La Generalitat toma el control de una residencia de ancianos privada que había aislado a la mitad de sus trabajadores
La Generalitat de Catalunya ha decidido intervenir una residencia de ancianos de la localidad de Valls (Tarragona) después de que la empresa que gestionaba alertase de las dificultades de continuar atendiéndola. En los últimos días 18 de sus 36 trabajadores, además de algunos de sus usuarios, habían quedado aislados por contacto o positivos de coronavirus.
Después de la alerta enviada desde la residencia, el Departamento de Asuntos Sociales ha decidido hacerse con el control de la instalación y encargar a la Fundación pública Vilaniu, que tiene otra residencia en la misma ciudad, la gestión del equipamiento en problemas.
Fuentes de la Generalitat explican que se trata de una decisión “drástica” pero necesaria para garantizar la correcta atención de los 59 ancianos internos en la residencia. La intervención se prevé puntual, durante el tiempo que se estime necesario. Esta es la primera residencia de ancianos que la Generalitat interviene, pero el número podría crecer por la situación límite en la que se encuentra el sector, en el que la pandemia de coronavirus se extiende con especial virulencia.
Escribe Arturo Puente.