La presidenta de la Asamblea de Madrid expulsa a la diputada de Unidas Podemos Vanessa Lillo mientras Monasterio cargaba de nuevo contra Mbaye
La presidenta de la Cámara, María Eugenia Carballedo, ha expulsado a la diputada de IU Vanessa Lillo después de que esta haya protestado por los comentarios racistas de la dirigente de Vox, Rocío Monasterio, que ha insistido en su segunda intervención en atacar a Serigne Mbaye.
Monasterio también ha tenido un rifirrafe con la presidenta de la Asamblea, que durante su primera intervención le había pedido que retirase los comentarios racistas al diputado Mbaye. “Gracias por no comprar la caricatura que hace la izquierda de Vox. Lamento que lo haya hecho la presidenta de la Asamblea de Madrid”, ha protestado la dirigente de extrema derecha. En primer lugar, ha agradecido el apoyo de Ayuso, que se ha posicionado del lado de Vox en esta cuestión y después ha criticado a Carballedo, que le ha respondido: “Haga el favor de respetar la tribuna y este hemiciclo. Cíñase a la cuestión, estamos en el debate”.
La portavoz del partido de extrema derecha ya había utilizado su primera intervención para dirigirse al diputado de Unidas Podemos, Serigne Mbaye, al que ha tachado de “símbolo de desprecio a la clase trabajadora”. Monasterio le ha acusado de entrar en España “de forma ilegal saltándose la cola inmigrantes legales” y de “lucrarse de la venta ilegal a las puertas de los comercios”.
Su segunda intervención ha sido parecida y los diputados de la bancada de Unidas Podemos han protestado sonoramente. Carballedo en esta ocasión no ha frenado las palabras de Monasterio y ha llamado al orden hasta tres veces a Lillo, a la que finalmente le ha pedido que abandonase la cámara.