La incidencia de la COVID-19 vuelve a crecer en Euskadi, que tiene la UCI un 30% más llena que hace una semana
Fue un diente de sierra. El menor número de pruebas que se realizan en fin de semana hizo que el domingo, por vez primera en siete semanas, la tasa de incidencia acumulada de la COVID-19 cayera unas décimas en Euskadi. Pero este lunes ya ha retomado su tendencia ascendente. La alerta epidemiológica es máxima (una media de 544,71 casos por cada 100.000 habitantes en 14 días) y ello está golpeando muy duramente al sistema hospitalario, que sale del fin de semana con 760 personas ingresadas por 727 del viernes y con 192 casos críticos en la UCI, el 30% más que hace una semana y récord por cuarta jornada consecutiva de toda la segunda fase de la pandemia iniciada en agosto. Los número se empiezan a asemejar a los de la primera ola, cuando el máximo alcanzó los 232 pacientes con COVID-19 en las unidades de intensivos.
Escribe Iker Rioja Andueza.