España se apunta a la defensa del uso de la bicicleta en la pandemia, tras semanas obviando su relevancia internacional
En los últimos días, el Gobierno ha comenzado a dar protagonismo a la bicicleta en sus declaraciones públicas, recomendando su uso durante la pandemia para evitar contagios. Transcurridas cuatro semanas del inicio del estado de alarma, el ministro de Sanidad, Salvador Illa, recordaba que este es un vehículo aconsejable para acudir al trabajo. Su compañera Teresa Ribera, titular de la cartera de Transición Ecológica, apostaba este miércoles también por impulsar la circulación con este medio de transporte para mantener el distanciamiento social tras el confinamiento.
A pesar de estas declaraciones, colectivos ciclistas recuerdan que en nuestro país no se ha apostado por la bicicleta como un transporte esencial durante la emergencia sanitaria, como sí se ha hecho en otras grandes ciudades como Berlín, Bogotá, Ciudad de México, Budapest, Glasgow o la propia Wuhan. “La situación de la bicicleta durante estas últimas semanas ha dejado bastante que desear y demuestra que en su mayor parte se sigue considerando como un objeto de ocio”, explica Miguel Andrés, responsable de ciclismo urbano de la asociación Pedalibre, sobre la falta de medidas implementadas en nuestro país.
Escribe Laura Galaup.