Contagios de clase alta: los barrios 'ricos' acaparan la incidencia vinculada al ocio
“El coronavirus no entiende de razas, países ni de clases sociales”, se decía al principio de la pandemia, cuando una nueva enfermedad había azotado bruscamente a varias partes del mundo por igual. Un año y medio después, los datos y los estudios epidemiológicos desmienten esa tesis. Las naciones sin acceso a los avances médicos o a las vacunas se enfrentan a un importante agravio frente a Europa y Estados Unidos, e incluso en estos últimos los niveles de renta dibujan un panorama muy distinto dentro de las mismas ciudades.
Barcelona y Madrid, las dos capitales más grandes de España, están experimentando ahora el fenómeno contrario al de los otros momentos de la pandemia. Si en las primeras olas los casos se acumulaban en barrios pobres, en los que influía el imperativo del trabajo presencial y el uso del transporte público, ahora son los barrios ricos o con rentas más altas los que concentran mayores incidencias vinculadas a otras actividades de riesgo. Estas dos capitales autonómicas son las únicas que desgranan sus contagios por zonas básicas de salud, pero los expertos asumen que es una tendencia que se repite en muchas más ciudades del país.
Informan Mónica Zas Marcos y Ana Ordaz