Confinar pronto reduce los contagios y otras lecciones de un año de pandemia en Europa
El año pasado, por estas fechas, casi parecía impensable. Eran las restricciones más estrictas impuestas a un país de Occidente desde la Segunda Guerra Mundial. “Ahora toda Italia está 'cerrada' por el virus”, decía el titular impactante del Corriere della Sera al día siguiente del decreto gubernamental
El 9 de marzo de 2020, las autoridades ordenaron a una población de más de 60 millones que se quedara en casa y que solo saliera a la calle en circunstancias muy concretas, como hacer ejercicio físico en solitario en las inmediaciones del hogar, hacer la compra o ir al médico. Incumplir esta medida conllevaba una multa de entre 400 y 3.000 euros.
Se cerraron los colegios, las universidades y todas las tiendas y servicios no esenciales. Solo supermercados, bancos, farmacias y oficinas de correos permanecieron abiertos. Se prohibieron todos los viajes dentro del país, excepto por motivos de salud u otros motivos urgentes.
Escribe Jon Henley.