La irrupción del Ejército en las calles provoca un choque soterrado entre los Ministerios de Interior y Defensa
Los ministerios de Interior y Defensa protagonizan un choque soterrado desde el mismo momento en que se declaró el estado de alarma. La situación de excepcionalidad parecía un escenario óptimo para exhibir el trabajo de las Fuerzas Armadas, una institución alejada del día a día de los ciudadanos en tiempos de paz. Pero el Real Decreto establece un margen estrecho para la actuación del Ejército donde sería más visible, en la calle. Los militares tienen que actuar a requerimiento del Ministerio del Interior y bajo su mando en labores de seguridad ciudadana, una prerrogativa que se está quebrando a diario fuera del foco de las grandes ciudades.
Escribe Pedro Águeda.