Unidas Podemos y los sindicatos mantienen el pulso al PSOE para subir ya el salario mínimo
La reciente remodelación acometida por Pedro Sánchez en el sector socialista del Gobierno había opacado uno de los debates más acuciantes que hay en el seno del Ejecutivo: la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), pendiente desde enero y que divide a los dos socios del Ejecutivo. Pero con los nuevos ministros ya presentados y tomando la medida de sus responsabilidades, desde Unidas Podemos se ha retomado con fuerza la presión para lograr que el incremento del indicador se produzca este mismo verano.
La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, lidera esta pugna, para la que cuenta con importantes aliados, como los sindicatos o algunos de los aliados parlamentarios. Enfrente, la vicepresidenta primera, Nadia Calviño, mantiene su tesis de congelar el SMI y acometer la subida más adelante.
Escribe Aitor Riveiro