Las hospitalizaciones y contagios empiezan a desacelerar en Bélgica, aunque sigue marcando el récord de incidencia acumulada en Europa
Bélgica muestra una desaceleración en el avance de hospitalizaciones y contagios por COVID, fruto de restricciones del último mes como el toque de queda, el cese de la hostelería y la cultura o el teletrabajo obligatorio, mientras estrena nuevas medidas como el cierre de comercios no esenciales.
Por primera vez desde el recrudecimiento de esta segunda oleada, la media semanal de infecciones retrocede en Bruselas (-11,2 %), región central del país que aplicó medidas más severas antes que el resto de Bélgica, como el cierre de bares y cafés. La capital presenta una incidencia acumulada de 713 casos de media este lunes, frente a los 1.198 de hace una semana.
Pese a los datos esperanzadores, Bélgica sigue marcando este lunes el récord de incidencia acumulada en Europa, con 1.781 casos por 100.000 habitantes en los últimos 14 días, y un tasa de positividad del 29,1% de media nacional, valor que se sitúa en el 49% en Lija y en el 37% en Bruselas.
“Podemos decir que el tren de alta velocidad continúa avanzando, pero que ralentiza un poco. Aunque sigue en marcha y no se ha parado, en absoluto. Los dos próximos días deberán mostrarnos si las admisiones en hospital se estabilizan o no”, declaró en conferencia de prensa el portavoz francófono del comité técnico contra el coronavirus, Yves van Laethem.
Informa EFE.