Desconcierto entre los hosteleros catalanes: “Si hay que parar, lo hacemos; pero que paren también nuestras facturas”
A Marc Benedicto, propietario del restaurante El Racó de La Garriga, le han llegado este jueves dos cajas con centenares de ostras que seguramente acabará regalando. Las pidió el pasado martes por la mañana a Francia, cuando todavía no sabía que debería cerrar su restaurante, y le han llegado a falta de pocas horas para hacer su último servicio. “Pensaba que si había restricciones serían parciales o solo para las zonas con más afectación”, señala en conversación telefónica desde este municipio del Vallès Oriental de 16.000 habitantes. “Lo que seguro que no esperaba era que esto vendría de un día para el otro”.
Escribe Pol Pareja.