Las feministas se agolpan en la calle de Gran Vía de Madrid y afrontan el último tramo de la manifestación, que culminará en Plaza de España. Si hay algo que levanta el ánimo de las asistentes es la Batucada de mujeres 8M, que anima a quienes marchan y a las decenas y decenas de personas que están en las aceras. Hay quienes, a pesar de la lluvia, han sacado pancartas a la calle, algunas incluso plastificadas. “Nadie me preguntó cómo vestía mi agresor”, reza una de ellas. “Seríamos más si no las hubierais matado”, se puede leer en otra.