Macron descarta confinar a los no vacunados y pone en valor el certificado COVID
La obligación de tener el certificado COVID en Francia para actividades sociales, como ir al cine, a un espectáculo, a un estadio e incluso tomar algo en un bar o en un restaurante, hace innecesario recurrir al confinamiento de los no vacunados, según el presidente galo, Emmanuel Macron.
Una forma de señalar el éxito de esa decisión que tomó el pasado mes de julio y que, pese a las protestas que generó con decenas de miles de personas cada sábado manifestándose en contra, ha incrementado de forma muy significativa la tasa de vacunación, que ahora es una de las más altas de Europa solo por debajo de países del sur como Portugal o España. Actualmente un 76,6% de la población tiene la pauta completa, lo que significa más del 90% de los susceptibles de haber recibido la vacuna. Francia está inyectando la dosis de recuerdo a la población de más de 65 años y a los que tienen factores de riesgo. A partir de diciembre, se ampliará la campaña a los mayores de 50 años.
La quinta ola se hace sentir en Francia, pero por el momento con menos fuerza que en otros países del centro y del este de Europa. El número de casos prácticamente se ha duplicado en la última semana y en los últimos días rondan los 20.000 (20.366 comunicados este jueves), con una tasa de incidencia superior a 119 por cada 100.000 habitantes.
Ante el repunte epidémico, el Gobierno ha avanzado que se plantea reimponer el teletrabajo y al mismo tiempo ha insistido en que no trabaja con la hipótesis de un nuevo confinamiento, aunque tampoco lo quiere excluir por principio.
Informa EFE.