Los hospitales de la Amazonia en Brasil, desbordados y sin oxígeno: “Es una masacre”
En solo 60 minutos en la madrugada siete pacientes murieron asfixiados. El coronavirus arrasa la Amazonia brasileña una vez más con una fuerza de pesadilla.
“Hoy ha sido uno de los días más duros en todos mis años de servicio público, te sientes impotente”, dice entre sollozos la jefa de sanidad de la ciudad de Coari, Francisnalva Mendes, cuando recuerda el momento en que se agotó el suministro de oxígeno de su hospital.
“Tenemos que volver a la lucha, seguir salvando vidas”, insiste Mendes. Aún está procesando haber perdido de golpe a un tercio de los 22 pacientes con COVID-19 de su ciudad. Cuatro de ellos tenían entre 50 y 60 años. “Todos nos sentimos rotos, ha sido un día muy duro”.
La semana pasada, Coari fue el epicentro de la última catástrofe del coronavirus en América Latina, cuando un aumento en los casos relacionado con una variante nueva y aparentemente más contagiosa desbordó los hospitales del estado brasileño de Amazonas, dejando a muchos centros sin los suministros más básicos. La situación fue tan terrible que empezaron a llegar camiones cisterna con oxígeno desde Venezuela, el país vecino y económicamente derrumbado donde el presidente, Nicolás Maduro, denunciaba “el desastre de la salud pública de Jair Bolsonaro”.
Escribe Tom Phillips.