El Congreso debate si incluye el “sello chileno” contra el azúcar en la comida y prohíbe las bebidas energéticas a menores
En España, cada menor recibe más de 4.000 anuncios publicitarios de comida no saludable al año a través de la televisión, lo que se traduce en casi 11 anuncios de este tipo al día. Si se tienen en cuenta otros canales de comunicación, como las redes sociales, la cifra asciende a 30. Y es que 9 de cada 10 anuncios de alimentos dirigidos a niños y niñas son de productos con perfiles nutricionales muy pobres. La importancia de proteger la salud de niños y niñas está más al día que nunca, y su alimentación y dieta juega un papel crucial en ello.
Este martes se votará en el Congreso, para su toma en consideración, la ley impulsada por Sumar para regular la publicidad de alimentos no sanos dirigidos a menores. Entre otras medidas se encuentran la obligación de incluir sellos advirtiendo de los valores nutricionales de los productos o prohibir la venta de bebidas con alto contenido en cafeína a menores. Todo, para dar un paso más hacia las recomendaciones pautadas por entidades como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN).
Una de las principales novedades de la ley es incluir el conocido como “sello chileno” en los productos que superen los límites establecidos por los perfiles nutricionales de la OMS. Esta identificación, que toma su nombre de su extendido uso en Chile y otros países de Latinoamérica, es una etiqueta con forma de octágono negro y texto blanco que indica si un producto envasado es “alto en” calorías, azúcares, grasas saturadas o sodio. Así, busca apoyar la elección de productos más sanos y diferenciar los posibles contenidos perjudiciales de los que no lo son.
Otra medida para concienciar e impulsar el consumo de productos más sanos es la regulación de la publicidad hacia menores de 18 años de alimentos y bebidas no incluidos dentro de los perfiles nutricionales de la OMS. Esta no es la primera medida sobre protección y mejora de una dieta saludable en los menores. El Decreto de Comedores Escolares Saludables y Sostenibles, del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, entró en vigor hace poco más de un mes. Este asegura que colegios e institutos públicos y concertados tienen que dejar de ofrecer bebidas azucaradas y bollería en las máquinas expendedoras de los centros, además de ofrecer menús saludables y limitar los ultraprocesados en la dieta de los alumnos.
Ahora, la nueva ley que impulsa Sumar amplía el área más allá de los centros educativos, abarcando también sus alrededores: se prestará especial atención a la oferta y publicidad de productos no sanos en un radio de 150 metros en escuelas, parques, instalaciones deportivas y otros lugares frecuentados por menores. El uso de los “sellos chilenos” de manera obligatoria y el uso restringido de elementos visuales atractivos en embalajes y envases buscan proteger a los menores de productos menos saludables.
Además de restringir la publicidad de estos productos en lugares físicos, se hará también online, en las redes sociales. Sumar pide establecer mecanismos que controlen y limiten la exposición de menores a alimentos no saludables a través de plataformas digitales. Y no solo por la publicidad que encuentran en ellas: los niños que usan pantallas comen más y peor, en gran parte debido a la distracción de estímulos exteriores que les supone estar absortos en una pantalla.
Según el Informe sobre nutrición infantil 2025 de UNICEF, las plataformas digitales se han convertido en un entorno “obesogénico” donde los menores reciben estímulos constantes de alimentos de baja calidad nutricional. Lo que se traduce en que no solo comen peor por distracción, sino también porque están saturados de estímulos que los empujan hacia opciones más rápidas, más dulces y menos nutritivas.
El Decreto de Comedores Escolares Saludables y Sostenibles estableció ya la prohibición de vender productos envasados con un contenido de cafeína mayor a los 15 mg/100 ml en cafeterías de centros educativos. Sumar lo avala y lleva fuera de las aulas, prohibiendo vender bebidas con alto contenido en cafeína a menores de 16 años y, las que tengan una concentración igual o mayor a 32 mg/100 ml, a menores de 18 años.
Además de limitar los productos menos sanos, se catalogarán y dará más visibilidad a los que sí lo son. Los productos saludables llevarán un distintivo oficial que lo indique, y además habrá un registro público de productos autorizados para publicidad dirigida a menores.
El proyecto de ley impone multas establecidas por el incumplimiento de estas medidas, que podrían llegar hasta los 600.000 euros. Si el Congreso aprueba su toma de consideración, la propuesta continuará su proceso de tramitación y comenzará su recorrido legislativo oficial.
0