No todo es fútbol: Qatar y Arabia Saudí revientan el pádel y golf profesional con una lluvia de petrodólares

A la izquierda, Alejandro Galán, numero uno del mundo en el pádel; a la derecha, Charl Schwartzel, golfista ganador de una de las pruebas del circuito saudí.

Las petromonarquías autoritarias del Golfo se han convertido en los últimos años en el corazón de la geopolítica del deporte, sobre todo del fútbol. Qatar y Arabia Saudí comenzaron con la celebración de grandes eventos (Mundial y Supercopa de España respectivamente) y dieron un gran salto cualitativo con la compra de equipos enteros (Paris Saint-Germain y Newcastle). Pero no todo es fútbol y este año han dado un paso más tratando de comprar deportes enteros. Los dos países han revolucionado el pádel y el golf profesional creando circuitos paralelos bañados en dinero. 

La estrategia consiste en atraer a los jugadores profesionales con enormes ofertas económicas. Los dos circuitos han arrancado este año, generando divisiones en la comunidad, denuncias cruzadas, sanciones y tensiones entre jugadores que mantienen en el aire el futuro de ambos deportes. Aunque por distintos motivos, ninguno de los dos acoge pruebas para las jugadoras profesionales.

En 2010 Qatar ganó bajo acusaciones de corrupción la elección de la FIFA para celebrar el Mundial. Un año después compró el Paris Saint-Germain (PSG) y ha invertido centenares de millones de euros para fichar y retener a algunos de los mejores jugadores del mundo. Ahora quiere hacerse con todo el pádel profesional. 

Arabia Saudí ha seguido sus pasos y en 2019 firmó con la Federación Española de Fútbol un contrato de 240 millones para celebrar allí la Supercopa de España durante seis años. Poco después, en 2021, cerró la compra del Newcastle tras más de un año de negociaciones. Y ahora quiere controlar el golf profesional.

Tormenta qatarí en el pádel

Hace justo un año se estaba celebrando el Campeonato Mundial de Pádel en Qatar. El comunicado posterior de la Federación Internacional de Pádel (FIP) lo calificaba como “la mejor competición organizada de nuestro deporte”. Era un mensaje con una intención evidente. Por aquel entonces Qatar estaba preparando su nuevo circuito profesional para competir con World Padel Tour (WPT) –propiedad de la cervecera española Damm–, que lleva una década dominando el deporte, y aquel comunicado dejaba claro de qué lado estaba la FIP. 

Unos meses más tarde, llegó la confirmación: la federación anunció en febrero el nuevo circuito masculino “con la asociación estratégica de Qatar Sports Investments” y “será el único circuito oficial en el deporte del pádel” y el “único bajo el gobierno y regulación de la FIP”. Hasta ahora, las pruebas del WPT puntuaban para el ránking de la federación de pádel, pero eso cambió con la llegada de Qatar, que desplazó por completo al circuito existente. La guerra había empezado.

Qatar Sports Investments está presidido por Nasser al Khelaifi, el mismo que preside el club de fútbol Paris Saint-Germain, es miembro del comité ejecutivo de la UEFA, preside la Federación de Tenis de Qatar y ahora quiere hacerse con el control del pádel. Además, Al Khelaifi es presidente también de beIN Media Group, el canal qatarí que se ha gastado miles de millones en derechos televisivos de la UEFA y otros socios. Khelaifi ha sido acusado de violar las normas del fair-play financiero que sujetan los gastos de un equipo a su nivel de ingresos tras gastarse más de 400 millones de dólares en fichar a Neymar y Mbappé.

También se le ha acusado de recibir trato de favor en otro incidente que tuvo con el PSG, su proyecto estrella. Traes caer eliminados este año ante el Real Madrid en Champions League, Al Khelaifi y el director deportivo del club fueron directamente a por el árbitro, Danny Makkelie. “Mostraron una conducta agresiva e intentaron entrar al vestidor del árbitro”, escribió el propio Makkelie en el parte. Ambos “bloquearon la puerta” y Al Khelaifi “golpeó a propósito la bandera de uno de los asistentes y la rompió”. La UEFA abrió una investigación y solo castigó al director deportivo, que ya no estaba en el club.

“La FIP se ha afiliado directamente con el circuito de Qatar. Creo que se tendría que haber mantenido al margen y poder haber asegurado el ranking a los jugadores. Lo adecuado sería varios circuitos y todos bajo el mismo ranking FIP, que es el internacional, que cada torneo tuviese una categoría y que no se pisasen entre ellos…”, dice a elDiario.es Álvaro Cepero, ranking 49 en WPT y 43 en la FIP. “Se quieren quedar el pádel para ellos solos en lugar de que cada uno tenga una porción del pastel”.

Los jugadores tienen firmado hasta 2024 un contrato con WPT que incluye estrictas cláusulas de exclusividad. Incluso “abusivas”, según denuncian. Aun así, ello no les ha frenado a la hora de irse a jugar los ocho torneos de este año de Premier Padel más el calendario habitual de WPT. Qatar los ha atraído multiplicando hasta por cinco el dinero en premios y ofreciendo instalaciones espectaculares que el pádel no había vivido nunca antes. La prueba de Francia se jugó en el Estadio de Roland Garros. Otras pruebas se han jugado en Doha (Qatar), Mendoza (Argentina), Madrid y Roma, entre otras. Cada jugador de la pareja ganadora del torneo WPT de mayor categoría, el Máster, recibe 11.271 euros. Su homólogo qatarí reparte 47.250 euros a cada jugador. 

En marzo, el WPT presentó una denuncia contra 71 jugadores en un tribunal arbitral por violación del contrato de prestación de servicios y reclamó 12,5 millones a los 20 primeros (625.000 euros) y otros 12,5 millones del puesto 21 en adelante. El pasado 18 de noviembre el tribunal rechazó suspender el circuito Premier Padel como medida cautelar tal y como pedía WPT. “Te vas a jugar el resto de pruebas de World Padel Tour con una demanda de 270.000 euros. Es muy difícil ir a trabajar de esa manera”, dice Cepero. Por su parte, la FIP ha presentado una queja contra WPT en la Comisión Europea invocando el artículo 101 (prevenir, restringir y distorsionar la competencia) y 102 (abuso de posición dominante) del Tratado de funcionamiento de la UE.

La situación también ha generado cierta tensión entre los jugadores. En octubre de 2021 se creó la Asociación de Jugadores Profesionales de pádel (PPA, por sus siglas en inglés), que se ha decantado claramente por Premier Padel y recomendó a sus jugadores no acudir a la reunión convocada por WPT para presentar su nueva oferta para 2024. La condición de los jugadores es que WPT retire la demanda y WPT sostiene que levantará la demanda si los jugadores firman su nueva oferta. La gran mayoría de los jugadores no se presentó al encuentro con Alex Corretja, fichado por WPT para desarrollar el nuevo proyecto e intentar convencer a los jugadores. La nueva oferta rebaja las cláusulas de exclusividad y multiplica por más de cinco la cantidad de premios a repartir en todas las pruebas del año, alcanzando cifras similares a las de Premier Padel.

Los abogados, trabajadores y miembros de la junta de la asociación de jugadores te hacen sentir que no hay otro camino que el de Qatar

Álvaro Cepero Jugador de pádel

“Yo soy uno de los jugadores que ha firmado con WPT a partir de 2024. He firmado porque quiero estar tranquilo y no me han gustado cosas de Premier Padel y de la asociación”, dice Cepero, a quien WPT le ha retirado la demanda. “La oferta de WPT no ha cuajado porque hay una asociación de 156 jugadores, han firmado entre 40 y 60 y tienen que llegar a 144”. 

“Es bueno tener una asociación fuerte de jugadores para negociar, aunque pienso que lo que están haciendo ahora no es la manera adecuada”, dice Cepero, que se salió de la asociación tras varios desencuentros. El último de ellos fue cuando pidió un cambio de horarios en una prueba de Premier Padel que se pisaba con otra de WPT y no tenía tiempo suficiente para descansar. Entonces un miembro de la asociación le dijo que era su culpa por jugar dos circuitos, según cuenta. “Una asociación que defiende al circuito en lugar de al jugador está equivocada. Ahí rompí. Es una asociación que a día de hoy ya tiene una camiseta de un equipo puesta. Los abogados, trabajadores y miembros de la junta te hacen sentir que no hay otro camino que el de Qatar”. 

El presidente de la PPA, Alejandro Galán, actual número uno del mundo, declaró al diario Marca:  “Nosotros hemos elegido un camino. En este tiempo hacemos el esfuerzo de jugar los dos circuitos, pero no es sostenible en el largo plazo”. Daniel 'Sanyo' Gutiérrez, número tres del mundo (WPT), responsabiliza a WPT de lo sucedido: “Si nos hubiesen valorado más en el momento que tocaba sin tensar tanto la cuerda y sin estrujar tanto al jugador, creo que estaríamos ahí tranquilamente jugando solo con ellos. Nosotros hacía tiempo que habíamos abierto los ojos, yo no puedo ir a jugar una exhibición y ganar casi el doble de lo que ganaba en un torneo, algo no cuadraba. El jugador dijo 'basta' y pasó lo que pasó”.

“Muchas cosas no me parecían bien en la asociación”, dice Cepero. “Yo peleaba por un reparto más equitativo de premios. Está claro que los de arriba tienen que ganar más dinero porque son los mejores del mundo, pero también son los que se llevan más por patrocinios, imagen… creo que sería justo. La asociación la dirigen unas personas elegidas a dedo entre ellos o que por lo menos no han sido votadas y a día de hoy no hay posibilidad de moción de censura para hacer nueva junta”, añade.

Las mujeres, sin embargo, han optado por no jugar Premier Padel este año y se han quedado en WPT, que les ofreció por primera vez igualar los premios al circuito masculino, lo que supone un aumento de entre un 160% y un 250% dependiendo de la categoría de los torneos. Aun así, en su nueva oferta presentada para 2024, WPT vuelve a hacer diferencias entre hombres y mujeres. Mientras a los hombres dedicaría en total 10,6 millones de euros para todo el año, a las mujeres, 5,7.

Arabia Saudí, Trump y la lucha por el golf

El Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudí, dueño del Newcastle, ha puesto en marcha este año el LIV, un nuevo circuito de golf profesional para competir directamente con el actual circuito estadounidense, el PGA. “La entrada del LIV ha supuesto tener un circuito lleno de dinero con competiciones menos atractivas para los televidentes”, dice a elDiario.es Nacho Puga, jugador de golf profesional, profesor y comentarista para Golf Channel Latinoamérica

Arabia Saudí ha seleccionado a algunos jugadores y los ha intentado fichar a base de talonario. Greg Norman, director del LIV, confesó que Tiger Woods, la mayor leyenda en el mundo del golf, rechazó una oferta de entre 700 y 800 millones de dólares para unirse al circuito saudí. El propio Woods ha criticado a los jugadores que se han ido a jugar el LIV. “No estoy de acuerdo. Creo que lo que han hecho es dar la espalda a lo que les ha permitido llegar a esta posición”, declaró en julio.

“Te pagan un montón de dinero por adelantado, juegas unos pocos eventos y 54 hoyos. La música suena a todo volumen y el ambiente es diferente. No veo cómo este movimiento es positivo a largo plazo para muchos de estos jugadores, especialmente si la organización de LIV no obtiene puntos de clasificación mundial”, añadió Woods. Sin embargo, el circuito saudí se ha hecho con golfistas de primer nivel, como Dustin Johnson. PGA no paga a los jugadores por competir, a diferencia del LIV.

Tanto el PGA, circuito estadounidense, como el DP World Tour, europeo, han castigado a los jugadores que han aceptado la oferta saudí. El circuito europeo sancionó con 116.000 euros a los golfistas que jugaron el LIV sin su permiso y los vetó para participar en varias competiciones. En el caso estadounidense, el PGA ha expulsado de su competición a los jugadores de LIV, lo que podría inhabilitarlos para jugar la famosa Ryder Cup. “No les deberían dejar jugar la Ryder Cup”, señaló el golfista Rory McIlroy. La entrada del LIV “ha roto el gol profesional masculino”, añadió.

Actualmente LIV y PGA se enfrentan en los tribunales estadounidenses. Como en el caso del pádel, LIV acusa al PGA de comportamiento monopolista y el PGA acusa a LIV de dañar el circuito interfiriendo con sus jugadores y contratos. El Fondo de Inversión Pública saudí ha alegado inmunidad soberana.

“Hay muchísima diferencia de precios, aunque desde que empezó el LIV algunos torneos de PGA han subido sus premios. Un torneo regular de PGA entrega entre 1 y 1,5 millones de dólares para el ganador y la semana pasada Dustin Johnson ganó 4 millones”, dice Puga. LIV ha anunciado que en 2023 celebrará 14 torneos con un total de 405 millones de dólares en premios. Por su parte, PGA ha anunciado que su nueva temporada tendrá 44 eventos (incluidos los cuatro grandes) y repartirá un total de 415 millones de dólares.

“Los jugadores de LIV han sido seleccionados por la organización, mientras que para jugar el PGA hay que superar un complejo proceso de clasificación”, dice Puga. El fondo saudí no ha creado un circuito femenino paralelo, lo que el golfista achaca a razones económicas.

LIV tiene, además, un aliado inesperado: el expresidente Donald Trump. Un complejo hotelero en Doral, en Miami, adquirido por Trump en 2012, había acogido una prueba del PGA durante más de 50 años hasta que en 2016 lo trasladó a México por supuestos asuntos de patrocinio, aunque muchos vieron una lectura política. “Los profesionales nunca quisieron irse a México”, dijo Trump. Este año, el PGA también ha roto un acuerdo con Trump para celebrar uno de sus grandes torneos en uno de los campos del expresidente. La decisión se tomó inmediatamente después del asalto al Capitolio, en 2021. LIV ha llenado ese espacio y varios de sus torneos se celebran en propiedades del exmandatario republicano.

“Todos esos golfistas que se mantienen leales ante la desleal PGA pagarán un gran precio cuando venga la inevitable fusión con el LIV. No ganarán nada salvo un ‘gracias’ de los oficiales del PGA, que estarán ganando millones al año”, declaró el expresidente. “Es un gran momento. Es dinero ilimitado, aman el golf y los saudíes han hecho un trabajo fantástico”, dijo en otra ocasión.

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