Año y medio de Vox en las Cortes de Aragón: Los lunes al sol (y los demás días, también)
En la primera reunión de la cumbre de partidos y agentes económicos y sociales de Aragón que se celebró en abril de 2020, todos coincidieron en la necesidad de aprobar un plan de medidas urgentes contra los destrozos provocados por la COVID. El consenso de lo que iba a ser la futura Estrategia de reconstrucción económica y social de la comunidad duró unos días, hasta que Vox se descolgó por sorpresa y decidió, al parecer, tras la llamada de sus jefes de Madrid, abandonar las reuniones echando por tierra la posible unanimidad. Esa ha sido la estrategia seguida por el partido de ultraderecha desde que se estrenó en la política aragonesa hace año y medio: seguir a pies juntillas las directrices marcadas por la dirección nacional y trasladar a la Cámara autonómica debates nacionales ajenos a Aragón.
Igualmente, Vox ha bloqueado todas las declaraciones institucionales de rechazo a la violencia contra la mujer. La última es la del 8-M de este año, cuando ha impedido la firma de una declaración conjunta de la Cámara de apoyo a la igualdad de la mujer.
En su lugar, la formación de Santiago Abascal en Aragón, que felicitó las Navidades con una imagen del pesebre escoltado por la silueta de una pareja de la Guardia Civil con tricornio y capa, ha ido por libre promoviendo sin éxito declaraciones tan exóticas como la defensa del legado de los Reyes Católicos, una propuesta que también presentó en otros parlamentos autonómicos, y la reivindicación del Día de la Hispanidad. Sin olvidar la petición de un minuto de silencio contra “la violencia intrafamiliar” o su reclamación de introducir la enseñanza de la caza en las escuelas (también lo propuso en Andalucía).
Informa Conrad Blásquiz.