“Hay alarmismo con el coronavirus pero nadie me ha tratado mal por ser italiano, como sí les ha pasado a algunos asiáticos”
A Nicoletta Ferrara, que estuvo de vacaciones en su Sicilia natal hasta el sábado, el coronavirus le preocupa lo justo para que no le conlleve problemas para volver este viernes a su país a recoger a su hija, de un año, que se quedó allí con los abuelos. “Ella sí que no se entera de nada de esto, solo caga, come y duerme”, bromea la mujer, que se toma con humor la alarma generada en torno a este virus que en Italia, sobre todo en el norte, ya suma más de medio millar de infectados. Lo cuenta Pau Rodríguez.
Su actitud estos días es la de muchos italianos que viven en Barcelona. Siguen con expectación el brote en su país, que ha 'exportado' la mayor parte de los casos detectados en España, pero por el momento no se han encontrado con episodios de rechazo por ser de donde son. Así se expresa Rolando d'Alessandro, originario de la Toscana pero que lleva 35 años en la ciudad. “Hay mucho alarmismo en general con el coronavirus, pero a mi nadie me ha tratado diferente estos días por ser italiano, como sí les ha pasado a algunos asiáticos”, comenta.