El juzgado suspende la mudanza del pazo de Meirás hasta decidir sobre los recursos que cuestionan que los Franco puedan llevarse todo
El embrollo judicial sobre los bienes que se atesoran en el Pazo de Meirás se apunta un nuevo episodio que obligará a la familia de Francisco Franco a esperar por el ansiado vaciado de la propiedad que ocuparon durante 82 años. El juzgado de Primera Instancia número uno de A Coruña ha decidido suspender el plazo de un mes que había concedido a finales de abril para que los nietos del dictador realizarán la retirada “de las cosas, bienes y objetos” del interior de la mansión enclavada en Sada (A Coruña).
La Xunta de Galicia, por su parte, ha requerido a los Franco documentación adicional y “detallada” antes de decidir si les concede autorización para retirar del pazo los bienes declarados de Interés Cultural (BIC), es decir las estatuas medievales de Abraham e Isaac, procedentes de una antigua puerta de la Catedral de Santiago, así como el legado bibliográfico de Emilia Pardo Bazán, casi 3.000 libros catalogados que aún permanecen en las estanterías del singular castillo ideado por la escritora.
Por Paola Obelleiro.