantes-juan-mayorga-politico-palabra-perro_129_13394015.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/571c4765-0e6f-4bf4-9f93-445ac721414f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x638y315.jpg" width="1200" height="675" alt="Rakel Camacho dirige una revisión de Cervantes del Juan Mayorga más político en ‘Palabra de perro’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La obra, una versión teatral libre de la novela ejemplar de Cervantes 'El coloquio de los perros', se estrenó en el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro
</p><p class="subtitle">Pepe Viyuela encarna a un furibundo, anticapitalista y estupendo Timón de Shakespeare
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/juan-mayorga-reaviva-cenizas-memoria-historica-jardin-quemado_129_13271377.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juan Mayorga</a> se ha dejado meter mano a fondo. A la directora <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/fuenteovejuna-brutal-grita-voz-feminista-guerras-violencia_129_12439803.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rakel Camacho</a> le interes&oacute; la versi&oacute;n teatral que Mayorga realiz&oacute; hace a&ntilde;os de la novela de Cervantes. Se lo propuso, Mayorga acept&oacute; y se puso a reescribirla. Una reescritura profunda y siempre a favor del universo de la directora. El resultado es una obra mucho m&aacute;s pol&iacute;tica. <em>Palabra de perro</em> es una revisitaci&oacute;n de Cervantes, de la novela picaresca, pero ante todo es un alegato pol&iacute;tico contra la inmoralidad de esta sociedad que veja al inmigrante hasta deshumanizarlo.
    </p><p class="article-text">
        Aunque es m&aacute;s conocida la mala leche de Quevedo o G&oacute;ngora, Cervantes tambi&eacute;n la ten&iacute;a. Un claro ejemplo es <em>El coloquio de los perros</em>,<em> </em>donde el autor no deja t&iacute;tere con cabeza. Cervantes nos presenta la novela como el fruto de la alucinaci&oacute;n del soldado Campuzano, un sifil&iacute;tico que cree o&iacute;r a dos perros conversar por la noche en el Hospital de la Resurrecci&oacute;n de Valladolid. 
    </p><p class="article-text">
        Pero no se enga&ntilde;en, aquello no era como el Hospital 12 de Octubre, sino un antiguo prost&iacute;bulo reconvertido en almacenamiento y contenci&oacute;n de pobres de la ciudad. Ese es el emplazamiento elegido por Cervantes para llevar a cabo una afilada cr&iacute;tica a la sociedad del siglo XVI. Con estructura de novela picaresca, el perro Berganza relata su vida a su compa&ntilde;ero Cipi&oacute;n para intentar entender c&oacute;mo y cu&aacute;ndo adquirieron la facultad del habla. Cervantes utiliza este ardid narrativo para reflejar la bajeza moral de una sociedad hip&oacute;crita y corrupta. Pero los perros al final del d&iacute;a vuelven a ser guardianes del hospital en silencio. En la versi&oacute;n de Mayorga el asunto cambia, y mucho.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d2406c69-b6a7-4293-9e41-1a3fc57b9d15_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d2406c69-b6a7-4293-9e41-1a3fc57b9d15_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d2406c69-b6a7-4293-9e41-1a3fc57b9d15_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d2406c69-b6a7-4293-9e41-1a3fc57b9d15_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d2406c69-b6a7-4293-9e41-1a3fc57b9d15_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d2406c69-b6a7-4293-9e41-1a3fc57b9d15_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d2406c69-b6a7-4293-9e41-1a3fc57b9d15_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un momento de la adaptación de Cervantes escrita por Juan Mayorga"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un momento de la adaptación de Cervantes escrita por Juan Mayorga                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Mayorga escribi&oacute; este texto hace ya m&aacute;s de veinte a&ntilde;os. Se llev&oacute; incluso a escena en el 2010 en un peque&ntilde;o montaje dirigido por Sonia Sebasti&aacute;n. Ahora, la obra ha renacido en el Festival Internacional de Almagro. La directora ha llamado a dos muy buenos actores para interpretar a los perros, a Jimmy Castro y Cecilia Solaguren. Y a su actor m&aacute;s cercano, Jorge Kent, que interpreta a los diferentes amos que va teniendo Berganza: un qu&iacute;mico que experimenta con &eacute;l, un granjero, un potentado empresario con casa en Madrid, un maestro, un polic&iacute;a torrentiano, una poeta teatrera y hasta una bruja. 
    </p><p class="article-text">
        Mayorga, en esta nueva versi&oacute;n, ha dado mayor entidad a todos esos personajes. En la anterior versi&oacute;n, gran parte de lo que dec&iacute;an los personajes era dicho por el propio perro. Aqu&iacute;, pensando en el montaje y el potencial de Jorge Kent, el autor los dota de palabra y entidad. Y la obra, que parece que est&aacute; pensada para tener a dos perros en escena que dialogan, vira por completo. 
    </p><h2 class="article-text">Est&eacute;tica camp-ca&ntilde;&iacute;</h2><p class="article-text">
        Las aventuras de Berganza est&aacute;n narradas hacia atr&aacute;s, &ldquo;de la Z a la A&rdquo;, se dice en el texto. Y Camacho convierte ese periplo invertido de este Lazarillo del siglo XXI en una pesadilla cutre, en una s&aacute;tira que llega a la s&iacute;ntesis a trav&eacute;s de la deformaci&oacute;n grotesca. Kent la acompa&ntilde;a en ese viaje dibujando cada personaje con escalpelo despiadado. 
    </p><p class="article-text">
        La mezcla entre el di&aacute;logo de otro tiempo de Berganza y Cipi&oacute;n con esa Espa&ntilde;a tan alucinada como real y desagradable es uno de los atractivos de esta propuesta. Adem&aacute;s, Camacho no perder&aacute; una posibilidad de bajar a tierra lo dicho en romance por Mayorga. Los polic&iacute;as llevar&aacute;n uniformes del ICE, la polic&iacute;a nazi de Donald Trump. La escenograf&iacute;a ser&aacute; un centro de detenci&oacute;n destartalado, no deja que el espectador se vaya a la belleza de la palabra dicha por los canes. A cada momento lo coge del cuello para que mire y se vea en ese espejo donde se refleja la podredumbre de esta sociedad democr&aacute;tica que trata a algunos de sus iguales peor que a perros. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46c46565-3e81-466b-b5dc-70224d24e89b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46c46565-3e81-466b-b5dc-70224d24e89b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46c46565-3e81-466b-b5dc-70224d24e89b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46c46565-3e81-466b-b5dc-70224d24e89b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46c46565-3e81-466b-b5dc-70224d24e89b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46c46565-3e81-466b-b5dc-70224d24e89b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/46c46565-3e81-466b-b5dc-70224d24e89b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un momento de la adaptación de Cervantes dirigida por Rakel Camacho"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un momento de la adaptación de Cervantes dirigida por Rakel Camacho                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Mayorga atiza siguiendo la estela de la picaresca a todos los estamentos de la sociedad espa&ntilde;ola. Alguno de ellos, de manera curiosa. Su parlamento sobre la vanguardia teatral es cuando menos &ldquo;picante&rdquo;. Algunos asistentes quisieron ver referencias en esas pullas al trabajo de  Ang&eacute;lica Liddell. No lo creo, pero tampoco anda lejos y tampoco pasar&iacute;a nada. Es ring dial&eacute;ctico. La Liddell en algunas de esas performances vanguardista bien que se despach&oacute; con el propio Mayorga. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n contiene la obra su parte de misterio. El pasaje con la bruja sat&aacute;nica es uno de ellos. Camacho lo lleva hasta el paroxismo con un Kent encendido en ubres y latigazos. Acaba el periplo hispano otra vez en aquelarre. En qu&eacute;, si no, puede acabar esa Espa&ntilde;a animal, parece preguntarse la obra. En Cervantes, el pasaje de la bruja era tambi&eacute;n una cr&iacute;tica a la ignorancia que cree en sortilegios antes que en la raz&oacute;n, una cr&iacute;tica incluso a la Inquisici&oacute;n y su delirante dogma. Aqu&iacute; es conclusi&oacute;n, decantaci&oacute;n de una Espa&ntilde;a brutal y cada vez m&aacute;s desacomplejada a la que Camacho viste con traje camp y alma ca&ntilde;&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Palabra de perro</em> es uno de los textos pol&iacute;ticamente m&aacute;s expl&iacute;citos de este autor. Su final, en que una &ldquo;patrulla ciudadana&rdquo; acaba humillando y silenciando a Berganza por negro e ilegal, no tiene doblez ni segundos sentidos: es una acusaci&oacute;n directa a esta sociedad. Y las &uacute;ltimas palabras, en las que se aboga directamente por la lucha, aunque sea a dentelladas, sorprenden.  
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/48710803-2a90-4348-8aa3-570c00e28bce_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/48710803-2a90-4348-8aa3-570c00e28bce_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/48710803-2a90-4348-8aa3-570c00e28bce_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/48710803-2a90-4348-8aa3-570c00e28bce_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/48710803-2a90-4348-8aa3-570c00e28bce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/48710803-2a90-4348-8aa3-570c00e28bce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/48710803-2a90-4348-8aa3-570c00e28bce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un momento de la adaptación de Cervantes, &#039;Palabra de perros&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un momento de la adaptación de Cervantes, &#039;Palabra de perros&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La obra (despu&eacute;s de su estreno absoluto en el Festival de teatro cl&aacute;sico de Pe&ntilde;iscola) se estren&oacute; en la Casa Palacio de los Villarreal, al aire libre. Dif&iacute;cil plaza. El 28 de octubre llega al Teatre Romea de Barcelona. Ah&iacute; llegar&aacute;, seguro, m&aacute;s erguida y consistente. Algunas escenas todav&iacute;a no han cogido su sitio y las idas y venidas de Jorge Kent por detr&aacute;s del escenario han de ir asent&aacute;ndose. Del estreno, constatar el vuelo que cogen las palabras de Mayorga en manos de Rakel Camacho. Su universo y su mano firme en la direcci&oacute;n le dan una fuerza nueva, furiosa, al teatro de este dramaturgo. 
    </p><p class="article-text">
        Hay que resaltar el buen momento que vive el Festival de Almagro. En esta tercera semana se vieron las calles y la plaza llenas, a rebosar. Al igual que los teatros. Adem&aacute;s, se pudo ver un hermoso <em>El avaro de Moli&egrave;re</em> de la compa&ntilde;&iacute;a parisina Th&eacute;&acirc;tre de la Temp&ecirc;te. Un trabajo grupal, comunal y lleno de vida de esta ya legendaria compa&ntilde;&iacute;a que el p&uacute;blico disfrut&oacute; a rabiar. Uno de los mejores Moli&egrave;re que el que escribe haya visto. 
    </p><p class="article-text">
        Y otra vez en las ma&ntilde;anas hubo premio. Si el a&ntilde;o pasado fue Sc&aacute;ndere con <em>Errantes</em>, este a&ntilde;o fue<em> De ida y vuelta.</em> Obra producida por el festival y su programa Plataforma Corral que contaba con los mismos autores, Laura Garmo y Nacho Le&oacute;n, pero nueva directora: Cristina Mart&iacute;n-Miro. Directora y actriz que el a&ntilde;o pasado impresion&oacute; con una estupenda Laurencia en<em> Fuenteovejuna. </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>De ida y vuelta</em> es una maravilla que viaja al M&eacute;xico del XVII y celebra la diversidad y el hermanamiento a trav&eacute;s de la palabra y el juego esc&eacute;nico. Todav&iacute;a quedan dos funciones, el 25 y el 26 de julio. Por la respuesta del p&uacute;blico, es de esperar que haya tortas para entrar. Y atenci&oacute;n a Cristina Mart&iacute;n-Mir&oacute;, actriz que surge de la pen&uacute;ltima compa&ntilde;&iacute;a joven de la Compa&ntilde;&iacute;a Nacional de Teatro Cl&aacute;sico, pero que comienza a volar por cielos m&aacute;s amplios y se dibuja ya como una de las figuras m&aacute;s prominentes del teatro de los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Caruana Húder]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/rakel-camacho-dirige-revision-cervantes-juan-mayorga-politico-palabra-perro_129_13394015.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Jul 2026 19:40:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/571c4765-0e6f-4bf4-9f93-445ac721414f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x638y315.jpg" length="2647684" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/571c4765-0e6f-4bf4-9f93-445ac721414f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x638y315.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2647684" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Rakel Camacho dirige una revisión de Cervantes del Juan Mayorga más político en ‘Palabra de perro’]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/571c4765-0e6f-4bf4-9f93-445ac721414f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x638y315.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Almagro,Teatro,Teatro Clásico,Miguel de Cervantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La juventud sin futuro de los noventa que retrató 'Sangre de barrio': "Pensábamos que estábamos marcados y condenados"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/juventud-futuro-noventa-retrato-sangre-barrio-pensabamos-estabamos-marcados-condenados_1_13459969.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8042c476-1a85-42b1-bc04-4981fc54bcf7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x244y151.jpg" width="1200" height="675" alt="La juventud sin futuro de los noventa que retrató &#039;Sangre de barrio&#039;: &quot;Pensábamos que estábamos marcados y condenados&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La reedición de la primera e icónica obra del dibujante Jaime Martín es casi un reportaje de los jóvenes de clase obrera en L'Hospitalet</p><p class="subtitle">El asesinato del humorista Jaime Garzón retumba en la Colombia que vuelve a la ultraderecha
</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Apenas hab&iacute;a cumplido veinte a&ntilde;os cuando Jaime Mart&iacute;n (L&rsquo;Hospitalet, 1966) empez&oacute; a dibujar lo que se convertir&iacute;a en </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Sangre de barrio,</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> su primera obra, la cual le consagrar&iacute;a como autor revelaci&oacute;n en los premios del Sal&oacute; del C&ograve;mic de Barcelona en 1990. La historia de unos chavales que transitan una adolescencia y primera juventud gris en un barrio donde las oportunidades no est&aacute;n ni se las buscan y el horizonte queda achatado por el paro, la violencia y las drogas. Chavales que viven en un ambiente marginal y de los que, a veces, la sociedad se ha olvidado. Chavales que se parecen mucho a los amigos y al entorno en el que se mov&iacute;a un Mart&iacute;n que comenzaba a dar sus primeros pasos como dibujante profesional. Un relato que, casi cuatro d&eacute;cadas despu&eacute;s, sigue siendo un cl&aacute;sico de la historia reciente del c&oacute;mic y que la editorial Norma ha reeditado y lanzado, de nuevo, a la mesa de novedades.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;No es una historia autobiogr&aacute;fica, aunque s&iacute; que est&aacute; enmarcada en el barrio donde he vivido toda mi vida y en lo que tanto mis amigos, conocidos y yo hemos vivido&rdquo;, admite Mart&iacute;n, en conversaci&oacute;n con elDiario.es, rodeado de c&oacute;mics en la madrile&ntilde;a librer&iacute;a Generaci&oacute;n X. As&iacute;, Mart&iacute;n se&ntilde;ala que, cuando decidi&oacute; embarcarse en la creaci&oacute;n de una historia que recogiera el testimonio de lo que era la vida en su barrio, sus amigos comenzaron a se&ntilde;alarle historias y an&eacute;cdotas que fue apuntando en un cuaderno. Y de esas experiencias naci&oacute; Vicen; un adolescente que acaba de mudarse con su hermana y su madre a L&rsquo;Hospitalet y que vivir&aacute; sus primeros pasos en un mundo adulto, respirando lo bueno de un suburbio en el extrarradio y, sobre todo, lo malo.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;La sensaci&oacute;n de rabia adolescente constante, que se ve sobre todo en la primera parte, la recuerdo perfectamente de uno de mis amigos, de Mario&rdquo;, rememora Mart&iacute;n para a&ntilde;adir que, en aquel entonces, su colega empez&oacute; a trabajar en el cami&oacute;n de la basura. &ldquo;Era un trabajo duro, que en su caso no estaba muy bien pagado, y recuerdo c&oacute;mo, cuando est&aacute;bamos por la ciudad y ve&iacute;a una terraza con ni&ntilde;os pijos, se enfadaba mucho porque ten&iacute;a esa rabia de clase acumulada dentro. Esa rabia que te sube al comparar lo f&aacute;cil que lo pueden tener unos, mientras que otros&hellip;&rdquo;, relata.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;">Los feos 80</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">La narraci&oacute;n, que se construye sobre una ciudad fea, dura y que, pr&aacute;cticamente, estigmatiza y fagocita a la juventud que la habita, empuj&aacute;ndola a vivir en los m&aacute;rgenes. &ldquo;Todo lo que cuento est&aacute; basado en la realidad, en las historias que ve&iacute;a en mi entorno&rdquo;, insiste un Mart&iacute;n que, al asomarse de nuevo a </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Sangre de barrio, </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">le ha sorprendido el lenguaje utilizado en el c&oacute;mic. &ldquo;Si lo escribiese ahora quiz&aacute; fuese m&aacute;s comedido con algunas expresiones o comentarios peliagudos, pero es que es verdad que habl&aacute;bamos as&iacute;, que nos comport&aacute;bamos as&iacute;&rdquo;, comparte el vi&ntilde;etista, tambi&eacute;n autor de trabajos como </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Jam&aacute;s tendr&eacute; 20 a&ntilde;os, Las guerras silenciosas</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> o </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Siempre tendremos 20 a&ntilde;os.</em></span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f6d1ad5-929c-4a7b-94b9-d70e1bbdc138_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x584y617.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f6d1ad5-929c-4a7b-94b9-d70e1bbdc138_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x584y617.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f6d1ad5-929c-4a7b-94b9-d70e1bbdc138_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x584y617.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f6d1ad5-929c-4a7b-94b9-d70e1bbdc138_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x584y617.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f6d1ad5-929c-4a7b-94b9-d70e1bbdc138_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x584y617.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f6d1ad5-929c-4a7b-94b9-d70e1bbdc138_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x584y617.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0f6d1ad5-929c-4a7b-94b9-d70e1bbdc138_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x584y617.jpg"
                    alt="El dibujante Jaime Martín junto a la reedición de &#039;Sangre de barrio&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El dibujante Jaime Martín junto a la reedición de &#039;Sangre de barrio&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Mart&iacute;n tambi&eacute;n comenta que, ahora que ha surgido cierta romantizaci&oacute;n de los 80 debido al recuerdo de la explosi&oacute;n musical y cultural que se vivi&oacute; como resultado de una Espa&ntilde;a que se sacud&iacute;a el yugo de la dictadura, tampoco hay que olvidar la miseria que a&uacute;n se respiraba por muchas partes. &ldquo;Hab&iacute;a aspectos muy feos y estaba todo por construir, tanto en el sentido f&iacute;sico como el psicol&oacute;gico&rdquo;, opina el artista, que se&ntilde;ala que &ldquo;en un mundo en el que estaba todo por hacer&rdquo;, el cambio de paradigma, la aparente libertad repentina, era algo dif&iacute;cil de gestionar.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;En nuestro caso concreto, llam&aacute;bamos &lsquo;ciudad sin ley&rsquo; a L&rsquo;Hospitalet. Era sin&oacute;nimo de delincuencia juvenil, era lo peor, y cuando dec&iacute;as que eras de all&iacute; la gente te miraba raro. Pens&aacute;bamos que no hab&iacute;a esperanza para nada, que est&aacute;bamos marcados y condenados por ser de all&iacute;&rdquo;, insiste Mart&iacute;n quien tambi&eacute;n define su lugar de origen entonces como pozos de oscuridad. Ciudades dormitorio donde gente de toda Espa&ntilde;a hab&iacute;a llegado para hacer crecer Barcelona.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;">Orgullo de barrio</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">El barrio, que es el suyo pero podr&iacute;a ser cualquiera con similares caracter&iacute;sticas en distintos puntos del pa&iacute;s, es, adem&aacute;s de escenario, uno de los personajes principales de la historia. Un entorno al que, casi, le falta poco para hablar.</span>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/a251d0bc-c127-4a01-83ec-803bf39ced6e_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Cuando estuve pensando en qu&eacute; historia quer&iacute;a contar, no ten&iacute;a en mente algo concreto, una narrativa con introducci&oacute;n, nudo y desenlace, pero s&iacute; ten&iacute;a claro que quer&iacute;a plasmar un sentimiento, el de abandono que todos ten&iacute;amos&rdquo;, explica. Y, para conseguir trasladar eso al lector, hay que construir un entorno que propicie esas sensaciones. Ah&iacute; es donde entra el protagonismo del barrio como entidad propia.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Es curioso&rdquo;, contin&uacute;a, por otro lado, Mart&iacute;n, &ldquo;c&oacute;mo, con el paso del tiempo, todas las cosas que nos fueron estigmatizando se han dado la vuelta y se han convertido en nuestra identidad, en nuestro orgullo de barrio&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">A ellos, los adolescentes marginados retratados en </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Sangre de barrio, </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">les pas&oacute; un poco igual. &ldquo;Lleg&oacute; un momento en el que descubrimos que se pod&iacute;a salir, que aunque el ascensor social funciona siempre regular, y se queda gente por el camino, vimos que hab&iacute;a otra manera de estar en el mundo y que tambi&eacute;n pod&iacute;a ser nuestra&rdquo;, contin&uacute;a.</span>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ahora, que hace tiempo que soy un hombre adulto, al revisitar este cómic no dejo de pensar en los padres que les decían a sus hijos que aguantasen y estudiasen otra cosa y no se rebotaran, a pesar de lo que pudieran ver en el día a día en la calle, porque siempre hay una salida</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jaime Martín</span>
                                        <span>—</span> Dibujante
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Muchos consiguieron hacerlo, salir de trabajos y vidas &ldquo;de mierda&rdquo; tras caminar toda la juventud en la l&iacute;nea que los separaba del abismo. Del abismo de verdad. Otros, como siempre ocurre, se quedaron por el camino.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Ahora, que hace tiempo que soy un hombre adulto, al revisitar este c&oacute;mic no dejo de pensar en los padres que les dec&iacute;an a sus hijos que aguantasen y estudiasen otra cosa y no se rebotaran, a pesar de lo que pudieran ver en el d&iacute;a a d&iacute;a en la calle, porque siempre hay una salida&rdquo;, contin&uacute;a el dibujante que, sin embargo, ve un paralelismo entre el pesimismo de su juventud y la juventud del hoy.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Soy profesor y trato con gente que tiene unos 22 a&ntilde;os de media&rdquo;, explica, &ldquo;cuando les escucho hablar da la impresi&oacute;n de que tienen la sensaci&oacute;n de que todo est&aacute; estancado, de que todo va a ir a peor, de que con el tema de la vivienda no hay futuro, que van a tener que compartir piso siempre&rdquo;, contin&uacute;a para se&ntilde;alar que esa rabia, esa desesperanza que ellos sintieron en sus barriadas a finales de los 80, hoy se encuentra en todas partes (y de otra manera) en unos j&oacute;venes cuyos sueldos no dan y los alquileres no alcanzan. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Hay muchos paralelismos con el presente, como el auge del uso de navajas y armas blancas en Europa en general, eso lo vivimos entonces. Igual que la precariedad constante o el tener que vivir, s&iacute; o s&iacute;, cerca de tus padres&rdquo;, cuenta Mart&iacute;n. Los malos tiempos, al final, a veces vuelven. </span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Nuño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/juventud-futuro-noventa-retrato-sangre-barrio-pensabamos-estabamos-marcados-condenados_1_13459969.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Aug 2026 18:56:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8042c476-1a85-42b1-bc04-4981fc54bcf7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x244y151.jpg" length="84618" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8042c476-1a85-42b1-bc04-4981fc54bcf7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x244y151.jpg" type="image/jpeg" fileSize="84618" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La juventud sin futuro de los noventa que retrató 'Sangre de barrio': "Pensábamos que estábamos marcados y condenados"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8042c476-1a85-42b1-bc04-4981fc54bcf7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x244y151.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cómic,L'Hospitalet de Llobregat,Novela gráfica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El asesinato del humorista Jaime Garzón retumba en la Colombia que vuelve a la ultraderecha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/asesinato-humorista-jaime-garzon-retumba-colombia-vuelve-ultraderecha_1_13451246.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4152040c-9135-4776-b42d-706320db5a72_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149406.jpg" width="1373" height="772" alt="El asesinato del humorista Jaime Garzón retumba en la Colombia que vuelve a la ultraderecha"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Su hermano Alfredo Garzón dibuja 'Yo quiero no morir' (Astiberri), un cómic que pretende que no se olviden las circunstancias de la muerte del activista, periodista y locutor de radio en 1999. Pero tras el triunfo de Abelardo de la Espriella, la Biblioteca Nacional le devolvió los ejemplares que custodiaba por miedo a que fueran destruidos</p><p class="subtitle">Muere Víctor Coyote, músico, dibujante y creador imposible de etiquetar</p></div><p class="article-text">
        Humorista, periodista, abogado, pedagogo, actor, locutor de radio, activista y, desde su asesinato, inspiraci&oacute;n para miles de personas que encontraron en &eacute;l un ejemplo de di&aacute;logo y resistencia contra el odio. La muerte de Jaime Garz&oacute;n en Bogot&aacute;, el 13 de agosto de 1999, todav&iacute;a retumba en un pa&iacute;s que ve c&oacute;mo aquellos que intentaron frenar la investigaci&oacute;n de lo sucedido ocupan de nuevo el poder. 
    </p><p class="article-text">
        Pero la calle, los muros, los estandartes no olvidan que hubo culpables a&uacute;n impunes: narcoparamilitares que actuaron con la connivencia de agentes del Estado. <em>Yo quiero no morir</em> (Astiberri, 2026) es la voluminosa novela gr&aacute;fica dibujada por su hermano Alfredo y guionizada por la dramaturga Ver&oacute;nica Ochoa que ahonda en el duelo colectivo de todo un pa&iacute;s a partir de la experiencia del propio Alfredo.
    </p><p class="article-text">
        Se pone al habla un 10 de agosto, casi 27 a&ntilde;os despu&eacute;s del d&iacute;a del asesinato de su hermano. Un terremoto de magnitud 7,4 ha agitado hace pocas horas el pa&iacute;s, por lo que la comunicaci&oacute;n se corta en varias ocasiones. &ldquo;La vigencia de Jaime sigue siendo impresionante. A lo largo de sus diez a&ntilde;os como personaje de medios, se convirti&oacute; en una voz muy inc&oacute;moda para el r&eacute;gimen, especialmente para el estamento militar, aliado con sectores del narcotr&aacute;fico&rdquo;, recuerda Alfredo a sus 67 a&ntilde;os.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ec616a4-be37-4ac7-8781-48afd1a42d17_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ec616a4-be37-4ac7-8781-48afd1a42d17_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ec616a4-be37-4ac7-8781-48afd1a42d17_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ec616a4-be37-4ac7-8781-48afd1a42d17_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ec616a4-be37-4ac7-8781-48afd1a42d17_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ec616a4-be37-4ac7-8781-48afd1a42d17_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0ec616a4-be37-4ac7-8781-48afd1a42d17_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un mural dedicado a Jaime Garzón en Bogotá, a los 15 años de su asesinato"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un mural dedicado a Jaime Garzón en Bogotá, a los 15 años de su asesinato                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A d&iacute;a de hoy, &eacute;l se dedica a la caricatura pol&iacute;tica. Muy diferente es el trabajo que realiza en la novela gr&aacute;fica, donde relata en primera persona la historia de dos hermanos a trav&eacute;s del duelo de uno de ellos, el suyo propio. &ldquo;Lo importante es que la gente sepa qu&eacute; fue lo que produjo una persona como Jaime en Colombia y cu&aacute;les fueron las circunstancias pol&iacute;ticas e hist&oacute;ricas que terminaron en su asesinato&rdquo;, apunta Alfredo. Y como Jaime, otros tantos amigos de la familia m&aacute;s. &ldquo;El libro es un homenaje a ellos&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Convertido en uno de los grandes defensores de los derechos humanos en Colombia, logr&oacute; la liberaci&oacute;n de m&aacute;s de un centenar de secuestrados. A su entierro acudieron dos millones de personas. Todos los avances que se han realizado en torno a su asesinato han sido simb&oacute;licos. El caricaturista pol&iacute;tico recalca que ha sido considerado crimen de Estado y de lesa humanidad. Colombia como Estado asumi&oacute; su responsabilidad durante el anterior mandato, con Gustavo Petro al frente. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4066c27d-ee69-4b51-8370-adba1454da86_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4066c27d-ee69-4b51-8370-adba1454da86_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4066c27d-ee69-4b51-8370-adba1454da86_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4066c27d-ee69-4b51-8370-adba1454da86_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4066c27d-ee69-4b51-8370-adba1454da86_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4066c27d-ee69-4b51-8370-adba1454da86_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4066c27d-ee69-4b51-8370-adba1454da86_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Página del cómic &#039;Yo quiero no morir&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Página del cómic &#039;Yo quiero no morir&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La &uacute;nica condena que existe recae sobre el comandante paramilitar Carlos Casta&ntilde;o. No lleg&oacute; a pisar la c&aacute;rcel debido a su fallecimiento en 2004. El exsubdirector del Departamento Administrativo de Seguridad, Jos&eacute; Miguel Narv&aacute;ez, fue se&ntilde;alado como culpable durante la investigaci&oacute;n. &ldquo;Es un asesor de las Fuerzas Armadas que contin&uacute;a en su trabajo&rdquo;, subraya Alfredo.
    </p><h2 class="article-text">Retorna el miedo con la extrema derecha</h2><p class="article-text">
        Alfredo logra embarcar al lector en un viaje emocional en el que visita aquellos aspectos clave para entender la realidad colombiana y la violencia que la rodea. La vigencia de lo ocurrido con Jaime es tal que hasta revuelve las tripas. &ldquo;Con el triunfo de la extrema derecha, aparece Jaime como alternativa&rdquo;, sostiene su hermano. No es balad&iacute; esta postura. Seg&uacute;n agrega, d&iacute;as antes de la toma de posesi&oacute;n del nuevo presidente, Abelardo de la Espriella, la Biblioteca Nacional de Colombia les entreg&oacute; todos los ejemplares de <em>Yo quiero no morir</em> por miedo a que nuevas &oacute;rdenes dictaran su destrucci&oacute;n. Tambi&eacute;n la radio y televisi&oacute;n p&uacute;blicas le entregaron el archivo que guardaban sobre Jaime por temor a que el nuevo Gobierno lo intentara ocultar de alguna manera.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/72351c56-3ae1-4394-9d8c-6b18b9ebc4de_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El hermano de Jaime Garz&oacute;n afirma con pesar que el Estado colombiano ha sido totalmente permeado por el fen&oacute;meno del narcotr&aacute;fico y sus sectores m&aacute;s reaccionarios. &ldquo;Y muchos de ellos ahora vuelven al Gobierno&rdquo;, se queja. Sin embargo, ah&iacute; queda la memoria de tantas miles de personas que todos los domingos a las siete de la tarde sintonizaban la televisi&oacute;n para ver su programa de s&aacute;tira pol&iacute;tica en el que hac&iacute;a una suerte de deconstrucci&oacute;n de las noticias a trav&eacute;s de 22 personajes inventados.
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;a 38 a&ntilde;os. Primero le amenazaron. En una entrevista realizada poco antes de su asesinato pronunci&oacute; las cuatro palabras que dan t&iacute;tulo al c&oacute;mic: &ldquo;Yo quiero no morir&rdquo;. Se sab&iacute;a en peligro, pues formaba parte de una comisi&oacute;n gubernamental para facilitar el di&aacute;logo con una de las guerrillas, el Ej&eacute;rcito de Liberaci&oacute;n Nacional. Tambi&eacute;n hab&iacute;a hecho labores de intermediaci&oacute;n humanitaria en casos de secuestrados por las FARC. &ldquo;Fue una muerte anunciada&rdquo;, recalca Alfredo.
    </p><p class="article-text">
        Jaime incluso lleg&oacute; a entrevistarse en la c&aacute;rcel con Carlos Casta&ntilde;o, jefe de las autodefensas de Colombia, ej&eacute;rcitos privados de narcotraficantes, seg&uacute;n las define Alfredo, y posteriormente condenado. &ldquo;Le dijo que la orden estaba dada. Fue asesinado mientras se desplazaba al estudio de radio en el que ten&iacute;a un programa el 13 de agosto a las 5:45 horas por unos sicarios que hab&iacute;an llegado desde Medell&iacute;n y que pertenec&iacute;an a un grupo de delincuencia com&uacute;n llamado La Terraza. Actuaron con la ayuda de algunos militares&rdquo;, relata el hermano.
    </p><h2 class="article-text">Construcci&oacute;n de la conciencia pol&iacute;tica</h2><p class="article-text">
        Ver&oacute;nica Ochoa, guionista de la novela gr&aacute;fica, descuelga el tel&eacute;fono mientras todav&iacute;a procesa el sismo que acaba de golpear Colombia y que ha dejado <a href="https://www.eldiario.es/internacional/colombia-confirma-muerte-273-personas-terremoto-espanol_1_13446341.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s de 280 fallecidos</a>. Aun as&iacute;, est&aacute; dispuesta a hablar de Jaime: &ldquo;Su muerte vuelve c&iacute;clicamente y nos hace muchas preguntas&rdquo;. Ahora ella tiene 49 a&ntilde;os, por lo que cuando Jaime aparec&iacute;a en la televisi&oacute;n todav&iacute;a era una ni&ntilde;a. &ldquo;Es algo que nos cuesta imaginar desde el presente, pero en aquella &eacute;poca Jaime se daba unas licencias incre&iacute;bles a la hora de realizar cr&iacute;tica pol&iacute;tica. Muchos construimos nuestra conciencia pol&iacute;tica, de agudeza a la hora de abordar esta completa realidad, junto a &eacute;l&rdquo;, enfatiza.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de la encarnaci&oacute;n de personajes procedentes de las clases populares, trabajadores, Jaime fue capaz de poner en tensi&oacute;n a los poderosos. &ldquo;Cuando lo mataron sentimos que todos los l&iacute;mites se hab&iacute;an traspasado, que este pa&iacute;s hab&iacute;a ca&iacute;do en un abismo muy dif&iacute;cil de comprender&rdquo;, rememora Ochoa. Como tantas otras, ella engrosa la lista de esas personas que todav&iacute;a ven en el humorista un ejemplo a seguir: &ldquo;Somos legi&oacute;n, varias generaciones inspiradas por Jaime, por su capacidad de transformar conciencias, pero tambi&eacute;n por ser capaz de desescalar el conflicto y la polarizaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bafc3e0e-1c54-4176-a688-b69d6528cc92_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bafc3e0e-1c54-4176-a688-b69d6528cc92_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bafc3e0e-1c54-4176-a688-b69d6528cc92_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bafc3e0e-1c54-4176-a688-b69d6528cc92_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bafc3e0e-1c54-4176-a688-b69d6528cc92_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bafc3e0e-1c54-4176-a688-b69d6528cc92_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bafc3e0e-1c54-4176-a688-b69d6528cc92_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El dibujante Alfredo Garzón muestra la edición colombiana &#039;Yo quiero no morir&#039;, en una imagen de 2024"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El dibujante Alfredo Garzón muestra la edición colombiana &#039;Yo quiero no morir&#039;, en una imagen de 2024                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Desde el punto de vista de esta dramaturga, Colombia enfrent&oacute; unas atrocidades, silenciamiento y neutralizaci&oacute;n de las luchas sociales que ahora se est&aacute;n dando en otros contextos y latitudes. &ldquo;Las luchas del pueblo colombiano tienen mucho que decirles a otros pueblos en estos momentos. Me gusta pensar que el arte, libros como este, tiene esa funci&oacute;n de restaurar el tejido&rdquo;, se explaya.
    </p><p class="article-text">
        Muchos j&oacute;venes que no hab&iacute;an nacido en 1999 rescatan ahora la memoria de Jaime de m&uacute;ltiples maneras. &ldquo;Jaime tiene un aura que ha generado afectos intergeneracionales. En un pueblo tan dividido como el colombiano, &eacute;l es un punto de confluencia&rdquo;, sostiene la propia Ochoa. Por otro lado, la guionista de <em>Yo quiero no morir</em> apunta que los c&oacute;micos son de vital importancia para una sociedad sana. &ldquo;Ah&iacute; tenemos a Trump, que ha arremetido precisamente contra ellos&rdquo;, recalca.
    </p><h2 class="article-text">Un dibujo real</h2><p class="article-text">
        La novela gr&aacute;fica publicada hace dos a&ntilde;os en Colombia y que ahora llega a Espa&ntilde;a de la mano de Astiberri ocupa m&aacute;s de 550 p&aacute;ginas en las que florece un dibujo realista: &ldquo;Est&aacute;bamos construyendo sobre la verdad. Me interesaba que las cosas se parecieran a las cosas, que no hubiera de parte del lector ning&uacute;n esfuerzo de interpretaci&oacute;n, que pudiera llegar de manera sencilla y directa al mensaje&rdquo;, dice Alfredo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/79300d07-8b0d-4340-9ed9-dd61b16c592f_source-aspect-ratio_50p_1149409.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/79300d07-8b0d-4340-9ed9-dd61b16c592f_source-aspect-ratio_50p_1149409.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/79300d07-8b0d-4340-9ed9-dd61b16c592f_source-aspect-ratio_75p_1149409.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/79300d07-8b0d-4340-9ed9-dd61b16c592f_source-aspect-ratio_75p_1149409.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/79300d07-8b0d-4340-9ed9-dd61b16c592f_source-aspect-ratio_default_1149409.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/79300d07-8b0d-4340-9ed9-dd61b16c592f_source-aspect-ratio_default_1149409.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/79300d07-8b0d-4340-9ed9-dd61b16c592f_source-aspect-ratio_default_1149409.jpg"
                    alt="Página de &#039;Yo quiero no morir&#039;, cómic sobre Jaime Garzón"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Página de &#039;Yo quiero no morir&#039;, cómic sobre Jaime Garzón                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Licenciado en Bellas Artes en 1982 y autor de un dibujo semanal caricaturesco que publica en El Espectador, Alfredo incide en la importancia de los colores, algo que se aprecia en aquellos pasajes que suceden de d&iacute;a o de noche. &ldquo;Nos llev&oacute; mucho tiempo llegar hasta estas paletas. Elegimos una algo m&aacute;s pastel porque quer&iacute;amos conseguir una experiencia sin tropiezos, que el libro se pudiera disfrutar de forma fluida&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        Ochoa destaca que el c&oacute;mic se cre&oacute; de una manera experimental, casi liminal. &ldquo;No quise ce&ntilde;irme a un guion inicial, sino ir reaccionando a las coyunturas que Colombia nos pone en frente una y otra vez&rdquo;. De esta forma, logr&oacute; responder a las tres premisas con las que parti&oacute; su labor de guion: &ldquo;Abordar el duelo complejo, aquel que deriva de una violencia desencadenada por un Estado que en teor&iacute;a est&aacute; llamado a proteger a sus ciudadanos; revisar las potencias del pa&iacute;s, de donde emergen genios como Jaime y otros tantos liderazgos; y por qu&eacute; Colombia insiste en cercenar y aniquilar esas potencias, por qu&eacute; insiste en asesinar lo mejor que emerge de su tierra&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esas premisas dejaron el espacio suficiente para que brotara la vulnerabilidad de Alfredo, autor del dibujo. El resultado es un ejemplo de recuerdo, homenaje y memoria hacia uno de los grandes defensores de los derechos humanos en Colombia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/asesinato-humorista-jaime-garzon-retumba-colombia-vuelve-ultraderecha_1_13451246.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Aug 2026 20:03:43 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4152040c-9135-4776-b42d-706320db5a72_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149406.jpg" length="863772" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4152040c-9135-4776-b42d-706320db5a72_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149406.jpg" type="image/jpeg" fileSize="863772" width="1373" height="772"/>
      <media:title><![CDATA[El asesinato del humorista Jaime Garzón retumba en la Colombia que vuelve a la ultraderecha]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4152040c-9135-4776-b42d-706320db5a72_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149406.jpg" width="1373" height="772"/>
      <media:keywords><![CDATA[Novela gráfica,Colombia,Ultraderecha,Abelardo de la Espriella,FARC - Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia,Cómic]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Javier Rodríguez, dibujante: "Estoy en contra de que se vean los cómics como la antesala del cine"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/javier-rodriguez-dibujante-vean-comics-antesala-cine_1_13421428.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/36363b5e-0bed-4470-8bad-5c001f16ef54_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148564.jpg" width="5555" height="3125" alt="Javier Rodríguez, dibujante: &quot;Estoy en contra de que se vean los cómics como la antesala del cine&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El artista asturiano que ha dibujado a Spider-man o a Doctor Strange acaba de merecer tres premios Eisner, los internacionales más importantes, por su obra para DC 'Absolute Martian Manhunter'</p><p class="subtitle">'Moheeb en el aparcamiento', el cómic sobre la realidad de los migrantes menores no acompañados</p></div><p class="article-text">
        Javier Rodr&iacute;guez (Oviedo, 1972) tiene la suerte de poder seguir dibujando mientras charla al tel&eacute;fono con elDiario.es desde su estudio de Gij&oacute;n. Hace apenas unos d&iacute;as, el que pas&oacute; de publicar en El V&iacute;bora a dibujar a Spider-man, Daredevil o Doctor Strange para Marvel, ha obtenido tres Premios Eisner este a&ntilde;o, los mayores galardones internacionales del mundo del c&oacute;mic. Se reconoce as&iacute; su trabajo para DC Comics por su labor en <em>Absolute Martian Manhunter </em>(Panini).
    </p><p class="article-text">
        En esta entrevista, el artista defiende que la ficci&oacute;n siempre habla del presente y desentra&ntilde;a la fuerza narrativa del color en un c&oacute;mic, c&oacute;mo ha sido recrear a este personaje desde el guion de Deniz Camp, la relaci&oacute;n entre tebeo y cine y por qu&eacute; cree que la inteligencia artificial generativa no golpear&aacute; tan duro a este sector como a otros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su historia con el c&oacute;mic comienza mientras estudia en la Escuela de Bellas Artes de Oviedo en los primeros 90. &iquest;Qu&eacute; recuerda del Javier de entonces?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aquello me sirvi&oacute; para salir del barrio, para ir a un ambiente donde hab&iacute;a gente que hac&iacute;a cosas como yo y conocer lo que ser&iacute;an otros autores de c&oacute;mic como Germ&aacute;n Garc&iacute;a o el ilustrador Marco Recuero, el encargado de la imagen del Festival de Cine de Gij&oacute;n por muchos a&ntilde;os. Fue el tiempo en que comenzamos a autopublicarnos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4b8cb1b0-b14b-42cb-97cc-63d4cd76c936_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4b8cb1b0-b14b-42cb-97cc-63d4cd76c936_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4b8cb1b0-b14b-42cb-97cc-63d4cd76c936_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4b8cb1b0-b14b-42cb-97cc-63d4cd76c936_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4b8cb1b0-b14b-42cb-97cc-63d4cd76c936_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4b8cb1b0-b14b-42cb-97cc-63d4cd76c936_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4b8cb1b0-b14b-42cb-97cc-63d4cd76c936_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Javier Rodríguez posa en las calles de Gijón"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Javier Rodríguez posa en las calles de Gijón                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>En su trabajo </strong><em><strong>Love Gun</strong></em><strong>, autopublicado en 1996, dej&oacute; patente una gran dosis de cr&iacute;tica social en torno al desempleo. La miniserie futurista estaba ambientada en el siglo XXI y se part&iacute;a de la premisa de la dificultad de los j&oacute;venes para independizarse. &iquest;Ha seguido estando presente la cr&iacute;tica social en sus obras?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No me gusta emplear la expresi&oacute;n &ldquo;cr&iacute;tica social&rdquo; porque no es una cr&iacute;tica, sino una mirada. La ficci&oacute;n se debe a la &eacute;poca que le toca vivir. Si coges cualquier obra de ficci&oacute;n y estudias la &eacute;poca en que fue hecha, descubres sin querer un reflejo de aquella sociedad. Aprendemos c&oacute;mo viv&iacute;an otras personas gracias a la ficci&oacute;n y eso es algo precioso que tambi&eacute;n reflejan los c&oacute;mics en la forma en la que se tratan y trataban ciertos temas, como la violencia. Es una forma de ver qui&eacute;nes &eacute;ramos y, muchas veces, lo poco que hemos cambiado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tras pasar por revistas como El V&iacute;bora y realizar otros c&oacute;mics, portadas de grupos de m&uacute;sica y trabajar en la producci&oacute;n de pel&iacute;culas y anuncios, lleg&oacute; su debut en el mercado estadounidense en 2003. Lo hizo como colorista con </strong><em><strong>Batgirl: Year One,</strong></em><strong> de DC Comics. &iquest;Qu&eacute; cambi&oacute; en aquel momento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Empec&eacute; a trabajar para Estados Unidos gracias a mi amigo <a href="https://www.tebeosfera.com/autores/martin_milanes_marcos.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marcos Mart&iacute;n</a> y mi vida ha cambiado desde entonces. Yo no lo contemplaba, entre otras cosas porque no sab&iacute;a ingl&eacute;s y no ten&iacute;a infraestructura para ello, fue algo de rebote, pero como colorista me vino bien porque as&iacute; complementaba mis ingresos en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Poco a poco, fui metiendo la patita y un d&iacute;a me surgi&oacute; la oportunidad de dibujar. Un editor que ahora ha vuelto a Marvel como editor jefe, Stephen Wacker, se interes&oacute; por c&oacute;mo narraba con el color y me dijo que probara a dibujar algo de Spiderman. As&iacute; empec&eacute; a dibujar los superh&eacute;roes que yo le&iacute;a de ni&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hace m&aacute;s de dos d&eacute;cadas que no ha dejado de trabajar como colorista, un perfil no muy conocido por personas alejadas del mundo del c&oacute;mic. &iquest;Qu&eacute; secretos hay detr&aacute;s de este arte? &iquest;Qu&eacute; persigue el colorista con su trabajo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El color es algo muy importante, muy narrativo. El azul puede transmitir tristeza y el naranja alegr&iacute;a y la decisi&oacute;n de meterlo de una manera u otra puede cambiar el significado del c&oacute;mic. Yo siempre me he decantado por causar el impacto justo, me gusta respetar el <em>render </em>del dibujante, la l&iacute;nea, y prefiero no meter muchos efectos. Cuando coloreas para otros, tambi&eacute;n est&aacute;s supeditado a lo que ellos buscan.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo fue ver sus dibujos coloreados por otros?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue incre&iacute;ble, porque a m&iacute; nunca me hab&iacute;an coloreado. Cuando empec&eacute; a dibujar en EEUU, mi estatus como colorista era alto, pero no como dibujante, as&iacute; que no pod&iacute;a colorearme a m&iacute; mismo porque cada c&oacute;mic tiene su propio presupuesto. Era como si me hubiera convertido en dos personas distintas. Ah&iacute; me di cuenta del impacto del color, cuando alguien externo colore&oacute; mis dibujos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/328caf23-bf5e-49e0-8b91-2d1806ac6d5d_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>Hace apenas unos d&iacute;as gan&oacute; tres Premios Eisner. Varios fueron dirigidos exclusivamente a su trabajo realizado en </strong><em><strong>Absolute Martian Manhunter</strong></em><strong> (DC Comics), dentro de la l&iacute;nea Absolute Universe, en donde se reinventan algunos de los personajes m&aacute;s emblem&aacute;ticos. &iquest;Ha tenido m&aacute;s libertad a la hora de dibujar por ser un universo secundario y no el principal?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, sin dudas. La libertad fue total, y total quiere decir total. Era una reinvenci&oacute;n del personaje completa, tal y como el guionista lo concibi&oacute; y lo present&oacute;, le dejaron hacerlo. El personaje principal de Martian en el Universo DC es verde, calvo, fuerte, con una especie de capa. En nuestra versi&oacute;n, es un ente que se le aparece al agente del FBI John Jones y coge la forma de un mu&ntilde;eco grande cicl&oacute;peo, con un ojo rojo que le corona la cara. Lo hice todo con plastilina.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tuvimos libertad total para reinventar el personaje de Martian. Compré dos kilos de plastilina y le pegué una canica roja. Me dije a mí mismo que mis editores iban a flipar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo fue el proceso de creaci&oacute;n del personaje?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando vi la idea de Deniz [el guionista] supe que ten&iacute;a que salir de mi zona de confort para conseguir algo original, que no solo val&iacute;a dibujar. Compr&eacute; dos kilos de plastilina verde y me di cuenta de que ten&iacute;a que ser un c&iacute;clope el personaje que se presenta al agente del FBI, quien, digamos, ve todo en blanco o negro. De repente, que se abra este tercer ojo le hace ver que existen los colores y los matices, que hay m&aacute;s de una manera de ver lo que acontece. 
    </p><p class="article-text">
        Pegu&eacute; una canica roja a la masa de plastilina y empec&eacute; a moldear este ente con esos conceptos como premisa. Saqu&eacute; el mu&ntilde;eco y me dije a m&iacute; mismo: &ldquo;Como le env&iacute;e esto a mis editores van a flipar&rdquo;. Deniz me apoy&oacute;, le encant&oacute;, y a la editorial tambi&eacute;n, y parece que a la gente le ha gustado mucho la reinvenci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a2780ba0-ef39-46b6-8306-09879b2c281f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a2780ba0-ef39-46b6-8306-09879b2c281f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a2780ba0-ef39-46b6-8306-09879b2c281f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a2780ba0-ef39-46b6-8306-09879b2c281f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a2780ba0-ef39-46b6-8306-09879b2c281f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a2780ba0-ef39-46b6-8306-09879b2c281f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a2780ba0-ef39-46b6-8306-09879b2c281f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Javier Rodríguez, autor de cómics"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Javier Rodríguez, autor de cómics                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Todav&iacute;a no se ha realizado una pel&iacute;cula de Martian Manhunter. Llegado el caso, &iquest;le gustar&iacute;a que la adaptaci&oacute;n tomara como referencia a su personaje?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro que me gustar&iacute;a, ser&iacute;a divertid&iacute;simo, aunque &uacute;ltimamente estoy haciendo algo de proselitismo en contra de que se nos asocie tanto a los c&oacute;mics con el cine. Se nos ve como un hermano peque&ntilde;o, como la antesala a algo m&aacute;s grande que es la pel&iacute;cula.
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute;, se trata de dos lenguajes distintos. No es lo mismo el cine o la m&uacute;sica, que se construyen sobre el tiempo y se apoyan en una estructura temporal, que el c&oacute;mic, que se construye sobre el espacio. Una pel&iacute;cula puede durar hora y media, pero si yo cojo una p&aacute;gina en blanco y distribuyo informaci&oacute;n, es el lector quien se tomar&aacute; el tiempo que quiera en decodificarla. Alguien puede tardar dos horas y otros seis en leer un c&oacute;mic, y las dos lecturas son perfectamente v&aacute;lidas y plenas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo ha sido el trabajo junto a Deniz Camp?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ha sido como una especie de revelaci&oacute;n. He tenido la suerte de trabajar con buen&iacute;simos guionistas estos a&ntilde;os, gente incluso que idolatro, pero lo de Deniz ha sido un descubrimiento brutal, una fuerza de la naturaleza, un talento incre&iacute;ble. Va a ser uno de los guionistas de nuestro tiempo. Fue &eacute;l quien me pidi&oacute; como dibujante para la serie, como un amor a primera vista.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f9de6ac-70db-41f3-9aff-609f5b253530_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f9de6ac-70db-41f3-9aff-609f5b253530_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f9de6ac-70db-41f3-9aff-609f5b253530_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f9de6ac-70db-41f3-9aff-609f5b253530_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f9de6ac-70db-41f3-9aff-609f5b253530_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f9de6ac-70db-41f3-9aff-609f5b253530_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8f9de6ac-70db-41f3-9aff-609f5b253530_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Javier Rodríguez ha dibujado &#039;The Amazing Spider-Man&#039;, &#039;Daredevil&#039; o &#039;Spider-Woman&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Javier Rodríguez ha dibujado &#039;The Amazing Spider-Man&#039;, &#039;Daredevil&#039; o &#039;Spider-Woman&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Por otro lado, conoce de primera mano la industria del c&oacute;mic en Estados Unidos. &iquest;Ha impactado la IA generativa de alguna forma?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me imagino que s&iacute;, que se estar&aacute; usando, pero yo creo que menos de lo que esperaban sus gur&uacute;s. Pasa una cosa curiosa, y es que el lenguaje de los c&oacute;mics va en direcci&oacute;n contraria a c&oacute;mo funciona la IA. En el c&oacute;mic, el dibujo es importante, pero la clave del lenguaje est&aacute; en lo que no se dibuja, en lo que intuye el lector en los espacios entre vi&ntilde;etas, donde trabaja la mente del lector. Esa forma de funcionar, de ordenar a la IA a trav&eacute;s de <em>prompts</em>, para el c&oacute;mic no funciona. Un c&oacute;mic existe porque se lee. Si nadie lo lee, no existir&iacute;a, y la forma de que lo lea es dejar muchos espacios huecos para que la gente proyecte en ese vac&iacute;o. Tampoco puedes coger un guion y pedirle a la IA que te lo dibuje, porque cada resultado cambia seg&uacute;n el artista que lo interprete.
    </p><p class="article-text">
        De momento, no veo que la IA amenace a los c&oacute;mics como s&iacute; amenaza el medio ambiente, la econom&iacute;a y la vida misma. Esto no deja de ser dinero comprando dinero. Si quieren realmente hacer una IA generativa, que sea de dominio p&uacute;blico y que la ciudadan&iacute;a pueda entender c&oacute;mo funcionan sus algoritmos para saber a qu&eacute; intereses obedecen.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cualquier reto me parece bien. Es como si me dejaran dibujar a Batman. Joder, ¿cómo hago yo ahora a Batman? Es como ese chaval de barrio al que le dejan un juguete carísimo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n la IA desecha muchas posibles respuestas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        De alguna manera, es como si le pides a algo que solo funcione con grandes &eacute;xitos y deje fuera todo lo dem&aacute;s. Yo vuelvo a la premisa del arte y la imagen: la belleza pertenece a quien la observa, a quien lee, y no tanto a quien crea. Esta cosa casi teol&oacute;gica de Silicon Valley de creer que desde un ordenador puedes reinventar el mundo y que todo tiene que pasar por m&aacute;quinas&hellip; Me parece una ficci&oacute;n tan rid&iacute;cula. La vida es m&aacute;s grande que todo eso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por &uacute;ltimo, &iquest;cu&aacute;l es el trabajo que todav&iacute;a sue&ntilde;a con hacer, aquello que sigue siendo una espinita clavada?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una pregunta dif&iacute;cil, eh. La &uacute;nica manera de que me motive mi trabajo es que no sepa c&oacute;mo hacerlo. Cualquier reto me parece bien. Es como si me dejaran dibujar a Batman. Joder, &iquest;c&oacute;mo hago yo ahora a Batman? Es como ese chaval de barrio al que le dejan un juguete car&iacute;simo. El secreto es ese, preguntarse c&oacute;mo hacer algo.
    </p><p class="article-text">
        Me encanta trabajar con arquetipos, me acabo de dar cuenta de eso. Arquetipos como Superman o Batman, pero tambi&eacute;n otros europeos como Lucky Luke. Los siento parte de la cultura popular. Si lo piensas, en unos a&ntilde;os no habr&aacute; nadie vivo en la Tierra que estuviera presente cuando sali&oacute; el n&uacute;mero 1 de Batman en 1940. Caminamos a lomos de gigantes. Cogemos lo que estaba ah&iacute; y lo usamos. Y eso me encanta, porque en el fondo no deja de ser una forma de preguntarse qu&eacute; hacemos aqu&iacute; y qu&eacute; sentido tiene todo esto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/javier-rodriguez-dibujante-vean-comics-antesala-cine_1_13421428.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Aug 2026 21:12:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/36363b5e-0bed-4470-8bad-5c001f16ef54_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148564.jpg" length="9560940" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/36363b5e-0bed-4470-8bad-5c001f16ef54_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148564.jpg" type="image/jpeg" fileSize="9560940" width="5555" height="3125"/>
      <media:title><![CDATA[Javier Rodríguez, dibujante: "Estoy en contra de que se vean los cómics como la antesala del cine"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/36363b5e-0bed-4470-8bad-5c001f16ef54_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148564.jpg" width="5555" height="3125"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cómic,Marvel,Superhéroes,Gijón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['El amor': cómo relata Nerea Pérez de las Heras en 'Fantasma' el accidente que le cambió el cuerpo y la vida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/amor-relata-nerea-perez-heras-fantasma-accidente-le-cambio-cuerpo-vida_129_13476983.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4171209e-ffbe-44fc-b359-c7f88c6b3ad6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x809y202.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;El amor&#039;: cómo relata Nerea Pérez de las Heras en &#039;Fantasma&#039; el accidente que le cambió el cuerpo y la vida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En este adelanto editorial, la periodista y escritora ahonda en los días de hospital tras la pérdida de parte de su pierna derecha debido a la hélice de un barco mientras veraneaba en Baleares en el verano de 2023. Alfaguara publica 'Fantasma' el próximo 3 se septiembre, una de las novelas más esperadas del otoño</p><p class="subtitle">Rodrigo Sorogoyen e Isabel Peña, sobre ‘El ser querido’: “Ha sido el guion más difícil que hemos escrito”</p></div><p class="article-text">
        La foto nos la hizo Ana. En ella Olga est&aacute; de pie junto a la cama, me agarra la cabeza con las dos manos y me besa la coronilla, pero su mirada no acompa&ntilde;a al beso; podr&iacute;a parecer que se dirige a mi mu&ntilde;&oacute;n vendado, pero tampoco. Est&aacute; mucho m&aacute;s all&aacute;, perdida en alg&uacute;n lugar perif&eacute;rico, o quiz&aacute; interior, al que se dirigen los ruegos y los agradecimientos. Yo estoy recostada en la cama y le echo los brazos al cuello, los ojos se me cierran cuando sonr&iacute;o con mucha fuerza. Podr&iacute;a estar borracha, podr&iacute;a ser una foto de alguna de nuestras vacaciones juntas si no fuera por el camis&oacute;n deprimente lavado un mill&oacute;n de veces a noventa grados, los tubos que me salen de la piel, mi color gris&aacute;ceo y que ya no estoy entera. En la foto, Olga est&aacute; asustada y suplica en silencio; yo, sencillamente, justo en ese instante, estoy contenta de estar viva. 
    </p><p class="article-text">
        Aquella habitaci&oacute;n soleada fue el primer hogar de mi cuerpo nuevo, all&iacute; tuve todo el tiempo del mundo para observarlo. Ten&iacute;a la seguridad de que no era mi cuerpo de siempre sin el miembro perdido; no me sent&iacute;a como el fruto de una reparaci&oacute;n sino de una gestaci&oacute;n, de una g&eacute;nesis. Mi peso no era el mismo, mi equilibrio no era el mismo y casi pod&iacute;a notar mi cerebro abandonando antiguos vicios como la existencia de un pie derecho. Los profundos caminos neuronales horadados durante d&eacute;cadas empezaban a difuminarse y nac&iacute;an otros nuevos.
    </p><p class="article-text">
        La novedad m&aacute;s llamativa era el tajo cuatro dedos por debajo de la rodilla derecha. No s&eacute; si llamarlo &ldquo;mi nuevo ombligo&rdquo; es llevar las cosas demasiado lejos; desde luego era una brutal marca de nacimiento. Como suele suceder con las zonas fronterizas, se agitaba sin parar. Por las noches, el dolor y el hormigueo el&eacute;ctrico eran tan intensos que parec&iacute;a que una pierna nueva estuviera a punto de brotar, pero lo que sent&iacute;a solo era el temblor de la curaci&oacute;n. Toda herida es un estado transitorio, est&aacute; en su naturaleza luchar por desaparecer. 
    </p><p class="article-text">
        Reci&eacute;n nacido, mi cuerpo nuevo se puso a menstruar en la misma fecha en la que le correspond&iacute;a hacerlo al antiguo, pero con sangre de otras personas, donantes an&oacute;nimos. Perd&iacute; la cuenta de cu&aacute;ntas bolsas fue necesario vaciar dentro de m&iacute;. La vieja rutina del sangrado me puso nost&aacute;lgica y me hizo recordar que hab&iacute;a sido otra. Tambi&eacute;n me hizo pensar que seguramente gran parte de mi sangre donada a lo largo de los a&ntilde;os hab&iacute;a tenido aventuras similares en sistemas ajenos. Hab&iacute;a brotado de heridas por aqu&iacute; y por all&aacute;; puede que hubiera participado de otros renacimientos, lo que hac&iacute;a del m&iacute;o un asunto mucho menos trascendental y dejaba espacio para ocuparse de lo cotidiano.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/7d96f50d-131a-4b22-84f9-df7bd8e13283_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Esterilizar la copa menstrual de silicona en agua hirviendo fue un problema, hab&iacute;a que calcular muy bien cu&aacute;ndo y c&oacute;mo ped&iacute;rselo a las auxiliares y enfermeras. Ahora est&aacute;bamos a merced del personal atareado y agotado que conforma el grueso del sistema sanitario y ya les hab&iacute;amos pedido unas tijeras; ten&iacute;amos que espaciar las reclamaciones, hacerlas con paciencia y delicadeza, porque todo hospital est&aacute; en un equilibro a punto de colapsar.
    </p><p class="article-text">
        Necesit&aacute;bamos las tijeras para recortar botellas de agua de pl&aacute;stico y fabricar jarrones para las flores que llegaban. Alice envi&oacute; unos c&oacute;mics en los que el protagonista ten&iacute;a una pierna amputada y los colocamos en la ancha repisa de la ventana, encima del <em>&iexcl;Hola!</em> y junto a una caja de bombones, una acumulaci&oacute;n de frascos de cosm&eacute;ticos y velas arom&aacute;ticas. La habitaci&oacute;n estaba radicalmente habitada, mucho m&aacute;s que ninguna que hubiera visto, yo que pensaba que lo sab&iacute;a todo sobre la experiencia hospitalaria. Donde mirara hab&iacute;a alg&uacute;n estallido de color, un pu&ntilde;ado de claveles, un masajeador facial de cuarzo rosa chicle, un abanico arco iris que me aliviaba el sofoco de los medicamentos anticoagulantes. El peque&ntilde;o armario de la habitaci&oacute;n emanaba un aroma a taberna lujosa completamente contradictorio con la peste a desinfectante del entorno, porque Ernesto hab&iacute;a mandado un paquete de jam&oacute;n de Jabugo. De vez en cuando un mensajero llamaba a la puerta cargado con una cesta versallesca de frutas o dulces. 
    </p><p class="article-text">
        Los grandes impactos emocionales suelen reclamar gestos f&iacute;sicos. Es muy corriente la necesidad de trasladar a actividades u objetos la conmoci&oacute;n &iacute;ntima, desde pintar un cuadro enorme despu&eacute;s de un bombardeo hasta reventarse la mano dando un pu&ntilde;etazo en la pared tras un desenga&ntilde;o amoroso. La horquilla es ampl&iacute;sima, pero el impulso siempre es el mismo: hacer algo. De aqu&iacute; sale la man&iacute;a humana de hacer ofrendas y sacrificios en todas las culturas. Nada es tan serio si para conseguirlo una no est&aacute; dispuesta a encomendarse a un ser superior degollando un carnero o abandonando la masturbaci&oacute;n dos semanas. Deseos y culpas llenan los templos de promesas y cachivaches destinados a rogarle o pedirle perd&oacute;n a lo divino.
    </p><p class="article-text">
        Lo que hab&iacute;a en la 225 eran exvotos, en poco m&aacute;s de 48 horas la habitaci&oacute;n estaba repleta de esas balizas de afecto. Una de ellas era incluso una persona: Olga hab&iacute;a cogido un avi&oacute;n y se hab&iacute;a ofrendado a s&iacute; misma. Un vuelo a Baleares en temporada alta es dejar un cuenco de plata en el altar, unos pendientes de esmeraldas en los l&oacute;bulos de madera de la Virgen; es matar al mejor buey. 
    </p><p class="article-text">
        La presencia de nuestra amiga asent&oacute; la sensaci&oacute;n de hogar. La primera tarde en la que le dio un relevo de unas pocas horas a Ana, bajamos las persianas, pusimos un documental sobre Rams&eacute;s II y nos echamos la siesta &mdash;yo en mi cama y ella en una butaca&mdash;, como hab&iacute;amos hecho miles de veces, en otros tiempos y en otros lugares. Las escenas rutinarias como esta resaltaban el estado de excepci&oacute;n, pero las agradec&iacute;a. A pesar de lo diferente que era yo, ciertas cosas permanec&iacute;an imperturbables. 
    </p><p class="article-text">
        Olga se present&oacute; un d&iacute;a arrastrando sin aliento una maleta de mano. Visitas, sanitarias y paquetes aparec&iacute;an por mi puerta desde de la nada, como en el plat&oacute; de una <em>sitcom</em>. Yo no ten&iacute;a ninguna referencia del exterior, lo ignoraba todo sobre aquel lugar al que hab&iacute;a llegado ciega de dolor y por v&iacute;a a&eacute;rea. Solo sab&iacute;a lo que me contaban Ana o Carmen y su novia, las amigas que nos hab&iacute;an invitado a pasar unos d&iacute;as en Menorca, que hab&iacute;an presenciado mi accidente y que ahora estaban en shock y atrapadas con nosotras en Mallorca. Por ellas sab&iacute;a que el hospital estaba lejos de la ciudad y era dif&iacute;cilmente accesible en transporte p&uacute;blico, que era casi imposible encontrar un taxi y que la isla estaba superpoblada de turistas horteras, mal vestidos, muy a menudo borrachos y casi siempre en parejas mal avenidas. 
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Has estado a punto de morirte en el sitio m&aacute;s heterosexual de Espa&ntilde;a &mdash;me dijo Ana despu&eacute;s de una de sus expediciones al exterior. 
    </p><p class="article-text">
        Llegaba muerta de calor y hastiada. Se hab&iacute;a topado con un grupo de hombres j&oacute;venes con tatuajes, camisetas, cortes de pelo y gafas de sol de est&eacute;tica policial que ocupaban toda la calle gritando y empuj&aacute;ndose, al filo de la violencia f&iacute;sica entre ellos o con cualquier transe&uacute;nte. Estaban aprovechando sus vacaciones para performar el g&eacute;nero a todo lo que les daban sus capacidades. Sol&iacute;a volver espantada: por los precios de los restaurantes y los bares, por la escasez de transporte p&uacute;blico y por la mala educaci&oacute;n de los turistas. En la intimidad de nuestra habitaci&oacute;n reconoc&iacute;amos que de alguna manera nos estaba bien empleado; no &eacute;ramos muy distintas de los ingleses que se emborrachaban y desbordaban el archipi&eacute;lago a&ntilde;o tras a&ntilde;o. Aunque nuestro plan para aquellas vacaciones fat&iacute;dicas era quedarnos en casa de unos amigos, &eacute;ramos parte del problema. 
    </p><p class="article-text">
        Baleares es la comunidad aut&oacute;noma de Espa&ntilde;a en la que la vivienda es m&aacute;s cara, la segunda m&aacute;s cara si hablamos de alquileres. Tambi&eacute;n es la provincia con mayor concentraci&oacute;n de viviendas de lujo &mdash;las que tienen precios superiores al mill&oacute;n de euros&mdash; y de una indecencia llamada &ldquo;viviendas de ultralujo&rdquo; &mdash;las que cuestan m&aacute;s de tres millones.
    </p><p class="article-text">
        La vivienda no es un producto de especulaci&oacute;n cualquiera. Primero, porque el suelo no es ilimitado, no se puede fabricar m&aacute;s, mucho menos en una isla; y despu&eacute;s porque todo el mundo necesita una. La oferta es escasa, y en la demanda las personas que necesitan un techo sobre sus cabezas compiten en condiciones de desigualdad salvajes con los fondos buitre y los inversores que buscan un producto financiero atractivo y acaparan sin control. El mercado ha secuestrado la vivienda; ha sido un proceso lento, pero en nuestro pa&iacute;s cada d&iacute;a est&aacute; m&aacute;s naturalizada la transformaci&oacute;n de un derecho en una v&iacute;a de acumulaci&oacute;n de riqueza.
    </p><p class="article-text">
        Los rentistas no han mutado en par&aacute;sitos sociales de repente: no devolver nada a la sociedad y aprovecharse de su mejora colectiva est&aacute; en la naturaleza de su negocio. Ya en 1909, Winston Churchill, primer ministro brit&aacute;nico y un se&ntilde;or nada sospechoso de comunista, les dedicaba estas palabras perfectamente vigentes para la situaci&oacute;n actual en Baleares: 
    </p><p class="article-text">
        Se construyen carreteras, se trazan calles, se mejoran los servicios, la luz el&eacute;ctrica transforma la noche en d&iacute;a, el agua se trae desde embalses situados a cientos de kil&oacute;metros en las monta&ntilde;as, y, mientras tanto, el propietario del suelo permanece inm&oacute;vil. Cada una de esas mejoras se lleva a cabo gracias al trabajo de otras personas y de los contribuyentes. A ninguna de esas mejoras contribuye el monopolista del suelo, en su calidad de monopolista del suelo, y, sin embargo, con cada una de ellas el valor de su tierra aumenta. No presta ning&uacute;n servicio a la comunidad, no aporta nada al bienestar general, no contribuye en absoluto al proceso del cual proviene su propio enriquecimiento.
    </p><p class="article-text">
        Desde mi contexto, a esta cita podr&iacute;a a&ntilde;adir que cuando el monopolista del suelo se abre la cabeza es una enfermera precaria que paga un alquiler abusivo quien se la cose, aunque la actividad econ&oacute;mica de uno empeore sustancialmente la vida de la otra.
    </p><p class="article-text">
        En el archipi&eacute;lago es dif&iacute;cil vivir con el sueldo medio, sobre todo desde que se ha convertido en un parque de atracciones para millonarios. A Mallorca han ido a divertirse Michelle Obama, Justin Bieber, Oprah Winfrey o las Kardashian. Tienen casa en propiedad Brad Pitt, Claudia Schiffer, Boris Becker y Michael Douglas. Es f&aacute;cil ver las vacaciones de los millonarios, sus cenas y ba&ntilde;os de sol en la cubierta de yates a tiempo real en las redes sociales. No es necesario que un fot&oacute;grafo les robe un momento &iacute;ntimo de hedonismo depredador: ellos mismos lo exponen, inocentes como ni&ntilde;os porque saben que la ostentaci&oacute;n ya no es combustible para el rencor de la clase media, sino que enciende sus deseos. Mallorca es uno de esos para&iacute;sos en los que sucede lo aspiracional; la desigualdad ya apenas enfada: seduce, se exhibe en escenarios como esta isla, en los que el lujo desfila casi al alcance de los dedos. El escaparate a todo color proclama: &ldquo;t&uacute; tambi&eacute;n puedes permitirte una cena aqu&iacute;&rdquo;, &ldquo;t&uacute; tambi&eacute;n puedes rozar la fantas&iacute;a&rdquo;, &ldquo;t&uacute; tambi&eacute;n podr&iacute;as ser un monopolista del suelo&rdquo;, &ldquo;t&uacute; tambi&eacute;n puedes navegar en un barco en busca de calas rec&oacute;nditas, aunque sea demasiado grande para tu escasa experiencia. Aunque sea de alquiler. Durante un momento, t&uacute; tambi&eacute;n puedes confundirte con los magnates&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por aquel entonces empezaba a sospechar que la pulsi&oacute;n aspiracional de la clase media acomodada hab&iacute;a contribuido a que yo perdiera mi pierna: me hab&iacute;a llevado a compartir destino vacacional con Pierce Brosnan y la familia real espa&ntilde;ola, y me hab&iacute;a hecho acabar en un barco conducido por un hombre maduro sin ninguna pericia pero un poco m&aacute;s de poder adquisitivo que la media, demasiada autoestima y enso&ntilde;aciones de opulencia. En parte fueron las afiladas cuchillas del gran mal estructural de la aspiraci&oacute;n las que me destrozaron el cuerpo. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque fuera como invitada, hab&iacute;a llegado a aquel archipi&eacute;lago para ocupar el lado da&ntilde;ino. Durante las escasas veinte horas previas al accidente fui una veraneante gentrificadora m&aacute;s; parte de la responsabilidad de que las cosas fueran muy dif&iacute;ciles para la gente que viv&iacute;a all&iacute; era m&iacute;a. En un golpe de karma despiadado, el accidente me lanz&oacute; desde la vida vacacional a la vida normal, la que est&aacute; llena de listas de espera para hacerse una radiograf&iacute;a, carreteras mal asfaltadas y autobuses que nunca llegan. Ocupaba una cama de hospital, pero hab&iacute;a que resolver d&oacute;nde iban a dormir mi novia, Carmen y la novia de esta, que de golpe hab&iacute;an sido catapultadas junto a m&iacute;, muy lejos de las vacaciones. Cualquier techo libre ten&iacute;a precios inaccesibles, as&iacute; que sin que yo me enterara de los detalles se activ&oacute; una eficiente red de apoyo l&eacute;sbico y la amiga de la amiga de una exnovia de Ana acogi&oacute; a mis tres acompa&ntilde;antes en su casa. All&iacute; formaron un peque&ntilde;o hogar sat&eacute;lite, una especie de extensi&oacute;n de mi habitaci&oacute;n de hospital, con sus tortillas francesas, sus duchas por turnos, sus palabras de consuelo y sus risas nerviosas para camuflar la preocupaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Nunca tuve acceso a esa rutina, la vida privada de las cuidadoras en cualquier r&eacute;gimen &mdash;remunerado o altruista&mdash; suele quedar oculta. En ese punto ciego solo resaltaba Irene, que era la due&ntilde;a de la casa y pagaba un precio abusivo por su piso. Se lo prest&oacute; a unas desconocidas siguiendo un c&oacute;digo bondadoso que brillaba con fuerza en aquel contexto predatorio. Le conmovi&oacute; la historia de aquellas pobres bolleras de Madrid, traumatizadas y aturdidas, que necesitaban ayuda. Tarde o temprano en toda vida humana aparece el proverbial f&eacute;mur roto y hay que elegir si eres de las que contribuyen a su curaci&oacute;n o de las que pasan de largo. 
    </p><p class="article-text">
        Podemos tender a pensar que las sociedades con mucha distancia econ&oacute;mica entre unos y otros se organizan en burbujas estancas, que los humanos de un estrato no se enteran de lo que hacen los del superior, o el inferior o los de tres por encima y por debajo, pero esto no es del todo cierto. Moralmente, incluso ideol&oacute;gicamente, es posible vivir al margen de lo que les sucede a tus semejantes, pero en la pr&aacute;ctica, las consecuencias de la desigualdad acaban por salpicar a quienes se consideran a salvo. Es algo que deber&iacute;amos haber aprendido en la pandemia.
    </p><p class="article-text">
        En una crisis sanitaria de esa escala, la &uacute;nica manera de evitar la propagaci&oacute;n del virus era asegurar el acceso de toda la poblaci&oacute;n, toda, a vacunas y cuidados. La emergencia nos record&oacute; que &eacute;ramos indiscutiblemente interdependientes, que redistribuir la riqueza acumulada por unos pocos para garantizar el bien com&uacute;n no solo era justo, sino una garant&iacute;a de supervivencia. Pero tambi&eacute;n nos hizo sentir delicados. La conciencia de la propia fragilidad no siempre es la mejor maestra, asusta y el miedo nos torna ego&iacute;stas, mezquinos, paranoicos. La sociedad se volvi&oacute; m&aacute;s permeable a las teor&iacute;as de la conspiraci&oacute;n y los bulos, mucho m&aacute;s receptiva al orden a trav&eacute;s de la tiran&iacute;a. Fueron los movimientos autoritarios los que aprovecharon la desorientaci&oacute;n y el miedo, se apresuraron a dar respuestas simples y siempre parciales o falsas a problemas complejos que solo se pod&iacute;an arreglar colectivamente.
    </p><p class="article-text">
        El aturdimiento que sucedi&oacute; a la pandemia nos dej&oacute;, adem&aacute;s de una internacional ultraderechista asentada en muchos pa&iacute;ses, un desaliento existencial, un sentido de que si ni eso nos despertaba, nada lo har&iacute;a. En lugar de una voluntad por reforzar la solidaridad, el planeta sucumbi&oacute; a un triste s&aacute;lvese quien pueda. Y aun as&iacute;, a pesar del contexto salvaje, una noche, cuando ya llevaba muchas hospitalizada, mientras el mundo se segu&iacute;a devorando a s&iacute; mismo ah&iacute; fuera, una de las enfermeras nos ofreci&oacute; ayuda.
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;a acento andaluz, como muchas de las que me atend&iacute;an. Todas hab&iacute;an huido de un territorio en el que las condiciones laborales eran precarias, los sueldos eran bajos y los contratos, siempre de unos pocos meses o incluso unos pocos d&iacute;as; buscando cierta estabilidad hab&iacute;a llegado al coraz&oacute;n mismo de la crisis habitacional espa&ntilde;ola. Enseguida detect&eacute; que era de Almer&iacute;a. Se llamaba Ana y era demasiado eficiente y seria para su juventud, una seriedad que reconoc&iacute;a end&eacute;mica de Andaluc&iacute;a oriental: m&aacute;s que seriedad era una contenci&oacute;n, como si siempre estuviera pensando algo gracioso y siniestro que ten&iacute;a que callar. Le record&oacute; a mi novia que no era humanamente posible dormir m&aacute;s de siete d&iacute;as seguidos en la butaca para acompa&ntilde;antes, que no sab&iacute;a c&oacute;mo nos las est&aacute;bamos apa&ntilde;ando con el alojamiento pero que, si lo necesitaba, pod&iacute;a contar con su techo.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Yo pagaba 750 euros por un piso en una zona humilde, mi vecino de abajo vend&iacute;a droga. Pero despu&eacute;s de la pandemia empez&oacute; a llenarse de alemanes que quer&iacute;an <em>vivir bien</em>, teletrabajar en un sitio en el que hiciera buen tiempo todo el a&ntilde;o y la zona se volvi&oacute; impagable. Entonces me mud&eacute; a otro piso, m&aacute;s caro y en un pol&iacute;gono industrial. Es peque&ntilde;o, pero puedes dormir en el sof&aacute; cama alg&uacute;n d&iacute;a si te quedas colgada.
    </p><p class="article-text">
        La conversaci&oacute;n se abri&oacute; paso entre sus movimientos mec&aacute;nicos para cambiarme la bolsa de suero y revisar los tubos que me sal&iacute;an del cuerpo. Sin grandes ceremonias, nos dej&oacute; aquella prenda de generosidad, su perfecta ofrenda, y se apresur&oacute; a la siguiente habitaci&oacute;n. A ella el contexto la hab&iacute;a zarandeado con fuerza. Hab&iacute;a tenido que mudarse innumerables veces, los cambios eran siempre tortuosos; los caseros siempre se resist&iacute;an a devolver las fianzas, siempre ten&iacute;a que presionar, a veces hab&iacute;a tenido hasta que denunciar. Al ser Ana &mdash;Ana la enfermera y no cualquier otra Ana&mdash;, el maltrato de los monopolistas del suelo resultaba a&uacute;n m&aacute;s ruin. Durante la pandemia en Espa&ntilde;a se rutiniz&oacute; el emotivo gesto de aplaudir al personal sanitario desde las ventanas y balcones cada d&iacute;a a las ocho de la tarde. Cuando la emergencia sanitaria se calm&oacute;, los mismos trabajadores cuyo sacrificio se hab&iacute;a reconocido con esta y otras manifestaciones simb&oacute;licas cursis &mdash;coreograf&iacute;as grabadas en v&iacute;deo, carteles infantiles colgados de los balcones, torpes mosaicos humanos formando la palabra &ldquo;gracias&rdquo;&mdash; siguieron haciendo lo suyo en condiciones iguales o peores, y la misi&oacute;n privatizadora de la derecha, que acababa de revelarse como asesina, continu&oacute; su curso con normalidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nerea Pérez de las Heras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/amor-relata-nerea-perez-heras-fantasma-accidente-le-cambio-cuerpo-vida_129_13476983.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 31 Aug 2026 19:30:10 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4171209e-ffbe-44fc-b359-c7f88c6b3ad6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x809y202.jpg" length="13444010" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4171209e-ffbe-44fc-b359-c7f88c6b3ad6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x809y202.jpg" type="image/jpeg" fileSize="13444010" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA['El amor': cómo relata Nerea Pérez de las Heras en 'Fantasma' el accidente que le cambió el cuerpo y la vida]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4171209e-ffbe-44fc-b359-c7f88c6b3ad6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x809y202.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Kiki Morente, Lagartija Nick y 'Omega' en el Generalife: la muerte como victoria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/kiki-morente-lagartija-nick-omega-generalife-muerte-victoria_129_13475593.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/19796052-2199-4c58-a0a3-c34831779a2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1621y322.jpg" width="1200" height="675" alt="Kiki Morente, Lagartija Nick y &#039;Omega&#039; en el Generalife: la muerte como victoria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Granada es la ciudad de los muertos y el rey de esos espectros es Lorca, al que conjura esta noche en una ceremonia que otros llaman concierto en la que sobrevolarán fantasmas y presencias y espíritus, el de Leonard Cohen, el de Jesús Arias, el de Enrique Morente</p><p class="subtitle">Diecisiete años de luto es suficiente: los amigos convencen a Poison Ivy de dar a los Cramps el lugar que merecen
</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Vive Morente leo en un dibujo en una pared frente al bar Provincias donde entro a tomarme dos ca&ntilde;as furtivas y camino del siguiente bar veo el rostro de Lorca sonriente en la bolsa de tela colgada del hombro medio rojo por el sol de una turista que no sonr&iacute;e y en el tren que me trae a la ciudad y al pasado, pues los trenes que nos llevan a las ciudades donde nacimos emprenden dos viajes, en ese tren veo la silueta de la Alhambra y arriba el Generalife apuntados bajo un sol t&iacute;mido que estallar&aacute; a media tarde como una supernova. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Granada ha temblado durante semanas, agitada como est&aacute; por la muerte y los muertos que no descansan desde el lejano 1936, manchadas las tapias de sangre que nadie ha limpiado. Esa es la sangre que alimenta la ciudad, un r&iacute;o como de &oacute;xido debajo del r&iacute;o tapado por el asfalto. Esta es la ciudad de los muertos y el rey de esos espectros es Lorca, al que se va a conjurar esta noche en una ceremonia que otros llaman concierto en la que sobrevolar&aacute;n fantasmas y presencias y esp&iacute;ritus, el de Leonard Cohen, el de Jes&uacute;s Arias, el de Enrique Morente. Las canciones sal&iacute;an entonces, &eacute;ramos ni&ntilde;os casi, no &eacute;ramos hombres, de un cd comprado con el dinero malahorrado de poner copas en el bar donde una noche conozco a Antonio Arias, dos, tres a&ntilde;os despu&eacute;s de lo que &eacute;l llama el tsunami o quiz&aacute; no usa esa palabra y mi memoria la sustituye por la que us&oacute;, el tsunami al que sobrevivi&oacute; y yo lo llam&eacute; victoria p&iacute;rrica y a &eacute;l le gust&oacute; ese t&eacute;rmino. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Espera la noche en el Generalife donde se cierra la residencia de tres d&iacute;as de la gira aniversario de </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Omega</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> en la que Kiki Morente toma el lugar de su padre y se pone al frente de una banda de cantaores palmeros guitarristas percusionistas y Lagartija Nick y al girarme para buscar el rostro de mis amigos Alonso y Alba con los que subo siento mi vieja camiseta de Slayer quedarse enganchada, treinta a&ntilde;os antes, en un agujero que alguien ha hecho en la verja de Feria de Muestras de Armilla para que nos colemos al Esp&aacute;rrago Rock y nos colamos porque tampoco podr&iacute;amos haber pagado las entradas y venimos a ver a Morente con los Lagartija que andan paseando el estrenado </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Omega </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">y all&iacute; antes del concierto bebemos, beb&iacute;amos, calimocho malo calentorro y aprendimos que la muerte anda siempre cerca, olisqueando y cuando escuchamos a Enrique cantar </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>t&uacute; vienes vendiendo flores, t&uacute; vienes vendiendo flores, las tuyas son amarillas, las m&iacute;as de tos colores</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, alguien dijo aquella tarde de abril, recuerdo el miedo que me recorri&oacute;, alguien dijo que el amarillo era la muerte para Lorca. </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Omega</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> nos ense&ntilde;&oacute; a morir y esta noche y aquella tarde coexisten en el tiempo &uacute;ltimo con los ojos cerrados por la muerte futura. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Consigo una lata de Alhambra en los camerinos antes de que empiece todo, un abrazo r&aacute;pido al guitarrista Juan Codorni&uacute;, elegante en su traje de rayas, un beso a Isa, siempre sonriente, entreveo al Popo, percusionista alto, pendientes de oro, colgantes, y all&iacute; est&aacute; Estrella, m&aacute;s guapa que nunca y Kiki va imponente de negro y me gustan estos minutos previos, los nervios entre ellos del ratito antes, los abrazos, los golpes cari&ntilde;osos, las confidencias, esa mezcla de timidez prudencia y amabilidad. Y salen al escenario, cercado por cipreses y nadie se le olvidar&aacute; esta noche lo cerca que estamos del cementerio. El flamenco es una puerta que se abre desde dentro, dec&iacute;a Antonio, al que ahora no veo entre los dem&aacute;s, andar&aacute; por ah&iacute; calentando, me acuerdo de algunas risas, claro, de la desconfianza, me acuerdo de que </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Omega</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> es fruto de su empuje y sufrimiento y compromiso y la intuici&oacute;n de Enrique y Aurora, Enrique sonriente aquella otra tarde que es tambi&eacute;n esta tarde, en Armilla, con un punto guas&oacute;n como siempre ten&iacute;a, a la vez intenso y jondo y no se me olvida, c&oacute;mo podr&iacute;a, que algunos, ellos saben quienes son, torcieron la cara ante el disco y los conciertos. Mirad debajo de las camas, os digo, o en el azogue de los espejos porque os espera algo escondido, fruto del impulso el&eacute;ctrico que surgi&oacute; de vuestro desprecio. Cada a&ntilde;o crece y un d&iacute;a crece tanto que te devora las tripas y te ves desangrarte t&uacute; y tu desprecio de entonces. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Empieza la ceremonia en el Generalife y no s&eacute; si el tiempo transcurrido est&aacute; delante o detr&aacute;s, si me precede o me sigue, los recuerdos del futuro, adelantarse al pasado, Enrique Morente en Armilla hace treinta a&ntilde;os, Kiki Morente aqu&iacute;. </span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3a21d83-f8a3-479e-9a45-dba9431cc739_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3a21d83-f8a3-479e-9a45-dba9431cc739_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3a21d83-f8a3-479e-9a45-dba9431cc739_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3a21d83-f8a3-479e-9a45-dba9431cc739_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3a21d83-f8a3-479e-9a45-dba9431cc739_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3a21d83-f8a3-479e-9a45-dba9431cc739_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c3a21d83-f8a3-479e-9a45-dba9431cc739_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los músicos de Lagartija Nick con máscaras, acompañados de Kiki Morente"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los músicos de Lagartija Nick con máscaras, acompañados de Kiki Morente                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Salen los rockeros, las m&aacute;scaras blancas casi mortuorias los protegen de las miradas, los flamencos aparecen a un lado y otro, enlutados elegantes serios concentrados, </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>primero conquistaremos Manhattan,</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> canta Kiki, sigue Antonio, </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>despu&eacute;s conquistaremos Berl&iacute;n</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">. Se ver&aacute;n en la pantalla tras ellos soles ardientes lunas oscuras evocaciones fantasmag&oacute;ricas de Enrique como interrupciones e interferencias, </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>la aurora de Nueva York gime</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, cantan Enrique y Kiki, </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>por las inmensas escaleras</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> y luego Antonio, que es flamenco porque canta flamenco, </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>agua que no desemboca </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">y aparece Israel Galv&aacute;n, medias altas y tacones cresta de claveles, en nombre de los heterodoxos y los raros y su baile me recuerda que esta fue la m&uacute;sica de los raros y los heterodoxos y un poco de los despose&iacute;dos y Kiki toma el centro del escenario, por derecho, los focos rojos, y canta Enrique y canta Kiki, </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>qui&eacute;n te escribir&aacute; canciones de amor,</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> aprendimos a querer el flamenco, y sigue el </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Kyrie Eleison </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">y un </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Martinete </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">nos lleva a </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Omega (Poema para los muertos</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">) Enrique hablando a su madre, Kiki hablando a su padre, todos evocando la muerte y todos cantamos, no lo podemos evitar lo de </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>no duerme nadie, por el cielo nadie</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, Enrique y Kiki cantan a la vez en dos tiempos que son el mismo tiempo, se superponen, Antonio a un lado y otro de los dos y sigue el toque fino elegante de Juan Habichuela Nieto, se escucha el grito de </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>asesinao por el cielo</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> y el </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Aleluya</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> que evoca a los amores perdidos como si fueran muertos esta vez con los teclados de Jota Jota que adquieren una textura misteriosa, se canta por el desamor como si fuera una derrota final, </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>la tierra por ser la tierra, se comer&aacute; mi dolor</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, se evoca el </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Alegato contra las Armas</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> de Enrique y Kiki termina cantando aquellos versos que cantaron Lole y Manuel, </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Se&ntilde;or de los espacios infinitos, t&uacute; que tienes la paz entre las manos, derr&aacute;mala Se&ntilde;or te lo suplico, y ens&eacute;&ntilde;ales a amar a mis hermanos</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> y el </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Peque&ntilde;o vals vien&eacute;s</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> adquiere una tonalidad melanc&oacute;lica casi dulce, un beso inesperado, los labios calientes que nos recuerdan que seguimos vivos y que podemos bailar. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Omega</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> es un juramento, dice Antonio en el escenario antes de que se despidan, y veo a Popo jalear, alto y alegre en ese canto de vida y muerte, y aparece Aurora y se echa una pata&iacute;ta y su belleza tiene algo fr&aacute;gil, de la misma fragilidad de esta noche y puedo ver en el rostro de Kiki el rastro de una emoci&oacute;n que le cuesta contener y en Armilla al mismo tiempo treinta a&ntilde;os antes Antonio canta una letra de Val del Omar, </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>el&eacute;ctrico &eacute;xtasis, movimiento continuo en alta frecuencia, eternamente en vuelo</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, suenan las guitarras duras y Enrique entra por tangos, </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>gitana si me quisieras te comprar&iacute;a en Gran&aacute; la mejor cueva que hubiera</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, y a un lado est&aacute; &eacute;l y al otro, en el Generalife est&aacute; Estrella que irrumpe en el bis de </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Manhattan</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> como irrump&iacute;a su voz en aquel disco y no nos hemos recuperado a&uacute;n de haber escuchado su voz y se cierran dos cortinas rojas enormes que llegan hasta el cielo en dos tiempos y veo a Roc&iacute;o llorando sin parar y qu&eacute; mejor que derramar l&aacute;grimas aqu&iacute; en la Alhambra, donde tanto se perdi&oacute;. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Veintiocho a&ntilde;os atr&aacute;s salimos en silencio por la puerta principal de la feria de muestras de Armilla, sin que nadie se percate de que nos hemos colado, el agujero en la camiseta de Slayer, las zapatillas viejas siempre rotas llenas de polvo, de regreso al barrio, los bolsillos sin un duro como siempre, con algo de hambre, con sue&ntilde;o, entendemos ahora mejor la ciudad en la que nacimos, la ciudad que nos espera para morir. Giro la cabeza, de vuelta al presente si es que existiera el presente, me protegen los bosques de la Alhambra y volvemos, despu&eacute;s de un abrazo r&aacute;pido con Kiki y un ole y otro con Antonio, que se quita el sombrero. Camino junto a Mafo y Berta, un rato en silencio, con una sonrisa triste. Agradecido a los muertos por vencer. </span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Navarro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/kiki-morente-lagartija-nick-omega-generalife-muerte-victoria_129_13475593.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 30 Aug 2026 19:58:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/19796052-2199-4c58-a0a3-c34831779a2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1621y322.jpg" length="8983228" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/19796052-2199-4c58-a0a3-c34831779a2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1621y322.jpg" type="image/jpeg" fileSize="8983228" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Kiki Morente, Lagartija Nick y 'Omega' en el Generalife: la muerte como victoria]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/19796052-2199-4c58-a0a3-c34831779a2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1621y322.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Granada,Conciertos,Federico García Lorca,Flamenco,Rock,Enrique Morente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La contrainteligencia rusa no consiguió convertir a una Pussy Riot en espía secreto, pero lo intentó hasta el extremo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/contrainteligencia-rusa-no-consiguio-convertir-pussy-riot-espia-secreto-extremo_129_13472497.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9e375b94-e3cc-4bd9-9936-1cb4426ac77e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x403y205.jpg" width="1200" height="675" alt="La contrainteligencia rusa no consiguió convertir a una Pussy Riot en espía secreto, pero lo intentó hasta el extremo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Margarita Konovalova, apodada Rita Flores en el grupo de punk activista y nombre en clave Harley para los servicios de espionaje de Putin, ha contado en una entrevista que la obligaron a tener una emboscada a su exnovio, editor de un medio crítico con el Gobierno</p><p class="subtitle">Este texto forma parte del boletín de Cultura, suscríbete para recibirlo junto a la agenda cultural todos los viernes</p></div><p class="article-text">
        Viendo la evoluci&oacute;n de Rusia en estos quince a&ntilde;os, resulta a&uacute;n m&aacute;s sorprendente <a href="https://www.eldiario.es/amnistiaespana/pussy-riot-ano-libertad_132_5597805.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la irrupci&oacute;n de Pussy Riot en 2011</a>. Nos enamoramos de ellas cuando salieron, con los rostros protegidos por balaclavas chillones, haciendo el punkarra a la catedral de Mosc&uacute; en 2012. Fueron r&aacute;pidamente detenidas y encarceladas. En aquel momento, nos pareci&oacute; que lo que estaban desafiando era a la religi&oacute;n. A&ntilde;os despu&eacute;s, entendimos que era a la democracia misma.
    </p><p class="article-text">
        En el imprescindible documental <em>Una plegaria punk </em>(producido por HBO, <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=f50480fda4&amp;e=3675118dc1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se puede ver en Filmin</a>) vemos c&oacute;mo se desarroll&oacute; el juicio que las sentenci&oacute; a dos a&ntilde;os de prisi&oacute;n por haber &ldquo;socavado el orden social&rdquo; aquel d&iacute;a en la iglesia ortodoxa. Nadezhda Tolok&oacute;nnikova, a quien vimos en el banquillo con una camiseta con el lema antifascista espa&ntilde;ol &ldquo;No pasar&aacute;n&rdquo;, dijo que la sentencia era un s&iacute;ntoma de que &ldquo;la libertad est&aacute; desapareciendo&rdquo; en Rusia. Un s&iacute;ntoma y un presagio de que vendr&iacute;an cosas peores.
    </p><p class="article-text">
        Las integrantes de Pussy Riot en el exilio siguen recibiendo condenas, sin estar siquiera detenidas. El a&ntilde;o pasado, Mariya Alyokhina, en busca y captura desde 2022 y que ya hab&iacute;a pasado por la c&aacute;rcel tras el primer juicio, fue sentenciada a 13 a&ntilde;os de c&aacute;rcel <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=1ab21882f3&amp;e=3675118dc1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por criticar la invasi&oacute;n de Ucrania</a>.
    </p><p class="article-text">
        Y no es solo la libertad religiosa, Putin o la guerra en Ucrania. &ldquo;En Rusia, si eres gay, te pueden matar sin miramientos. Cuando comienzan este tipo de ataques, es f&aacute;cil llegar al fascismo. Es precisamente contra lo que luchamos&rdquo;, <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=9c9a3977c7&amp;e=3675118dc1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dijo Alyokhina en una entrevista</a> con elDiario.es en el a&ntilde;o 2019.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eaab8850-ff2f-440b-950e-94bfce1b6c0b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eaab8850-ff2f-440b-950e-94bfce1b6c0b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eaab8850-ff2f-440b-950e-94bfce1b6c0b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eaab8850-ff2f-440b-950e-94bfce1b6c0b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eaab8850-ff2f-440b-950e-94bfce1b6c0b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eaab8850-ff2f-440b-950e-94bfce1b6c0b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/eaab8850-ff2f-440b-950e-94bfce1b6c0b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El grupo de música punk feminista, Pussy Riot "
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El grupo de música punk feminista, Pussy Riot                             </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Actualmente, <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=d716c28837&amp;e=3675118dc1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rusia tiene una lista p&uacute;blica de 22.000 personas</a> a las que considera &ldquo;terroristas o extremistas&rdquo;, Pussy Riot est&aacute; entre ellas. El objetivo es hacer pasar la disidencia por terrorismo, y as&iacute; aplastar a activistas como ellas. 
    </p><p class="article-text">
        Esta semana ha saltado una historia dif&iacute;cil de interpretar sin contar con mayor informaci&oacute;n de contexto. <a href="https://portmedia.info/not-news/rita-flores" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En una entrevista en un medio ruso</a>, una excomponente de Pussy Riot &mdash;Margarita Konovalova, apodada Rita Flores&mdash; revel&oacute; que fue reclutada por la inteligencia rusa para espiar a sus compa&ntilde;eras y su entorno.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Flores, los agentes que la detuvieron la extorsionaron, amenaz&aacute;ndola con convertirla en &ldquo;el mayor satan&aacute;s de toda Rusia&rdquo;, seg&uacute;n sus palabras. Tambi&eacute;n le aseguraron que matar&iacute;an a su familia si no cooperaba.
    </p><p class="article-text">
        El primer trabajo de Flores (nombre en clave, Harley) como esp&iacute;a fue redactar perfiles de un par de folios de un alista de artistas que le dieron, como el creador de street art <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=8a92f6f7f3&amp;e=3675118dc1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Philippenzo</a> o el performer <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=c283c4b197&amp;e=3675118dc1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pavel Krisevich</a>. La agencia de espionaje (FSB, heredera de la KGB), le pidi&oacute; que averiguara informaci&oacute;n muy personal de ellos, en especial si estaban deprimidos: &ldquo;Porque si est&aacute;n deprimidos, significa que est&aacute;n enfermos. As&iacute; que podemos trabajar con eso&rdquo;, afirma que le dijeron. La t&aacute;ctica de Rita Flores fue suministrar informaci&oacute;n inservible, una gran cantidad de detalles que ella consideraba inofensivos, como cu&aacute;l era la marca de cerveza favorita de estas personas. Otro recurso que utiliz&oacute; para entorpecer este trabajo fue alejar a las personas, procurando que se enfadaran o se enemistaran para que as&iacute; fuera imposible obtener informaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La peor de las misiones se la asignaron el verano pasado: participar en el asesinato de su exnovio. Precisamente, Rita Flores hab&iacute;a sido captada, seg&uacute;n narr&oacute;, <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=38b6b6dbd9&amp;e=3675118dc1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">durante el registro de su domicilio durante la investigaci&oacute;n contra su ex</a>, Pyotr Verzilov, editor del medio cr&iacute;tico Mediazona y colaborador de las Pussy y otro grupo similar, Voina. A Verzilov le acusaron de &ldquo;difundir noticias falsas sobre el ej&eacute;rcito ruso&rdquo;. Casi tres a&ntilde;os despu&eacute;s de aquella investigaci&oacute;n, y con Verzilov exiliado, se encontraba con que la FSB le ped&iacute;a que se citara con &eacute;l en un caf&eacute; de Serbia, donde le preparar&iacute;an una emboscada.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b23b8e1-909d-4c7b-91bb-5cee5a044a69_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b23b8e1-909d-4c7b-91bb-5cee5a044a69_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b23b8e1-909d-4c7b-91bb-5cee5a044a69_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b23b8e1-909d-4c7b-91bb-5cee5a044a69_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b23b8e1-909d-4c7b-91bb-5cee5a044a69_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b23b8e1-909d-4c7b-91bb-5cee5a044a69_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6b23b8e1-909d-4c7b-91bb-5cee5a044a69_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Nadya Tolokonnikova durante el juicio"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Nadya Tolokonnikova durante el juicio                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La reacci&oacute;n de Flores fue extravagante, pero funcion&oacute;. Utiliz&oacute; la moral rusa, contra la que ella hab&iacute;a peleado, en su beneficio: se cas&oacute; con su novio actual de un d&iacute;a para otro. Despu&eacute;s se dirigi&oacute; a los servicios de inteligencia y les dijo: mi marido no me deja que me encuentre con mi ex, &iquest;qu&eacute; clase de mujer ser&iacute;a si lo hiciera? Y funcion&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Esta historia deber&iacute;a hacernos <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=2cef211e5c&amp;e=3675118dc1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">saltar directamente al libro</a> que public&oacute; el a&ntilde;o pasado Nadya Tolokonnikova, titulado <em>Police State</em>, que recoge el material que la artista utiliz&oacute; en <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=16547567cf&amp;e=3675118dc1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la exposici&oacute;n que comisari&oacute; en Los &Aacute;ngeles</a>, donde se mostraron obras realizadas por artistas disidentes rusos en prisi&oacute;n o que hab&iacute;an pasado por ella. Durante aquella muestra, sucedieron protestas contra el ICE en la puerta del MOCA y tambi&eacute;n del movimiento No Kings Day, que han sido incorporadas al libro.
    </p><p class="article-text">
        Acompa&ntilde;ando un v&iacute;deo que Tolok&oacute;nnikova grab&oacute; cantando junto a soldados ucranianos de la <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=5a08844043&amp;e=3675118dc1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Brigada Jartia</a>, la artista escribi&oacute; en un post: &ldquo;Nadie est&aacute; a salvo mientras la Rusia totalitaria siga incontrolable&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Cabrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/contrainteligencia-rusa-no-consiguio-convertir-pussy-riot-espia-secreto-extremo_129_13472497.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Aug 2026 10:56:28 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9e375b94-e3cc-4bd9-9936-1cb4426ac77e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x403y205.jpg" length="40099" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9e375b94-e3cc-4bd9-9936-1cb4426ac77e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x403y205.jpg" type="image/jpeg" fileSize="40099" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La contrainteligencia rusa no consiguió convertir a una Pussy Riot en espía secreto, pero lo intentó hasta el extremo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9e375b94-e3cc-4bd9-9936-1cb4426ac77e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x403y205.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Rusia,Pussy Riot,Punk,Activistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Bienvenidos a Hogwarts': los fans de Harry Potter vuelven a celebrar un 1 de septiembre mágico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/fans-harry-potter-celebran-vuelta-hogwarts-londres-1-septiembre_1_13480375.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/71aee5d1-74fc-4e3e-9dd6-8de604fa8777_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x232y740.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Bienvenidos a Hogwarts&#039;: los fans de Harry Potter vuelven a celebrar un 1 de septiembre mágico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los cientos de seguidores también esperan el inminente estreno de la nueva serie sobre la saga fantástica</p><p class="subtitle">La serie de 'Harry Potter' rediseña los escudos de las 4 casas de Hogwarts para acercarse a la descripción de los libros
</p></div><p class="article-text">
        Cientos de seguidores de 'Harry Potter' venidos de todos los rincones del mundo se dieron cita este martes en Londres para celebrar, como cada 1 de septiembre, el inicio de curso en la escuela ficticia de magia y hechicer&iacute;a de Hogwarts y el inminente estreno de la <a href="https://www.eldiario.es/vertele/series/serie-harry-potter-cambiara-escudos-hogwarts-acercarse-son-libros-vt_1_13479657.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nueva serie</a> sobre la saga fant&aacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        En la primera entrega, 'Harry Potter y la Piedra Filosofal', la escritora J.K. Rowling describe una escena concreta: a las 11 de la ma&ntilde;ana del primer d&iacute;a de septiembre, Harry Potter acude a la estaci&oacute;n londinense de King&acute;s Cross para tomar el tren hacia Hogwarts desde la plataforma 9 y 3/4, a la que solo se puede acceder atravesando una pared m&aacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Este martes, para tratar de descongestionar la estaci&oacute;n original, la plataforma de contenido bajo demanda HBO Max ha trasladado esta escena hasta el antiguo mercado de Old Billingsgate, a orillas del r&iacute;o T&aacute;mesis, con una experiencia interactiva para 'fans' para celebrar los m&aacute;s de 25 a&ntilde;os de historia de la saga y el inicio de una nueva era, con nuevas caras, antes del lanzamiento de la serie, prevista para el d&iacute;a de Navidad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f122a0a-3f9f-4caa-a8cf-9e866715eb38_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x1360y215.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f122a0a-3f9f-4caa-a8cf-9e866715eb38_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x1360y215.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f122a0a-3f9f-4caa-a8cf-9e866715eb38_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x1360y215.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f122a0a-3f9f-4caa-a8cf-9e866715eb38_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x1360y215.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f122a0a-3f9f-4caa-a8cf-9e866715eb38_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1360y215.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f122a0a-3f9f-4caa-a8cf-9e866715eb38_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1360y215.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3f122a0a-3f9f-4caa-a8cf-9e866715eb38_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1360y215.jpg"
                    alt="Una fan de Harry Potter celebra el primer día de curso"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una fan de Harry Potter celebra el primer día de curso                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los primeros privilegiados en disfrutar de esta experiencia fueron, adem&aacute;s de la prensa, decenas de 'influencers' especializados en 'Harry Potter', venidos desde pa&iacute;ses de Europa o Latinoam&eacute;rica, armados con sus tel&eacute;fonos m&oacute;viles, c&aacute;maras, tr&iacute;podes, y micr&oacute;fonos, para no perder detalle del evento y relatarlo minuto a minuto para sus miles de seguidores.
    </p><p class="article-text">
        Como si estuvieran en la piel de sus personajes favoritos, pudieron montarse en el Hogwarts Express, la posibilidad de enviar una carta a trav&eacute;s del correo m&aacute;gico de lechuzas, vestirse con el uniforme de su casa m&aacute;gica correspondiente o aguardar la salida del tren hacia Hogwarts con la emblem&aacute;tica cuenta atr&aacute;s.
    </p><h2 class="article-text">Un viaje generacional</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Para m&iacute; es un sue&ntilde;o, no me creo que est&eacute; aqu&iacute;. &iquest;Qui&eacute;n me iba a decir con 11 a&ntilde;os que iba a estar -en Londres- viviendo un momento tan importante como es un 1 de septiembre, la vuelta a casa?&rdquo;, afirm&oacute; a EFE la creadora de contenido espa&ntilde;ola Jenn Royal.
    </p><p class="article-text">
        Junto a ella, el madrile&ntilde;o Sergio Casas, conocido en redes como 'El Traslador', recuerda con ilusi&oacute;n c&oacute;mo su vida &ldquo;cambi&oacute;&rdquo; despu&eacute;s de ver por primera vez la primera pel&iacute;cula de 'Harry Potter' y emprendi&oacute; &ldquo;un viaje de no retorno&rdquo; que le ha acompa&ntilde;ado durante su infancia, adolescencia y ahora en la edad adulta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fe70136-5510-40ff-9b76-f62aea64c02c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x588y1042.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fe70136-5510-40ff-9b76-f62aea64c02c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x588y1042.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fe70136-5510-40ff-9b76-f62aea64c02c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x588y1042.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fe70136-5510-40ff-9b76-f62aea64c02c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x588y1042.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fe70136-5510-40ff-9b76-f62aea64c02c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x588y1042.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fe70136-5510-40ff-9b76-f62aea64c02c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x588y1042.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8fe70136-5510-40ff-9b76-f62aea64c02c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x588y1042.jpg"
                    alt="Miles de seguidores de &#039;Harry Potter&#039; se reúnen en Londres para celebrar la salida del tren hacia la escuela ficticia de magia y hechicería de Hogwarts"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Miles de seguidores de &#039;Harry Potter&#039; se reúnen en Londres para celebrar la salida del tren hacia la escuela ficticia de magia y hechicería de Hogwarts                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Por ello, la serie le parece un &ldquo;regalo&rdquo; para todos los seguidores de la saga y espera que pueda plasmar escenas y personajes de los libros que no se han visto en las pel&iacute;culas, con &ldquo;frescura y tramas m&aacute;s desarrolladas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una emoci&oacute;n similar es la que comparten con EFE Rishla y Josephine, madre e hija. La primera devor&oacute; los libros durante su &eacute;poca universitaria y relata que, despu&eacute;s de ser madre se los le&iacute;a a sus hijos; han visto las pel&iacute;culas juntos y desean poder hacer lo mismo con la nueva serie.
    </p><p class="article-text">
        La llegada de 'Harry Potter' a la peque&ntilde;a pantalla vendr&aacute; de la mano de un renovado elenco de actores, y no viene exenta de pol&eacute;mica; pero en este evento patrocinado, el nombre de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/emma-watson-habla-primera-vez-publicamente-disputas-j-k-rowling-acerca-personas-trans_1_12633341.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la escritora J.K. Rowling -tildada de tr&aacute;nsfoba</a> por sus m&uacute;ltiples declaraciones p&uacute;blicas sobre su visi&oacute;n sobre la mujer y la identidad de g&eacute;nero- es pr&aacute;cticamente un tab&uacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/fans-harry-potter-celebran-vuelta-hogwarts-londres-1-septiembre_1_13480375.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Sep 2026 16:30:55 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/71aee5d1-74fc-4e3e-9dd6-8de604fa8777_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x232y740.jpg" length="609270" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/71aee5d1-74fc-4e3e-9dd6-8de604fa8777_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x232y740.jpg" type="image/jpeg" fileSize="609270" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA['Bienvenidos a Hogwarts': los fans de Harry Potter vuelven a celebrar un 1 de septiembre mágico]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/71aee5d1-74fc-4e3e-9dd6-8de604fa8777_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x232y740.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El beso de 1,6 millones de los hermanos Gallagher: un cuadro que reabre la guerra del copyright]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/beso-1-6-millones-hermanos-gallagher-cuadro-reabre-guerra-copyright_1_13476142.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/00d56f6d-2a91-441b-8129-9e5e63103826_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150144.jpg" width="718" height="404" alt="El beso de 1,6 millones de los hermanos Gallagher: un cuadro que reabre la guerra del copyright"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El fotógrafo Justin Thomas demanda a la pintora Elizabeth Peyton por convertir su foto de los líderes de Oasis en una obra millonaria subastada en Sotheby's, lo cual reabre una pregunta que el arte lleva formulándose desde Warhol: ¿dónde acaba la inspiración y empieza la copia?</p><p class="subtitle">Austria busca a dos hombres que robaron un valioso collar histórico de un museo vienés con un martillo
</p></div><p class="article-text">
        Hay una foto que lleva treinta a&ntilde;os sirviendo de prueba de que incluso las relaciones m&aacute;s complicadas pueden darse una tregua. <a href="https://hangingaroundbooks.com/products/coming-soon-how-does-it-feel-oasis-1995-2003?srsltid=AfmBOooB5r8BpvmlUAa64QwWMHUNeLmnh7NnZS0rx8GHTZQ4aI5_0q1H" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En ella</a>, Noel Gallagher besa en la mejilla a su hermano Liam durante una fiesta en Earl's Court, Londres, en 1995. Para cualquiera que conociera m&iacute;nimamente a Oasis, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/mirando-furia-30-anos-odio-amor-noel-liam-gallagher-oasis_1_11611519.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la imagen era una rareza algo c&oacute;mica</a>.
    </p><p class="article-text">
        Los hermanos, que ese mismo a&ntilde;o se hab&iacute;an insultado sin piedad en una entrevista filtrada por el semanario especializado New Musical Express, y hab&iacute;an protagonizado un circo medi&aacute;tico de peleas durante la grabaci&oacute;n de <em>(What&rsquo;s the Story) Morning Glory?, </em>posaban ah&iacute;, por una vez, abrazados. Esa tensi&oacute;n entre lo que se sab&iacute;a de ellos y lo que mostraba la foto es, probablemente, lo que la volvi&oacute; ic&oacute;nica. Treinta a&ntilde;os despu&eacute;s, y con<a href="https://www.eldiario.es/cultura/vuelve-oasis-batalla-personal-cultural-lucrativa-reino-unido_1_12416751.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Oasis ya reconciliados</a> sobre los escenarios tras su gira de 2025, esa misma fotograf&iacute;a ha dado pie a otra pol&eacute;mica, esta vez entre el autor de la imagen y la pintora Elizabeth Peyton. 
    </p><p class="article-text">
        Todo comenz&oacute; cuando en abril de este a&ntilde;o el fot&oacute;grafo gal&eacute;s <a href="https://www.instagram.com/justinthomasrockphotos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Justin Thomas</a>, instalado en Espa&ntilde;a, recibi&oacute; una llamada de Sotheby's, quer&iacute;an licenciar su foto como &ldquo;ilustraci&oacute;n comparativa&rdquo; para el cat&aacute;logo online de una subasta. Iban a vender un cuadro de la pintora estadounidense Elizabeth Peyton, <em>Earl's Court (Liam + Noel)</em> (1996), y necesitaban mostrar la referencia junto a la obra. Thomas llevaba a&ntilde;os sin pensar demasiado en aquella instant&aacute;nea publicada en la portada de su libro <em>How Does It Feel? Oasis 1995-2002, </em>que sali&oacute; hace apenas dos a&ntilde;os. Quiz&aacute; por eso, acept&oacute; 2.000 d&oacute;lares (1.700 euros) por un a&ntilde;o de uso digital y dos semanas en la tarjeta impresa del lote.
    </p><p class="article-text">
        Fue entonces cuando vio el cuadro por primera vez. Y ah&iacute; empez&oacute; lo que para Thomas fue un movimiento extra&ntilde;o, apenas una semana despu&eacute;s de cerrar el trato, su fotograf&iacute;a desapareci&oacute; del cat&aacute;logo. Sotheby's le explic&oacute; que la hab&iacute;an retirado &ldquo;a petici&oacute;n del representante de la artista&rdquo; y, dado que ya no iba a tener el uso completo pactado, le propuso rebajar el precio. Thomas acept&oacute; 1.500 d&oacute;lares (1.300 euros) y dej&oacute; pasar el asunto. La subasta sigui&oacute; adelante sin su nombre en ning&uacute;n sitio, y el cuadro se vendi&oacute; el pasado mayo por 1,92 millones de d&oacute;lares (1,6 millones de euros).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/658ecba8-67b7-4f9b-bd7c-908b94c2d732_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/658ecba8-67b7-4f9b-bd7c-908b94c2d732_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/658ecba8-67b7-4f9b-bd7c-908b94c2d732_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/658ecba8-67b7-4f9b-bd7c-908b94c2d732_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/658ecba8-67b7-4f9b-bd7c-908b94c2d732_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/658ecba8-67b7-4f9b-bd7c-908b94c2d732_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/658ecba8-67b7-4f9b-bd7c-908b94c2d732_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Portada del libro &#039;How Does It Feel? Oasis 1995/2002 - Photography by Justin Thomas&#039; publicada por Hanging Around Books en 2024, de solo 250 ejemplares"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Portada del libro &#039;How Does It Feel? Oasis 1995/2002 - Photography by Justin Thomas&#039; publicada por Hanging Around Books en 2024, de solo 250 ejemplares                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Fue mirando esa pieza con calma cuando Thomas lleg&oacute; a la conclusi&oacute;n de que lo que ten&iacute;a delante era, en sus propias palabras dentro de la demanda, &ldquo;una copia esclava&rdquo; (r&eacute;plica exacta sin aportaci&oacute;n art&iacute;stica) de su fotograf&iacute;a, y sospech&oacute; que retirar su imagen del cat&aacute;logo hab&iacute;a sido una forma de &ldquo;ocultar los or&iacute;genes&rdquo; del cuadro.
    </p><p class="article-text">
        El 20 de agosto, Thomas present&oacute; una demanda por infracci&oacute;n de derechos de autor en el Distrito Sur de Nueva York contra Peyton, su galer&iacute;a (David Zwirner) y Sotheby's. Su abogado, Terry Parker, sostiene que el lienzo reproduce pr&aacute;cticamente todos los elementos protegibles de la foto original la composici&oacute;n, la postura de los hermanos, el gesto de sus caras, la inclinaci&oacute;n de las cabezas, incluso la posici&oacute;n del anillo de Liam sobre el hombro de Noel. Seg&uacute;n la demanda, lo &uacute;nico que cambia es el soporte, un ligero recorte y la adici&oacute;n de color y pincelada, cambios insuficientes para que la obra se considere &ldquo;transformadora&rdquo; y quede protegida como uso leg&iacute;timo. 
    </p><h2 class="article-text">Una reputaci&oacute;n construida sobre im&aacute;genes ajenas</h2><p class="article-text">
        Peyton lleva tres d&eacute;cadas retratando con la misma t&eacute;cnica de trazo suelto, colores saturados y cierta fragilidad andr&oacute;gina, tanto a amigos y parejas como a estrellas de cine, m&uacute;sicos famosos o figuras de la monarqu&iacute;a sin apenas jerarqu&iacute;a entre unos y otros. Buena parte de su m&eacute;todo consiste en utilizar fotograf&iacute;as de otros o fotogramas de cine como inspiraci&oacute;n para pintar sus dibujos o lienzos. Entre sus &uacute;ltimos trabajos, por ejemplo, se puede encontrar una ilustraci&oacute;n basada en un fotograma de la pel&iacute;cula <em>Call Me By Your Name</em>, de Luca Guadagnino.
    </p><p class="article-text">
        Y no es la primera vez que ese m&eacute;todo la lleva a un tribunal. En 2014, el fot&oacute;grafo Dennis Morris, que retrat&oacute; a los Sex Pistols desde adolescente, la demand&oacute; por una serie de carboncillos que tomaban como modelo sus fotos de Sid Vicious y John Lydon. Eran dibujos sueltos, gestuales, que apenas conservaban la pose original. Peyton se defendi&oacute; alegando uso leg&iacute;timo y el caso termin&oacute; en un acuerdo privado en mayo de 2015. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/00d56f6d-2a91-441b-8129-9e5e63103826_source-aspect-ratio_50p_0_x666y367.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/00d56f6d-2a91-441b-8129-9e5e63103826_source-aspect-ratio_50p_0_x666y367.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/00d56f6d-2a91-441b-8129-9e5e63103826_source-aspect-ratio_75p_0_x666y367.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/00d56f6d-2a91-441b-8129-9e5e63103826_source-aspect-ratio_75p_0_x666y367.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/00d56f6d-2a91-441b-8129-9e5e63103826_source-aspect-ratio_default_0_x666y367.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/00d56f6d-2a91-441b-8129-9e5e63103826_source-aspect-ratio_default_0_x666y367.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/00d56f6d-2a91-441b-8129-9e5e63103826_source-aspect-ratio_default_0_x666y367.jpg"
                    alt="El cuadro de Elizabeth Peyton &#039;Earl&#039;s Court (Liam + Noel)&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El cuadro de Elizabeth Peyton &#039;Earl&#039;s Court (Liam + Noel)&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Pero tan solo un a&ntilde;o m&aacute;s tarde, Morris volvi&oacute; a amenazarla, esta vez por <em>John Lydon (Destroyed)</em>, un dibujo a tinta china que mostraba al cantante de los Sex Pistols con los brazos extendidos sobre fondo oscuro, demasiado parecido, seg&uacute;n &eacute;l, a una foto suya de 1977. Sotheby's retir&oacute; el dibujo de subasta a petici&oacute;n del propio consignatario justo antes de la puja, aunque s&iacute; vendi&oacute; otra obra de Peyton sobre Lydon esos mismos d&iacute;as.
    </p><h2 class="article-text">Warhol pierde</h2><p class="article-text">
        Ning&uacute;n litigio sobre apropiaci&oacute;n en la &uacute;ltima d&eacute;cada se libra del fantasma del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/warhol-plagiado-prince-limites-arte-robo_1_8872734.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">caso de la Andy Warhol Foundation contra la fot&oacute;grafa Goldsmith</a>.<em> </em>En 1984, la fot&oacute;grafa Lynn Goldsmith cedi&oacute; a la revista Vanity Fair el uso, por una sola vez, de un retrato que le hab&iacute;a hecho a Prince en 1981. La revista encarg&oacute; a Warhol una ilustraci&oacute;n basada en esa foto, que se public&oacute; con el cr&eacute;dito correspondiente y un pago de 400 d&oacute;lares (unos 350 euros) para Goldsmith. Lo que ella no sab&iacute;a es que Warhol hab&iacute;a hecho, adem&aacute;s, otras quince versiones de la imagen. Cuando Prince muri&oacute; en 2016, la Fundaci&oacute;n Warhol licenci&oacute; una de ellas, <em>Orange Prince</em>, a la revista por 10.000 d&oacute;lares (8.600 euros), sin avisar ni pagar a Goldsmith.
    </p><p class="article-text">
        El litigio que sigui&oacute; tard&oacute; siete a&ntilde;os en resolverse del todo. Un juzgado de primera instancia fall&oacute; a favor de la Andy Warhol Foundation en 2019, pero un tribunal de apelaciones revoc&oacute; esa sentencia, y en mayo de 2023 el Tribunal Supremo de Estados Unidos zanj&oacute;, por estrecho margen, que aquel uso comercial concreto de <em>Orange Prince</em> no era transformador, porque serv&iacute;a al mismo prop&oacute;sito editorial que la foto original. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/andy-warhol-pierde-juicio-apropiacion-fotografia-prince_1_10218019.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El fallo no dijo que Warhol no pudiera pintar a partir de fotos ajenas</a>, sino que licenciar comercialmente esa reelaboraci&oacute;n, en directa competencia con la fuente, no bastaba para esquivar el copyright.
    </p><h2 class="article-text">Los que defienden apropiarse de la imagen</h2><p class="article-text">
        Frente a estos casos hay una tradici&oacute;n art&iacute;stica entera, y no poca gente dispuesta a defenderla, que sostiene que una vez que una imagen circula en el mundo, reelaborarla forma parte leg&iacute;tima del lenguaje del arte. La reapropiaci&oacute;n art&iacute;stica tiene un largo recorrido en la historia del arte, desde el arte medieval y renacentista, pasando por el movimiento Fluxus o el mismo Warhol. &ldquo;La pr&aacute;ctica art&iacute;stica de apropiarse de obras ajenas es una parte inevitable de la cultura contempor&aacute;nea. Hasta un cierto punto todos los artistas son apropiacionistas&rdquo;, menciona la historiadora del arte y jurista Eva S&oacute;ria Puig en su tesis doctoral <em>Arte contempor&aacute;neo y derecho de autor </em>(Reus, 2023). &ldquo;Sin embargo, este tipo de obras no solo no gozan de la misma protecci&oacute;n que los dem&aacute;s estilos art&iacute;sticos bajo la Ley de Propiedad Intelectual (en el caso del arte conceptual) sino que, adem&aacute;s, parece que son contrarias a ella (en el caso del arte apropiacionista)&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        En 1967, Roland Barthes public&oacute; <em>La muerte del autor, </em>uno de los textos fundacionales de la teor&iacute;a literaria postestructuralista, en la que sosten&iacute;a que una obra no pertenece a las intenciones de quien la cre&oacute;, sino a quien la mira o la lee y le otorga sentido. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s, Michel Foucault matiz&oacute; esa idea en su conferencia <em>&iquest;Qu&eacute; es un autor?</em> donde enunciaba que, para &eacute;l, la figura del autor no es un dato natural, sino una construcci&oacute;n jur&iacute;dica e hist&oacute;rica, una funci&oacute;n inventada, entre otras cosas, para poder clasificar, controlar y comercializar los discursos. Le&iacute;do hoy, el argumento suena casi como una descripci&oacute;n anticipada de lo que hace un abogado de derechos de autor: decidir a qui&eacute;n pertenece una imagen no es solo una pregunta art&iacute;stica, es tambi&eacute;n, y quiz&aacute;, sobre todo, una pregunta sobre a qui&eacute;n le interesa que le pertenezca.
    </p><p class="article-text">
        Esa sospecha sobre la autor&iacute;a tiene tambi&eacute;n una base hist&oacute;rica, ideas como la del genio creador o la obra original no exist&iacute;an antes del siglo XVIII, y el derecho de autor naci&oacute; casi a la vez que el &ldquo;Gran Arte&rdquo;, recuerda el historiador del arte Larry Shiner. Desde el derecho, Eva S&ograve;ria Puig llega a una conclusi&oacute;n parecida en su tesis. La Ley de Propiedad Intelectual naci&oacute; para equilibrar los intereses del autor y del p&uacute;blico, y la jurista se pregunta qu&eacute; pasa cuando ambos coinciden en la misma persona hasta el punto de que la ley, empe&ntilde;ada en fomentar sobre todo la industria cultural, podr&iacute;a haber terminado por descuidar los intereses de la cultura en un sentido m&aacute;s amplio.
    </p><p class="article-text">
        El caso contra el artista conceptual Richard Prince es otro de los ejemplos m&aacute;s citados. En 2008 tom&oacute; varias fotograf&iacute;as del libro <em>Yes Rasta</em>, del fot&oacute;grafo Patrick Cariou, y las convirti&oacute; en collages y pinturas para su serie <em>Canal Zone</em>. Un juez de primera instancia fall&oacute; contra &eacute;l en 2011, y lleg&oacute; a ordenar la destrucci&oacute;n de las obras no vendidas, pero en 2013 el Tribunal de Apelaciones del Segundo Circuito de Estados Unidos le dio la raz&oacute;n, no hace falta que una obra comente o critique la original para considerarse transformadora, basta con que aporte un sentido o un prop&oacute;sito distinto. El Supremo rechaz&oacute; revisar el caso, as&iacute; que esa lectura amplia del uso leg&iacute;timo sigue siendo el precedente que citan hoy los abogados de artistas apropiacionistas, incluidos, previsiblemente, los de Peyton.
    </p><p class="article-text">
        Como recuerda el blog especializado en litigios de copyright CopyrightLately, &ldquo;copiar no es una infracci&oacute;n&rdquo;, la ley no proh&iacute;be todas las copias, solo la apropiaci&oacute;n indebida de una expresi&oacute;n protegida &ldquo;y Thomas no es due&ntilde;o de las caras de los hermanos Gallagher, de su beso ni del instante en s&iacute;, sino de la manera particular en que decidi&oacute; capturarlo, el encuadre, el &aacute;ngulo, la luz y el resto de decisiones creativas que hicieron falta para fijarlo en una foto&rdquo;. Apuntan, adem&aacute;s, una &uacute;ltima coincidencia que conviene no dejar pasar, que el caso ha reca&iacute;do en el juzgado de John Koeltl, el mismo juez que en 2019 fall&oacute; a favor de la Fundaci&oacute;n Warhol antes de que el Supremo le diera la vuelta a la sentencia. Treinta a&ntilde;os despu&eacute;s de que Peyton pintara a los Gallagher, Koeltl se enfrenta otra vez al mismo dilema que defini&oacute; el caso Warhol: d&oacute;nde termina la inspiraci&oacute;n y d&oacute;nde empieza la copia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tania López García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/beso-1-6-millones-hermanos-gallagher-cuadro-reabre-guerra-copyright_1_13476142.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 31 Aug 2026 19:30:15 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/00d56f6d-2a91-441b-8129-9e5e63103826_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150144.jpg" length="145711" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/00d56f6d-2a91-441b-8129-9e5e63103826_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150144.jpg" type="image/jpeg" fileSize="145711" width="718" height="404"/>
      <media:title><![CDATA[El beso de 1,6 millones de los hermanos Gallagher: un cuadro que reabre la guerra del copyright]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/00d56f6d-2a91-441b-8129-9e5e63103826_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150144.jpg" width="718" height="404"/>
      <media:keywords><![CDATA[Arte contemporáneo,Propiedad intelectual,Ley de Propiedad Intelectual,Derechos de autor,Plagio,Andy Warhol,Oasis,Música]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El diseñador John Galliano renuncia a su homenaje en el MET tras la presión de políticos y donantes judíos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/disenador-john-galliano-renuncia-homenaje-met-presion-politicos-donantes-judios_1_13477501.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/05d6f44c-1a2d-4737-b840-7f6a25439f24_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150197.jpg" width="1713" height="964" alt="El diseñador John Galliano renuncia a su homenaje en el MET tras la presión de políticos y donantes judíos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El modisto explica en un comunicado que "después de mucha reflexión", considera que "lo mejor" es que la exposición que iba a dedicarle el museo en la próxima MET Gala, "no tenga lugar en este momento"</p><p class="subtitle">Rodrigo Sorogoyen e Isabel Peña, sobre ‘El ser querido’: “Ha sido el guion más difícil que hemos escrito”
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/revolucionar-moda-acusado-antisemita-documental-rescata-john-galliano-olvido_1_11357974.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">John Galliano</a> ha decidido renunciar a la exposici&oacute;n que iba a rendir homenaje a su carrera en la pr&oacute;xima <a href="https://www.eldiario.es/spin/impactante-bad-bunny-regreso-beyonce-mejores-looks-met-gala-2026-pm_1_13196121.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">MET Gala</a> en mayo de 2027. El dise&ntilde;ador afirma en un comunicado compartido en sus redes sociales estar &ldquo;muy agradecido por la &rdquo;confianza, el cuidado y el conocimiento&ldquo; que el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/trabajo-aburrido-mundo-salvo-vida-patrick-bringley-vigilante-museo_1_10043250.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Museo Metropolitano de Arte de Nueva York</a>, organizador del evento, hab&iacute;a depositado en &eacute;l; pero que considera que, &rdquo;despu&eacute;s de mucha reflexi&oacute;n&ldquo; y &rdquo;hablar con todas las personas implicadas&ldquo;, &rdquo;lo mejor es que la exposici&oacute;n no tenga lugar en este momento&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una acci&oacute;n sin precedentes en la historia de la instituci&oacute;n, que llega despu&eacute;s de que varios l&iacute;deres pol&iacute;ticos y donantes jud&iacute;os, como recog&iacute;a <a href="https://www.nytimes.com/2026/08/28/style/galliano-met-gala-critics.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The New York Times</a> este fin de semana, presionaran en contra de la exhibici&oacute;n. Entre ellos, Arne Glimcher, importante figura dentro del mundo del arte, que incluso amenaz&oacute; con excluir al museo de su testamento. 
    </p><p class="article-text">
        Galliano revolucion&oacute; la moda en los a&ntilde;os 90 y comienzos de los 2000 hasta que en 2011 protagoniz&oacute; varios incidentes bajo los efectos del alcohol en una terraza de Par&iacute;s. All&iacute; profiri&oacute; insultos antisemitas a desconocidos que acabaron con su carrera. El modisto fue <a href="https://www.eldiario.es/la-rioja/dior-suspende-a-galliano-por-supuesto-racismo_1_11063406.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">despedido de Cristian Dior</a> y apartado de la industria hasta 2014, cuando tras un periodo de rehabilitaci&oacute;n, fue contratado como director creativo de Maison Margiela, puesto que ocup&oacute; durante diez a&ntilde;os.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DctHgVHtnCb/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Hace dos fue el gran protagonista de la gala del MET, gracias a sus dise&ntilde;os que lucieron Kim Kardashian y Zendaya. En marzo del presente 2026, Zara anunci&oacute; el fichaje de Galliano para &ldquo;trabajar a partir de piezas de temporadas pasadas, deconstruy&eacute;ndolas y transform&aacute;ndolas para dar forma a nuevas creaciones&rdquo;. Seg&uacute;n indic&oacute; la marca, las colecciones se presentar&aacute;n por temporadas a lo largo de una colaboraci&oacute;n que empezar&iacute;a en septiembre de este mismo a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        El homenaje por parte del MET iba a ser el espaldarazo definitivo para el brit&aacute;nico, que finalmente no tendr&aacute; lugar. Seg&uacute;n The New York Times, el museo ha indicado que la informaci&oacute;n sobre la exposici&oacute;n que sustituir&aacute; a la hasta ahora planificada para Galliano &ldquo;se anunciar&aacute; en una fecha posterior&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sigo siendo plenamente responsable del dolor causado por mis palabras en el pasado, particularmente del da&ntilde;o que caus&eacute; a las comunidades jud&iacute;a y asi&aacute;tica, y sigo profundamente arrepentido&rdquo;, ha expresado Galliano en su texto. En &eacute;l afirma que no quiere que &ldquo;el debate&rdquo; que le &ldquo;rodea&rdquo; coloque al MET en una &ldquo;posici&oacute;n dif&iacute;cil ni que distraiga&rdquo; de su &ldquo;extraordinaria labor&rdquo;. &ldquo;Tambi&eacute;n reconozco y respeto que una exposici&oacute;n que honrara mi trabajo ser&iacute;a dolorosa para algunas personas&rdquo;, ha a&ntilde;adido.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, ha querido tener unas palabras de agradecimiento a quienes han &ldquo;guiado, apoyado y acompa&ntilde;ado&rdquo; durante los quince a&ntilde;os de &ldquo;sobriedad y recuperaci&oacute;n del alcoholismo y la adicci&oacute;n&rdquo;. Adem&aacute;s de un mensaje para el director del MET Max Hollein, el comisario del Instituto del Traje Andrew Bolton y Ana Wintour: &ldquo;Su generosidad humana y creencia en la importancia de la moda como arte, cultura e historia &ndash;as&iacute; como su comprensi&oacute;n de la fragilidad humana y de la posibilidad de crecer&ndash; permanecer&aacute;n conmigo para siempre&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/disenador-john-galliano-renuncia-homenaje-met-presion-politicos-donantes-judios_1_13477501.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 31 Aug 2026 15:33:58 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/05d6f44c-1a2d-4737-b840-7f6a25439f24_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150197.jpg" length="1794555" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/05d6f44c-1a2d-4737-b840-7f6a25439f24_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150197.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1794555" width="1713" height="964"/>
      <media:title><![CDATA[El diseñador John Galliano renuncia a su homenaje en el MET tras la presión de políticos y donantes judíos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/05d6f44c-1a2d-4737-b840-7f6a25439f24_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150197.jpg" width="1713" height="964"/>
      <media:keywords><![CDATA[Moda,Diseñadores,Museos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Naomi Watts recibirá el Premio Donostia en el Festival de San Sebastián]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/naomi-watts-recibira-premio-donostia-festival-san-sebastian_1_13476265.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d951633a-5a05-4bb5-963c-e326581257cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150147.jpg" width="4219" height="2373" alt="Naomi Watts recibirá el Premio Donostia en el Festival de San Sebastián"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El reconocimiento a la carrera de la actriz coincidirá con la proyección de 'The Housewife (La esposa perfecta)', película de Ben Shirinian que ella misma protagoniza</p><p class="subtitle">Tadeo Jones y Sorogoyen salvan el verano del cine español y arrasan en taquilla</p></div><p class="article-text">
        La actriz <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/david-lynch-naomi-watts-peaks_1_4211415.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Naomi Watts</a> recibir&aacute; un Premio Donostia en el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/brad-pitt-visitara-festival-cine-san-sebastian-presentara-heart-of-the-beast_1_13463299.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Festival de Cine de San Sebasti&aacute;n</a>, cuya edici&oacute;n se celebrar&aacute; del 18 al 26 de septiembre. La tambi&eacute;n productora ser&aacute; homenajeada en una gala en el Kursaal el d&iacute;a 19 debido a su larga y exitosa trayectoria, donde se presentar&aacute; el largometraje <em>The Housewife (La esposa perfecta)</em>, debut en la direcci&oacute;n del canadiense Ben Shirinian que ella misma protagoniza. Watts se une as&iacute; a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/werner-herzog-recibira-premio-donostia-festival-san-sebastian_1_13433917.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Werner Herzog</a>, quien tambi&eacute;n recibir&aacute; dicha distinci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Reconocida como una de las actrices m&aacute;s talentosas de su generaci&oacute;n, la carrera de Watts abarca desde el cine independiente hasta grandes superproducciones tanto en televisi&oacute;n como en la gran pantalla. De hecho, acumula dos nominaciones al Oscar por sus interpretaciones en <em>21 gramos</em> (2003), de Alejandro Gonz&aacute;lez I&ntilde;&aacute;rritu, y <em>Lo imposible</em> (2012), de Bayona. 
    </p><p class="article-text">
        Su salto a la fama lleg&oacute; con <em>Mulholland Drive</em> (2001), bajo la direcci&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/muere-director-cine-david-lynch-autor-obras-maestras-terciopelo-azul-twin-peaks-78-anos_1_11970727.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">David Lynch</a>, con una actuaci&oacute;n que ya es considerada un referente del cine moderno. Adem&aacute;s, a lo largo de su trayectoria ha trabajado con realizadores de la talla de Peter Jackson, David Cronenberg, Clint Eastwood, Michael Haneke, Audrey Diwan y Noah Baumbach, adem&aacute;s de Rodrigo Garc&iacute;a, con quien present&oacute; <em>Madres e hijas</em> en la clausura fuera de competici&oacute;n del Festival de San Sebasti&aacute;n en 2009.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6ce3c34-d1f9-4e93-b4a6-6b883e5bff1a_16-9-aspect-ratio_50p_1150152.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6ce3c34-d1f9-4e93-b4a6-6b883e5bff1a_16-9-aspect-ratio_50p_1150152.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6ce3c34-d1f9-4e93-b4a6-6b883e5bff1a_16-9-aspect-ratio_75p_1150152.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6ce3c34-d1f9-4e93-b4a6-6b883e5bff1a_16-9-aspect-ratio_75p_1150152.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6ce3c34-d1f9-4e93-b4a6-6b883e5bff1a_16-9-aspect-ratio_default_1150152.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6ce3c34-d1f9-4e93-b4a6-6b883e5bff1a_16-9-aspect-ratio_default_1150152.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b6ce3c34-d1f9-4e93-b4a6-6b883e5bff1a_16-9-aspect-ratio_default_1150152.jpg"
                    alt="La actriz Naomi Watts firma autógrafos"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La actriz Naomi Watts firma autógrafos                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        De origen brit&aacute;nico y crianza australiana, Naomi Watts inici&oacute; sus estudios de arte dram&aacute;tico en la adolescencia y debut&oacute; en la gran pantalla con <em>Flirting</em>, de John Duigan. M&aacute;s tarde produjo y protagoniz&oacute; el corto <em>Ellie Parker,</em> presentado en Sundance y convertido posteriormente en largometraje. En su extensa filmograf&iacute;a, donde tambi&eacute;n hubo lugar para las superproducciones, destacan t&iacute;tulos como <em>King Kong</em> (Peter Jackson), la saga <em>The Ring </em>(Gore Verbinski), <em>Promesas del este</em> (David Cronenberg) o <em>Funny Games</em> (Michael Haneke).
    </p><p class="article-text">
        Aparte de su faceta actoral, Watts destaca como productora, empresaria y activista que ha transformado la conversaci&oacute;n sobre la salud de las mujeres. En 2025 logr&oacute; posicionar su libro <em>Me atrevo a contarlo: Todo lo que me hubiera gustado saber sobre la menopausia </em>en la lista de superventas del New York Times. En 2022 lanz&oacute; Stripes Beauty, una firma de cuidado personal fundamentada en la ciencia que busca romper estigmas sobre esta etapa vital mediante productos innovadores, educaci&oacute;n y apoyo comunitario.
    </p><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito televisivo, cosech&oacute; su primera candidatura al Emmy tras encarnar a Babe Paley en <em>Feud: Capote vs. The Swans</em>, la segunda entrega de la serie antol&oacute;gica de Ryan Murphy para FX. Adem&aacute;s, ha dejado una huella importante con roles protagonistas en <em>Vigilante</em> y <em>Gypsy</em> (donde tambi&eacute;n fue productora ejecutiva) en Netflix, la miniserie <em>La voz m&aacute;s alta</em> (Showtime) dando vida a Gretchen Carlson junto a Russell Crowe, <em>Twin Peaks: The Return</em> de David Lynch, e incluso una recordada colaboraci&oacute;n en <em>BoJack Horseman</em>.
    </p><p class="article-text">
        Su trabajo ha sido reconocido con galardones como el Premio Montecito (Festival de Santa B&aacute;rbara), el Desert Palm (Palm Springs), el trofeo a la Estrella Femenina del Ma&ntilde;ana de ShoWest, el premio a la Mejor Interpretaci&oacute;n Novel en Hollywood y un tributo a toda su carrera en el Festival de Cine Americano de Deauville.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/naomi-watts-recibira-premio-donostia-festival-san-sebastian_1_13476265.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 31 Aug 2026 09:43:58 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d951633a-5a05-4bb5-963c-e326581257cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150147.jpg" length="4003229" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d951633a-5a05-4bb5-963c-e326581257cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150147.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4003229" width="4219" height="2373"/>
      <media:title><![CDATA[Naomi Watts recibirá el Premio Donostia en el Festival de San Sebastián]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d951633a-5a05-4bb5-963c-e326581257cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150147.jpg" width="4219" height="2373"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cine,Actrices,Festivales de cine,Festival de Cine de San Sebastián,Premio Donostia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tadeo Jones y Sorogoyen salvan el verano del cine español y arrasan en taquilla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/tadeo-jones-sorogoyen-salvan-verano-cine-espanol-arrasan-taquilla_1_13476050.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/52477b50-447e-4b8d-9308-ffb009be4499_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x558y658.jpg" width="1200" height="675" alt="Tadeo Jones y Sorogoyen salvan el verano del cine español y arrasan en taquilla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La película de animación de Enrique Gato se alza como el tercer estreno patrio más taquillero de 2026, mientras que 'El ser querido' se convierte en el mejor debut del director de 'As bestas'</p><p class="subtitle">‘Tadeo Jones’ y los peajes de la animación comercial en España: “Si fuera 100% español no habría tenido tanto éxito”
</p></div><p class="article-text">
        El cine espa&ntilde;ol est&aacute; de enhorabuena tras regresar a lo m&aacute;s alto de la taquilla con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/tadeo-jones-peajes-animacion-comercial-espana-si-fuera-100-espanol-no-habria-tenido-exito_1_13465812.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tadeo Jones y la l&aacute;mpara maravillosa</em></a> y<em> </em><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/descomunales-javier-bardem-victoria-luengo-llevan-sorogoyen-madurez-director-querido_129_13466509.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El ser querido</em></a>, la nueva pel&iacute;cula de Rodrigo Sorogoyen protagonizada por <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/javier-bardem-jovenes-hay-renacer-masculinidad-peligrosa_1_13468664.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Javier Bardem</a> y Victoria Luengo. 
    </p><p class="article-text">
        Ambos t&iacute;tulos han logrado salvar el verano del cine patrio, que hasta ahora no hab&iacute;a sabido rentabilizar la gran asistencia que han tenido las salas durante los meses estivales, con fen&oacute;menos como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/odisea-nolan-lidera-nuevo-retorno-clasicos-no-son-libros-aburridos-pasado_1_13399664.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La odisea</em></a> y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/spider-man-brand-new-day-universo-marvel-da-sorpresa-mejor-pelicula-anos_129_13414649.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Spider-Man: Brand New Day</em></a>.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el a&ntilde;o del cine espa&ntilde;ol presenta mejores datos que los del pasado, se debe principalmente al empuje de <em>Torrente, presidente </em>y, en menor medida, de <a href="https://www.eldiario.es/vertele/analisis/aida-vuelta-pelicula-renacer-complejos-reivindica-politicamente-incorrecto-culmina-serie-capitulo-inedito-telecinco-cine_1_12951669.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>A&iacute;da y Vuelta</em></a>. Desde el estreno de la ultima pelicula de la saga de Santiago Segura no se hab&iacute;a conseguido <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/torrente-presidente-convierte-cuarto-mejor-estreno-espanol-historia_1_13071296.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ning&uacute;n n&uacute;mero 1</a>, y apuestas destinadas a arrasar en salas como <em>El &uacute;ltimo mono</em> o <em>Haciendo amigos</em> no han tenido la respuesta esperada. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los datos avanzados por el analista <a href="https://paubrunetfuertes.substack.com/p/taquillas-fin-de-semana-el-cine-espanol" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pau Brunet</a>, la cuarta entrega de la saga de animaci&oacute;n de Enrique Gato, <em>Tadeo Jones y la l&aacute;mpara m&aacute;gica,</em> ha acumulado en cinco d&iacute;as 2.872.378 millones de euros, convirti&eacute;ndose en el tercer filme espa&ntilde;ol m&aacute;s taquillero de 2026.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n ha sido un buen arranque para lo nuevo de Rodrigo Sorogoyen, que con <em>El ser querido</em> ha debutado ha ocupado el sexto puesto del ranking, acumulando 578.139 euros en su primer fin de semana, y alcanzando los 878.383 en sus primeros cinco d&iacute;as. Su mirada en torno a la masculinidad t&oacute;xica se ha alzado como el mejor estreno del propio director de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/as-bestas-thriller-rural-coccion-lenta-sorogoyen-entrega-mejor-pelicula_129_9700052.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>As bestas</em></a><em>, El reino y Que Dios nos perdone.</em>
    </p><p class="article-text">
        Precisamente su anterior filme, <em>As bestas</em>, ostentaba hasta ahora su mejor debut, que con <em>El ser querido</em> ha superado en un 31%, seg&uacute;n los datos facilitados por su productora.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/tadeo-jones-sorogoyen-salvan-verano-cine-espanol-arrasan-taquilla_1_13476050.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 31 Aug 2026 08:50:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/52477b50-447e-4b8d-9308-ffb009be4499_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x558y658.jpg" length="1306710" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/52477b50-447e-4b8d-9308-ffb009be4499_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x558y658.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1306710" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Tadeo Jones y Sorogoyen salvan el verano del cine español y arrasan en taquilla]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/52477b50-447e-4b8d-9308-ffb009be4499_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x558y658.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cine español,Películas,Estrenos de cine,Animación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los fans que dicen adiós a 'Los Sims' tras la venta a un fondo saudí, la "casa de muñecas" con la que ha crecido una generación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/videojuegos/fans-dicen-adios-sims-venta-fondo-saudi-casa-munecas-crecido-generacion_1_13472836.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8d807752-9336-491c-b924-96f768c8e139_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x656y142.jpg" width="1200" height="675" alt="Los fans que dicen adiós a &#039;Los Sims&#039; tras la venta a un fondo saudí, la &quot;casa de muñecas&quot; con la que ha crecido una generación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La compañía que produce el juego lanzado hace 25 años, Electronic Arts, ha cambiado de dueños tras la mediación de Jared Kushner, uno de los yernos de Trump</p><p class="subtitle">'Animal Crossing' muestra el peligro de la turistificación: ¿puede un hotel cargarse tu isla?</p></div><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil explicarle a una persona ajena a la industria la cantidad de matices que encierra la palabra &ldquo;jugador&rdquo;. Las pol&iacute;ticas en el t&eacute;rmino <em>gamer.</em> Mientras que en el mundo del cine un espectador es cualquiera que se sit&uacute;e delante de la pantalla, en videojuegos lo que es o no es un jugador est&aacute; siempre sujeto a los cambios; afectado por la identidad de la persona, la plataforma en la que juega y el tipo de t&iacute;tulo que escoge, pero tambi&eacute;n el que no. Sin embargo, una cosa que estaba clara durante la primera d&eacute;cada de los 2020 es que la mayor&iacute;a de mujeres no pod&iacute;an ser jugadoras. Gran parte quedaba apartada y la culpa, al menos eso se dec&iacute;a, era de <em>Los Sims.</em>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;M&aacute;s de una vez me han dicho que no soy realmente <em>gamer </em>porque juego a <em>Los Sims</em>, te lo dicen como si fuera una broma&rdquo;, comenta Klayreh, creadora de contenido sobre el juego y responsable de la cuenta de Instagram<em> </em><a href="https://t.me/SimKlayreh" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">@SimKlayreh</a>, &ldquo;pero el hecho de que esa broma exista refleja una idea bastante extendida sobre qu&eacute; son los juegos (acci&oacute;n, <em>shooters</em>, competitivos) y qu&eacute; no&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Alfonso Mat&eacute;, cofundador de <em>Gaymer, </em>coincide: &ldquo;<em>Los Sims</em> nos da la libertad a jugadoras y jugadores de crear nuestras propias historias, experimentar con el medio y por qu&eacute; no, experimentar con la diversidad afectivo-sexual y de g&eacute;nero. Es esa naturaleza de caj&oacute;n de juegos que lo sit&uacute;a m&aacute;s en la categor&iacute;a de <em>juguete </em>que de videojuego de verdad para muchos jugadores&rdquo;. Durante la campa&ntilde;a promocional del primer t&iacute;tulo de la franquicia, el creador, Will Wright, defini&oacute; el juego como &ldquo;una casa de mu&ntilde;ecas&rdquo;. Y los <em>gamers</em>, por supuesto, no jugaban con mu&ntilde;ecas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8639ad7f-69ba-4ab1-b6b8-081e35e3f053_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8639ad7f-69ba-4ab1-b6b8-081e35e3f053_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8639ad7f-69ba-4ab1-b6b8-081e35e3f053_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8639ad7f-69ba-4ab1-b6b8-081e35e3f053_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8639ad7f-69ba-4ab1-b6b8-081e35e3f053_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8639ad7f-69ba-4ab1-b6b8-081e35e3f053_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8639ad7f-69ba-4ab1-b6b8-081e35e3f053_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una imagen del juego &#039;Los Sims&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una imagen del juego &#039;Los Sims&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Sin embargo, y pese a lo definitorio que han sido <em>Los Sims</em> a la hora de crear una comunidad de jugadores alternativa, parece que llegamos al fin de una era. La semana pasada Jordan Erica Webber <a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2026/aug/19/the-sims-jared-kushner-saudi-investment-fund-ea-diversity-inclusivity" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicaba en The Guardian</a> una columna en la que se desped&iacute;a de la franquicia que la hab&iacute;a acompa&ntilde;ado los &uacute;ltimos 25 a&ntilde;os. Electronic Arts, la compa&ntilde;&iacute;a que produce el juego ha sido comprada, con la mediaci&oacute;n de Jared Kushner, yerno de Trump, por un fondo de inversi&oacute;n de Arabia Saud&iacute;. Y Webber no es la &uacute;nica fan que no quiere volver a saber nada de la franquicia. Lo que empez&oacute; con la alegr&iacute;a de un beso termina ahora de forma amarga.
    </p><h2 class="article-text">Un beso para la historia</h2><p class="article-text">
        Pese a estar considerada una de las franquicias clave al hablar de diversidad en videojuegos, <em>Los Sims</em> no se desarroll&oacute; inicialmente como un t&iacute;tulo inclusivo. A finales de los 90, la consideraci&oacute;n de los videojuegos como entretenimiento violento llevaba a muchas instituciones y organizaciones de protecci&oacute;n a los menores a monitorizar todos los lanzamientos en b&uacute;squeda de cualquier elemento considerado potencialmente pernicioso. Por esto, aunque en un primer momento en Maxis, el estudio de desarrollo, hab&iacute;an considerado permitir cualquier tipo de pareja entre sus personajes, al final decidi&oacute; dar un volantazo de &uacute;ltima hora y centrarse exclusivamente en parejas heterosexuales.
    </p><p class="article-text">
        Pero Patrick J. Barret no sab&iacute;a nada de esto. El programador estaba dirigiendo a mediados de 1999 un peque&ntilde;o equipo independiente encargado de crear una demo para dar a conocer el juego en el E3, la convenci&oacute;n de videojuegos m&aacute;s importante del mundo. La idea era que la presentaci&oacute;n situara a los jugadores en tres escenarios distintos en donde podr&iacute;an controlar a un par de personajes creados previamente. Uno de estos escenarios era una multitudinaria boda en donde tanto el novio como la novia quedaban en manos del jugador, mientras que el resto de personajes de la escena se mov&iacute;an de manera independiente controlados por la inteligencia artificial. De cara a esta demo, Barret no modific&oacute; la parte del c&oacute;digo que imped&iacute;a el emparejamiento de personajes del mismo g&eacute;nero. Es por eso que cuando el novio y la novia se besaron frente del altar, dos personajes femeninos totalmente secundarios se dejaron llevar por la alegr&iacute;a, imitando a los c&oacute;nyuges. Fue el primer beso l&eacute;sbico en un evento de videojuegos multitudinario.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5b68476-1441-45c1-a7f8-610f331961a0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5b68476-1441-45c1-a7f8-610f331961a0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5b68476-1441-45c1-a7f8-610f331961a0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5b68476-1441-45c1-a7f8-610f331961a0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5b68476-1441-45c1-a7f8-610f331961a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5b68476-1441-45c1-a7f8-610f331961a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a5b68476-1441-45c1-a7f8-610f331961a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&#039;Los Sims 2&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &#039;Los Sims 2&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El beso hizo que el peque&ntilde;o juego se convirtiera en uno de los t&iacute;tulos m&aacute;s comentados de la convenci&oacute;n, aupado por una comunidad de jugadores deseosa de verse representada en pantalla. Maxis dio marcha atr&aacute;s. El volantazo quedaba revocado: <em>Los Sims </em>volv&iacute;an a ser can&oacute;nicamente bisexuales. &ldquo;Para m&iacute; siempre ha tenido mucha importancia en este tipo de juegos con tanta personalizaci&oacute;n la diversidad&rdquo;, admite Katia, miembro de <em>La Madriguera, </em>comunidad de desarrolladores de videojuegos LGTBI+. &ldquo;No tanto por la representaci&oacute;n de ver que hay gente como yo, sino por la posibilidad de explorar mi identidad en un entorno seguro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero la inclusi&oacute;n de diversidad en ese primer t&iacute;tulo no se limitaba a la afectiva-sexual. &ldquo;Gracias a <em>Los Sims</em> me pude hacer mi primer avatar con cuerpo no normativo&rdquo;, apunta Nuria Bra&ntilde;a, comunicadora de videojuegos, educadora social y sex&oacute;loga: &ldquo;Siempre me ha gustado mucho hacer avatares. Al principio molaba mucho poder hacer personajes diferentes a ti, pero en el momento que pude hacerme a m&iacute; misma fui feliz. Y ya no solo a nivel de corporalidad sino en general&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo la estela del primer juego, <em>Los Sims 2</em> y <em>Los Sims 3</em> continuaron la senda de la representaci&oacute;n de las preferencias sexuales incluyendo uniones entre personajes del mismo g&eacute;nero, en la segunda parte, y bodas oficiales en la tercera. El juego se iba convirtiendo poco a poco en una especie de utop&iacute;a LGTBI+, permitiendo simular una vida mucho m&aacute;s igualitaria que la real.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el sobresaliente en representaci&oacute;n<em> queer</em> no evitaba el suspenso en otras &aacute;reas. Los jugadores racializados no tardaron en se&ntilde;alar que las diferentes opciones de maquillaje, accesorios para la cabeza e incluso peinados no se integraban correctamente cuando los personajes ten&iacute;an la piel oscura<em>. Los Sims</em> era un juego estadounidense que, al comercializarse globalmente, empez&oacute; a ser acusado de <em>fetichizar</em> ciertas culturas, presentando la estadounidense blanca como hegem&oacute;nica. La comunidad disca (personas con discapacidad), por su parte, sigue acusando el ninguneo de limitar su representaci&oacute;n al apartado est&eacute;tico de los implantes cocleares o las bombas de insulina. Por todo esto, de cara al desarrollo de la cuarta entrega, Maxis y Electronic Arts quisieron hacer las cosas de otra manera. Ponerse a la altura de su reputaci&oacute;n y darle a los jugadores lo que esperaban del juego.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a01abd07-470d-44a5-9876-f4496ec89c66_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a01abd07-470d-44a5-9876-f4496ec89c66_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a01abd07-470d-44a5-9876-f4496ec89c66_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a01abd07-470d-44a5-9876-f4496ec89c66_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a01abd07-470d-44a5-9876-f4496ec89c66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a01abd07-470d-44a5-9876-f4496ec89c66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a01abd07-470d-44a5-9876-f4496ec89c66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una imagen del juego &#039;Los Sims 4&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una imagen del juego &#039;Los Sims 4&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Lanzado en 2014, <em>Los Sims 4 </em>es la entrega m&aacute;s exitosa (y longeva) de la franquicia, gracias a multitud de expansiones y actualizaciones de pago que completan y ampl&iacute;an la experiencia. Tambi&eacute;n admite la participaci&oacute;n de la propia comunidad a trav&eacute;s de <em>mods,</em> modificaciones fans gratuitas y no oficiales que alteran tanto el aspecto visual como el comportamiento del juego. Lo explica Alfonso: &ldquo;A pesar de tener que pasar por caja para adquirir nuevas experiencias jugables y personales, la comunidad de jugadoras y jugadores de <em>Los Sims </em>siempre ha sido valor a&ntilde;adido, compartiendo no solo sus an&eacute;cdotas e historias con el juego, sino tambi&eacute;n su propio contenido para que todo el mundo tenga acceso a ello y enriquecer la experiencia de juego. Esto es algo que Maxis apoya, pero como empresa necesita sacar tajada y una de las &uacute;ltimas decisiones empresariales ha sido monetizar tambi&eacute;n este contenido, lo que ha generado el descontento generalizado del jugador asiduo a <em>Los Sims</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La agresiva campa&ntilde;a de monetizaci&oacute;n puesta en marcha por la compa&ntilde;&iacute;a en los &uacute;ltimos a&ntilde;os acab&oacute; por abrir una brecha con los jugadores. &ldquo;Ahora mismo la imagen que EA est&aacute; dando a la comunidad <em>simmmer</em> no es muy buena&rdquo; apunta Klayreh, &ldquo;parece que solo quieren que gastemos dinero, pero la calidad de los productos muchas veces no es buena, objetos con texturas pobres o nuevos <em>gameplays</em> que crean m&aacute;s <em>bugs</em>. Tampoco hab&iacute;an tenido competencia hasta ahora, pero esto ha cambiado&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Una piscina sin escalera</h2><p class="article-text">
        La estrategia de monetizaci&oacute;n habitual en EA empez&oacute; a verse a&uacute;n peor por contraste con el lanzamiento de dos t&iacute;tulos actuales que se presentan como competidores directos de la franquicia: <em>Inzoi</em> y <em>Paralives</em>, simuladores muy sugerentes en el apartado visual que, sin embargo, a&uacute;n tienen que crecer a nivel de contenido. Pero para buena parte de la comunidad de jugadores, la principal atracci&oacute;n de los nuevos t&iacute;tulos parece ser la posibilidad de jugar sin remordimientos. 
    </p><p class="article-text">
        La compra de EA por parte de un fondo de inversi&oacute;n de Arabia Saud&iacute; parece algo que la comunidad no puede pasar por alto. &ldquo;Aunque probablemente a corto plazo no haya cambios porque Arabia Saud&iacute; necesita limpiar su imagen, solo habr&aacute; que esperar a que tenga una posici&oacute;n dominante para comenzar a imponer su visi&oacute;n&rdquo;, apunta Katia, &ldquo;aunque es dif&iacute;cil escapar de todos los conglomerados de empresas malvadas creo que me resulta f&aacute;cil poner una l&iacute;nea roja en no apoyar a un pa&iacute;s que condena a pena de muerte a las personas LGTBI+&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Alfonso quiere creer que a&uacute;n hay margen para la esperanza: &ldquo;Hay voces que claman que Maxis se haga independiente de EA y que <em>Los Sims</em> vuelen libres, lo que puede ser un soplo de aire fresco que evite que una franquicia como <em>Los Sims,</em> que se antoja como para&iacute;so para la diversidad, caiga en din&aacute;micas de poder conservadoras y que todo el trabajo realizado se vea mermado por una resoluci&oacute;n corporativa de semejante calibre&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca3808b8-5b55-4487-8004-91a1fc1bad7b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca3808b8-5b55-4487-8004-91a1fc1bad7b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca3808b8-5b55-4487-8004-91a1fc1bad7b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca3808b8-5b55-4487-8004-91a1fc1bad7b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca3808b8-5b55-4487-8004-91a1fc1bad7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca3808b8-5b55-4487-8004-91a1fc1bad7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ca3808b8-5b55-4487-8004-91a1fc1bad7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El primer &#039;Los Sims&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El primer &#039;Los Sims&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En lo que coincide una gran mayor&iacute;a, especialmente comunidades online de seguidores de la franquicia, es que lo menos que se puede hacer es no apoyar econ&oacute;micamente a la compa&ntilde;&iacute;a. &ldquo;Desde que conoc&iacute; la noticia he limitado la compra de nuevo contenido para el juego&rdquo;, explica Klayreh. &ldquo;Existe una contradicci&oacute;n entre algunos de los valores de diversidad e inclusi&oacute;n que <em>Los Sims</em> ha defendido durante a&ntilde;os y el contexto de derechos humanos de Arabia Saud&iacute;. No significa que haya dejado de jugar a uno de mis juegos favoritos y cuyo juego ha hecho que conozca a mucha gente, pero s&iacute; ha cambiado mi relaci&oacute;n como consumidora&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se acabe o no la trayectoria de<em> Los Sims</em> despu&eacute;s de 25 a&ntilde;os lo que queda claro es que han dejado mucho que celebrar. <em>Los Sims</em> han sido la puerta de entrada de muchas al mundo de los videojuegos, un refugio para los jugadores diversos y un entretenimiento individual que, sin embargo, nos invitaba a salir y socializar. Nuria reflexiona sobre su importancia: &ldquo;Recuerdo explorar mi sexualidad jugando a Los Sims y d&aacute;ndome besitos con chicas guapas. Incluso meternos en la cama y hacer <em>&ntilde;iqui-&ntilde;iqui</em> como sale en la interacci&oacute;n. No sal&iacute;a nada expl&iacute;cito, pero a m&iacute; me fascinaba y estaba aprendiendo cosas que con el tiempo le di mucha importancia, como es relacionarme con personas de mi mismo g&eacute;nero en situaciones rom&aacute;nticas o incluso llegar a m&aacute;s. Gracias a <em>Los Sims</em> he podido pasar muchas horas divirti&eacute;ndome, experimentando vidas propias y ajenas&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Trivi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/videojuegos/fans-dicen-adios-sims-venta-fondo-saudi-casa-munecas-crecido-generacion_1_13472836.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 30 Aug 2026 19:58:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8d807752-9336-491c-b924-96f768c8e139_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x656y142.jpg" length="212830" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8d807752-9336-491c-b924-96f768c8e139_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x656y142.jpg" type="image/jpeg" fileSize="212830" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los fans que dicen adiós a 'Los Sims' tras la venta a un fondo saudí, la "casa de muñecas" con la que ha crecido una generación]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8d807752-9336-491c-b924-96f768c8e139_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x656y142.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Arabia Saudí,Videojuegos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La falsa superviviente española del 11S que engañó a todo el mundo: “La sociedad necesitaba que fuera verdad”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/falsa-superviviente-espanola-11s-engano-mundo-sociedad-necesitaba-fuera_1_13472474.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4b7428f3-e01b-4838-b51f-e355c28fbb84_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La falsa superviviente española del 11S que engañó a todo el mundo: “La sociedad necesitaba que fuera verdad”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un documental recupera la historia de Tania Head, cuyo nombre real era Alicia Esteve: una española que hizo creer a todos que había sobrevivido al atentado de las Torres Gemelas de Nueva York</p><p class="subtitle">Javier Bardem: “En los jóvenes hay un renacer de una masculinidad peligrosa”
</p></div><p class="article-text">
        El atentado contra las <a href="https://www.eldiario.es/cultura/fenomenos/representar-mundo-despues_1_4658759.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Torres Gemelas de Nueva York el 11 de septiembre de 2001 </a>es una de las heridas fundacionales del siglo XXI. El mundo cambi&oacute; radicalmente despu&eacute;s de aquello. Todo se volvi&oacute; fr&aacute;gil, inestable&hellip; El miedo se apoder&oacute; de todos y, para seguir adelante, hac&iacute;a falta que alguien nos cogiera de la mano. En momentos traum&aacute;ticos, son las historias, los cuentos, los que hacen esa labor para, si no sanar la herida, al menos hacer que escueza menos. La humanidad cuenta relatos para avanzar, para autoconvencerse en una realidad que es insostenible e incomprensible.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s eso es lo que pas&oacute; al colectivo de v&iacute;ctimas del 11S cuando decidi&oacute; creer la historia de Tania Head, aquella superviviente que consigui&oacute; escapar desde el piso 78 de la segunda torre, que perdi&oacute; a su pareja, con el que estaba a punto de casarse, porque trabajaba en el edificio de enfrente y que se convirti&oacute; en la l&iacute;der de aquel grupo que luchaba para que se les hiciera caso y se les tuviera en cuenta. Su historia era bastante inveros&iacute;mil pero, &iquest;acaso era veros&iacute;mil que un avi&oacute;n se estrellara contra un edificio del centro de Nueva York?
    </p><p class="article-text">
        Tania Head les cogi&oacute; a todos de la mano, les uni&oacute; y les hizo pelear por sus derechos como v&iacute;ctimas as&iacute; como a avanzar de forma colectiva en la curaci&oacute;n de su trauma. Solo hab&iacute;a un problema, ella nunca hab&iacute;a estado en ninguna torre. Ni siquiera hab&iacute;a estado en Nueva York. Pero hab&iacute;a m&aacute;s, su nombre no era Tania Head, sino Alicia Esteve. Una barcelonesa de una familia rica y conocida de la ciudad catalana que construy&oacute; una m&aacute;scara incomprensible para muchos. Head, o Esteve, fue descubierta cerca del d&eacute;cimo aniversario del atentado por The New York Times y su identidad revelada por el peri&oacute;dico espa&ntilde;ol La Vanguardia. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-91THrjEpraA-7100', 'youtube', '91THrjEpraA', document.getElementById('yt-91THrjEpraA-7100'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-91THrjEpraA-7100 src="https://www.youtube.com/embed/91THrjEpraA?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Una historia que recuerda a la de otros &lsquo;timadores&rsquo; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/marco-espanol-fingio-victima-holocausto-transmuta-apoteosico-eduard-fernandez_1_11621604.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">profesionales como Enric Marco</a>. Ambos tienen algo en com&uacute;n: no se lucraron con su mentira. Nunca se llevaron ni un duro y sirvieron como si realmente fueran una v&iacute;ctima m&aacute;s. Como si ayudar a aquella gente, aunque fuera cont&aacute;ndoles una historia que no era cierta, fuera lo que les llenaba en la vida. Head logr&oacute; un poder dentro del mundo post 11S inusual. Era la que hac&iacute;a los mejores tours de las v&iacute;ctimas, la que pod&iacute;a llamar directamente al alcalde de Nueva York para quejarse de que no les hubieran invitado a un homenaje&hellip; En definitiva, era una l&iacute;der que basaba todo en la construcci&oacute;n de un personaje. 
    </p><p class="article-text">
        Una vez descubierta su mentira, Alicia Esteve desapareci&oacute;. Muchos creyeron, incluso, que se hab&iacute;a suicidado. Cuando se van a cumplir 25 a&ntilde;os del atentado, el cineasta <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/kike-maillo-industria-estadounidense-sentido_1_4048131.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Kike Ma&iacute;llo</a> recupera esta historia real que supera cualquier ficci&oacute;n en <em>La superviviente</em>, un documental que busca entender por qu&eacute; lo hizo, m&aacute;s que jugar al morbo de d&oacute;nde est&aacute; ahora. Esteve no se suicid&oacute;, pero desapareci&oacute;. La misma sociedad que la aup&oacute; la crucific&oacute;. Ma&iacute;llo toma una decisi&oacute;n importante en su documental: aunque todo lo que se escucha es real, y lo dijo o escribi&oacute; Esteve, contrata a una actriz y la caracteriza para decirlo. &iquest;El motivo? Respetar una identidad que ahora no quiere exponerse ni seguir siendo insultada. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Esa mentira aportó cosas buenas, lo que la convierte en algo más ambiguo, porque además las víctimas reconocen que sin ella no hubieran llegado a donde estuvieron</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Kike Maíllo</span>
                                        <span>—</span> Cineasta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ma&iacute;llo habla, sobre todo, con supervivientes reales que conocieron a Tania Head y que sufrieron la decepci&oacute;n de la realidad. Casi todos confiesan que la han perdonado y reconocen que, sin ella, la asociaci&oacute;n no hubiera tenido la repercusi&oacute;n que tuvo. Puede que ni hubiera salido adelante. El hecho de que Head no se hubiera lucrado fue fundamental para que el cineasta se involucrara, porque cree que &ldquo;esa mentira aport&oacute; cosas buenas, lo que la convierte en algo m&aacute;s ambiguo, porque adem&aacute;s las v&iacute;ctimas reconocen que sin ella no hubieran llegado a donde estuvieron, ella fue el motor de la asociaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuenta que no conoc&iacute;a la historia y que fue al conocer al guionista, Markos Goikolea, que preparaba una serie de ficci&oacute;n basada en esta historia, cuando le propone hacer un documental. Ma&iacute;llo ven&iacute;a de rodar<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/falsificador-catalan-vendio-cuadros-madonna-stallone-carcel-cambio_1_9584809.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/falsificador-catalan-vendio-cuadros-madonna-stallone-carcel-cambio_1_9584809.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Oswald, el falsificador,</em></a> otro trabajo de no ficci&oacute;n que entronca con <em>La superviviente, </em>ya que ambos hablan de personajes que construyen una m&aacute;scara. &ldquo;La sociedad acepta la m&aacute;scara. Incluso la necesita, porque necesita que esa historia, que es mentira, pase por verdad. Necesitaban que Tania se convirtiera en una hero&iacute;na. Las sociedades necesitamos de ese mito, del mito de la superaci&oacute;n&rdquo;, reflexiona y a&ntilde;ade que &ldquo;todos construimos una m&aacute;scara, pero en el mundo de las redes sociales ya es descarad&iacute;simo&rdquo;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/888d2357-752c-424e-9224-aff4c50bad66_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/888d2357-752c-424e-9224-aff4c50bad66_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/888d2357-752c-424e-9224-aff4c50bad66_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/888d2357-752c-424e-9224-aff4c50bad66_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/888d2357-752c-424e-9224-aff4c50bad66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/888d2357-752c-424e-9224-aff4c50bad66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/888d2357-752c-424e-9224-aff4c50bad66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Momento del documental &#039;La superviviente&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Momento del documental &#039;La superviviente&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula habla, tambi&eacute;n, del poder de contar historias. Y de c&oacute;mo se cuentan estas. Ese salto de fe ante lo inveros&iacute;mil que damos como espectadores en el cine, cuando leemos un libro, pero tambi&eacute;n en la vida real, donde muchas veces se prefiere creer en una historia tan bien contada y tan potente como la de Tania Head. Una vida donde, adem&aacute;s, &ldquo;la mentira ha dejado de ser algo que cristaliza en un pecado gigantesco como pasaba en las sociedades anglosajonas hace 40 o 50 a&ntilde;os&rdquo;. &ldquo;La mentira es una moneda de cambio y lo importante es si te hago sentir bien como espectador con la mentira, si me acerco a ti desde el punto de vista pol&iacute;tico o de opini&oacute;n con esta mentira. Al final estamos en un mundo en el que cada vez m&aacute;s deseamos creer una cosa y vamos a buscar las cosas. Esa es la fuente del algoritmo. Las cosas que todo el rato nos explican que lo que nosotros creemos es verdad&rdquo;, opina Kike Ma&iacute;llo.
    </p><p class="article-text">
        El director defiende su decisi&oacute;n de representar a la protagonista y no usar su voz ni su rostro. Siempre pensaron que ser&iacute;a interesante mostrar a alguien representando a otra persona que, a su vez, tambi&eacute;n interpretaba un papel. Seg&uacute;n fueron avanzando, lo tuvieron m&aacute;s claro porque cre&iacute;an que, &ldquo;de alguna manera, ella ya hab&iacute;a pagado suficiente por todo&rdquo;. &ldquo;No somos periodistas, no tenemos ninguna voluntad de explicar d&oacute;nde trabaja y c&oacute;mo le va en la actualidad, m&aacute;s all&aacute; de lo que t&iacute;midamente, sin caer en demasiado amarillismo, contamos en el documental. Cuando sabes en qu&eacute; momento est&aacute; ahora decidimos que no quer&iacute;amos fastidiarle m&aacute;s la vida&rdquo;, justifica.
    </p><p class="article-text">
        <em>La superviviente</em> recupera un relato escrito por Tania/Alicia, donde deja entrever que aquellos momentos de su vida, liderando esa asociaci&oacute;n, fueron felices para ella. Ma&iacute;llo coincide: &ldquo;Por lo que s&eacute; del personaje, creo que ese momento es el de m&aacute;s brillo en su vida, pero tambi&eacute;n es el momento que le crucifica el resto de vida&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/falsa-superviviente-espanola-11s-engano-mundo-sociedad-necesitaba-fuera_1_13472474.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Aug 2026 19:46:23 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4b7428f3-e01b-4838-b51f-e355c28fbb84_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="366216" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4b7428f3-e01b-4838-b51f-e355c28fbb84_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="366216" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La falsa superviviente española del 11S que engañó a todo el mundo: “La sociedad necesitaba que fuera verdad”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4b7428f3-e01b-4838-b51f-e355c28fbb84_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[11S,Atentados terroristas,Supervivientes,Estrenos de cine,Cine documental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diecisiete años de luto es suficiente: los amigos convencen a Poison Ivy de dar a los Cramps el lugar que merecen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/diecisiete-anos-luto-suficiente-amigos-convencen-poison-ivy-dar-cramps-lugar-merecen_1_13472606.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c4f3d7ba-d1db-43c3-ad58-d475a22e255c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150041.jpg" width="1199" height="675" alt="Diecisiete años de luto es suficiente: los amigos convencen a Poison Ivy de dar a los Cramps el lugar que merecen"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras la muerte de Lux Interior en 2009, su pareja sentimental y musical, la guitarrista del grupo alejada de los focos que le devolvió la suciedad al rock'n'roll, ha accedido al fin a publicar su inédito primer disco y a reeditar el material de la banda</p><p class="subtitle">Los amigos de Richard Lloyd, guitarrista de Television, lanzan un crowdfunding para pagar su tratamiento contra el cáncer
</p></div><p class="article-text">
        Un grave problema card&iacute;aco acab&oacute; en 2009 con la vida de Lux Interior. 35 a&ntilde;os antes, junto a Poison Ivy, hab&iacute;a fundado The Cramps, la banda que en pleno apogeo del punk recuper&oacute; el rockabilly para transformarlo y pervertirlo m&aacute;s a&uacute;n de lo que ya lo estaba desde su nacimiento.
    </p><p class="article-text">
        The Cramps fueron una gloriosa irregularidad. Reivindicaron las ra&iacute;ces del rock a trav&eacute;s de sus cl&aacute;sicos, unt&aacute;ndolos bien con influencias como la serie B fant&aacute;stica, las bandas de garage, el cine de terror y nombres como New York Dolls, T-Rex y, por supuesto, The Stooges. Fueron toda una provocaci&oacute;n. Le devolvieron al rock su car&aacute;cter lascivo, aquel que le imprimieron Elvis y Little Richard, pero tambi&eacute;n un escuadr&oacute;n de ilustres olvidados (Charlie Feathers, Kip Taylor...) cuyos nombres reivindicaron a placer a lo largo de su trayectoria.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la muerte sorprendi&oacute; a Lux Interior en 2009, el grupo ya se hab&iacute;a erigido en una banda mil veces imitada pero irrepetible a base de predicar esas canciones que, como proclamaba el t&iacute;tulo de su primer e hist&oacute;rico &aacute;lbum (<em>Songs The Lord Taught Us</em>, 1980), el Se&ntilde;or les ense&ntilde;&oacute;. Un oscuro evangelio cuyo valor aumenta a medida que pasa el tiempo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-O3ae6flEFrY-1068', 'youtube', 'O3ae6flEFrY', document.getElementById('yt-O3ae6flEFrY-1068'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-O3ae6flEFrY-1068 src="https://www.youtube.com/embed/O3ae6flEFrY?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Ivy e Interior eran una pareja muy unida, tanto en lo personal como en lo art&iacute;stico. Sin Lux a su lado, para ella nada relacionado con los Cramps ten&iacute;a sentido. Se retir&oacute; de la vida p&uacute;blica y de la m&uacute;sica. Ese es el motivo por el cual, en una &eacute;poca en la que el pasado del pop es constantemente reciclado, reenvasado y puesto de nuevo a la venta, no han aparecido reediciones de los discos del grupo. Problemas contractuales y malas decisiones profesionales persiguieron a la banda pr&aacute;cticamente desde sus inicios.
    </p><p class="article-text">
        Hasta la fecha, solamente su primer &aacute;lbum fue reeditado para su lanzamiento en ced&eacute; (en 1990), incluyendo algunas rarezas como temas extra. Paralelamente a eso, el mercado se ha visto invadido por discos con directos y colecciones de maquetas o temas perdidos, publicados sin pasar por los controles de calidad de sus verdaderos responsables. Desde hace unos meses, la situaci&oacute;n ha cambiado.
    </p><p class="article-text">
        Larry Hardy, director del sello independiente <a href="https://intheredrecords.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">In The Red</a> (cuyo cat&aacute;logo est&aacute; repleto de bandas herederas de los Cramps) convenci&oacute; a Ivy para crear una empresa a trav&eacute;s de la cual gestionar el cat&aacute;logo, la mercanc&iacute;a y los derechos musicales de la banda. The Cramps Inc cuenta tambi&eacute;n con la participaci&oacute;n del cineasta Jimmy Maslon (director de dos videoclips del grupo y de un documental sobre Hershell Gordon Lewis, art&iacute;fice del <em>gore</em>). A partir de ahora, la m&uacute;sica de Cramps, tanto la publicada como la in&eacute;dita, tendr&aacute; la presencia y el respeto que merece.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe style="border: 0; width: 100%; height: 120px;" src="https://bandcamp.com/EmbeddedPlayer/album=737232995/size=large/bgcol=ffffff/linkcol=0687f5/tracklist=false/artwork=small/transparent=true/" seamless><a href="https://thecramps.bandcamp.com/album/gravest-gravy">Gravest Gravy de The Cramps</a></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Gravest Gravy</em> es la primera entrega de este programa de lanzamientos que fans y aficionados en general han aplaudido desde que se anunci&oacute; hace un par de meses. Publicado por Vengeance el pasado 21 de agosto, la marca que el grupo cre&oacute; en 1977 para sacarse sus primeros sencillos (y agotadas ya las ediciones en vinilo), rescata las sesiones que registraron en octubre de 1977 en los estudios Ardent de Memphis, Tennessee, de la mano de Alex Chilton. De aquellas sesiones ya se conoc&iacute;an las canciones <em>Surfin&rsquo; Bird, The Way I Walk, Human Fly, Domino</em> y <em>Lonesome Town </em>que acabaron dando forma al mini &aacute;lbum <em>Gravest Hits</em> (1978) y que recopilaba los dos primeros singles de la banda y un tema que no figuraba en ellos.
    </p><p class="article-text">
        En 1989, Lux e Ivy mezclaron varios de los temas de Ardent que hab&iacute;an quedado sin estrenar para publicarlos en un &aacute;lbum. Luego surgieron otras prioridades y el proyecto fue archivado. En 2008 decidieron retomarlo, pero la muerte de Interior impidi&oacute; nuevamente que viera la luz. <em>Gravest Gravy</em> era un disco ya hecho, con los temas, la portada y el t&iacute;tulo decididos. Durante una visita a casa de Ivy, Hardy vio una caja con las cintas y pregunt&oacute; qu&eacute; era aquello. As&iacute; empez&oacute; todo. Dos fans devotos, Henry Rollins e Ian McKaye (Fugazi), han supervisado<a href="https://thecramps.bandcamp.com/album/gravest-gravy" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la edici&oacute;n del &aacute;lbum con doce temas</a> donde el embri&oacute;n del sonido de The Cramps ya est&aacute; m&aacute;s que formado.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se grabaron estas canciones, los Cramps ya empezaban a estar hartos de c&oacute;mo se les trataba en Nueva York. La escena <em>underground </em>de la ciudad siempre tuvo a gala ser muy diversa, pero por lo visto, esa diversidad ten&iacute;a unos l&iacute;mites. La cr&iacute;tica local se tom&oacute; su estilo como un chiste revivalista y muchos compa&ntilde;eros de escena los miraron por encima del hombro, a pesar de que algunos, como ocurri&oacute; con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/hey-ho-let-s-go-marky-ramone-ultimo-ramone-vivo_1_13434207.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ramones</a>, les copiaron ideas.
    </p><p class="article-text">
        Ivy y Lux hab&iacute;an llegado all&iacute; a finales de 1975, atra&iacute;dos por el aura de una de sus formaciones favoritas, los <a href="https://www.eldiario.es/cultura/muere-david-johansen-cantante-banda-punk-new-york-dolls-75-anos_1_12095828.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">New York Dolls.</a> Estos acababan de separarse cuando llegaron all&iacute;, pero la ciudad les pareci&oacute; perfecta para desarrollar el grupo que la pareja ten&iacute;a en la mente. Su planteamiento era hacer m&uacute;sica que devolviera el rock &amp; roll a sus ra&iacute;ces m&aacute;s salvajes. Para ganarse la vida y poder poner en marcha la banda, Lux empez&oacute; a trabajar en una tienda de discos, mientras que Ivy se ganaba el sueldo como dominatriz.
    </p><p class="article-text">
        En la tienda, Lux conoci&oacute; a un comercial, admirador de Brian Jones, elemento perfecto para acabar de consolidar el grupo. A ambos les un&iacute;a la pasi&oacute;n por los Stooges y a Ivy le llam&oacute; la atenci&oacute;n que ella y Gregory cumpliesen a&ntilde;os el mismo d&iacute;a. A &eacute;l, una pitonisa le hab&iacute;a dicho que en uno de sus cumplea&ntilde;os conocer&iacute;a a alguien que le cambiar&iacute;a la vida. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-dlk1HPfrAcE-5017', 'youtube', 'dlk1HPfrAcE', document.getElementById('yt-dlk1HPfrAcE-5017'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-dlk1HPfrAcE-5017 src="https://www.youtube.com/embed/dlk1HPfrAcE?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Lux era el vocalista, Ivy la guitarrista, pero Gregory se neg&oacute; a tocar el bajo, instrumento fundamental en el rockabilly. Se empecin&oacute; en tocar la guitarra y su estilo marc&oacute; el sonido primigenio de los Cramps. El sonido de ella era m&aacute;s respetuoso con el del rock &amp; roll cl&aacute;sico, inspir&aacute;ndose en gente como Link Wray, pero tambi&eacute;n en instrumentistas como The Duchess (alias de Norma Jean Wofford), Peggy Jones, Gloria Jolivet, Cornelia 'Cookie' Redmond o Debbie Hastings. &ldquo;No s&eacute; por qu&eacute; tocar la guitarra se considera un arte masculino &mdash;declar&oacute;&mdash;, salvo porque los hombres se han apropiado de ello. No requiere una fuerza especial ni un patr&oacute;n cerebral masculino. De hecho, es algo muy femenino&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Gregory se inclinaba m&aacute;s por el ruido y la distorsi&oacute;n y eso le dio un toque m&aacute;s contempor&aacute;neo a las grabaciones en las que particip&oacute;. Le gustaba Elvis, pero tambi&eacute;n modernos como Gang Of Four y PiL. Esto derivar&iacute;a en una serie de diferencias creativas que culminaron con su abrupta salida del grupo en 1980. Antes de eso, el caos y la violencia de su guitarra colaboraron a que <em>Songs The Lord Taught Us</em> se convirtiera en la obra maestra que es.
    </p><p class="article-text">
        Los Cramps que se fueron a Ardent estrenaban nuevo bater&iacute;a. Tras haber probado suerte durante sus primeros dos a&ntilde;os con Pam Balam primero y con Miriam Linna despu&eacute;s, Nick Knox se hab&iacute;a hecho con el puesto. A pesar de que tuvo que aprenderse el repertorio en unos d&iacute;as, su aportaci&oacute;n sonora ya es notoria en <em>Gravest Gravy. </em>Su manera de golpear la bater&iacute;a, b&aacute;sica y rudimentaria, abre <em>TV Set,</em> una de las canciones emblem&aacute;ticas de la formaci&oacute;n en la que Interior ejerce como solamente &eacute;l sabe hacerlo de Elvis pose&iacute;do por Satan&aacute;s mientras Gregory cortocircuita la canci&oacute;n con uno de sus caracter&iacute;sticos solos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-6wiHNFTM_JA-6191', 'youtube', '6wiHNFTM_JA', document.getElementById('yt-6wiHNFTM_JA-6191'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-6wiHNFTM_JA-6191 src="https://www.youtube.com/embed/6wiHNFTM_JA?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        En el blog de Bandcamp, Henry Rollins destacaba que uno de los m&eacute;ritos de este disco es que incluye versiones que formaban parte de los primeros directos y que fueron desapareciendo a medida que iban saliendo las canciones originales. Entre dichas joyas ajenas est&aacute; <em>Hungry</em>, de Paul Revere &amp; The Raiders, y <em>Problem Child,</em> de Sam Phillips, fundador de Sun Records, cuna discogr&aacute;fica de Elvis, Carl Perkins y otros pioneros del rock &amp; roll.
    </p><p class="article-text">
        Los Cramps tuvieron ocasi&oacute;n de conocerlo durante aquella primera estancia en Ardent. &ldquo;Le contamos que ten&iacute;amos todos los singles de Sun, y &eacute;l nos dijo: &rdquo;Bueno, &iquest;sab&eacute;is una cosa? Ten&eacute;is suerte&ldquo;. Llevaba unas de esas enormes gafas que le agrandaban los ojos; parec&iacute;a un monstruo del espacio exterior&rdquo;. As&iacute; relataba Lux aquel encuentro a Dick Porter en el libro<em> Viaje al centro de los Cramps</em> (cuya edici&oacute;n en castellano en Liburuak ya lleva tres ediciones, la &uacute;ltima de ellas con traducci&oacute;n revisada). 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c41f308-1197-42e6-8612-32ea53da5543_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c41f308-1197-42e6-8612-32ea53da5543_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c41f308-1197-42e6-8612-32ea53da5543_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c41f308-1197-42e6-8612-32ea53da5543_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c41f308-1197-42e6-8612-32ea53da5543_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c41f308-1197-42e6-8612-32ea53da5543_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5c41f308-1197-42e6-8612-32ea53da5543_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El libro sobre Cramps escrito por Dick Porter"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El libro sobre Cramps escrito por Dick Porter                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La idea era grabar solamente los temas necesarios para los singles que quer&iacute;an sacar, pero Chilton, otro personaje musical al margen de modas y fiel a sus gustos, los anim&oacute; a que registraran todo lo que ten&iacute;an. Por lo tanto, <em>Gravest Gravy</em> no es una colecci&oacute;n de maquetas sino un disco que pudo haber sido el primero de la banda. Contiene versiones m&aacute;s salvajes de<em> I Can&rsquo;t Find My Mind</em> y <em>The Natives Are Restless</em>, que volver&iacute;an a hacer en su segundo &aacute;lbum, <em>Psychedelic Jungle </em>(1981) con Kid Congo Power sustituyendo a Gregory. Tambi&eacute;n est&aacute;n <em>Twist &amp; Shout </em>y <em>Weekend On Mars</em>, ambas firmadas por Interior/Ivy, que nunca aparecieron en sus discos de estudio. En su cr&iacute;tica para <em>Record Collector</em>, Johnnie Johnstone, hablando de su versi&oacute;n de <em>Hungry</em>, dice algo que sirve para definir la esencia de los Cramps: &ldquo;Es una brillante muestra de su genialidad para degradarlo todo hasta extinguir cualquier atisbo de decencia&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafa Cervera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/diecisiete-anos-luto-suficiente-amigos-convencen-poison-ivy-dar-cramps-lugar-merecen_1_13472606.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Aug 2026 19:45:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c4f3d7ba-d1db-43c3-ad58-d475a22e255c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150041.jpg" length="217157" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c4f3d7ba-d1db-43c3-ad58-d475a22e255c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150041.jpg" type="image/jpeg" fileSize="217157" width="1199" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Diecisiete años de luto es suficiente: los amigos convencen a Poison Ivy de dar a los Cramps el lugar que merecen]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c4f3d7ba-d1db-43c3-ad58-d475a22e255c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150041.jpg" width="1199" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Punk,Rock,Industria musical]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Isabel Coixet y Paul Laverty piden en una carta al Festival de Venecia "medidas concretas y ondear la bandera Palestina"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/isabel-coixet-paul-laverty-piden-carta-festival-venecia-medidas-concretas-ondear-bandera-palestina_1_13473553.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a68faeea-d02d-4f1e-a583-defb5bcc1019_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1067y490.jpg" width="1200" height="675" alt="Isabel Coixet y Paul Laverty piden en una carta al Festival de Venecia &quot;medidas concretas y ondear la bandera Palestina&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un año más, Venice for Palestine, ha publicado una carta abierta en donde pide medidas al festival en apoyo a Palestina. Está firmada por decenas de instituciones y miembros de la cultura</p><p class="subtitle">Javier Bardem: “En los jóvenes hay un renacer de una masculinidad peligrosa”
</p></div><p class="article-text">
        El a&ntilde;o pasado, el Festival de Venecia vio como el Lido se convert&iacute;a en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/5-000-personas-movilizan-festival-venecia-condenar-genocidio-gaza-no-queremos-complices-masacre_1_12567030.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">centro de las protestas en contra del genocidio en Gaza</a> y en apoyo a Palestina. Desde Venice for Palestine se organizaron manifestaciones y se public&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/ken-loach-alice-rohrwacher-marco-bellocchio-firmas-piden-festival-venecia-condenar-genocidio-gaza_1_12554250.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una carta donde se ped&iacute;a al certamen que condenara de manera p&uacute;blica el genocidio</a>, algo que la Mostra no hizo. Ocurr&iacute;a en el pico m&aacute;s alto de las manifestaciones ciudadanas por la masacre cometida por el ej&eacute;rcito de Israel, y en una edici&oacute;n en la que<em> </em><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/kaouther-ben-hania-directora-voz-hind-proyectar-pelicula-israel-seria-normalizar-ocupacion_1_12792824.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La voz de Hind</em></a><em> </em>era una de las pel&iacute;culas m&aacute;s importantes. 
    </p><p class="article-text">
        Un a&ntilde;o despues, Venice for Palestine ha publicado de nuevo una carta, aunque esta vez menos numerosa en sus firmas que el a&ntilde;o anterior. Aun as&iacute;, decenas de personalidades del cine e instituciones, entre los que destacan nombres como Isabel Coixet, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/paul-laverty-guionista-detenido-camiseta-pro-palestina-israel-no-comete-genocidio-burla-mundo-impunidad_1_12568034.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Paul Laverty,</a> Annie Ernaux, Celine Sciamma o Guy Pearce, han firmado la misiva que pide al certamen &ldquo;medidas concretas&rdquo;, as&iacute; como la &ldquo;suspensi&oacute;n de acuerdos con organizaciones e instituciones vinculadas al gobierno israel&iacute;, la introducci&oacute;n de salvaguardias para los profesionales que opten por desvincularse de dichos v&iacute;nculos y que la bandera palestina ondee durante todo el Festival&rdquo;, ya que habr&aacute; dos filmes palestinos entre sus secciones oficiales. 
    </p><p class="article-text">
        Son los puntos que destacan en la carta, que tambi&eacute;n apoyan Roger Waters, Matteo Garrone, Anna Foglietta, Fabrizio Gifuni, Greta Scarano, Jasmine Trinca, Luigi Lo Cascio, Nan Goldin, Paul Laverty, Teona Strugar Mitevska y Saleh Bakri, junto con &ldquo;muchas otras figuras destacadas de la comunidad cinematogr&aacute;fica y cultural internacional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hace un a&ntilde;o, miles de personas respondieron al llamado de Venice for Palestine para que Palestina ocupara un lugar central en el Festival de Cine y la resistencia del pueblo palestino se situara en el centro del debate p&uacute;blico&rdquo;, recuerdan en la carta remitida a los medios. Sin embargo, subrayan que &ldquo;se ha instaurado una 'nueva normalidad', propiciada por un falso alto el fuego&rdquo;. &ldquo;Israel no solo no ha detenido sus atrocidades, sino que las ha continuado, extendiendo su poder&iacute;o militar hacia Cisjordania, Siria, L&iacute;bano e Ir&aacute;n. Nada ha cambiado para el pueblo palestino, y las l&aacute;grimas que hemos derramado por una pel&iacute;cula no bastan para absolvernos; m&aacute;s bien, son prueba de que no estamos aprovechando nuestra capacidad de acci&oacute;n colectiva con la fuerza suficiente&rdquo;, a&ntilde;aden.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, creen que es el momento de volver a las &ldquo;acciones colectivas para lograr un impacto concreto en los mecanismos de complicidad y normalizaci&oacute;n&rdquo; y hacen un &ldquo;llamamiento a todas las personas y organizaciones de los sectores cinematogr&aacute;fico, medi&aacute;tico y cultural para que se unan y construyan un marco de apoyo que proteja a los trabajadores de los riesgos profesionales asociados a tomar una postura concreta contra el genocidio, rompiendo as&iacute; la amenaza a su sustento que actualmente desalienta la disidencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De forma simb&oacute;lica piden al festival que, para honrar a las dos pel&iacute;culas palestinas seleccionadas se &ldquo;ice la bandera palestina junto a las que representan a todas las dem&aacute;s pel&iacute;culas de la selecci&oacute;n oficial durante el evento&rdquo;. &ldquo;Esto sigue la pr&aacute;ctica habitual y se alinea con las comunicaciones oficiales del Festival&rdquo;, explican.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/isabel-coixet-paul-laverty-piden-carta-festival-venecia-medidas-concretas-ondear-bandera-palestina_1_13473553.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Aug 2026 16:54:53 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a68faeea-d02d-4f1e-a583-defb5bcc1019_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1067y490.jpg" length="4557844" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a68faeea-d02d-4f1e-a583-defb5bcc1019_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1067y490.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4557844" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Isabel Coixet y Paul Laverty piden en una carta al Festival de Venecia "medidas concretas y ondear la bandera Palestina"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a68faeea-d02d-4f1e-a583-defb5bcc1019_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1067y490.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Mostra de Venecia,Festivales de cine,Palestina,Genocidio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué hago el fin de semana? elDiario.es viene en tu ayuda: expos, planes, conciertos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cultura/semana-eldiario-viene-ayuda-expos-planes-conciertos_132_13472004.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/88b8e40e-390d-41ba-b62a-9dbd29145fb0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1095y438.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué hago el fin de semana? elDiario.es viene en tu ayuda: expos, planes, conciertos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De los disfraces del Canela en Torremolinos al avistamiento de pájaros en el festival dos Eidos en Lugo. Hay mil propuestas culturales para disfrutar del fin de semana y aquí proponemos algunas cuantas con las que hacer de este par de días algo memorable</p><p class="subtitle">Recíbelo por email -  Esta agenda cultural forma parte del boletín de cultura, suscríbete aquí para recibirlo íntegro, primero ¡y gratis!</p></div><p class="article-text">
        Planes, exposiciones, conciertos, lecturas y muchas otras propuestas en la agenda cultural de este fin de semana en toda Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Canela Party (Torremolinos, M&aacute;laga).</strong> El mejor festival del final del verano, el m&aacute;s divertido, para el que m&aacute;s se prepara la gente, el m&aacute;s entra&ntilde;able. Entre el 27 y el 29 de agosto tocan Man/Woman/Chainsaw o Mannequin Pussy, pero el artista m&aacute;s grande es el propio p&uacute;blico. Todos esperamos con ansias las fotogaler&iacute;as de los asistentes disfrazados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Escena Escorial (San Lorenzo del Escorial, Madrid).</strong> Un nuevo festival de m&uacute;sica sinf&oacute;nica dirigido por Alondra de la Parra, quien se podr&aacute; al frente de  la Joven Orquesta de la Comunidad de Madrid (JORCAM) y el m&uacute;sico Thomas Enhco. Tambi&eacute;n actuar&aacute; el guitarrista brasile&ntilde;o Yamandu Costa y el violinista Nemanja Radulovi&#263;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Rock en Valladolid.</strong> Hay m&aacute;s festivales que agotan los d&iacute;as de vacaciones. En el Cosqu&iacute;n Rock vallisoletano, del 28 al 30 de agosto en Ping&uuml;inos Arena, actuar&aacute; Kaiser Chiefs.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Festival dos Eidos (Lugo).</strong> En <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=60715395c0&amp;e=3675118dc1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este festival</a> no hay decibelios sino avistamientos de p&aacute;jaros, lecturas (Olga Novo, Alberto Lema) y una ruta por la memoria democr&aacute;tica. Los d&iacute;as 29 y 30 de agosto en Parada do Courel, organizado por la Fundaci&oacute;n Ux&iacute;o Novoneira.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Pelotazo!' (Bilbao). </strong>La nueva producci&oacute;n propia del Laboratorio Teatral de Pabell&oacute;n 6 <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=df3b40e356&amp;e=3675118dc1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">va sobre la crisis de la vivienda</a>, se ha estrenado el 27 de agosto dentro de Aste Nagusia (las fiestas de Bilbao) y se podr&aacute; ver hasta el 20 de septiembre.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Muestra sobre patrimonio en peligro (Arnuero, Cantabria).</strong> <em>Hispania Nostra. 50 a&ntilde;os comprometida con el patrimonio</em> se ha inaugurado el 27 de agosto en la Casa de Mareas de Arnuero. La exposici&oacute;n pone en valor el trabajo de esta exposici&oacute;n que presenta el patrimonio como una riqueza colectiva, defiende la participaci&oacute;n de la sociedad en su protecci&oacute;n y la necesidad de transmitir este compromiso a las nuevas generaciones.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/355aee01-e81c-4fd1-98b2-7710fc036585_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/355aee01-e81c-4fd1-98b2-7710fc036585_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/355aee01-e81c-4fd1-98b2-7710fc036585_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/355aee01-e81c-4fd1-98b2-7710fc036585_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/355aee01-e81c-4fd1-98b2-7710fc036585_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/355aee01-e81c-4fd1-98b2-7710fc036585_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/355aee01-e81c-4fd1-98b2-7710fc036585_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Flamenco On Fire en Pamplona"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Flamenco On Fire en Pamplona                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Conciertos The Weeknd (Madrid y Barcelona).</strong> Tres d&iacute;as en el estadio Metropolitano de Madrid (28, 29 y 30) y uno m&aacute;s (1 de septiembre) en el Estadi Ol&iacute;mpic Llu&iacute;s Companys de Barcelona para celebrar su trilog&iacute;a de exploraci&oacute;n de la fama: <em>After Hours </em>(2020), <em>Dawn FM</em> (2022) y <em>Hurry Up, Tomorrow</em> (2025). 
    </p><p class="article-text">
        <strong>C&oacute;mic en Sabi&ntilde;&aacute;nigo (Huesca).</strong> Octava edici&oacute;n del Sal&oacute;n hispano franc&eacute;s de c&oacute;mic en Sabi&ntilde;&aacute;nigo, del 28 al 30 de agosto. Con autores invitados como Gen&iacute;s Rigol, Juan Berrio, A&iacute;da Santos o Juan Royo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Flamenco on fire (Pamplona).</strong> Bajo el t&iacute;tulo <em>Cadencia andaluza</em> y rindiendo homenaje a las obras creadas entre 1925 y 1950, tiene lugar en Navarra este querid&iacute;simo festival flamenco protagonizado por la guitarra y el baile, que cuenta con Jos&eacute; Merc&eacute; o Yerai Cort&eacute;s. Imperdibles los conciertos desde los balcones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fotoperiodismo en Perpignan. </strong>Si vives en Catalunya no te queda mal entrar en Francia y llegar a la primera ciudad francesa para recorrer las propuestas del cl&aacute;sico Visa pour l'image, que comienza este 29 de agosto con lo mejor del periodismo fotogr&aacute;fico y con entrada libre. No te pierdas la exposici&oacute;n del gran <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=ebde332920&amp;e=3675118dc1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Raymond Depardon</a> o las <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=9515147007&amp;e=3675118dc1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fotograf&iacute;as del L&iacute;bano</a> de Diego Ibarra. Esta importante cita hace concluir el gran verano cultural del sur de Francia, con el festival fotogr&aacute;fico de Arl&eacute;s y el de teatro de Avignon.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Tres libros, por Andrea Benavent</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/1e4b1620-fa35-4381-b687-cf0f752736d3_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>'Yesteryear' de Caro Claire Burke (trad. Mar Garc&iacute;a Puig, AdN).</strong> Natalie es una creadora de contenido de la tendencia tradwife que factura millones vendiendo en redes la idea de un hogar perfecto y tradicional, sorprender&aacute; que tras la pantalla hay un ej&eacute;rcito de empleados y precariead. La bomba explota cuando Natalie se despierta de golpe atrapada en 1855 y se ve obligada a sobrevivir a la verdadera vida de &eacute;poca sin tecnolog&iacute;a ni comodidades. Esta novela se ha consolidado como uno de los libros imprescindibles del verano. Por si no te hab&iacute;a dado tiempo a leerlo, aqu&iacute; recomendamos esta s&aacute;tira adictiva que destripa el fen&oacute;meno influencer y pone patas arriba la falsa de los tiempos pasados. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/5c961291-8a19-4ef0-ae37-7d42e3169ac2_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>'La chica m&aacute;s lista que conozco' de Sara Barquinero (Lumen).</strong> Alicia, la provinciana protagonista de esta novela, llega a Madrid para estudiar Filosof&iacute;a con el ansia de hacer amigos brillantes y cultos. Sin embargo, al adentrarse en los c&iacute;rculos de la facultad descubre las din&aacute;micas de poder, las imposturas del &aacute;mbito intelectual y el alto coste personal de pertenecer a ellos. Tras el arrollador &eacute;xito de <em>Los escorpiones,</em> <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/sara-barquinero-universidad-hay-profesores-dicen-guarro-sistemico_1_13078213.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sara Barquinero</a> saca a relucir los claroscuros de la juventud y las grietas de la madurez.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/bf618912-4a2c-434a-8970-c09227a7acf6_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>&lsquo;Exc&eacute;ntricos&rsquo; de Geminello Alvi (trad. Jos&eacute; Moreno, Acantilado).</strong> Un libro diferente sobre alquimistas arruinados por una planta medicinal, luchadores convertidos al ascetismo (que tan de moda est&aacute; ahora) y personajes conocidos por todos. Un grupo de disidentes del esp&iacute;ritu formado, entre otros, por Cary Grant, Lovecraft, Buster Keaton o Pancho Villa conviven durante 42 retratos sobre este rasgo que todos ten&iacute;an en com&uacute;n. Geminello Alvi hace de &eacute;ste volumen un monumento a la marginalidad y a la extravagancia como una forma sublime y feroz de resistir a la vida.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Tres pel&iacute;culas, por Javier Zurro</strong></h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/702c5279-d0ff-4482-b0f3-03b27916346e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1149918.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/702c5279-d0ff-4482-b0f3-03b27916346e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1149918.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/702c5279-d0ff-4482-b0f3-03b27916346e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1149918.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/702c5279-d0ff-4482-b0f3-03b27916346e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1149918.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/702c5279-d0ff-4482-b0f3-03b27916346e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149918.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/702c5279-d0ff-4482-b0f3-03b27916346e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149918.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/702c5279-d0ff-4482-b0f3-03b27916346e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149918.jpg"
                    alt="Javier Bardem en la redacción de elDiario.es"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Javier Bardem en la redacción de elDiario.es                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>'El ser querido'.</strong> Es, sin duda, una de las pel&iacute;culas m&aacute;s esperadas del a&ntilde;o del cine espa&ntilde;ol. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/descomunales-javier-bardem-victoria-luengo-llevan-sorogoyen-madurez-director-querido_129_13466509.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El regreso de Sorogoyen</a> es un drama sobre un director de cine que intenta reconectar con una hija a la que hace a&ntilde;os que no ve en medio de un rodaje. Sorogoyen e Isa Pe&ntilde;a construyen su mejor guion y con la ayuda de un Bardem descomunal y una brillante Victoria Luengo consiguen meternos en medio de ese rodaje donde las fricciones y las masculinidades pronto afloran. No te pierdas &mdash;puedes leerla o puedes verla en v&iacute;deo&mdash; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/javier-bardem-jovenes-hay-renacer-masculinidad-peligrosa_1_13468664.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la entrevista que le hemos hecho a Javier Bardem</a> esta semana en la redacci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Anoche conquist&eacute; Tebas'.</strong> Menuda rareza hermosa ha dirigido Gabriel Azor&iacute;n en su debut en el largo de ficci&oacute;n. Coescrita junto a Celso Gim&eacute;nez, de La Tristura, esta pel&iacute;cula vale como at&iacute;pica pel&iacute;cula de viajes en el tiempo, como reflexi&oacute;n sobre la amistad masculina y su evoluci&oacute;n. Y lo mejor de todo, no se parece a nada. Su personalidad, tempo pausado y riesgo la convierte en un ovni maravilloso para el cine espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'La superviviente'.</strong> Hoy pleno de cine espa&ntilde;ol en las recomendaciones, pero es que tambi&eacute;n se estrena este documental de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/rodaje-locomia-pelicula-auge-destruccion-mayor-delirio-pop-espanol_1_10291505.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Kike Ma&iacute;llo</a> que cuenta un caso que yo desconoc&iacute;a y me parece fascinante, el de una superviviente del 11S que se desvel&oacute; que nunca hab&iacute;a estado en las torres gemelas y hab&iacute;a fingido una identidad para adentrarse en los grupos de v&iacute;ctimas y supervivientes. La falsa v&iacute;ctima era, adem&aacute;s, de Barcelona. Uno de esos documentales que se ven solos simplemente por lo fascinante del caso real.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Tres canciones, por Andrea Benavent</strong></h2><p class="article-text">
        Si quieres recordar las canciones que remendamos cada semana, sigue <a href="https://open.spotify.com/playlist/31mRrkL9Pm391mRBXClqTb?si=NX0vQLCiRyWrvnAxXxvZcA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuestra playlist en Spotify.</a>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe data-testid="embed-iframe" style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/playlist/31mRrkL9Pm391mRBXClqTb?utm_source=generator&si=03df04c208984a16" width="100%" height="352" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>'100' de Toldos Verdes y MaiteQuiero</strong>. Toldos Verdes es una banda de indie, garage-punk y pop-rock nacida en Madrid a finales de 2022. En este tema colaboran con MaiteQuiero, el proyecto en solitario de la exvocalista de Shego, para cantar en di&aacute;logo sobre la tranquilidad mental, la estabilidad emocional y el placer de vivir el aqu&iacute; y el ahora al 100%, de ah&iacute; el t&iacute;tulo de la canci&oacute;n. Suena c&aacute;lido y veraniego, evoca al pop-rock espa&ntilde;ol de los 2000 y recuerda a bandas como Pereza o Amaral. Es perfecta para descubrir cu&aacute;l es el sonido de las bandas emergentes y las nuevas generaciones. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-1_ykC9fN2zc-7323', 'youtube', '1_ykC9fN2zc', document.getElementById('yt-1_ykC9fN2zc-7323'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-1_ykC9fN2zc-7323 src="https://www.youtube.com/embed/1_ykC9fN2zc?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <strong>'Una casa en el Teide' de Barry B y Gara Dur&aacute;n</strong>. De lo mejor que ha dejado este verano han sido las apariciones sorpresa de Barry B y Gara Dur&aacute;n cantando esta canci&oacute;n. La complicidad entre la dulzura de Gara y la personalidad de Barry funciona a la perfecci&oacute;n en esta joya que mezcla pop con sonidos electr&oacute;nicos: la definici&oacute;n sonora de la escena urbana. Esta es una canci&oacute;n &iacute;ntima y envolvente con un estribillo que se te queda a vivir en la cabeza durante toda la semana.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-vXOn2wTD3aI-4033', 'youtube', 'vXOn2wTD3aI', document.getElementById('yt-vXOn2wTD3aI-4033'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-vXOn2wTD3aI-4033 src="https://www.youtube.com/embed/vXOn2wTD3aI?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <strong>'Son of Jolene' de Dolly Parton y Belles.</strong> Merecido tributo a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/muere-dolly-parton-legendaria-estrella-musica-country-80-anos_1_13466825.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dolly Parton</a>. La indiscutible reina de la m&uacute;sica country nos dejaba esta semana, pero su legado permanecer&aacute; vivo para siempre. Este tema, una de las &uacute;ltimas colaboraciones que dej&oacute; grabadas, de este &uacute;ltimo a&ntilde;o, junto a la joven cantautora Belles. En <em>Son of Jolene, </em>ambas le dan una vuelta al m&iacute;tico cl&aacute;sico de 1973, ambas interpretan a quien sufre por el hijo de aquella inolvidable Jolene. Merece la pena escucharla un ratito para despedir a una de las figuras m&aacute;s queridas e influyentes de la historia de la m&uacute;sica.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-Jd49fLa9lVM-6828', 'youtube', 'Jd49fLa9lVM', document.getElementById('yt-Jd49fLa9lVM-6828'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-Jd49fLa9lVM-6828 src="https://www.youtube.com/embed/Jd49fLa9lVM?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><h2 class="article-text"><strong>Tres art&iacute;culos, por si te los has perdido</strong></h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/19450eb8-3a64-4693-bb46-149878e0a8fe_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/19450eb8-3a64-4693-bb46-149878e0a8fe_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/19450eb8-3a64-4693-bb46-149878e0a8fe_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/19450eb8-3a64-4693-bb46-149878e0a8fe_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/19450eb8-3a64-4693-bb46-149878e0a8fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/19450eb8-3a64-4693-bb46-149878e0a8fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/19450eb8-3a64-4693-bb46-149878e0a8fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Tu ciudad en agosto podría ser Berlín"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Tu ciudad en agosto podría ser Berlín                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>'Las gratitudes'.</strong> Quiz&aacute;s te has dado cuenta de que mucha gente a tu alrededor este verano est&aacute; leyendo el mismo libro. Ni siquiera es una novedad, esta novela de Delphine de Vigan tiene cinco a&ntilde;os. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/amigos-leyendo-gratitudes-cinco-anos-despues-publicacion_1_13463408.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iquest;Por qu&eacute;?</a> Puedes leer tambi&eacute;n <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/delphine-vigan-no-dar-gracias-agradecer-implica-reconocer-deuda_1_7266139.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta entrevista</a> que le hicimos en 2021 con la publicaci&oacute;n del libro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Agosto en Berl&iacute;n.</strong> Con este texto de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/verano-berlin-irene-cuevas_129_13464219.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Irene Cuevas</a> rematamos la serie de relatos encargados a escritores sobre c&oacute;mo vibran las ciudades cuando se van muchos de las que las habitan. Ilustrada por Eva V&aacute;zquez. No te pierdas tambi&eacute;n el relato de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/verano-noche-eterna-verano-fernando-navarro_129_13453768.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fernando Navarro con Granada de fondo</a>, el de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/escuchen-sirenas-marina-perezagua_1_13439024.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marina Perezagua desde Kiev</a> y el de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/verano-moscardo-sergio-galarza_129_13428254.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sergio Galarza escrito desde Lima mirando hacia Madrid</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ghanawood.</strong> <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/casqueria-ultraviolencia-monstruos-grotescos-disparate-carteles-ghana-llenaba-salas-cine_1_13455732.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Divertidos, delirantes, exagerados, impensables</a> y muy alejados de la realidad, una serie de artistas locales de Ghana y Nigeria se especializaron en realizar los carteles de las pel&iacute;culas, con tema libre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cultura/semana-eldiario-viene-ayuda-expos-planes-conciertos_132_13472004.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Aug 2026 10:27:29 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/88b8e40e-390d-41ba-b62a-9dbd29145fb0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1095y438.jpg" length="4901731" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/88b8e40e-390d-41ba-b62a-9dbd29145fb0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1095y438.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4901731" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Qué hago el fin de semana? elDiario.es viene en tu ayuda: expos, planes, conciertos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/88b8e40e-390d-41ba-b62a-9dbd29145fb0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1095y438.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Agenda cultural,Ocio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los fans del heavy metal aguantan mejor el dolor gracias a los festivales de música]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/fans-heavy-metal-aguantan-mejor-dolor-gracias-festivales-musica_1_13472203.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4c2ed67d-ca6b-45fc-b925-196f5a8571c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150024.jpg" width="6000" height="3375" alt="Los fans del heavy metal aguantan mejor el dolor gracias a los festivales de música"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un nuevo estudio, publicado en Scientific Reports revela que determinados géneros, como el heavy metal, podrían ayudar a los pacientes con dolor crónico a dar rienda suelta a sus emociones reprimidas y a gestionar el malestar</p><p class="subtitle">Javier Bardem: “En los jóvenes hay un renacer de una masculinidad peligrosa”
</p></div><p class="article-text">
        La m&uacute;sica tiene mucho que ver con las emociones, ya que existen melod&iacute;as que nos hacen sentir alegr&iacute;a, y muchas otras que nos generan tristeza o ira. Un nuevo estudio, publicado en Scientific Reports revela que determinados g&eacute;neros, como el heavy metal, podr&iacute;an ayudar a los pacientes con dolor cr&oacute;nico a dar rienda suelta a sus emociones reprimidas y a gestionar el malestar.
    </p><p class="article-text">
        Las personas utilizan la m&uacute;sica para satisfacer una gran variedad de necesidades y funciones socioculturales. Entre sus beneficios, los expertos se&ntilde;alan que este tipo de arte es capaz de regular el estado de &aacute;nimo y promover el autoconocimiento y las relaciones sociales. En funci&oacute;n del g&eacute;nero musical, escucharla puede ir m&aacute;s all&aacute; del disfrute est&eacute;tico y convertirse en un momento de confrontaci&oacute;n personal de sentimientos intensos como la tristeza o el enfado.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, el estudio analiz&oacute; si asistir al festival de<a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/ozzy-osbourne-icono-heavy-metal-murio-infarto_1_12516579.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> heavy metal </a>en 2023 Wacken Open Air en Alemania pudo proporcionar alivio ante el dolor. Los investigadores concluyeron que si bien la sensibilidad al dolor no difer&iacute;a de la del resto de personas, su tolerancia fue mayor entre los metaleros.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hasta ahora, sab&iacute;amos que la ira reprimida era lo que m&aacute;s influ&iacute;a en la intensificaci&oacute;n de las sensaciones de dolor en pacientes con dolor cr&oacute;nico, explica la coautora del trabajo e investigadora del Instituto Max Planck de Ciencias Cognitivas y Cerebrales, Lydia Schneider. &rdquo;Quer&iacute;amos investigar si la experiencia de esta sensaci&oacute;n cambiaba mediante un g&eacute;nero musical como el heavy metal, que expresa muchas emociones desagradables como la ira&ldquo;, explica.
    </p><h2 class="article-text">Bajo el agua helada</h2><p class="article-text">
        La experta viaj&oacute; al Wacken Open Air en 2023 en Alemania con el fin de estudiar a los aficionados del metal in situ y analiz&oacute; la tolerancia al malestar de 122 aficionados a este g&eacute;nero musical.
    </p><p class="article-text">
        Para saber su grado de tolerancia, analiz&oacute; el tiempo que pod&iacute;an mantener la mano y el antebrazo en un dispositivo de agua helada mientras que les med&iacute;a la frecuencia card&iacute;aca a trav&eacute;s de un electrocardiograma.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hubo mucha gente que quiso participar en el proyecto, y nos dimos cuenta de que la ciencia desempe&ntilde;a un papel importante en este &aacute;mbito&rdquo;, se&ntilde;ala Schneider. &ldquo;Las correlaciones se apreciaron con mayor claridad cuando solo se tuvieron en cuenta a los participantes que no bebieron alcohol, bebieron poco o una cantidad moderada a lo largo del d&iacute;a de la prueba&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los asistentes fueron capaces de soportar el dolor provocado por el frío durante más tiempo que el grupo de control
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El estudio concluy&oacute; que la intensa experiencia musical a lo largo de varios d&iacute;as consecutivos en el festival de metal no tuvo un efecto negativo en la forma en la que los participantes percib&iacute;an el dolor. Al contrario, los asistentes fueron capaces de soportar el malestar provocado por el fr&iacute;o durante m&aacute;s tiempo que el grupo de control.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto parece indicar que se volvieron m&aacute;s resilientes gracias al festival&rdquo;, apunta la investigadora, un hallazgo que sugiere que los asistentes aceptaban mejor las sensaciones desagradables y se centraban en los factores sobre los que s&iacute; ten&iacute;an control.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n concluye el coautor del trabajo e investigador de la instituci&oacute;n alemana, Tom Fritz, estos resultados son muy relevantes para los pacientes con dolor cr&oacute;nico, ya que aceptar estados emocionales desagradables o situaciones dif&iacute;ciles desempe&ntilde;a un papel fundamental en la resiliencia y la tolerancia al dolor. A su juicio, escuchar m&uacute;sica que transmita ira puede resultar positivo para este tipo de personas, porque permitir&iacute;a regular dicha emoci&oacute;n en lugar de enmascararla con otras m&aacute;s alegres.
    </p><p class="article-text">
        Este estudio sugiere que el metal &mdash;o la m&uacute;sica que transmite ira en general&mdash; podr&iacute;a desempe&ntilde;ar un papel preventivo para pacientes que experimentan esta emoci&oacute;n debido al dolor. No obstante, hacen falta m&aacute;s investigaciones para ver si los resultados son replicables en otros eventos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agencia Sinc]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/fans-heavy-metal-aguantan-mejor-dolor-gracias-festivales-musica_1_13472203.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Aug 2026 09:23:48 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4c2ed67d-ca6b-45fc-b925-196f5a8571c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150024.jpg" length="8416508" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4c2ed67d-ca6b-45fc-b925-196f5a8571c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150024.jpg" type="image/jpeg" fileSize="8416508" width="6000" height="3375"/>
      <media:title><![CDATA[Los fans del heavy metal aguantan mejor el dolor gracias a los festivales de música]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4c2ed67d-ca6b-45fc-b925-196f5a8571c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150024.jpg" width="6000" height="3375"/>
      <media:keywords><![CDATA[Música,Conciertos,Heavy metal,Enfermedades]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Javier Bardem: “En los jóvenes hay un renacer de una masculinidad peligrosa”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/javier-bardem-jovenes-hay-renacer-masculinidad-peligrosa_1_13468664.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/702c5279-d0ff-4482-b0f3-03b27916346e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149918.jpg" width="7008" height="3942" alt="Javier Bardem: “En los jóvenes hay un renacer de una masculinidad peligrosa”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El actor visita la redacción de elDiario.es para hablar de su nueva película 'El ser querido', de Rodrigo Sorogoyen, donde interpreta a un cineasta que intenta reconectar con su hija</p><p class="subtitle">Unos descomunales Javier Bardem y Victoria Luengo llevan a Sorogoyen a su madurez como director en ‘El ser querido’
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/javier-bardem-aparece-mitica-insignia-no-guerra-alfombra-roja-oscar_1_13070498.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Javier Bardem</a> es capaz de transmitir la complejidad de un personaje con un ojo. Parece una boutade, pero cuando uno ve<em> </em><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/sorogoyen-muestra-18-primeros-minutos-querido-duelo-bestias-javier-bardem-victoria-luengo_1_13040938.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El ser querido</em></a>, la pel&iacute;cula de Rodrigo Sorogoyen que acaba de llegar a las salas y &eacute;l protagoniza, lo entiende. El trabajo de Bardem es tan apabullante y tan lleno de matices que hay un momento donde Sorogoyen encuadra uno de sus ojos en una escena de m&aacute;xima tensi&oacute;n y uno puede ver todo lo que pasa por la cabeza de Esteban Mart&iacute;nez, ese cineasta que intenta arreglar el pasado con una hija a la que hace a&ntilde;os que no ve y a la que ofrece un papel en su nueva pel&iacute;cula.
    </p><p class="article-text">
        Pocas veces hab&iacute;amos visto <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/javier-bardem-neutralidad-no-opcion-atrocidades-viviendo_1_13226465.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a un Bardem </a>tan desnudo y sin m&aacute;scara en una pel&iacute;cula. Y pocas veces uno es testigo del talento a chorro de uno de los actores m&aacute;s importantes del cine espa&ntilde;ol. No solo por los premios &mdash;a ver cu&aacute;ntos int&eacute;rpretes tienen dos copas Volpi de Venecia, un premio al Mejor actor en Cannes, un Oscar y seis Goyas&mdash;, sino por el compromiso que desprende cada uno de sus trabajos y que luego demuestra cuando se apagan los focos y suena la claqueta final.
    </p><p class="article-text">
        Es ah&iacute; donde el actor muestra la importancia de saber usar su altavoz. Bardem siempre ha hablado claro de pol&iacute;tica. Desde aquel m&iacute;tico 'No a la guerra' en 2003 hasta el genocidio en Gaza siempre se ha posicionado sin miedo a las consecuencias. Y vaya si las ha podido haber. En aquel a&ntilde;o se jug&oacute; el inicio de una carrera en Hollywood, que a pesar de su &eacute;xito tambi&eacute;n podr&iacute;a estar en peligro por su defensa del pueblo palestino ante una industria que amenaza con el veto a sus personalidades m&aacute;s cr&iacute;ticas, como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/susan-sarandon-hablar-favor-gaza-hecho-no-pueda-rodar-pelicula-eeuu_1_13027480.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Susan Sarandon</a> o Mark Ruffalo. Quiz&aacute;s su &eacute;xito, adem&aacute;s de esa excelencia en su trabajo, radica en haber logrado una posici&oacute;n que le permita hablar y ser un referente sin miedo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hace cinco a&ntilde;os que no hac&iacute;a una pel&iacute;cula en Espa&ntilde;a, desde</strong><em><strong> El buen patr&oacute;n</strong></em><strong>. Creo que hay una sensaci&oacute;n de que rueda poco aqu&iacute;, &iquest;c&oacute;mo lo percibe, tiene esa sensaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es verdad que si lo cuantificamos, quiz&aacute; haya rodado m&aacute;s fuera que dentro. Y al final son cinco a&ntilde;os. Tiene que ver con las circunstancias de los proyectos que se presentan aqu&iacute;. Muchas veces he comentado que no aparecen tantos proyectos como me gustar&iacute;a, por las razones que sean. S&eacute; de algunas, imagino otras&hellip; S&eacute; que dicen que vivo fuera, que es mentira. Que soy muy caro, que es mentira. Soy caro si tienen dinero para pagar. Si hago James Bond, pues evidentemente voy a pedir dinero. Si hago <em>El ser querido</em>, pues no voy a pedir dinero. Hay otras formas de hacerlo. Cuando uno tiene una pasi&oacute;n por hacer un proyecto, el dinero no debe ser nunca un problema porque est&aacute;s invirtiendo en tu trabajo. Al final se van dando circunstancias que hacen que trabajes m&aacute;s fuera. Pero es verdad que cuando trabajo en mi idioma, en Espa&ntilde;a, con mis compa&ntilde;eros de aqu&iacute;, la experiencia es otra. Es una experiencia mucho m&aacute;s&hellip; No s&eacute;, es diferente. El cuerpo se relaja, el cuerpo est&aacute; m&aacute;s presente. Es mi cultura, es mi idioma, es mi comida, es mi aceite de oliva, son mis risas en el rodaje, es mi humor, es otra cosa.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k2LquAccM8vTbKJ7vIC" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        <strong>Hac&iacute;a tiempo que no le ve&iacute;a tan desnudo, sin m&aacute;scara, en un papel, &iquest;eso le hace estar m&aacute;s vulnerable en la pel&iacute;cula?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, la propuesta era esa tambi&eacute;n. Aparecer en este personaje sin una construcci&oacute;n tan externa y hacer una presentaci&oacute;n del car&aacute;cter a trav&eacute;s de la emoci&oacute;n, de lo que siente y de lo que prefiere ocultar o evitar sentir. Una cosa que me gust&oacute; mucho de Rodrigo fue que yo le traje propuestas de apariencia f&iacute;sica y &eacute;l dijo que no, porque quer&iacute;a mostrar al p&uacute;blico que en el cine trabaja gente normal, gente que va con un vaquero con una camiseta. Gente de diferentes g&eacute;neros, diferentes tendencias pol&iacute;ticas, diferentes sexualidades&hellip; un grupo de personas normales que hacen un trabajo concreto. Por eso no quer&iacute;a nada de exhibici&oacute;n en el director y me pareci&oacute; muy valiente y muy, muy de verdad. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La pel&iacute;cula habla de la paternidad. Ha mencionado en ocasiones c&oacute;mo el ser padre ha condicionado elegir a veces un proyecto u otro, &iquest;le ha cambiado como actor y como persona?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que s&iacute;. La paternidad te cambia algo dentro si est&aacute;s atento. De hecho, debe cambiarte algo. Es un deber que algo en uno se modifique por el hecho de ser padre o madre. Tiene que ver con la incondicionalidad y con el poner por delante los deseos de otra persona antes que los tuyos. Y eso tambi&eacute;n origina un cambio de criterio y un cambio de elecci&oacute;n de proyectos que tiene que ver con las diferentes edades de esos ni&ntilde;os. Haces<em> La sirenita</em>, haces el cocodrilo, haces cosas que valgan para que ellos entiendan qu&eacute; hace su padre cuando est&aacute; fuera dos semanas y no le ven. Ah&iacute; empiezan a entender y les gusta, y ahora que son m&aacute;s mayores lo entienden y lo respetan y se quejan menos, los pobres, de mis ausencias porque saben que estoy trabajando, que no estoy bailando con un cocodrilo, pas&aacute;ndomelo bien.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su personaje es un director con una masculinidad t&oacute;xica, algo de lo que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha hablado mucho. Los hombres hemos tenido que, de alguna forma, revisarnos, hacer examen. &iquest;Lo ha hecho?, &iquest;c&oacute;mo ha sido ese proceso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, sin duda. Yo soy producto de eso, y tambi&eacute;n he sido origen de eso. Quiero decir, yo tambi&eacute;n he fomentado de alguna manera esa masculinidad desde mi educaci&oacute;n, desde mi capacidad de comportarme cuando era m&aacute;s joven, cuando ten&iacute;a menos recursos que ahora para entender situaciones que consideraba injustas y que ahora son absolutamente banderas rojas, pero que en aquel momento eran aceptadas socialmente. No hablo de temas de abuso, ni f&iacute;sico, ni emocional, ni sexual, evidentemente, pero s&iacute; de dar por hecho que hay un desequilibrio y que es as&iacute; como la sociedad funciona. Y claro que hay que resetear todo eso, y hemos llegado a un momento en que tenemos m&aacute;s consciencia y la voluntad de tener que hablar de ello y denunciarlo. 
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k4tnGpFPbZQGk8J7vIy" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        La responsabilidad del hombre es apoyar a aquellas que lo denuncian. Y luego, evidentemente a nivel educacional con tus hijos, saber que es important&iacute;simo que se cree una base de entendimiento, de empat&iacute;a, de generosidad, de reconocimiento del otro y de la otra desde un lugar de igualdad para cuando crezcan. Pero estamos viendo como en esta sociedad, en la juventud, se est&aacute;n produciendo situaciones que uno creer&iacute;a que ya estaban olvidadas. Y eso es lo preocupante que se est&aacute; ense&ntilde;ando desde los medios, desde las redes sociales y tambi&eacute;n las casas a ciertos j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El tema de las redes sociales es muy fuerte lo que se puede consumir y ver.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es muy fuerte. Y ah&iacute; hay tambi&eacute;n una masculinidad muy comparativa que tiene que ver con asuntos m&aacute;s relacionados con la fuerza, con la agresividad, con el poder, con el neoliberalismo m&aacute;s brutal, con esa cosa de consumir y de tener, de poseer. Y eso es peligroso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En la pel&iacute;cula son las mujeres las que a Esteban le dicen en varios momentos &ldquo;hasta aqu&iacute;&rdquo;, &iquest;son las mujeres las que nos han reeducado en este sentido en todos estos a&ntilde;os?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Totalmente. Yo estoy aqu&iacute; porque me educ&oacute; una mujer, mi madre. Mi padre estaba ausente, y eso, evidentemente me ayud&oacute; a entender muchas cosas de <em>El ser querido</em> a un nivel m&aacute;s personal. Hizo lo que pudo, lo que supo en aquel momento. Y yo le perdono y le tengo muy presente y le quiero mucho. Pero la que se rompi&oacute; el lomo fue mi madre, y entend&iacute; muchas cosas que tienen que ver con otro tipo de poder. El poder de la resiliencia, el poder de la constancia, el poder de la lucha, de la denuncia. Tambi&eacute;n muchas cosas que ten&iacute;an que ver con algo mucho m&aacute;s cercano a lo que se debe entender por fuerza interior en vez de la fuerza que ejerce una identidad masculina m&aacute;s agresiva.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k5O5yl4HXNBt0oJ7vIK" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        <strong>Hablando de todo esto, me sorprendi&oacute; mucho la que se lio por su declaraci&oacute;n de que Espa&ntilde;a es un pa&iacute;s machista en Cannes, &iquest;le sorprendi&oacute;?, &iquest;le afecta que una cosa que diga genere esa bola de nieve?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; me produjo curiosidad saber qu&eacute; es lo que estaba produciendo rechazo a aquellos que rechazan el hecho de que consideremos que Espa&ntilde;a es todav&iacute;a un pa&iacute;s machista en muchas cosas. Entonces me dio a entender que s&iacute;, que evidentemente seguimos teniendo ese problema, porque si no fuese as&iacute; hubiera habido un entendimiento. Tenemos que mejorar, tenemos que indagar m&aacute;s en cu&aacute;l es la ra&iacute;z de eso a nivel educacional, de costumbres, de actitudes, de eso que se llama micromachismos o microabusos. Cuando veo que hay una rebeli&oacute;n tan fuerte frente a eso digo: bueno, ah&iacute; est&aacute; el problema, que primero no se est&aacute; aceptando. 
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a es un pa&iacute;s en el que se mata a una mujer semanalmente. Eso es as&iacute;, eso es un hecho, no es una opini&oacute;n. No digo que sea el pa&iacute;s m&aacute;s machista. Habr&aacute; pa&iacute;ses mucho m&aacute;s machistas o menos. Me da igual. Yo hablo de mi pa&iacute;s. En mi pa&iacute;s hay un problema que tiene que ver con lo que se ha originado en los a&ntilde;os 60 y 70 desde una sociedad puramente patriarcal, donde ha habido asuntos de gran desequilibrio entre la mujer y el hombre y que ahora est&aacute;n dando la cara, adem&aacute;s, en la juventud, con un nuevo renacer de esta masculinidad que estamos hablando, que es peligrosa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es como un concepto de patriotismo mal entendido, como si ser patriota fuera no ver lo malo de tu pa&iacute;s en vez de criticarlo para mejorarlo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Exactamente. Si quieres algo, hay que poner la atenci&oacute;n ah&iacute; para mejorarlo, para saber cu&aacute;l es el asunto que realmente necesita una voluntad de mejora para que la sociedad crezca y se conduzca hacia lugares mucho m&aacute;s creativos, mucho m&aacute;s constructivos, mucho m&aacute;s sanos. Si nos quedamos mirando el ombligo en las cuatro cosas que funcionan, que las tenemos y muchas m&aacute;s, y negamos las dem&aacute;s, nos quedamos enconados en cosas, en argumentos que son ya antiguos y que son peligrosos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tengo una edad en la que me da bastante igual lo que digan o no digan. La gente ya sabe quién soy, de qué palo voy y lo que voy a opinar más o menos de un tema o de otro</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Javier Bardem</span>
                                        <span>—</span> Actor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Esas cosas hacen que venga con el freno de mano puesto a una entrevista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No. Depende mucho del entrevistador. Yo tengo una edad en la que me da bastante igual lo que digan o no digan. La gente ya sabe qui&eacute;n soy, de qu&eacute; palo voy y lo que voy a opinar m&aacute;s o menos de un tema o de otro. Es verdad que si t&uacute; abres una intimidad a alguien en una entrevista y sientes que el entrevistador est&aacute; tomando un camino, que est&aacute; usando esa intimidad para abusar, para intimidar, para forzar, para tener un aspecto violento del entrevistado&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se nos ve venir, vamos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro, pero yo debo decir que gracias a Dios, no s&eacute; si tambi&eacute;n porque yo he cambiado en ese aspecto, no me encuentro ya ese perfil de entrevistadores. Antes creo que hab&iacute;a m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ha mencionado que ahora hace lo que quiere, &iquest;es eso el &eacute;xito, el poder decir lo que quiere, permitirse hacer lo que desea? </strong><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/javier-bardem-aparece-mitica-insignia-no-guerra-alfombra-roja-oscar_1_13070498.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Pienso en los Oscar del a&ntilde;o pasado, aparecer con la chapa del 'No a la guerra'</strong></a><strong> y una menci&oacute;n al genocidio en Palestina es la prueba m&aacute;s clara de ello.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, como dices t&uacute;, quiz&aacute;s el mayor de los &eacute;xitos es la libertad, el sentirte con la capacidad de decisi&oacute;n sobre tus propios actos y tu propia voluntad, sin tener que dar explicaciones a nadie ni estar subyugado por las necesidades de tener que rendir pleites&iacute;a. Algo que pasa por much&iacute;simas razones, y todas son entendibles. Cuando no tienes para comer, pues habr&aacute; que hacer lo que sea para dar de comer a tus hijos. No es mi caso, afortunadamente. Tengo un panorama laboral que me da una tranquilidad, y puede ser mucho menor porque hay represalias, s&iacute;, pero en la balanza eso tiene menos importancia que el hecho de poder decir algo en lo que creo firmemente y que creo adem&aacute;s tiene una consecuencia real, produce cambio. La gente cuando lo escucha en un escaparate como ese dice joder, qu&eacute; bien, se puede decir. Eso anima a que la gente tome tambi&eacute;n partido. 
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=kBVLyPRuoxgJL5J7vIG" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Sucede que cuando nos juntamos cada vez m&aacute;s y hacemos una denuncia p&uacute;blica, las sociedades se van dando cuenta de que es posible decir en voz alta aquello que se ha tenido que ocultar por miedo a la represalia, al castigo y se ve que se puede dar la vuelta a la tortilla. Y aquellos que castigan empiezan a ser expuestos. Eso es lo que est&aacute; pasando. Por ejemplo, en el caso de Gaza, la narrativa que siempre ha imperado desde el Estado de Israel a trav&eacute;s de la manipulaci&oacute;n medi&aacute;tica y de la narraci&oacute;n ha cambiado a nivel social. La gente ya sabe que esas tres o cuatro cosas que siempre sacan a colaci&oacute;n cuando uno hace su derecho leg&iacute;timo de cr&iacute;tica no son reales, ya no tienen la eficacia que ten&iacute;an hace diez a&ntilde;os. Y eso es porque hay gente que habla.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sin embargo, luego est&aacute; el caso de Mark Ruffalo, que abiertamente han hecho un comunicado en su contra. O sea que todav&iacute;a hay fricciones.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque saben que funciona y porque saben que tienen una responsabilidad con AIPAC, el lobby sionista m&aacute;s fuerte en EEUU que controla tanto a tantos niveles, tantos medios, tanta industria y tanta pol&iacute;tica. Tienen una responsabilidad frente a esas personas que ponen tanto dinero en sus empresas, en sus proyectos y en sus medios. Pero si te das cuenta, el eco llega muy lejos y acaba muriendo en muy poco tiempo, porque ya no tiene esa relevancia, porque la gente no le da valor a eso. Eso no es real. T&uacute; puedes criticar a EEUU y no pensar que todos los americanos son como Trump o no odiar a los americanos. Pero la pol&iacute;tica estadounidense en este momento es una pol&iacute;tica da&ntilde;ina, destructiva a todos los niveles, diplom&aacute;tico, econ&oacute;mico y hasta vital con estas guerras.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En este a&ntilde;o incre&iacute;ble, con </strong><em><strong>El ser querido </strong></em><strong>y</strong><em><strong> El cabo del miedo</strong></em><strong>, adem&aacute;s </strong><a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/javier-bardem-actuara-primera-vez-teatro-dirigido-maestro-juan-carlos-corazza_1_13344311.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>debuta en el teatro</strong></a><strong>, &iquest;hay nervios?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro, hay una inseguridad y un miedo, pero por eso me he metido. Es un proyecto muy, muy humilde, en el mejor de los sentidos. Es un lugar &iacute;ntimo. Son 100 butacas. Un grupo de actores no muy numeroso. Y la intenci&oacute;n es traer un proceso de trabajo que abogue por la intimidad, por el compartir esa experimentaci&oacute;n y esa forma de trabajar m&aacute;s &iacute;ntima a un p&uacute;blico reducido y ver d&oacute;nde llegamos todos. Quiero decir, no es un Teatro Espa&ntilde;ol hasta la bandera,<a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/juan-diego-botto-vuelve-convulsionar-teatro-espanol-noche-luna_129_13197591.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> como hac&iacute;a mi querid&iacute;simo y admirad&iacute;simo Juan Diego Botto en esa maravilla dirigida por Mencheta sobre Lorca.</a> La vi tres veces y las tres veces me rompi&oacute;. Eso es un teatro may&uacute;sculo para m&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay algo tambi&eacute;n de homenaje a un maestro que me imagino que tambi&eacute;n de alguna forma es volver a tus inicios.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Totalmente. Y aparte con los compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras con los que empec&eacute; a trabajar, a estudiar hace 25 a&ntilde;os y con mi maestro, mentor, amigo y gu&iacute;a en todos los sentidos, art&iacute;stico y personal, Juan Carlos Corazza. Como dices t&uacute;, es como una vuelta al inicio, al origen, y desde ah&iacute; nace el deseo de compartir con un p&uacute;blico esta cosa de buscar a ver qu&eacute; encontramos. Lo que pasa que cuando est&aacute;s trabajando con Ch&eacute;jov hay tantas joyitas que es muy bonito el poder compartir esos textos.
    </p><h2 class="article-text">Entrevista completa</h2><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k2PojJXRRGsY8mJ7wfs" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/javier-bardem-jovenes-hay-renacer-masculinidad-peligrosa_1_13468664.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Aug 2026 20:01:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/702c5279-d0ff-4482-b0f3-03b27916346e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149918.jpg" length="5158592" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/702c5279-d0ff-4482-b0f3-03b27916346e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149918.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5158592" width="7008" height="3942"/>
      <media:title><![CDATA[Javier Bardem: “En los jóvenes hay un renacer de una masculinidad peligrosa”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/702c5279-d0ff-4482-b0f3-03b27916346e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149918.jpg" width="7008" height="3942"/>
      <media:keywords><![CDATA[Javier Bardem,Cine español,Rodrigo Sorogoyen,Entrevistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Muere a los 83 años Rubén Rada, el referente del ritmo candombe y la música popular uruguaya]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/muere-83-anos-ruben-rada-referente-ritmo-candombe-musica-popular-uruguaya_1_13469937.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e39a16d4-dfac-4e80-b2f9-93d474b19e16_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x978y338.jpg" width="1200" height="675" alt="Muere a los 83 años Rubén Rada, el referente del ritmo candombe y la música popular uruguaya"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El artista ha fallecido en Montevideo tras un mes ingresado por una neumonía</p><p class="subtitle">Angela Davis, Richard Geere, Alberto San Juan y Carlos Bardem, entre los más de 100 firmantes por la libertad del activista propalestino Fergie Chambers</p></div><p class="article-text">
        El reconocido m&uacute;sico y compositor uruguayo Rub&eacute;n Rada ha muerto este mi&eacute;rcoles a los 83 a&ntilde;os en Montevideo, tal y como ha confirmado su propia familia a trav&eacute;s de un comunicado. Seg&uacute;n informaron sus allegados, la muerte se ha producido tras batallar durante un mes contra una &ldquo;neumon&iacute;a y sus complicaciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la nota, la familia ha querido agradecer el cari&ntilde;o recibido durante este proceso: &ldquo;Gracias a todos por los mensajes de preocupaci&oacute;n y amor de hoy y siempre. Infinitas gracias al equipo profesional que hizo todo lo posible y m&aacute;s&rdquo;. Tras conocerse la muerte del artista, la vicepresidenta uruguaya, Carolina Cosse, ha querido recordar al artista asegurando que &ldquo;siempre nuestro Negro Rada estar&aacute; presente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La estrella de la m&uacute;sica popular latinoamericana triunf&oacute; al fusionar ritmos tradicionales como el candombe con el jazz, el rock y el pop. Nacido en 1943 en el Barrio Sur de Montevideo (cuna del candombe), dio sus primeros pasos musicales con apenas diez a&ntilde;os al integrarse en la comparsa Morenada.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/Dcg-f9tKtiu/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        A lo largo de m&aacute;s de seis d&eacute;cadas de carrera, el artista form&oacute; parte de agrupaciones fundamentales para la m&uacute;sica rioplatense como Los Hot Blowers, El Kinto Conjunto y T&oacute;tem. Con m&aacute;s de treinta &aacute;lbumes a sus espaldas, firm&oacute; himnos ic&oacute;nicos como <em>Mi Pa&iacute;s</em>, <em>Las Manzanas</em> o <em>Muriendo de Plena</em>.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la m&uacute;sica, tambi&eacute;n particip&oacute; en el cine y la televisi&oacute;n. Estuvo en programas como <em>Telecatapl&uacute;m</em>, <em>Gasoleros</em> y <em>Los Rold&aacute;n</em>, adem&aacute;s de actuar en largometrajes como <em>El Chevrol&eacute;</em> o poniendo su voz en el doblaje de <em>Los Incre&iacute;bles</em>. En 2024, su trayectoria fue llevada a la gran pantalla a trav&eacute;s del documental <em>Rada: la pel&iacute;cula</em>, y este mismo a&ntilde;o celebr&oacute; su 83&ordm; cumplea&ntilde;os lanzando el proyecto audiovisual <em>&iquest;Qui&eacute;n va a cantar?</em> junto a la banda La Vela Puerca.
    </p><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 2011, la Academia Latina de Artes y Ciencias de la Grabaci&oacute;n le di&oacute; el Premio a la Excelencia Musical (Grammy Latino) en reconocimiento a su aportaci&oacute;n a la m&uacute;sica latinoamericana. Aquel premio dej&oacute; una de sus an&eacute;cdotas m&aacute;s contadas porque el cantante olvid&oacute; el trofeo original en el taxi que le llevaba al aeropuerto tras la gala. Al llegar a Montevideo y no querer admitir el despiste ante la prensa, termin&oacute; pagando 500 d&oacute;lares de su bolsillo para recibir una r&eacute;plica. &ldquo;Fui el &uacute;nico artista que pag&oacute; por su propio Grammy&rdquo;, recordaba a&ntilde;os despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Rada mantuvo siempre una firme defensa de la cultura popular y de las ra&iacute;ces afrodescendientes a trav&eacute;s del candombe, al que defin&iacute;a como la &ldquo;pasi&oacute;n y patr&oacute;n&rdquo; de su alegr&iacute;a. Un compromiso con la identidad de Urugay que mantuvo intacto hasta sus &uacute;ltimos d&iacute;as de vida. Su legado e influencia intergeneracional quedaron plasmados tambi&eacute;n en sus colaboraciones con las nuevas corrientes de la m&uacute;sica urbana latina. Su &uacute;ltima participaci&oacute;n fue en <em>Uruguay</em>, tema junto al rapero argentino Trueno, donde Rub&eacute;n Rada aport&oacute; su inconfundible sello de candombe y tambores, tendiendo un puente entre la m&uacute;sica contempor&aacute;nea y las ra&iacute;ces tradicionales del R&iacute;o de la Plata.
    </p><p class="article-text">
        Los mensajes de despedida de amigos y compa&ntilde;eros no se han hecho esperar dentro de la industria musical latinoamericana. Figuras del rock y la canci&oacute;n de autor como Fito P&aacute;ez le han despedido en redes sociales calific&aacute;ndole como el &ldquo;gran caudillo del amor, la m&uacute;sica, la risa y el swing&rdquo;, mientras que Charly Garc&iacute;a y David Leb&oacute;n expresaban su pesar por la partida de &ldquo;un gigante y un gran amigo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n la cantante y actriz Natalia Oreiro recordaba la calidez y genialidad de Rada afirmando que &ldquo;a &eacute;l no se le va a extra&ntilde;ar, porque cada rinc&oacute;n y cada canci&oacute;n lo mantendr&aacute;n siempre presente&rdquo;, unas palabras a las que se sumaba Emiliano Brancciari, vocalista de No Te Va Gustar, con una pregunta que resume la conmoci&oacute;n del panorama cultural: &ldquo;&iquest;Y ahora, qui&eacute;n va a cantar?&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-HRsxSb6qz8I-8239', 'youtube', 'HRsxSb6qz8I', document.getElementById('yt-HRsxSb6qz8I-8239'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-HRsxSb6qz8I-8239 src="https://www.youtube.com/embed/HRsxSb6qz8I?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/muere-83-anos-ruben-rada-referente-ritmo-candombe-musica-popular-uruguaya_1_13469937.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Aug 2026 11:18:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e39a16d4-dfac-4e80-b2f9-93d474b19e16_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x978y338.jpg" length="5821729" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e39a16d4-dfac-4e80-b2f9-93d474b19e16_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x978y338.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5821729" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Muere a los 83 años Rubén Rada, el referente del ritmo candombe y la música popular uruguaya]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e39a16d4-dfac-4e80-b2f9-93d474b19e16_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x978y338.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Uruguay,Música,Jazz,Obituario]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Muere Yayoi Kusama a los 97 años, la artista japonesa de los espejos infinitos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/muere-yayoi-kusama-97-anos-artista-japonesa-espejos-infinitos_1_13469498.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5fd6c369-31ad-48a8-a56a-0cab23bc056d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1340y429.jpg" width="1200" height="675" alt="Muere Yayoi Kusama a los 97 años, la artista japonesa de los espejos infinitos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La artista, conocida por sus coloridos diseños de lunares y patrones repetitivos, falleció el pasado 14 de agosto, aunque lo han confirmado en su página web este jueves</p></div><p class="article-text">
        La artista japonesa Yayoi Kusama, conocida por sus coloridos dise&ntilde;os de lunares y patrones repetitivos, falleci&oacute; este mes a los 97 a&ntilde;os, seg&uacute;n una publicaci&oacute;n en su p&aacute;gina web este jueves. La artista muri&oacute; el 14 de agosto en un hospital de Tokio, detall&oacute; la publicaci&oacute;n, que no da m&aacute;s informaci&oacute;n sobre las causas del fallecimiento.
    </p><p class="article-text">
        Kusama &ldquo;sigui&oacute; pintando hasta sus &uacute;ltimos d&iacute;as, sin dejar nunca el pincel, y continu&oacute; explorando el amor eterno y el alma inmortal&rdquo;, asegur&oacute; el texto. La japonesa, figura clave de la psicodelia, fue una de las artistas m&aacute;s relevantes del &uacute;ltimo siglo, expuso en museos de todo el mundo y recibi&oacute; multitud de galardones, como la Orden de las Artes y las Letras de Jap&oacute;n o la Orden de Cultura japonesa.
    </p><p class="article-text">
        En 2006 se convirti&oacute; en la primera mujer en obtener el Praemium Imperiale de la Asociaci&oacute;n de Arte de Jap&oacute;n, uno de los premios internacionales de arte m&aacute;s prestigiosos del mundo. Nacida en la ciudad de Matsumoto el 22 de marzo de 1929, Kusama comenz&oacute; a pintar sobre los diez a&ntilde;os, usando como motivo la repetici&oacute;n obsesiva de lunares y patrones como redes y arcos, que plasm&oacute; en acuarelas, pastel y &oacute;leos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e4d6574-216f-4125-95c8-54567c4d8666_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e4d6574-216f-4125-95c8-54567c4d8666_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e4d6574-216f-4125-95c8-54567c4d8666_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e4d6574-216f-4125-95c8-54567c4d8666_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e4d6574-216f-4125-95c8-54567c4d8666_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e4d6574-216f-4125-95c8-54567c4d8666_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3e4d6574-216f-4125-95c8-54567c4d8666_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fotografía de archivo de la obra Infinity Mirror Room la artista japonesa Yayoi Kusama, en el Museo de Arte del Instituto Inhotim, en 2024, en Brumadinho, estado de Minas Gerais (Brasil)."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fotografía de archivo de la obra Infinity Mirror Room la artista japonesa Yayoi Kusama, en el Museo de Arte del Instituto Inhotim, en 2024, en Brumadinho, estado de Minas Gerais (Brasil).                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En 1990 se intern&oacute; voluntariamente en una instituci&oacute;n mental, desde donde sigui&oacute; produciendo obras en diversos formatos. &ldquo;A lo largo de una vida extraordinaria dedicada por entero a la creaci&oacute;n art&iacute;stica, Kusama desarroll&oacute; una carrera aclamada internacionalmente como artista de vanguardia pionera, cuya pr&aacute;ctica creativa abarc&oacute; las artes visuales, la representaci&oacute;n, la ficci&oacute;n y la poes&iacute;a&rdquo;, detall&oacute; su p&aacute;gina web.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/muere-yayoi-kusama-97-anos-artista-japonesa-espejos-infinitos_1_13469498.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Aug 2026 06:53:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5fd6c369-31ad-48a8-a56a-0cab23bc056d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1340y429.jpg" length="2926242" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5fd6c369-31ad-48a8-a56a-0cab23bc056d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1340y429.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2926242" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Muere Yayoi Kusama a los 97 años, la artista japonesa de los espejos infinitos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5fd6c369-31ad-48a8-a56a-0cab23bc056d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1340y429.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Arte,Arte contemporáneo,Artistas,Obituario]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
