De noche en la UCI, de día vacunando: la enfermería acusa la falta de personal y el cansancio
A Joaquim Llauradó cuesta pillarle estos días en un rato libre. “¿Podemos hablar mañana? Ahora me voy a la cama”, contesta por WhatsApp. Son las 9 horas de un lunes y él ha acabado su turno de noche como enfermero en la UCI del Hospital Universitario de Bellvitge, en l’Hospitalet de Llobregat. Cuando se levante, en vez de disfrutar de una tarde de fiesta se irá al Hospital del Mar a vacunar contra la COVID-19. Es uno de los 6.000 enfermeros y enfermeras que se han ofrecido en Catalunya para cubrir mediante sus horas extras la campaña de inmunización, la última de muchas tareas que han recaído este año sobre estos profesionales, en su mayoría mujeres. La pandemia ha disparado su carga de trabajo y esto, a su vez, ha dejado en evidencia la falta endémica de titulados, con las bolsas de trabajo vacías y los jefes de personal de los hospitales y la Atención Primaria disputándoselos.
Escribe Pau Rodríguez.