Los monjes del Valle de los Caídos se opondrán a su desalojo hasta el final
“Sabemos que estamos solos. O al menos, sin el apoyo de la jerarquía que, salvo contadas excepciones, han claudicado ante el Gobierno. Pero nos apoyan muchos fieles y, mientras podamos, resistiremos”. Esta es la tesis que, en pequeños círculos, repiten los frailes benedictinos de Cuelgamuros ante su más que previsible salida del Valle de los Caídos, una vez entre en vigor la Ley de Memoria Democrática que el Ejecutivo lleva este martes al Consejo de Ministros.
Una norma que, como adelantó elDiario.es, extinguirá la Fundación de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, gestionada por la comunidad dirigida por Santiago Cantera. Un Real Decreto, enmarcado dentro de una negociación que ya se está llevando a cabo con la Iglesia Católica, obligará a que los religiosos (una veintena, sin contar novicios, postulantes ni, por supuesto, los estudiantes de la Escolanía) abandonen el recinto, que pasará a control de Patrimonio Nacional para una “resignificación” del complejo.
Escribe Jesús Bastante.