Varias ONG piden vetar a Emiratos Árabes del Tour que arranca en Barcelona por blanquear el genocidio en Sudán
A rebufo del éxito de las manifestaciones contra el equipo Israel Protech por la matanza en Gaza durante la última Vuelta Ciclista a España, un grupo de ONG internacionales de Derechos Humanos ha pedido a la Unión Ciclista Internacional que vete a la formación UAE del inminente Tour de Francia, que comienza el 4 de julio en Barcelona. Señalan que el equipo es un vehículo de sportwashing para los Emiratos Árabes Unidos (EAU), estado denunciado ante la ONU por su presunta relación con el genocidio silenciado en Sudán.
El equipo UAE es el primer conjunto del ránking internacional y en sus filas pedalea el ciclista número uno, el esloveno Tadej Pogacar, favorito absoluto para ganar el Tour de Francia. También la mejor ciclista española, Paula Blasi. El conjunto fue creado para “representar a todos los Emiratos Árabes” y supone “un símbolo del éxito deportivo” de este estado, según publicita la propia estructura. “Está financiado y patrocinado por compañías estatales de los EAU”, aclaran estas organizaciones: las aerolíneas emiratíes o la rama de inversión de la Compañía de Petróleos de Abu Dhabi (XRG).
“Hay pruebas irrefutables de que el gobierno de Emiratos Árabes Unidos es el financiador principal de las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAS) que están cometiendo un genocidio en Sudán en lo que la ONU ha llamado 'el mayor desplazamiento humano y la peor crisis humanitaria'”, argumentan estas organizaciones —entre las que están FairSquare o Bahrain Institute for Rights and Democracy— en una carta dirigida a la UCI.
Se refieren a la campaña de destrucción de las comunidades no árabes en la región sudanesa de Darfur llevadas a cabo por las FAS y en la que un informe de la ONU ha hallado “signos que apuntan al genocidio”.
Además de crímenes de guerra, la misión de la ONU en Sudán apuntó al posible asesinato de un grupo étnico protegido y la imposición de condiciones de vida calculadas para provocar la destrucción física del grupo, al completo o parcialmente.
El ejemplo de La Vuelta
El Tour de Francia de 2026 comienza en la ciudad de Barcelona y durante tres etapas discurrirá por carreteras españolas. El ciclismo ha servido recientemente de altavoz para denunciar casos de blanqueo mediante equipos deportivos. El año pasado, la Vuelta Ciclista a España se convirtió en el escenario de una ola de protestas contra la participación del equipo Israel Premier Tech porque la formación —que pertenecía a un multimillonario amigo de Benjamin Netanyahu— servía de blanqueo a un estado que estaba provocando un genocidio en la franja de Gaza.
Las manifestaciones en varias etapas en España crecieron hasta conseguir cortar la carrera en su última jornada de Madrid y generó una corriente de opinión a favor del pueblo palestino. El equipo Israel ha terminado por desaparecer como marca ciclista.
El texto de la carta contra el UAE afirma que “un informe de Human Rights Watch descubrió que un contratista privado colombiano ha sido desplegado en Sudán para luchar junto a las FAS con el aparente apoyo de EAU”. El gobierno emiratí ha negado esta relación, aunque “existen pruebas abundantes (…) sobre cómo EAU ha utilizado rutas a través de Chad, Libia, Etiopía y República Centroafricana para filtrar suministros incluyendo armas y combatientes del FAS”, insisten las ONG.
De hecho, el Gobierno sudanés ha presentado una demanda contra los emiratos ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) debido a supuestas violaciones por parte de este país de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio.
El país africano sostiene que los EAU “son cómplices del genocidio de los masalit al dirigir y proporcionar un amplio apoyo financiero, político y militar a la milicia rebelde”. La solicitud de Sudán hace referencia a “genocidio, asesinato, robo de propiedades, violación, desplazamiento forzoso, allanamiento de morada, vandalismo de propiedades públicas y violación de los derechos humanos” que ha podido llevarse a cabo, afirma, gracias al “apoyo directo prestado” por los EAU, según consta en la denuncia sudanesa.
Con este panorama, las organizaciones pro Derechos Humanos consideran que las carreras de la UCI sirven de “medio prominente para la promoción internacional de los EAU. Las mejores competiciones ciclistas se han convertido en una plataforma pública que el estado emiratí está utilizando para proyectar una imagen positiva que contrasta con la violencia y la represión que caracteriza su poder”.
Código ético: cuidar la reputación del ciclismo
El código ético de la UCI recoge que la institución permanecerá políticamente “neutral”, pero siempre reconociendo su “responsabilidad a la hora de salvaguardar la integridad y la reputación del ciclismo en todo el mundo”.
En este sentido, la carta también habla de la necesidad de que la UCI revise las licencias que concede a los equipos porque el UAE no es el único grupo “financiado o promovido por gobiernos acusados de serias violaciones de los Derechos Humanos”. Sin ir más lejos, en el Tour va a participar el Bahrein Victorious, un estado que, según señala esta carta “desde 2011 ha reprimido a los disidentes, arrestado a los líderes de la oposición, disuelto los partidos políticos en su contra y acabado con la libertad de expresión”.
Baréin y Emiratos Árabes Unidos están calificados como países “no libres” según el índice de Freedom House. El primero ocupa el puesto 104 de 140 en el ránking de derechos de las mujeres de Amnistía Internacional y el segundo el 69 del listado del Foro Económico Mundial sobre brecha de género —el mejor de su área regional—.
El Gobierno de los Emiratos subraya que son el 15º país en el Índice de Desarrollo Humano de la ONU, aunque ese análisis mide el nivel de riqueza, educación y esperanza de vida.
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