Cinco horas de reflexión sin dimisiones en Ciudadanos
La tensión crece en Ciudadanos. Este lunes por la noche, los dirigentes que asistieron a la reunión de la Ejecutiva Nacional, convocada de forma urgente para analizar los pésimos resultados de las elecciones en Catalunya, comprobaron tras más de cinco horas de reunión, cómo la presidenta de Ciudadanos, Inés Arrimadas, resistía las presiones de varios dirigentes autonómicos y rechazaba la posibilidad de que el vicesecretario primero, Carlos Cuadrado, tenga que asumir responsabilidades políticas como artífice del diseño de la campaña de las elecciones catalanas. Según distintas versiones, durante la reunión hubo momentos de tensión cuando tomaron la palabra, entre otros, el valenciano Toni Cantó, el andaluz, Juan Marín, el madrileño Ignacio Aguado y la vicealcaldesa de Madrid, Begoña Villacís. Algunos reclamaron la cabeza de Cuadrado, pero el hilo argumental de todos ellos fue que el partido debe definir su estrategia porque el electorado está “confuso” y son muchos los que internamente no acaban de entender las decisiones las tome Arrimadas exclusivamente con su núcleo duro - la Permanente- , formado por cinco dirigentes de su absoluta confianza, entre ellos Cuadrado.
La reunión, celebrada de forma presencial en la sede nacional, comenzó a las siete de la tarde y se alargó hasta cerca de la medianoche en un clima de “preocupación” por el futuro del partido. La única ‘autocrítica’ que hasta ahora ha hecho Arrimadas ha sido reconocer que “no han sabido movilizar al electorado constitucionalista”, pero se ha refugiado en la escasa participación que ha habido el 14F y ha dejado caer que las malas perspectivas de las encuestas viene por la situación en la que Rivera dejó a la formación, con tan solo 10 escaños en las pasadas generales.
Este martes Arrimadas ha convocado al Comité Permanente y mañana, miércoles, los dirigentes críticos de Catalunya, que se autodenominan ‘Renovadores Cs’, darán una rueda de prensa en Barcelona en la que se sumarán a las peticiones de asunción de responsabilidades. Algunos críticos quieren que Arrimadas se someta a una moción de confianza entre las bases.
Escribe Carmen Moraga.