El PP convierte el coronavirus en una nueva arma de oposición al Gobierno
Desde que el mes pasado empezaron a conocerse los primeros casos de infectados por el coronavirus COVID-19 en España, la dirección del Partido Popular siempre trató de situar la gestión de la epidemia al margen de la confrontación política, respaldando las decisiones del Gobierno y, especialmente del Ministerio de Sanidad, para contener el virus. Pero todo cambió este lunes, cuando los populares decidieron dar un nuevo giro estratégico para cargar contra el Ejecutivo por su actuación ante la crisis sanitaria y tratar de explotar su supuesta “eficiencia” económica frente a la de los partidos de izquierda.
El líder del PP, Pablo Casado, convocó una rueda de prensa improvisada –avisó a los medios con solo tres cuartos de hora de antelación–, para tan solo quince minutos antes de que comenzara una comparecencia pública del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Y, durante su intervención, el presidente de los populares enmendó toda su estrategia de los últimos días, que se había centrado en la unidad de los partidos para hacer frente a la crisis sanitaria.
Lo cuenta Iñigo Aduriz.