Las nuevas restricciones frente a la pandemia no dan tregua a la hostelería en Canarias
El Gobierno de Canarias actualizó este sábado los niveles de alerta de las islas capitalinas. Así, Gran Canaria le pasó el relevo del nivel 2 a Tenerife y esta última hizo lo mismo con la isla redonda, pero con el nivel 3, acompañando de esta manera a Lanzarote por los malos datos epidemiológicos que ha registrado desde que acabó la Navidad.
El endurecimiento de las restricciones supone una jarra de agua fría para los ciudadanos que viven en las islas bajo el nivel de alerta máximo por el avance de la pandemia, pero, sobre todo, trae consigo un nuevo palo para la hostelería y la restauración.
Durante 14 días, por el momento, los establecimientos hosteleros de Gran Canaria tienen prohibido ofrecer servicios en zonas interiores (salvo en centros sanitarios, de trabajo o en alojamientos turísticos), las terrazas disminuyen su aforo al 50%, el número permitido de comensales por mesa es de cuatro personas (convivientes y no convivientes) y la hora de cierre de los establecimientos es a las 22:00 horas.
Lo cuenta María Rodríguez Santana.